Category: Tecnologia

  • Corea del Sur mete café en un reactor de plasma a 900 ºC y tarda 90 segundos en convertirlo en una alternativa al carbón

    Corea del Sur mete café en un reactor de plasma a 900 ºC y tarda 90 segundos en convertirlo en una alternativa al carbón

    Un equipo del Korea Institute of Geoscience and Mineral Resources ha probado un sistema capaz de transformar posos de café húmedos en biocarbón energético en apenas 90 segundos. La investigación, publicada en Chemical Engineering Journal, describe una tecnología de plasma que evita el secado previo y convierte un residuo cotidiano en un material con rendimiento comparable al carbón antracita.

    El proceso es bastante espectacular. Los restos de café cargados de humedad entran en un reactor y, tras recibir el impacto de llamas de plasma, salen convertidos en un producto carbonoso de alto valor energético. El avance resulta relevante porque uno de los grandes obstáculos de la biomasa es precisamente el agua que contiene.


    El sistema ha recibido el nombre de Flame Plasma Pyrolysis. Su funcionamiento se basa en llamas de plasma generadas mediante la combustión de gas licuado de petróleo y aire comprimido. Estas llamas alcanzan temperaturas aproximadas de entre 799 °C y 899 °C, suficientes para tratar directamente residuos orgánicos húmedos sin una fase adicional de deshidratación.

    La humedad cambia de papel

    La clave técnica está en que el agua deja de ser un problema y pasa a actuar como parte del proceso. Cuando la humedad atrapada en las partículas de café se transforma de golpe en vapor, se genera presión interna y aparecen pequeñas rupturas en la estructura del material. Los investigadores describen este fenómeno como un efecto palomita, puesto que fragmenta la biomasa, abre poros y acelera la carbonización.

    Gracias a esta dinámica, el equipo logró completar la conversión en 90 segundos bajo condiciones optimizadas. La diferencia con otros métodos es notable: la carbonización hidrotermal puede requerir entre una y seis horas, mientras que la torrefacción suele necesitar 30 minutos o más. Aquí, el tratamiento se concentra en menos de dos minutos y prescinde de dispositivos de plasma con alto consumo eléctrico.

    El resultado obtenido también destaca por su capacidad como combustible. El biocarbón de café alcanzó un poder calorífico de 29,0 MJ/kg, alrededor de un 33% más que los posos sin tratar. Además, el contenido de carbono fijo casi se triplicó, al pasar del 15,6% al 46,2%, una mejora que explica por qué los investigadores lo comparan con el carbón antracita.

    Más que un combustible

    El proceso eliminó por completo los compuestos de azufre, un dato importante porque puede reducir la formación de dióxido de azufre durante la combustión. También generó menos humo y alquitrán que otros tratamientos convencionales de biomasa. A esto se suma un fuerte aumento de la superficie específica, lo que deja un material muy poroso con posibles usos en filtros, adsorción industrial y producción de carbón activado.

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    La investigación se ha centrado en posos de café usados, pero el equipo cree que la misma tecnología podría aplicarse a residuos alimentarios, lodos de depuradora y restos agrícolas con mucha humedad. El autor principal, Taejun Park, defendió que “esta tecnología ofrece una nueva forma de ver los residuos orgánicos”: no como un problema de eliminación, sino como una fuente potencial de energía y materiales de carbono valiosos.

    Un equipo del Korea Institute of Geoscience and Mineral Resources ha probado un sistema capaz de transformar posos de café húmedos en biocarbón energético en apenas 90 segundos. La investigación, publicada en Chemical Engineering Journal, describe una tecnología de plasma que evita el secado previo y convierte un residuo cotidiano en un material con rendimiento comparable al carbón antracita.

  • El despido de 2.000 moderadores de Meta llega a juicio: podrían ser readmitidos

    El despido de 2.000 moderadores de Meta llega a juicio: podrían ser readmitidos

    El cierre del centro desde el que se moderaban contenidos de las plataformas de Meta en Barcelona llega a los tribunales. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) celebra desde este martes la vista por el despido colectivo de más de 2.000 trabajadores, un procedimiento que podría tener importantes consecuencias económicas y laborales para las empresas implicadas.

    Los afectados trabajaban como moderadores de contenido para las redes sociales de la compañía de Mark Zuckerberg, aunque estaban contratados a través de CCC Barcelona Digital Services, posteriormente integrada en la multinacional canadiense Telus. El servicio comenzó a funcionar en la capital catalana en 2018 y terminó después de que el 2 de abril de 2025 se decidiera su cierre.

    La demanda se dirige contra varias sociedades vinculadas a la actividad y al proceso de cierre, entre ellas Meta Platforms Ireland, Telus International y CCC Barcelona Digital Services. Los trabajadores cuestionan que existieran motivos suficientes para extinguir los puestos y sostienen que parte de las tareas que desarrollaban desde Barcelona continuaron realizándose posteriormente desde otros países europeos.

    Los trabajadores plantean una posible readmisión

    Una de las principales cuestiones que deberá determinar la justicia es la legalidad del despido colectivo. Si los tribunales considerasen que se produjo una vulneración de derechos fundamentales que justificase declarar nulos los despidos, una de las consecuencias podría ser la readmisión de los trabajadores afectados.

    La parte demandante también maneja un elevado impacto económico si sus pretensiones prosperan. Según los cálculos difundidos antes del comienzo del juicio, las cantidades derivadas del procedimiento podrían superar los 90 millones de euros.

    El conflicto, sin embargo, va más allá del propio cierre de las instalaciones. Los representantes de los trabajadores relacionan la decisión empresarial con la elevada litigiosidad que ya existía entre parte de la plantilla y la compañía. Antes del despido colectivo se habrían acumulado más de 1.200 reclamaciones relacionadas con diferentes aspectos de las condiciones laborales.

    Entre ellas aparecen denuncias por una supuesta discriminación salarial vinculada al idioma empleado durante la moderación. Según sostienen los demandantes, trabajadores que revisaban publicaciones en español recibían una remuneración inferior a la de compañeros encargados de contenidos en otras lenguas, como neerlandés o noruego.

    El abogado del sindicato Fuerza Independiente Sindical de Trabajadores (FIST), Enrique Leiva Vojkovic, que ha impulsado la demanda, ha relacionado precisamente el cierre de Barcelona con ese “aluvión” de procedimientos judiciales por una presunta discriminación por razones lingüísticas.

    El impacto psicológico de moderar las redes sociales

    El segundo gran frente del conflicto tiene que ver con las condiciones en las que trabajaban los moderadores. Su función consistía en revisar publicaciones potencialmente contrarias a las normas de las plataformas antes de decidir si debían permanecer disponibles o ser eliminadas.

    Eso suponía enfrentarse de manera habitual a imágenes y vídeos extremadamente violentos. Entre los materiales señalados por los trabajadores aparecen contenidos relacionados con terrorismo, abusos sexuales, violencia contra menores, narcotráfico o acoso.

