Category: Actualidad

  • Abelardo de la Espriella cierra su campaña con drones y pólvora en Barranquilla: “Vine a cambiar la política para siempre”

    Abelardo de la Espriella cierra su campaña con drones y pólvora en Barranquilla: “Vine a cambiar la política para siempre”

    En la banda sonora de Abelardo de la Espriella, el candidato de ultraderecha en Colombia que ha hecho de su campaña con un elaborado show de luces en cada ciudad, están Joe Arroyo, Totó la Momposina, música cristiana, algo de hip-hop, y al menos una canción de Shakira. En su cierre de campaña en Barranquilla, en la noche del sábado, sonaron todos los colombianos en la historia musical del país, pero también hubo pólvora, drones que dibujaron un tigre en el cielo, y un barco sobre el río Magdalena que se plantó junto al icónico malecón de la ciudad cargando una enorme valla con la cara del candidato. Llegó a la tarima bailando el nuevo jingle de la campaña, que imita el acento argentino de las barras bravas al sur del continente: “¡Vamo’, vamo’ Abelardo! ¡Que en primera tenemos que ganar!”. De la Espriella arrancó su discurso con ese mismo optimismo: “¡Tengo la certeza de que ganaremos en primera vuelta!”

    El candidato que aparece de segundo en todas las encuestas, se muestra ahora convencido de que puede ganar en primera vuelta, así las cifras no le den vuelo a ese pronóstico. De cualquier manera, lo esperan con ilusión varios de sus seguidores en la arenosa, la ciudad donde tiene su residencia desde hace varios años. “No vine a hacer la política de siempre, lo nuestro es un cambio estructural, un cambio de orden en todo sentido”, dice quien se ufana de ser un outsider de la política tradicional, el representante de “los nunca”, un eco a la campaña hace cuatro años que hacía la vicepresidenta Francia Márquez, pero desde la izquierda, apelando a “los nadie”.

    “Acá no hay tamales, acá no está Pulgar, ni Name, ni Torres”, dijo entonces el candidato ultra, un claro ataque a sus dos contrincantes. El clan Torres, una familia de empresarios y políticos de Barranquilla, apoyó al hoy presidente Gustavo Petro en su campaña del 2022. Pulgar hace referencia al senador Yesid Pulgar, hermano de otro político condenado por corrupción, y quien un día antes acompañó en tarima a la candidata de la derecha establecida, Paloma Valencia.

    Para De la Espriella, por eso ella representa la campaña de “los de siempre”. El penalista no menciona que también hay políticos tradicionales que lo apoyan a él. El líder del poderoso clan Char, por ejemplo, el grupo político y empresarial más poderoso en Barranquilla, cantó su apoyo por él hace unas semanas. “Esta es una campaña que no es de la clase política tradicional”, dijo en el evento su fórmula vicepresidencial, el economista José Manuel Restrepo, quien fue ministro de Comercio y de Hacienda del uribista Iván Duque.

    De la Espriella también insistió que la suya no es una campaña de “salchipapa o periodicazo”, otro golpe a Valencia, o más bien a su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, quien ha hecho campaña bajo el lema de golpear con jn “periodicazo” para quienes no gobiernan bien.

    Los golpes más duros, como era de esperarse, le cayeron al Gobierno de izquierda de Petro. “La supuesta potencia mundial de la vida se convirtió en la potencia de la muerte”, añadió, antes de mencionar la crisis de la salud y especialmente la de seguridad. “Este es un pueblo que confiaba en un cambio que no llegó”, añadió, reconociendo que Barranquilla ganó la izquierda hace cuatro años.

    De la Espriella mencionó, por ejemplo, la extorsión, un crimen que agobia a muchos pequeños empresarios en esta capital del Caribe colombiano. “Yo voto por él porque tiene perrenque”, decía Raúl, un comerciante que hace campaña por ‘El Tigre’ en TikTok, y que asegura haber visto cómo varios negocios del centro de la ciudad cerraron por las extorsiones de los grupos criminales. Como muchos, lo que más le seduce del penalista es su discurso en seguridad. “No tiene miedo a cumplir la ley, perseguir a los criminales, no defenderlos como Iván Cepeda”, dice el barranquillero. Sobre su pasado como abogado defensor de personajes cuestionados responde: “Un abogado es como un médico, no niega un servicio, eso no quiere decir nada”.

    El candidato, como ha hecho en otros discursos, se ufanó del tamaño de sus genitales, mencionó la voluntad de Dios y pidió una oración por Colombia. Con una bandera conservadora en una mano, en la otra dice que defenderá la Constitución de 1991, cuando Petro ha hablado de una constituyente. Pero sobre todo dice, en la arenosa, que será el barranquillero que le llevará el Caribe a la capital bogotana.

    “Se acabaron los cien años de soledad”, clamó, citando la famosa novela que Petro menciona en tantos discursos, aludiendo al reclamo del Caribe de sumar un siglo sin un presidente propio. Como el mandatario, habló despectivamente del periodismo, “los medios prepagos”, que lo discriminan como un “corroncho indigno”, una forma despectiva de referirse a los colombianos del Caribe. “Volverán a volar las mariposas amarillas”, volvió a los símbolos de la novela de Gabo. Volaron sobre todo drones, por encima del público de miles que fue a ver su show, y que vuela en la imaginación de lo que promete: la “patria milagro”.

  • El crimen organizado teje una nueva red de tráfico por altamar entre México y Guatemala

    El crimen organizado teje una nueva red de tráfico por altamar entre México y Guatemala

    El crimen organizado ha vuelto a tomar la ruta del Pacífico para el tráfico de drogas. Desde inicios de 2026, al menos ocho embarcaciones han sido detectadas en el “puente marítimo” entre Guatemala y Chiapas, con decenas de detenidos e incautadas varias toneladas de cocaína. La detección y aseguramiento de estas lanchas en altamar es una muestra más de la presión que Estados Unidos ejercer sobre los Gobiernos de México y Centroamérica.

