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  • Desfile de Independencia 2026 en Ciudad de México: horario, ruta y dónde verlo en vivo

    Desfile de Independencia 2026 en Ciudad de México: horario, ruta y dónde verlo en vivo

    El Desfile Cívico-Militar por el aniversario del inicio de la Independencia de México se realizará este miércoles 16 de septiembre en Ciudad de México como parte de las celebraciones por las fiestas patrias. La ceremonia reunirá a integrantes de las Fuerzas Armadas y otros contingentes que recorrerán algunas de las principales avenidas del Centro Histórico y el Paseo de la Reforma, hasta culminar en Campo Marte.

    A qué hora es

    La ceremonia comenzará a las 10.00 de la mañana, con la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en el Zócalo capitalino.

    Para este año, las autoridades locales han preparado un operativo especial de seguridad y movilidad para las celebraciones del 15 y 16 de septiembre. También se aplicarán medidas como el alcoholímetro y la ley seca en algunas colonias, mientras que el Gobierno de la ciudad ha informado de que más de 13.000 elementos participarán en el dispositivo de seguridad de las fiestas patrias.

    La ruta del desfile del 16 de septiembre

    El recorrido comienza en la plancha del Zócalo, frente a Palacio Nacional, y continúa por 5 de Mayo y avenida Juárez, antes de incorporarse a Paseo de la Reforma, donde se concentra buena parte del público que acude a observar el paso de los contingentes. El desfile concluye en la zona de Campo Marte, en las inmediaciones del Bosque de Chapultepec.

    Cierres viales

    Los cortes a la circulación por el Desfile Cívico-Militar comenzarán desde las 06.00 horas del miércoles 16 de septiembre y afectarán principalmente las vialidades del Centro Histórico y el corredor por el que avanzarán los contingentes. El recorrido partirá del Zócalo y continuará por 5 de Mayo, Eje Central Lázaro Cárdenas, Avenida Juárez y Paseo de la Reforma, hasta la zona de Campo Marte.

    El operativo de tránsito también contempla afectaciones y desvíos en calles que conectan con el primer cuadro, como 20 de Noviembre, Pino Suárez, 5 de Febrero, Tacuba, Seminario y Moneda, además de los cruces de Eje Central y Avenida Juárez. En Paseo de la Reforma, los cortes se extenderán hacia Campo Marte y la zona de Anillo Periférico.

    ¿Quiénes participan en el Desfile Cívico-Militar?

    El desfile reúne a distintos agrupamientos de las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad. Entre ellos se encuentran integrantes del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea Mexicana, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional.

    En la edición de 2025 participaron 16.000 efectivos de las Fuerzas Armadas. De acuerdo con la Presidencia, entre ellos había 5.000 mujeres, quienes encabezaron algunos de los principales agrupamientos.

    Además de los contingentes terrestres, la celebración incluye tradicionalmente un desfile aéreo militar, con la participación de aeronaves de las Fuerzas Armadas sobre el cielo de la capital. El Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM) ha informado en un comunicado que “para garantizar la seguridad de las maniobras aéreo militares” durante el desfile se supenderán aterrizajes y despegues entre las 10.00 y las 14.00 horas.

    ¿Dónde ver el Desfile de Independencia 2026 en vivo?

    El desfile podrá seguirse en vivo a través de distintas señales de televisión y plataformas digitales. N+ ha anunciado una transmisión por N+ Foro, ViX y su canal de YouTube. También podrá consultarse la cobertura de Canal 22 y las plataformas oficiales de Sedena y el Gobierno de México.

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  • El Gobierno de Milei presenta el Presupuesto 2027: inflación del 18% y crecimiento del 4%

    El Gobierno de Milei presenta el Presupuesto 2027: inflación del 18% y crecimiento del 4%

    Javier Milei apuesta a mantener el rumbo económico en 2027, cuando buscará la reelección a la Presidencia de Argentina. El Gobierno envió este martes a la Cámara de Diputados el último proyecto de presupuesto de su mandato, en el que se mantiene fiel a dos pilares de la política económica de estos años: cuentas fiscales en equilibrio y una inflación en descenso. Los gastos totales previstos son de 202 billones de pesos (unos 134.000 millones de dólares) con un IPC que, según las estimaciones oficiales, aumentará un 18%. Se trata de una cifra que sería escandalosa en cualquier otro país de la región, pero optimista en una Argentina donde los precios aumentan hoy por encima del 30% anual. De cumplirse el pronóstico, Milei llegaría a las elecciones con el IPC más bajo en Argentina en más de una década, su gran bandera de campaña.

    El Gobierno prevé que la economía crezca un 4% anual y que el peso continúe apreciándose respecto al dólar. La expansión del PIB, según la proyección, irá acompañada de una recuperación del poder adquisitivo que rompería la tendencia de los últimos años y sería clave para recuperar apoyo entre la población: el proyecto de Presupuesto prevé que los salarios crezcan un 25% en 2027, siete puntos más que el IPC.

