Category: Actualidad

  • El errático oficio que sugería recortar la alimentación escolar desata la molestia transversal contra el ministro Quiroz

    El errático oficio que sugería recortar la alimentación escolar desata la molestia transversal contra el ministro Quiroz

    El ministro de Hacienda Jorge Quiroz se ha convertido en una de las figuras más influyentes del Gobierno de José Antonio Kast. Es quien encabeza la petición de recortes del 3% que pidió a cada cartera en una política agresiva de ajuste fiscal y lidera el proyecto megarreforma, el Plan de Reconstrucción Nacional, con medidas principalmente económicas y tributarias, enviado este miércoles al Congreso. Este proyecto es el corazón del Gobierno. Hoy, el economista es foco de duras críticas tanto de parte del oficialismo de derecha como de la oposición, luego que emitiera un informe en el que se sugiere, en el marco del Presupuesto 2027 y de la Programación financiera 2028-2031, descontinuar una serie de iniciativas, entre ellas el Programa de Alimentación Escolar (PAE), del ministerio de Educación (Mideduc). Esa política se entrega cada año a nivel nacional desayunos, almuerzos, meriendas, colaciones y cenas a más de 2.000.000 de estudiantes.

    El oficio, publicado por La Tercera, fue enviado por Hacienda a todos los ministerios con sugerencias de reajustar 42 programas y descontinuar 15 del ministerio de Educación. Este viernes el economista, que no tiene experiencia política y venía del mundo privado cuando fue nombrado por Kast, salió a enfrentar las críticas y precisó que “no va a haber ningún tipo de recorte alimentario, becas, para nada”. “Aquí no hay ninguna decisión de descontinuar ni terminar ningún programa, es un oficio, todavía no está el decreto en busca de gasto”, señaló.

    Y, sobre el caso de un eventual en la alimentación, dijo que no hay “ninguno” y que “el Mineduc tiene que decidirlo, y todo esto es en el contexto de un volumen de ajuste de gasto que hay que hacer”.

    Agregó que lo único que se ha enviado es un oficio de parte de la Dirección de Presupuestos (Dipres), algo que se hace cada año “en el contexto de las correcciones del gasto que siempre hay que hacer”. “La Dipres siempre evalúa muchos programas mal, evalúan siempre, y le estamos dando una orientación de en qué fijarse para efectos de lo que viene a futuro”.

    Hacienda también envió un comunicado público en el mismo sentido y señaló que los oficios que han sido enviados “corresponden a una etapa inicial y habitual del ciclo presupuestario, en la que se entregan lineamientos técnicos y antecedentes para la elaboración de propuestas por parte de cada ministerio”.

    “El oficio es parte de la formulación del presupuesto de mediano plazo. Contiene orientaciones programáticas, pero no es un decreto de reducción; corresponde a una orientación para la contención y evaluación del gasto”, señala.

    Matthei: “Con eso no se juega”

    Pese a las precisiones de Quiroz, igualmente lo cuestionó Evelyn Matthei, excandidata presidencial de la derecha tradicional, sector que ahora es parte del oficialismo de Kast. Desde que en diciembre perdió la elección, la economista y exministra del Trabajo de Sebastián Piñera (2010-2014, 2018-2022) ha intervenido escasamente en el debate público, pero esta vez lo hizo con fuerza. Y, en un mensaje en su cuenta de X, le habló directamente al jefe de Hacienda, un economiosta especialista en microeconomía y no es macro. “En los anexos, la Dipres propone como recomendación descontinuar el programa de alimentación. Ministro, instruya a su equipo porque nos pone a todos nerviosos. Para muchos niños y niñas, esta es la única comida del día. Con eso no se juega”.

    Quien también ha criticado al jefe de Hacienda de Kast, por su estilo, es Cristian Monckeberg, de Renovación Nacional (RN), de la derecha tradicional y quien ocupó tres ministerios -Vivienda, Desarrollo Social y Segpres- en el segundo Gobierno de Piñera. Dijo este viernes en radio Infinita que Quiroz tiene “falencias graves desde el punto de vista no economicista ni de Hacienda”, sino “de la bajada, de llegar a acuerdos, de entender el mundo político, que es distinto al mundo privado”. Y opinó que Quiroz debe confiar en sus equipos políticos y en dos ministros de Kast: Claudio Alvarado de Interior, de la UDI, y José García Ruminot (RN), de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres).

    Kast fue consultado en La Moneda por los cuestionamientos de Monckeberg a Quiroz, este viernes. “Yo no podría reconocer ninguna de las falencias graves que alguien señale del ministro Quiroz. Yo encuentro que ha sorprendido a todas las personas. Incluso, ustedes lo han visto en las distintas entrevistas, presentaciones, tanto nacionales como frente a inversionistas extranjeros: quedan sorprendidos de la capacidad de diálogo, de la capacidad de escuchar y del conocimiento técnico que tiene”.

    “Doctrina de la motosierra”

    Desde la oposición, el Partido por la Democracia (PPD), de la centroizquierda, ha señalado en un comunicado público que rechaza “la doctrina de la motosierra de este Gobierno”. Y acusaron que Quiroz y Kast “tienen un afán por desmantelar el Estado”, en referencia al oficio: “Se impone una decisión política brutal camuflada de estrechez fiscal y descarga el peso del ajuste sobre los niños, niñas y jóvenes de Chile, comenzando por el más indefendible de todos los recortes: la eliminación del Programa de Alimentación Escolar (PAE)”.

    “No existe planilla Excel, ni convergencia fiscal ni ortodoxia economicista que legitime quitarle el plato de comida a un niño. Decirlo con todas sus letras: el ministro Quiroz está dispuesto a condenar al hambre escolar a los hijos e hijas de los trabajadores de Chile”, señaló el PPD.

    La presidenta del Partido Socialista (PS), Paulina Vodanovic, también se ha sumado a las críticas y ha dicho este sábado, en el comité central de su formación, que “la educación pública no es negociable, ni debe ser tratada como variable de ajuste”. Y advirtió que el PS estará firme “ante cualquier intento de debilitamiento de la educación pública” y que responderán con “oposición política, denuncia pública y acción institucional”.

    Vodanovic también cuestionó el proyecto de megarreforma de Kast e insitió en que se trata de “un eufemismo que esconde una reforma tributaria para los ricos. ¿O debemos decir Plan de Refundación Nacional o Plan de Destrucción Nacional?”, ironizó.

    Kast: “Ensañamiento político”

    Este sábado, durante su participación en el Consejo General de Renovación Nacional , Kast ha blindado nuevamente a Quiroz. Y señaló que si usó una bala de plata (un nombramiento directo) para el alto cargo de la Junta Nacional de Auxilio y Becas Escolares (Junaeb), fue porque el “desastre era total”. Y criticó a la oposición: “Hoy día, dicen: ‘van a cortar los alimentos de la Junaeb’. ¿Dónde han visto algo así? Es increíble lo que son capaces de decir. Ustedes les quitaron los alimentos a los niños cuando pagaban colaciones, a no sé cuántos millones de pesos un desayuno. Ustedes se quedaban con la plata. De verdad, hay algunos que no tienen vergüenza”.

