Lima, 28 jul (EFE).- La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, y el presidente de Chile, José Antonio Kast, reiteraron este martes en Lima su “total disposición a consolidar el diálogo de alto nivel” entre su países.
Fujimori, quien asume este martes la jefatura de Estado peruana, se reunió con Kast en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú, en el centro histórico de Lima, junto con el canciller peruano designado, Carlos Espá.
Durante el encuentro, ambas autoridades también valoraron “avanzar conjuntamente frente a desafíos compartidos” entre sus países, señaló la Cancillería peruana en un mensaje publicado en la red social X.
Entre los desafíos mencionaron la delincuencia organizada transnacional, los desastres naturales, el transporte público y la reforestación.
En una posterior declaración ante medios, Kast sostuvo que pudo “tener una muy buena conversación bilateral” con Fujimori y aseguró que la “visión de unión y encuentro entre países es muy relevante y algo que tenemos que profundizar”.
Destacó, en ese sentido, que los lazos de amistad, diplomáticos y comerciales con Perú “están en un muy buen momento” y que conversaron sobre la situación que se puede presentar por los temporales y el impacto del fenómeno climático de El Niño.
Agregó que Chile puede colaborar transmitiendo su experiencia en la prevención y respuesta ante el impacto de los recientes temporales en su territorio.
El mandatario chileno arribó a Lima este lunes para participar en la ceremonia de investidura de Fujimori, invitado junto a otros gobernantes de la región por la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).
El pasado 10 de julio, Kast ya había sostenido una videollamada con Keiko Fujimori para dialogar sobre materia migratoria y la necesidad de fortalecer la coordinación para combatir el crimen organizado transnacional, además del narcotráfico y otras amenazas.
Según comunicó la Presidencia chilena en esa fecha, Kast felicitó a Fujimori por su triunfo electoral, y ambos líderes reafirmaron el compromiso de ambos países para continuar fortaleciendo su relación de amistad, profundizando la cooperación bilateral y promoviendo el intercambio comercial.
Kast ha planteado en múltiples intervenciones públicas la necesidad de abrir un corredor humanitario para los migrantes irregulares, con el apoyo de los países vecinos, como una eventual salida a la crisis migratoria y de seguridad.
Sin embargo, las autoridades peruanas han trasladado hasta el momento sus reparos a la propuesta original de Kast por los riesgos de seguridad, falta de garantías de continuidad del tránsito de los inmigrantes y la posibilidad de que terminen asentándose en su territorio.
Kast informó que también conversó en Lima con los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa, y Bolivia, Rodrigo Paz, y con el vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, con el objetivo de trabajar en conjunto en temas como seguridad y migración, para “mejorar la calidad de vida en nuestras naciones”.
Ciudad de México, 28 jul (EFE).- La Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con la Armada de México, en funciones de Guardia Costera, interceptó este martes una embarcación menor que transportaba 1.140 kilogramos de cocaína en el océano Pacífico, a unas 385 millas náuticas al suroeste del estado de Chiapas.
El operativo sucedió durante las labores de vigilancia y patrullaje costero, cuando el personal naval detectó una embarcación con cuatro motores y tres tripulantes a bordo que transportaban 38 bultos de cocaína, 33 bidones con unos 840 litros de combustible y dos radiobalizas.
La droga incautada fue trasladada a Puerto Chiapas, Chiapas, donde se puso bajo custodia de las autoridades competentes.
El decomiso representa un golpe económico de 248,9 millones de pesos mexicanos (unos 14,29 millones de dólares) para el crimen organizado y evita que aproximadamente dos millones de dosis de droga individuales lleguen al mercado, de acuerdo con las estimaciones económicas realizadas por las autoridades federales.
Con este nuevo operativo, la Semar informó de que la cocaína incautada en alta mar durante la presente administración federal supera ya las 80 toneladas.
La incautación se enmarca en un contexto en el que México ha recibido presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para combatir más activamente al narcotráfico, incrementando las tensiones entre ambos gobiernos en materia de seguridad y combate al crimen organizado.
Lima, 28 jul (EFE).- La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, y el vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, ratificaron este martes en Lima la decisión de los gobiernos de sus países de restituir las relaciones diplomáticas plenas con el recíproco nombramiento de embajadores en Lima y Bogotá.
La decisión fue anunciada durante una reunión que Fujimori sostuvo junto a su canciller designado, Carlos Espá, con la misión enviada por el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, a la toma de mando de este martes en Perú.
En la cita, que se celebró en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el centro histórico de Lima, “se coincidió en la importancia de fortalecer la relación bilateral y elevar el nivel de representación en ambos países a través del nombramiento de embajadores”, indicó la Cancillería peruana en la red social X.
Perú y Colombia acordaron en marzo de 2025 relanzar sus relaciones bilaterales, interrumpidas desde 2023 tras la destitución del presidente izquierdista Pedro Castillo y su reemplazo por la conservadora Dina Boluarte, pero desde entonces no habían concretado el envío de sus embajadores.