    Si se compara este presupuesto con el del año pasado, se ve que el Gobierno espera un menor crecimiento del que preveía para 2026 y también una reducción de la inflación más lenta que la que planteó doce meses atrás. El equipo económico de Milei estimaba que los precios aumentarían un 10,1% este año, pero sólo en los primeros ocho meses ya se duplicó esa estimación: el IPC acumulado hasta agosto es del 21,3%. La proyección de crecimiento del PIB argentino para 2026 era del 5% y las consultoras privadas creen que al final será cerca de la mitad.

    El martes por la mañana, el ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que el Presupuesto 2027 contaría con superávit financiero por cuarto año consecutivo. “Va a ser la primera vez en nuestra historia que, no estando en default, un gobierno de Argentina” va a presentar este logro, dijo Caputo en un evento de la Cámara de Exportadores de la República Argentina.

    Milei exhibe a menudo el equilibrio obtenido en las cuentas fiscales, pero numerosos economistas advierten que lo ha logrado gracias a cubrir el déficit con fondos asignados por ley a obras públicas y a las provincias y con una motosierra al gasto público que ha puesto contra las cuerdas a la educación pública y ha provocado la renuncia de decenas de científicos, entre otras consecuencias.

    El ministro de Economía hizo énfasis en la importancia de las exportaciones para el crecimiento económico de Argentina en los próximos años. El Gobierno estima que la balanza comercial será superavitaria en 15.561 millones gracias a las exportaciones récord en energía —en especial por la explotación del petróleo y el gas no convencional de Vaca Muerta— y en minería, dos de los sectores más pujantes bajo la gestión de Milei. Se trata de una cifra algo inferior a la prevista para este 2026, para el que el Ministerio de Economía prevé un saldo comercial positivo de 16.951 dólares.

    El Gobierno contempla que el grueso del gasto público —tres de cada cuatro pesos— esté destinado a los servicios sociales. La deuda pública requerirá el desembolso de 18,6 billones de pesos (unos 12.300 millones de dólares), mientras que tanto para la Administración Gubernamental como para Seguridad y Defensa se prevé un gasto equivalente a cerca de 6.200 millones de dólares.

    De los tres proyectos de presupuesto presentados por el Gobierno de Milei, sólo logró la aprobación el último. De cara a la negociación para el texto de 2027, el oficialista La Libertad Avanza deberá mantener una suerte de equilibrio entre sus prioridades económicas y cierta flexibilidad para garantizarse los apoyos suficientes en ambas cámaras.

    La oposición busca presionar al Gobierno para que cumpla con la Ley de financiamiento universitario, que el Gobierno incumple pese a los fallos en contra, e impulsa proyectos para aliviar a las familias que no pueden hacer frente a las deudas y prorrogar la emergencia en discapacidad que garantiza los tratamientos a este sector vulnerable de la población.

  • El Gobierno desvincula al seremi de Salud de La Araucanía por sus dichos tras la tragedia de Pitrufquén

    El Gobierno desvincula al seremi de Salud de La Araucanía por sus dichos tras la tragedia de Pitrufquén

    El Gobierno de José Antonio Kast ha pedido la renuncia este martes al Secretario Regional Ministerial de Salud (Seremi) de La Araucanía, el médico José Bravo Burgos, tras los dichos que emitió en el contexto del trágico incendio en el que murieron 16 personas el pasado sábado en una la residencia El Edén para adultos mayores.

    El Edén no contaba con autorización para operar, además tenía a lo menos dos sumarios abiertos, uno de ellos sanitario, lo que generó que se inicien fiscalizaciones a otros hogares. Fue en ese contexto que, en punto de prensa, al abordar eventuales cierres de Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM), Bravo hizo una analogía que le costó la salida de su puesto. “Si tú cierras un relleno sanitario o un vertedero y no tienes donde botar la basura, generas un problema peor que el que quieres solucionar”, señaló.

    A través de un comunicado público, el ministerio de Salud, que lidera May Chomali, junto con informar que pidió la renuncia a Bravo, dijo sus declaraciones carecen de “la especial sensibilidad que este momento exige hacia las familias afectadas y la comunidad”. Y agregó que, como cartera, reafirma el compromiso con “el respeto y la dignidad de las personas mayores, así como con el esclarecimiento de los hechos y el fortalecimiento de las acciones que permitan resguardar su seguridad y bienestar”.

    La tragedia impactó a Chile, y la alcalesa de Putrifquén, Jacqueline Romero, decretó tres días de duelo por las víctimas. La autoridad comunal pidió este sábado que espeta que la desgracia “sirva de enseñanza” pues “no cualquier lugar se puede habilitar para tener adultos mayores. Tienen que tener las condiciones adecuadas y obviamente que la fiscalización exista”. “Uno ve, no solo con este hecho, cuántos adultos son abandonados, que viven en condiciones precarias y que le traspasan la responsabilidad al municipio y eso no corresponde, cada persona tiene que hacerse cargo y responsable de su entorno familiar”, agregó.

    El incendio se inició cerca de las 22:30 horas a la altura del kilómetro 21 de la ruta S-70, en Villa Comuy, una localidad rural de Pitrufquén, en La Araucanía. En El Edén se encontraban 26 residentes que estaban a cargo solo de una cuidadora. Diez de ellos lograron ser evacuados por el Cuerpo de Bomberos y vecinos del sector que se unieron al rescate de las víctimas.