    El pasado 2 de enero, el presidente colombiano Gustavo Petro denunció que tropas estadounidenses atacaron y hundieron una supuesta narcolancha en los límites de Chiapas y Oaxaca. “Aviso a todos los gobiernos de la zona. Esta parece ser la zona exacta donde cayeron los lancheros que se arrojaron de embarcaciones que fueron bombardeadas”, publicó en la red social X. Petro señaló que la información fue conseguida por la armada colombiana y compartida con la comunidad internacional. Además, precisó que se tenía conocimiento de que tres personas murieron y algunos sobrevivientes se arrojaron al mar.

    Después de las declaraciones del mandatario, hubo silencio en el mar y en las autoridades, aunque también fue el devenir de una serie de decomisos que han golpeado a los grupos delincuenciales, en medio del evidente aumento de su actividad por mar para evitar ser objetivos visibles por tierra.

    Los dos principales grupos criminales en México, el Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), han abierto y mantenido rutas para el trasiego marítimo desde hace décadas. Unos caminos escondidos a los que el Gobierno trata de ganarles terreno. Esta misma semana, la Secretaría de la Marina informaba sobre un decomiso de droga en la bahía chiapaneca de Paredón, en la zona limítrofe con Oaxaca. En ese punto, se aseguraron 50 paquetes de cocaína y más de 60 bidones con capacidad de 50 litros abastecidos con gasolina. El hallazgo se da en el radio marítimo donde el presidente Gustavo Petro denunció el hundimiento de la embarcación a manos de Estados Unidos.

    Corredor Ecuador-Guatemala-México

    Cerca de las siete de la noche del 25 de enero, la policía antinarcóticos de Guatemala desplegó un fuerte operativo en Puerto Quetzal, situado en el departamento de Escuintla, donde decomisó 4.927 kilos de cocaína ocultos en siete contenedores cargados con sacos de harina, con un valor estimado de 85 millones de dólares en el mercado, según información del Ministerio de Gobernación.

    El aseguramiento fue catalogado por el Gobierno guatemalteco como “histórico” y las investigaciones arrojaron otros indicios: el cargamento provenía de Sudamérica y había hecho una escala en Costa Rica, con la intención final de llegar a México. Guatemala no pudo detectar otras embarcaciones más pequeñas, pero México sí.

    El pasado 27 de abril, la Secretaría de Marina interceptó una lancha rápida 65 millas (120 kilómetros) al noroeste de Puerto Chiapas. A bordo viajaban seis personas de nacionalidad extranjera y durante la inspección se localizaron 18 bultos con un peso estimado de 904 kilos de cocaína, con un valor aproximado a los 349 millones de pesos.

    Otro decomiso importante se dio en aguas guatemaltecas este 17 de mayo, cuando la fuerza naval detectó una embarcación con movimientos no habituales a 600 millas náuticas del puerto San José. Por aire y mar, la lancha fue rodeada y capturaron a seis tripulantes, entre ellos tres ecuatorianos y un mexicano que llevaban consigo tonelada y media de cocaína dentro de sacos.

    Un día después, el 18 de mayo, la Marina mexicana dio con la ubicación de otra lancha en aguas de Puerto Chiapas. En este operativo, que también incluyó un helicóptero, detuvieron a cinco hombres y aseguraron 50 bultos con tonelada y media de cocaína, con un valor aproximado de 612 millones de pesos.

    La Marina ha señalado que este es el sexto decomiso que se realiza en aguas del Pacífico en lo que va del año dentro de la jurisdicción de Chiapas, aunque no detalló sobre los otros operativos en que se han detectado cargamentos de droga y detenidos.

    En todos los decomisos realizados en el corredor marítimo de Chiapas y Guatemala, las investigaciones de las autoridades han arrojado que las embarcaciones han tenido como punto de partida o carga el litoral ecuatoriano, un itinerario relativamente nuevo para las organizaciones criminales.

    Un sello que conecta América con Asia

    Una calcomanía, un sello único, algo tan diminuto plasmado en un “ladrillo” de cocaína que desvela la enormidad de la red de tráfico de drogas. Los decomisos realizados en Guatemala y Chiapas tienen algo característico: paquetes protegidos en envoltorios con la palabra Dior, quizá en alusión a la marca de moda. Pero esta conexión va más allá de una simple etiqueta encontrada en los mares de México y Guatemala: llega a Corea del Sur.

    A inicios de abril de 2025, la Guardia Costera surcoreana decomisó cerca de dos toneladas de cocaína pura a bordo de un buque con bandera noruega que partió desde México. La autoridad marina del país asiático no explicó de qué puerto mexicano zarpó.

    Al cargamento, que fue localizado tras una inspección en un puerto de la costa este, se llegó gracias a información proporcionada por agencias estadounidenses, según el propio Gobierno surcoreano. Lo asegurado fue estimado en 697 millones de dólares, uno de los golpes al narcotráfico más importantes en la nación coreana. A decir de las autoridades, el barco realizó escalas en Ecuador, Panamá y China, por eso desde entonces existe una investigación que involucra a Estados Unidos para detectar el origen de esta gran “telaraña delincuencial”.

    Los ladrillos de cocaína decomisados en Corea del Sur, a miles de kilómetros de Puerto Chiapas, Puerto Quetzal y Puerto San José, llevaban también la misma insignia que ha alertado a las agencias estadounidenses: Dior.

  • La foto final de las encuestas: Iván Cepeda primero y Abelardo De la Espriella se distancia de Paloma Valencia

    La foto final de las encuestas: Iván Cepeda primero y Abelardo De la Espriella se distancia de Paloma Valencia

    A solo una semana de la primera vuelta, el senador de izquierdas Iván Cepeda se reafirma como el líder de la carrera presidencial en Colombia, mientras que el ultraderechista Abelardo de la Espriella se distancia de la uribista Paloma Valencia en la puja que los dos candidatos de la derecha mantienen por el segundo lugar, de acuerdo con la última oleada de encuestas publicadas este final de semana. El candidato del Pacto Histórico encabeza la medición del Centro Nacional de Consultoría, que publicó este sábado cerca de la medianoche la revista Cambio, con el 33,4% de intención de voto, seguido por De la Espriella, con el 30,9%, en un empate técnico, mientras que Valencia aparece tercera con 12,6%. Más rezagados, los dos candidatos del centro político, Claudia López (2,5%) y Sergio Fajardo (2,1%).

