Para su viaje de 10 días alrededor de la Luna, la tripulación de Artemis 2 se ha llevado de comer brisket de res, macarrones con queso, quiche de vegetales, cuscús, cinco tipos de salsa picante y 58 tortillas. La NASA ha compartido el menú de la misión, que responde a criterios muy específicos, como que los alimentos deben ser fáciles de preparar y consumir en microgravedad, no dejar partículas y mantenerse en buen estado durante todo el vuelo.
Las tortillas de harina se han convertido en un alimento imprescindible para las misiones de la NASA desde 1985, cuando Rodolfo Neri Vela, el primer astronauta mexicano en ir al espacio, pidió que se incluyeran en el menú de la misión STS-61B. Durante el viaje, sus compañeros se percataron de que, a diferencia del pan tradicional, las tortillas no dejaban migajas y también podían usarse para preparar sándwiches, hamburguesas y para complementar otros alimentos.
De acuerdo con los expertos, la microgravedad complica la limpieza de la nave y las partículas de comida pueden terminar incrustándose en el equipo. Además, las tortillas han sido valoradas por su aporte nutrimental, la saciedad que brindan, el poco espacio que ocupan y su larga durabilidad, puesto que no requieren refrigeración. Estas características hicieron que las tortillas sustituyeran al pan tradicional en las misiones espaciales de forma definitiva. Sin embargo, se trata de una receta modificada por la NASA para disminuir el pH y evitar la formación de moho para misiones de mayor duración. Otra opción que se suele utilizar es el pan plano tipo pita.
En tanto, la elección de condimentos y salsas picantes responde a la disminución en el sentido del gusto que los astronautas experimentan al estar en microgravedad. Bajo estas condiciones, los líquidos del cuerpo se distribuyen de manera más uniforme, lo que provoca congestión en el rostro y las vías nasales, similar a un resfriado, afectando temporalmente el olfato y la percepción del sabor. Aunque el cuerpo se adapta con el paso de los días, los tripulantes suelen recurrir a condimentos fuertes, como las salsas picantes, para potenciar el sabor de los alimentos.
El menú de Artemis 2
Detrás de la selección y preparación del menú hay un proceso riguroso que se lleva a cabo en un laboratorio. Los propios astronautas de Artemis 2 participaron en la elección de los platillos con meses de anticipación, antes de que los alimentos fueran empaquetados para la misión. “Lo increíble es que nuestra comida es muy diversa. Incluye platillos que no imaginarías que pueden rehidratarse en el espacio y aún así tener buen sabor”, contó Christina Koch en una cápsula especial de video para la NASA.
Menú de la tripulación de Artemis II.NASA
Cada integrante de la misión tiene asignadas sus propias porciones de alimentos y bebidas, organizadas en torno a los horarios establecidos para desayuno, comida y cena. A los astronautas se les asignan dos bebidas saborizadas al día, que pueden incluir café, aunque la variedad es limitada debido a las restricciones de carga que determinan cuánto se puede transportar a bordo.
La oferta gastronómica no contempla alimentos frescos debido a que la nave Orión no cuenta con sistemas de refrigeración. Toda la comida que viaja a bordo está lista para consumirse o ha sido procesada para rehidratarse, calentarse o conservarse mediante técnicas como la termoestabilización o la irradiación. Para prepararla, la tripulación utiliza un dispensador de agua potable que permite rehidratar alimentos y bebidas, así como un calentador compacto —similar a un maletín— para servir los platillos calientes cuando es necesario. El menú completo incluye:
Pie de foto, El discurso de Trump fue realmente un refrito de lo que ha estado diciendo durante días sobre la guerra en Irán, concluye el corresponsal de la BBC.Información del artículo
Autor, Gary O’Donoghue
Título del autor, Corresponsal en jefe para Norteamérica, BBC
Tiempo de lectura: 5 min
El mensaje que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio desde la Casa Blanca el miércoles en la noche -a pesar de unas cuantas especulaciones de antemano- fue realmente un refrito de lo que ha estado diciendo durante días sobre la guerra en Irán.
En un discurso de 20 minutos en el horario de máxima audiencia televisiva, anunció que los “objetivos estratégicas centrales” de la operación militar de EE.UU. e Israel estaban “llegando a su fin”, después de un mes de guerra y vaticinó que duraría otras dos o tres semanas.
También hubo las amenazas usuales contra Irán, incluyendo su repetida promesa de bombardear el país hasta llevarlo “de vuelta a la edad de piedra”.
El presidente intentó persuadir a la nación de los méritos de esta guerra. Hay una buena razón de eso, ya que las encuestas señalan que una consistente mayoría de votantes desaprueban de la operación militar que lanzó el 28 de febrero.
Trump instó a los estadounidenses a ver esta guerra como una “inversión” en su futuro, y sugirió que no era nada comparado con otros conflictos a través del siglo pasado y más allá, en los que EE.UU. terminó involucrándose durante mucho más tiempo.
Pero aquí hubo poco para aquellos que esperaban respuestas claras sobre a dónde se dirige esta guerra o las potenciales salidas que tendría EE.UU. Hubo omisiones patentes que dejan una plétora de preguntas sin respuestas.
Poca claridad
En primer lugar, Israel continúa atacando a Irán y recibiendo ataques con drones y misiles, incluyendo uno el miércoles temprano en Tel Aviv, unas horas antes del inicio de la Pascua judía.
Una pregunta clave es si el gobierno del primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu concuerda con el cronograma de un par de semanas más que planteó Trump. Sencillamente, no sabemos eso en este momento.