    “El fuego trascendió muy rápido y no pudimos sacar a nadie más”, explicó el capitán del Cuerpo de Bomberos de Pitrufquén, Felipe Salazar. La edificación fue completamente consumida por las llamas.

    En los primeros seis meses de la Administración de Kast han salido de sus cargos, contando a Bravo, 37 secretarios regionales ministeriales.

    El médico de La Araucanía es, además, el cuarto seremi de Salud en abandonar sus funciones, después de Karla Kepec, de Región de Arica y Parinacota, en el extremo norte de Chile; Aldo Ibani, de la de Valparaíso y Jorge Carrillo, de Ñuble.

  • Tres muertos en la explosión de una planta de sal en Veracruz

    Tres muertos en la explosión de una planta de sal en Veracruz

    Un incendio en una planta de sal ubicada en el municipio de Jáltipan (Veracruz, 39.000 habitantes) ha dejado este lunes un saldo de al menos tres personas muertas, una desaparecida y tres lesionadas. Hasta el momento se desconoce el origen del estallido. En un inicio, algunos medios aseguraron que las llamas fueron provocadas por la explosión de un ducto de la petrolera estatal Pemex. Sin embargo, el Gobierno veracruzano ha aclarado que el suceso se detonó en un pozo de salmuera con diésel dentro de las instalaciones de la central, de la empresa PMV Minera.

    En un vídeo publicado en redes sociales, el alcalde de la localidad, Gildardo Maldonado, reveló la magnitud del incidente: “Los que puedan, y tengan algún curso de primeros auxilios: los necesitamos. Que se acerquen para poder ir, porque hay fallecidos y muchos lesionados. Estamos tratando de salvar vidas”. El presidente municipal, que se encontraba cerca del lugar al momento de la explosión, ha estimado que el suceso ocurrió a las 16.45 horas.

    El siniestro ha levantado una columna de humo densa que se puede ver a kilómetros de distancia, según ha relatado la prensa local. Por otro lado, las autoridades han informado de una persona herida que ha sido trasladada a un hospital rercano para recibir una valoración médica. En una entrevista telefónica con Milenio, Maldonado ha informado que unas 400 personas de cuatro comunidades cercanas al suceso han sido evacuadas “de forma preventiva”.

    En un comunicado difundido en redes sociales, el Gobierno veracruzano ha hecho un llamamiento a la calma. Aunque sí que ha reconocido que el incendio ―por el momento, se desconoce a qué hora se inició― continuaba activo a las 20.00 horas. “No existe población cercana al punto del incidente ni riesgo inmediato”, ha sostenido el Ejecutivo de la morenista Rocío Nahle.

    La estatal Pemex ha aclarado en una nota de prensa que la planta no pertenece a la firma y que se encuentra en contacto con las autoridades estatales para dar seguimiento y brindar apoyo en caso de que sea necesario. De igual manera, la gobernadora informó que los hospitales municipales de Minatitlán y Coatzacoalcos estarán

  • Un centenar de violadores de los derechos humanos durante la dictadura de Pinochet pide indultos a Kast

    Un centenar de violadores de los derechos humanos durante la dictadura de Pinochet pide indultos a Kast

    Durante sus seis primeros meses de Gobierno, el presidente José Antonio Kast ha recibido más de 100 solicitudes de indultos, y la mayoría corresponde a exagentes de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) que cumplen condenas por violaciones de los derechos humanos en la cárcel de Punta Peuco: homicidios, desapariciones y torturas. La información ha sido dada a conocer este domingo por el ministro de Justicia Fernando Rabat, quien ha dicho a Canal 13 que las peticiones, que son enviadas a su cartera para su tramitación, corresponden “mayoritariamente a hechos ocurridos en 1973″ y “muy pocos” a expolicías que fueron sentenciados por hechos de violencia en el estallido social de 2019.

    Rabat explicó que para la resolución de los indultos “no hay un plazo establecido en la ley”, y que él tampoco tiene “un plazo autoimpuesto” pues “muchas veces lo que hay que hacer es un estudio muy cuidadoso siempre, y ese estudio tiene que llevar a una convicción”. Y agregó que “adquirir esa convicción es siempre un proceso lento tanto para aquellos casos en que corresponda pronunciarse afirmativa o negativamente de la solicitud”.

    Los indultos presidenciales a los violadores a los derechos humanos en la dictadura es un tema que ha perseguido a Kast desde su campaña, sobre todo porque es el primer mandatario de Chile, desde el retorno a la democracia, que apoyó el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, del que se acaban de conmemorar 53 años. Su Gobierno decidió no hacer un acto oficial, en una determinación que ha generado muchas controversias pues en 36 años jamás una Administración había omitido la fecha. Al respecto, Kast dijo: “Así como no puedo borrar la historia, tampoco puedo pedirle a nuestros compatriotas que estemos condenados con nuestra historia y a no poder mirar el futuro”.