En ese momento la decisión fue anunciada tras una reunión privada entre el entonces canciller peruano Elmer Schialer y su par colombiana Laura Sarabia.
Las relaciones entre los dos países se enfriaron en marzo de 2023, cuando Lima retiró a su embajador en Bogotá por declaraciones del presidente Gustavo Petro que consideradó “injerencistas”.
Petro rechazó en sus declaraciones que el exmandatario Castillo (2021-2022) hubiera intentado dar un golpe de Estado en diciembre de 2022, razón por la que fue destituido y luego condenado a 11 años y 5 meses de prisión, y tampoco reconoció a su sucesora, la vicepresidenta Dina Boluarte como mandataria peruana.
En agosto del año pasado, los gobiernos de ambos países ya señalaron que el restablecimiento de las relaciones bilaterales se iba a concretar con el nombramiento recíproco de embajadores.
Sergio Jadue, el expresidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile (ANFP), se ha anotado un importante triunfo judicial luego que este martes un tribunal chileno declarara el sobreseimiento por los delitos tributarios y de apropiación indebida que habría cometido mientras estaba al mando del fútbol local. El 13° Juzgado de Garantía de Santiago afirmó que los cargos en contra del exdirigente, que fueron presentados tras una investigación de la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente, estaban prescritos. Jadue lleva casi una década fuera de Chile por su participación en el escándalo de corrupción al interior de la FIFA, conocido como el FIFA Gate.
La resolución surge a partir de un alegato de la defensa de Jadue, que ha planteado que a partir de la salida del exdirigente desde Santiago, en noviembre de 2025, todos los cargos que pesaban en su contra se habían prescrito al haber pasado más de 10 años desde su comisión. Este argumento había sido rechazado por la Fiscalía y el Servicio de Impuestos Internos (SII), que afirmaban que el cómputo debía comenzar a partir del 26 de enero de 2017, cuando la Corte de Apelaciones de Santiago accedió a una solicitud del Ministerio Público para dar inicio al proceso de extradición del chileno desde Estados Unidos.
El sobreseimiento aplicado a favor de Jadue también se ha aplicado hacia Mauricio Etcheverry, que fue uno de sus colaboradores más cercanos durante su gestión en la ANFP.
Sergio Jadue vive en Miami desde 2015, ciudad a la que llegó luego que la justicia estadounidense iniciara las investigaciones contra los principales dirigentes del fútbol mundial por la millonaria entrega de sobornos en la adjudicación de los derechos televisivos de los eventos deportivos, además de la comercialización y organización de los campeonatos internacionales. El chileno, que también ejerció como primer vicepresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), se declaró culpable de los cargos de este caso para acceder a una rebaja de condena. También fue calificado como un testigo protegido del FBI por su colaboración en las indagatorias en contra de los otros directivos. La entrega de la sentencia en su contra ha sido postergada 16 veces, en una espera que le ha permitido radicarse en Florida. En mayo de 2016 la Comisión de Ética de la FIFA decretó su inhabilitación de por vida para realizar cualquier actividad (deportiva o administrativa) asociada al fútbol.
En paralelo a su rol en el FIFA Gate, Jadue fue investigado por otras irregularidades cometidas durante su paso por la administración del fútbol chileno. En diciembre de 2016 se informaron de los cargos en su contra —trámite que en la justicia chilena es conocido como formalización— en ausencia, en donde se dio cuenta de una querella presentada por la propia ANFP en su contra. El exfiscal Carlos Gajardo, que en aquella época ejercía como persecutor de la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente, explicó el requerimiento en contra del exdirectivo. “Esta persona no presentó las declaraciones [de renta] o sus declaraciones fueron maliciosamente incompletas o falsas respecto a los ingresos que él obtuvo“, detalló Gajardo al momento de presentar la formalización.
Jadue fue elegido como presidente de la ANFP en 2011. Era dirigente de Unión La Calera, un humilde equipo representativo de La Calera, su ciudad natal. Llegó al cargo a los 31 años y luego de un tormentoso proceso que fue antecedido por la fallida elección del español Jorge Segovia. La gestión del exdirectivo, que también ejercía como presidente de la Federación de Fútbol de Chile, estuvo marcada por algunos hitos como la salida del entrenador argentino Marcelo Bielsa de la selección chilena; el fugaz proceso de Claudio Borghi; y el exitoso arribo de Jorge Sampaoli, con el que logró ganar la primera Copa América para Chile en el torneo realizado en 2015. Durante su administración La Roja de Chile clasificó al Mundial de Brasil de 2014, en donde la llamada generación dorada de futbolistas chilenos alcanzó su máximo rendimiento deportivo.
El auge y la caída de Sergio Jadue ha sido objeto de análisis y también ha servido como argumento para algunas ficciones como El presidente, una serie de Amazon estrenada en 2020 que narra su rol en el FIFA Gate. En junio de 2024, el exdirigente ingresó una demanda ante una corte de Florida en donde acusó a la plataforma de streaming de “difamación” por la forma en la que expuso la historia.