    Parte de la plantilla emprendió acciones judiciales por los posibles daños psicológicos derivados de esta exposición continuada y por la gestión de los riesgos laborales asociados al puesto. Los demandantes consideran que esta sucesión de litigios también debe tenerse en cuenta para comprender lo sucedido posteriormente con el centro.

    Su tesis sostiene que el trabajo no desapareció realmente cuando cerraron las instalaciones barcelonesas, sino que fue redistribuido hacia otros centros europeos. Los trabajadores apuntan concretamente a países como Austria, Alemania y Eslovaquia, donde se siguen desarrollando labores de filtrado y moderación de contenidos.

    La cuestión resulta especialmente relevante porque puede determinar si existieron causas suficientes para justificar la extinción colectiva de los contratos o si, como argumentan los afectados, el cierre sirvió para trasladar la actividad y desprenderse de una plantilla que acumulaba numerosos procedimientos judiciales.

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    El proceso también vuelve a poner sobre la mesa el modelo utilizado por las grandes plataformas tecnológicas para moderar los millones de publicaciones que reciben diariamente. Aunque los trabajadores prestaban servicios vinculados a las redes de Meta, la contratación y organización de esta actividad se realizaba mediante empresas externas.

    Por ello, la demanda no se limita a la compañía propietaria de Facebook e Instagram. Entre los demandados figuran también Telus International, CCC Barcelona Digital Services, CCC Erste Beteiligungs y CCC Holding, además de responsables empresariales relacionados con estas sociedades.

    El juicio deberá aclarar ahora las circunstancias que rodearon uno de los mayores despidos colectivos vinculados a la moderación de redes sociales en España. Más allá de las posibles indemnizaciones, el procedimiento puede resultar relevante para establecer hasta dónde llega la responsabilidad de las grandes tecnológicas cuando una tarea esencial para el funcionamiento de sus plataformas se desarrolla mediante compañías subcontratadas.

    El cierre del centro desde el que se moderaban contenidos de las plataformas de Meta en Barcelona llega a los tribunales. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) celebra desde este martes la vista por el despido colectivo de más de 2.000 trabajadores, un procedimiento que podría tener importantes consecuencias económicas y laborales para las empresas implicadas.

  • En 2022, la NASA fotografió un oso sobre la superficie de Marte: por fin sabemos cómo se formó

    En 2022, la NASA fotografió un oso sobre la superficie de Marte: por fin sabemos cómo se formó

    Una imagen captada por la NASA sobre la superficie de Marte llamó la atención por una coincidencia difícil de ignorar: una colina parecía tener los ojos, el hocico y el contorno de la cabeza de un oso. La escena fue registrada el 12 de diciembre de 2022 por la cámara HiRISE, instalada en la sonda Mars Reconnaissance Orbiter, cuando sobrevolaba las tierras altas del sur del planeta rojo a unos 251 km de altitud. Años después, la explicación geológica permite reconstruir qué estructuras crearon aquella peculiar figura.

    Los supuestos ojos del oso de Marte son, en realidad, dos pequeños cráteres oscuros. Entre ambos aparece una estructura de colapso con forma de V que genera la impresión de un hocico, mientras que una fractura casi circular rodea todo el conjunto y completa visualmente la silueta de una cabeza. La combinación resulta especialmente convincente porque el cerebro humano tiende a interpretar determinadas disposiciones de formas y sombras como rostros reconocibles.


    Alfred McEwen, científico planetario de la Universidad de Arizona y responsable del equipo de la cámara HiRISE, explicó que cada una de esas características puede entenderse mediante procesos geológicos conocidos. La fractura circular podría corresponder al terreno situado sobre un antiguo cráter de impacto enterrado y posteriormente rellenado. La formación central que parece una nariz, por su parte, podría estar relacionada con un antiguo conducto volcánico o de barro acompañado de materiales que fluyeron a su alrededor.

    La pareidolia explica el oso de Marte

    La apariencia animal no implica, por tanto, que exista ninguna estructura extraordinaria sobre Marte. El fenómeno responsable de que millones de personas puedan identificar un oso en esa formación recibe el nombre de pareidolia: la tendencia del cerebro a reconocer patrones familiares, especialmente caras, en objetos y superficies que realmente no los contienen. El mismo mecanismo permite ver expresiones humanas en los faros de un coche o figuras reconocibles en manchas y formaciones naturales.

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    Marte cuenta con varios ejemplos similares. Uno de los más conocidos apareció en 1976, cuando la sonda Viking 1 fotografió una meseta de la región de Cydonia que, debido a la resolución y a la iluminación, parecía mostrar un enorme rostro humano. Las observaciones posteriores con cámaras de mayor resolución, incluida HiRISE, permitieron comprobar que se trataba de una formación geológica cuya apariencia dependía del ángulo desde el que se miraba.

    También se han identificado otras figuras aparentemente familiares sobre el planeta rojo. En agosto de 2024, científicos que trabajaban con el Trace Gas Orbiter de la Agencia Espacial Europea localizaron en Terra Sirenum un depósito de sales con aspecto de cara sonriente, formado por un anillo y dos pequeños cráteres. Asimismo, Marte ha dado pie igualmente a imágenes interpretadas como una medusa, un hueso humano o incluso hongos.

    Una imagen captada por la NASA sobre la superficie de Marte llamó la atención por una coincidencia difícil de ignorar: una colina parecía tener los ojos, el hocico y el contorno de la cabeza de un oso. La escena fue registrada el 12 de diciembre de 2022 por la cámara HiRISE, instalada en la sonda Mars Reconnaissance Orbiter, cuando sobrevolaba las tierras altas del sur del planeta rojo a unos 251 km de altitud. Años después, la explicación geológica permite reconstruir qué estructuras crearon aquella peculiar figura.

  • El dinosaurio que no debería estar en Teruel: hallan un diplodocus fuera de Norteamérica

    El dinosaurio que no debería estar en Teruel: hallan un diplodocus fuera de Norteamérica

    Junto a los triceratops, pterodáctilos y el tiranosaurio rex, el diplodocus es uno de los dinosaurios más populares y famosos en el imaginario colectivo. Su inmensa cola en forma de látigo y su alargado cuello hacían que pudiese medir hasta casi 30 metros de largo. La cuestión es que hasta ahora se consideraba que esta criatura solo había habitado en Norteamérica.

    Pero esta idea se ha caído gracias a un equipo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis que ha realizado un hallazgo que podría obligar a cambiar el mapa conocido del diplodocus. En el yacimiento de La Tejería, en El Castellar, se han localizado 14 vértebras caudales y varios cheurones, que es como se denominan los huesos asociados a la característica cola de esta especie.