    Es la última encuesta que se divulga antes de la veda que comienza este domingo, cuando varios candidatos tienen sus correspondientes cierres de campaña, y coincide con las demás en el orden de los tres punteros, aunque difieren en las distancias entre ellos.

    “Hace sesenta días, Abelardo de la Espriella era el tercero en una carrera de tres. Hoy le respira en la nuca al puntero Iván Cepeda, dejó a Paloma Valencia a veinte puntos de distancia y convirtió lo que parecía una paliza en una pelea abierta”, apunta el análisis que hace Cambio de los resultados. La encuesta del CNC, agrega, “confirma la tendencia ascendente del abogado, el retroceso de la campaña de Valencia y el estático primer lugar de Cepeda, que cierra las mediciones sin un crecimiento significativo”.

    En una eventual segunda vuelta, programada para el 21 de junio, Cepeda cede terreno en la encuesta del CNC. Si se enfrenta a De La Espriella, el senador del Pacto Histórico se lleva el 40,9%, por debajo del 43,6% del abogado penalista, aunque en un empate técnico. Si el balotaje es contra Paloma Valencia, Cepeda obtiene el 40,8% frente al 39,1% de la aspirante del Centro Democrático.

    Entre jueves y viernes ya se habían publicado las últimas mediciones de intención de voto de Atlas Intel, Invamer y Guarumo. En la de Atlas Intel para revista Semana, una firma rodeada de controversias por su papel y metodología en Colombia, Cepeda se mantiene a la cabeza con el 38,7%, pero De la Espriella le pisa los talones y se dispara hasta el 37,3%, en un empate técnico. Es la que más cerca los muestra. La senadora Valencia, la candidata del Centro Democrático, el partido fundado por el expresidente Álvaro Uribe, cae al 14,3%. Muy lejos aparecen Fajardo (3,8%) y López (1,1%).

    En la de Invamer para Noticias Caracol, divulgada el jueves, Cepeda tiene el 44,6 % de intención de voto, De la Espriella el 31,6 % y Paloma el 14%. Esta es la que más acerca al aspirante del oficialista Pacto Histórico a la posibilidad de ganar en primera vuelta, sin necesidad de un balotaje, como se lo propone con insistencia. Para lograrlo, necesita obtener la mitad más uno de los votos. En la medición de Guarumo, publicada por El Tiempo, el senador de izquierda se lleva el 37,1%, seguido como en todas las demás por De la Espriella (27,5%) y Valencia (21,7%).

    Una controversial prohibición para publicar las mediciones de intención de voto estuvo en vigor desde julio hasta noviembre, cuando las encuestas comenzaron a publicarse a cuentagotas. La misma ley que las restringía hasta entonces, demandada ante la Corte Constitucional, impone unas condiciones de las que todas las firmas encuestadoras se han quejado con insistencia, al punto de calificarla como una “ley mordaza”. GAD3 incluso decidió suspender la publicación de sus estudios en la recta final de la campaña colombiana. Durante la última semana antes de los comicios, está prohibida la publicación de encuestas electorales.

  • Elecciones con un pasado presente y un futuro incierto (II)

    Elecciones con un pasado presente y un futuro incierto (II)

    Es apenas comprensible que la eventual concentración del llamado Ejército Gaitanista de Colombia en las Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en Tierralta, en Córdoba, y en Unguía y Belén de Bajirá, en el Chocó, solo a partir del 25 de junio, genere demasiadas suspicacias y desconfianzas para el ejercicio libre del voto de miles de colombianos que habitan en territorios bajo control de tan temible grupo armado ilegal. Sobre todo, por ser el más numeroso, militarmente bien pertrechado y estar directamente relacionado con el narcotráfico y el control de la extracción y comercio del oro, además de otros minerales críticos estratégicos, pues la segunda vuelta por la Presidencia ya habrá culminado el domingo 21 de junio.

    Lo más grave de lo anterior es que ello viene sucediendo desde tiempos remotos, con grupos diferentes como las FARC y su acuerdo en segunda vuelta con Andrés Pastrana y en contra de Serpa, así como Uribe con las AUC en territorios bajo su control, luego recompensadas con la ley de “Justicia y Paz”. Ese tipo de preacuerdos tienen indiscutibles efectos electorales y engendran dinámicas de gobernanza criminales cada vez más inciertas, en territorios más extensos y con el consentimiento tácito y a veces hasta explícito de los principales protagonistas de la vida nacional.

    Pero también con la contemporización de aquellas instituciones que deberían garantizar la realización de los comicios con plena legitimidad democrática. Una legitimidad que demanda para su existencia, al menos en su expresión electoral, que se encuentre libre de toda coacción y constreñimiento armado, pues este la viciaría de raíz. Ya no sería democrática, sino electofáctica, al afectar de manera irreversible los presupuestos existenciales para una decisión y un voto libre de la ciudadanía. Tal anomalía es mucho más que una singularidad del sistema político colombiano, como lo señalan la profesora Jenny Pearce y el profesor Juan David Velasco Montoya, en la exhaustiva y rigurosa investigación recientemente publicada bajo el título ¿Quién manda en Colombia? de la editorial Mediapluma.