    El mandatario señaló además hoy se necesita “un Chile libre, ese Chile libre que estuvo en peligro cuando quisieron refundar Chile, con un proyecto constitucional que nos terminó uniendo a todos para evitar que Chile cayera en esa ideología extrema que intentó imponer el Gobierno anterior. Y cuando uno mira lo que nos dejaron, no hay ninguna cifra donde ellos puedan decir que lo hicieron bien”. Pero, “hoy día dan cátedra. Si es una cosa increíble. Nosotros les decimos: ¿cómo les fue en el tema del empleo? Un desastre. ¿Cómo les fue en el tema del crecimiento? Un desastre. ¿Cómo les fue en el tema de educación? Un desastre. ¿Cómo les fue en el tema de salud? Un desastre. No se demoraron ni dos meses y ya están pontificando”.

    Y añadió: “Ya no hay más pisos en el subterráneo para bajar. Éramos una potencia en Sudamérica y nos dejaron destruidos”.

  • Rossana Reguillo: la narradora del horror

    Rossana Reguillo: la narradora del horror

    “Traigo un desasosiego enorme”. Fueron las últimas palabras que escribió Rossana Reguillo en nuestro chat. Era 24 de febrero de 2026 y dos días antes había caído El Mencho en Tapalpa, Jalisco, a unos kilómetros de Chapala, la localidad donde Rossana vivió en los últimos años. Como era habitual, nuestro canal de comunicación se activaba cada que la barbarie se asomaba en algún rincón del país.

    Ese mismo día, Rossana publicó un texto titulado La canción y la fosa en el medio al que yo la había invitado a escribir más de un año antes. Ahí, nos contó lo que vino a su mente cuando, al mediodía del domingo 22 de febrero, un amigo periodista le escribió para confirmarle la muerte de Nemesio Oseguera: “Pensé en la violencia que suele acompañar las transiciones criminales, en la disputa por el mando, en los territorios que no admiten vacío. Y pensé sobre todo en los jóvenes que aprendieron primero qué eran ‘las cuatro letras’ antes que Ayotzinapa”.

    Rossana era una narradora y analista del horror. Son muchas sus contribuciones para tratar de entender cómo, en qué momento y por qué este país se fue al carajo, así como las repercusiones de tanta violencia, tanta impunidad, tanta indolencia oficial y tanta normalización de los hechos terribles que pasan a cada rato en México.

    Un año antes de nuestra última conversación, el 13 de marzo de 2026, Rossana me escribió un mensaje que decía: “Querido, estoy devastada con esto de Teuchitlán. Me tomó tres días articular lo que pienso que es relevante del caso”. Era ella, la profesora emérita del ITESO, pidiendo espacio para publicar una reflexión urgente sobre otro horror: el hallazgo del Rancho Izaguirre, con evidencia suficiente para imaginar lo que el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) hacía con jóvenes desaparecidos, desprendidos de sus familias y reclutados a la fuerza, en sus campos de adiestramiento y exterminio. “No estamos ante anomalías o excesos, sino ante un sistema perfectamente articulado donde la producción de cadáveres es parte del orden económico y político del crimen organizado en México”, escribió Rossana, con coraje y esas lágrimas que corrían por sus mejillas morenas cada vez que el horror mexicano llenaba su corazón de dolor e impotencia.

    Fueron demasiadas veces en las que Rossana lloró por una desagracia nacional o local. Es paradójico que el estado que engendró a la organización de “las cuatro letras”, el cartel que ha expandido el terror y la violencia en todo el país, sea el mismo que nos dio a Rossana, una de las mentes más lúcidas para tratar de entender el fenómeno y una de las voces más solidarias con las madres buscadoras que, como ella escribió varias veces, palpan la tierra con sus varillas videntes, en busca de un resto o un rastro sobre el paradero de sus hijos.

    A ellas, Rossana les dedicó el libro Necromáquina, cuando morir no es suficiente (NED ediciones, 2021), que es quizás su obra más acabada en torno a la violencia, sus lenguajes, sus gramáticas y sus caligrafías. En esa colección de ensayos y crónicas, Rossana proponía romper el circuito de normalización de la muerte, lo que consideraba fundamental para hacer que la vida importe. En ese libro, todavía se permitió uno de sus últimos guiños de optimismo, al describir lo que ella llamaba “contramáquinas”, refiriéndose a la resistencia civil frente a la violencia de parte de grupos de autodefensa, policías comunitarias y colectivos de madres buscadoras. “Al incorporar saberes, formas, procedimientos y lenguajes, las buscadoras interrumpen los flujos de la necromáquina”.

    Doctora en Ciencias Sociales, académica, activista, bloguera y tuitera, a Rossana también le obsesionaba la juventud. En 2003 publicó Ciudadano N, crónicas de la diversidad, donde narra y analiza la Guadalajara de finales del siglo XX, desde el periodismo y a partir de una pregunta elemental: “¿Quién soy?, ¿quién es el otro?”. En el prólogo de este libro, Carlos Monsiváis describe a la perfección todo lo que era Rossana: “Reguillo habla, observa, acepta hablar y ser observada, y del diálogo y la mezcla de experiencias desprende lo que más le importa: los acercamientos únicos a la pluralidad real, la exhibición de una sociedad a la que vuelve compleja la vida de sus habitantes y a la que quieren simplificar y banalizar los hechos políticos”.

    Así era Rossana, así eran todos sus libros, sus ensayos, sus iniciativas; una fobia a la simplificación de los discursos oficiales y una búsqueda permanente de la verdad en lo complejo. En 2012, fue una de las primeras en entender que el “viernes negro” de Enrique Peña Nieto en la Ibero y el surgimiento del #YoSoy132 no era una moda pasajera, sino el movimiento de una generación emergente, cansada del discurso priista, indignada por muchos engaños y que ahora tenía a la mano herramientas tecnológicas y plataformas horizontales para expresarse, organizarse e irrumpir en la agenda pública. En 2017, profundizó el análisis sobre las insurrecciones 2.0 en Paisajes insurrectos, jóvenes, redes y revueltas en el otoño civilizatorio.

    Durante casi una década, Rossana encabezó el proyecto Signa Lab, que analizaba las conversaciones digitales y las irrupciones de los políticos para tratar de manipular la agenda pública desde las redes sociales. Sus hallazgos fueron importantes, e incomodaron al poder, a grado tal que, en 2024, Morena logró que el Instituto Nacional Electoral la vetara en el procedimiento técnico de selección de las preguntas ciudadanas que se le harían a las candidatas en los debates presidenciales. Con elegancia y la sencillez que siempre le caracterizaron, Rossana se retiró del proyecto, pero con la firmeza de siempre, sostuvo que ese veto a una institución académica era inaceptable.

    En uno de sus libros, Rossana dice: “Estos son apuntes de una época en la que nadie se ha rendido”. Y esa es otra de sus características: no sucumbir, a pesar de todo. No desfallecer ante lo que ella misma consideraba una misión: “Darle nombre y palabras al horror”. Rossana falleció la noche del viernes de una enfermedad que la aquejaba desde hace años. Dejó un vacío muy difícil de llenar. Descanse en paz.

