Author: rb809rb

  • Jacqueline Sepúlveda: “Tenemos en las universidades muchos estudiantes medicados y académicos, también”

    Jacqueline Sepúlveda: “Tenemos en las universidades muchos estudiantes medicados y académicos, también”

    Químico-farmacéutica de profesión, María Jacqueline Sepúlveda Carreño (Talca, 62 años) es la primera mujer que llega el sillón de rectoría en los 107 años de existencia de su alma mater, la Universidad de Concepción (UdeC). Desde mayo pasado, dirige los destinos de la tercera universidad chilena más antigua y la primera en fundarse fuera de Santiago de Chile.

    Este último dato no es un decir en uno de los países más centralizados de la OCDE, y la rectora tiene plena conciencia de ello, como lo dejó ver el pasado martes con EL PAÍS, aunque no en Concepción -capital de la región homónima- sino en las oficinas que su universidad tiene en un tercer piso de la calle Marchant Pereira, equidistante de las avenidas Providencia y Nueva Providencia, sector oriente de la capital chilena.

    Firme, directa y de lo más convencida, cuenta que ha estado haciendo “conexiones” y “buscando más aliados” para las distintas iniciativas que empuja su casa de estudios; que llegó la noche anterior y que en pocas horas parte de vuelta a Concepción, a unos 450 kilómetros al sur de Santiago. También, que en medio de tanta actividad concedió una entrevista para un libro acerca de las rectoras que integran -hoy, más que nunca antes- el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas.

    Pregunta. Mucho o poco, a Santiago hay que venir, ¿no?

    Respuesta. Hay que venir cada cierto tiempo, pero eso es parte de lo que queremos: demostrar que el rol público de las universidades también se ve desde regiones y que el impacto económico y social de las actividades de nuestra universidad no se ha visibilizado lo suficiente. A veces es necesario, cuando no nos conocen, generar esta confianza en una fase inicial, estar presentes acá.

    P. ¿Cómo se las ve con el centralismo?

    R. La Universidad de Concepción es una universidad ciudadana, que nace a pesar del centralismo imperante. A nivel central había una fuerte oposición a crear una universidad que no fuera estatal y que estuviese fuera de Santiago. Y la fundación de la UdeC fue un acto de rebeldía: no íbamos a permitir que el centralismo nos impidiera tener un sueño ciudadano.

    P. ¿Lo dice en el sentido de la rebeldía penquista [natural de Concepción, capital del Reino de Chile entre 1565 y 1575] frente al poder central?

    R. Sí, porque tenemos las capacidades y las competencias para resolver los problemas de la región. Por supuesto, cuando se requiera colaboración la solicitaremos, pero las cosas se podrían hacer más rápido si no tuviésemos que estar tan pendientes de las decisiones del nivel central. Estoy hablando de mayores recursos en investigación y desarrollo para las universidades regionales.

    Concepción siempre ha tenido un sello muy regionalista. Se habla de la mentalidad penquista, pero también la región de Ñuble [desgajada de la de Concepción] está en la misma, así como Aysén: hay varias regiones alzando la voz, porque son preocupantes los pocos recursos para el desarrollo científico y tecnológico en las regiones.

    P. Usted destaca la movilidad social que genera la UdeC…

    R. Nos sentimos orgullosísimos de eso. Nuestra universidad busca atraer y retener talento, pero del más diverso. Tenemos estudiantes de todos los quintiles. Más de un 60% de nuestros estudiantes estudia con gratuidad. Ahora, cuando una persona aspira a ser profesional, esa aspiración no es solo de esa persona: es de una familia que ve que nuestra universidad puede transformar vidas. A eso se refiere el rol público en nuestra universidad.

    P. ¿Y cómo ve ese encaminamiento en medio de las circunstancias adversas de hoy?

    R. Por muchos años las universidades han esperado que los recursos destinados a investigación y desarrollo provengan del Estado. Eso ya no puede continuar. Sabemos que las necesidades son múltiples y que los recursos son escasos. Tenemos que vincularnos fuertemente con el sector productivo.

    P. ¿Público y privado?

    R. Público y privado. Tenemos que lograr que el sector productivo invierta en investigación y desarrollo. Para eso se requiere confianza: conocer los problemas del sector productivo y ver cómo la universidad coloca a disposición de este sus capacidades, su infraestructura y sus competencias para resolverlos. Estamos reuniéndonos con distintos ámbitos del sector productivo, trabajando colaborativamente, impulsando iniciativas como el doctorado tecnológico.

    Por años, Chile desarrolló fuertemente los programas de doctorado, algunos de ellos muy [propios] de la ciencia básica, que es ciencia por curiosidad que busca generar conocimiento. Nosotros vamos a mantener eso, porque es importante, pero tenemos que dar un salto a la transferencia de ese conocimiento para resolver problemas y mejorar la calidad de vida de las personas. Y ahora tenemos que hacer ver que podemos mejorar la competitividad del sector productivo, agregando valor a sus productos y ayudándolos a internacionalizarlos. Muchas universidades, probablemente, ya estamos en eso: cómo convocamos al sector productivo de manera concreta a apoyar el desarrollo científico-tecnológico de las regiones y del país. Pero por ahora estamos en una fase piloto.

    P. ¿No lo había hecho antes la UdeC?

    R. Sí. La diferencia es que ahora queremos insertar a través de los programas de doctorado tecnológico a sus miembros en el sector productivo. Abrimos una ventana para que quienes trabajan en una industria productiva, agroalimentaria o cualquier otra, avancen en la búsqueda de soluciones para los problemas tecnológicos del sector productivo. Por supuesto, seguiremos teniendo nuestros doctorados de siempre, pero estamos buscando la mejor estrategia de acercamiento al sector productivo, porque no basta con conversar y decirle, yo te ayudo: la idea es la co-construcción de un nuevo ecosistema de investigación y desarrollo para la región.

    P. ¿En qué sentido piensa en la universidad como reserva ética?

    R. ¿Cuáles son las instituciones de mayor credibilidad en Chile? Además de la PDI y otras pocas, las universidades. Y eso hay que cuidarlo. Las personas confían en las universidades, y por eso somos la reserva ética: somos capaces de dar respuestas confiables basadas en evidencia científica.

    P. A propósito de la experiencia de los estudiantes universitarios, subraya que los fracasos son parte del crecimiento.

    R. Creo que en Chile se busca mucho el éxito y se habla poco de los fracasos. Eso es lo primero, y va en paralelo con un fenómeno mundial de deterioro de la salud mental. Como buscamos constantemente el éxito y tenemos poca tolerancia a la frustración, somos vulnerables desde el punto de vista de la salud mental. Tenemos [en las universidades] muchos estudiantes medicados y muchos académicos también. Tenemos estudiantes a quienes les cuesta mucho hacer una presentación, por ejemplo. Eso está en la agenda de todos los rectores y rectoras de Chile.