    La matriz de lo electofáctico

    Es más bien la matriz constitutiva de un complejo y consolidado régimen político electofáctico, que tiene una especie de dependencia de la trayectoria en la existencia histórica de poderosas economías ilegales con una inmensa capacidad de mutación e inserción en toda la sociedad, empezando por su subsistema económico, continuando con el político y permeando el cultural, hasta inscribirse en la mentalidad de la inmensa mayoría de los colombianos. Para no remontarse a la noche de los tiempos, bastaría con citar la invención de la llamada “ventanilla siniestra” en el Banco de la República por el entonces presidente Alfonso López Michelsen, que fue uno de los canales expeditos para encauzar gran parte de los recursos de la llamada bonanza marimbera.

    Al respecto, la lucidez realista de García Márquez lo resumió magistralmente: “En cada uno de nosotros cohabitan, de la manera más arbitraria, la justicia y la impunidad; somos fanáticos del legalismo, pero llevamos bien despierto en el alma un leguleyo de mano maestra para burlar las leyes sin violarlas, o para violarlas sin castigo”. Es la simbiosis perfecta de lo ilegal con lo legal que termina instaurando, a través de las elecciones, una espuria legitimidad democrática, siempre asediada, cooptada y controlada por los principales protagonistas de esas economías más o menos ilegales, que hacen su agosto financiando campañas a la Presidencia y el Congreso.

    Por eso en toda coyuntura electoral se convierte en una noticia preocupante y escandalosa, como si fuera solo una responsabilidad del gobierno de turno y no una constante del régimen político, su matriz constitutiva. Una constante que se diluye y encubre bajo el fácil diagnóstico de la corrupción, palabra que atrapa y oculta todo, contra la cual dicen luchar todos los candidatos, especialmente aquellos que se disfrazan de antipolíticos y ascienden fulgurantemente en las encuestas de opinión y sondeos electorales como salvadores de la patria Abelardo De la Espriella es el mejor ejemplo y quien más cínicamente se proclama como el vocero de los que nunca han gobernado, cuando la mayor parte de su vida profesional como abogado penalista se ha dedicado a defender a los que siempre han gobernado, financiando con sus recursos procedentes de economías ilegales a los políticos profesionales.

    Los que siempre han gobernado

    Basta recordar el apoyo logístico que David Murcia Guzmán brindó a la campaña del referéndum de Uribe para su segunda reelección: “El fundador de DMG señaló que las aportaciones fueron para el Comité Promotor del Referendo, equipo del Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U, de movimientos afines a Uribe) que realizó una campaña de recolección de firmas de respaldo a un proyecto legal que permita reelegir a Uribe en 2010. El transporte de las firmas lo hizo la firma TransVal, del mismo conglomerado de Murcia, tarea que de manera previa había sido admitida por algunos responsables del comité de referendo y fuentes de la misma transportadora”.

    Y ni hablar de la penumbrosa relación de Abelardo con Alex Saab, mano derecha del gobierno de Maduro y su testaferro de confianza, de quien ahora dice “yo lo asesoré para que negociara con la DEA y entregase a Maduro. Eso es lo que debe encontrar el público cuando busque esa asociación”. Sin embargo, Abelardo, desistió de continuar una controversia judicial con el periodista Daniel Coronell para no explicar sus relaciones en el pasado con Saab, bajo el siguiente argumento leguleyo: “De la Espriella demandó a Coronell en Estados Unidos, pero retiró la acción cuando el periodista solicitó como prueba los contratos de asesoría legal de la firma durante los últimos seis años. Al desistir del proceso, el abogado declaró: “Prefiero aceptar la pérdida de una batalla ante Coronell que vivir con la deshonra de faltar a la confidencialidad a la que estoy obligado”.

    Pero ahora que aspira a la Presidencia es una deshonra que no pueda explicar a toda la ciudadanía cuáles fueron sus acciones como abogado de Saab, pues está en el ámbito de lo público y en el ejercicio de la política, donde aquello que se oculta y no es transparente carece de ética. Vale la pena recordarle al exitoso penalista la siguiente reflexión de Immanuel Kant: “Son injustas todas las acciones que se refieren al derecho de otros hombres cuyos principios no soportan ser publicados”.

    ¿Será por eso que en el pasado Abelardo afirmó que el derecho nada tiene que ver con la ética? En ese caso, ¿a favor de quiénes gobernaría de llegar a la Presidencia de la República? Si es a favor de sus antiguos clientes, entonces habría que agregar la élite cacocrática a las cuatro que mandan en Colombia, según Pearce y Velasco, pues no serían solo la oligárquica, la tecnocrática, la gremial y la judicial. Sobre todo, porque la cacocrática es la élite que tiene mayor capacidad transaccional, como lo ha demostrado con creces el narcotráfico y sus múltiples mutaciones en narcoeconomía, narcoterrorismo, narcopolítica y narcoguerrilla. Pero será en la próxima y última entrega sobre estas elecciones con ese pasado siempre presente y un futuro tan incierto, por no decir imperfecto, pues parece que la dependencia de la trayectoria de lo ilegal continuará siendo determinante en los resultados electorales.

  • El español en tiempos de Trump

    El español en tiempos de Trump

    No me sorprende que se hable tanto de Puerto Rico por estos días. Hace unas semanas estuve allí, reunido con un grupo de colegas para hablar de lo que le ocurre a la lengua española en los Estados Unidos de Trump, y pude constatarlo: en esa isla paradójica, nación y colonia al mismo tiempo, el lugar de nuestra lengua está en el centro de la conversación. Lo está desde hace unas semanas, cuando, en el intermedio de un partido de eso que llaman fútbol americano, un cantante cuya música yo nunca había escuchado (y no he escuchado todavía, para ser sincero) convirtió esa pausa rutinaria, meditadamente diseñada para la inanidad y el más bobo consumismo, en una asombrosa declaración de rebeldía. Y, si me apuran, de coraje cívico: pues para hacer lo que hizo Benito Antonio Martínez Ocasio en esos pocos minutos se necesita un arrojo que no se encuentra con facilidad en nuestros días, porque requiere enfrentarse a fuerzas muy poderosas que cuentan con altavoces muy potentes. Que a uno le guste o no su música es, para todos los efectos, lo de menos.