    Rabat tambiÉn fue consultado sobre la postura del Gobierno de no conmemorar la fecha: “Han ocurrido 53 años desde los hechos ocurridos en 1973 y lo que corresponde es transmitirle al país que tiene un gobierno que está trabajando todos los días del año (…) hoy los chilenos tienen un sinnúmero de necesidades y necesitan un gobierno abocado a encontrar las formas para solucionarlo”.

    La encuesta Criteria dada a conocer este domingo midió, precisamente, algunos aspectos de la conmemoración del golpe de Estado. Un 47% de los consultados consideró que Kast ha contribuido a aumentar la división política, seguido por el exmandatario Gabriel Boric (2022-2026), con un 44%.

    En cambio, el 58% considera que el expresidente de la derecha tradicional, Sebastián Piñera (2010-2014, 2018-2022), es quien más contribuyó a disminuir la división política. A diferencia de Kast, Piñera fue opositor a Pinochet, siempre condenó las violaciones a los derechos humanos y en 2013 conmemoró los 40 años del golpe de Estado. “Desgraciadamente no podemos resucitar a los muertos ni recuperar a los desaparecidos. Pero sí tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para avanzar en materia de verdad y reconciliación”, dijo entonces.

    Criteria también consultó por los indultos a los exmilitares condenados por violaciones de los derechos humanos en la dictadura: un 59% se manifestó en contra, mientras que un 30%, a favor.

    “Vamos a respetar el caso a caso”

    El ministro de Justicia explicó que el centenar de solicitudes de indultos están en su escritorio, por lo que todavía no llegan a manos del mandatario. Y agregó que sí han adoptado un criterio: “Toda vez que se efectúa una petición al presidente de la República, esta debe terminar con una resolución fundada”, lo que significa que “debe existir una tramitación que se ajuste a derecho”.

    “Lo que hemos conversado con el presidente de la República es que vamos a respetar el caso a caso sobre la base de los antecedentes que nos arrojen las carpetas administrativas” y que luego “se emitirá un pronunciamiento de acuerdo a la convicción que alcancemos”, dijo el ministro.

    Hasta ahora, así como Kast no ha resuelto ningún indulto, tampoco se ha pronunciado si está de acuerdo o no con otorgarlos a los exagentes de Pinochet: usualmente su respuesta es general y señala, tal como Rabat, que se verá el caso a caso. Pero, lo que sí ha transparentado, y en varias ocasiones, es que es partidario de abrir un debate nacional, que podría darse en el Congreso, respecto de si los reclusos con enfermedades terminales o que ya no tienen conciencia de su situación, deben permanecer en prisión hasta fallecer. Es lo que Kast denomina como los “temas humanitarios” pues “nadie merece morir en la cárcel sin saber que está en la cárcel”. Sin embargo, no ha dicho si ese beneficio alcanzaría también a los violadores a los derechos humanos, lo que abre una interrogante luego que la mayoría de los condenados, que están recluidos en Punta Peuco, tienen entre 70 y 80 años y varios de ellos padecen enfermedades.

  • Abelardo de la Espriella enfoca su Gobierno en la mano dura al estilo Bukele mientras aplaza los recortes de tipo Milei

    Abelardo de la Espriella enfoca su Gobierno en la mano dura al estilo Bukele mientras aplaza los recortes de tipo Milei

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, lleva una contabilidad pública diaria y detallada. No se trata de pesos o dólares, de ingresos o gastos, de activos o pasivos de un Estado que enfrenta un abultado déficit fiscal. Tampoco se trata de las familias damnificadas por el terremoto del 10 de agosto, los subsidios entregados a ellas o las viviendas por reconstruir. Se trata, en cambio, de los datos de la suma de las operaciones judiciales, policiales y militares. “Desde el 7 de agosto, ya son 17.692 capturas, 75.613 kg de estupefacientes incautados, 1.821 armas de fuego fuera de circulación y 1.590,4 hectáreas de coca erradicadas,” se leía en su cuenta de X este viernes 11 de septiembre, en un mensaje que se repite día a día, con datos crecientes.

    En un Gobierno que cuida sus comunicaciones al detalle, esa elección muestra un mandatario que inicia su gobierno más bajo la sombra de la política de mano dura de un Nayib Bukele que con el énfasis económico de un Javier Milei. Sobre todo cuando él ha aparecido personalmente reivindicando operaciones de seguridad, mientras ha delegado en su ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, la defensa de un presupuesto más alto que el que había dejado su predecesor y el anuncio de que los recortes vendrán después, en un proyecto de ley de ajuste fiscal del que no han dado detalles.

    De la Espriella hizo campaña con una suma las banderas de la nueva oleada de ultraderecha de América Latina: el fin de las negociaciones de paz y el regreso de una política de mano dura contra los criminales, que tiene antecedentes en Colombia y un reflejo reciente en Bukele en El Salvador, o en Daniel Noboa, en Ecuador; una promesa de reducción del Estado, por la que llegó a decir que eliminaría casi la mitad de los ministerios, en línea con la Argentina de Javier Milei; o una visible alianza con sectores religiosos movilizados, como la que tuvo Jair Bolsonaro en Brasil.