La lideresa de Fuerza Popular asume la presidencia tras imponerse por un estrecho margen en las elecciones —menos de 50.000 votos de diferencia sobre el izquierdista Roberto Sánchez—. Lo hace reivindicando el legado de su padre, Alberto Fujimori, el exmandatario condenado por delitos de lesa humanidad y corrupción, fallecido en libertad en 2024, cuya figura sigue polarizando a la sociedad peruana. “Papá, hoy el Perú te recuerda y millones te llevan en su corazón. Sé que me acompañas en este día tan importante”, escribió en la mañana de este martes.
Roberto Sáchez al exterior del Congreso de Perú, este martes.Alessandro Cinque (REUTERS)
La jornada comenzó con el tradicional Te Deum en la Basílica Catedral de Lima. El cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima, removió la mañana con una homilía donde denunció la existencia de políticos que “usan la religión para su posición partidaria y así obtener votos”, cuando al mismo tiempo desearían que “la Iglesia no cuestione” la realidad. “Abandonemos la mezquindad de pensar solamente en nuestros desarrollos individuales y del grupo al que pertenezcamos, para procurar el bien común de todos”, dijo. El cardenal finalizó su misa recordando a las víctimas de la represión estatal de los últimos años.
Al mediodía, en el Congreso de la República, Keiko Fujimori prestará juramento y ofrecerá su mensaje a la nación. Este martes también jura su consejo de ministros, del que hasta ahora solo ha confirmado tres nombres: Luis Galarreta como presidente del Consejo de Ministros, Elmer Cuba en Economía y Finanzas y Carlos Espá en Relaciones Exteriores. La composición final del gabinete será una de las primeras señales para medir si la nueva presidenta opta por un Ejecutivo de apertura o concentra el poder en su círculo político más cercano.
La investidura de Keiko Fujimori está llamada a poner fin a una década de inestabilidad política e institucional, un periodo del que ella misma es señalada por sus detractores como una de las principales responsables debido al papel que desempeñó Fuerza Popular en los sucesivos enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Congreso. Desde 2016, Perú suma nueve presidentes, la mayoría de ellos con mandatos interinos, baja aprobación ciudadana o gobiernos atravesados por crisis políticas permanentes. El cambio de mando también cierra el ciclo encabezado por José María Balcázar, cuyo mandato provisional estuvo caracterizado por el silencio y la invisibilidad.
José María Balcazar llega al Congreso de Perú.Miguel Paredes (AP Photo/Miguel Paredes)
La transmisión del mando está precedida por una controversia inusual. Fernando Rospigliosi, presidente del Congreso saliente y dirigente de Fuerza Popular, sostuvo que el mandato de Balcázar concluía el 27 de julio y lo instó públicamente a entregar la banda presidencial un día antes de la ceremonia oficial. La afirmación fue cuestionada por constitucionalistas, que advirtieron sobre el riesgo de generar un vacío de poder. Este martes Balcázar entregó la banda presidencial. Ha sido el nuevo presidente del Congreso, Miguel Torres, quien se la ha colocado a Fujimori. Torres es el segundo vicepresidente electo y en la víspera fue elegido como presidente del Senado.
Presencia internacional y protestas
La ceremonia cuenta con una nutrida presencia internacional. Entre los primeros dignatarios en llegar a Lima estuvieron el rey Felipe VI de España y el vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quien encabeza la delegación enviada por Washington. También figura el ministro de Ciencia y Tecnología de China, Yin Hejun, así como el canciller de Japón, Horii Iwao. En cuanto al continente, destacan los presidentes Javier Milei, de Argentina; Daniel Noboa, de Ecuador; Santiago Peña, de Paraguay; Yamandú Orsi, de Uruguay; José Raúl Mulino, de Panamá, Nasry Asfura (Honduras) y Mike Eman, el primer ministro de Aruba. En contraste, los gobiernos de México, Brasil y Venezuela no han enviado representación al más alto nivel.
Fuera del Congreso, el inicio del nuevo Gobierno transcurre bajo un clima de abierta confrontación política. Diversos colectivos de derechos humanos, organizaciones estudiantiles y familiares de víctimas de la violencia estatal han convocado una movilización nacional bajo el lema “Keiko no me representa. Por justicia, memoria y verdad”. Uno de los movimientos más simbólicos son los deudos de los casos La Cantuta y Barrios Altos, dos de los episodios más emblemáticos de violaciones a los derechos humanos durante el régimen de Alberto Fujimori. “Nosotros no nos vamos a sentar a conversar con ella y jamás la vamos a reconocer públicamente como presidenta”, declaró Gisela Ortiz, familiar de una de las víctimas de La Cantuta y exministra de Cultura.
El primer día de Gobierno también anticipa los desafíos que marcan el inicio del quinquenio. Además de definir el rumbo económico y la política exterior, Fujimori deberá responder a una creciente ola de criminalidad, afrontar los efectos de un nuevo episodio del fenómeno El Niño y atender la reconstrucción de Pumpunya, la localidad de la sierra central devastada días atrás por un sismo. Sobre la mesa también estarán decisiones de alto impacto político, como los pedidos de indulto de los expresidentes Pedro Castillo y Alejandro Toledo, asuntos que pondrán a prueba la promesa de gobernar para un país que llega a esta transición profundamente dividido.