    En estos tiempos extraños, se me ocurre a veces, una de las medidas del valor de las cosas es la irritación que le causen a Trump: la posición de España sobre la guerra contra Irán, las declaraciones de sentido común del papa León XIV, la regulación de las plataformas digitales que propone Australia. Pues bien: si aceptamos esta regla, aunque sea con beneficio de inventario, habrá que convenir que Bad Bunny nos dejó una de las metáforas de nuestro tiempo. Con su puesta en escena de cierta idiosincrasia latinoamericana (aunque fuera a punta de clichés: pero los clichés lo son porque cargan una verdad profunda que le importa a la gente), con su uso desacomplejado de un español impuro y callejero, y, sobre todo, con su recorrido cantado por los países del continente, Bad Bunny convirtió aquel intermedio anodino en una cifra del momento político, una defensa de la mezcla en tiempos de esencialismos y de la inmigración en tiempos de xenofobia, y un memorando de los poderes del arte —y de la ironía y la desfachatez— para decir cosas que de otra forma no se pueden decir. Y entonces vino la reacción de Trump.

    “No se le entiende una palabra”, dijo. “Es una cachetada a Estados Unidos”.

    Quería decir, como después nos aclararon sus seguidores, que el cantante había ofendido algo al cantar todo el tiempo en español, en su español idiosincrásico y boricua y reguetonero que ni yo mismo entiendo. Alguien me mostró por esos días el comentario sin desperdicio de un seguidor MAGA: “Si la Biblia fue escrita en inglés, no había razón para que el Super Bowl no lo fuera también”. No sé si le hayan explicado a tiempo que el rey Jacobo I no es en realidad el autor del Génesis, pero no importa: en las reacciones que provocó ese momento de rebeldía me pareció ver reflejado lo que está ocurriendo en Estados Unidos, un país fundado sobre la inmigración que ahora se ha dedicado a la invención del inmigrante como enemigo. Los bárbaros vienen de muchas partes (de los shithole countries o de ese Haití cuyos nacionales se comen a los gatos y los perros de la gente de Springfield), pero vienen sobre todo de América Latina. Y han sido tremendamente útiles para las campañas políticas del trumpismo. “¿Qué nos va a pasar cuando no existan los bárbaros?”, se pregunta el poema de Kavafis. “Esta gente siempre fue una solución”.

    Sí, los latinoamericanos son una solución en los Estados Unidos de Trump: permiten mantener viva la amenaza del otro; permiten mantener viva la paranoia del Gran Reemplazo; permiten que el movimiento MAGA se preocupe por el peligro que representa la lengua española, la lengua de los bárbaros, que invade los lugares —­como el intermedio de un Super Bowl— tradicionalmente reservados al inglés. Es decir: hay unos Estados Unidos, los del trumpismo, donde el español introduce un elemento molesto, contaminante y distorsionador. Hace alrededor de un año la página web de la Casa Blanca borró su contenido en español, y la decisión fue toda una declaración de intenciones: queremos una sola lengua y una sola cultura, venía a decir el Gobierno, queremos construir un muro cultural que acompañe al muro real pero incompleto de la frontera mexicana, ese lugar que es, para una parte del imaginario trumpista, el lugar donde comienza el español. Sólo debe existir una lengua, venían a decir, la lengua del poder político. Y yo lo entiendo bien, por supuesto, pues la presencia de otras lenguas da poder a quienes las usan, y se lo disputan por lo tanto al poder central: y eso es intolerable.

    El problema es que la búsqueda de la supremacía de una lengua tarde o temprano acaba por buscar la supremacía de una raza. El otro problema —para los supremacistas— es que se trata de una guerra perdida. Los que recelan de las lenguas que no son la suya pueden censurar, pueden perseguir, pueden deportar, pero el lenguaje de los bárbaros siempre termina por quedarse. “La infinita secuencia de significados de Gilgamesh o del Quijote”, dice Alberto Manguel en una vieja conferencia tan joven como todo lo que escribe Manguel, “abre reinos de significado sobre incontables asuntos —la identidad personal, la relación con el poder, los deberes y las responsabilidades sociales, el equilibrio de la acción— todos los cuales pueden implicar, en un momento dado, un cuestionamiento del poder y un llamado a la resolución de las injusticias”. Es posible que eso haya sido exactamente lo que hizo Benito Antonio Martínez Ocasio: no sólo una puesta en escena de una identidad, la de América Latina, sino un cuestionamiento del poder y un llamado a la resolución de las injusticias.

    Durante el intermedio del Super Bowl no dejé ni por un instante de pensar en La guaracha del Macho Camacho, de Luis Rafael Sánchez: una maravillosa novela que se escribió tanto para ser leída como para ser escuchada, cantada con nuestra voz interior y escuchada por nuestro oído interior; una novela que es música y nos enseña a oír distinto, a oír mejor. ¿A quién? Al otro: al otro que habla nuestra lengua. Pensé entonces que esas novelas y esos cuentos y esos poemas que escribimos son producto de siglos de influencias cruzadas. Nuestra lengua común es menos común de lo que parece, pero en eso está su poder: es un material que asume las voces boricuas o náhuatl, árabes o lunfardas, y construye un territorio común, pero a la vez heterodoxo. Nuestra lengua carga en ella siglos de historia, y la extraña magia de su funcionamiento está en el hecho de que la historia colombiana, por decir algo, se convierte, gracias a la lengua común, en parte del pasado de los españoles; y la historia de España, que ha quedado plasmada en la lengua española, se convierte también en parte de mi pasado colombiano.

    El pasado sólo existe cuando lo contamos o cuando alguien nos lo cuenta. Si esto es verdad, y yo creo que lo es, habría que pensar en el pasado de España y América Latina como un espacio de lengua compartida: la lengua en la que lo contamos. También para esto se escriben novelas, me digo a veces: para abrir espacios donde quede en mi lengua el rastro de nuestra memoria, el archivo de nuestras emociones y el depósito de nuestras vivencias.