    El animal vivió hace 150 millones de años, durante el Jurásico Superior, una época en la que el Atlántico estaba muy lejos de tener la configuración actual. El hallazgo aporta una evidencia sólida de que algunos dinosaurios pudieron desplazarse por el terreno libremente entre las masas de tierra que con el paso del tiempo acabarían formando Europa y Norteamérica.

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    No es solo cuestión de encontrar un dinosaurio famoso en Teruel. El hallazgo de los fósiles ayuda a tener más certezas sobre cómo se movían estas especies. El estudio, publicado en Journal of Vertebrate Paleontology, sitúa de forma consistente el ejemplar dentro del género Diplodocus, aunque no determina la especie concreta.

    “Esta es la primera vez que podemos confirmar con un grado razonable de seguridad la presencia de Diplodocus en la península ibérica, un género conocido principalmente por aparecer en rocas de la misma edad en el otro lado del océano Atlántico”, Pedro Mocho, profesor auxiliar del departamento de Ciencias de la Tierra y de la Energía del Instituto Dom Luiz – Facultad de Ciencias de la Universidad de Lisboa.

    Fabien Knoll, investigador del departamento de Paleobiología en el Museo Nacional de Ciencias Naturales – CSIC, recuerda que la presencia de este dinosaurio en la geografía ibérica “ha sido apuntada en varias ocasiones, aunque nunca publicada formalmente”.

    “Aunque ya tenemos una enorme colección de saurópodos del Jurásico Superior en la península ibérica, el ir poniendo ladrillos nos permite ir viendo cómo es el paisaje”, ha afirmado Francisco Ortega, catedrático de Paleontología de la UNED y responsable del Grupo de Biología Evolutiva.

    “El Atlántico en ese momento era mucho más estrecho que el actual y hasta hacía muy poco había contactos entre la costa norteamericana y la costa europea”, añade este experto, que apunta que los grupos de dinosaurios habían “podido desplazarse ocasionalmente entre ambos continentes”. “Ahora, aunque estuviesen aislados a ambos lados, la deriva genética no ha diferenciado suficientemente algunas especies como para que podamos diferenciarlas por sus huesos”.

    Junto a los triceratops, pterodáctilos y el tiranosaurio rex, el diplodocus es uno de los dinosaurios más populares y famosos en el imaginario colectivo. Su inmensa cola en forma de látigo y su alargado cuello hacían que pudiese medir hasta casi 30 metros de largo. La cuestión es que hasta ahora se consideraba que esta criatura solo había habitado en Norteamérica.

  • Vuelve la Fiesta de Ofertas Prime 2026: fechas confirmadas y trucos para no perderte nada

    Vuelve la Fiesta de Ofertas Prime 2026: fechas confirmadas y trucos para no perderte nada

    Amazon celebrará la Fiesta de Ofertas Prime 2026 a principios del próximo mes de octubre, una nueva campaña de descuentos exclusiva para sus clientes Prime que llegará antes de la temporada de compras del Black Friday. Durante 48 horas, la plataforma activará cientos de miles de rebajas en categorías como tecnología, hogar, moda, belleza, juguetes y productos de uso diario, aunque algunas promociones comenzarán varias semanas antes.

    La cita de octubre mantiene una fórmula conocida para quienes siguen las campañas comerciales de Amazon: un periodo reducido de ofertas, acceso reservado a los suscriptores y descuentos repartidos entre grandes marcas, productos propios y pequeñas y medianas empresas. Entre las firmas mencionadas por la compañía figuran Sony, Philips, Columbia, Dodot y Olay, aunque Amazon todavía no ha detallado cuáles serán los artículos concretos rebajados durante los dos días principales.


    La campaña arrancará a las 00:00 del martes 6 de octubre y continuará hasta las 23:59 horas del miércoles 7, completando así dos jornadas de promociones. Frente a los cuatro días que tuvo el Prime Day de verano, esta Fiesta de Ofertas Prime será más corta y obligará a prestar más atención a los cambios de precio. Los usuarios que quieran aprovecharla deberán contar con una suscripción Prime activa cuando empiece el evento.

    Las ofertas empiezan antes de octubre

    Esperar hasta el 6 de octubre puede significar pasar por alto algunas rebajas. Amazon comenzará a activar promociones desde hoy, 15 de septiembre, cuando estarán disponibles cientos de libros electrónicos Kindle desde 1,99 euros, una prueba gratuita de Kindle Unlimited durante tres meses y descuentos de hasta el 30% en determinados productos de supermercado y artículos de la marca Amazon. También habrá rebajas de hasta el 40% en una selección de productos esenciales para viajar.

    El calendario continuará avanzando por fases. Desde el 22 de septiembre se anuncian descuentos de hasta el 30% en Amazon Basics y Amazon Essentials, además de reducciones de hasta el 40% en moda de otoño. A partir del 29 de septiembre comenzarán las promociones sobre una selección de dispositivos Amazon, entre ellos Echo, Fire TV Stick, Kindle, Ring, Blink y eero, una de las categorías que tradicionalmente concentra atención durante estas campañas.

    También habrá promociones fuera del comercio físico habitual de la plataforma. Desde el 15 de septiembre, determinados clientes que todavía no hayan utilizado Amazon Music Unlimited podrán acceder a tres meses gratuitos. Entre el 1 y el 5 de octubre, justo antes del inicio de la Fiesta de Ofertas Prime, Amazon Haul aplicará un 15% de descuento adicional en el primer pedido para quienes cumplan las condiciones de la promoción.

    Cómo prepararse para la Fiesta de Ofertas Prime

    La primera precaución consiste en comprobar el precio de los productos antes de que empiece la campaña. Amazon no ha adelantado todavía el listado completo de ofertas del 6 y 7 de octubre, de modo que conocer el precio habitual de un móvil, un portátil, una tableta o cualquier otro dispositivo permitirá valorar con mayor precisión si la rebaja anunciada resulta realmente interesante. Crear con antelación una lista con los artículos deseados también facilita detectar rápidamente los descuentos cuando aparezcan.

    La Fiesta de Ofertas Prime será los días 6 y 7 de octubre

    El segundo requisito es revisar la suscripción. Amazon Prime cuesta 49,90 euros al año o 4,99 euros al mes y ofrece una prueba gratuita de 30 días para nuevas altas. Los jóvenes de entre 18 y 24 años y los estudiantes pueden acceder por 2,49 euros mensuales o 24,95 euros anuales, con 90 días de prueba. La Fiesta de Ofertas Prime 2026 se celebrará en 22 países, aunque las fechas pueden cambiar según el mercado; en España, el calendario ya está fijado para el 6 y 7 de octubre.

    Amazon celebrará la Fiesta de Ofertas Prime 2026 a principios del próximo mes de octubre, una nueva campaña de descuentos exclusiva para sus clientes Prime que llegará antes de la temporada de compras del Black Friday. Durante 48 horas, la plataforma activará cientos de miles de rebajas en categorías como tecnología, hogar, moda, belleza, juguetes y productos de uso diario, aunque algunas promociones comenzarán varias semanas antes.