Lima, 28 jul (EFE).- Perú vive este martes su noveno cambio de presidente en diez años con la investidura de la nueva presidenta, Keiko Fujimori, que asume el mando del país para los próximos cinco años (2026-2031), tras haber ganado las elecciones presidenciales de manera muy ajustada, por una diferencia de menos de 50.000 votos sobre el izquierdista Roberto Sánchez en la segunda vuelta.
La hija y heredera política del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) es la primera mujer en ser elegida jefa del Estado de Perú, un hito con el que busca acabar con la inestabilidad política que ha marcado al país en la última década, en una espiral de destituciones presidenciales promovidas desde el Parlamento, la mayoría con los votos del fujimorismo.
A diferencia de sus predecesores, Fujimori cuenta en principio con el suficiente respaldo en el Parlamento para poder completar todo su mandato.
Su asunción supone el regreso del fujimorismo al Gobierno de Perú, casi 26 años después de que su padre dimitiese por fax desde Japón tras destaparse un gran escándalo de corrupción en el que también estaba inmerso su mano derecha, el asesor Vladimiro Montesinos.
En este cuarto de siglo, la hija mayor y heredera política del exmandatario asumió las riendas del fujimorismo con el propósito de recuperar el poder y limpiar el nombre de su padre, que fue condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, además de otros cargos por diversos casos de corrupción.
Ese día llega para Fujimori este martes, tras haber perseverado su propósito de alcanzar la Presidencia pese a perder de forma consecutiva tres elecciones en la segunda vuelta (las de 2011, 2016 y 2021), y haber pasado cerca de año y medio en prisión preventiva entre 2018 y 2020, imputada por presunto lavado de dinero en la financiación irregular de sus campañas electorales.
El rey y ocho presidentes asisten
En total hay diez jefes de Estado y de Gobierno que llegaron a Perú para la ceremonia, entre ellos el rey de España, Felipe VI; y los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Chile, José Antonio Kast; Ecuador, Daniel Noboa; Honduras, Nasry Asfura; Panamá, José Raúl Mulino; Paraguay, Santiago Peña; y de Uruguay, Yamandú Orsi.
También asisten el vicepresidente electo de Colombia, Juan Manuel Restrepo, y expresidentes de diversos países de América Latina, entre ellos varios que tuvieron relación con Alberto Fujimori.
Es el caso del chileno Eduardo Frei (1994-2000) y el ecuatoriano Jamil Mahuad (1998-2000), con quien en 1998 se firmaron los acuerdos de paz que pusieron fin a un largo conflicto limítrofe entre ambos países que llevó a una serie de guerras.
Asimismo, Fujimori invitó a varias exmandatarias como la panameña Mireya Moscoso (1999-2004) y la boliviana Jeanine Áñez (2019-2020), además de al panameño Mario Abdo Benítez (2018-2023) y al presidente del Partido Popular (PP) de España, Alberto Núñez Feijóo, quien la respaldó y pidió el voto en su favor en la reciente elección.
Primero discurso y nombramiento de ministros
El acto de investidura está programado para el mediodía (17.00 GMT) en el Congreso de Perú, donde a Fujimori se le impondrá la banda presidencial y pronunciará su primer discurso como jefa de Estado, en el que se espera que anuncie algunas de sus primeras medidas como mandataria.
Para la tarde de este mismo martes está previsto que nombre a su Consejo de Ministros, cuyos principales miembros ya fueron anunciados el lunes, con el vicepresidente Luis Galarreta como primer ministro, el economista Elmer Cuba al frente de la cartera de Economía y Finanzas y el periodista y excandidato presidencial Carlos Espá en Relaciones Exteriores.
Luis Manuel Otero Alcántara camina por las calles de Miami con una sensación extraña: nadie lo retiene ni lo vigila.
El artista cubano de 38 años, una de las principales figuras de la disidencia de la isla, acaba de comenzar su vida en el exilio tras cumplir en su país una condena de cinco años de cárcel por ultraje a los símbolos patrios, desacato y desórdenes públicos.
Pero llevaba mucho más tiempo sin sentirse realmente libre.
Cuando en 2021 entró en la prisión de máxima seguridad de Guanajay (unos 30 km al oeste de La Habana) ya acumulaba años de vigilancia permanente, decenas de arrestos y noches de calabozo por sus acciones artísticas contra el régimen.
Cofundador del Movimiento San Isidro, un colectivo de artistas y activistas opositores al gobierno cubano, Otero Alcántara convirtió el arte del performance en un arma para desafiar al poder.
