Récord de votantes y máxima tensión: los colombianos en España se vuelcan en las urnas en la segunda vuelta

“Mija, ya cumplí con mi sagrado deber”, exclama una mujer que habla por teléfono mientras sale del Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo en Madrid, donde este fin de semana se celebra la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia. “Pero, qué calor tan hijuemadre”, agrega y sigue su camino. Es sábado y España está a las puertas de la primera ola de calor del verano, pero eso no ha impedido que miles de colombianos salgan a votar.

Una de ellas es Sandra Peña, que ha sacado una bandera del país suramericano para protegerse del calor. “Voté por Iván Cepeda, aunque sea imperfecto”, asegura esta mujer originaria de Cali, “y si gana, le pediría más seguridad y un poquito de humanidad por nuestros familiares en Colombia. Todos queremos un país más tranquilo”. Inmediatamente después de votar, le envió a su hijo un mensaje, contándole sobre su decisión. “Él me dijo ‘mamá, te volviste política’. Yo le respondí ‘No, me da terror que Abelardo [de la Espriella, el candidato de la ultraderecha] sea elegido”.

Por el contrario, Andrés Cantillo, nacido en Barranquilla, teme que el candidato de la izquierda llegue a la Casa de Nariño. “Hay mucha polarización en este momento, han sido días muy intensos desde la primera vuelta. Para eso vengo a votar, para ver si por fin cambian las cosas”, asegura Cantillo, que lleva una gorra bordada con el mensaje “Firmes por la patria”. “Si Abelardo es presidente, le pediría una mejor situación económica y más seguridad para mi familia”, afirma.

Al igual que en Colombia, la contienda parece reñida en España. En la primera vuelta, Cepeda obtuvo el 42,57% de los votos y De la Espriella, el 40,76%. En mayo, 127.637 personas votaron en el país europeo, un 41,44% del censo electoral, según datos de la Registraduría Nacional.

Para la segunda vuelta, hay 307.997 ciudadanos habilitados para votar en 24 ciudades. España es el segundo país con mayor censo electoral, después de Estados Unidos. La participación, sin embargo, sigue siendo baja: en el país reside cerca de un millón de colombianos y alrededor de un 85% son mayores de edad, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En Madrid, con 120.341 votantes habilitados, el Consulado ha establecido dos puestos de votación. Entre el 15 y el 19 de junio, se pudo votar en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. Las autoridades eligieron esta sede ―en la primera vuelta fue Casa de Cantabria― para “responder a la histórica afluencia de votantes registrada en la primera vuelta presidencial”. Las cifras lo confirman: en mayo, votaron casi tres veces más personas en España que en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022, cuando se registraron solo 45.000 votos.

Todo apunta a que de nuevo se batirá el récord. Según el consulado, solo en los primeros tres días “la participación ha superado la registrada durante la primera vuelta”. Vídeos publicados en redes sociales evidencian la alta afluencia en la Complutense entre semana. Pero la verdadera fiesta electoral se vive el fin de semana, cuando los puestos de votación en Madrid se trasladan al Pabellón de Casa de Campo.

Este sábado, el pabellón abrió sus puertas a las 8.00 y recibió a miles de colombianos por las mesas de votación. Sobre el mediodía, incluso, se formaron largas colas. Vladimir y Daniela Hernández, padre e hija, han acudido con la camiseta de la selección colombiana. “Es un símbolo nacional, no pertenece a ningún partido político”, aclaran, antes de que se les identifique con la campaña de De la Espriella, que ha adoptado la prenda como emblema. “Votamos por Cepeda y esperamos que no afecte a las empresas, que mejore el sistema de salud y que haga frente al desempleo y la inseguridad”.

A la vuelta del pabellón, en la calle de Travesía del Vivero, se montó un improvisado mercadillo en el que se podían comprar empanadas, platos de lechona, helados y bebidas típicas como el salpicón o el champús.

Un apretado cierre de campaña

Juan Gonzalo Ospina, director de la campaña de De la Espriella en Madrid, explica que el grupo de apoyo en España se reorganizó y se fusionó con el del Centro Democrático a partir del 1 de junio, el día siguiente a la primera vuelta. “Fue una integración muy positiva y nos hemos concentrado en arrasar en segunda vuelta. Gente joven que estaba con el Centro Democrático que se unió a nosotros y eso ha permitido dinamizar aún más el movimiento”, detalla en una entrevista telefónica.

Las redes sociales han sido una de las apuestas centrales de la campaña de la ultraderecha. El movimiento Defensores de la Patria, creado por De la Espriella, tiene grupos de difusión de información en Telegram y WhatsApp y una cuenta de Instagram para la campaña de España con casi 21.000 seguidores. En ella difundieron eventos en Barcelona, Sevilla, Zaragoza y Madrid, donde se celebró el cierre de campaña en una discoteca con más de 200 asistentes.

Entre los vídeos publicados en esa cuenta, destacan caras conocidas en la política española, como la del ultraderechista Vito Quiles. Ospina, además, resalta la participación de influencers como Vincent Ramos (que cuenta con más de 228.000 seguidores en Instagram y 140.000 seguidores en TikTok) y Oswaldo Ortiz, que crea contenido desde Estados Unidos y se presenta como “activista anticomunista”.

Ospina y su equipo, además, han organizado un evento en la discoteca Juanita 2.0 (Madrid) en la noche del domingo para seguir los resultados. “Vamos a poner unas pantallas gigantes para seguir el recuento de votos y confiar en que el milagro se puede hacer realidad”, afirma.

Siete kilómetros al sur de Madrid, en el centro cultural La Parcería, los votantes de izquierda asistirán a un evento similar. “Será un encuentro para compartir reflexiones, emociones y conversaciones sobre el presente y el futuro de nuestras comunidades”, escribe La Parcería en la convocatoria, que no tiene vinculación oficial con la campaña del Pacto Histórico.

Laura Flórez, delegada en Cataluña de la campaña de izquierdas, explica que, en contraste con De la Espriella, la de ellos ha sido “bastante austera”. “No hemos recibido financiación de la campaña central en Colombia. Ha sido un trabajo autogestionado, construido por la gente y las asociaciones”, detalla en un intercambio de mensajes con este diario.

Aunque el equipo en las distintas ciudades de España se ha articulado para unificar la estrategia en redes sociales, la verdadera apuesta ha estado en el diálogo directo, en la calle, con los colombianos de la diáspora. “Hemos estado concentrados en hablar a las personas sobre la importancia de tener un voto informado y a conciencia”, afirma Flórez.

Han tenido, además, un especial acercamiento con votantes del centro político. Además, ciudadanos afines al Pacto Histórico han recabado apoyos de figuras políticas del PSOE y Más Madrid, como la diputada Tesh Sidi.

La izquierda ha apostado por eventos pequeños. En Barcelona, por ejemplo, han hecho dos sancochos, uno de ellos de carácter solidario para la población migrante. En Madrid, el colectivo ciudadano La Indiamenta ha intensificado las “pegatones” de carteles en el espacio público, los volanteos y jornadas de diálogo directo con los ciudadanos.

Para algunos, el ambiente de tensión les ha producido agobio y han preferido guardar secreto sobre su voto. Es el caso de Freddy Lozano, que ha rehuido las dos campañas. “Hay mucha crispación de ambos lados. Ojalá se acepten los resultados y no suceda nada. No le diré por quién voté, pero al ganador le pediría que haga algo por la seguridad”, sostiene.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *