Category: Actualidad

  • Bolsonaro hijo, investigado por calumnias a Lula en un mensaje sobre el presidente brasileño, Maduro y el narcotráfico

    Bolsonaro hijo, investigado por calumnias a Lula en un mensaje sobre el presidente brasileño, Maduro y el narcotráfico

    El senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y aspirante a presidir Brasil, será investigado por un delito de calumnias, por asociar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva a varios delitos. El caso se remonta al pasado 3 de enero, el día de la operación miliar de Estados Unidos que resultó en el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela. Poco después, el hijo de Bolsonaro escribía en X: “Lula será delatado. Es el fin del Foro de São Paulo: tráfico internacional de drogas y armas, lavado de dinero, apoyo a terroristas y dictaduras, elecciones fraudulentas…”. Junto al texto colgó dos fotos: una de Maduro arrestado y otra con un titular de prensa informando que Lula había convocado una reunión de urgencia después de que Trump capturase al líder venezolano.

    La decisión de abrir una investigación es del juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, que atendió una petición de la Policía Federal. La decisión del magistrado se ha conocido este miércoles. La Fiscalía dio visto bueno a que abra el caso por entender que, con ese mensaje en redes sociales, el primogénito de Bolsonaro atribuyó “falsamente y de manera pública y vejatoria, hechos delictivos al presidente de la República”. Ahora se abre un plazo de 60 días para que la policía investigue.

    La apertura de una investigación ahora, a seis meses de las elecciones, echa más leña al fuego en un momento de precampaña y en que se están consolidando las candidaturas de Lula y Bolsonaro hija de cara a las elecciones de octubre. El senador conservador reaccionó a la noticia divulgando una nota en la que expresa “extrañeza” y subrayando que “llama la atención” que el caso haya a ido a parar a manos de Moraes, el juez que la extrema derecha en Brasil considera el enemigo público número uno, por su mano dura ante los golpistas.

    Para Flávio Bolsonaro, el episodio evoca “los bloqueos y censuras” que en su opinión la derecha sufrió en las elecciones de 2022 y de alguna forma insistió en la tesis inicial de las amistades peligrosas de Lula con Maduro. “No cederemos a intimidaciones o al uso del aparato policial y judicial para silenciar a la oposición. El gobierno Lula debe dar explicaciones sobre sus relaciones con la dictadura venezolana”, reiteró.

    La apertura de esta investigación llega con Bolsonaro hijo comiendo terreno poco a poco a Lula en las encuestas. Según un sondeo divulgado este miércoles por el Instituto Quaest, el senador tendría el 42% de los votos válidos en una segunda vuelta, frente al 40% de Lula. Teniendo en cuenta el margen de error, se trata de un empate técnico. El mismo sondeo señala también que son más los brasileños que suspenden el Gobierno Lula (el 52%) que los que lo aprueban (43%).

  • La autoridad ambiental limita a Coca-Cola la explotación de los manantiales en La Calera para priorizar el consumo humano

    La autoridad ambiental limita a Coca-Cola la explotación de los manantiales en La Calera para priorizar el consumo humano

    La multinacional de bebidas Coca-Cola solo podrá extraer una parte del agua que embotella a partir de siete manantiales ubicados en La Calera, un pequeño municipio al norte de Bogotá. La Corporación Autónoma Regional (CAR) de Cundinamarca, la máxima autoridad ambiental en el departamento, ha resuelto este miércoles permitir a Indega, la empresa embotelladora de Coca-Cola en Colombia, el uso de solo cuatro de las fuentes de agua con las que produce más de 400.000 botellas al día. El permiso será válido por cinco años, no los 10 que solicitaba la empresa, una decisión que la CAR ha justificado en garantizar el abastecimiento humano ante los efectos del cambio climático.

    La decisión supone un golpe para Coca-Cola en un pleito que lleva en curso más de un año. El origen se remonta a la preocupación que manifestó en 2024 la población de La Calera, a unos 30 kilómetros de la capital de más de ocho millones de habitantes, por la falta de agua. Una parte de la comunidad pidió en el primer semestre de 2025 a la autoridad ambiental negar la prórroga de la concesión que permite la explotación de los siete manantiales en una reserva forestal de la vereda Santa Helena. Los pozos están bajo prestación desde hace 40 años, pero su uso empezó a generar debates tras la sequía que sufrió el centro del país y que obligó a Bogotá a racionar el agua en toda la ciudad.

    Ahora, la CAR ha tomado una decisión intermedia entre la solicitud de la compañía y las exigencias de los pobladores. Ha otorgado una prórroga de la concesión, pero con notorias reducciones. Indega no podrá seguir explotando tres de los siete pozos de agua subterránea, reduciendo casi a la mitad la captación: pasará de 3,2 litros a 1,9 por segundo. Además, la autoridad ambiental ha decidido que debe volver a estudiar el permiso al cabo de cinco años de la licencia de explotación y ha endurecido la vigilancia. La entidad seguirá de cerca la captación de agua y revisará periódicamente que se cumpla con los nuevos topes de extracción.

    Alfred Ballesteros, director general de la CAR, ha explicado que la decisión se tomó únicamente a partir de argumentos objetivos y ha descartado cualquier influencia política. “Fue el resultado de un análisis técnico de estudios hidrológicos realizado durante varios meses que nos llevó a concluir cuál era el balance hídrico”, ha indicado en una entrevista con Caracol Radio, en la que detalló que también se tuvieron en cuenta las proyecciones climáticas y los efectos producidos por el cambio climático.

    “Se debe garantizar que el uso del recurso hídrico sea prioritariamente para el consumo humano. En el evento en que tengamos un fenómeno extremo de sequía, se deberá suspender de forma inmediata la captación”, ha advertido Ballesteros. Colombia teme que el fenómeno del Niño, que golpeará con fuerza al territorio nacional en el segundo semestre del año, sea uno de los más intensos. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) ha advertido de que se prevén récords históricos de temperatura, lo que puede provocar escasez de agua e incendios forestales.

