Una niña de 10 años ha registrado el primer hallazgo documentado de un ajolote mexicano en estado silvestre en el Reino Unido, al encontrar al anfibio bajo un puente sobre el río Ogmore, en Gales. El animal, una especie en peligro crítico de extinción cuyo hábitat natural se limita a México, fue hallado con heridas visibles y se estima que su población mundial oscila entre 50 y 1.000 ejemplares, lo que convierte el avistamiento en un caso excepcional.
La niña, identificada como Evie Hill, se encontraba de campamento con su familia cerca del pueblo de Ogmore‑by‑Sea, en Bridgend, Gales, cuando vio un pequeño animal confinado entre las piedras de la orilla del río Ogmore, según detalló la BBC. El ejemplar, de coloración pálida y de unos 20 o 23 centímetros de longitud, presentaba lesiones en la cola y el vientre, lo que alertó a la menor y lo rescató del agua. Tras mostrárselo a sus padres, la familia decidió acortar el viaje y regresar a Leicester, a unos 250 kilómetros, para resguardarlo y tratar de establecer de dónde provenía el anfibio.
Veterinarios y especialistas señalan que se trata del primer registro verificado de un ajolote mexicano en estado salvaje en Reino Unido, es decir, fuera de acuarios o colecciones privadas. Chris Newman, director del Centro Nacional de ayuda a los reptiles (Reptile Rescue Centre), afirmó que no se habían documentado previamente avistamientos de ajolotes mexicanos silvestres ni en el país ni en otros ecosistemas europeos, y consideró que Hill probablemente salvó al animal de morir en un entorno hostil.

A miles de kilómetros de su hábitat
El ajolote (Ambystoma mexicanum) es endémico del Valle de México, ligado, en específico, a los sistemas lacustres y canales de Xochimilco, donde su población ha colapsado en las últimas décadas por la pérdida de humedales, la contaminación y la competencia con especies invasoras como la carpa. Diversos estudios y artículos del Gobierno mexicano e instituciones públicas detallan que la especie se encuentra en peligro de extinción, con una población residual en el entorno de Xochimilco que, según últimos censos, se estima en pocas decenas o cientos de ejemplares, cifra que se sumaría a otros pocos animales en condiciones silvestres o cercanas a la naturaleza en el resto del mundo.
La presencia de un ajolote mexicano en un río de Gales resulta un enigma. Los expertos descartan que haya llegado de forma natural, por lo que sospechan que fue liberado intencionadamente tras haber sido mantenido como mascota exótica, práctica cada vez más castigada en varios países por el riesgo que implica para especies amenazadas y para ecosistemas locales. La propia familia de Hill ha señalado que, aunque el animal fue rescatado y adoptado —lo bautizaron Dippy, en referencia al Dipping Bridge donde apareció—, las autoridades británicas están evaluando cómo proceder con un ejemplar tan escaso a nivel global, aunque por ahora han permitido que la niña que lo encontró lo conserve.
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