    P. Y usted tuvo otra experiencia como estudiante…

    R. Cuando uno estudiaba, no era tema si había tres, cuatro, cinco pruebas el mismo día. Y si un profesor quería hacer una interrogación oral, la iba a hacer. Hoy, nuestros estudiantes están más sensibles a eso, y si uno los aprieta [les exige más que lo habitual], se estresan. Y eso impacta en la autoestima incluso, porque empiezan a sentir que probablemente no son capaces, o que algo está fallando.

  • La desaparición de Era resucita las ayudas públicas al sector editorial mexicano

    La desaparición de Era resucita las ayudas públicas al sector editorial mexicano

    La imagen cambia pero la idea es la misma allá donde se pregunte: “un respiro”, “un tanquetazo de oxígeno”, “una cubetada de agua en el desierto”. La Secretaría de Cultura y el Fondo de Cultura Económica (FCE) han lanzado una convocatoria que es, o se siente, un salvavidas. Este lunes se abre el registro para que las editoriales propongan, de entre sus extensos catálogos, una lista de libros con la que renovar las bibliotecas públicas de México. La bolsa destinada será de 50 millones de pesos antes del fin de este año, una cantidad que no cubre las necesidades de los sellos ni de los espacios públicos, pero que insufla vida a un sector que no recibía una llamada así desde hacía 10 años. Ha tenido que echar el cierre la emblemática Era, una de las editoriales que modernizaron el país, para que algo se active en los despachos de gobierno.

    “A partir de esa crisis, salió una puerta, y esta puerta provocó una reflexión, la intervención presidencial y la entrada de esta acción conjunta”, reconoce Paco Ignacio Taibo, director del FCE, que apunta además que hacía 15 años que no se renovaban los acervos de las bibliotecas. “Hubo compras equivocadas y muy repletas de ausencia de democracia y, a partir de ahí, una especie de clausura. No hubo presupuesto”, desarrolla. Ninguno de los libros que se han publicado en los últimos 15 años y que han marcado la conversación pública han traspasado las puertas de estos espacios, salvo que hayan llegado en forma de donación. Por poner algunos ejemplos: la potente Temporada de huracanes, de Fernanda Melchor, se publicó en 2017; Casas vacías, de Brenda Navarro, en 2019; y la premiadísima El invencible verano de Liliana, de Cristina Rivera Garza, en 2021.

    Uno de los problemas a los que se enfrentan, explica el funcionario, es que la red de bibliotecas públicas está desintegrada nacionalmente. La Secretaría de Cultura las cifra en 7.600 centros y, para la presente convocatoria, han seleccionado 200. Aquellos, dice Taibo, que pueden tener capacidad “de arrastre”: “Si mejoras la calidad de los libros en esas bibliotecas, estas pueden incorporar préstamos internos hacia otras”. Es esa cifra de corte la que marca uno de los requisitos: que la editorial tenga al menos 200 ejemplares del título propuesto, de tal forma que pueda haber uno, como mínimo, en cada uno de los recintos elegidos. Todas las editoriales consultadas están ya volcadas en recopilar su propuesta. “Le estamos dando un tratamiento muy prioritario, porque sí es una cosa importante y viene en un momento donde hay una gran, gran crisis de liquidez”, enfatiza Eduardo Rabasa, que dirige Sexto Piso. El perfil de la convocatoria, añade el editor, se ajusta muy bien a las publicaciones que ha hecho esta casa durante la última década, volcada en la literatura mexicana.

    La suspensión de las compras públicas ha ido generando cada año un pequeño boquete en el sector. Durante 2024 se publicaron cerca de 20.000 títulos distintos, un 15% menos que durante el año anterior. En consecuencia, el valor de producción también disminuyó en un 8%, hasta situarse en los 2.386 millones de pesos, según el informe de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), que atribuye estos descensos a la falta de ventas a los programas gubernamentales. A la vez, señala la Cámara, las ediciones importadas han ido ganando peso frente a las nacionales: las primeras han crecido del 7% al 14% desde 2020 y, las segundas, han disminuido desde el 93% hasta el 86%. A cambio, ha aumentado la facturación un 4,8% debido al aumento de unos 11 pesos, en promedio, de cada ejemplar.

    Ese paisaje estadístico empujaba desde hacía años la necesidad de tomar medidas. La prioridad de la Secretaría de Cultura, explica la titular, Claudia Curiel, fue fortalecer la infraestructura y las instalaciones nada más llegar. El anuncio de Era generó un “espacio propicio” para este nuevo impulso, señala, pero era una ruta que venía de atrás y que continuará más adelante. Lo importante, dice, es conseguir la “sostenibilidad del sector”, que demandaba desde hacía mucho algunas medidas que han tardado en llegar, como la tasa 0 para las librerías, anunciada por la presidenta este mes y que, solo el año que viene, dejará unos 200 millones de pesos en los comercios, de acuerdo con la secretaria. Ya existía para las editoriales desde el 2000, y eso generaba una asimetría inexplicable entre dos elementos clave de la cadena de distribución. Para 2027, agrega Curiel, piensan actualizar los sistemas de catalogación y también buscan darle un impulso a las ferias estatales y municipales, que acercan al público general una oferta a veces demasiado cara y demasiado distante.

    A la convocatoria están llamadas pequeñas, medianas y grandes editoriales, pero es a las empresas independientes a las que más puede ayudar. Es difícil saber todavía cuál será el impacto económico, porque dependerá de la cantidad de títulos que la comisión seleccione de cada editorial. “Es una moneda al aire”, dice Emiliano Becerril, de Elefanta, que reconoce que, si adquirieran muchos ejemplares, aunque fuera de un solo libro, “sería de gran ayuda” y les daría “un respiro”. Fuera han quedado las instituciones públicas como el Colegio de México (Colmex) que, aunque cuentan con un gran repertorio de publicaciones que se ajustarían a la solicitud, gozan de una estabilidad que resulta quimérica para el sector privado. Ellas, además, tienen otras actividades principales, como la enseñanza.

    La principal fórmula con la que las editoriales públicas llegan a las bibliotecas es la donación, explica Gabriela Said, directora de Publicaciones del Colmex. También es la más “virtuosa”, agrega. Aunque reconoce que esta convocatoria les ayudaría a llegar a los lectores, su ritmo de publicación se ha mantenido más o menos estable en estos años y sus principales desafíos apuntan en otra dirección. Por un lado, a la crisis de suministro de papel originada por “las guerras del otro lado del mundo”. Por otro, a los problemas para distribuir sus libros en entornos comerciales, habida cuenta de que se trata de contenido especializado en ciencias sociales y humanidades. En cualquier caso, Said ve “magnífica” la iniciativa, a pesar de no poder participar. “La salida del mercado de Era nos ha llenado a todos de frustración y de nostalgia, aunque también habría que verla con ojos críticos”, señala.