    El director general de la CAR también ha destacado que esta resolución “es un hito en la resolución de conflictos socioambientales en Colombia”. “Es un ejemplo de cómo las autoridades ambientales debemos tomar las decisiones basadas exclusivamente en análisis técnicos y estudios hidrogeológicos”, ha añadido en un video compartido por la entidad.

    Además de los nuevos límites, la CAR ha exigido nuevos términos de compensación ambiental para la prórroga de la licencia. La entidad obliga a la empresa a adquirir 53 hectáreas de páramos para su conservación, implementar obras para el acueducto municipal —que no se alimenta de esos pozos, sino de otras fuentes— y vincular a la comunidad en programas de conservación de flora y fauna en la zona.

    En la actualidad, la embotelladora de Coca-Cola en Colombia produce más de 400.000 botellas de agua al día, de la marca Manantial. Con esta decisión se le abren dos caminos a la multinacional: o recortar el volumen o encontrar nuevas fuentes de agua.

  • El Gobierno presenta al comité técnico que evaluará el uso del ‘fracking’ en el país

    El Gobierno presenta al comité técnico que evaluará el uso del ‘fracking’ en el país

    La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha dado el primer paso para extraer gas natural a través del fracking en México. La mandataria ha presentado este miércoles al comité que evaluará la factibilidad de esta técnica en el país. Una docena de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), así como del Instituto Mexicano del Petróleo, entre otros centros, se encargarán de analizar la hoja de ruta del Gobierno federal. Los integrantes de este comité están especializados en geología, manejo de residuos, tratamientos de aguas y mineralogía e hidrocarburos y otras ramas. “Es un ejercicio inédito. Científicos y académicos nos van a ayudar a evaluar en qué condiciones es factible explotar el fracking”, indicó la mandataria en su habitual conferencia en Palacio Nacional.

    La encomienda es que los especialistas presenten su primer dictamen en los próximos dos meses. El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), Leonardo Lomelí, explicó que se pondrá el mejor empeño para calcular los costos y beneficios para poder aprovechar el gas natural mediante el fracking. “En los costos hay que tomar en cuenta el costo social, el costo ambiental, tener presentes las tecnologías que nos permiten minimizar estos costos y las opciones para mitigar los costos. En línea con el Ejecutivo, el titular de la principal Universidad de México defendió la importancia de la soberanía energética y no depender en exceso del exterior, es decir, de las importaciones de gas natural de Estados Unidos.

    En un viraje respecto al sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el Gobierno de Sheinbaum ha abierto la puerta a la extracción de gas natural mediante el fracking, un método muy señalado en el mundo por colectivos ambientalistas debido al uso de grandes volúmenes de agua y de aditivos tóxicos para la fractura hidráulica. Frente a estas críticas, Sheinbaum ha asegurado que este método se realizará en el país con criterios ambientales que garanticen la protección del entorno, por ello, se tomarán en cuenta las recomendaciones de este grupo de especialistas, que trabajarán durante dos meses en este ambicioso plan. En este primer grupo de trabajo no se incluyo a personal de la paraestatal Pemex, los integrantes de este cómite se han desempeñado, principalmente, en los pasillos de la academia y la investigación.

    Cuestionada por las críticas de colectivos por los impactos medioambientales de esta técnica, la presidenta ha subrayado que ahora es posible considerar el fracking porque existen nuevas tecnologías, las cuales resultan menos lesivas para las comunidades. “Estamos involucrando a los mejores científicos de México para que nos digan si, en efecto, hay nuevas tecnologías para la explotación del gas no convencional y en dónde sería viable explotarlo y seguir trabajando con ellos para que nos sigan asesorando”, indicó. La mandataria reconoció que ella, durante muchos años, se opuso a esta tecnología, pero cambió de opinión al conocer que existen nuevas tecnologías.

    Horas previas a la presentación de este grupo de expertos la Alianza Mexicana Contra el Fracking, cuestionó la independencia de este comité. A través de un comunicador, el colectivo alertó sobre el riesgo de que este grupo, lejos de presentar una evaluación independiente, se convierta en una simulación, constituida para legitimar una decisión ya tomada desde Palacio Nacional. Pese a estas críticas, el Gobierno defiende que el empleo de esta técnica es la mejor opción para aumentar la producción nacional de gas natural. México consume actualmente alrededor de 9.000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales solo 2.300 millones son producidos por Pemex, mientras que el 75% restante proviene del extranjero, principalmente de EE UU.

  • Estados Unidos cambia a sus emisarios en Caracas apenas 100 días después de la intervención

    Estados Unidos cambia a sus emisarios en Caracas apenas 100 días después de la intervención

    El plan de tutelaje de Estados Unidos sobre Venezuela ha tenido un primer reacomodo. Laura Dogu condujo el restablecimiento de relaciones luego de que Washington atacase militarmente a Venezuela y se llevara preso a su presidente. Ahora ha sido relevada en el cargo, poco menos de tres meses después de haber llegado al país. Le sustituye John Barrett como encargado de negocios. Este miércoles, en un mensaje en las redes sociales de la embajada, Dogu informó que su “asignación temporal” ha llegado a su fin y que regresará a su cargo como asesora del jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos.

    “Estoy profundamente agradecida con el presidente Trump y el secretario [Marco] Rubio por confiarme la tarea de liderar la implementación de su plan aquí en Venezuela y de representar a Estados Unidos en este momento histórico”, se lee en el mensaje en el que asegura que su equipo continuará trabajando en las tres fases de estabilización, reconstrucción y transición que Washington ha planteado para el país sudamericano.

    John Barrett había sido designado encargado de negocios en Guatemala en enero de 2026. Es un diplomático de carrera con más de 20 años de experiencia en el Servicio Exterior de Estados Unidos. Entre sus puestos anteriores destaca el de subjefe de Misión en la embajada estadounidense en Panamá (2023-2026), donde estuvo al frente de “la recuperación del control” del Canal de Panamá, para contrarrestar la presencia china, una batalla que Donald Trump convirtió en eje de su estrategia en América Latina. Fue consejero económico en Perú y El Salvador y cónsul general en Recife, Brasil.

    Su perfil se enfoca en temas de seguridad, control migratorio, combate al narcotráfico y en la agenda América First [América en primer lugar]. En su breve tiempo en Guatemala, tuvo desencuentros con el presidente Bernardo Arévalo, quien denunció la influencia de la embajada de Estados Unidos en la integración de la Corte de Constitucionalidad, un hito clave en la resolución del largo conflicto institucional que vive el país centroamericano. El mandatario aseguró que se estaba promoviendo a magistrados que, a su juicio, no eran idóneos.

    En unas semanas frenéticas de trabajo desde que se instaló en Caracas a principios de febrero, Dogu recibió a un puñado de altos funcionarios de la Casa Blanca, como el secretario de Energía, Chris Wright, el subsecretario de Defensa, Joseph Humire, además de jefes de empresas petroleras y mineras. Dogu también izó la bandera estadounidense en una colina de Caracas, trajo medicinas para los venezolanos y camionetas para sus funcionarios y anunció las vacantes para contratar plomeros y electricistas para poner a tono el enorme edificio de la embajada cerrado por siete años y al que los hongos se lo estaban comiendo.

    Cuando Delcy Rodríguez se reunió por primera vez con la encargada de negocios estadounidense, destacó la necesidad de entablar una relación diplomática funcional. “El respeto no le quita nada a nadie, le suma”, dijo al referirse al diálogo para la normalización de relaciones. Pero en menos de cien días como diplomática parece que le ha alcanzado el techo de la apertura política que ha permitido el chavismo.

    Dogu fue visitante frecuente de Miraflores. El día antes del anuncio de su partida estaba con la presidenta encargada, el subsecretario de Energía, Kyle Haustveit, y decenas de empresarios petroleros. La funcionaria trató de transparentar su gestión con una presencia activa en las redes sociales en las que mostró la embajada por dentro y presentó a su equipo que todavía despacha desde un hotel en Caracas, mientras se termina la rehabilitación de la sede.

    Su mandato fueron las tres fases de estabilización, reconstrucción y transición que el secretario de Estado, Marco Rubio, decidió para conducir a Venezuela. Para esto se ampliaron las licencias para Chevron y otras empresas estadounidenses, se quitaron las restricciones sobre el oro, se sacó a Rodríguez de la lista de funcionarios chavistas sancionados y esta semana se han ampliado significativamente las posibilidades del chavismo para hacer transacciones luego de la emisión de una nueva licencia al Banco Central de Venezuela que desbloquea sus operaciones.

    Desde el Parlamento venezolano se aprobaron las leyes de hidrocarburos y de minas para abrir el subsuelo al capital extranjero y ofrecer la garantía del arbitraje internacional en casos de conflictos a los inversores, aunque sea una disposición contraria a la Constitución.

    A nivel político, se ha distendido la represión, se han liberado presos políticos, pero los cambios institucionales —como las designaciones del nuevo fiscal y la defensora o la remodelación del gabinete— no han generado confianza. Están por verse cambios en la conformación del Tribunal Supremo de Justicia y el árbitro electoral. Pero, por el momento, se trata de un reacomodo entre las mismas cúpulas del chavismo. Las mejoras económicas tampoco han llegado aún a los bolsillos de los venezolanos.

    Desde el Gobierno de la presidenta encargada, la exigencia del levantamiento total de las sanciones volvió a convertirse en un desafío que lanzan en la cancha a Estados Unidos. Rodríguez anunció que desde el domingo 19 de abril, el chavismo también hará una movilización nacional por su causa: la lucha contra el bloqueo económico y las sanciones de Washington. “Una licencia no da seguridad porque está sujeta a una temporalidad”, dijo la mandataria frente a Dogu el martes.

    Así como la oposición insiste en que la recuperación del país no es posible sin elecciones, los argumentos del chavismo —que prefiere postergar la elección— ponen a las sanciones como la piedra de tranca de todo. La agenda de protesta contra las sanciones estadounidenses fue presentada desde el Gobierno junto con una serie de medidas económicas, incluido el aumento del salario congelado desde hace cuatro años. Con el anuncio intentaba bajar la presión social por la crisis económica en la víspera de una marcha de sindicatos y gremios que pretendía llegar a Miraflores y que fue frenada a empujones y golpes por la policía. Los manifestantes tienen previsto movilizarse este jueves a la embajada estadounidense, para plantear sus demandas “a los que verdaderamente mandan en Venezuela”.

  • Hijas de inmigrantes criadas por ‘tatas’ españolas: el ‘podcast’ que recupera las historias ocultas de una generación

    Hijas de inmigrantes criadas por ‘tatas’ españolas: el ‘podcast’ que recupera las historias ocultas de una generación

    Este texto es un extracto del nuevo boletín ‘Documentalmente’, de EL PAÍS. Para recibir la newsletter, puedes apuntarte aquí.

    Mi familia española es un podcast que hace honor al género documental, porque descubre al oyente vivencias que quizá no sabía que existían. Su responsable es la novelista gráfica gaditana de origen chino Quan Zhou (@gazpachoagridulce), autora de Gazpacho Agridulce y Andaluchinas por el mundo, ambas editadas por la prestigiosa Astiberri. Ahora, explora en formato sonoro las historias olvidadas de madres migrantes y racializadas, de sus hijas e hijos y de las cuidadoras y niñeras españolas que tuvieron un papel central en su crianza.

    El proyecto nació a partir de la vivencia personal de la ilustradora, criada por Loli durante tres años y a quien convirtió en uno de los personajes de sus conocidas novelas gráficas. Siguen en contacto, tres décadas después. “Este verano fui a presentarle a mi novio”, cuenta la creadora de este podcast.

    Mi familia española es “la memoria histórica de la primera generación racializada en la España contemporánea”, como define su autora. Se compone de tres relatos preciosos con tres protagonistas femeninas. La primera de ellas es Sara Qiu, zaragozana hija de migrantes chinos. Mientras sus padres trabajaban largas jornadas en el restaurante Asia, fue cuidada por la familia de Victoria, su “abuela española”, de quien heredó la influencia del cristianismo.

    Luego, la escritora y activista antirracista Desirée Bela-Lobedde, hija de Estrella, de la antigua colonia española de Guinea Ecuatorial, y migrada a un pueblo de Cataluña, cuenta cómo fue criada por su “tata andaluza”. En las familias africanas, señala la protagonista, el amor se expresa de otra manera, más “funcional”. Aprendió otro lenguaje afectivo completamente distinto al del sur de España. Tuvo que comprender que podía esperar una cosa con su madre y otra con su tata, pero que no significaba falta de cariño por ninguno de los dos lados.

    Y Valeria Claros, hija de migrantes bolivianos que llegaron a Madrid a principios de los ochenta, en un momento convulso en su país de origen. Ambos trabajaban de internos, así que fue cuidada por sus abuelos y después por Anabel, una joven española que se convirtió en su “tía postiza”. A la vez, la propia Valeria ejercía de madre de su hermano pequeño, Álvaro.

    El proyecto no para de crecer. En su web piden la colaboración de hijos de inmigrantes que en su día fueron cuidados por tatas españolas, para que les cuenten su historia. En iVoox puedes escuchar los episodios y Zhou, su responsable, está buscando productora para convertir Mi familia española en un proyecto audiovisual.

    Si quieres recibir en tu buzón historias reales del género documental, recogidas en el boletín quincenal ‘Documentalmente’, puedes apuntarte aquí.

  • Víctimas de falsos positivos piden a los jueces argentinos mantener abierta la querella contra Álvaro Uribe

    Víctimas de falsos positivos piden a los jueces argentinos mantener abierta la querella contra Álvaro Uribe

    Frente a tres jueces argentinos, Osmaira Nieves Oñate abrió el periódico que carga desde 2004, cuando militares del batallón La Popa del Ejército colombiano mataron a su hermano Luis Eduardo para presentarlo como una baja en combate y lo consignaron en la prensa local. La mujer, que llevaba el traje propio de su pueblo indígena, el wiwa, viajó desde la Sierra de Santa Marta hasta Buenos Aires. Ante los magistrados intentó contenerse, pero volvió a llorar cuando habló de la ausencia de su familiar y mostró otra página, que señala que ese mismo día el entonces presidente Álvaro Uribe dirigió en la zona uno de los consejos de seguridad que hacía por todo el país. “Estaba nerviosa, pero luego saqué valor de quién sabe dónde y les pedí que no nos desamparen, que en nuestro país no hay garantías de justicia. Les dije que yo he tenido respuestas a algunas verdades, pero no justicia”, aseguró a la salida de los tribunales judiciales de la capital argentina. En su caso, los militares confesaron el crimen ante la justicia transicional colombiana.

    Además de Nieves, Andrey Betancur y Bertina Badillo fueron escuchados este martes en una audiencia especial ante la Cámara de Apelaciones argentina, que debe decidir si se mantiene la querella contra el expresidente Uribe que interpusieron en 2023. Los familiares de las víctimas de ese tipo de asesinatos se turnaron para intervenir después de que el abogado argentino Máximo Castex argumentara que es imposible investigar al expresidente por estos crímenes en la jurisdicción colombiana.

    Son once familiares de víctimas y organizaciones de derechos humanos los que interpusieron una querella para pedir a la justicia argentina que investigue la responsabilidad penal del expresidente en asesinatos de civiles durante su mandato. Lo hicieron cobijados por el principio de jurisdicción universal, que permite a los Estados investigar, juzgar y sancionar a autores de graves crímenes contra los derechos humanos sin importar la nacionalidad de las víctimas o del autor, si los países donde se cometen los delitos no los investigan. En Argentina se han investigado causas contra las fuerzas de seguridad de Venezuela, las de Nicaragua o las de Myanmar. Más emblemáticos aún han sido casos por los crímenes del franquismo, a los que se han ido sumando incontables víctimas y en cuya investigación se ordenaron exhumaciones en España.

    En agosto del 2025, los querellantes del caso Uribe enviaron un documento al juzgado, en el que argumentan que se cumple con el criterio de subsidiariedad que exige la justicia argentina para procesar casos de violación de derechos humanos ocurridos fuera de sus fronteras. También le solicitaron que avance con la toma de declaraciones a las víctimas. Señalaron que la justicia transicional colombiana no puede investigar a los expresidentes y que no hay avances en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, encargada de procesarlos. Sin embargo, en octubre el juzgado resolvió archivar la causa. Castex apeló, y es en ese trámite que intervinieron los familiares que querían explicar por qué para ellos es central el proceso.

    “Para mi fue importante que supieran que no era solo un caso, sino más de 6.402, y que esta era una luz que se abría para tener justicia. Los jueces fueron muy receptivos, nos escucharon y ampliaron el espacio para que pudiéramos expresarnos”, contó Betancur.

    A su lado estaba Badillo, quien recordó ante los jueces la historia de su sobrino Didier Eduardo Durant Badillo. El muchacho fue asesinado en 2007 después de ser llevado bajo engaños por militares de la Cuarta Brigada de Medellín. “Yo expuse que las balas eran del Estado, los agentes eran del Estado y las órdenes eran del Estado”, explicó. El comandante del pelotón que cometió el crimen lo admitió ante la JEP, el tribunal transicional con sede en Bogotá, y narró que los mataron para sumar al conteo de bajas que les exigían. “Les dijeron que se voltearan, que a la cuenta de tres iban a tomarles una foto, contaron hasta dos y los ejecutaron”. Para ella, aún falta saber quiénes dieron las órdenes.

    El abogado Castex, quien también representó a los denunciantes de la querella del franquismo, dijo que la audiencia permitió que los jueces vieran el rostro, las familias y el daño que sufrieron las víctimas. También, que esos asesinatos ocurrieron en distintas regiones del país, “lo que evidencia de forma implícita que fue un plan sistemático”. Además de apelar el archivo del caso, pidieron a la sala instruir al juez para que llame a las víctimas a declarar de manera más formal. Ahora deben esperar la respuesta de los jueces.