Desde convivir un mes con la bandera cubana como parte de una obra hasta crear un Museo de la Disidencia o protagonizar huelgas de hambre, sus acciones lo transformaron en la principal figura no partidista de la oposición cubana y uno de los mayores dolores de cabeza para el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Otero Alcántara aterrizó el 18 de julio en el aeropuerto de Miami, donde le esperaba un grupo de amigos y seguidores. [Getty Images]
Su último arresto durante las históricas protestas antigubernamentales de julio de 2021, el juicio a puerta cerrada un año después y las huelgas de hambre que protagonizó en sus cinco años entre rejas llamaron la atención de organizaciones de derechos humanos, artistas, intelectuales y gobiernos democráticos.
Amnistía Internacional lo declaró preso de conciencia y la revista Time lo incluyó en su lista anual de las 100 personas más influyentes del mundo.
Tras cumplir su condena, las autoridades cubanas condicionaron su liberación al exilio: Estados Unidos le concedió un permiso humanitario y su embajada en La Habana facilitó el viaje a Miami.
Otero Alcántara nos recibe en camiseta y bañador en el hotel donde se hospeda temporalmente, cerca del popular barrio de la Pequeña Habana.
Se muestra efusivo, locuaz, con el brillo en la mirada que delata su estrenada libertad; impaciente por compartir sus anécdotas y reflexiones sobre los largos días en prisión y anunciar sus próximos pasos como artista y activista en el exilio.
A continuación la entrevista de BBC Mundo a Luis Manuel Otero Alcántara, editada y recortada para mayor claridad y concisión.
¿Por qué estuviste cinco años en prisión?
Estuve cinco años en la cárcel por ejercer la libertad de expresión e intentar que los cubanos tengan libertades.
Soy artista visual, artista pástico, y puse el arte al servicio de los cambios que necesita Cuba, pero allí hay una dictadura que no permite que el arte sea crítico ni proponga cambios sociales.
Hubo un momento en que todo lo que hacía terminaba en un calabozo. Estuve más de 90 veces en un calabozo en tres o cuatro años.
Éramos artistas del barrio e inspirábamos a la gente a decir: “Si él puede, yo también”. Todo aquello fue construyendo un espacio cívico que terminó desembocando en el 11 de julio de 2021.
Y ahí ellos dijeron: “No, ya”. Y me metieron cinco años preso.
Una de las obras que utilizaron para encarcelarme fue la de la bandera cubana. Durante un mes anduve con ella a todas partes: me bañé con ella en la playa, fui a los carnavales y entré con ella al baño. Quería generar una discusión sobre la patria y los símbolos. Me condenaron por ultraje a los símbolos patrios, desacato y escándalo público.
El artista compartió con BBC Mundo detalles y reflexiones de sus 5 años en la cárcel cubana. [WALTER FOJO BBC]
¿Cómo fue el juicio?
Fue horrible, una especie de circo, un montaje. La fiscal, los abogados y todo el mundo sabían que serían cinco años y que ninguno de ellos había tomado la decisión.
El momento más difícil fue cuando entró mi familia. Mi tía dijo: “Yo no sé por qué mi sobrino está aquí, si es un buen muchacho”. Se me encogió el corazón y empecé a llorar. Intentaba aguantar para no demostrarle a la dictadura que me quebraba, pero somos seres humanos: lloramos, sufrimos y tenemos familia.
Mi abogado recordó que habían intentado construirme un juicio decenas de veces sin poder probarme nada.
¿Qué sentiste cuando te comunicaron la condena?
La prisión, para mí, también fue como un bastión de lucha: el símbolo de la lucha, el símbolo de la resistencia, el símbolo de la injusticia. Sabía que mis amigos la convertirían en una bandera para mostrarle al mundo aquella injusticia.
Pero no deja de ser difícil cuando te dicen cinco años. Tu cabeza empieza a calcular: “Tengo 32 o 33 años; saldré con 38”. Piensas en la juventud y en quién eres.
Nunca dejé de luchar en la cárcel. Si estuve cinco años, podía haber estado veinte.
¿Cómo era tu celda?
Estaba en el área de máxima seguridad de Guanajay, donde había personas condenadas a cadena perpetua. Había cámaras en cada esquina. Vivíamos cuatro personas en una celda de unos cuatro metros por tres, con cuatro literas de cemento y un baño sin puerta. Tú mismo colocabas una cortina, pero la intimidad estaba completamente rota.
Tenías que convivir con el calor, el frío, el humo, los olores y los caracteres de los demás. A veces sentías que no entraba aire por la ansiedad, la depresión y el encierro.
Vista exterior de la prisión de máxima seguridad de Guanajay, en la provincia de Artemisa, a unos 30 kilómetros al oeste de La Habana. [Getty Images]
¿Cómo continuaste creando y protestando desde la prisión?
El régimen juega con el tiempo de la gente. Desde niño te obliga a dedicarle tu tiempo: tienes que ir a sus marchas y actos porque, si no, te señalan. En prisión comprendí que mi tiempo y mi narrativa tenían que ser míos.
Creé una obra en la que vendía cada día de mis cinco años preso. Quien compraba uno recibía un fragmento de almanaque y una especie de contrato. El arte me ayudaba a mantenerme activo. No era solamente un preso mirando el techo mientras sus amigos trabajaban fuera.