    La caída de la editorial ha abierto un debate profundo y diverso que toca todos los espacios y aspectos que llegan a rozar al libro. El sector discute ahora sobre cuánto y cómo se lee, cuál es el rol de cada actor y cómo llenar las bibliotecas no solo de libros, sino de gente. La oferta no siempre es suficiente para que alguien decida cruzar el marco de la puerta. “Celebro que haya habido voluntad y reacción rápida a la desaparición de Era, y también que exista esta convocatoria”, expresa Becerril, que templa la euforia y anima a seguir: “Una golondrina no hace verano. Ojalá estemos frente al primer aleteo de la política pública para que pueda emprender vuelo de nuevo”.

  • El fin de los consensos

    El fin de los consensos

    El anuncio del presidente Kast de suscribir el acuerdo sobre el Escudo de las Américas que es promovido por el presidente Trump refrendó lo que necesitaba ser refrendado de una vez por todas: se acabaron los consensos, y no solo en materia de política exterior. Son muchas políticas las que se encuentran involucradas en este momento culminante, y no se comparan con el anuncio grandilocuente de Andrés Allamand, en una recordada columna de opinión en el diario El Mercurio en 1991, en donde le ponía término a la democracia de los acuerdos, permitiendo la irrupción de la “democracia de las alternativas”. Nadie lo recuerda, pero así fue: y la derecha no siguió a Allamand en esta ruta, puesto que los acuerdos continuaron por bastante rato más. Es otro tema debatir si se trataban de acuerdos o de consensos fundados en correlaciones de fuerzas simétricas: no lo fueron, pero esa es una constatación que desdibuja el quiebre de los consensos de ahora.

    Hay excelentes razones para explicitar el quiebre del consenso en materia de política exterior. El acuerdo al que concurrió el presidente Kast con el presidente Trump no fue un acuerdo binacional, sino uno que concernía a toda una región sobre diversas materias de común interés, especialmente en seguridad, pero en donde no todas las partes se encuentran en posición de igualdad a la hora de ejercer su soberanía sobre su propio territorio. Concurrir a ese acuerdo es un acto voluntario, que no requiere de aprobaciones congresales: Chile expresó, a través de su presidente, la legítima voluntad en hacerlo. ¿Significa esto que las partes concurrentes con Estados Unidos se encuentran en posición de igualdad para hacer valer sus respectivos intereses? Evidentemente no, y es allí en donde reside el problema. La declaración, presentada como un acuerdo, establece como prioridad los intereses de la soberanía del hemisferio: las derechas chilenas, unas más y otras menos, no se han interrogado sobre la génesis de esos intereses hemisféricos, tampoco sobre su definición. ¿Hay alguna duda que en lo formal esos intereses supra-nacionales son formalmente establecidos entre todas las partes, pero que en la realidad de las cosas hay un actor que predomina, un hegemón, Estados Unidos? Los ex cancilleres de Chile revelaron un asunto importante: el propio canciller Pérez Mackenna, un ministro sumamente débil y novato, habría señalado que la presión de Estados Unidos por llevar a Chile a suscribir este acuerdo ha sido muy fuerte, lo que se ajusta a la conducta del embajador Brandon Judd quien afirma con total soltura que la doctrina Donroe (esa que transforma a América Latina en un patio trasero) es “muy fácil” de llevar a cabo bajo el gobierno de Kast (dando a entender que la afinidad ideológica entre la administración Kast y la administración Trump hace la diferencia, una verdadera humillación desde la perspectiva del agente nacional sometido, en este caso Chile). ¿Es esto normal? ¿No hay en esa presión una búsqueda subordinación de Chile a los intereses de Estados Unidos que, en el marco del acuerdo suscrito, podría torcer el interés nacional en nombre del interés del hemisferio (y por tanto de Estados Unidos, que es el agente dominante)? Es cierto: por primera vez se oficializa el quiebre del consenso de Estado en materia de política exterior; eso es lo que se expresa en la interpelación inédita al canciller Francisco Pérez Mackenna por parte de la Cámara de Diputados. En el origen de esta interpelación se encontraba una razón débil: una controversia inventada por Argentina sobre la soberanía en el estrecho de Magallanes. Esa razón no era suficiente para interpelar al canciller: lo que hizo la diferencia es la posición que adoptó el presidente Kast sobre el Escudo de las Américas, una posición de gobierno (y no de Estado) que aceleró la construcción de una mayoría legislativa para provocar la interpelación (la que aun se encuentra a distancia de una mayoría real a la que concurren en privado varios diputados del oficialismo).

    El Gobierno se encuentra en un momento sumamente peligroso.

    Lo que este episodio revela es un quiebre entre el oficialismo y la oposición de izquierda. Uso el singular porque la torpeza gubernamental en varias materias ha logrado unificar a la oposición, entregándole en bandeja a la oposición un adversario común que hace esfuerzos para ser visto como tal: ayer fue Pinochet, hoy es Kast, a diferencia del expresidente Piñera quien nunca lo fue realmente (las dos acusaciones constitucionales en su contra no marcaron política, sino un desvarío de izquierdas). La interpelación al canciller Pérez Mackenna es especialmente delicada ya que refleja un quiebre en lo más perpetuo de la política chilena: su política exterior. ¿Cómo explicarlo? Esto no se explica solamente por la postura del gobierno del presidente Kast respecto de este escudo continental. En aras de la honestidad, lo que realmente explica esta polarización en materia de política exterior, y junto a ella en todo tipo de políticas, es la ruptura de los consensos generales sobre la vida buena en todas partes del mundo. Con sus propias particularidades, Chile se inscribe en esta tendencia general, resultándole especialmente difícil moverse entre la potencia política estadounidense y la potencia económica y comercial de China. El multilaterialismo, que muchos consideramos como un bien, varios países lo consideran como un mal, partiendo por el gobierno de Chile: no lo dice explícitamente, pero consagra su carácter nefasto. La existencia de organismos supranacionales con una mediocre capacidad de enforcement en materias esenciales, como por ejemplo la Corte Penal Internacional y todo el entramado de organismos y políticas en materia climática por parte de la ONU, constituyen un excelente ejemplo de deterioro profundo de las instituciones internacionales comunes. ¿Le cabe a alguien alguna duda que detrás de estos disensos en materia internacional no se encuentran desacuerdos fundamentales a nivel local? Pues bien, Chile expresa a escala local lo que se está observando a escala global: un estado del mundo en el que los denominadores comunes pasaron a mejor vida, desde políticas económicas reactivadoras hasta políticas redistributivas, pasando por la política exterior y hasta por la seguridad. Todo se pudrió. En lo esencial, aunque en los márgenes siempre habrán mayorías sustanciales para aprobar cosas que suenan bien, pero que no son esenciales: el gobierno lo negará.