  • Un atentado terrorista en la vía Panamericana deja al menos siete muertos y decenas de heridos

    Un atentado terrorista en la vía Panamericana deja al menos siete muertos y decenas de heridos

    A inicios de la tarde de este sábado estalló una bomba en la vía Panamericana, en su tramo en el departamento del Cauca. Varios vehículos fueron afectados por la bomba explosiva y las autoridades reportan por lo menos siete personas muertas y decenas heridas en el ataque, ocurrido en la zona llamada El Túnel del municipio de Cajibío. El Ejército ha anunciado que verifica la posibilidad de que haya otras bombas sobre la vía, que conecta a Colombia y Venezuela con el resto de Suramérica. El presidente Gustavo Petro ha señalado como responsable a alias Marlon, uno de los jefes de la disidencia de las extintas FARC que comanda Iván Mordsico.

    El gobernador del departamento, Octavio Guzmán, ha lamentado el atentado mortal. Es “un ataque indiscriminado contra la población civil que, de manera preliminar, deja 7 civiles muertos y más de 20 heridos de gravedad. Es una tragedia que nos desgarra como departamento y enluta profundamente a nuestras familias. No hay palabras suficientes para el dolor que hoy sentimos.”

    En las imágenes que se han compartido en redes sociales queda presente la destrucción de varios vehículos, e incluso aparecen cadáveres de las víctimas. Por lo menos tres microbuses y un Nissan X-Trail particular parecen afectados hasta estar inservibles, en una vía repleta de escombros y totalmente bloqueada.

    Sobre las 3 de la tarde se ha pronunciado el presidente Petro, señalando no solo a Marlon como responsable, sino a su grupo de ser “terroristas, fascistas y narcotraficantes” que desean “que la extrema derecha: el fascismo, gobiernen a Colombia porque saben que con ellos hacen sus negocios de cocaína y oro ilícito”. Lo hace en referencia a las elecciones presidenciales que tendrán su primera vuelta en cinco semanas, y en las que el candidato de su partido, Iván Cepeda (de familia caucana) compite con el ultra Abrlardo de la Espriella y la uribista Paloma Valencia, también de origen caucano.

    La interrumpió sus actos de campaña en Antioquia para desplazarse a Palmira. Pero ya antes de viajar, la opositora envió un mensaje en una línea electoral que hace espejo al presidente. “Este es un gobierno cómplice de los violentos; los deja libres, como a Calarcá, para subirlos a las tarimas, para que hagan fiestas en las cárceles y para que salgan a poner bombas y asesinarnos”, dijo en un evento público, en referencia a la política de negociación de Petro llamada paz total y las críticas que esta ha envido sumando.

    De la Espriella también manifestó su rechazo al atentado en redes sociales, con un tuit donde señalaba a Gustavo Petro y a Iván Cepeda de haber “abrazado a los violentos mientras daban la espalda a los ciudadanos, a los camioneros, a comerciantes y emprendedores”. Y añadió: “Petro y sus bandidos quieren hacer arder el país, quieren otros cuatro años de impunidad y narcotráfico. Quieren seguir saqueando y quemándolo todo”.

    El ataque se da al día siguiente de un fallido atentado contra instalaciones militares en la ciudad de Cali, unos 100 kilómetros al norte por esa misma carretera, y de un atentado sin víctimas contra un batallón en Palmira, un poco más al nororiente. En respuesta a ellos, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció una recompensa de 5.000 millones de pesos, alrededor de 1,3 millones de dólares, por información que lleve a la captura de Marlon. “Esta es una muestra cobarde de debilidad de una estructura criminal cuyo cabecilla principal es un peligroso delincuente”, dijo desde Palmira.

    En la madrugada, otro artefacto estalló más al sur, en el municipio de Mercaderes. Otros ataques menores se han sumado, según explica el mandatario regional. “En las últimas horas se han registrado acciones en El Túnel, El Tambo, Caloto, Popayán, Guachené, Mercaderes y Miranda. Esto es una ofensiva directa contra la vida, contra un pueblo indefenso”, ha escrito en X.

    Ofensivas similares se han dado en el pasado en una zona en la que hacen presencia varios grupos armados y especialmente las disidencias de las extintas FARC al mando de alias Iván Mordisco, declarado por el presidente Gustavo Petro como su principal objetivo militar.

    Un año atrás, un ataque similar sobre la Panamericana, en el poblado caucano de Mondomo, dejó una persona muerta, y en marzo de 2025 las disidencias de Mordisco lanzaron una ofensiva simultánea con por lo menos ocho ataques en diferentes puntos del departamento. La carretera entre Cali, la tercera ciudad de Colombia, y Popayán, la capital del Cauca, se convierte así, en ciertos momentos, en una vía llena de riesgos, lo que afecta la economía del empobrecido departamento y también la de Nariño, más al sur y en la frontera con Ecuador.

  • Morena cita a su Consejo Nacional el 3 de mayo para formalizar la llegada de Ariadna Montiel y Citlalli Hernández

    Morena cita a su Consejo Nacional el 3 de mayo para formalizar la llegada de Ariadna Montiel y Citlalli Hernández

    Morena, el partido en el Gobierno, se alista para formalizar los cambios en la dirigencia instruidos por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. La formación guinda ha convocado el próximo 3 mayo a una sesión extraordinaria de su Consejo Nacional para designar a Ariadna Montiel y Citlalli Hernández presidenta y secretaria de Elecciones, respectivamente. Con esto, Luisa María Alcalde dejará la conducción del partido y pasará a la consejería jurídica de la presidencia de la República, el lugar que Sheinbaum le ha reservado como compensación.

    La formación oficialista también celebra este sábado una reunión del Comité Ejecutivo Nacional para nombrar a nuevos consejeros nacionales. Se trata de una maniobra con la que las nuevas dirigentes se aseguran perfiles cercanos y una mayoría que les permita concretar reformas al partido que fundó el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

    La presidenta Sheinbaum tomó un rol protagónico en Morena en días recientes, al ordenar un recambio en la dirigencia tras un año y medio de conducción atribulada de Alcalde y Andrés López Beltrán, secretario de Organización e hijo del exmandatario. La intervención de Sheinbaum ocurre con la elección intermedia de 2027 en el horizonte, en la que están en liza la Cámara de Diputados, varias gubernaturas y centenas de cargos en los Congresos locales y los ayuntamientos.

    La relación entre Alcalde y López Beltrán no era buena, y ello, más allá de lo personal, afectó la vida interna de Morena y, sobre todo, los preparativos para la elección del próximo año. También perjudicó la relación de Morena con sus aliados electorales, el PT y el PVEM, sin los cuales no habría logrado la mayoría que tiene en el Congreso y el dominio en los Estados. Sheinbaum, que como presidenta había mantenido una distancia prudente de su partido, ha tenido que entrar directamente para enderezar el rumbo de cara a los comicios.

    Su primer movimiento fue enviar a Citlalli Hernández, que era titular de la Secretaría de las Mujeres, a la cartera encargada de la asignación de candidaturas y las alianzas con el PT y el PVEM. Luego, esta semana, apuntaló la llegada a la dirigencia de Ariadna Montiel, cabeza de la poderosa Secretaría de Bienestar, que tiene a su cargo los programas de ayudas sociales del Gobierno y al ejército de Servidores de la Nación, que van puerta por puerta a los hogares de los mexicanos. Tanto Montiel como Hernández son muy cercanas a Sheinbaum.