    De ellas, la religiosa es quizás la que más ruido ha hecho. Se trata de un cambio muy notorio tras décadas de laicismo relativamente asentado y creciente, luego de que la función de la religión en la política fuera una diferencia ideológica central entre los conservadores y los liberales que chocaron en una guerra civil no declarada a mediados del siglo veinte ―una que dejó entre 200.000 y 400.000 muertes, alrededor del 2% de toda la población del momento―. De la Espriella ha tenido que pedir disculpas si eso ofende a quien tenga otras creencias, pero termina sus mensajes oficiales con un “¡Viva Cristo Rey!“.

    El énfasis en la seguridad, en cambio, ha producido menos dilemas, probablemente por ser más esperable y más conocido. En los espacios que le ha dejado su agitada agenda de viajes y la urgencia que le impuso el terremoto, De la Espriella ya ha sacado tiempo para mantener su contabilidad de capturas, para presentarse ante las cámaras junto a cadáveres embolsados al lado de armas o municiones y para levantar oficialmente todas las negociaciones de la fallida política de paz total de su predecesor, Gustavo Petro.

    A excepción de su silencio frente a las declaraciones de Estados Unidos sobre tener operaciones militares conjuntas en el país —algo que, en principio, requiere un aval que De la Espriella no ha pedido al Congreso—, el presidente que convirtió tanto el saludo militar como el grito “firmes por la Patria” en mecanismos de identidad y formas de comunicación, ahora aparece vestido de verde oliva, rodeado de hombres armados y uniformados, actuando como un verdadero líder militar. El crecimiento que han vivido en los últimos años una decena de grupos ilegales explica el deseo de muchos por sentirse protegidos y sentir que el presidente tiene una política de seguridad clara.

    Una que el mandatario dejó clara tras la muerte de un cabecilla intermedio de uno de esos grupos, alias Bendito Menor. Si bien no se trataba de uno de los grandes objetivos militares, como pueden ser los líderes de las disidencias de las FARC Iván Mordisco y Calarcá, los miembros de la cúpula del ELN o los jefes del Clan del Golfo, Bendito Menor era una figura notoria por su exhibicionismo casi estrafalario en redes sociales. Su muerte fue una ocasión para que el presidente reiterara su discurso: al presentar el cuerpo de Bendito Menor, su pareja y dos de sus escoltas, De la Espriella recordó su ultimátum. “Ahora son los criminales los que deben temer al imperio de la ley: o se someten a la justicia o enfrentarán toda la fuerza legítima del Estado”, se lee en sus publicaciones en redes sociales.

    En esa misma línea, esta semana tomó con la debatida decisión de levantar la suspensión al porte legal de armas en el país. Si bien eso no significa que los colombianos puedan armarse de manera libre e indiscriminada —se mantiene un sistema de permisos y requisitos que existe hace más de 30 años—, De la Espriella interrumpe más de una década de decisiones de presidentes de todas las ideologías que buscaban reducir las armas que circulan en las calles, facilitar a las autoridades la captura de quienes las llevan y, sobre todo, que había mostrado una reducción en las muertes violentas en ciudades como Cali o Bogotá desde hace ya más de dos décadas. Por ello, la gran mayoría de expertos en seguridad lamentan una decisión que, sin embargo, deja el mensaje de que la preocupación del gobierno no se limita a los conflictos armados que se concentran en zonas rurales, sino también a la criminalidad que afecta a esa mayoría de colombianos que vive en las ciudades.

    Mientras tanto, la discusión sobre la austeridad y el recorte del Estado ha pasado a segundo plano. El gobierno ha señalado que se vio obligado a presentar un presupuesto más abultado porque la Administración de Petro habría ocultado o dejado por fuera del presupuesto gastos ineludibles. Ese ejercicio de “sinceramiento”, como lo ha llamado el Gobierno, no ha evitado las críticas y cuestionamientos, incluso de las bancadas de derecha que son fundamentales para que De la Espriella tenga mayorías en el Congreso. Los libertarios colombianos aún no ven a su Milei a la vista. La molestia de congresistas de distintos partidos en una de las sesiones de presentación del presupuesto, o las exigencias de que se presente ya la Ley de Ajuste Fiscal para que quede claro cómo se va a financiar el gasto y qué posibilidades hay de recortarlo, refuerzan ese contraste.

    Al final, en un país con problemas de seguridad inveterados y con cerca de 29.000 integrantes de grupos armados ilegales, según cálculos de la Fundación Ideas para la Paz, puede resultar más fácil rendir cuentas de bajas y capturas que de una reducción de subsidios o de encargos públicos. Sobre todo para un presidente que, al tiempo que prometió reducir el gasto, se comprometió a subir otros, como aumentar el dinero que el Estado da a los adultos mayores sin pensión. Las cuentas del Estado no son aún claras, pero las de los golpes en seguridad son públicas todos los días.

  • Alineación incondicional con Washington

    Alineación incondicional con Washington

    Se ha cumplido un cuarto de siglo desde el ataque en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001. Su respuesta inmediata tras esos actos fue la destrucción de la organización que los había llevado a cabo y, en la búsqueda de su objetivo, el desencadenamiento de la guerra contra el terrorismo que se extendió desde Oriente Medio hasta los lugares que Estados Unidos consideró como amenazas.