Segundo, ¿qué pasó con el plan de paz de 15 puntos que la Casa Blanca estaba instando a Irán que aceptara hace solo unos días? Trump no mencionó nada de eso el miércoles en la noche. ¿Será que Washington está desechando muchas de esas demandas, incluyendo la de apoderarse de las reservas de uranio enriquecido?
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Pie de foto, En varias partes del mundo se escucharon con interés las palabras del presidente Trump.
La reapertura del estrecho de Ormuz, una de las vías para embarcaciones de petróleo más transitadas del mundo que ha sido efectivamente cerrada por Irán, es un asunto central en este conflicto.
Sin embargo, el presidente no parece tener una perspectiva definida al respecto.
Un día está exigiendo a Irán que permita el paso de los buques petroleros, y el siguiente les está diciendo a sus aliados a que vayan y lo resuelvan ellos mismos. “Vayan al estrecho y simplemente tómenlo, protéjanlo, úsenlo para ustedes”, expresó el miércoles. “La parte difícil ya se hizo, así que debería ser fácil”.
Luego declaró simplemente, sin extenderse más, que el estrecho reabriría “naturalmente” cuando termine la guerra. No es muy probable que eso tranquilice a aquellos preocupados por los precios del crudo.
Las críticas que Trump dirigió a algunos de sus aliados -en una ocasión señaló que deberían “desarrollar un poco de valentía tardía” y liderar una operación que reabra el estrecho- sucedieron cuando lanzó la posibilidad de retirarse de la alianza militar de la OTAN en una entrevistas previa al miércoles.
Pero esta retórica estuvo completamente ausente de su discurso, a pesar de las informaciones que sugerían que sería parte clave de sus palabras.
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Pie de foto, El galón de gasolina en Estados Unidos no ha estado tan alto en los últimos cuatro años.
Otro interrogante crucial que quedó sin respuesta se relaciona a las tropas en el terreno. ¿Qué van a estar realmente haciendo los miles de infantes de marina y paracaidistas que continúan llegando en la región?
La verdad es que, después de esta alocución nacional, seguimos sin entender qué es lo que el presidente interpreta como una victoria en esta guerra.
Y, dada la frecuentemente contradictoria naturaleza de sus declaraciones de un día al siguiente, todo podría cambiar en cualquier momento.
Entretanto, el precio promedio de un galón de gasolina en EE.UU. ha sobrepasado los US$4 por primera vez en casi cuatro años y los niveles de aprobación del presidente están derrumbándose, a sólo meses de unas críticas elecciones de mitad de término que definirán el control del Congreso.
Este es un presidente de EE.UU. que está buscando una manera de salir de esta guerra, y sigue lanzando anzuelos a ver qué pica.
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En la puerta de la oficina de Jorge Lemus estuvo, durante dos mañanas, un funcionario del Ministerio de Hacienda. Tenía una carta entre sus manos. Buscaba que el director de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) firmara su renuncia al cargo, como había ordenado el presidente Gustavo Petro. El mandatario dio la instrucción el 20 de febrero, en una reunión en la Casa de Nariño, en la que sugirió que lo reemplazara Wilmar Mejía, exdirector de inteligencia del Departamento Nacional de Inteligencia (DNI) y quien ha sido señalado de filtrar información a un grupo ilegal. Lemus se enteró y solo firmó el documento este miércoles. Mientras tanto, la designación de Mejía sigue en suspenso.
Por eso este jueves el foco mediático está puesto, una vez más, en las movidas de la inteligencia colombiana. La UIAF, que depende del Ministerio de Hacienda por su foco particular, es una entidad de pocos escándalos y baja visibilidad mediática, pese a que es neurálgica en las investigaciones sobre el crimen organizado y especialmente el lavado de activos. En sus oficinas reposan expedientes sobre grandes capos criminales, pero también sobre las movidas financieras sospechosas de políticos, poderosos y empresarios. Es casi una fiscalía financiera, pero sus resultados solo se hacen públicos cuando el presidente de Colombia lo ordena.
El paso de Lemus por la dirección de la UIAF fue fugaz, de poco menos de tres meses. Según una fuente de esa entidad, el detonante para que Petro ordenara su salida fue una filtración de información muy sensible, pero la desconfianza del mandatario venía de tiempo atrás, aunque fuera poco visible. El antiguo compañero de Petro en la guerrilla del M-19 venía de encabezar la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) durante casi 11 meses y, si bien salió en medio de cuestionamientos y desencuentros con el presidente, recaló en un cargo estratégico y muy bien pago. La mezcla de aprecio y recelo que siente el presidente sigue vigente: una fuente cercana a la Casa de Nariño asegura que el mandatario le ha ofrecido un cargo técnico en el Ministerio de Hacienda, con el propósito de “sacarlo del foco de los escándalos”.
Uno de los más recientes desencuentros ocurrió en febrero, cuando el mandatario denunció un plan de integrantes de la Policía Nacional para sembrar cocaína en un vehículo de la Presidencia y sabotear su visita a Donald Trump. Con rumores y pocas pruebas, el presidente ordenó la salida de un general, Edwin Urrego, y un coronel, Óscar Moreno. Sin embargo, en los días siguientes, distintos integrantes de la Policía le aseguraron que había sido engañado en un esquema para sacar adelante una venganza interna, un plan que se había fraguado semanas atrás desde la DNI.