  • Tres años sin cámaras en la cárcel de Itagüí: la falla que antecede a la parranda vallenata

    Tres años sin cámaras en la cárcel de Itagüí: la falla que antecede a la parranda vallenata

    La cárcel de máxima seguridad de Itagüí, donde permanecen recluidos grandes capos de la mafia o líderes de bandas criminales, no tiene ni una sola cámara de seguridad funcionando dentro del penal desde hace tres años. El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), la entidad encargada de administrarla, le confirmó a EL PAÍS que el sistema de videovigilancia de una de las prisiones más importantes de Colombia no está operando. Con un proceso de contratación en curso, el Instituto quedó sin los ojos que le permitirían reconstruir los pormenores del ingreso irregular del cantante vallenato Nelson Velásquez a la prisión y de lo que ocurrió durante la llamada “megaparranda” del 8 de abril: una celebración con música en vivo, licor y la participación de varios cabecillas criminales recluidos allí.

    De acuerdo con la oficina de comunicaciones del INPEC, desde 2023 se envió un oficio a la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC) —la entidad encargada de gestionar la infraestructura, salud y suministros logísticos de la población privada de la libertad—, solicitando el cambio del sistema de videovigilancia. Dos altos funcionarios de la prisión de Itagüí explican que varias cámaras se habían ido dañando y que, aunque había solicitudes en curso para su mantenimiento o renovación, la prisión operaba sin un sistema de monitoreo activo.

    Eso afecta las investigaciones que han anunciado la Fiscalía y la Procuraduría. Las imágenes difundidas por la concejal de Medellín y exfiscal Claudia Carrasquilla —que muestran al cantante Velásquez entrar al penal por la puerta vehicular sin pasar por la oficina de registro o la recepción— vienen de cámaras de seguridad callejeras instaladas por la Alcaldía y de videos ciudadanos grabados desde afuera. Pero el Instituto no tiene forma de revisar cómo se organizó el agasajo en el patio de máxima seguridad, qué dragoneantes hicieron parte de la logística de la reunión, o cuál fue la ruta de ingreso de equipos, personal y licor, los controles que se omitieron o las personas que autorizaron o permitieron la actividad dentro del pabellón. Nada quedó grabado.

    Tras el escándalo, el director del INPEC, Daniel Gutiérrez, firmó una resolución para suspender por tres meses a nueve dragoneantes y dos oficiales encargados de la vigilancia y el personal. Uno de ellos, quien habla pidiendo reserva de su identidad por el proceso en su contra, advierte que la vigilancia estaba a cargo únicamente los dragoneantes, el nombre que tienen los agentes de nivel operativo. La entidad depende de sus reportes. Sin cámaras que los respalden o contradigan, es más difícil fijar las responsabilidades. “Apenas este mes que viene comenzaban a instalar las cámaras de adentro”, explica un alto directivo de la cárcel. “La única cámara que hay es la que está afuera, en la calle, que es de la Alcaldía”, comenta.

    Este diario buscó una respuesta oficial de USPEC sobre la contratación de las cámaras de seguridad, pero hasta la publicación de este artículo no había recibido respuesta oficial. Sin embargo, fuentes de esa entidad explican que los procesos de instalación del sistema de vigilancia se ejecutan “según el esquema de priorización que entregue el INPEC”. Las dos entidades se encargan de 124 centros penitenciarios.

    Este diario consultó al Ministerio de Justicia sobre estas posibles irregularidades, y aunque no se refirieron al caso puntual, aseguraron que requerirán a las dos entidades para que rindan “un informe sobre el estado de los sistemas de vigilancia, las condiciones de manejo de seguridad en los establecimientos de reclusión, especialmente en pabellones de alta seguridad, así como la trazabilidad de las solicitudes o gestiones realizadas frente a esta situación”.

    La denuncia no es menor, teniendo en cuenta que en la prisión de Itagüí, un municipio conurbado con Medellín, se han desarrollado, durante tres años, negociaciones de paz con los líderes de las bandas criminales más poderosas del Valle de Aburrá, la región en la que se encuentra la segunda ciudad de Colombia. La cabeza de los diálogos, la senadora Isabel Zuleta, dijo a la revista Semana que el Ejecutivo no tiene ninguna competencia en la política carcelaria, pese a que tanto el INPEC como la USPEC dependen del Ministerio de Justicia. “Fue un comportamiento rechazable porque las cárceles del país necesitan control y vigilancia”. La legisladora pidió investigar a los funcionarios de esa prisión, pero fue más cautelosa en contra de los presuntos involucrados. “Aunque no conocemos cuáles de esas vocerías están presuntamente implicadas en esta situación, interrumpimos los diálogos”, dijo sobre la orden presidencial de suspender la mesa hasta que se aclare lo ocurrido.

    De hecho, el escándalo del parrando vallenato no solo hizo que el presidente Gustavo Petro ordenara ese congelamiento inmediato, sino que en la noche de este lunes anunció el traslado de varios presos a distintos penales en Bogotá. Uno de los que será trasladado es Paulo Andrés Torrez Flórez, alias Pocho y jefe de la banda criminal La Agonía, una organización urbana que opera sobre todo en la icónica Comuna 13 de Medellín. Es escolta de Juan Carlos Mesa Vallejo, alias Tom, el líder de La Oficina de Envigado, y también integrante de la mesa de paz.

    Según autoridades de la cárcel de Itagüí y reclusos invitados a la fiesta, Pocho fue uno de los organizadores de la celebración privada. Uno de los reclusos cuenta, a través de WhatsApp, quién hizo la convocatoria. “Desde hacía unos cinco días nos habló de una parranda con un cantante importante”, escribe, y segundos después borra el mensaje.