    En medio de esta confrontación, Afganistán se convirtió en el teatro de una guerra de más de veinte años que terminó con el regreso de los talibanes al poder. En ese mismo marco, Estados Unidos invadió a Irak, en 2003, sin que hubiera en ese caso relación alguna con los atentados. Veinticinco años después, el mundo es diferente, pero la inestabilidad con la que se inauguró el siglo XXI repercute en la actualidad. El así llamado 11-S dejó tras de sí consecuencias hasta entonces inéditas que dieron paso a una gran estrategia de vigilancia, recopilación de datos, control territorial, elaboración de listas de enemigos y sospechosos, entre otros resultados múltiples que incluyen la ampliación de poderes ejecutivos, la dramatización de la migración, ciberseguridad, para mencionar tan solo algunos.

    Después del 11 de septiembre, se hizo célebre la declaración del entonces presidente estadounidense, George W. Bush: “O estás con nosotros, o estás con los terroristas”, enunciado en un discurso en el Congreso nueve días después de los ataques. Con esta afirmación se terminó cualquier posibilidad de que hubiera neutralidad en las relaciones internacionales y se estableció el inicio oficial de la denominada “Guerra contra el terrorismo”.

    El autoritarismo dejó de ser una marca distintiva de regímenes tan solo vistos por fuera de Estados Unidos para convertirse en un rasgo que se puede dar dentro de las democracias. Son los propios Estados los que imponen un poder que puede atentar contra los pueblos. Ha crecido el poder de grandes corporaciones tecnológicas dominantes con influencia política, económica y militar.

    América Latina es nuevamente un territorio en disputa y es fundamental para Washington en la carrera por el control geopolítico en el hemisferio occidental. El ascenso del poderío militar y político, más notorio aún bajo el actual gobierno, evidencia su interés en asegurar su dominio hegemónico en la zona en el siglo XXI. Es de interés particular su competencia con China. Están en juego también recursos naturales como tierras raras y minerales críticos. Desde México hasta Argentina, Estados Unidos quieren el control del Océano Pacifico, por ser el canal de comunicación con Asia Oriental. Con ese fin, le viene bien a la retórica estadounidense insistir en la invocación a la lucha contra el “narcoterrorismo” como la justificación para intervenir militarmente. A lo largo de estos años, la región pasó de ser patio trasero a territorio en disputa que contribuye a definir el orden global. Se entiende así el interés en controlar puertos y rutas marítimas, inversiones, mientras China, por su parte, quiere competir con alianzas comerciales, acuerdos, soberanía latinoamericana, apoyo con infraestructura.

    Una de las prioridades de la visita reciente del Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a la región, que inició en Colombia y siguió a Ecuador y Perú, fue la agenda del “Escudo de las Américas” y los temas de cooperación militar en la lucha contra el narcoterrorismo y la cooperación militar conjunta en el marco de la seguridad hemisférica. En Colombia, Rubio señaló que Estados Unidos busca retomar una “época dorada” porque considera que es su aliado más importante en la región. Desde comienzos del 2000, con el Plan Colombia, Estados Unidos postuló a Colombia como su principal aliado en América Latina. Cabe recordar que el Plan Colombia fue la nomenclatura utilizada para la ayuda para combatir el narcotráfico y la guerrilla. El Plan Colombia convirtió al país en el mayor receptor de apoyo militar estadounidense en la región.

    La respuesta del actual gobierno colombiano de alineación incondicional con Washington, lo puede llevar a adoptar un perfil bajo en los escenarios globales, al aceptar en forma casi exclusiva la agenda de la Casa Blanca. La política de Bogotá en su relación con Estados Unidos se está caracterizando por una aceptación de alianzas que comprometen la soberanía a nombre de la cooperación internacional en seguridad y narcotráfico. Es alto el riesgo de que se llegue a ceder control territorial en esta alineación incondicional con el gobierno estadounidense y su estrategia geopolítica.

    Así, por ejemplo, debe recordarse que ningún funcionario estadounidense había atacado la Corte Penal Internacional como lo ha hecho Marco Rubio, quien anunció “desmantelar la CPI”, tras señalarla de institución corrupta y politizada. Ya en agosto le habían impuesto más sanciones a la presidenta de la Corte, además de las ya impuestas a 12 funcionarios. Recordemos que la jurisdicción de la CPI se ocupa de delitos como genocidio, crímenes de guerra y agresión en conexión con el uso de la fuerza armada contra la soberanía o independencia política de otro Estado.

    En línea con una alianza que pone en riesgo, no solo la soberanía colombiana, como ya se señaló, sino también la participación de Colombia en sus relaciones multilaterales y sus compromisos con el ordenamiento penal internacional, el presidente De la Espriella anunció que quiere retirar a Colombia de la Corte Penal Internacional siguiendo la agenda estadounidense. De materializarse este propósito, sería nocivo en grado sumo el impacto, en Colombia, en lo tocante a los derechos de las víctimas del conflicto armado.

    Si tenemos en mente que el presidente Trump ya firmó un decreto mediante el cual Estados Unidos se retira de 31 organismos de la ONU y de otras 35 organizaciones internacionales, se hace inocultable el desprecio de la administración Trump hacia las organizaciones internacionales y hacia el Estado de derecho, en particular. Colombia necesita salvaguardas internacionales que protejan los derechos humanos. Esta necesidad es ya una urgencia teniendo en cuenta el contexto marcado por un gobierno que dio inicio a su mandato con una ofensiva militar total contra grupos armados para imponer el orden por la fuerza. La población civil será la mayor afectada. Una alineación incondicional con Washington supedita principios como los de la soberanía nacional y derechos fundamentales.

  • ¿Qué piensa el PAN?

    ¿Qué piensa el PAN?

    Don Luis H. Álvarez fue un panista ejemplar en muchos aspectos. Su figura era un referente para los propios militantes y también para sus adversarios. Su liderazgo en el partido fue incuestionable por décadas. Sobre todo, fue un “militante de a pie” en las épocas en que ser de oposición era como predicar en el desierto. Don Luis fue candidato a la presidencia del país en 1958. Durante esa campaña no tuvo una sola entrevista en medios de comunicación y lo metieron a la cárcel por hablar mal del Gobierno. Años después, en 1986, llevó a cabo una huelga de hambre de cuarenta días en protesta por el fraude electoral en Chihuahua.

    Esta brevísima semblanza es para enmarcar la siguiente anécdota: A finales de los noventa, don Luis —que era senador en ese entonces— formaba parte de la COCOPA, una comisión legislativa de todos los partidos para facilitar el diálogo con los zapatistas en Chiapas. La intención de esa comisión era mostrar un esfuerzo institucional, al margen del Gobierno, para restablecer la paz en ese Estado. Los legisladores decidieron hacer reuniones de la comisión en las oficinas de los partidos para mandar la señal de que no eran importantes los colores ni las banderas de cada partido, sino el esfuerzo conjunto. En esos días yo trabajaba en el área de comunicación del PAN. A mi oficina llegó un día don Luis y me dijo:

    —Quiero que me ayudes con una cosa.

    —Adelante, don Luis, lo que usted diga.

    —Mira —continuó—, con esto de las reuniones de la COCOPA en los partidos, resulta que la que viene es en el PRI. Quiero que le digas al presidente (se refería a Felipe Calderón, que encabezaba el PAN) que no voy a asistir a esa reunión. Es un asunto personal y no quiero molestarlo con algo así, por eso quiero que se lo comentes tú. Nunca en mi vida he pisado la sede del PRI y no lo voy a hacer ahora. Me moriré sin haberla pisado.

    Y así fue. Don Luis no asistió a esa junta y murió sin haber puesto pie en el PRI.

    Por supuesto, la política ha cambiado desde entonces. El PAN también ha cambiado mucho, para bien y para mal. Claro, últimamente nada más para mal, pero eso ha sido una decisión de los propios panistas: la demolición de su casa.

    El tema viene al caso por dos imágenes recientes que tienen que ver con el PAN de estos días. Una es la visita de Fox al PRI y su foto con el señor Alito. Don Luis hacía un tipo de política. Fox hace otro. Cada uno a su estilo. Sin embargo, Fox no es el PAN, aunque se hayan limado asperezas con el partido (quizá lo único que ha hecho bien esta dirigencia panista es reconciliarse con sus presidentes). Fox siempre ha ido por su lado. Estuvo con el PAN cuando lo necesitó. Desde siempre ha sido un creyente de las alianzas. A sus ochenta años quiere contribuir con lo que considera que es oportuno y necesario. Pero lo que haga él no es lo que quiere o vaya a hacer el blanquiazul. Es efectivamente algo a título personal. O por lo menos eso parece, pues el PAN no ha dicho nada sobre esa reunión.

    La otra imagen es más delicada y sí involucra directamente al PAN de ahora y a su directiva. Se trata del senador panista Enrique Vargas en un evento con el diputado de Morena Pedro Haces. Una imagen grotesca por lo que representa de la política nacional. Una imagen que incluso asqueó a la propia presidenta y se pronunció al respecto cuestionando la labor política de Haces. Y, como de costumbre, el blanquiazul no ha dicho nada. El asunto es que Vargas sí representa al PAN, es senador, es el “dueño” del partido en el Estado de México y forma parte de órganos directivos del partido. En pocas palabras: la imagen que importa para saber en qué anda el PAN no es la de Fox, sino la de Vargas.

    La directiva panista estaba esta semana por Europa, pero en días normales está en la luna. Los presidentes del PRI y de Morena estuvieron presentes en el arranque del proceso electoral en el INE y fijaron sus posiciones. El presidente del PAN no estuvo para dar algún mensaje. Fue a reunirse a Alemania –en una gira patética por sus mensajes– con la CDU, el partido de derecha alemán que acaba de perder más de la mitad de sus votos en las pasadas elecciones frente al partido de la ultraderecha. Ni siquiera se reunieron con los ganadores. Por supuesto, aunque anduvieron por allá, no sabemos qué piensa la presidencia panista del triunfo de la AfD en Alemania.