    A nadie debiese extrañar que la decisión del presidente Kast de adherir al Escudo de las Américas provocaría una ruda reacción opositora, partiendo por la declaración conjunta de los expresidentes Boric y Bachelet, en donde el expresidente Frei se mantendrá imperturbablemente en un limbo eterno que se arrastra desde que dejó de ser jefe de Estado. La carta pública de los dos expresidentes van más allá de la política exterior: no lo dicen, pero expresan un estado de ánimo y del mundo que es tan fatídico como general.

    Solo falta para consagrar este fin de los consensos que el presidente Kast honre su promesa de campaña e indulte a militares que cometieron violaciones a los derechos humanos en dictadura sin jamás haber expresado su arrepentimiento.

    Los consensos duran hasta que se rompen, por muy banal que suene. Lo relevante es, entonces, interrogarse acerca de las razones que los rompieron. El origen se encuentra en la política global, la que no determina como si fuese una fatalidad los vaivenes de la política nacional: es allí en donde interviene la agencia de los actores políticos domésticos, quienes pueden estar más o menos embargados por políticas identitarias o por la búsqueda de consensos con el fin de gobernar con legitimidad de largo plazo. Durante el Gobierno del presidente Boric, este mismo dilema estuvo presente, y se impuso la búsqueda de consensos. Todo indica que, dada la potencia política del Partido Republicano y su afinidad natural con el Partido Nacional Libertario, la derecha tradicional será sometida a un identitarismo que achica a la derecha, pero que es el precio a pagar por parecer auténtica.

  • Israel analiza los Manuscritos del Mar Muerto y resuelve el misterio de los 364 días

    Israel analiza los Manuscritos del Mar Muerto y resuelve el misterio de los 364 días

    Los Manuscritos del Mar Muerto conservaban desde hace más de 2.000 años una anomalía difícil de explicar: varios textos de Qumrán describen un calendario de exactamente 364 días, pese a que esa duración no coincide con el año solar. Un estudio de Eshbal Ratzon, investigadora de la Universidad de Tel Aviv, publicado en la revista Tarbiz, propone ahora una reconstrucción histórica capaz de explicar por qué aquella comunidad religiosa defendió durante tanto tiempo un sistema que acumulaba un error astronómico cada año.

    La clave estaba precisamente en la aparente perfección matemática del calendario. Sus 364 días podían dividirse de forma exacta entre siete, lo que generaba 52 semanas completas y permitía que todas las festividades religiosas cayesen siempre en los mismos días de la semana. Para la comunidad de Qumrán, esta regularidad tenía una dimensión religiosa: sus miembros consideraban que las fechas habían sido establecidas por Dios durante la Creación y rechazaban que las autoridades humanas de Jerusalén pudiesen modificarlas.


    El problema aparecía al comparar ese sistema con el movimiento real de la Tierra. Un año de 364 días es aproximadamente un día y cuarto más corto que el año astronómico, por lo que el desfase se acumulaba de manera inevitable. Tras unos 20 años, las celebraciones podían haberse desplazado casi cuatro semanas respecto a las estaciones, una desviación especialmente problemática para festividades vinculadas con las cosechas, los primeros frutos y otros ciclos agrícolas.

    Un calendario que pudo utilizarse realmente

    Durante décadas, los especialistas han intentado aclarar si este calendario fue una herramienta empleada en la vida cotidiana o un modelo religioso puramente teórico. Algunas hipótesis planteaban que los habitantes de Qumrán introducían días o semanas adicionales para corregir el desfase, mientras otras defendían que el sistema nunca llegó a aplicarse. Ratzon sostiene que los Manuscritos del Mar Muerto no ofrecen pruebas claras de ninguna de esas dos soluciones y propone una tercera posibilidad.

    Según su reconstrucción, la comunidad habría utilizado el calendario de 364 días durante su etapa inicial, en el siglo II a. C., cuando la disputa sobre las fechas sagradas pudo contribuir a su ruptura con las autoridades religiosas de Jerusalén. La importancia del asunto queda reflejada en los propios manuscritos: cerca de 20 rollos encontrados en Qumrán tratan cuestiones relacionadas con calendarios y astronomía. El Libro de los Jubileos, conservado entre esos textos, critica además el calendario lunar predominante y presenta el modelo de 364 días como el calendario entregado a Moisés en el monte Sinaí.

    La hipótesis plantea que el sistema terminó perdiendo su función práctica cuando el error acumulado respecto a las estaciones se hizo demasiado evidente y cambió también el contexto político. Las relaciones de la comunidad con la dinastía asmonea habrían mejorado durante el reinado de Alejandro Janneo, lo que pudo facilitar el abandono del calendario propio y la adopción del utilizado en el Templo. Ratzon sostiene que aquel modelo no desapareció necesariamente de sus creencias, sino que habría sobrevivido como ideal religioso y símbolo de identidad, una explicación que permitiría comprender por qué ocupa un lugar tan destacado en los Manuscritos del Mar Muerto pese a desaparecer progresivamente de la práctica histórica.

    Los Manuscritos del Mar Muerto conservaban desde hace más de 2.000 años una anomalía difícil de explicar: varios textos de Qumrán describen un calendario de exactamente 364 días, pese a que esa duración no coincide con el año solar. Un estudio de Eshbal Ratzon, investigadora de la Universidad de Tel Aviv, publicado en la revista Tarbiz, propone ahora una reconstrucción histórica capaz de explicar por qué aquella comunidad religiosa defendió durante tanto tiempo un sistema que acumulaba un error astronómico cada año.

  • Australia analiza 1.712 granos de circón de Gondwana y dicta sentencia: la maquinaria que desató la vida en la Tierra está en la Antártida

    Australia analiza 1.712 granos de circón de Gondwana y dicta sentencia: la maquinaria que desató la vida en la Tierra está en la Antártida

    Un análisis de 1.712 granos de circón procedentes de la Antártida ha permitido reconstruir una etapa decisiva de su pasado geológico, pese a que más del 99,5% del continente permanece cubierto por hielo. El trabajo, desarrollado por dos geólogos de la Universidad Nacional Australiana y publicado en Earth and Planetary Science Letters, rastrea la formación de enormes cordilleras durante el ensamblaje de Gondwana. Los diminutos cristales conservan información química y cronológica de rocas que hoy resultan prácticamente inaccesibles. Su historia conduce hasta un periodo situado aproximadamente entre hace 650 y 450 millones de años.