  • Le dijo a ChatGPT que quería asesinar a su hijo de 8 años y luego fue arrestado por la policía

    Le dijo a ChatGPT que quería asesinar a su hijo de 8 años y luego fue arrestado por la policía

    Primer plano de un teléfono inteligente que muestra la aplicación ChatGPT, situado frente a una estatua de la Dama de la Justicia con una balanza.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    ADVERTENCIA: Este artículo contiene referencias sobre violencia y suicidio.

    “Le ofrecí 50.000 para que me matara a mí y a mi hijo, pero no quiso porque se trataba de un niño”.

    “Quería saber de dónde viene este deseo de matar gente. Me gusta la sensación de ver sufrir a otra persona”.

    Durante casi dos meses, un agricultor brasileño intercambió estos y otros mensajes con el asistente de inteligencia artificial ChatGPT, en lo que la policía describe como planes para matar a su hijo de 8 años, atacar a otras personas y luego quitarse la vida.

    Y fueron precisamente estos mensajes, a los que tuvo acceso BBC News Brasil, los que llevaron al arresto del hombre.

    En uno de los pocos casos conocidos de este tipo, el hombre, de 36 años, fue arrestado después de que OpenAI, el creador de ChatGPT, denunciara sus mensajes al FBI, que a su vez notificó a las autoridades brasileñas.

    Su abogado afirma que le estaba “diciendo tonterías” a un chatbot y que no cometió ningún delito.

    Este caso pone de relieve un reto creciente para la policía, los tribunales y las empresas de IA: ¿Qué debería ocurrir cuando los chatbots de IA identifican una amenaza potencial antes de que se haya cometido ningún delito?

    “Todo lo que la plataforma nos proporcionó quedó corroborado”

    Primer plano de la pantalla de un teléfono inteligente que muestra una carpeta de aplicaciones de chatbot con IA, incluyendo ChatGPT, Copilot, Gemini, Claude y DeepSeek. Se ve un dedo tocando uno de los íconos de las aplicaciones, mientras que otros íconos aparecen borrosos en el fondo.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La policía cree que el sospechoso también habló con ChatGPT sobre posibles ataques a escuelas, iglesias y agentes de policía.

    El hombre, cuyo nombre la BBC no revela para proteger la identidad de su hijo, fue arrestado en la zona rural de São Gabriel da Palha el 19 de junio, tres días después de que la unidad de delitos cibernéticos del Ministerio de Justicia brasileño remitiera el caso al departamento de policía estatal.

    “Priorizamos este caso debido a su gravedad y porque, supuestamente, el padre planeaba matar a su hijo antes del día 20”, declaró Brenno Andrade, jefe de la comisaría de delitos cibernéticos de Espírito Santo.

    Según Andrade, el sospechoso tenía poco o ningún contacto con su hijo, más allá del pago de la manutención. Los investigadores creen que el resentimiento por esos pagos pudo haber sido uno de los motivos del presunto complot.

    En los registros de su propiedad se encontraron cuatro botellas que contenían sustancias no identificadas y una cuerda amarrada con un nudo, lo que, según los agentes, podría indicar intenciones suicidas.

    La policía también cree que el sospechoso habló con ChatGPT sobre posibles ataques contra escuelas, iglesias y agentes de policía.

    Un mensaje, al que tuvo acceso la BBC, decía: “Si voy a un punto de venta de drogas y mato a unos cuatro delincuentes, me haría famoso en la ciudad. Después, solo tendría que matar a uno o dos policías y podría morir en paz”.

    Otro mensaje decía: “Estoy pensando en comprar un arma de fuego y dispararle a la policía para que reaccionen y me maten. Eso sería genial y bueno para mí”.

    Los investigadores afirman que el hombre investigó sustancias tóxicas, incluida la ricina, e intentó eludir las medidas de seguridad de ChatGPT reformulando las preguntas.

    “Todo lo que la plataforma nos proporcionó fue corroborado cuando la policía llegó al lugar de los hechos”, dijo Andrade.

    Reconstrucción ilustrativa de una conversación entre un agricultor de 36 años y ChatGPT, presentada en una interfaz al estilo de ChatGPT.

    El hombre niega haber tenido la intención de hacerle daño a su hijo.

    Después de 54 días bajo custodia, fue puesto en libertad el 13 de agosto debido a retrasos en la investigación. No se han presentado cargos, pero la investigación de la policía continúa.

    El agricultor está sujeto a medidas de precaución, que incluyen vigilancia electrónica y la prohibición de contactar con su hijo o con la madre del niño.

    Los investigadores han declarado que están examinando el teléfono móvil del sospechoso y esperan los resultados de las pruebas forenses de los objetos incautados para determinar si tomó medidas concretas para llevar a cabo algún plan, incluyendo si contactó con un sicario, como supuestamente afirmó en conversaciones con ChatGPT.

    Según dicen, esta evidencia podría ayudar a determinar si el sospechoso pasó de la planificación y preparación del delito a su ejecución.

    En el derecho penal brasileño, normalmente un delito se considera cometido únicamente durante la fase de ejecución.

    La defensa argumenta que no se tomó ninguna medida al respecto.

    “Si hablar con la IA y decir tonterías es un delito, todo el mundo irá a la cárcel”, declaró el abogado defensor Pedro Paulo Pessi a BBC News Brasil.

    Reconstrucción ilustrativa de una conversación entre un agricultor de 36 años y ChatGPT, presentada en una interfaz al estilo de ChatGPT.

    El problema de la evidencia

    Se cree que los casos de empresas de IA que denuncian a sus usuarios a la policía son raros.

    En agosto, OpenAI denunció ante el FBI a un hombre de Florida de 25 años después de que este compartiera con el chatbot sus planes para violar y asesinar a su exnovia, según informaron medios estadounidenses.

    Andrade, de la policía de Espírito Santo, dijo que el caso del agricultor era la primera alerta de este tipo generada por inteligencia artificial que recibía el estado y solo el tercer caso de este tipo en Brasil.

    “Es otra vía para que la policía intente averiguar si la gente ha investigado delitos utilizando inteligencia artificial”, dijo Andrade.

    Sin embargo, existen diversas dudas sobre el papel que desempeñan este tipo de avisos procedentes de empresas de IA en el proceso de investigación, incluyendo si los mensajes pueden utilizarse como prueba en un tribunal.

    Según los investigadores, OpenAI proporcionó detalles del usuario y de los mensajes que envió, pero no las respuestas de ChatGPT.

    “No recibimos las respuestas que se dieron”, dijo Andrade.

    La abogada penalista Maíra Fernandes afirma que esto crea un problema probatorio porque el contexto de los mensajes es importante.

    “No puede ser un pequeño fragmento, no puede ser una versión editada. Tiene que ser la conversación completa”, dijo.