    Los más de 170 reclusos del pabellón de alta seguridad de la cárcel sabían con anticipación del evento. La logística estaba organizada y pensada. El cantante entró al penal entre las 2.30 y las 2.40 de la tarde del miércoles pasado, día de visitas en la prisión. En ese momento, los dos oficiales coordinadores de la cárcel estaban en su hora de almuerzo. Uno de los funcionarios suspendidos le dijo a este diario que los oficiales supieron que había una fiesta por otros dragoneantes. Pero la música se oía hasta afuera de la cárcel. Adentro había parlantes, personal del artista, mujeres, licor, ruido. “Lo primero que hicimos fue bajar los breakers de energía para frenar el concierto y empezar a contar los PPL [presos]”. Hasta ese momento, la dirección de la prisión no descartaba que se tratara de una distracción para una fuga, pero no faltaba ninguno.

    El mayor Édgar Pérez, director de la cárcel de Itagüí desde hace apenas tres meses, fue relevado de su cargo. La Dirección contra las Finanzas Criminales de la Fiscalía ha anunciado que investiga a Nelson Velásquez por el delito de enriquecimiento ilícito. Y la dirección seccional de Medellín indagará posibles delitos como prevaricato por omisión entre los 11 funcionarios que, ese día y a esa hora, tuvieron guardia en el penal. Pero sin cámaras que dejen una evidencia, es imposible hacer una reconstrucción audiovisual sobre los filtros que se violaron para permitir la fiesta privada. Las únicas evidencias, por ahora, serán los testimonios.

  • Bukele cede a la IA de Google la gestión médica en El Salvador: “Estamos creando el mejor sistema del mundo”

    Bukele cede a la IA de Google la gestión médica en El Salvador: “Estamos creando el mejor sistema del mundo”

    El presidente Nayib Bukele ha emprendido otro experimento tecnológico en El Salvador. Su apuesta es esta vez con la salud. En una cadena nacional de radio y televisión anunció este martes que cederá gran parte de la gestión del sistema público de sanidad a un sistema de Inteligencia Artificial de Google: los salvadoreños tendrán acceso a la aplicación móvil llamada Dr. SV, que creará un expediente clínico único, dará orientación inicial, asignará exámenes de laboratorios, programará consultas virtuales o presenciales con médicos en caso de que determine que sea necesario y dará seguimiento diario al tratamiento de pacientes con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o colesterol alto, entre otras.

    En una puesta en escena muy a su estilo, retransmitida en redes sociales, el controvertido mandatario apareció en una reunión en un salón de Casa Presidencial, en San Salvador, en la que conversó con Guy Nae, director de Google Cloud para el Sector Público en América Latina y tres expertos en medicina e IA. Durante la reunión, Nae explicó a Bukele que el proyecto, anunciado en noviembre pasado, ha iniciado su segunda etapa, que consiste en implementar la IA de Google para estudiar y dar seguimiento a pacientes con enfermedades crónicas. “En algún momento estaremos tratando cáncer, haciendo cirugías”, prometió Bukele.

    El programa consiste, básicamente, en que cada salvadoreño podrá descargar la aplicación, creará un expediente y con ayuda de la IA ingresará sus síntomas. Esta le designará una llamada con un médico, quien le diagnosticará. Posteriormente, la IA le recomendará qué exámenes hacer y dará seguimiento a su tratamiento para consultas eventuales o para enfermedades crónicas. “Me emociona mucho, porque estamos creando el mejor sistema de salud del mundo”, dijo Bukele.

    El mandatario se mostró emocionado durante la reunión y aseguró que uno de sus objetivos es posicionarse a nivel mundial en el tema de salud. “Solo hay un tema en el que hemos logrado posicionarnos a nivel mundial, que es el tema de la seguridad. Pero que en salud podamos decir que esto no lo tienen nadie en el mundo es otro gran tema”, dijo.

    El anuncio se da en medio de fuertes críticas del sector médico en el país, luego de que el Gobierno despidiera a 7.700 empleados del sistema de salud el pasado año, entre médicos generales, especialistas, internistas, enfermeros y personal de atención básica. El especialista Edgardo Von Euw dijo que “el espíritu de este programa es que ningún salvadoreño que tenga una enfermedad crónica se quede sin saberlo y que nadie que lo sepa se quede sin tratamiento”. Y agregó: “La inteligencia artificial nos va a ayudar mucho porque va a evaluar los factores de riesgo que están hoy en los expedientes”.

    Stella Aslibekyan, PHD en epidemiología de la Universidad de Alabama, en Birmingham, aseguró durante la reunión que “actualmente estamos realizando un ensayo clínico y escogimos ese diseño de estudio porque genera la evidencia de mayor calidad para determinar si algo funciona o no. Nos permite verdaderamente determinar cuál es el efecto del soporte de la IA en la precisión diagnóstica de los doctores”. Y añadió que todo se está haciendo con supervisión del Comité de Ética de El Salvador. Aunque esa entidad es desconocida públicamente. Tampoco se conoce quiénes son los médicos a cargo de las consultas por la aplicación.

    La aplicación Dr. SV es un experimento controlado por Google, con el que la empresa tendrá acceso a datos de salud de los salvadoreños. Expertos en el tema han señalado que la cesión de estos datos a sistemas inteligentes tiene riesgos como la pérdida de la privacidad y el indebido uso de la información personal.

    La narrativa de Nayib Bukele ha transformado a El Salvador en un laboratorio a cielo abierto donde la política se ejerce a golpe de tuit y con todas las apuestas hechas para las empresas tecnológicas. Bukele se ha lanzado a las misteriosas aguas de un mesianismo tecnológico con el que pretende reconfigurar no solo la forma de ejercer el poder, sino cambiar su país, uno de los más pobres y atrasados del continente.

    Bukele ya había adoptado el Bitcoin como moneda de curso legal y ofreció a los inversores la promesa de una Bitcoin City que pretendía erigirse como la nueva Meca para los entusiastas de la descentralización. Sin embargo, el experimento fracasó y apenas un pequeño porcentaje de los salvadoreños usó la moneda, según un informe de la organización Cristosal, que advirtió que el Gobierno invirtió 329 millones de dólares en su implementación. Bukele decidió retirar la moneda el año pasado. El acuerdo con Google establece una relación de siete años para “apoyar al país en su camino para convertirse en un centro tecnológico en América Central” y destina al menos 500 millones de dólares para implementarlo, aunque la información relacionada con el proyecto está bajo reserva.