    Los investigadores no tuvieron que perforar kilómetros de hielo para buscar esas antiguas montañas. Examinaron circones transportados desde la Antártida hasta sedimentos oceánicos, capaces de sobrevivir durante cientos de millones de años sin perder las señales químicas de las rocas donde se formaron. Los 1.712 nuevos granos se combinaron con miles de muestras antárticas estudiadas anteriormente. Al comparar sus edades, apareció una señal especialmente intensa correspondiente al momento en el que diferentes bloques continentales estaban chocando para construir Gondwana.


    El resultado adquiere otra dimensión al incorporar los datos antárticos a una base global y ponderarlos según la superficie representada por cada conjunto de muestras. La señal asociada a Gondwana se convierte entonces en el mayor episodio de formación de montañas relacionado con un supercontinente dentro del registro utilizado por los autores. Algunos circones contienen, además, características químicas propias de rocas sometidas a presiones extremas a gran profundidad. Ese rastro apunta a cordilleras cuyo tamaño pudo ser comparable al del actual Himalaya.

    Montañas bajo el hielo

    La reconstrucción plantea que las colisiones entre los territorios que actualmente forman la Antártida, India, Australia y el Kalahari levantaron grandes sistemas montañosos durante la formación de Gondwana. Aquellas cumbres desaparecieron hace cientos de millones de años por efecto de la erosión, pero sus raíces geológicas y parte de los materiales arrancados de ellas podrían seguir conservados bajo la capa de hielo antártica. Los investigadores sostienen que ese proceso produjo una cantidad extraordinaria de sedimentos, hasta el punto de plantear la posible existencia del mayor sistema de abanicos turbidíticos identificado en el registro geológico.

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    La erosión de semejantes cordilleras habría tenido consecuencias mucho más amplias que la transformación del paisaje. Al desgastarse las rocas, fósforo, hierro y otros nutrientes habrían llegado de manera continuada a los océanos circundantes. Esos compuestos podían alimentar la producción primaria de algas y cianobacterias, organismos situados en la base de las redes alimentarias marinas y capaces de liberar oxígeno mediante la fotosíntesis. El vínculo entre las montañas antárticas y la posterior expansión de la vida compleja empieza precisamente en ese intercambio entre geología, océanos y atmósfera.

    Una maquinaria para el oxígeno

    Producir más oxígeno, por sí solo, no garantiza que aumente su concentración atmosférica. Una parte puede volver a consumirse mediante reacciones con materia orgánica y otros compuestos reducidos. Según la hipótesis presentada en el estudio, las enormes cantidades de sedimentos generadas por aquellas montañas facilitaron el enterramiento rápido y profundo de carbono orgánico y pirita. Ese mecanismo habría reducido el material disponible para reaccionar nuevamente con el oxígeno, permitiendo que una fracción mayor permaneciera en el sistema terrestre mientras continuaba llegando alimento químico a los océanos.

    La combinación propuesta resulta especialmente relevante para entender las condiciones que precedieron a la diversificación animal. La erosión mantenía el suministro de nutrientes, la producción primaria favorecía la generación de oxígeno y el enterramiento de determinados compuestos impedía que todo ese oxígeno fuese consumido de nuevo. Al mismo tiempo, los océanos recibían los componentes químicos necesarios para la formación de esqueletos biomineralizados. Los autores consideran que esta maquinaria ambiental pudo ayudar a preparar un escenario favorable para la expansión de formas de vida animal cada vez más complejas.

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    El estudio no sostiene que aquellas montañas antárticas provocasen directamente la explosión del Cámbrico. Los propios investigadores reconocen que la evolución del oxígeno atmosférico durante este periodo todavía presenta incertidumbres y que sus cálculos no demuestran por sí solos la hipótesis. También existen indicios de modificaciones en la química relacionada con el oxígeno desde hace unos 800 millones de años que el modelo no explica completamente. Los 1.712 granos de circón, no obstante, refuerzan la posibilidad de que bajo el hielo de la Antártida permanezcan enterradas las raíces de unas cordilleras gigantes cuya erosión contribuyó a crear las condiciones ambientales en las que posteriormente prosperó la vida animal.

    Un análisis de 1.712 granos de circón procedentes de la Antártida ha permitido reconstruir una etapa decisiva de su pasado geológico, pese a que más del 99,5% del continente permanece cubierto por hielo. El trabajo, desarrollado por dos geólogos de la Universidad Nacional Australiana y publicado en Earth and Planetary Science Letters, rastrea la formación de enormes cordilleras durante el ensamblaje de Gondwana. Los diminutos cristales conservan información química y cronológica de rocas que hoy resultan prácticamente inaccesibles. Su historia conduce hasta un periodo situado aproximadamente entre hace 650 y 450 millones de años.

  • Analizan el agua de un volcán activo y encuentran un ser vivo capaz de sobrevivir y reproducirse a 63 °C

    Analizan el agua de un volcán activo y encuentran un ser vivo capaz de sobrevivir y reproducirse a 63 °C

    Una ameba localizada en los manantiales geotérmicos del Parque Nacional Volcánico Lassen, en California, ha obligado a revisar hasta dónde puede llegar la resistencia térmica de la vida compleja. El microorganismo, bautizado como Incendiamoeba cascadensis, fue estudiado por un equipo de la Universidad de Siracusa y los resultados de la investigación se han publicado en la revista científica Cell. Los investigadores recogieron distintos organismos en cursos de agua calentados por la actividad volcánica y comprobaron posteriormente su comportamiento bajo temperaturas cada vez mayores en el laboratorio.

    Las pruebas comenzaron a revelar algo poco habitual cuando la ameba mantuvo su actividad por encima de los valores considerados hasta ahora extremos para organismos eucariotas. A diferencia de bacterias y arqueas, estos seres poseen células con estructuras internas diferenciadas, como el núcleo y otros orgánulos, y forman el gran grupo biológico al que pertenecen animales, plantas, hongos y protistas. Esa mayor complejidad celular hace que las temperaturas elevadas sean especialmente problemáticas, porque pueden alterar proteínas, membranas y otros componentes esenciales para mantener la actividad de una célula.


    El equipo dirigido por la bióloga Angela Oliverio fue aumentando progresivamente la temperatura después de comprobar que Incendiamoeba cascadensis continuaba creciendo con normalidad a 57 °C, una cifra que ya se encontraba cerca de los límites conocidos. El resultado sorprendió a los investigadores: la ameba pudo seguir dividiéndose mediante mitosis a 63 °C, superando el umbral térmico atribuido hasta ahora a la vida eucariota. “Amplía los límites de lo que pensábamos que era posible, lo que resulta increíblemente emocionante”, explicó Oliverio sobre el hallazgo.