    Fernandes añadió que ver la conversación completa entre el sospechoso y ChatGPT podría ayudar a determinar si el chatbot simplemente reaccionó a lo que dijo el usuario o si influyó activamente en la conversación.

    En un comunicado a BBC News Brasil, la empresa se negó a explicar por qué no se compartieron las respuestas de ChatGPT, limitándose a decir que podría notificar a las autoridades policiales cuando detecte un “riesgo creíble e inminente de daño a terceros”.

    En abril de este año, Florida abrió una investigación penal contra OpenAI para determinar si su tecnología ChatGPT tuvo algo que ver con el asesinato de dos personas durante un tiroteo masivo en la Universidad Estatal de Florida el año pasado.

    OpenAI refuta esas acusaciones, afirmando que ChatGPT proporcionó información que ya estaba disponible públicamente y que no fomentó ni promovió actividades ilegales.

    Un teléfono sostenido por una mano que muestra el logotipo de ChatGPT

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Fernandes dice que el hecho de que la presunta víctima en el caso brasileño fuera un menor identificable ayuda a explicar la alerta.

    Sin embargo, advierte sobre el peligro de normalizar las investigaciones basándose únicamente en evaluaciones de IA.

    “De lo contrario, cualquiera podría ser investigado porque la inteligencia artificial lo interpretó de esa manera”, dijo.

    Argumenta que se necesitan medidas de protección para distinguir las amenazas reales de las expresiones de desahogo emocional, la fantasía o las declaraciones provocadoras.

    Patricia Peck, profesora y especialista en derecho digital, asegura que el caso refleja un cambio más amplio en el papel de la IA, que pasa de ser una herramienta de generación de contenido a un sistema interactivo “capaz de identificar patrones asociados con comportamientos potencialmente peligrosos”.

    Ella argumenta que, en determinadas circunstancias, las empresas de IA pueden tener la obligación legal de informar a las autoridades.

    “Cuando una conversación deja de representar una intención meramente abstracta y comienza a indicar una amenaza concreta, con una víctima identificable, medios disponibles y un riesgo inminente, surge un deber ético y, en ciertas circunstancias, legal de actuar”, afirma.

    Pero al igual que Fernandes, advierte sobre su uso excesivo.

    “La ética aplicada a la IA no debería basarse en una lógica de ‘vigilarlo todo’, sino más bien en una lógica de ‘intervenir solo cuando el riesgo lo justifique’”.

    “El reto consiste en evitar tanto la omisión como la vigilancia excesiva”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Le dijo a ChatGPT que quería matar a su hijo y luego fue arrestado por las autoridades

    Le dijo a ChatGPT que quería matar a su hijo y luego fue arrestado por las autoridades

    Primer plano de un teléfono inteligente que muestra la aplicación ChatGPT, situado frente a una estatua de la Dama de la Justicia con una balanza.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    ADVERTENCIA: Este artículo contiene referencias sobre violencia y suicidio.

    “Le ofrecí 50.000 para que me matara a mí y a mi hijo, pero no quiso porque se trataba de un niño”.

    “Quería saber de dónde viene este deseo de matar gente. Me gusta la sensación de ver sufrir a otra persona”.

    Durante casi dos meses, un agricultor brasileño intercambió estos y otros mensajes con el asistente de inteligencia artificial ChatGPT, en lo que la policía describe como planes para matar a su hijo de 8 años, atacar a otras personas y luego quitarse la vida.

    Y fueron precisamente estos mensajes, a los que tuvo acceso BBC News Brasil, los que llevaron al arresto del hombre.

    En uno de los pocos casos conocidos de este tipo, el hombre, de 36 años, fue arrestado después de que OpenAI, el creador de ChatGPT, denunciara sus mensajes al FBI, que a su vez notificó a las autoridades brasileñas.

    Su abogado afirma que le estaba “diciendo tonterías” a un chatbot y que no cometió ningún delito.

    Este caso pone de relieve un reto creciente para la policía, los tribunales y las empresas de IA: ¿Qué debería ocurrir cuando los chatbots de IA identifican una amenaza potencial antes de que se haya cometido ningún delito?

    “Todo lo que la plataforma nos proporcionó quedó corroborado”

    Primer plano de la pantalla de un teléfono inteligente que muestra una carpeta de aplicaciones de chatbot con IA, incluyendo ChatGPT, Copilot, Gemini, Claude y DeepSeek. Se ve un dedo tocando uno de los íconos de las aplicaciones, mientras que otros íconos aparecen borrosos en el fondo.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La policía cree que el sospechoso también habló con ChatGPT sobre posibles ataques a escuelas, iglesias y agentes de policía.

    El hombre, cuyo nombre la BBC no revela para proteger la identidad de su hijo, fue arrestado en la zona rural de São Gabriel da Palha el 19 de junio, tres días después de que la unidad de delitos cibernéticos del Ministerio de Justicia brasileño remitiera el caso al departamento de policía estatal.

    “Priorizamos este caso debido a su gravedad y porque, supuestamente, el padre planeaba matar a su hijo antes del día 20”, declaró Brenno Andrade, jefe de la comisaría de delitos cibernéticos de Espírito Santo.

    Según Andrade, el sospechoso tenía poco o ningún contacto con su hijo, más allá del pago de la manutención. Los investigadores creen que el resentimiento por esos pagos pudo haber sido uno de los motivos del presunto complot.

    En los registros de su propiedad se encontraron cuatro botellas que contenían sustancias no identificadas y una cuerda amarrada con un nudo, lo que, según los agentes, podría indicar intenciones suicidas.

    La policía también cree que el sospechoso habló con ChatGPT sobre posibles ataques contra escuelas, iglesias y agentes de policía.

    Un mensaje, al que tuvo acceso la BBC, decía: “Si voy a un punto de venta de drogas y mato a unos cuatro delincuentes, me haría famoso en la ciudad. Después, solo tendría que matar a uno o dos policías y podría morir en paz”.

    Otro mensaje decía: “Estoy pensando en comprar un arma de fuego y dispararle a la policía para que reaccionen y me maten. Eso sería genial y bueno para mí”.

    Los investigadores afirman que el hombre investigó sustancias tóxicas, incluida la ricina, e intentó eludir las medidas de seguridad de ChatGPT reformulando las preguntas.

    “Todo lo que la plataforma nos proporcionó fue corroborado cuando la policía llegó al lugar de los hechos”, dijo Andrade.

    Reconstrucción ilustrativa de una conversación entre un agricultor de 36 años y ChatGPT, presentada en una interfaz al estilo de ChatGPT.

    El hombre niega haber tenido la intención de hacerle daño a su hijo.

    Después de 54 días bajo custodia, fue puesto en libertad el 13 de agosto debido a retrasos en la investigación. No se han presentado cargos, pero la investigación de la policía continúa.

    El agricultor está sujeto a medidas de precaución, que incluyen vigilancia electrónica y la prohibición de contactar con su hijo o con la madre del niño.