Cuando intentaban presionarme, protestaba. Hice alrededor de seis o siete huelgas de hambre. Una vez estuve unos 48 días en huelga de hambre.
También me enviaban a una celda de castigo, a veces durante un mes. La última vez había muy poca luz, pero pinté una serie de militares frustrados y rotos. Me decomisaron las obras, pero nunca volvieron a llevarme allí. Quizá comprendieron que no conseguirían quebrarme.
¿Desde cuándo te ofrecieron el exilio?
Nada más llegar a prisión me dijeron que la única manera de salir era abandonar Cuba. Me dijeron que nunca más pisaría las calles de Cuba. Durante el primer año y medio me negué. No entendía por qué tenía que marcharme expulsado y sin poder regresar.
Con el tiempo comprendí que la Seguridad del Estado no permitiría que volviera a caminar por la calle y que yo tendría más posibilidades de cambiar las cosas desde fuera.
Dentro de una dictadura gastas el 70% u 80% del tiempo lidiando con la represión: detenciones, vigilancia, cortes de internet, teléfonos confiscados y registros de tu casa. Queda muy poco espacio para crear.
Otero Alcántara en 2018, cuando sus performances y obras irreverentes le costaban noches de calabozo. [Reuters]
¿Cuándo terminaste aceptándolo?
Llegó un momento en que sentí que mi misión dentro de Cuba ya se había cumplido. Ir preso allí es fácil, pero me pregunté qué podía producir ahora mi encarcelamiento. Desde fuera puedo dedicar mucho más tiempo a crear y a buscar nuevas formas de fracturar la dictadura.
Pero no es un regalo. El exilio es sumamente cruel. Ya empiezo a sufrirlo: no puedo ver a mi hijo ni participar en su vida, y también dejé a mis sobrinos. El exilio es otra forma de violencia política. No me salvé; salí hacia otro tipo de violencia.
¿Cómo es la alimentación en una cárcel cubana?
Si quieren saber cómo está la comida en la prisión, miren cómo está la comida en Cuba.
Un país colapsado, que no puede dar leche a los niños ni atender a los ancianos, tampoco alimenta bien a sus presos.
Yo me alimenté en la cárcel gracias a lo que me mandaban mis amigos.
Ellos, mi familia y las mujeres de Bauta se organizaban para llevarme comida, medicinas y todo lo necesario.
Mi familia recorría 30, 40 o 50 kilómetros sin transporte y cargando sacos.
En la cárcel, la comida enviada por una familia tenía algo especial. Aunque fuera arroz con huevo, llevaba un condimento extra: el amor. Cuando la abuela de algún compañero le enviaba comida y él compartía conmigo, yo la prefería a cualquier paquete de galletas.
La comida también era un símbolo de resistencia.
Otero Alcántara asegura que logró alimentarse relativamente bien en la cárcel gracias a la comida que le llevaban sus familiares y amigos. [WALTER FOJO BBC]
¿Recibías un trato diferente por ser un preso conocido?
Sí, con ventajas y castigos.
En mi pasillo daban algo más de comida porque estaban los condenados a cadena perpetua, que no tienen nada que perder y si no les das suficiente comida, protestan. Como no pueden castigarlos mucho más, intentan mantenerlos relativamente calmados.
Y porque la Seguridad del Estado quería mantenerme relativamente tranquilo, pintando y sin protestar. Sabían que algún día podía salir y contarlo.
Mi visibilidad también ayudó a evitar algunos abusos contra otros presos, porque una denuncia telefónica tenía impacto.
Pero no recibí las rebajas de condena habituales y durante una etapa no podía hablar con nadie: apartaban a quienes se acercaban a mí. Llegaron a cerrar todo el penal cuando me sacaban al patio.
Yo tenía a un preso vigilándome durante todo el día, además de los guardias y las cámaras. Ese preso dormía en mi celda, controlaba qué hacía y se comunicaba directamente con la Seguridad del Estado.
En todo caso, eso demuestra que la prensa y la presión internacional sí funcionan: el régimen sabía que sus acciones podían tener consecuencias.
El artista reconoce que su fama le otorgó ciertos privilegios, aunque también una mayor vigilancia, y le privó de rebajas de condena. [WALTER FOJO BBC]
¿Qué fue lo más duro de esos cinco años?
Lo más fuerte de la prisión es estar preso, el encierro. Podría contar episodios de violencia, pero también existe una violencia constante y menos visible: el aislamiento.
Durante cinco años, en las visitas solamente veía a mi novia, a mi hijo y a mi tía.
Hubo una etapa en que, si hablaba con otro preso o empezaba a sentir afecto por alguien, lo trasladaban. La gente terminó teniendo miedo de acercarse a mí.
Una vez, después de cuatro años sin ver a otras mujeres que no fueran familiares o guardias, me permitieron asistir a una actividad con presas de otro centro. Bailé y brincaba como un niño.
Pero fue un solo día y también pudo ser una puesta en escena de la Seguridad del Estado para decir que no había estado tan mal. Hay que entender cada una de esas etapas como formas de violencia política.