  • ‘Oca’, una ‘road movie’ surrealista que cuestiona la fe a través de los ojos de una monja escapista

    ‘Oca’, una ‘road movie’ surrealista que cuestiona la fe a través de los ojos de una monja escapista

    La idea para la ópera prima de Karla Badillo le llegó a través de un sueño. “Parezco yo la iluminada”, dice bromeando la directora de 32 años y oriunda de San Luis Potosí. Desde el Hotel Fiesta Americana, en la capital de Jalisco, cuenta que le gusta entender el significado de sus sueños. En uno de ellos vio, “muy claramente”, a una monja escapista, la cual se convirtió en la imagen con la cual germinó Oca, su primer largometraje que, tras su paso por las citas cinematográficas de Toronto y Málaga –donde obtuvo la Biznaga de Plata a la Mejor Película Iberoamericana y el Premio del Público–, tuvo su estreno mexicano en el marco del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, que concluye este sábado y dará a conocer a sus ganadores en su gala de clausura. El filme de la realizadora compite en la categoría del Premio Mezcal, que reconoce al mejor largometraje mexicano de ficción o documental.

    Sin embargo, el entramado de su sueño no se redujo solamente a la imagen de esa monja. Al tratar de asociarlo con algo, según cuenta, unió los hilos con la fuerte formación religiosa que recibió creciendo y con El Juego de la Oca. Descubrió que el popular juego de mesa representaba una guía cifrada del Camino de Santiago de Compostela. “Al asociar ese camino peregrino con mi sueño, con la idea de querer hacer una peli, tomo el tablero como estructura para escribir el guión. El Juego de la Oca tiene distintos jugadores, entonces para mí tenía que tener distintos personajes. Y es así como, grosso modo, se fue formando la historia”, cuenta la también guionista.

    En Oca, Badillo nos presenta a Rafaela (interpretada por Natalia Solián), una joven monja que pertenece a una congregación precaria, casi extinta. Desde hace tiempo tiene ensoñaciones que, eventualmente, se hacen realidad, pero hay un sueño incompleto y recurrente que le ronda en la cabeza. Al tiempo, es enviada a un pueblo cercano en busca del nuevo arzobispo, con la encomienda de exponer la situación del convento y orientarse respecto a sus sueños. En el camino, vivirá encuentros extraordinarios que la harán avanzar o retroceder en su camino.

    Badillo explora los caminos de lo existencial, lo místico, así como de lo poético, y lo aterriza a través del surrealismo de Luis Buñuel y otros referentes del cine de los sesentas, como Fellini, Antonioni y Bresson, además de ayudarse de otro género como es la road movie [película de carretera] latinoamericana. “Tengo muchas referencias. Me llamaba mucho la atención la mirada que hay sobre lo religioso, sobre la simbología, que tiene que ver con buscar significados. Creo que es una vibra que hay hoy, buscar respuestas que muchas veces no encontramos. Mostrar eso, una película que no tiene, digamos, una aparente u obvia conclusión, me parecía interesante, justo en estos momentos en los que estamos muy dominados por narrativas que parecen de fórmulas convencionales”, complementa.

    Natalia Solián, de amplia trayectoria en el teatro, interpreta a Rafaela, la monja escapista del sueño de Badillo. Desde su debut en el cine en Huesera (2022), la actriz sinaloense ha ido sumando géneros y papeles a su portafolio, que van del cine de acción, en Venganza (2025), hasta el drama en Familia (2023), entre otros títulos. La intérprete dice que los papeles que te invitan a dar un paso afuera de tu propio ego son los que valen la pena.

    “Las películas que he hecho es por cómo están planteados los personajes, un recorrido, una experiencia. Oca es como la madre de esos procesos, porque me dejó el planteamiento de cómo me gusta vivir estas experiencias de actuar. Esta película planteaba todo un trayecto de caminata en un lugar muy adverso, y creo que eso fue lo que prácticamente construyó al personaje, cómo enfrentar esa adversidad desde mi mismidad, pero con los principios de Rafaela”, acota Solián.

    La protagonista cuenta que Badillo tenía muchos referentes muy claros y lo que ella llama “la música interna” del personaje, muy escrita. Sin embargo, cree que el gran espíritu de Rafaela se construyó “in situ”, en el presente y en los retos de todos los días de la filmación. “Hacer cine es realmente un acto de fe. Es una experiencia que te invita como a un crecimiento existencial que otras artes quizá te dan en dosis más pequeñas. Esto es como un shot de cuatro semanas, hacer un proceso de transformación que va a vivir en ti muchos años, pero que lo vas a conseguir de una forma muy intensa. Creo que ambas estábamos muy dispuestas a vivir ese espíritu y esa naturaleza de lo que estábamos haciendo de la misma manera”, afirma la también coprotagonista de No voy a pedirle a nadie que me crea (2023).

    Badillo hizo sus primeras armas en el cine a través de la producción. Tuvo de ejemplos a la cineasta Natalia Beristain y al director Lisandro Alonso, en películas como Ruido (2022) y Eureka (2023), respectivamente. La directora afirma que producir es una labor demasiado generosa, bastante poco valorada y reconocida: “Donde te tienes que sumar al sueño de alguien más y hacerlo tuyo también. Es poner el andamiaje para que eso suceda”. Dice que le interesó esa área porque sintió que era una forma más rápida para dirigir y estar en contacto con otros realizadores y aprender.

    Ser productor te reta a tu capacidad, porque hay que sortear muchísimas cosas, no solo administrativas, legales, contables, creativas, incluso, que tienes que llevar para adelante para que pueda salir bien la película. Producir me ha ayudado en ese sentido a dimensionar los proyectos en los que me involucro como directora”, profundiza Badillo.

    Badillo presenta a personajes femeninos muy potentes, incluso desde sus cuestionamientos. Partiendo de Rafaela, que tiene una decisión tomada; la actriz Cecilia Suárez, que interpreta a Palmira, una mujer que duda; y de la niña Rogelia, que todavía no sabe que puede decidir. La realizadora dice que hay un hilo conductor relacionado con la toma de decisiones. No la considera una película feminista, sin embargo, es consciente de que hay una mirada de mujer que salpica a toda la película.

    Para Solián, lo atractivo del proyecto fue poder descubrir si los valores femeninos se pueden capturar desde una perspectiva existencial y humana, en lugar de presentar a la mujer como un símbolo o un estandarte de una causa política. “Ese principio lo tiene la película, desde luego. Mirar lo femenino desde un lugar no político, sino existencial. No porque lo existencial no sea político, sino porque es muy dubitativo poder soltar un poco los cabos de lo que hemos estado pensando que es ser mujer dentro de la religión, con una edad determinada, en un contexto más o menos favorable. Creo que al final son personajes que están buscando la libertad y un poco esa es la naturaleza de cómo están planteados desde el guion”, elabora la protagonista.