    Los investigadores han declarado que están examinando el teléfono móvil del sospechoso y esperan los resultados de las pruebas forenses de los objetos incautados para determinar si tomó medidas concretas para llevar a cabo algún plan, incluyendo si contactó con un sicario, como supuestamente afirmó en conversaciones con ChatGPT.

    Según dicen, esta evidencia podría ayudar a determinar si el sospechoso pasó de la planificación y preparación del delito a su ejecución.

    En el derecho penal brasileño, normalmente un delito se considera cometido únicamente durante la fase de ejecución.

    La defensa argumenta que no se tomó ninguna medida al respecto.

    “Si hablar con la IA y decir tonterías es un delito, todo el mundo irá a la cárcel”, declaró el abogado defensor Pedro Paulo Pessi a BBC News Brasil.

    Reconstrucción ilustrativa de una conversación entre un agricultor de 36 años y ChatGPT, presentada en una interfaz al estilo de ChatGPT.

    El problema de la evidencia

    Se cree que los casos de empresas de IA que denuncian a sus usuarios a la policía son raros.

    En agosto, OpenAI denunció ante el FBI a un hombre de Florida de 25 años después de que este compartiera con el chatbot sus planes para violar y asesinar a su exnovia, según informaron medios estadounidenses.

    Andrade, de la policía de Espírito Santo, dijo que el caso del agricultor era la primera alerta de este tipo generada por inteligencia artificial que recibía el estado y solo el tercer caso de este tipo en Brasil.

    “Es otra vía para que la policía intente averiguar si la gente ha investigado delitos utilizando inteligencia artificial”, dijo Andrade.

    Sin embargo, existen diversas dudas sobre el papel que desempeñan este tipo de avisos procedentes de empresas de IA en el proceso de investigación, incluyendo si los mensajes pueden utilizarse como prueba en un tribunal.

    Según los investigadores, OpenAI proporcionó detalles del usuario y de los mensajes que envió, pero no las respuestas de ChatGPT.

    “No recibimos las respuestas que se dieron”, dijo Andrade.

    La abogada penalista Maíra Fernandes afirma que esto crea un problema probatorio porque el contexto de los mensajes es importante.

    “No puede ser un pequeño fragmento, no puede ser una versión editada. Tiene que ser la conversación completa”, dijo.

    Fernandes añadió que ver la conversación completa entre el sospechoso y ChatGPT podría ayudar a determinar si el chatbot simplemente reaccionó a lo que dijo el usuario o si influyó activamente en la conversación.

    En un comunicado a BBC News Brasil, la empresa se negó a explicar por qué no se compartieron las respuestas de ChatGPT, limitándose a decir que podría notificar a las autoridades policiales cuando detecte un “riesgo creíble e inminente de daño a terceros”.

    En abril de este año, Florida abrió una investigación penal contra OpenAI para determinar si su tecnología ChatGPT tuvo algo que ver con el asesinato de dos personas durante un tiroteo masivo en la Universidad Estatal de Florida el año pasado.

    OpenAI refuta esas acusaciones, afirmando que ChatGPT proporcionó información que ya estaba disponible públicamente y que no fomentó ni promovió actividades ilegales.

    Un teléfono sostenido por una mano que muestra el logotipo de ChatGPT

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Fernandes dice que el hecho de que la presunta víctima en el caso brasileño fuera un menor identificable ayuda a explicar la alerta.

    Sin embargo, advierte sobre el peligro de normalizar las investigaciones basándose únicamente en evaluaciones de IA.

    “De lo contrario, cualquiera podría ser investigado porque la inteligencia artificial lo interpretó de esa manera”, dijo.

    Argumenta que se necesitan medidas de protección para distinguir las amenazas reales de las expresiones de desahogo emocional, la fantasía o las declaraciones provocadoras.

    Patricia Peck, profesora y especialista en derecho digital, asegura que el caso refleja un cambio más amplio en el papel de la IA, que pasa de ser una herramienta de generación de contenido a un sistema interactivo “capaz de identificar patrones asociados con comportamientos potencialmente peligrosos”.

    Ella argumenta que, en determinadas circunstancias, las empresas de IA pueden tener la obligación legal de informar a las autoridades.

    “Cuando una conversación deja de representar una intención meramente abstracta y comienza a indicar una amenaza concreta, con una víctima identificable, medios disponibles y un riesgo inminente, surge un deber ético y, en ciertas circunstancias, legal de actuar”, afirma.

    Pero al igual que Fernandes, advierte sobre su uso excesivo.

    “La ética aplicada a la IA no debería basarse en una lógica de ‘vigilarlo todo’, sino más bien en una lógica de ‘intervenir solo cuando el riesgo lo justifique’”.

    “El reto consiste en evitar tanto la omisión como la vigilancia excesiva”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Observan las pálidas nubes amarillas de Venus y descubren que “un gran absorbedor” se oculta tras ellas

    Observan las pálidas nubes amarillas de Venus y descubren que “un gran absorbedor” se oculta tras ellas

    Las nubes de Venus llevan cerca de un siglo escondiendo un misterio que cambia por completo cuando el planeta se observa fuera de la luz visible. Un nuevo estudio publicado en Astrobiology ha calculado qué propiedades debería tener la sustancia desconocida que genera las características manchas oscuras detectadas en las nubes superiores del planeta. El trabajo, realizado a partir de observaciones de Venus y modelos de transferencia radiativa, restringe ahora mucho más la lista de materiales capaces de explicar ese comportamiento.

    A simple vista, Venus presenta una tonalidad amarilla pálida, pero las imágenes tomadas en longitudes de onda ultravioletas muestran grandes regiones claras y oscuras que recorren sus nubes de ácido sulfúrico. Los científicos conocen estas estructuras desde hace aproximadamente cien años, aunque todavía no han logrado identificar al llamado absorbedor desconocido, el material que captura parte de la radiación ultravioleta y provoca ese contraste observado desde telescopios y sondas espaciales.


    El equipo dirigido por Jan Spacek abordó el problema desde una perspectiva diferente. En lugar de limitarse al aspecto de las nubes vistas desde el espacio, los investigadores calcularon cómo sería el líquido de esas diminutas gotas si pudiera recogerse y analizarse dentro de una cubeta de laboratorio. “Nuestro modelo pregunta, de hecho, qué ocurriría si pudiéramos recoger ese material de las nubes en una cubeta y colocarlo en un espectrómetro de laboratorio”, explicó Spacek. La diferencia resulta esencial porque una nube puede parecer clara aunque el material concentrado que la forma sea muy oscuro.

