Estados Unidos acaba de autorizar, a través de la FDA —su agencia reguladora de los dispositivos médicos— el uso comercial del primer exoesqueleto personal pensado para que personas con lesión medular puedan ponerse de pie y caminar por su cuenta, sin necesidad de muletas ni andador, dejando las manos libres para actividades cotidianas. El dispositivo se llama Eve y ha sido desarrollado por la empresa francesa Wandercraft.
Wandercraft anunció hace unos días el inicio de su venta en el país y asegura que puede usarlo cualquier adulto con lesión medular, sin importar en qué punto de la columna se produjo, siempre que sea capaz de manejar el mando de control.
Eve no sustituye la silla de ruedas, la complementa. El exoesqueleto sirve como herramienta para los momentos en que el usuario quiere ponerse de pie, por ejemplo, para hablar cara a cara con alguien, cocinar en una encimera, cepillarse los dientes o moverse por casa sin depender de otra persona para cada gesto.
TE PUEDE INTERESAR
Cómo funciona
El exoesqueleto se coloca sobre el cuerpo mediante un chaleco y varias correas que sujetan tronco, cintura, muslos, piernas y pies, y suma un reposacabezas, reposabrazos, una barra frontal de protección y un asa trasera para que el acompañante pueda sostenerlo si hace falta. Según los datos técnicos que ha publicado Wandercraft, el aparato incorpora doce motores en caderas, rodillas y tobillos, además de sensores que calculan y corrigen el equilibrio en cada instante, tanto de pie como en movimiento. Esa capacidad de mantener el equilibrio por sí solo —sin muletas ni andador— es lo que la empresa destaca como su gran diferencia frente a modelos anteriores de exoesqueleto.
El usuario lo controla con un joystick adaptado a su movilidad de manos. Antes de entregarlo, el fabricante programa el movimiento a la medida de cada persona, según su altura, la longitud de sus piernas y el rango de movimiento de sus articulaciones. El dispositivo permite sentarse, levantarse, caminar hacia delante o hacia atrás, girar, dar pasos cortos hacia los lados y también inclinarse o cambiar el peso de un pie a otro en un modo más libre.
Camina a una velocidad fija de 0,25 metros por segundo —un ritmo lento, pensado para la seguridad— y su batería dura hasta cuatro horas, según la ficha técnica de la empresa. La seguridad no depende solo del equilibrio automático, el acompañante debe estar siempre cerca. Hay un botón de pausa de emergencia y, si el sistema se queda sin energía, los motores se desconectan y un mecanismo de frenado permite que el usuario baje al suelo de forma controlada, en lugar de caer bruscamente.
El lanzamiento se apoya en un estudio publicado en la revista científica JoVE, realizado en la Fundación Kessler y el Centro Médico de Veteranos James J. Peters, en Estados Unidos. Participaron 16 parejas, cada una formada por un paciente y su acompañante. Siete de los pacientes tenían lesiones altas en el cuello (tetraplejía) y nueve en la parte superior de la espalda (paraplejía alta). Tras un chequeo médico, el ajuste del equipo y cuatro sesiones de entrenamiento, todos lograron completar las dos pruebas de referencia del estudio: levantarse, caminar y volver a sentarse en menos de tres minutos, y recorrer una distancia mínima en seis minutos de marcha. Quince de las 16 personas consiguieron ponerse el exoesqueleto en menos de diez minutos, y todas lo lograron al quitárselo dentro de ese mismo plazo.
Casi el 69% alcanzó la velocidad de marcha que se había fijado como objetivo, y el 87,5% completó con éxito las seis tareas cotidianas propuestas, como abrir puertas o cocinar. El rendimiento de los participantes mejoró de forma progresiva a medida que avanzaban las sesiones. En cuanto a seguridad, se registraron 17 incidentes, ocho de ellos relacionados directamente con el dispositivo —principalmente irritaciones en la piel y espasmos musculares, además de una caída sin consecuencias—. Ninguno fue grave y nadie abandonó el estudio por motivos de seguridad.
Ilusionante pero limitado
El uso de Eve está pensado solo para superficies interiores lisas, firmes y secas, y para zonas privadas al aire libre pegadas a la vivienda, como un patio o una terraza, siempre que el terreno sea prácticamente plano. Quedan descartadas las escaleras, los bordillos, las rampas, los suelos mojados o helados, los lugares con mucha gente, los aparcamientos y cualquier calle o carretera. La propia empresa reconoce que, dada su lentitud, el dispositivo no es seguro para cruzar una vía pública. El ajuste también tiene límites físicos: el peso corporal no puede superar los 100 kilogramos ni la altura 1,94 metros, y existen otros topes para la longitud de piernas, el ancho de cadera y la flexibilidad articular.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F9b5%2F7eb%2F5ba%2F9b57eb5ba5e0c067cdf7d8bbc963ddbe.jpg)
Aunque se hable de “caminar”, Eve nunca se usa en solitario, sino que exige siempre la presencia de un acompañante certificado, que se entrena junto al paciente, pasa su propia evaluación física y es quien debe ayudarlo a salir del exoesqueleto en caso de emergencia. Antes de recibir el equipo, ambos pasan por una evaluación a distancia y después por sesiones clínicas presenciales. Si se confirma que pueden usarlo, completan juntos un curso de cinco sesiones de unas dos horas, que se puede terminar en una semana o repartir a lo largo de un mes. Solo cuando los dos han sido certificados, y una vez fabricado el equipo a medida bajo prescripción médica, la pareja puede llevárselo a casa.
En Estados Unidos, donde la sanidad pública es limitada y buena parte de la cobertura médica depende de seguros, Wandercraft dice haber conseguido que varios programas cubran el coste de Eve. Entre ellos están Medicare, el seguro público para personas mayores o con discapacidad, y el sistema de salud para veteranos militares, además de los seguros de accidentes laborales. Quien prefiera pagarlo de su bolsillo puede optar también por financiación.
A pesar de que Wandercraft es una empresa europea y ya tiene un producto clínico (Atalante X) certificado en el continente, no ha anunciado todavía ninguna fecha, estrategia específica para lanzar Eve en Europa. Aun así, el consejero delegado de la compañía, Matthieu Masselin, parece dejar una puerta abierta para el futuro: “La autorización de la FDA demostró que Eve estaba lista para avanzar. Hoy se trata de hacerlo realidad para las personas para las que lo construimos”.


:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F1ec%2F0b0%2Fccd%2F1ec0b0ccdb2584624093d77f79d8e912.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fa9e%2F926%2F25b%2Fa9e92625b97ece0160b09bbbbcf036c4.jpg)

:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F940%2F015%2Fb1a%2F940015b1a4a103f725832b0adc6844e9.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F4f8%2F4b8%2Fad1%2F4f84b8ad1c0c82d5465ddf5fb1716b5b.jpg)



:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Ffe4%2F2d1%2F912%2Ffe42d1912a5d8f1b131793cd2dcf49d5.jpg)

:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fe0e%2F06b%2Fe1d%2Fe0e06be1dbccbc0f8c38a85c7f137130.jpg)

:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F93f%2F6ec%2F0c2%2F93f6ec0c25dfab475460e5511dc9ecae.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F4a3%2F396%2Ff83%2F4a3396f834f8a931ccd0c206e0fb6142.jpg)


:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fd96%2Fab7%2F67b%2Fd96ab767bf940f490fa013500f8afb26.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fd3f%2F492%2F81c%2Fd3f49281cefeb27da506fde525a51cd6.jpg)