    Badillo considera que se ha pasado a un momento del cine donde los personajes femeninos deben ser más complejos; no solamente deben ser tratados como víctimas, como mujer fatal o como cualquier otro arquetipo. Por eso plantea al personaje de Rafaela como una monja que duda todo el tiempo, en contraste con lo que suele pensarse de las mujeres más devotas. La idea, admite, era romper “el cliché” y también cuestionar el papel de las mujeres en las congregaciones, que, por mandatos de la Iglesia, se “distinguen por no tomar decisiones”.

    “Sobre todo en Latinoamérica y en México debemos y estamos en ese ejercicio de trascender esas narrativas, porque eso hace crecer el cine. A mí me encantan los personajes de monjas. Mayormente han sido explorados por miradas masculinas y por eso han sido tan arquetípicas. Están en películas de terror o películas muy dirigidas hacia el público católico, como de santidad. Pocas referencias hay de personajes femeninos que son monjas con esas capas de complejidad como en Oca“, añade Badillo.

    La directora tiene en su filmografía dos cortometrajes, Oasis (2017) y Sin regresos (2019), en los que explora la religiosidad como en Oca. Lejos de pensar que su primer largo es un cierre a una especie de trilogía, cree que estos primeros trabajos fueron un ejercicio de producción que la han llevado al inicio de algunas inquietudes que quiere explorar y contar en futuros proyectos. “El mundo como funciona ahora está basado en los modelos religiosos. Y mucho de lo que tiene que ver con cómo se percibe la feminidad viene de las religiones. Viene de cómo están planteadas desde tiempos remotos, desde el inicio de los tiempos. Entonces me parece que es un inicio de varias cosas que me gustaría abordar desde distintas perspectivas”, sentencia.

  • Ayuda militar irrestricta a Israel: cuestionada

    Ayuda militar irrestricta a Israel: cuestionada

    La semana pasada, se debatió intensamente en el Senado de Estados Unidos la continuidad —o no— de la ayuda militar irrestricta a Israel. A diferencia de otras épocas, en esta ocasión un bloque de senadores, encabezados por Bernie Sanders, cuestionó abiertamente dicha política, invocando las graves denuncias de violaciones al derecho internacional humanitario cometidas por Israel en Gaza y el Líbano.

    Cuestionamientos

    Eje recurrente del debate: la distinción entre capacidades militares defensivas y ofensivas. Los partidarios de la resolución que, con Sanders, objetaban la continuidad de la ayuda subrayaron que, si bien el derecho de Israel a la autodefensa goza de reconocimiento, el uso de determinadas armas ofensivas en zonas densamente pobladas —como Gaza— genera serias preocupaciones éticas. En ese sentido, plantearon la necesidad de revisar los mecanismos de supervisión y control de la ayuda militar estadounidense a Israel. Otro argumento clave se basó en la evolución de la opinión pública en Estados Unidos. Varios senadores citaron encuestas y el activismo ciudadano que muestra que un segmento creciente de la población —especialmente los más jóvenes— cuestiona el apoyo incondicional a Israel. Este cambio refleja preocupaciones más amplias vinculadas a los derechos humanos y al respeto del derecho internacional humanitario. Por su parte, los defensores de la continuidad de la ayuda militar estadounidense sostuvieron con firmeza su posición. Argumentaron que Israel enfrenta amenazas de seguridad persistentes, incluidas las provenientes de grupos como Hamás.

    Desde esta perspectiva, restringir la asistencia podría debilitar su capacidad de defensa y envalentonar a sus adversarios. Asimismo, estos senadores enfatizaron la importancia estratégica de la alianza entre Estados Unidos e Israel. Señalaron que Israel constituye un socio clave en una región altamente inestable y que debilitar esta relación podría afectar intereses más amplios de Washington y la estabilidad regional. Algunos incluso advirtieron que condicionar la ayuda sentaría un precedente aplicable a otras alianzas internacionales. El debate también abordó el rol del Congreso en la supervisión de la venta de armas. Los promotores de la resolución sostuvieron que el Legislativo no solo tiene la autoridad, sino también la responsabilidad de revisar y, cuando sea necesario, bloquear transferencias de armamento. Enmarcaron la votación como un ejercicio de responsabilidad democrática y control institucional.

    Divisiones ante el gran desorden bajo los cielos

    A medida que avanzaba la discusión, quedó en evidencia una profunda división en el Senado. Mientras la mayoría de los senadores republicanos se opuso a la resolución, el bloque demócrata mostró una significativa diversidad de posturas. Un número considerable de senadores demócratas expresó su respaldo a algún tipo de restricción o supervisión de la ayuda militar. La votación final reflejó esta fractura. La resolución para bloquear o condicionar las ventas de armas no alcanzó la mayoría necesaria para su aprobación, debido principalmente a la oposición republicana y al voto en contra de un sector demócrata. Sin embargo, el resultado evidenció un cambio relevante: una amplia mayoría de senadores demócratas apoyó la medida, lo que sugiere una evolución en la posición tradicional del partido.

    Otro actor a ser tomado en cuenta

    Aunque la resolución de Sanders no prosperó, su importancia política es innegable. Representa uno de los mayores cuestionamientos del Congreso al apoyo militar irrestricto de Estados Unidos a Israel en décadas. Asimismo, colocó en el centro del debate temas como los derechos humanos, la protección de la población civil y la rendición de cuentas en la política exterior estadounidense. Todo ello ocurre en un contexto regional cada vez más complejo, donde emerge con fuerza un actor como Irán, con significativa capacidad militar. Este elemento introduce nuevas variables que no pueden ser ignoradas. Cualquier intento serio de encaminar procesos de paz en la región deberá considerar este nuevo escenario, en el que voces antes marginales adquieren ahora un peso determinante.

  • Templo lunático

    Templo lunático

    Los mexicanos vivimos en el ombligo de la Luna, místico epicentro donde se reúne el agua con el fuego y la tierra con el aire (así sea neblumo de contaminación). Cartografía heredada de tiempo prehispánico, re-cuadriculada constantemente, nuestro sagrado espacio tiene un modelo inspirador a muy pocos kilómetros del centro de la Ciudad de México llamado Teotihuacán, con o sin acento, un enmarañado galimatías para todo guía turístico que intenta explicar que la etimología significa “Lugar de dioses” (siendo el vocablo “teo” igual a “Dios” en griego).

    Desde mi turística infancia he considerado a la llamada pirámide de la Luna como mi favorita por encima de la llamada pirámide del Sol y digo mal-llamadas porque a partir de la adolescencia se nos inculca que no son pirámides, sino templos. El de la Luna exige menos esfuerzo para quienes intentan ascender sus estrechos escalones, mientras que la montaña del Sol añade la humillación atlética de que hasta arriba nunca faltan vendedores de paletas heladas o refrescos embotellados que han logrado la subida con olímpico asombro. De un tiempo a la fecha se ha vuelto costumbre visitar Teotihuacán al nacer cada primavera con uniformes blancos en una progre impostación tan buenaondita como los mozos posmodernos de las pamplonadas. En un ayer de Hemingway los encierros se corrían con pantalón de pana y camisa negra, así como en la psicodelia de mi infancia mis tías iban a Teotihuacán vestidas con colores de Woodstock.