¿Cómo era tu relación con los guardias?
Antes podía pensar que todos los guardias eran malas personas.
Pero en prisión comprendí que muchos eran jóvenes de 20 o 21 años, procedentes de zonas muy pobres, a quienes prometían una casa, una moto o un futuro mejor. Después de cinco años seguían viviendo en albergues y algunos tampoco podían dejar el trabajo porque los amenazaban con enviarlos a prisión.
Claro que había guardias que abusaban del poder. Pero también vi a algunos cortarse o hacer huelgas de hambre para exigir que los dejaran marcharse.
Llevar un uniforme no significa necesariamente estar de acuerdo con la dictadura.
Descubrí que, de distintas maneras, todos éramos víctimas de una cúpula que mantiene secuestrado al país.
¿Cómo te enterabas de lo que sucedía en Cuba?
Había un televisor en el que veíamos Telesur y la televisión cubana, entre otros canales. Reunía fragmentos de información de un lado y otro. También podía preguntar a mi familia y a mis amigos durante las llamadas.
Pero los presos que iban llegando eran una fuente fundamental. Por ellos supe, por ejemplo, de la expansión de drogas sintéticas muy baratas entre jóvenes, incluso niños de 12 o 13 años, en Cuba.
Las historias que escuchaba de estos presos reflejaban una sociedad fracturada: madres concentradas en conseguir comida y soportar los apagones, sin recursos para cuidar a sus hijos.
En cinco años pasó mucha gente por mi lado y así me mantuve conectado con la realidad del país.
El artista asegura que se mantuvo al tanto de la realidad de Cuba, donde la crisis económica se ha agudizado hasta niveles extremos en los últimos 5 años. [WALTER FOJO BBC]
¿Cómo te cambió la cárcel?
Salí de la cárcel más humano y más maduro.
La prisión es un vaso de agua fría: empiezas a valorar cosas que antes no valorabas y a comprender sufrimientos que nunca habías visto.
También entendí mejor cómo algunos presos comunes terminaron allí. Muchos jóvenes viven en un sistema que no les ofrece empleo ni la posibilidad de satisfacer necesidades básicas y sociales.
Todavía estoy en shock y creo que me quedarán secuelas. Todavía vivo en alerta. En prisión todos los sentidos permanecen activos las 24 horas: un ruido fuerte puede anunciar una pelea, un golpe o un traslado.
Y, ¿a quién acudías? La solución que te ofrecían era tomar pastillas. Yo prefería concentrarme y pintar.
¿Y qué ha sido de las obras que creaste?
Logré sacar de Cuba unas 4.000 pinturas. Quiero hacer un evento en el que desenrolle todas esas obras para que la gente pueda oler la prisión que traen consigo.
Porque, en cuanto las sacas y las pones en un lugar acondicionado, desaparecen los olores, desaparece parte de esa energía.
Entonces quiero que la gente llegue y huela la prisión en mis obras, porque tiene un olor muy particular. Allí todo huele a excremento, orina, agua de fregar…. Llega un momento en que tienes que convivir con eso.
Quiero que las obras se conserven y no terminen únicamente en la pared de un coleccionista, aunque también aspiro a exponer en lugares importantes y a que mi trabajo alcance un gran valor. La fama y el dinero pueden ser herramientas para amplificar un discurso y ayudar a la gente.
Otero Alcántara comenzó esta semana su nueva vida en libertad en Estados Unidos. [Reuters]
¿Seguirá tu arte dedicado a Cuba?
Cada minuto de mi vida va a estar dedicado a liberar a Cuba de aquella torturante dictadura.
Pero quiero hacerlo desde otra visión, conectando el proyecto cultural cubano con el mundo y aprendiendo a convivir con la diversidad y la polémica propias de la democracia.
Hay sectores de la izquierda mundial que parecen no saber que ahora mismo en Cuba hay presos políticos.
Quiero poder decirles: “Está bien, eres de izquierda y te respeto; o eres de derecha y te respeto. Pero en Cuba está pasando esto”.
Yo pasé cinco años preso injustamente y quiero explicarlo desde la visión de los cubanos que caminan por la calle, no desde los extremos políticos.
¿Qué significa para ti estar libre?
No creo en la libertad, sino en las libertades: expresarte, tener luz, aire acondicionado o agua potable. En Cuba la gente ni siquiera tiene la libertad de encender un interruptor y que haya electricidad.
Ahora todavía estoy aprendiendo. Pasé cinco años vestido de gris, hablando bajo y sin poder moverme. Aquí puedo caminar, subirme a un automóvil y hablar por teléfono sin contar los minutos.
Mi cuerpo está asimilando todo eso y adaptándose a una cultura nueva, sobre todo para construir una plataforma desde la que seguir peleando.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó la mañana de este martes que renovar un acuerdo comercial con México y Canadá (T-MEC) es más importante para esos países que para Estados Unidos.
Consultado si actualizaría el acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá, Trump respondió a Fox News: “No me importa”.
