ICE enfrenta acusaciones de abandono médico a inmigrante detenido

El caso de un inmigrante ucraniano detenido en Miami ha encendido nuevas alertas sobre las condiciones dentro de los centros de detención migratoria. De acuerdo con Miami New Times, la familia y los abogados de Andriy Shepitsen denuncian que el hombre pasó meses sin recibir la medicación psiquiátrica que necesita, lo que habría provocado un grave deterioro en su salud mental.

Shepitsen, de 46 años y originario de Kiev, fue detenido en diciembre de 2025 por el ICE tras vencer su visa de estudiante. Desde entonces, ha sido trasladado por varios centros de detención en Florida, incluido el de Krome, en Miami.

Según su esposa, Svitlana Shepitsena, el cambio ha sido devastador. “Ahora mismo está en su propio mundo porque lleva mucho tiempo sin recibir su medicación. Su estado es terrible”, declaró al medio. El hombre padece trastorno bipolar y depresión mayor, condiciones para las que tenía tratamiento diario antes de ser detenido.

La defensa sostiene que, pese a informar en repetidas ocasiones sobre pensamientos suicidas, Shepitsen no recibió la atención adecuada durante meses. Incluso inició una huelga de hambre que se prolongó cerca de 60 días y requirió hospitalización. Aunque ya no está en huelga, aseguran que ha perdido más de 27 kilos y sigue teniendo dificultades para alimentarse.

“Nos preocupa mucho lo que sucedería si regresara a Ucrania”, afirmó su abogada, Katie Blankenship. “Seguiremos luchando por todos los medios posibles”.

El caso también ha generado controversia por la respuesta oficial. En un comunicado citado por Miami New Times, el Departamento de Seguridad Nacional negó las acusaciones y sostuvo que el detenido ha tenido acceso a atención médica. “ICE nunca negó la atención médica adecuada”, indicó la agencia, que además aseguró que el propio Shepitsen se ha negado a tomar sus medicamentos.

Sin embargo, la defensa lo desmiente y afirma que el acceso al tratamiento ha estado condicionado, lo que agrava su estado físico y mental. “Su cuerpo está completamente colapsado”, señaló Blankenship.

El caso de Shepitsen ocurre en un contexto más amplio de críticas a las políticas migratorias y a las condiciones en centros de detención. Organizaciones de derechos humanos han señalado que los sistemas de salud dentro de estas instalaciones suelen ser insuficientes, especialmente para personas con padecimientos mentales.

Mientras el gobierno busca su deportación a un afectado por la guerra, su familia insiste en que necesita atención médica urgente.

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