  • ‘Fracking’, entre la convicción y la responsabilidad

    ‘Fracking’, entre la convicción y la responsabilidad

    En unas cuantas horas, el país entero se quedaría sin gas si Donald Trump así lo quisiera. Nos tiene acorralados. Estamos en sus manos. El volátil dirigente del país del norte se reserva la facultad de clausurar a voluntad nuestro propio Ormuz.

    Nuestra realidad es imprudente. Aquel país nos provee el 75% del recurso, incluso desde yacimientos situados a escasos metros de nuestra propia frontera.

    Nuestra realidad es preocupante. Mientras los países europeos tienen reservas de gas para meses, México dispone apenas de unas horas de almacenamiento efectivo. Meses contra horas es el contraste que enmarca nuestra dependencia.

    ¿Deberíamos entonces extraer nuestro propio gas natural? La pregunta no es otra.

    Contra la extracción de gas no convencional —el eufemismo técnico para hablar de fracking— se manifestó rotundo Andrés Manuel López Obrador, advirtiendo sobre el impacto ecológico de una técnica que exige inyectar a presión grandes cantidades de agua y químicos para fracturar el subsuelo. Lo utilizó como promesa de campaña y lo planteó como posible prohibición constitucional.

    Desde entonces algo ha cambiado: Claudia Sheinbaum ha abierto la posibilidad de desandar los viejos descalificativos.

    No será la primera vez que Sheinbaum ensaye el riesgoso arte de corregir el rumbo marcado por su predecesor. Técnica desafiante que con deslealtad rima. Acaso sí será la primera ocasión en que desande sus propios pasos: reversa lúcida sobre aquello que en campaña prometió.

    Política es tiempo: nadie puede comprometerse a la rigidez cuando amenaza la víspera. El 1 de octubre de 2024, cuando la presidenta tomó protesta, Donald Trump no alteraba al mundo con ocurrencias y amagos arancelarios. Era, a lo sumo, atemorizante sospecha. El porvenir desmiente con su llegada toda excesiva firmeza.

    Sheinbaum prepara el ajuste que le permitirá extraer gas no convencional con cautela. Ha delegado la evaluación en un comité de científicos —UNAM, IPN, otros institutos— que asumirá en estos días la gravosa tarea de aprobar o detener el proyecto. Se prevé que lo encabece Cuauhtémoc Cárdenas, figura histórica de la izquierda mexicana. Si de legitimidad se trata, Sheinbaum la buscará en el más remoto pasado: en el vencedor de la elección de 1988. Hasta ese pasado se remontará para justificar su corrección.

    Soberanía mata discurso; seguridad energética también. En su célebre conferencia La política como vocación, Max Weber propone que toda acción política oscila entre dos éticas irreconciliables: la de la convicción y la de la responsabilidad. La disputa incesante entre principios y consecuencias. Entre pureza y resultados.

    Si Sheinbaum en campaña —y durante su vida académica como científica ambiental— insistió en los peligros de la extracción del gas natural, obedecía a la ética de la convicción. Quien se rige por ella actúa bajo la tutela de principios que no admiten concesión: la defensa de un medio ambiente sano y el rechazo a la contaminación de los acuíferos.

    La misma lógica seguirá guiando a las organizaciones ambientales.

    Hoy, desde la Silla Grande, Sheinbaum advierte los riesgos soberanos de que Trump controle el gas que consumimos. No es lo mismo ser borracho que ser cantinero. Como mandataria, la presidenta se ve compelida a desplazarse hacia la ética de la responsabilidad: aquella que le obliga a calcular las colectivas consecuencias. A distinguir lo deseable de lo necesario.

    Si México depende de Estados Unidos para el suministro de gas natural —y una parte sustantiva de su electricidad se genera a partir de ese combustible—, la prohibición absoluta del fracking implicaría parálisis. No olvidar cuando una onda gélida en Texas congeló los ductos, elevó la demanda estadounidense y suspendió el flujo hacia nuestro país. El riesgo no es abstracto.

    Para Sheinbaum como mandataria, el fin supremo es la soberanía y la supervivencia del país frente a una amenaza externa real.

    Es útil volver a la lúcida metáfora de las naranjas de López Obrador para desnudar el absurdo de nuestra política energética. El expresidente criticaba el modelo neoliberal argumentando que vender nuestro petróleo crudo al extranjero para luego comprarles gasolina era como vender naranjas y adquirir, después, el jugo ya exprimido. Renunciar a lo propio para pagar más caro lo que antes fue nuestro.

    Siguiendo el símil, México yace sentado sobre un huerto infinito de naranjas —nuestras cuencas de gas no convencional— del que, por escrúpulo ideológico, se rehúsa a extraer el jugo. En su lugar, ha optado por comprarlo a un vecino inestable, sabiendo que de su humor depende el cierre de la llave.

    Sheinbaum habrá de anteponer lo que le toca hacer a aquello que íntimamente cree. Tal gesto podrá leerse como traición o como madurez política —usted elija—. Weber, al cabo, concluye que la ética de la responsabilidad y la ética de la convicción no son términos irreconciliables, sino fuerzas complementarias que, en su fricción, moldean al político auténtico.

    La apertura de México a extraer gas natural es —cito a Sheinbaum— una decisión responsable para fortalecer nuestra soberanía energética.

  • La Comunidad Andina, el organismo en peligro de muerte por el choque arancelario entre Colombia y Ecuador

    La Comunidad Andina, el organismo en peligro de muerte por el choque arancelario entre Colombia y Ecuador

    Colombia y Ecuador han tensado hasta el máximo sus relaciones diplomáticas. Ambos gobiernos han llamado a consultas a sus respectivos embajadores y han anunciado aranceles de hasta el 100%, lo que supone en la práctica un golpe mortal para el comercio bilateral. Por delante no solo están rompiendo con un vínculo binacional histórico, sino también con la Comunidad Andina, un organismo internacional de cooperación fundado hace más de 50 años que, con esta escalada diplomática, enfrenta una de sus peores crisis.