“Es decir, la verdad es que no quiero hacerlo. Prefiero ser independiente. La cuestión es esta: México y Canadá nos necesitan. Nosotros no los necesitamos a ellos. El acuerdo es importante para ellos. Para nosotros no lo es”.
El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) falló en general a favor de México en un caso de arbitraje internacional interpuesto por Vulcan Legacy LLC, filial de Vulcan Materials Company, tras la clausura de sus operaciones y el veto a la extracción de piedra caliza en la costa de Quintana Roo por daños ecológicos.
En dicho proceso, realizado al amparo del TLCAN, la empresa reclamaba que, entre enero de 2018 y 2022, diversas autoridades federales y estatales adoptaron medidas que afectaron la operación de sus proyectos en México, realizados a través de Calizas Industriales del Carmen, S.A. de C.V. (“CALICA”).
“El fallo final del Tribunal Arbitral emitido el día de hoy desestimó casi todas las reclamaciones de la empresa, salvo una medida relacionada con la clausura de un predio de CALICA, ocurrida en enero de 2018”, dijo la Secretaría de Economía en un comunicado de prensa.
La dependencia afirmó que esta medida representa menos de 1% del monto original reclamado.
El Gobierno de México analiza detalladamente la decisión del Tribunal Arbitral para determinar las acciones legales que se encuentren a su alcance.
“De igual manera, refrenda su compromiso a favor de la inversión extranjera que trae innovación, buenos salarios y protección al ambiente, así como con el respeto a las reglas y procedimientos contenidos en los tratados internacionales como elemento fundamental para brindar la certidumbre jurídica que hace posible el desarrollo económico”, dijo la Secretaría de Economía.
México registró un superávit récord en su balanza comercial de productos de 9,857.3 millones de dólares en el primer semestre de 2026, de acuerdo con datos del Inegi..
Este monto creció desde el saldo positivo de 1,432.6 millones de dólares en el mismo periodo del 2025.
“El superávit acumulado en 2026 es el mayor para un periodo igual en registro, de acuerdo con información desde 1980 y es resultado del crecimiento de las exportaciones a un ritmo más acelerado que las importaciones”, destacaron Gabriela Siller y Jesús Anacarsis López Flores, analistas de Banco Base,
Ambas analistas consideraron que que el superávit comercial eleva la probabilidad de que en el segundo trimestre se publique un superávit de cuenta corriente, e implica que el comercio internacional respaldó la estabilidad del tipo de cambio durante el periodo.
Sin embargo, debido a que solamente 18% de las operaciones globales se llevan a cabo en México y de éstas solo 21% corresponde a comercio internacional, el efecto del superávit comercial sobre el tipo de cambio es moderado.
El superávit acumulado se divide en un déficit de la balanza petrolera de 15,344.3 millones de dólares, el mayor para un periodo igual desde 2022, y un superávit de la balanza no petrolera de 25,201.5 millones de dólares, el mayor para un periodo igual en registro.
Siller y López expusieron que el superávit de la balanza no petrolera es resultado principalmente de la triangulación comercial con transformación, pues se importan insumos de equipo de cómputo desde países asiáticos, se ensambla en México y el producto final se exporta a Estados Unidos, pero generando poco valor agregado.
Para Janneth Quiroz y Rosa Rubio, analistas de Monex, el desempeño del sector externo mexicano continuará estrechamente ligado a las negociaciones en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“Si bien la tercera ronda bilateral entre México y Estados Unidos permitió mantener el diálogo y avanzar en temas claves para ambos países, las negociaciones aún enfrentan retos importantes, particularmente en materia de reglas de origen para la industria automotriz y otros sectores estratégicos”, opinaron.
En este contexto, plantearon que la siguiente ronda de conversaciones prevista para septiembre será relevante para evaluar el rumbo del tratado, toda vez que la incertidumbre comercial continúa siendo un factor que podría influir sobre las decisiones de inversión de largo plazo y del desempeño de las cadenas de producción de la región.
A tasa intermensual, las exportaciones mexicanas de mercancías crecieron 1.3%, mientras que las importaciones cayeron 2.8%.
En el componente petrolero, la disminución de los precios provocó una contracción en las salidas de mercancías. Por su parte, las entradas retrocedieron 2.0%, reflejando su mayor debilidad en el rubro de bienes intermedios.
A su vez, los flujos no petroleros mostraron resultados mixtos. Por un lado, las exportaciones rebotaron 1.5%. En el desglose, las manufacturas recuperaron su tendencia al alza (+2.9%), tras la caída registrada el mes previo (-0.9%). La fortaleza se concentró principalmente en el sector automotriz (6.2%), aunque la categoría de “otras” extendió su racha positiva. En contraste, los envíos agropecuarios y extractivos sufrieron caídas.
Por otra parte, las importaciones se contrajeron 2.8%. El rubro de bienes intermedios cayó 4.0%, lo que contrasta con el avance de las exportaciones manufactureras. Los bienes de capital también arrojaron números negativos. Finalmente, los bienes de consumo subieron 4.0%, revirtiendo con creces las pérdidas sufridas en mayo (-1.9 por ciento).