    Un líquido mucho más oscuro

    El ejemplo utilizado por los investigadores es el humo de un cigarrillo. Sus pequeñas partículas pueden producir una apariencia blanquecina porque dispersan la luz con gran eficacia, pero, reunidas en un recipiente, formarían una suspensión densa y oscura. Las partículas de las nubes de Venus tienen una distribución de tamaños comparable, por lo que el mismo principio óptico podría estar ocultando un líquido sorprendentemente oscuro bajo ese aspecto amarillo y luminoso. El modelo permitió separar el efecto de la dispersión del de la absorción real producida dentro de cada gota.

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    Los cálculos muestran hasta qué punto debe ser eficaz ese misterioso compuesto. Entre longitudes de onda de 365 y 455 nm, el coeficiente de absorción necesario alcanza aproximadamente 1.278 cm-1 a 375 nm. Eso obliga a que el absorbedor sea extraordinariamente eficiente capturando luz, esté presente en concentraciones elevadas o combine ambas condiciones. Algunas moléculas orgánicas conjugadas podrían alcanzar valores semejantes y, tomando como referencia pigmentos porfirinoides muy absorbentes, serían necesarias concentraciones cercanas a 10 g por litro. El estudio no atribuye ese comportamiento a clorofila, hemo ni a ningún pigmento biológico concreto.

    La forma del espectro complica todavía más el rompecabezas. Algunos compuestos orgánicos expuestos a ácido sulfúrico concentrado generan mezclas oscuras similares al alquitrán, pero estas absorben de manera amplia en el espectro visible, algo que no encaja con la caída pronunciada observada entre 365 y 455 nm en Venus. Los candidatos inorgánicos también encuentran dificultades porque muchos tendrían que alcanzar concentraciones extremadamente altas. Los autores recalcan que el trabajo no demuestra que exista vida en las nubes venusianas ni que el absorbedor sea orgánico: proporciona límites cuantitativos que futuras misiones y experimentos deberán superar para identificar, por fin, qué está oscureciendo la atmósfera del planeta.

    Las nubes de Venus llevan cerca de un siglo escondiendo un misterio que cambia por completo cuando el planeta se observa fuera de la luz visible. Un nuevo estudio publicado en Astrobiology ha calculado qué propiedades debería tener la sustancia desconocida que genera las características manchas oscuras detectadas en las nubes superiores del planeta. El trabajo, realizado a partir de observaciones de Venus y modelos de transferencia radiativa, restringe ahora mucho más la lista de materiales capaces de explicar ese comportamiento.

  • Destapan lo que Jensen Huang dice a quienes abandonan Nvidia: “Lo más sincero que me han dicho en 10 años”

    Destapan lo que Jensen Huang dice a quienes abandonan Nvidia: “Lo más sincero que me han dicho en 10 años”

    Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, no siempre intenta frenar a los empleados que deciden abandonar la compañía. Su método pasa por escuchar sus planes, analizar sus puntos débiles y ofrecer una opinión directa, incluso cuando el diagnóstico puede resultar incómodo. Varios exempleados que dejaron el fabricante de chips durante el auge de la inteligencia artificial describen en Business Insider conversaciones personales con Huang antes de emprender una nueva etapa. Uno de ellos asegura que recibió del directivo de Nvidia “el comentario más sincero” que había escuchado sobre sí mismo durante la última década.

    Ese fue el caso de Bing Xu, que se incorporó a Nvidia después de que la empresa adquiriese su primera startup en 2024 y decidió marcharse este año para crear INT21. La nueva compañía utiliza inteligencia artificial aplicada al software de chips, aunque su salida implicaba renunciar, según explicó, a una cantidad potencialmente muy elevada en acciones de Nvidia. Cuando Xu comunicó sus intenciones, Huang dedicó alrededor de dos horas a hablar con él junto a otros ejecutivos e intentó convencerle de que permaneciese en la tecnológica. La conversación terminó derivando hacia una crítica mucho más personal sobre una habilidad que Huang consideraba decisiva para su futuro profesional.


    Según recordó Xu, el máximo responsable de Nvidia le dijo que su principal debilidad era la comunicación y que esa carencia podía limitar hasta dónde llegaría profesionalmente. Xu tendía a asumir que las personas con las que hablaba compartían sus conocimientos técnicos, lo que provocaba que algunas de sus explicaciones resultasen difíciles de seguir. “Este es el comentario más sincero que he recibido sobre mí mismo en los últimos 10 años”, afirmó el fundador de INT21 al relatar aquella conversación. “No pensaba que mi comunicación fuera un problema tan grande, pero cuando Jensen me lo dijo, decidí que podía aprovechar esta oportunidad para convertirme en una mejor versión de mí mismo”, añadió.

    Consejos antes de dejar Nvidia

    La franqueza de Jensen Huang también apareció cuando David Hoeller y Nikita Rudin preparaban su salida de Nvidia después de trabajar durante años en proyectos relacionados con robótica y simulación. Ambos querían disponer de mayor libertad para trasladar esa tecnología al mundo físico y abandonaron la compañía en 2024 para fundar Flexion Robotics, centrada en inteligencia para robots. Durante una llamada realizada desde una conferencia en Múnich, Huang no trató de impedir su marcha, aunque sí cuestionó inmediatamente uno de los primeros elementos de su proyecto. El nombre previsto para la empresa era Checkpoint, una elección que el consejero delegado de Nvidia consideró poco adecuada.

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    “Nos dijo que el nombre era malo y que teníamos que cambiarlo”, explicó Rudin, quien reconoció que otras personas también les habían advertido de que podía recordar a una compañía de otro sector. “No quiero darle todo el mérito, pero probablemente lo cambiamos por su comentario”, añadió sobre la decisión que finalmente llevó a adoptar el nombre Flexion Robotics. Huang también les advirtió de las dificultades asociadas a levantar una empresa tecnológica desde cero y de la diferencia entre desarrollar tecnología dentro de Nvidia y hacerlo como compañía independiente. “Su mensaje fue: ‘No nos damos cuenta de lo duro que va a ser el camino’”, recordó Rudin sobre aquella conversación.

    La relación entre los antiguos empleados y Nvidia no terminó con su salida: la compañía acabaría invirtiendo posteriormente en Flexion Robotics, que ha recaudado más de 57 millones y ha abierto una oficina en San Francisco. La empresa con sede en Zúrich también ha incorporado investigadores procedentes de compañías como Meta, mientras amplía su presencia en EEUU.

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  • Por qué 12 de las mayores tecnológicas pagan por proteger un código que no es suyo

    Por qué 12 de las mayores tecnológicas pagan por proteger un código que no es suyo

    En abril de este año, 12 de las mayores compañías tecnológicas y financieras del mundo –Amazon, Apple, Cisco, Google, Microsoft, NVIDIA, Palo Alto Networks, JPMorganChase y otras– se sentaron a la misma mesa que Anthropic con carácter de urgencia. El objetivo era responder a una pregunta no tan inesperada como incómoda: ¿qué hacer cuando la inteligencia artificial se vuelve mejor que nosotros encontrando los fallos que llevamos décadas sin ver?