    Aceptemos que la esquizofrenia arqueológica se remonta a poco más de un siglo, cuando todo Teotihuacán se veía como un valle de cerros geométricos cubiertos y recubiertos de maleza y vegetación que se empezaron a podar desde el porfiriano empeño de limpiarlo todo para la celebración del primer siglo de existencia formal de México. Turistas y teotihuacanos coinciden a lo largo de no pocas décadas en que hay mucha evidencia (en paredes, escalones, contrafuertes y demás) de argamasa moderna, cemento coetáneo que dignifica la orgullosa labor de restauración arquitectónica de todo el sitio y no tanto la piedra intacta de pasados siglos. Efectivamente, hay gárgolas que revelan una varilla como sostén y hay quienes se decepcionan de todo el milagro creyendo que Jim Morrison anduvo por estos lares sobre arena volcánica impoluta o que Borges se paró en plena Calzada de los Muertos (de bastón y con corbata) como si apenas ayer volaban allí en derredor diversas plumas de quetzal. Todo esto como parte entrañable de los muchos misterios de Teotihuacán (¿por qué se despobló de pronto si no hay huella alguna de erupción volcánica? ¿será que hubo un muy desfavorable tratado de libre comercio entre los pueblos comerciantes de hace milenios?).

    Con todo, hace unos días recorrió el mundo entero la dolorosa noticia de un Teotihuacanazo insólito. Un demente llegó con inmensa facilidad a la primera terraza de la Pirámide de la Luna y la convirtió literalmente en Templo Lunático disparando al azar un revolver de peligroso calibre, hiriendo a no pocos visitantes y matando a una turista canadiense. En el colmo de los enredos, las autoridades policiales mexicanas se niegan a decir que hubo disparos y prefieren espetar que el individuo “percutió elementos balísticos” como para parecer detectives de Netflix y evitan decir “muerta” u “occisa” para engolarse con “femenina privada de su vida”.

    De lo mismo sale el inexplicable video panorámico de un turista con teléfono en bastón que se concentra misteriosamente en la llegada, movimientos nerviosos y primeros disparos del mentado demente que ha sido plenamente identificado con dos supuestos lugares de origen, siete testimonios varios sobre sus calladas maneras y perfil “intelectualón” y ese audio terrorífico donde se le escucha gritar a sus víctimas con la ce y la zeta como si viniera de Valladolid. Dijeron que se había suicidado (“cegado de su propia vida”) y luego que fue abatido por heroicos miembros de la Guardia Nacional (que en otro video se revelan como tiradores en busca de puntería) y es tanto el revoltijo y tanto el enredo que parece que se oculta la arrastrada falta de presupuestos para seguridad, las fallas burocráticas en mantenimiento, resguardo y excelencia museística que encharcan no sólo los tesoros arqueológicos de México, sino la totalidad de sus museos y sí, efectivamente, hay tanta confusión, enredo, mala leche y revisionismo revoltoso que no parece tan descabellado leer y ver hoy mismo que ya surgió un loquito cuyo delirio desquiciado se alimentó de violencia abundante en redes sociales y desánimos desatendidos que creyó convertirse en guardián de las piedras, defensor de los templos que se han revalorado como grandeza viva y no tesoro pretérito al grado de esgrimir un arma moderna (no de pedernal) para matar a quienes se acerquen con honesta admiración y terminan haciéndose una “fotito” (asesino dixit).

    A menos de un par de meses para volverse sede de un Campeonato Mundial de Futbol -por histórica tercera ocasión e indebidamente aliada con el nefando imperio comandado por otro loco bélico- México vuelve a sentir el telúrico marasmo de nuestras hondas confusiones: el humo ritual del copal y la danza del venado con plumaje multicolor allí mismo donde un presidente megalómano de la época del PRI entregó cientos de tractores alineados sobre ambos lados de la Calzada de los Muertos, mientras el Caudillo cabalgaba sobre un blanco corcel… allí donde siguen erguidos los templos manchados de sangre mientras rondan peligrosamente por las nubes unos globos aerostáticos sin rumbo ni seguridad… allí todos los días parecen corretearse el Sol y la Luna en un interminable relevo de vida y muerte.

  • El Gobierno asegura que los dos agentes de la CIA entraron al país con pasaporte diplomático y como turista

    El Gobierno asegura que los dos agentes de la CIA entraron al país con pasaporte diplomático y como turista

    Los dos agentes de la CIA que fallecieron el fin de semana pasado en un accidente de coche al regreso de una misión en Chihuahua entraron al país, respectivamente, como turista y con pasaporte diplomático. El gabinete de Seguridad ha reiterado este sábado en un comunicado que el Gobierno federal no fue informado ni tenía conocimiento de que los dos elementos extranjeros estaban en el país para participar en operativos como, tras el siniestro y muerte, quedó revelado. Ante la polémica de la última semana, la Casa Blanca apenas se ha limitado a reclamar a México mayor “compasión” por el fallecimiento de los dos ciudadanos estadounidenses y el dolor de sus familias. El comunicado de este sábado refrenda las condolencias y solidaridad que la presidenta Claudia Sheinbaum ya había trasladado días atrás públicamente.

    El accidente de coche en la sierra de Chihuahua abrió días atrás un nuevo frente en la relación entre México y Estados Unidos al revelar que al menos los dos agentes fallecidos en el terreno venían de participar en un operativo para desmantelar narcolaboratorios, pese a que las autoridades del Estado inicialmente dijeron que solo estaban en el país para tareas de entrenamiento con drones y que iban en el vehículo accidentado con el director de la Agencia Estatal de Investigación de la Fiscalía de Chihuahua y otro elemento del Ministerio Público porque estaban compartiendo transporte para ayudarles a trasladarse a la capital del Estado.

    La presidenta Claudia Sheinbaum desmintió a mitad de semana esta versión y aseguró en una conferencia matutina que los agentes de la CIA estaban trabajando “conjuntamente” con autoridades de Chihuahua en operativos. Reclamó al Gobierno estatal por permitir este tipo de actuación sin conocimiento del Ejecutivo federal. El detalle que han dado a conocer este sábado es que los dos agentes extranjeros entraron a México, uno, “en calidad de visitante sin permiso para realizar actividades” y el otro con pasaporte diplomático. Ninguno contaba con “acreditación formal para participar en actividades operativas en territorio nacional”, subraya el comunicado.

    El Gobierno de México reitera en el documento su voluntad de colaborar con Estados Unidos y de mantener una relación “estrecha, seria y respetuosa”. No obstante, unas líneas más arriba en el documento subraya que la legislación nacional no permite que agentes extranjeros desarrollen operaciones dentro del territorio, más allá del intercambio de información y cooperación técnica. “Siempre con respeto absoluto a la soberanía nacional, la reciprocidad, la confianza mutua y sin subordinación”, recoge el mensaje del Gobierno.