    Es un hecho que el PAN de ahora no hace la política que hacía Luis Álvarez. Pero tampoco sabemos si quiere hacer la de Fox o si está de acuerdo con la de Enrique Vargas. No sabemos qué piensa el PAN de todo esto. Es más, ya no sabemos siquiera si piensa.

    @juanizavala

  • Paquete Económico 2027: responsable y realista

    Paquete Económico 2027: responsable y realista

    Esta semana la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó su propuesta de Criterios Generales de Política Económica 2027, así como la Iniciativa de Ley de Ingresos y el Anteproyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para ese mismo año. En su conjunto, esto conforma el llamado Paquete Económico 2027, que es la propuesta que plantea el gobierno para la conducción de la política económica del próximo año. Ahora, el poder legislativo, conformado por las Cámaras de Diputados y Senadores, deberá abocarse a su discusión, análisis y eventual aprobación.

    Lo primero que hay que decir es que se trata de un paquete responsable y realista. Es responsable porque identifica como prioridad la necesidad de contener, en el mediano plazo, la expansión de la deuda pública como porcentaje del PIB. Esto es importante porque durante las últimas dos décadas la deuda del gobierno prácticamente se ha duplicado como porcentaje del PIB, ya que pasó de 28% a finales de la administración del presidente Fox en 2006, a un nivel de 54% hacia finales de este año. Dicho aumento de la deuda, por cierto, y a diferencia de lo que suelen repetir distintos políticos o analistas sesgados, ocurrió a un ritmo muy similar en las administraciones de los expresidentes Calderón, Peña Nieto y López Obrador. En concreto, cada una de estas administraciones aumentó la deuda pública en niveles cercanos a ocho puntos porcentuales del PIB.

    La propuesta del actual paquete es tratar de estabilizar la deuda en un nivel de 56.5% del PIB hacia finales de la presente Administración, lo que implicaría un aumento de menos de cinco puntos porcentuales del PIB en esta gestión y, más importante, la posibilidad de finalmente estabilizar la deuda pública como porcentaje del PIB. Si se lograra esto, sería sin duda un logro muy importante que, por lo demás, garantizaría que el país pudiera mantener el grado de inversión por parte de las agencias calificadoras.

    Por otro lado, la propuesta es realista porque, a diferencia de lo ocurrido en años recientes, el escenario macroeconómico que se propone es más creíble y es, además, compatible con las estimaciones y expectativas de analistas del sector privado. Un componente importante de esto es el pronóstico de crecimiento de la economía, ya que una sobreestimación de este indicador podría conducir a un escenario en el que la deuda como porcentaje del PIB parecería disminuir de manera artificial e injustificada. Por ello, el que ahora se revisen a niveles más moderados las expectativas de crecimiento para este y otros años hace que las estimaciones resulten más creíbles de lo que habían sido en ocasiones anteriores.

    Para lograr que el escenario sea más realista hay dos componentes que resultan cruciales: por un lado, la expectativa de que la recaudación mejorará y, por el otro, una cierta contención en la expansión del gasto público. Lo primero se atiende con algunas modificaciones en la recaudación del impuesto sobre la renta (ISR) que prometen generar una recaudación adicional importante. Estas modificaciones buscan introducir una especie de impuesto de control para que empresas relativamente grandes (con ventas de 50 millones de pesos o más al año) paguen al menos un porcentaje (aunque sea bajo) de sus ingresos en forma de ISR. Esta modificación permitirá recaudar más impuestos por esta vía, al imponer un tope en las deducciones que pueden realizar estas empresas. Se espera que esta medida contribuya a desincentivar el uso de las llamadas empresas factureras (empresas que se dedican a vender facturas que amparan transacciones no realizadas, pero que permiten realizar deducciones importantes).

    Por el lado del gasto, la contención ocurre porque el gasto en programas sociales prácticamente solo aumentará conforme a la inflación y por factores demográficos (esto es, por la incorporación de personas que cumplen con requisitos de edad para ser beneficiarios de algunos programas sociales). A diferencia de años anteriores, en los que se anunciaron nuevos programas sociales o aumentos significativos en los programas ya existentes, esta decisión permitirá que se comience a contener el gasto y la presión fiscal que esto implicaba.

    Además de lo anterior, hay otros componentes importantes en el paquete económico como una propuesta de ley para fortalecer y promover el pago con medios digitales, así como una propuesta para avanzar en la homogeneización y homologación de los registros catastrales y de los registros públicos de la propiedad, lo cual anticipa la posibilidad de hacer una buena reforma al impuesto predial en el futuro.

    En suma, se trata de un paquete económico que trata de transmitir certeza y confianza en la situación de las finanzas públicas del país y que podría contribuir por esa vía a mejorar el entorno de negocios. Todavía falta, por supuesto, una reforma de carácter más amplio a la Hacienda pública mexicana (tanto por el lado de los ingresos como por el lado del gasto) que permita crecer más y mejorar el bienestar económico de la población, pero, al menos, este paquete ofrece un paso en la dirección correcta.