    La pregunta no era retórica. Anthropic acababa de poner a prueba Mythos, un modelo de IA capaz de rastrear vulnerabilidades de software con una eficacia sin precedentes. En sus primeras semanas de pruebas, el modelo encontró miles de fallos de tipo “zero-day”, vulnerabilidades que nadie, ni siquiera el fabricante del programa, conocía hasta ese momento.

    Estos errores reciben ese nombre porque el equipo responsable tiene, literalmente, cero días de margen antes de que puedan explotarse en sistemas operativos y programas de uso masivo. Entre ellos, una vulnerabilidad de 27 años en OpenBSD, un sistema operativo que goza de fama, precisamente, por su obsesión histórica con la seguridad y por haber sido auditado línea a línea durante décadas; y otra de 16 años en FFmpeg, la pequeña librería de código abierto que procesa vídeo y audio dentro de una lista interminable de productos que la inmensa mayoría de sus usuarios nunca sabrán que la llevan dentro.

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    Agujeros que habían sobrevivido a generaciones enteras de auditorías, revisiones de código y programas de recompensas por errores, precisamente en el software del que más se fiaba el propio sector. El veredicto de los expertos fue unánime. La ventana entre que se descubre una vulnerabilidad y que se explota, que antes se medía en meses, ha pasado a medirse en minutos.

    Ese cambio de escala explica lo que vino después. Y aquí conviene detenerse, porque es el dato más interesante de toda esta historia: no fue un regulador quien reaccionó primero, ni hubo que esperar a una directiva, una norma o una multa ejemplarizante. Fue el propio sector, moviéndose por puro interés propio bien entendido, el que se puso a resolver un problema que en teoría es de todos y, por tanto, de nadie. Es la vieja intuición liberal funcionando en tiempo real: cuando el incentivo es lo bastante claro, el mercado organiza la respuesta más rápido de lo que cualquier Estado sabría legislarla.

    La coordinación sectorial frente a amenazas comunes no es nueva: la banca lleva décadas compartiendo inteligencia de fraude a través de sus propios centros de análisis, y la industria eléctrica hizo algo parecido tras los primeros apagones causados por ciberataques. Lo distinto esta vez es la velocidad y el tamaño del cheque.

    El propio sector ha sido el que ha resuelto un problema que, en teoría, es de todos

    La coalición no se limitó a compartir información: comprometió 100 millones de dólares en créditos de acceso a su propio modelo para que investigadores de seguridad pudieran usarlo antes de que lo hicieran los atacantes, y destinó varios millones adicionales a las fundaciones que sostienen buena parte del código abierto del planeta, como Apache o OpenSSF.

    Semanas después, OpenAI anunció su propio programa paralelo, Trusted Access for Cyber, dando acceso controlado a modelos especializados en ciberdefensa a organismos y equipos de seguridad. Dos competidores directos, moviéndose casi al unísono, no por generosidad, sino porque ambos entendieron que un ecosistema de software inseguro es, tarde o temprano, un problema para todos.

    El capítulo más revelador de esta historia, sin embargo, llegó un mes después, y tiene un protagonista distinto. El 28 de mayo, IBM y Red Hat anunciaron un compromiso conjunto de 5.000 millones de dólares para construir lo que han llamado una “cámara de compensación” del código abierto, bautizada Project Lightwell. Una infraestructura capaz de identificar, validar y corregir vulnerabilidades en las librerías de software libre que sostienen, sin que casi nadie lo sepa, buena parte de la economía digital.

    Mariposas de alas transparentes y pozos de luz

    La coalición que Anthropic anunció aquel abril recibió un nombre curioso, Project Glasswing, tomado de la mariposa de alas transparentes que vive en las selvas de Centroamérica. Sus alas, explican quienes le pusieron el nombre, no tienen color ni escamas, solo una estructura de nanopilares que deja pasar la luz casi sin reflejarla, lo que le permite camuflarse en pleno vuelo y pasar inadvertida ante sus depredadores.

    La analogía es evidente y, hay que reconocerlo, bastante lograda: las vulnerabilidades más peligrosas, como esa mariposa, no se esconden, están ahí, a la vista de todos, y aun así nadie las ve, hasta que alguien -o algo- aprende a mirar de otra manera.

    A diferencia de Anthropic, ni IBM ni Red Hat han contado la historia detrás de su nombre; pero un lightwell es, en arquitectura, ese hueco vertical, a veces de siglos de antigüedad (los usaban ya los egipcios y los romanos), que se abre en el centro de un edificio para que la luz natural llegue hasta las plantas o las habitaciones interiores que de otro modo quedarían siempre a oscuras.

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    La lectura se hace sola: si Glasswing era la mariposa que servía para explicar por qué las vulnerabilidades pasan desapercibidas, Lightwell es la infraestructura que se propone, precisamente, iluminar esos rincones internos del código donde nadie mira nunca. Más del 90% de las grandes empresas del mundo dependen hoy de componentes de código abierto que nadie mantiene de forma sistemática. Infraestructura crítica sin propietario. Cuando aparece un fallo grave en una de esas librerías, miles de organizaciones quedan expuestas simultáneamente, sin que exista un responsable claro que lo repare a la velocidad necesaria.

    Hay una lectura de fondo en todo esto que trasciende a cualquiera de sus protagonistas, y que a mí, personalmente, es la que más me interesa. Durante años, la ciberseguridad se ha tratado como un coste que cada organización gestiona puertas adentro, y en la provisión de bienes que nadie posee en exclusiva -el típico “problema de acción colectiva” de cualquier manual de economía– se ha asumido casi por reflejo que solo el Estado puede resolverla.

    El mercado, decían, no tiene incentivos para financiar aquello de lo que todos se benefician sin pagar. Lo que Mythos ha puesto sobre la mesa es una situación que cuestiona esta regla: cuando el riesgo se vuelve lo bastante concreto y lo bastante veloz, las propias empresas descubren que proteger lo común es, sencillamente, la forma más barata de protegerse a sí mismas. Nadie ha tenido que obligarlas. Se han adelantado.

    Queda por ver si esta lógica de coalición se extiende más allá de la banca y la gran tecnología, y si las administraciones públicas -que dependen del código abierto tanto como cualquier corporación, y disponen de muchos menos recursos y, hasta ahora, de mucha menos urgencia para protegerlo- saben leer a tiempo la lección: que en esta carrera, quien espera a que llegue la norma para actuar, probablemente ya llega tarde.

    En abril de este año, 12 de las mayores compañías tecnológicas y financieras del mundo –Amazon, Apple, Cisco, Google, Microsoft, NVIDIA, Palo Alto Networks, JPMorganChase y otras– se sentaron a la misma mesa que Anthropic con carácter de urgencia. El objetivo era responder a una pregunta no tan inesperada como incómoda: ¿qué hacer cuando la inteligencia artificial se vuelve mejor que nosotros encontrando los fallos que llevamos décadas sin ver?