  • Punta Arenas, puerta de entrada a la Patagonia, un destino de sabores y naturaleza: “Tiene una mística que produce tranquilidad”

    Punta Arenas, puerta de entrada a la Patagonia, un destino de sabores y naturaleza: “Tiene una mística que produce tranquilidad”

    Matías Díaz, de 28 años, es arqueólogo y guía turístico en Torres del Paine y tiene el privilegio de trabajar en medio de la naturaleza. Nació en Punta Arenas, en la Región de Magallanes y Antártica chilena, con una infancia marcada por la vida en el campo en Bahía Carrera, recogiendo calafate (un fruto silvestre) con su abuela y primos para hacer mermeladas. Aun así, aunque es de profesión de guía, esta es la primera vez que él las hace de turista en el lugar que lo vio crecer. Va a bordo de un catamarán, de Solo Expediciones, maravillado por lo que ve, navegando por el Parque Marino Francisco Coloane, la primera reserva marina del país sudamericano, en el Estrecho de Magallanes. Tiene binoculares para observar aves, una de sus pasiones, y su cámara al cuello, listo para fotografiar con un gran lente a las ballenas jorobadas que se dejan de ver, varias veces, durante el trayecto. Es una travesía de unas 10 horas, que arranca a las 4.00 de la madrugada, precisamente, desde Bahía Carrera: se ve el amanecer entre fiordos, canales, cascadas y bosques prístinos, pasando por el Cabo Froward, el punto más austral de la masa continental de América, hasta llegar al Glaciar Sarmiento, en plena Cordillera Darwin.

    “A veces nos olvidamos de todo lo que tenemos en Punta Arenas, donde hay una ruta gastronómica que lleva nuestros platos y recetas locales al mundo, que van desde el cordero al palo hasta la cazuela de luche (un alga), con una oferta gastronómica que se ha ampliado. Y, hace unos 15 años, el turismo va hacia intereses especiales, como avistamiento de aves y de ballenas, y de la búsqueda de hongos en los bosques”, dice Díaz, quien desde 2023, junto a un grupo de amigos, organizan, al inicio del otoño, el Festival Micelio Austral, dedicado al mundo fungi. En su última versión, efectuada en la Universidad de Magallanes, el pasado 18 de abril, fueron más de 5.000 personas a sus talleres y caminatas por la península de Brunswick, donde está la Reserva Nacional Magallanes.

    Parte del sello y el encanto de Punta Arenas, ubicada a unos 2.200 kilómetros de Santiago, es el viento y el frío, que se capea con buen un café o un mate frente a un fogón mirando el Estrecho de Magallanes. Hoy se proyecta como un lugar de destino turístico por su historia, sus museos, como el emblemático Museo Salesiano Maggiorino Borgatello, el tercero más antiguo de Chile; sus tour de caminatas -algunas bajo la lluvia para observar su peculiar arquitectura- y una ruta gastronómica de platos locales y sofisticados, pero, en especial, por sus bellezas naturales. Aunque ha sido usada como un lugar de paso para llegar a las Torres del Paine, sobre todo desde que en 2019 se abrió un vuelo directo desde Santiago hasta Puerto Natales, ha desarrollado un polo turístico, y con panoramas y lugares para recorrer por varios días. En 2025 y 2026, el puerto de Punta Arenas batió un récord nacional, pues atracaron en el Muelle Arturo Prat más de 100 cruceros.

    Una muestra son los casi 10,1 millones de visitantes que al año tiene la zona franca, de 51 hectáreas, entre ellos turistas de la Patagonia argentina, y otros que pasan por Punta Arenas rumbo a la Antártica, de Europa, Estados Unidos y Asia. Es el polo de comercio y uno de los principales destinos turísticos de la ciudad. También, es de los centros comerciales más concurridos de las regiones Chile, sin contar a la Región Metropolitana de Santiago, y uno de los más antiguos del país sudamericano: en 2027 cumplirá 50 años.

    A finales de 2025, la zona franca de Punta Arenas inauguró el Mercado Zonaustral, con 18 emprendedores gastronómicos locales. Eugenio Prieto, gerente general de Zona Austral, señala que se trata de un espacio en que su carta destaca por los productos magallánicos, “con recetas locales, como el guanaco y el salmón. Es donde todos los visitantes se encuentran con la gastronomía magallánica”.

    Daniela Rodríguez, gerenta de la Cámara de Turismo de Magallanes Austro Chile, dice que Punta Arenas, “además de ser puerta de entrada a múltiples destinos, es una opción es gastronomía, historia, patrimonio y naturaleza. Y ofrece a turistas de diferentes perfiles una diversidad enorme de panoramas que están disponibles durante todo el año”.

    Si las actividades para observar ballenas y pingüinos son estacionales, Rodríguez señala que las navegaciones por el Estrecho de Magallanes para avistamiento de delfines, lobos marinos y aves, y las caminatas por distintos senderos y parques, se mantienen.

    Sabor y nostalgia

    Punta Arenas cuenta con una ruta gastronómica novedosa, también disponible todo el año, aunque caiga nieve. Uno de sus restaurantes tradicionales es La Luna, fundado en 2001 y que tiene una particularidad: en su segundo piso tiene a la vista los recuerdos intactos del Café del Cerro, un local emblemático en Santiago en los años de la resistencia a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), donde pasaron más de 500 cantantes, acogió al movimiento Canto Nuevo y Los Prisioneros tuvieron una controvertida presentación en 1986. Su dueño era Mario Navarro y hoy su hijo Emiliano gestiona La Luna.

    También hay restaurantes como Aima, que arrancó en julio de 2025 y que tiene una propuesta sofisticada, con una cocina a la vista y una barra de fuegos. O The Endurance Restaurant, ubicado dentro del hotel José Noguiera, en el Palacio Sara Braun, Monumento Nacional desde 1981. Está en el corazón de Punta Arenas y tanto su decoración como sus platos evocan al osado explorador Ernest Shackleton, que en agosto de 1914 partió a bordo del Endurance hacia al Atlántico Sur y el barco quedó atrapado en el hielo: 22 náufragos británicos fueron rescatados en enero de 1915 por la Armada chilena, a cargo del piloto Luis Pardo.

    En enero pasado la actriz Nicole Kidman visitó Punta Arenas, poco antes de viajar a la Antártica, alojó en el Hotel Cabo de Hornos, frente a la plaza de la ciudad, que fue recientemente remodelado: en 2024 se inauguró una nueva torre y una zona con un amplio restaurante que tiene como sello los productos locales. La ruta de alojamiento en la zona es diversa. Se suma el hotel boutique La yegua loca, emplazado en una casona típica de la Patagonia de 1929, de madera y con un gran ventanal. Tanto sus habitaciones como el restaurante, donde cenaron hace tres meses Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones, y el bar, son con vista al Estrecho de Magallanes.

    Delfines australes y un fogón

    Cristián Argel, de Turismo Kayak Agua Fresca, es uno de los pioneros en el desarrollo de este rubro en la ciudad. “Antes en Punta Arenas era vista como un lugar de paso, pero hoy se transformó en un destino”, dice. Es testigo de su evolución como atractivo tanto de visitantes locales como internacionales. Cerca de un fogón, en una fría mañana, y con un cielo que solo tiene esta zona austral de Chile, cuenta que hay rutas para navegar en el Estrecho de Magallanes y observar delfines australes, que siguen a las lanchas con saltitos inolvidables. Son embarcaciones pequeñas, que bajan la velocidad y se detienen para cuidar a los delfines. Agrega las visitas para ver pingüinos y la Estancia Olga Teresa, donde está la condorera más grande de Sudamérica, en Río Verde, a 70 kilómetros de la capital de la región de Magallanes.