  • La selección de fútbol de Irán tendrá su base en Tijuana durante el Mundial

    La selección de fútbol de Irán tendrá su base en Tijuana durante el Mundial

    La selección de fútbol iraní hará base en Tijuana durante el Mundial de Fútbol 2026. La decisión, que ha sido anunciada por el presidente de su federación, ha sido aprobada por la FIFA para que el equipo asiático, que iba a estar concentrado en Arizona, pueda evitar algunas de las “complicaciones” migratorias de Estados Unidos. Así lo ha declarado el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, en un vídeo publicado en su cuenta de Telegram: “Nos instalaremos en el campo de Tijuana, que está cerca del océano Pacífico y en la frontera entre México y Estados Unidos”.

    El país lleva meses enfrentándose a la incertidumbre sobre los preparativos de viaje y seguridad para el Mundial, que será hospedado por Estados Unidos, Canadá y México, especialmente después de la ofensiva de Donald Trump en su territorio. Las autoridades iraníes afirmaron este mes que sus jugadores y el cuerpo técnico aún no habían recibido los visados estadounidenses a menos de un mes del inicio del torneo. Taj afirmó que se había solicitado a la FIFA garantías sobre la seguridad y el trato.

    Ante las dudas, además de trasladar su campamento a Tijuana, en Baja California, la federación iraní también ha solicitado poder jugar sus partidos en México. Especialmente después de que Trump apuntara en marzo que Irán era libre de participar en el torneo, pero que no creía que fuera “apropiado” que se desplazaran para competir en la Copa Mundial “por su propia vida y seguridad”. El presidente de Estados Unidos incluso ha intentado —sin éxito— que Italia, que no consiguió un pase para el torneo, sustituyera a Irán.

    La selección persa, que forma parte del Grupo G, disputará sus dos primeros partidos en Los Ángeles, el primero contra Nueva Zelanda el 15 de junio y el siguiente contra Bélgica el 21 de junio, antes de enfrentarse a Egipto en Seattle el 26 de junio. “La distancia total entre nosotros y la sede de nuestros partidos en Los Ángeles es de 55 minutos en vuelo”, ha dicho Taj, que ha valorado que Tijuana está más cerca de las sedes de sus partidos que la localización que estaba prevista en Arizona.

    La lógica del Mundial está diseñada para evitar improvisaciones. Las fechas, sedes y rutas de viaje de las selecciones se definen desde años antes del torneo. Cambiar un solo elemento implica alterar toda una cadena de decisiones logísticas. Los boletos ya están vendidos, las transmisiones tienen compromisos firmados y las ciudades anfitrionas planificaron la llegada de sus equipos y aficionados. En el primer torneo que se jugará en tres países, el desafío es todavía mayor.

  • Estados Unidos concreta un simulacro militar de evacuación en Caracas

    Estados Unidos concreta un simulacro militar de evacuación en Caracas

    Dos aeronaves militares aterrizaron en el estacionamiento de la embajada de Estados Unidos en Caracas, convertido en pista aeronáutica. Entraron y salieron dos veces por el valle de Caracas hasta la colina, donde permanece izada la bandera estadounidense desde que una intervención de fuerzas especiales capturó a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores y los Gobiernos restablecieron relaciones.

    Las ráfagas de viento que levantaron los enormes aparatos con sus hélices derribaron las ramas de los árboles de los alrededores. De las naves descendieron unos veinte soldados estadounidenses. En tierra se movilizaron camiones de bomberos, ambulancias y patrullas policiales. Sin más, en una mañana nublada, se concretó el simulacro de evacuación por emergencia solicitado por Estados Unidos y anunciado con antelación por la Cancillería de Venezuela.

    Las maniobras ante “eventuales situaciones médicas o contingencia catastrófica” habían sido adelantadas el jueves por el canciller venezolano, Yván Gil, quien dijo fueron autorizadas por el Gobierno. El anuncio, sin embargo, generó críticas entre sectores de izquierda que rechazan el tutelaje de Donald Trump en el país. En particular, el Partido Comunista Venezuela, opositor al chavismo, hizo una pequeña manifestación en Caracas con pancartas que decían “Yankee go home”.

    Durante el operativo, según se supo después gracias a un mensaje en las redes sociales de la embajada estadounidense, también se concretó la segunda visita oficial del general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de EE UU. El funcionario bajó de uno de los aviones que formaron parte del simulacro y fue recibido por el encargado de negocios de la embajada, John Barrett. También se reunió con representantes del Gobierno venezolano y el pie de fuerza que ha desplegado Washington los últimos meses en el país, como parte de la tutela directa sobre el Gobierno chavista que quedó a cargo tras la captura de Maduro.

    “Seguimos comprometidos con garantizar la implementación del plan de tres fases del presidente de Estados Unidos, particularmente la estabilización de Venezuela, y con la importancia de la seguridad compartida en todo el hemisferio occidental. Estados Unidos está comprometido con una Venezuela libre, segura y próspera para el pueblo venezolano, Estados Unidos y el hemisferio occidental”, agregaron en un mensaje oficial desde la embajada. El funcionario ya había estado en febrero, el mes siguiente a los ataques.

    El evento no atrajo a muchos más que los curiosos y vecinos habituales del mirador de Valle Arriba, la urbanización del sureste de la ciudad donde están la sede diplomática de Estados Unidos y las de otros países. Los medios de comunicación y agencias de noticias, en cambio, instalaron desde temprano sus lentes más largos para captar a los dos MV-22B Osprey de los Marines sobre Caracas. “Yo pensé que un avión como ese solo lo iba a ver en películas”, comentó un joven que hizo una parada con sus amigos para ver la maniobra. La conversación de la gente llevó a la madrugada del 3 de enero, cuando decenas de naves, esa vez artilladas, entraron a una ciudad que por primera vez vivió un ataque militar extranjero. El simulacro de este sábado nada tuvo que ver con lo vivido esa noche y, ante lo inexplicable que se ha vuelto Venezuela desde entonces, el humor salvó una vez más en medio de la incertidumbre. “Estos son aviones de transporte”, dijo uno. “De repente el embajador pidió una parrilla por delivery al portaviones”, fantaseó otro y desató carcajadas.

