Este es el procesador que más vas a ver este año y solo tiene un problema: llega demasiado pronto

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Qualcomm ha puesto sobre la mesa el procesador que más se va a repetir en las hojas de especificaciones de móviles Android de gama alta en los próximos meses. Se trata del Snapdragon 8 Elite Gen 6, que llegará con una versión Extreme. Es una pieza de ingeniería fabricada en un proceso de 2 nanómetros, que promete más potencia y, sobre todo, más eficiencia energética. Algo que promete mejoras en la autonomía de los teléfonos sin necesidad de meterles baterías más grandes.

Sin embargo, el gran reclamo que ha querido poner la compañía a estas piezas no ha sido ninguno de estos puntos. La multinacional de San Diego quiere que el teléfono deje de limitarse a responder cuando le hablamos y empiece a hacer cosas por su cuenta. ¿Les suena la idea, no? Se trata de la inteligencia agéntica. Ese concepto que lleva un tiempo apareciendo en las presentaciones de grandes tecnológicas y que promete una nueva generación de asistentes capaces de aprender de nuestras rutinas, redactar como nosotros o coordinar tareas en segundo plano sin que tengamos que ir como unos padres detrás de un adolescente pasota para comprobar si ha hecho todo lo que tenía que hacer.

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Pero hasta ahora, lo de los agentes de inteligencia ha quedado como una bala de fogueo cuando se trata de llevarlos hasta nuestro bolsillo. Siri AI, la versión reconstruida del asistente de Apple, luce prometedor en las primeras pruebas, pero no llegará a iPhone ni iPad en la Unión Europea con iOS 27 por el conflicto con la Ley de Mercados Digitales (DMA), que obliga a Apple a abrir su sistema a asistentes de terceros en condiciones que la compañía considera incompatibles con su modelo de privacidad. La ventaja con la que juega la manzana es la integración que tiene su hardware, con todo su ecosistema y aplicaciones, que le da el contexto necesario para que el agente entienda tareas complejas. Esa es la gran ventaja frente al universo Android, donde cada fabricante es un mundo.

Es cierto que en España se podrá usar en los Mac, pero eso sabrá a poco. “El teléfono es el dispositivo que te conoce mejor. Y eso es fundamental para los agentes, que necesitan contexto”, afirmaba Cristiano Amon, durante la presentación de los nuevos procesadores. No hablaba de Apple, con la que Qualcomm no trabaja desde hace tiempo, pero resulta difícil encontrar una frase que explique mejor el problema.

Meta parece ser la que más lejos ha llegado con Muse, que ya ha sido utilizado por un medio millón de personas en EEUU, el único país donde está disponible, según reveló The Information. Sin embargo, el reciente bloqueo de Amazon, que acusa a Muse de acceder sin autorización a cuentas y manejar credenciales sin identificarse como agente, pone de relieve los límites prácticos y los riesgos de privacidad.

Samsung también habló de IA proactiva hace tiempo, pero por ahora ha rebajado expectativas. Now Brief es un resumen de tarjetas con el tiempo, la agenda, la actividad o los dispositivos conectados que rara vez va mucho más allá de recordarnos lo que ya sabíamos. Google promete algo más ambicioso con la asistencia proactiva de Gemini en los Pixel, capaz de leer el contexto de la pantalla, las notificaciones y las aplicaciones conectadas para adelantarse a lo que necesitamos. Pero, de momento, es una demostración de poder con letra pequeña. Exige entregar todavía más contexto personal a Google y ni siquiera está disponible en España ni en el resto de la UE. Además en el mercado estadounidense, donde sí está disponible, los que han podido experimentarlo en primera persona dicen que la idea es buena pero su rendimiento todavía deja que desear.