    Una célula preparada para soportar el calor

    La supervivencia de este microorganismo no depende únicamente de tolerar temperaturas elevadas de forma pasiva. Conforme aumentaba el calor, los científicos observaron una intensa respuesta de los mecanismos celulares encargados de proteger las proteínas, reparar el ADN y transportar sustancias a través de las membranas. El análisis también detectó una mayor presencia de aminoácidos con carga positiva asociados a proteínas, una estrategia semejante a la empleada por algunas bacterias y arqueas termófilas para conservar su estabilidad en condiciones extremas.

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    Célula de 'Incendiamoeba' en mitosis a 63 ºC (Felix Mikus/CC BY-SA)

    Célula de ‘Incendiamoeba’ en mitosis a 63 ºC (Felix Mikus/CC BY-SA)

    “Aunque estos organismos son muy diferentes, existe una convergencia en la forma en que se seleccionan las propiedades de las proteínas para lograr estabilidad a altas temperaturas”, explicó Beryl Rappaport, primera autora del trabajo e investigadora del laboratorio de Oliverio. Cuando el entorno superaba los 64 °C, la ameba dejaba de crecer y adoptaba una forma similar a un quiste, redondeando su cuerpo unicelular. Los investigadores observaron además unas estructuras móviles semejantes a pequeños pelos que podrían intervenir en la detección de cambios térmicos.

    La resistencia continuaba incluso después de exposiciones todavía más severas. Tras someter a Incendiamoeba cascadensis a 70 °C, los científicos comprobaron que podía recuperar su crecimiento normal cuando regresaba a un ambiente de 60 °C. El límite apareció al alcanzar los 80 °C, temperatura después de la cual ya no consiguió recuperarse. Hasta ahora se consideraba que los eucariotas difícilmente podían superar los 60 °C, mientras que algunos microorganismos procariotas soportan valores mucho mayores. El nuevo organismo demuestra que los ambientes volcánicos todavía pueden esconder formas de vida capaces de ampliar los límites térmicos conocidos de las células complejas.

    Una ameba localizada en los manantiales geotérmicos del Parque Nacional Volcánico Lassen, en California, ha obligado a revisar hasta dónde puede llegar la resistencia térmica de la vida compleja. El microorganismo, bautizado como Incendiamoeba cascadensis, fue estudiado por un equipo de la Universidad de Siracusa y los resultados de la investigación se han publicado en la revista científica Cell. Los investigadores recogieron distintos organismos en cursos de agua calentados por la actividad volcánica y comprobaron posteriormente su comportamiento bajo temperaturas cada vez mayores en el laboratorio.

  • Kallas confirma otros 1.000 millones de euros para compras militares conjuntas con Ucrania

    La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, confirmó este lunes que Ucrania recibirá 1.000 millones de euros más, procedentes del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (FEAP), para invertir en compras conjuntas de defensa, especialmente aérea.

    A su llegada a un Consejo de ministros comunitarios de Defensa, Kallas celebró el reciente desbloqueo de 6.600 millones de euros del FEAP para Kiev, cuyo desembolso había vetado durante años el anterior gobierno de Hungría, y señaló que de ese montante, 1.000 millones se dedicarán a compras militares conjuntas con Ucrania.

    El grueso del paquete, en cualquier caso, servirá para reembolsar a los países que enviaron ayuda a Kiev para defenderse de Rusia, aunque Kallas dijo que muchos de los países “ya han declarado que lo destinarán a Ucrania”.

    “Se han producido nuevos ataques contra la población civil. Por lo tanto, Ucrania necesita con urgencia sistemas de defensa aérea. Volvemos a hacer este llamamiento para que quienes dispongan de ellos en sus existencias consideren cómo pueden entregárselos a Ucrania, de modo que los misiles Patriot que se fabriquen posteriormente repongan sus existencias”, defendió.

    La política estonia reconoció que están preocupados porque “todo el mundo necesita más defensa aérea”, recoge la agencia Efe.

    “Si miramos a Oriente Medio, si miramos a Ucrania, queda muy claro que todo el mundo necesita más, y no disponemos de eso en las reservas. Algunos países sí lo tienen. Por eso también se ha hecho un llamamiento a utilizar ahora esas reservas y producir más adelante”, explicó.

    En ese contexto, acogió positivamente que se estén concediendo licencias para que los componentes necesarios puedan producirse en otros lugares: “Creo que esto es extremadamente importante porque la necesidad de defensa aérea es muy elevada”, comentó.

    Preguntada por el reciente acuerdo entre los Estados miembros para sacar de la lista de sancionados rusos a dos oligarcas, Kallas admitió que “es lamentable que se haya tomado esa decisión”.

    Sin embargo, pidió centrarse “realmente en el lado positivo, que es que 2.998 personas sancionadas lo estarán durante tres años”, en referencia a que se ha extendido de seis meses a tres años el periodo para volver a renovar las sanciones selectivas.

    En cualquier caso, dijo que hay que “aumentar más la presión” y, en ese sentido, recordó que están trabajando para ampliar la lista negra e incluir a personas relacionadas con el complejo militar-industrial y con las finanzas de Rusia, “porque queremos que esta guerra termine”.

    Advirtió, no obstante, de que tienen que analizar con cuidado “si se trata de casos sólidos que podamos defender ante los tribunales en caso de que sean objeto de escrutinio”, por lo que la confección del listado lleva tiempo.

  • Ucrania avanza con la Operación Vivaldi y recupera 176 kilómetros cuadrados en Donetsk

    El jefe del Tercer Cuerpo del Ejército ucraniano, Andrí Biletski, anunció este lunes la recuperación de 176 kilómetros cuadrados de territorio en el norte de la región de Donetsk en el marco de la llamada Operación Vivaldi, en la que Ucrania habría infligido a los rusos unas 2.000 bajas sssssssssssy habría capturado a 250 prisioneros de guerra.

    Del total de territorio recuperado, 51 kilómetros cuadrados fueron liberados en la tercera fase de la Operación Vivaldi, la más decisiva hasta ahora de esta operación que comenzó en mayo en secreto y cuyos resultados han empezado a anunciarse este mes de septiembre, según Biletski.

    El general ucraniano dijo además que Ucrania ha liberado gracias a estas acciones las localidades de Nove, Ridkodub y Katerínivka y ha recuperado también el control de las de Karpivka y Novomijailivka.

    Biletski destacó el papel de robots kamikaze fabricados por el propio Tercer Cuerpo a partir de blindados de transporte de personal BTR-60 soviéticos para destruir fortificaciones enemigas. Explicó que los rusos fracasaron en la defensa del territorio que tenían conquistado, al haber creído que Ucrania se centraría en atacar por otra dirección.