    Una ruta fundamental es el Parque Estrecho de Magallanes, a 52 kilómetros de la ciudad, de 250 hectáreas. Rico en biodiversidad, se camina dentro del Bosque Magallánico y es posible observar especies Nothofagus, como el coigüe de Magallanes, lenga y ñirre y, ciertamente, calafate, un emblema de la zona. Además de aves, como el carpintero negro y el pilpilén austral, entre muchas más. Tiene cuatro senderos largos, para hacer un trekking suave y otros más intensos y seis miradores. Uno de ellos es el Tierra del Fuego, que mira al Estrecho.

    En el interior del Parque está el Fuerte Bulnes, Monumento Histórico desde 1968, y que cuenta la historia de la región de Magallanes. En los años 40 se levantó una reproducción, de acuerdo con los planos originales, de la capilla, el cuartel y la cárcel, construidos con madera local. Es el primer asentamiento chileno en la zona, cuando el expresidente Manuel Bulnes (1841-1851), ordenó, en 1843, la toma de posesión del Estrecho de Magallanes en nombre de Chile.

    Nikolas Cordonnier, guardaparques, es un fanático de la zona y de su trabajo en medio de la naturaleza, tal como Matías Díaz. “La gente mira a Torres del Paine, pero Punta Arenas tiene su propio encanto, con muchos destinos aledaños y desconocidos”. Entre esas rutas menciona a la Reserva Laguna Parrillar y la Reserva Forestal de Magallanes. “Son muy accesibles. Hay diversas especies de flora y fauna locales, muchas de ellas nativas”.

    Es un día soleado, y Cordonnier, desde el Mirador Tierra del Fuego, respira profundo y dice: “Estamos donde termina América, al medio del Estrecho de Magallanes. Este es un lugar donde uno realmente se siente al final de todo. No cambiaría la paz que hay que acá, una magia, un algo que uno no puede describir. Pero tiene que ver siempre con el hecho de estar aislado, con una mística que produce tranquilidad. Es como una paz diferente”.

    Y agrega, sonriendo: “Lo más peligroso que hay acá son los pumas, aunque toparse con uno es difícil”.

  • Recuerdos cada vez más borrosos

    Recuerdos cada vez más borrosos

    Mara y Manu son dos amigas que fundan su amistad en esos años intensos de la primera juventud. En un Santiago encabalgado entre la democracia y la dictadura, ambas buscan un espacio, un lenguaje y unas experiencias que les permitan definirse a sí mismas. Sin embargo, de modo inesperado, Mara desaparece sin dejar rastro. A pesar de que la transición a la democracia chilena esté dando sus primeros pasos —la acción transcurre en los tempranos años 90—, la militancia de su amiga, sobre la cual no se explicitan muchos detalles, la obliga a pasar a la clandestinidad. Ese tránsito deja a Manu estupefacta, atenta a cualquier señal de vida de Mara y llenando los vacíos que, en distintas dimensiones, ha dejado su marcha.

    La anécdota de Dónde puedo dejarlo (Anagrama, 2026), empero, no da cuenta por sí sola de las muchas virtudes de esta obra, de enorme sutileza poética y colmada de imágenes emotivas en torno a la amistad, la ausencia y la pérdida. Como toda buena literatura, la más reciente entrega de Alejandra Costamagna se juega sus fichas en el cómo más que en el qué. Así, ese lenguaje íntimo, a media voz, donde los espacios domésticos y los afectos son protagonistas, es la mayor virtud de un libro conmovedor.

    A pesar de la desaparición de su amiga, la vida de Manu debe continuar. Su trabajo en una agencia de noticias, desde cuya oficina puede ver La Moneda y sus cicatrices; su relación con Rolo, un fotógrafo aficionado a las plantas, o la cercanía con Juan, el padre de la desaparecida, dan cuenta de que el paso del tiempo no se detiene. Mientras la ausente parece congelada en unas fotografías pegadas con chinches en su antigua habitación, Manu debe seguir adelante. Aunque de vez en cuando llega una carta de Mara desde donde sea que se esconde —siempre fugaz, incompleta y etérea—, es mucho más grande el peso de la ausencia, la preponderancia que tiene el recuerdo de un pasado compartido, de ese tiempo donde se acompañaron en sus lutos, rebeldías y aprendizajes.

    La novela no descuida la atención por los detalles que componen la intimidad. El uso de la segunda persona, por ejemplo, otorga una particular complicidad al relato al situarnos a nosotros, los lectores, a un costado de la acción, convirtiéndonos en observadores privilegiados de Manu y sus peripecias: “Eras incapaz de concentrarte, tu cabeza un alboroto. La carta en la mochila, llamándote. Miraste el reloj de pared, bajaste corriendo las escaleras”. Así, somos testigos de una dinámica doméstica, privada, que aleja a Dónde puedo dejarlo de cualquier ambición de totalidad. Aunque la política esté presente en las razones que llevan a Mara a esconderse o en una ciudad donde los grafitis dicen “Pato traidor”, el centro de la novela discurre por otros cauces. Importa más la tristeza de una fiesta celebrada en ausencia de la cumpleañera, el silencio que se instala puertas adentro entre Manu y Rolo o la disputa de la protagonista con su gata (siempre hay gatos en la narrativa de la autora) por los espacios tibios en las sábanas recién desocupadas.

    Como en otros trabajos de Costamagna, aquí la textura del relato juega un papel protagónico. La atención al lenguaje, las imágenes fragmentadas o la inclusión de un diccionario personal que se intercala en sus páginas dan cuenta de una narración que no deja de observarse a sí misma como artefacto literario, y esto se nota también en la evolución de los personajes de la novela. Como cuando Manu se da cuenta, por las palabras que utiliza su amiga, de que Mara está cambiando: “la palabra ‘muchacho’ te pareció, al verla en su caligrafía manuscrita, una coordenada muy clara de su mudanza. Mara empezaba a ser otra también en las palabras”. Los usos de uno u otro término no son solo signos de cambio, sino también de que se está transitando a un lugar distinto a aquel donde se creció, donde se conoció el mundo de la mano de conceptos atados a la propia biografía: “olvidar de una vez las palabras huacha, descueve, charchazo, cachivache, cachureo, chiquilla, marimacha, pituco, polola, hallulla, cachipún, pichanga. / buscar en librerías de viejo un diccionario de localismos del nuevo destino, ensayar el acento de la supervivencia, hablarle al espejo”.

    A pesar de algunos detalles menos logrados —una larga escena en Buenos Aires, por ejemplo, a donde la protagonista es enviada a cubrir una muy innovadora obra de teatro, no calza bien con el tono íntimo y delicado del resto del volumen—, Dónde puedo dejarlo confirma a Alejandra Costamagna como una de las mejores representantes de su generación dentro de la narrativa chilena. Con una voz sólida y coherente, capaz de hurgar con sutileza en el trauma y el duelo, demuestra la capacidad de la literatura para apuntar a aquello que duele, pero sin que los personajes o los lectores quedemos abandonados a la desesperanza ni al vacío.