    A la par de la operación se desplegó nuevamente el buque Iwo Jima junto con el crucero lanzamisiles Lake Erie en aguas venezolanas, a unos 11 kilómetros de la costa. Entre agosto pasado y enero de este año, Estados Unidos movilizó su flota de guerra al Caribe como parte de una operación contra los carteles de droga en las que fueron destruidas más de 30 lanchas con más de un centenar de fallecidos. En el Iwo Jima aterrizaron Maduro y su esposa luego de ser extraídos y apresados en su residencia en Fuerte Tiuna. Ese barco fue su primer lugar de detención, antes de llegar a la cárcel de Brooklyn, donde están actualmente. Los equipos se han mantenido en la zona y se han sumado otros, mientras Donald Trump ha enfilado sus amenazas de intervención hacia Cuba.

  • Escenarios en la Venezuela post Maduro: “Es una gran oportunidad de crecimiento para los empresarios colombianos”

    Escenarios en la Venezuela post Maduro: “Es una gran oportunidad de crecimiento para los empresarios colombianos”

    El escenario abierto en Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro trae una senda de oportunidades de crecimiento para la economía colombiana. En esa idea han coincidido este sábado Bruce Mac-Master, director de la ANDI; Luis Felipe Quintero, representante de la Cámara colombo-venezolana, y Oliver Wack, director regional de Control Risk, durante una conversación en el marco de la segunda edición del Festival del Pensamiento de Prisa Media, realizado en Santa Fe de Antioquia entre el 21 y el 23 de mayo.

    En el panel La Venezuela post-Maduro: oportunidades y riesgos para Colombia, moderado por María Martín, corresponsal de EL PAÍS para la región Andina, Mac Master celebró la caída del dictador: “Es una muy buena noticia que Maduro ya no esté”, dijo entre aplausos. “Es un régimen bastante menos autocrático, menos autoritario, que el anterior, porque se sienten con un jefe, pero sigue siendo un régimen. Allá no ha vuelto la democracia”. La cabeza del gremio de empresarios colombianos reconoció las oportunidades de crecimiento, pero fue cauteloso con los peligros en la falta de reglas claras para los inversionistas extranjeros. “Puede haber un incremento significativo en el mercado y en la actividad económica, sobre todo para las empresas colombianas que quieren exportar sus productos. Sin embargo, antes de entrar hay que revisar con mucho cuidado los términos cambiarios, regulatorios, normativos y de seguridad”.

    Los últimos datos del DANE sobre comercio binacional entre Colombia y Venezuela muestran que las exportaciones e importaciones llegaron a 255,1 millones de dólares en el primer trimestre de este 2026, una disminución del 8,4 % frente a igual periodo del 2025. De ese total, las exportaciones de Colombia a Venezuela en el trimestre sumaron US$229,8 millones, una reducción del 7,2 % con relación al mismo periodo del 2025. Las importaciones desde Venezuela a Colombia, en el mismo trimestre, fueron US$25,3 millones, para una caída del 18 %. Este panorama está muy lejos de los mejores momentos de la relación comercial entre ambas naciones. Sin embargo, dicen los expertos, puede aumentar en los próximos meses gracias a los cambios en el Gobierno chavista.

    Quintero, que estuvo hace pocos meses en Caracas, está de acuerdo en que el panorama se ha transformado para bien. “Los venezolanos recuperaron la sonrisa. Hay entusiasmo”, aseguró ante la pregunta de cómo está el ánimo al otro lado de la frontera. El representante de la Cámara colombo-venezolana insistió en lo que llama optimismo cautelar. “Ha habido un cambio fundamental en la ley de hidrocarburos y en la ley de minería que abre las puertas a la inversión extranjera en la Franja del Orinoco”. De acuerdo con los estudios geológicos, ese territorio tiene grandes reservas de tierras raras necesarias para la transición energética y puede ser un nuevo foco de desarrollo.

    Además de estos cambios internos en las leyes venezolanas, las decisiones recientes de Estados Unidos de otorgar licencias de explotación a empresas multinacionales son claves para incentivar la inversión. “El Departamento de Estado de EE UU ha sacado de la lista Clinton a los bancos con participación estatal de Venezuela. Esto permitirá regularizar las relaciones financieras con otros países”, dice Quintero. Concluye también que el regreso de exploración minera y petrolera al vecino país es una posibilidad significativa para las empresas colombianas. “Pueden vender productos y prestar servicios a las grandes empresas internacionales. Ya hay una compañía de tuvos que hace negocios con Chevron”, explica.

    Oliver Wack, de Control Risks, no está de acuerdo con Mac Master en la idea del cambio de régimen, pero coincide en que en el nuevo escenario se abren ventanas de negocios. “Solo cambiaron a la cabeza a la marioneta. Hoy hay alguien más inteligente, pero es el mismo régimen en todas sus facetas que se ha atornillado en el poder hace 26 años”, dice Wack. Insiste, sin embargo, en que el potencial económico se desliga de una transformación democrática.

    Mac Master también cuestionó el hecho de que aún no haya garantías jurídicas para la inversión por el aplazamiento de elecciones libres. “A Estados Unidos no parece interesarle la democracia en Venezuela”, dijo quien también fue alto funcionario del Gobierno de Juan Manuel Santos. Y concluyó su intervención con una hipótesis sobre la captura de Maduro. “Lo del 3 de enero era un paso previo para poder atacar a Irán. Trump necesitaba tener el control del petróleo en Venezuela para poder enfrentarse a Irán”. Quintero, por su parte, reconoció que, a pesar de que aún hace falta un largo camino para que el vecino país recupere la democracia plena, la situación actual ya puede incentivar el empleo para los profesionales colombianos. “Hay muchas empresas en Venezuela que no tiene capital de trabajo ni recurso humano. Eso puede ser una oportunidad de trabajo para muchos colombianos en el proceso de reconstrucción de la economía”. Contó también que 25 empresas de distintos sectores acordaron reunirse en junio disminuir las incertidumbres.