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El CEO de Meta, Mark Zuckerberg. Foto: Efe

El CEO de Meta, Mark Zuckerberg. Foto: Efe

El problema, por tanto, no parece estar en conseguir que el teléfono tenga suficiente músculo. Qualcomm acaba de poner sobre la mesa una cantidad absurda de él. El problema es qué demonios hacemos con toda esa potencia cuando el software todavía está aprendiendo a no meter la pata y asegurándose de tener acceso. Los nuevos Snpdragon 8 quieren, básicamente, que el hardware no sea una excusa.

El motor principal de sus nuevos chips es una CPU Qualcomm Oryon de 64 bits con ocho núcleos (dos de ellos estirados hasta los 5 GHz) que en la versión Extreme promete un 13% más de rendimiento y un hachazo del 37% en el consumo energético.

La tarjeta gráfica sigue el mismo camino. A la nueva Adreno le han metido núcleos dedicados a inteligencia artificial y 18 MB de memoria HPM. El invento se llama Adreno Neural Fusion y busca que la IA eche una mano directa en el apartado gráfico, desde reescalar la resolución de un juego al vuelo hasta generar fotogramas en tiempo real. Según Qualcomm, el alivio para la batería durante una partida larga puede llegar al 40%.

Pero el verdadero caballo de batalla está en la NPU Hexagon, que cambia de arquitectura para apretar en la carrera del procesamiento local. Más allá del habitual baile de porcentajes (un 35% más de rendimiento por aquí, un 50% más de memoria compartida por allá), el dato que busca desmarcar esta generación es la capacidad de ejecutar en el propio teléfono modelos de inteligencia artificial de tipo mixture of experts (varios modelos trabajando conjuntamente) con más de 30.000 millones de parámetros.

Aquí es donde toda la hoja de especificaciones cobra sentido. Si los móviles quieren convertirse en agentes capaces de hacer cosas por nosotros, buena parte de ese trabajo tendrá que ejecutarse en el propio dispositivo. No todo puede depender de enviar constantemente nuestros datos a un servidor y esperar una respuesta. El nuevo Sensing Hub va precisamente en esa dirección, con dos pequeñas NPU dedicadas a procesar audio, voz y sensores consumiendo muy poca energía.

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Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, en una foto de archivo. Foto: Efe

Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, en una foto de archivo. Foto: Efe

La cámara también se beneficia de los avances. El nuevo Spectra es un triple ISP de 20 bits capaz de trabajar con sensores de hasta 320 megapíxeles y capturar imágenes de hasta 108 megapíxeles sin retraso de obturación. En el Extreme se añade soporte específico para el códec profesional APV, con grabación 8K a 60 fps y cámara lenta 4K a 240 fps. Todo ello acompañado por procesamiento de color en tiempo real mediante el Elite Color Engine y tablas 3D LUT.

En conectividad, estrena el módem X105 5G, compatible con 3GPP Release 19 y preparado para una futura generación de redes que todavía ni siquiera utilizamos de forma generalizada. Alcanza hasta 14,8 Gbps de descarga y añade soporte para comunicaciones vía satélite tanto para llamadas como para datos. El FastConnect 8800 pone la parte inalámbrica restante, con Wi-Fi 8 de hasta 11,6 Gbps, Bluetooth 6.0, UWB y Thread.

Todo este despliegue puede acompañarse de hasta 24 GB de RAM LPDDR5X o LPDDR6 y almacenamiento UFS 5.0.

Sobre el papel, es una barbaridad de potencia para algo que seguimos llevando en el bolsillo y que, en muchos casos, utilizamos principalmente para WhatsApp, Instagram, mapas y poco más.

Los primeros móviles con estos procesadores llegarán de fabricantes como Xiaomi, OnePlus, Motorola, OPPO, Vivo, Honor y Redmi. Será entonces cuando se vea hasta qué punto toda esta potencia, cambia realmente la experiencia. Porque Qualcomm puede poner una batería de especificaciones impresionantes, al servicio de unos agentes que todavía ni están ni se les espera. En resumen, la pregunta interesante sigue siendo bastante más sencilla: qué va a hacer el teléfono con todo eso cuando lo metamos en nuestro bolsillo.

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