Fue entonces que apareció otro nombre en el tablero: César Augusto Ortiz, un mayor retirado, quien, hasta diciembre pasado, fue oficial de contrainteligencia de la DNI. En esa entidad aseguran que quien lo llevó allí fue Lemus. Ortiz llegó a asumir uno de los roles más sensibles en una entidad como esta: vigilar a quienes vigilan. Su nombramiento despertó malestar porque venía de ser jefe de la Sijín -la división de la Policía que se encarga de los asuntos judiciales- en el departamento de La Guajira, y salió en medio de denuncias penales por narcotráfico y contrabando. De acuerdo con un funcionario de la DNI, quien lideró las investigaciones que llevaron a esos señalamientos fue Urrego, el mismo que terminó acusado por Petro de querer entramparlo. “Ortiz siempre trabajó de la mano con Lemus y ellos fueron los que le entregaron la información al presidente del supuesto sabotaje”, explica esa fuente.
Ese episodio de desinformación al mandatario tenía antecedentes. El presidente había recibido informaciones cuestionadas del entonces director de Inteligencia. Algunas fueron públicas. En enero, cuando el escándalo del software Pegasus volvió a la agenda y el presidente tenía a dos ministros de su Gobierno peleando por supuestas interceptaciones, Lemus dijo en una entrevista a Caracol Radio que no sabían si ese software existía. La contradicción pública molestó a Petro, quien meses atrás había encabezado una fuerte y criticada denuncia de la existencia irregular de ese software israelí en Colombia.
Esa molestia no cayó en el vacío, pues a Petro ya le habían llegado cuestionamientos contra Lemus. En octubre, varios integrantes de la Dirección de Inteligencia de la Policía advirtieron al mandatario, en un encuentro en la Casa de Nariño, que se estaban usando agencias de inteligencia para tenerlo distraído. También le informaron de denuncias de algunas reuniones, presuntamente irregulares, de miembros de la DNI con capos como el esmeraldero Julio Lozano Pirateque, en Dubái; o con capos como Andrés Felipe Marín, alias Pipe Tuluá. Aunque las denuncias nunca trascendieron los pasillos de la Presidencia de la República, la alerta quedó encendida.
A Petro también lo distanció de Lemus el manejo que este dio a las investigaciones sobre la llamada Nueva Junta del Narcotráfico, un actor que Petro ha puesto en la agenda más de una vez y cuya existencia es motivo de duda entre fuentes de inteligencia. Se trataba de uno de los encargos especiales que el mandatario dio a Lemus en la DNI y la UIAF. Las pesquisas del ahora exdirector apuntaban a un organigrama de antiguos narcos que siguen relacionados con la economía ilícita, pero no eran los peces más gordos. “Ese tema también fue muy determinante en la decisión de apartarlo de ambos cargos, porque el mandatario tiene versiones que contradicen los informes que entregó”, dice una alta fuente cercana al presidente.
Lemus, un viejo conocido de Petro
Desde su llegada a la presidencia, Petro ha buscado rodearse de gente de confianza en los cargos más relacionados con su seguridad. Varios de ellos son antiguos militantes de la guerrilla del M-19, como Lemus, y la DNI es una de las entidades que reflejan esa lógica.
En el inicio del cuatrienio, tres entidades herederas del antiguo DAS quedaron en manos de exmilitantes que lo han acompañado durante su carrera política. Manuel Casanova, filósofo de profesión, fue el primero en asumir la DNI; Augusto Rodríguez, uno de los hombres de mayor confianza del presidente, es desde entonces director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), responsable de la seguridad de personas amenazadas; y Otty Patiño maneja las negociaciones con los grupos ilegales como su alto comisionado de Paz.
México ha resistido las últimas cuatro semanas la presión del aumento de los energéticos, por la guerra en Oriente Medio, con estímulos fiscales. El mayor de estos apoyos ha recaído en el diésel que mantiene un apoyo del 70,28%, es decir unos 5,17 pesos por litro. El Gobierno mexicano ha maniobrado para impedir que el combustible más utilizado para el transporte de mercancías alcance los 30 pesos por litro. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha impulsado también acuerdos con los gasolineros para poner un tope a los precios de los combustibles. Con el diésel ha acordado el precio de 28,3 pesos por litro. “Queremos disminuir también el precio del diésel; ya hubo un primer acuerdo y vamos por un segundo acuerdo”, ha mencionado la mandataria este miércoles.
Desde el Gobierno, la preocupación está enfocada en las consecuencias que un aumento en los combustibles puede tener en los precios de los productos. El último dato de inflación, revelado la semana pasada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), se colocó en 4,63% y todavía no mostraba algún impacto por la subida de los energéticos. El diésel es una pieza fundamental en el transporte de las mercancías en el país, que está padeciendo la subida de los precios internacionales y también porque es un combustible altamente demandado. “Estamos sentándonos con los gasolineros para decir ‘no puedes venderlo a 30, no puede ser, es injusto’. Vamos a acordar un precio de manera voluntaria, como en el de la magna, que sea responsable en términos de las finanzas públicas, pero que no tenga estos excesos para las gasolinas”, ha añadido Sheinbaum.
La presidenta mexicana mostró cohesión con los gasolineros cuando cerró hace tres semanas un nuevo acuerdo para poner un tope a la gasolina magna en 24 pesos. Aunque una buena parte de las estaciones en el país respetaron ese primer acuerdo, los gasolineros fueron menos disciplinados con la petición de regular el precio del diésel. Sheinbaum ha asegurado que los gasolineros acceden de forma voluntaria y que el impacto real de la medida se encuentra en la recaudación de impuestos. “Queremos que todavía disminuya más con el acuerdo con los gasolineros y, al mismo tiempo, el apoyo que estamos dando por la reducción de los impuestos en la gasolina y el diésel para que no impacte en la inflación y, además, no impacte, sobre todo, en la economía de las familias”, ha dicho la mandataria.