  • La Marina golpea a Los Chapitos con 13 detenciones al sur de Sinaloa

    La Marina golpea a Los Chapitos con 13 detenciones al sur de Sinaloa

    La Secretaría de la Marina ha detenido a 13 presuntos integrantes de Los Chapitos en la carretera que une Mazatlán y Tepic, a la altura del municipio El Rosario, al sur de Sinaloa. La dependencia federal ha informado este sábado en un comunicado que el arresto se dio tras “repeler una agresión” por parte de la facción de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán. En la operación se les ha incautado una docena de armas largas, casi 2.000 cartuchos y 100 cargadores, chalecos y tres artefactos explosivos “improvisados“. El Estado está sumido en una espiral de violencia desde que en septiembre de 2024 iniciara una cruenta guerra entre las dos facciones del Cartel de Sinaloa.

    La Cuarta Región Naval dio el viernes un golpe a Los Chapitos. Durante un patrullaje en la autopista de Tepic, la capital de Nayarit, a Mazatlán, la joya turística del Estado, los marinos fueron atacados “por pobladores de la zona”. Tras contener la agresión, de la que no se ha informado si ha dejado algún lesionado o fallecido, la Secretaría de Marina pudo arrestar a 13 personas presuntamente vinculadas a la delincuencia organizada.

    En los primeros 18 meses del Ejecutivo de Claudia Sheinbaum, el Gobierno ha detenido a casi 50.000 personas acusadas de delitos de alto impacto. Los números de abril de la Estrategia Nacional de Seguridad, comandada por el secretario Omar García Harfuch, incluían también el decomiso de más de 25.000 armas de fuego y cerca de 500 toneladas de droga en año y medio. Estos datos se unen a una bajada del 40% de los homicidios en el país desde que Sheinbaum tomó posesión. De acuerdo con la información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), presentada este martes,de septiembre de 2024 a abril de este año, México ha tenido 34 homicidios menos cada día.

  • Paloma Valencia y Sergio Fajardo se toman el café | Elecciones presidenciales en Colombia 2026, en vivo

    Paloma Valencia y Sergio Fajardo se toman el café | Elecciones presidenciales en Colombia 2026, en vivo

    Senador electo en la campaña De La Espriella pide disculpas por insultar al uribismo

    El influenciador de ultraderecha Alejandro Bermeo, senador electo en marzo por el partido Salvación Nacional que avala al candidato Abelardo De La Espriella, ha salido a pedir disculpas por insultar a la otra derecha, más tradicional, representada por el expresidente Álvaro Uribe. Cuando el expresidente dijo que uno de los influencers de De La Espriella, Santiago Giraldo, hace parte del grupo que “destruyen la democracia, posan de asesores de Milei, creen que calumniar es válido en la política”, Bermeo dijo que eso sonaba a amenaza.

    “Gravísimo que el viejo patriarca del uribismo quiera matar a Santiago Giraldo”, escribió Bermeo en su cuenta de X. “Hoy que ve su tumba política, en su desespero activa una última vez la motosierra contra el pueblo libre”. Es decir, solo lo llamó un posible asesino, sino uno que usaría una motosierra, como lo hicieron los paramilitares. La acusación de que Uribe es socio de los paramilitares suele hacerse desde la izquierda, no la ultra derecha.

    Bermeo pidió disculpas después de que Abelardo de la Espriella escribiera en sus redes que condena “cualquier ataque contra el presidente @AlvaroUribeVel, a quien aprecio y admiro”. “Lamento que en el hervor de la contienda del cupo a segunda vuelta, mis opiniones hayan sido injustas y desproporcionadas”, escribió Bermeo en sus disculpas. “Excusas al señor Uribe y sus seguidores que se sintieron aludidos”, añadió.

    Antes de las disculpas, varios políticos uribistas salieron a criticar a Bermeo y a De La Espriella inmediatamente, especialmente la candidata del uribismo, Paloma Valencia, quien compite por el voto de derecha que absorbió la campaña del penalista. “Este el el senador del ”Tigre“ maltratando al Presidente Uribe”, dijo sobre Bermeo. “Hay límites que nunca debieron cruzarse y se cruzaron”, dijo el representante electo por Bogotá, Daniel Briceño. “Alarma que un senador elegido por Salvación Nacional replique sin pudor las mendaces y odiosas narrativas del petrismo contra Uribe pensando que eso favorece su candidato.”, dijo el senador Andrés Forero.

    Pero quien más se molestó fue uno de los hijos de Álvaro Uribe, Tomás, quien rechazó que los de la campaña de De La Espriella acusen al uribismo de “matar a Miguel Uribe”, dice en un video en referencia al senador de uribista asesinado el año pasado. Sobre todo critica que usenel lenguaje de la izquierda: “ahora hablan de acabar la ‘paraquiza’ y el ‘uribato’, al mejor estílo petrista. Acusan a Paloma de querer matar a Abelardo. Y acusan a Uribe de querer matar a un influenciador”. Luego lanzó una advertencia para la segunda vuelta. “Están creyendo que en segunda vuelta Abelardo y Paloma se dan un abrazo y Cepeda queda derrotado. Hace cuatro años todos pensábamos que los cinco millones de personas que votaron por Fico en primera vuelta lo iban a hacer por Rodolfo en segunda. Y no fue así”, dijo. Si bien hay uribistas que apoyan a De La Espriella, admite Tomás Uribe, pero “esta gente está logrando que muchos otros uribistas sientan rabia e indignación. La manera como están actuando, de nuevo, al mejor estílo petrista, nos va a llevar a perder el país”.