    La Comunidad Andina (CAN) está compuesta por cuatro países: Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Durante su medio siglo de historia contó con otros miembros como Chile o Venezuela, que rompieron con el grupo durante los mandatos de Augusto Pinochet y Hugo Chávez. El organismo, con sede en Lima, tiene como objetivo principal la integración de estos países en aspectos comerciales, políticos y sociales. Esta cooperación se ha traducido en medidas como el libre comercio sin aranceles entre los socios, la libre movilización ciudadana para 120 millones de personas en cuatro países o la eliminación de trámites burocráticos en aduanas.

    Pese a esta normativa común y la relevancia para el comercio colombiano —un 7% de sus exportaciones anuales— el Gobierno colombiano parece decidido a ponerle punto final a esta alianza. El presidente Gustavo Petro aseguró que la “monstruosidad” de implementar aranceles del 100%, como hizo Ecuador con las importaciones colombianas, significa el “fin del Pacto Andino para Colombia”. El mandatario exhortó a su canciller a “iniciar el paso” para ser socios plenos de Mercosur, otro bloque de integración económica compuesto por Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

    Para Jorge Pedraza, exsecretario general de la CAN, la Comunidad Andina es el “organismo internacional más sólido de toda América Latina”. El exdiplomático explica que, a diferencia de Mercosur, tiene un carácter supranacional, que permite implementar las normativas sin necesidad de la aprobación de los parlamentos nacionales. Este proceso está a merced de la política de los países. “Hay una idealización de Mercosur. También es una zona de muchas tensiones si los principales países, Brasil o Argentina, tienen gobiernos de distinta ideología”.

    Aun así, Pedraza admite que la pugna entre Colombia y Ecuador supone una de las peores crisis del organismo. “Compromete la estabilidad y su solidez. Esa retaliación de aranceles parece una pelea de barrio de niños peleando por una pelota y eso no le conviene ni a los colombianos ni a los ecuatorianos. Lo que está ocurriendo es irracional porque se han violado las normas andinas de comercio”, advierte. Y apunta que una salida de Colombia, “el país más importante” por población y PIB per cápita, rompería casi de manera definitiva al organismo.

    El exlíder ejecutivo de la CAN y excongresista colombiano subraya que la culpa es compartida entre Gustavo Petro y Daniel Noboa y considera que la crisis se ha exacerbado por el momento de polarización política global: “Hasta hace muy poco podían sentarse Iván Duque y Evo Morales o Pedro Castillo con Guillermo Lasso. Ahora, cuando se ideologizan los temas, los presidentes están creando un perjuicio a la integración. Y no solo ocurre en la CAN, también en Mercosur o la Unión Europea”.

    La controversia se originó a finales de enero cuando el Gobierno ecuatoriano anunció aranceles del 30% contra Colombia por supuestamente no cooperar con la seguridad en la frontera. El Gobierno Petro respondió con la misma tasa. Un mes después, Noboa elevó las tarifas a un 50% bajo el mismo argumento. En paralelo, se gestaba una crisis diplomática sin precedentes. A mediados de marzo, Petro denunció a su homólogo de haber bombardeado Colombia, una acusación que Noboa rechazó. A los pocos días se reveló que detrás había un episodio aislado: una bomba lanzada en la frontera por un avión militar ecuatoriano rebotó y acabó en territorio colombiano.

    El toma y daca más reciente ocurrió la semana pasada. Una publicación en X de Petro en la que dijo que el exvicepresidente ecuatoriano de izquierdas Jorge Glas —condenado por malversación— es un “preso político” provocó la furia del derechista Noboa, que llamó a consultas a su embajador, para después anunciar un alza al 100% de sus aranceles contra Colombia. El Ejecutivo colombiano también llamó a consultas a su embajadora, dejando al punto de quiebre la relación bilateral. Según avisó Petro, Colombia no impondrá la misma tarifa, sino que implementará tasas “inteligentes”.

    Los comerciantes son los más preocupados por esta confrontación que amenaza con extinguir la CAN. Analdex, el gremio colombiano más importante de exportadores, analizó las consecuencias que habría para Colombia si rompe con el Pacto Andino. “Sería una decisión de alto costo jurídico, comercial e institucional. La Comunidad Andina hoy ofrece un mercado regional relevante para las exportaciones colombianas, un andamiaje comunitario ya internalizado y una flexibilidad mayor para la política comercial externa”, indica la agremiación.

    Los exportadores prevén varios riesgos si esta ruptura llega a ocurrir. Por un lado, hablan de un vacío regulatorio y de una pérdida del mercado regional. La sustitución de reglas obligaría a Colombia a negociar nuevas condiciones comerciales con los otros tres países andinos. Y, en caso de que el Gobierno continúe con su idea de adherirse a Mercosur, Analdex advierte de choques sobre insumos y aranceles, y de un alto costo diplomático. “Salir de la Comunidad Andina enviaría una señal política fuerte a los socios andinos y debilitaría una plataforma regional que Colombia ha utilizado históricamente para integración, vecindad y comercio”, recalca.

    La diplomacia ha intentado a toda costa evitar este escenario. Delegados de ambos países se han reunido en dos ocasiones este año y han acordado reforzar la seguridad fronteriza. Sin embargo, el Ministerio de Exteriores colombiano aseguró a finales de marzo que las negociaciones están estancadas, con el nuevo escollo de no tener a sus respectivos embajadores en los países.

    El actual secretario general de la Comunidad Andina, el peruano Gonzalo Gutiérrez, expresó el fin de semana “su profunda preocupación por las medidas recientes” y exhortó a ambos mandatarios, con los que conversó en momentos distintos, a retomar el diálogo de alto nivel para no romper con “casi sesenta años de esfuerzo sostenido”. De momento, estas peticiones parecen llegar a oídos sordos. Desde 2022 no se han reunido los presidentes de los cuatro Estados miembros de la CAN, una señal más de que la división entre gobiernos tiene en jaque al mecanismo creado para la cooperación internacional.