Los estímulos fiscales para los combustibles ya fueron utilizados en 2022 cuando comenzó la guerra en Ucrania. Esa experiencia le permite a los expertos estimar que, durante un tiempo, el descenso en la recaudación del Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) no impactará significativamente en las finanzas públicas. Al mismo tiempo que México importa la mitad de sus combustibles y sufre las subidas de los precios internacionales de los hidrocarburos, es un productor y exportador de crudo. Al cumplirse un mes del conflicto en Medio Oriente, la mezcla mexicana de exportación alcanzó a situarse por encima de los 100 dólares por barril. “Los ingresos petroleros extraordinarios serían suficientes para compensar el impacto fiscal aunque con menor holgura frente a un entorno de mayor volatilidad”, estima un análisis de Banamex.
“Asumimos que el sector privado tiene cierto margen para absorber parte del ajuste actual, facilitando un esquema de contención de precios compartido y reduciendo la carga directa sobre las finanzas públicas. Bajo estos supuestos, estimamos que el costo fiscal para el gobierno del estímulo a la [gasolina] magna sería solo 50% del total, 10% para la premium y 60% para el diésel”, añaden desde la entidad. La estrategia del Gobierno mexicano para evitar súbitas subidas en los precios de los combustibles, como ha ocurrido en otros países, de momento opera paso a paso con cierta holgura, a pesar de que el conflicto todavía no cesa. “El Gobierno federal mantendrá medidas para estabilizar los precios de los combustibles, con el objetivo de contener presiones sobre los costos de transporte y producción, limitar efectos inflacionarios y proteger el poder adquisitivo de los hogares”, señala la Secretaría de Hacienda en un comunicado.
Hacienda es optimista sobre el panorama al que se enfrenta. Este miércoles ha entregado al Congreso su estimación sobre el panorama macroeconómico para los próximos meses. En el documento estima que el precio del petróleo mexicano estará en 77,3 dólares por barril durante 2026 y que las condiciones le permiten un espacio para maniobrar en las finanzas públicas. “La estimación para 2026 incorpora un supuesto conservador, al considerar que la duración del conflicto no exceda dos meses; no obstante, persiste una elevada incertidumbre en torno a su magnitud y evolución. Asimismo, se consideran otros factores como la guerra en Ucrania, los cambios en la industria petrolera de Venezuela y la política arancelaria de Estados Unidos”, indica el reporte, que además calcula que el PIB de este año podría cerrar en un crecimiento de entre 1,8% y 2,8%.
Cuba atraviesa hoy horas cruciales. El estado de la nación es de angustia y desesperanza, con una economía moribunda y la vida cotidiana —en todas sus manifestaciones— paralizada por una aguda escasez de combustible. Nunca antes, en la historia moderna del país, habíamos enfrentado un escenario tan desolador. Nunca antes, en mis 35 años como parte del movimiento prodemocrático, habría imaginado a la nación cubana asomada a su quiebra como proyecto.
Este sentido de fracaso que nos envuelve a todos tiene una razón: por mucho tiempo los políticos de dentro y de fuera ―la responsabilidad estructural de este fracaso recae en el gobierno de la isla― ignoraron por igual a los cubanos que aspiramos a una Cuba democrática, independiente y próspera para el presente y las próximas generaciones.
Extender la agonía de la gente no es una opción. Sobre ese cimiento compartido debería sostenerse cualquier negociación entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, así como entre los cubanos de la isla, entre sí, y de los cubanos con su exilio. Encontrar soluciones prontas y mutuamente aceptables, en beneficio de un pueblo que ha sufrido hasta la extenuación, debe ser la brújula que guíe dichos procesos.
En ese contexto, el gobierno cubano debería dar un paso decisivo. En acto soberano, podría decretar una amnistía general para las personas encarceladas o buscadas por crímenes políticos, dondequiera que se encuentren, e iniciar la despenalización del ejercicio de los derechos. Esa medida beneficiaría también a quienes ocupan o han ocupado posiciones de poder en Cuba, y abriría una senda real a la concordia nacional.
El perdón sabe amargo, pero la historia demuestra que suele ser el primer paso real en cualquier proceso de sanación personal y social. La venganza, venga de donde venga, solo nos encadena al pasado.
Amnistía no es lo mismo que impunidad. Casos de individuos involucrados en hechos de sangre o en graves violaciones a los derechos humanos deberían ser abordados como parte de un proceso de justicia transicional, en el marco de un Estado de derecho, con plenas garantías procesales y orientado tanto a la reconciliación como al resarcimiento histórico de las víctimas.
De igual modo, más de seis décadas después de su instauración, el embargo de Estados Unidos no ha alcanzado su objetivo. Y cuando más cerca han estado de hacerlo, la propia Casa Blanca ha dado un paso al costado debido al elevado costo humano que provocaría un endurecimiento final. Precisamente para evitar una catástrofe humanitaria mayor, el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio acaban de permitir, in extremis, la entrada de un barco ruso con crudo de emergencia a puertos cubanos.
Ese gesto de la administración Trump constituye el reconocimiento definitivo de que el éxito del embargo sería, al mismo tiempo, su propio fracaso. Persistir en una política que agrava las condiciones de vida de quien se pretende liberar no acerca la democratización; la aleja.