    El general ucraniano felicitó por su desempeño a su infantería y dejó claro que la Operación Vivaldi continúa una vez establecidas las nuevas líneas de defensa en el eje del frente de Limán del norte de Donetsk, donde Ucrania ha recuperado este territorio.

  • Arrestan al alcalde de Tánger cuando volvía de España por irregularidades en las elecciones legislativas de Marruecos

    El alcalde de la ciudad marroquí de Tánger, Mounir Limouri, fue detenido este lunes por la policía en el marco de una investigación judicial por un polémico caso de irregularidades electorales registradas en la urbe durante las legislativas del pasado 23 de septiembre.

    Una fuente de la Fiscalía marroquí confirmó a EFE el arresto de Limouri en el aeropuerto Ibn Battouta de Tánger, adonde llegó procedente de España.

    El caso se remonta al pasado miércoles, cuando la policía detuvo en flagrancia a una persona en un colegio electoral del barrio ‘Casa Barata’ de Tánger mientras intentaba manipular votos en plena jornada electoral a favor del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), al que pertenece el alcalde.

    Según medios marroquíes, que se basaron en testimonios de personas que se encontraban en el colegio electoral, los observadores se sorprendieron al ver la urna llena con papeletas ordenadas de una forma que consideran imposible en una votación espontánea.

    Fuentes citadas por los medios sospecharon que esas papeletas, supuestamente premarcadas, se introdujeron en la urna antes de que comenzara la votación para favorecer al PAM.

    Poco después, los servicios de seguridad detuvieron a un hombre en ese colegio electoral cuando lo sorprendieron con una bolsa que contenía cientos de papeletas premarcadas a favor del mismo partido.

    Este suceso desencadenó una investigación judicial que ha llevado, hasta este lunes, al arresto de un total de seis personas. Se trata del alcalde de Tánger, los presidentes de dos mesas electorales del centro de votación donde se produjeron los hechos, sus suplentes y una persona más.

    Orden de arresto en su contra

    En medio de la polémica, el alcalde de Tánger se desplazó a España, donde permaneció varias horas incomunicado, mientras circulaban informaciones en diversos medios de que la Justicia habría emitido una orden de arresto en su contra.

    Sin embargo, pocas horas antes de regresar a Marruecos contactó con algunos medios marroquíes para informarles de que había viajado a España por motivos de “negocios” y “turismo”, y de que volvía a Tánger este lunes para presentarse ante las autoridades judiciales.

    El Ministerio marroquí del Interior anunció este lunes, en un comunicado, el envío de una comisión central de inspección a Tánger para investigar esas irregularidades electorales.

    La nota añade que, a la luz de las conclusiones de esta comisión, el Ministerio adoptará las “medidas administrativas pertinentes para determinar las responsabilidades legales”.

    Las elecciones, que transcurrieron con normalidad salvo por algunos incidentes aislados como los registrados en Tanger, dieron la victoria al PAM, que se anotó 97 escaños, con una abstención del 62%, récord en 20 años.

    El rey Mohamed VI debe ahora convocar a un miembro del PAM como partido más votado para encargarle la formación del nuevo Gobierno, aunque no hay un plazo legal para hacerlo.

  • “40 % (del presupuesto) se tienen que ir en agua y desagüe, no en planillas”, promete candidato de Somos Perú a Lurín  Bernardo Silva

    “40 % (del presupuesto) se tienen que ir en agua y desagüe, no en planillas”, promete candidato de Somos Perú a Lurín Bernardo Silva

    ¿Por qué quiere ser alcalde de Lurín?

    Esa es una pregunta importante, porque mucha gente dice “quiero al distrito” o “quiero hacer el bien” sin más. Hay que entender que la política en el Perú es dura: ser alcalde significa gastar tiempo, gastar plata, alejarte de tu familia y exponerte a denuncias, aunque no hayas hecho nada malo. Por eso siempre me pregunto por qué alguien se mete en política en el país, y creo que hay dos razones posibles: o eres un “ladrón” que busca poder o negocio, o eres de los que él llama “locos”, que tienen otra motivación. Me considero dentro de esa segunda categoría.

    Veo que Lurín está retrocediendo. En los cinco problemas principales del distrito —agua y desagüe, seguridad, pistas y veredas, saneamiento y ordenamiento territorial, y salud— uno esperaría que el municipio priorice sus recursos ahí. En Lurín es al revés: la ciudad sigue creciendo, no se hacen pistas, las antiguas se rompen y la seguridad está descuidada. Además, tenemos una municipalidad cada vez más agresiva, que usa fiscalización y rentas como mecanismos de presión sobre la población en lugar de apoyarla.

    Hoy mismo estamos viendo amenazas por poner carteles de campaña: te dicen que eres de tal candidato y te clausuran, o retiran carteles y llaman diciendo que son de la municipalidad. Sí, creo que hay una guerra sucia en este momento.

    Tengo seis generaciones en Lurín —mi papá, mi abuelo, mi bisabuelo, mi tatarabuelo—. Me da mucha pena pensar que mi hija, el día que yo no esté, termine vendiendo todo e yéndose, como le está pasando a gran parte del distrito. Mi razón para meterme en política es parar esa desgracia.

    Hablemos de uno de los principales problemas de Lurín: el ordenamiento territorial. ¿Cuál es su propuesta?

    Me da mucha pena, porque Lurín era considerado el último valle verde de Lima. Machacamarca y Cieneguilla siguen siendo verdes, pero Lurín ya casi no tiene tierras agrícolas ni espacios verdes. Mucha gente ha migrado a sembrar grass, entre otras cosas por la contaminación: nadie quiere comprar un producto sembrado en Lurín y regado con desagüe.

    El distrito ha crecido de forma desordenada. Hay fábricas fuera de zonificación —el plano base que define qué actividad puede darse en cada zona— porque simplemente no se respeta; se ha construido negociando con la municipalidad de maneras poco claras. A eso se suma un desorden registral que viene de la reforma agraria, donde muchas vías y caminos aún figuran a nombre de una hacienda o una comunidad que ya no existe.

    ¿Propone sanear los espacios públicos?

    Totalmente, es uno de los capítulos centrales de mi plan de gobierno. Como geógrafo, es algo en lo que he trabajado mucho: se trata de levantar todo el distrito, jalar la información de registros públicos y sanear las titularidades, porque muchos títulos pertenecen a empresas, asociaciones o comunidades que ya no existen. Si queremos instalar agua y desagüe o hacer pistas sin ese saneamiento previo, estaríamos invirtiendo indebidamente en propiedad privada.