Si queremos un nuevo horizonte para Cuba y su gente, es momento de que Estados Unidos proceda a eliminar el embargo, un esquema que ya ha demostrado sus límites.
A la par, y en beneficio de ese mismo pueblo, los gobernantes de Cuba deberían generar dinámicas claras de apertura y buena voluntad. Tras dos mandatos y medio en la presidencia, Miguel Díaz-Canel podría adoptar un gesto de responsabilidad histórica y adelantar su retiro—constitucionalmente previsto para 2028—, abriendo así el camino a una nueva generación de líderes cubanos.
Bajo esos estímulos, las posibilidades serían significativas: Cuba podría profundizar reformas económicas en favor de la propiedad y la participación de todos los cubanos, estén donde estén, con idénticas protecciones jurídicas y deberes; así como abrir la banca, la agricultura, las telecomunicaciones, los puertos y el turismo a la inversión extranjera, incluyendo el capital estadounidense.
En el terreno jurídico, la nación podría establecer negociaciones definitivas para la compensación de propiedades estadounidenses confiscadas después de 1959, incluyendo la aplicación de incentivos fiscales y esquemas de deuda por inversión. Ambos países podrían fortalecer, además, acuerdos vigentes para el combate al narcotráfico y el crimen transnacional.
Por la senda del diálogo civilizado y el estímulo generado a través de la apertura económica, Cuba podría avanzar hacia un modelo democrático parlamentario ―el primer paso en esa dirección debe ser la eliminación del artículo 5 de la Constitución que consagra la hegemonía de un partido único―, el fortalecimiento de la sociedad civil, garantías a las libertades y derechos humanos básicos y una transición política ordenada e irreversible.
Finalmente —y también con los cubanos en el centro—, la Casa Blanca debería evitar la deportación de más de medio millón de refugiados que llegaron al exilio en los últimos años y que hoy viven entre el pánico y la incertidumbre ante la posibilidad de una repatriación forzosa.
El presidente Trump conoce de primera mano el espíritu emprendedor de los exiliados cubanos, en este caso una comunidad mayormente joven, educada, deseosa de contribuir a los Estados Unidos. Forzar su retorno en las actuales condiciones de Cuba no solo sería inviable, sino profundamente injusto.
Muchos de ellos, con el tiempo, serán actores clave en la reconstrucción del país, un motor para el futuro de Cuba. En ese sentido, una política sensata hacia esta diáspora no solo constituye un imperativo humanitario, sino también una inversión estratégica para ambas naciones.
Los países no cambian cuando alguien pierde. Cambian cuando alguien decide empezar de nuevo. Es la hora de las decisiones. De la audacia política.
Pie de foto, Donald Trump emitió un mensaje televisado desde la Casa Blanca. Información del artículo
Autor, Redacción
Título del autor, BBC Mundo
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio un mensaje este miércoles por televisión en el que aseguró que su país está “cerca de completar” sus objetivos en Irán y prometió “terminar el trabajo” en poco tiempo.
“El ejército de Irán ha desaparecido, su fuerza aérea está en ruinas y sus líderes, la mayoría de ellos, han muerto”, aseguró.
A un mes de haber arrancado la operación bautizada como Furia Épica, el mandatario estadounidense agregó además que la capacidad de Irán para lanzar misiles y usar drones se ha visto drásticamente reducida.
Durante su discurso a la nación, describió a Irán como una amenaza latente a la seguridad global, el “primer patrocinador estatal de terrorismo” y un “régimen asesino”.
Y sostuvo que el operativo militar es “necesario para la seguridad de EE.UU. y del mundo”, y para garantizar que Irán no tenga un arma nuclear.
En esa línea, alabó la fuerza militar estadounidense —”es imparable”— y agradeció el apoyo a los aliados en Medio Oriente, tanto a Israel como a los estados del Golfo.
“Han sido fantásticos, no permitiremos que sufran daños ni que fracasen de ninguna manera”, subrayó.
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Asimismo, aclaró que el cambio de régimen en Irán “nunca fue un objetivo”, pero que ya ocurrió porque toda la vieja guardia falleció.
El mensaje tuvo lugar horas después de que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, publicara una carta abierta insistiendo en que Teherán nunca ha sido una amenaza para Estados Unidos y asegurando que Washington había sido manipulada por Israel para entrar en la guerra.
Pese a las expectativas generadas, el republicano evitó poner plazos concretos de finalización de la guerra.
Melissa Toufanian, quien fue la principal asesora del secretario de Estado Antony Blinken le dijo a BBC que es probable los estadounidenses se sientan “más confundidos” respecto a la guerra con Irán tras el mensaje de Trump.
“No creo que haya un solo estadounidense que haya visto ese discurso hoy y que sienta que existe un plan claro, que hay un cronograma definido, o que estamos más seguros y protegidos”, sostuvo.
Por su parte, Ivo Daalder, exembajador de EE.UU. ante la OTAN, sostuvo que el discurso de Trump no respondió a muchas preguntas cruciales, incluida la de por qué Estados Unidos sigue llevando a cabo acciones militares en Irán si, según Trump, las capacidades nucleares, la armada y los misiles de Irán han sido destruidos.
“No veo por qué deberíamos pensar que estamos más seguros… y creo que los estadounidenses compartes una sensación de duda similar”, le comentó a BBC.
Venezuela y el petróleo
Trump también agradeció a sus Fuerzas Armadas por la rápida operación en Caracas para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro.
Añadió que Estados Unidos y Venezuela se llevan bien, describiéndolos como “socios estratégicos”.
Y al tiempo que aseguró que EE.UU. no necesita petróleo del extranjero, instó a los países que necesitan petróleo de Medio Oriente a tomar la iniciativa para mantener abierto el estrecho de Ormuz.
“A aquellos países que no pueden conseguir combustible, muchos de los cuales se niegan a involucrarse en la decapitación de Irán: reúnan el valor que les ha faltado, vayan al estrecho y simplemente tómenlo. Protéjanlo”, llamó Trump.
Fuente de la imagen, Getty Images
En esa línea, el presidente responsabilizó a Teherán del alza en los precios de la gasolina, algo que preocupa sobremanera a los estadounidenses. Tras el discurso, el precio del petróleo subió a US$105 por barril.
Antes, el presidente había dicho que está considerando retirar a Estados Unidos de la OTAN debido a que, según él, existe una falta de apoyo de esos países en Medio Oriente. Sin embargo, una ley aprobada en 2023 implica que tal medida no sería un proceso sencillo.
Los envíos de energía desde el Golfo se han paralizado en gran medida después de que Irán respondiera a los ataques estadounidenses e israelíes amenazando con atacar a los buques que intenten cruzar el estrecho de Ormuz, una vía marítima comercial de vital importancia.
Sin embargo, la certeza del presidente de estar mejor preparado que nunca para afrontar los embates económicos de la guerra resultan vacías para aquellos que se han opuesto a la operación militar en Irán.
Las justificaciones de Trump
Por Bernd Debusmann Jr., corresponsal de BBC News en la Casa Blanca
El inicio del mensaje televisado de Trump de esta noche se ha centrado en gran parte en lo que considera los éxitos de esta guerra, así como en la necesidad de la misma.
Al instante de comenzar su discurso, Trump describió unas victorias “rápidas, decisivas y abrumadoras” en la guerra, incluyendo la muerte de altos líderes iraníes y una capacidad “drásticamente reducida” para lanzar misiles y drones.
“Estados Unidos está ganando, ganando a lo grande, como nunca antes”, añadió.
Trump mencionó rápidamente a Venezuela, país que, según ha sostenido en repetidas ocasiones, constituye un modelo para las operaciones militares estadounidenses en el extranjero.
Fue una intervención rápida y “violenta” que dejó en el poder a un gobierno afín, señaló.
Esto aún no ha sucedido en Irán, país que —al menos públicamente— se ha negado a reconocer que haya solicitado un alto el fuego o que las conversaciones estén conduciendo a un fin inminente de las hostilidades.
Cabe destacar que Trump aún no ha abordado la necesidad inmediata de la operación llevada a cabo a principios de este año.
En su lugar, ha culpado a las administraciones anteriores por no haber actuado contra un régimen que ha sido una espina clavada para Estados Unidos durante casi 50 años.
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La periodista Rocío Montes, en Chile.Vídeo: CRISTOBAL MARAMBIO
Un flanco abierto en el ministerio de Seguridad, una fuga en el apoyo ciudadano y medidas empujadas por la ideología, marcan el arranque del mandatario
El presidente José Antonio Kast cumple tres intensas semanas en La Moneda con una temprana fuga del resplado ciudadano, que se desencadenó con la mayor alza en el precio de los combustibles en décadas. Desde entonces ha tenido dificultades para controlar la agenda mediática y política, por una serie de errores internos. Por otra parte, el debut de su ministra de Seguridad, la exfiscal Trinidad Steinert, se ha visto manchado por la polémica remoción de la que era jefa de inteligencia de la policía, PDI. Ese flanco continúa abierto y el mandatario le ha endosado al director de la institución, Eduardo Cerna, la responsabilidad de la salida de Consuelo Peña, la tercera antiguedad en la institución. El aterrizaje en el poder del presidente Kast ha estado marcado por sus decisiones ideológicas, que se alejan del eje de su programa de Gobierno centrado en el orden público y la economía. Este lunes, en una muestra más del giro que toman las relaciones exteriores en su mandato, viajará a Argentina para reunirse con el presidente Javier Milei, con el que comparten una mirada política.
Entre el murmullo y las trompetas, el ruido es abrumador. Hay más de 300 personas esperando a que inicie la oración que marca el arranque del penúltimo ensayo general de La pasión de Cristo, en Iztapalapa, la alcaldía más poblada al oriente de Ciudad de México. Una mujer abre la boca y habla, pero no se le escucha; quiere decir unas palabras de agradecimiento. Tras varios intentos, un hombre grita con furia: “silencio”. Silencio. “Les deseo mucha paz. Esta celebración ha crecido y la queremos mucho”, pronuncia la mujer. Todos los asistentes recitan el Padre Nuestro y el Ave María. El sonido vuelve a ser abrumador, pero al unísono. Al terminar la oración, varias personas se acercan a besar una cruz de madera enorme, que yace en el sitio y que cargará Arnulfo Eduardo Morales Galicia, el Cristo de 2026, el 183 en participar en el viacrucis de la capital. El viernes 3 de abril, la tradición que se acerca a los 200 años lo hará por primera vez bajo la insignia de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.
Toda la Semana Santa hay representaciones, pero el día con más folclor es el Viernes Santo. La procesión, que dura entre cuatro y seis horas, inicia en la Macroplaza del Barrio San Lucas, recorre los ocho barrios y culmina con la Crucifixión en el Cerro de la Estrella. Pero desde los primeros rayos de la mañana, la gente pasa por el patio de la casa de los ensayos para ver a Jesús, que espera impávido en una celda a que inicie la pericia. Ese día, las calles en Iztapalapa son impenetrables: hordas de gente se agrupan para seguir los pasos de Cristo; lloran, gritan, empujan a los policías y a los romanos que custodian, insultan; quieren defender al hijo de Dios, evitar lo que se avecina.
Ensayo de Jesús y sus apostoles en Iztapalapa, el 8 de marzo.REBECA HERRERA
Según los relatos, la tradición inició en agradecimiento a un milagro. En 1687, una esfinge funeraria salió de Villa de Etla, un pequeño municipio al norte de la capital oaxaqueña, en dirección a Ciudad de México para ser restaurada. En el camino, quienes la transportaban se detuvieron a pernoctar en una cueva en las faldas del cerro de la Estrella, en Iztapalapa. Al amanecer, dicen, la figura de Jesús había aumentado de peso y de tamaño, por lo que los transportadores no pudieron cargarla ni continuar el trayecto.
Los pobladores interpretaron que al Cristo le había gustado el lugar y allí quería quedarse, así que le construyeron una ermita. Con el tiempo, la esfinge fue bautizada como “El Cristo de la cuevita”. Años después de aquel acontecimiento, el pueblo de Iztapalapa fue azotado por una epidemia de cólera. Los lugareños se acercaron al Cristo, como última esperanza, para que acabara con la enfermedad. Milagro o coincidencia, la epidemia cesó. Fue entonces que, en su honor, le construyeron una capilla, comenzaron las procesiones de Semana Santa y la representación del viacrucis. Ahora que es Patrimonio de la Humanidad, se siente más presión en los ensayos para que todo salga bien.
Corona de espinas y demás instrumentos de la representación en la Casa de los Ensayos.REBECA HERRERA
En la casa, los actores escenifican sobre el patio la tentación de Cristo en el desierto. Los visitantes miran atentos, en silencio. El Diablo, con mucha enjundia y hablando casi a los gritos, le ofrece todos los reinos del mundo si él decide adorarlo y Jesús, muy tranquilo, lo rechaza. Algunos espectadores suspiran; otros, sonríen y agachan la cabeza; unos pocos, se persignan. “A veces la gente llora cuando ensayan la parte de los azotes”, dice Joaquín Rueda, vicepresidente del Comité Organizador de Semana Santa en Iztapalapa A.C. (Cossiac).
Para la década de 1940, un predio en la cerrada Asunción, una calle diminuta entre calles angostas al norte del cerro de la Estrella, abrió sus puertas para que quienes preparaban el viacrucis y la representación de Cristo tuvieran un sitio donde ensayar. El lugar se convirtió en la mítica Casa de los Ensayos. Las hermanas Cano Reyes heredaron la casa que perteneció a sus abuelos. Ellas no actúan ni han actuado, dicen estar contentas y orgullosas de que aquí se lleven a cabo las actividades previas a Semana Santa.
Las hermanas Cano Reyes en la Casa de los Ensayos, en Iztapalapa.REBECA HERRERA
La casa es verde limón; tiene un patio grande en el centro y alrededor se distribuyen, en sentido horario, cuarto, sala, cocina y, del lado derecho, unas escaleras de cemento suben a una terraza grande, donde se reparten más cuartos.
En el ensayo hay actores y espectadores por los pasillos y las habitaciones. Solo quienes actúan en el patio lo hacen con micrófonos de diademas: cuando la escena termina, la banda con sus trompetas acapara la atención. El sonido es tan fuerte —son más de seis trompetistas— que se cuela en todos los rincones.
“Dale una mordida, si no, no cuenta”, dicen unas 20 personas que se han reunido en la cocina, un poco a escondidas de los demás, pero sin miedo a ser vistos. Cantan las mañanitas con fuerza; no tanta como los trompetistas. “Somos una familia”, dice Rueda, mientras devora una rebanada de pastel. Luis Alberto Guzmán de la Rosa, secretario del Comité Organizador, agrega: “Tratamos de fomentar un espíritu de hermandad, porque es el mensaje que transmitimos al público”. Entre quienes se toman un momento para celebrar el cumpleaños está Arnulfo Morales, el Jesús de este año; Rueda, quien lo hizo en 2001; y Jair Cruz Peralta, quien no lo hizo ni lo hará nunca.
Últimos ensayos de la ‘Pasión de Cristo’ en Iztapalapa, el 8 de marzo.REBECA HERRERA
Peralta, de 34, lleva 16 años participando en La Pasión. Ahora lo hace como asociado, en la comisión de Cultura, que se encargó de dar seguimiento para obtener el reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Algunos personajes que ha interpretado son el cuñado de Herodes, el apóstol Juan y un romano. También fue parte del staff de escenografías. Pero lo que más le ha gustado es dar azotes.
“Es un papel fuerte. Se dice que trae mala suerte, porque es de los que golpean a Jesús. Sí es fuerte, pero es bonito, porque nadie lo quiere hacer. En la calle te llevas muchas mentadas (insultos), la gente te grita: ‘No le pegues tan fuerte’; ‘Oye, ¿qué te pasa?’. Hace un año, por ejemplo, le di una cachetada que, obviamente, estaba planeada con el actor: le agarro la mandíbula con la mano, lo levanto y lo cacheteo”, dice entre risas, un poco pícaro.
Existen varios requisitos para representar a Cristo: ser nativo de alguno de los ocho barrios de la alcaldía, tener 18 años, ser católico, haber hecho la Primera Comunión, medir mínimo 1,75 metros, ser soltero, sin compromisos y sin hijos, tener una buena conducta y buenas costumbres, tener excelente salud y condición física, no tener tatuajes ni perforaciones, haber sido apóstol o haber tenido algún papel de reparto. Este último requerimiento lo incluyeron hace algunos años, explica Rueda, porque la gente se quedaba con el papel emblemático y no sabía en lo que se estaban metiendo.
Ese día se estrenarán también dos locutores que narrarán la transmisión en vivo en redes sociales. “Tengo sentimientos encontrados; sobre todo, emoción”, dice Miriam Sandoval García al darse cuenta de que será la primera mujer en ser una de las voces que se encargarán de relatar y llenar los espacios muertos entre escena y escena para que el público sepa qué es lo que vio y qué vendrá después. Sandoval, de 45 años, se interesó por La Pasión de Cristo desde niña, “como la mayoría de la gente de Iztapalapa”, dice, viendo la procesión, los trajes, los personajes. Hace 23 años que no ha participado: se casó y los proyectos de vida cambiaron de prioridad. Algunos de los personajes que ha hecho son Claudia Prócula, la esposa de Poncio Pilato; a la mujer samaritana que le da de beber agua a Jesús; a María Salomé, esta última en 1995.
La procesión este viernes 3 de abril contará con el reconocimiento de la Unesco.REBECA HERRERA
Ese mismo año, Gerardo Granados Juárez, de 49 años, interpretó a Jesús. Granados acompaña a Sandoval en la locución. Él también vuelve tras una larga ausencia —12 años—, pero no entra en detalles. “Tuve problemas personales”, dice y repasa algunos puestos de los que estuvo a cargo: presidente del Comité Organizador de Semana Santa, vicepresidente, secretario, vocal… “Me recorrí todos los papeles”, dice entre risas. “Ahora soy parte de la Comisión de Honor y Justicia. Allí me puso Dios y pues… es lo que hay y hay que cumplir”.
El equipo que hace la estrategia de redes sociales es el más joven. Luis Zavala López, de 25 años, y Dannia Jabnel Guillén Reyes, de 17 años, se sienten honrados de poder ser quienes están tras bambalinas. Guillén llegó aquí por tradición familiar. “Mi abuelo fue Cristo en 1933”, dice muy sobria. Lo que a ella le gusta es la fotografía y aquí ha encontrado un espacio para practicar y desarrollar sus habilidades.
Familiares, amigos y vecinos disfrutan del ensayo cerca de la Macroplaza de Iztapalapa.REBECA HERRERA
Zavala es el primero en su familia en ser parte de La pasión de Cristo. “Mis padres son católicos, también les gusta ver la representación, pero ellos están simplemente como espectadores. A mí me gusta estar aquí”, dice. Todos comparten un mismo objetivo: que la tradición se siga viendo cada año; que la costumbre siga vigente y que cruce fronteras, sobre todo ahora que ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad; el distintivo lo señalan todo el tiempo, con la frente en alto.
Pie de foto, Delcy Rodríguez celebró la decisión de Washington. Información del artículo
Autor, Redacción
Título del autor, BBC Mundo
Tiempo de lectura: 3 min
Estados Unidos levantó este miércoles las sanciones económicas contra la presidente interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El gobierno del presidente Donald Trump ha borrado su nombre de “la lista principal de sanciones de Estados Unidos, sección de nacionales especialmente designados (SDN, en sus siglas en inglés)”, en la que figuran aquellos mandatarios o personajes sometidos a sanciones financieras por parte de EE.UU.
Dicha lista está gestionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, y un mensaje anunciando la eliminación de Rodríguez de la misma ha sido publicado este miércoles en la página web correspondiente.
La inclusión en la misma tiene graves consecuencias, como el aislamiento financiero y el bloqueo total de activos financieros e inmobiliarios.
“Valoramos la decisión del presidente Donald Trump como un paso en la dirección de la normalización y fortalecimiento de las relaciones entre nuestros países”, reaccionó Rodríguez en la red social X tras conocerse la noticia.
El alivio de sanciones refuerza a Rodríguez como autoridad ante Washington.
“Confiamos en que este avance permita el levantamiento de las sanciones vigentes sobre nuestro país, que permita edificar y garantizar una agenda de cooperación binacional efectiva en beneficio de nuestros pueblos”, agregó la presidenta interina de Venezuela.
El anuncio del gobierno de Trump se da a casi tres meses de la operación militar estadounidense que acabó con la captura en Caracas de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y la posterior juramentación de Rodríguez como presidenta encargada.
A principios de marzo EE.UU. y Venezuela acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas y consulares, tras la visita de funcionarios del gobierno de Donald Trump a la nación sudamericana.
“Nuestra colaboración se centra en ayudar al pueblo venezolano a avanzar mediante un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno elegido democráticamente”, anunció entonces el Departamento de Estado.
“EE.UU. mantiene su compromiso de apoyar al pueblo venezolano y de trabajar con sus socios en toda la región para promover la estabilidad y la prosperidad”.
Ya en la víspera, Trump había señalado en redes sociales que Rodríguez “está haciendo un gran trabajo y colaborando muy bien con los representantes estadounidenses”.
“El petróleo está empezando a fluir, y es muy gratificante ver la profesionalidad y la dedicación entre ambos países”, añadió.
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