    También tenemos mucho desarrollo inmobiliario cuyos proyectos de habilitación urbana nunca terminan de entregarse a la municipalidad —pistas, parques, áreas de salud y educación—. No es porque el empresario no quiera, sino porque la municipalidad pone trabas: así se excusa de mantener esos espacios. El saneamiento físico-legal es crítico también para definir el límite entre lo público y lo privado. Mientras eso no se haga, la gente sigue “comiéndose” la pista, como está pasando en Lurín, y eso ya está generando un caos de tránsito, porque muchas salidas hacia la Panamericana ya no se podrán abrir: se las han apropiado.

    ¿Qué proponen para combatir el tráfico de terrenos?

    Ya tenemos identificadas a muchas de las personas involucradas. En Lurín hubo el conocido caso Orellana, que sigue en curso, con sentenciados y otras personas señaladas que tenemos ubicadas. Es esencial que la municipalidad ponga orden: no puede ser que el área de catastro no tenga un catastro real, o que en el área de rentas se permitan barbaridades como doble registro o gente tributando sobre un terreno ajeno. Eso se corrige actuando correctamente, sin permitir que alguien pague por cambiar un nombre de manera irregular.

    ¿Cuál es su opinión sobre la gestión del alcalde actual?

    La peor gestión de la historia del distrito. Es una desgracia. Tienes a toda una población pidiendo, tocando la puerta: “hazme la pista, hazme un muro de contención”. Un alcalde no puede vivir de espaldas a su pueblo. Cuando uno mira la estructura de gasto del municipio, uno esperaría que se priorice el desagüe, las pistas y la seguridad por encima de una piscina temperada o un parque de diversiones. En Lurín es al revés: hemos detectado que se gastan más de 30 millones de soles al año en cosas extrañas.

    Están saliendo publicaciones esta semana sobre los llamados “gastos mágicos”: compras menores a 43 mil soles —por debajo de 8 UIT—, que no requieren aprobación del consejo ni licitación. Hay más de 42 mil soles en sánguches, agua y bloqueador solar, y proveedores que lo mismo te pintan un edificio que te venden alcohol. Es muy probable que ahí se esté perdiendo dinero, porque lo ejecutado en obra es mínimo frente a lo que recibe el distrito.

    Siempre digo que uno reconoce la actitud de una autoridad por sus primeras acciones. La primera factura de esta gestión, el 2 de enero, fue por medallas para el alcalde y los regidores: coticé esas medallas y la más cara cuesta 186 soles. La factura fue por 20 mil soles. Ahí uno se da cuenta de que el interés no es ahorrar ni hacer las cosas bien. Si eso no es robar, no sé qué lo es.

    Ha tenido una polémica reciente con la candidata Rosa Torrejón, quien lo acusa de prepotencia. ¿Qué pasó?

    Vengo analizando a los candidatos desde hace tiempo y tengo información sobre esta candidata que en parte ya ha salido en noticieros. El origen del incidente fue un problema personal: en mi casa tenemos un muro de adobe de más de 60 años que constantemente sufre pintas ilegales. Un día, volviendo con mi familia, vi a un grupo pintando el muro. Bajé, les pregunté si tenían autorización, dijeron que sí pero no pudieron mostrarla —”la tiene tal persona”—. Les dije que ahí estaban pintando mi casa.

    Mientras hablábamos, envié un video a gente que investiga conmigo el tema de los albergues en Lima —un asunto que ya ha cubierto La República— y me confirmaron que varias de esas personas provenían de esos albergues. Me molesté, seguían pintando sin hacerme caso, y subí el tono hasta pasarme de la raya; le pedí que le dijeran a la candidata que se fuera, porque vi su nombre en la pinta que estaban borrando —y repintando encima de una pinta nuestra—. Poco después llegó una camioneta a toda velocidad con gente en la tolva, y me preocupé por si estaban armados.

    Reconozco que no debí hablar como hablé; después publiqué un video disculpándome. Pero en ese momento no tenía a quién recurrir salvo a la policía, y me sentí en la necesidad de defenderme mientras me insultaban. La candidata luego difundió un video presentándose como víctima, mostrando solo un fragmento de lo ocurrido. Además, insiste en que el muro no es mío, cuando en realidad tenemos dos: el muro de adobe original y otro que levantamos después, unos metros hacia adentro, por un tema de seguridad, para evitar los trámites que implicaba tumbar y reconstruir el primero. Negar que es nuestro muro es simplemente negar la realidad.

    ¿Por qué usted sería la mejor opción frente a Rosa Torrejón, que lo sigue de cerca en las encuestas del distrito?

    Yo no estoy investigado por peculado, ni por organización criminal, ni por ninguna otra causa; nunca he tenido un juicio ni una denuncia archivada. Ella sí enfrenta señalamientos públicos por esos temas, y el caso de los albergues —que resultó terrible— ya demuestra una actitud.

    Me considero un vecino de Lurín con mucha historia en el distrito. Además, soy geógrafo: estudiamos el territorio, las dinámicas sociales, los recursos, y cómo conjugarlos para generar una ciudad sostenible. La mayoría de los demás candidatos son abogados, y un abogado no necesariamente tiene visión de futuro sobre el desarrollo de una ciudad —no es su especialidad—. Por eso muchas campañas se limitan a listas de obras en cada pueblo, sin una visión de conjunto, y por eso la gente termina decepcionada cuando no se cumple.

    ¿Lurín debería industrializarse, como proponen otros candidatos y las visiones de expansión de Lima hacia el sur?

    Lurín ya está industrializado. Vienen inversiones grandes —Volvo estaría evaluando una planta de ensamblaje— y Macrópolis sigue creciendo. El desarrollo es positivo siempre que sea ordenado y controlado. Hay que consolidar la zona industrial existente, zonificarla y ordenarla bien, pero ya no queda mucho espacio para expandirla: hacia el este está El Portillo Grande, uno de los botaderos de basura más grandes del país. Lo que realmente va a limitar el crecimiento del distrito es el agua y la situación municipal.

    ¿Qué propone respecto al agua en Lurín?

    Me gusta pensar las cosas de manera sencilla. Si la municipalidad hoy invierte entre 10 y 15 millones de soles al año en obra, tenemos que multiplicar esa cifra por diez —usando mecanismos como obras por impuestos; este año había 57 millones aprobados y no se ejecutaron—. Creo que podemos llevar el presupuesto de obra a 100 millones de soles al año, y de eso, entre 40% y 50% debería destinarse a agua y desagüe.

    El tema del agua potable y alcantarillado le compete a Sedapal, pero la municipalidad puede hacer convenios, entregar terrenos para cámaras de bombeo, lagunas de oxidación o plantas de tratamiento, y buscar aliados como el gobierno japonés, que financió en el pasado uno de los proyectos de tratamiento de aguas más grandes, por 500 millones de dólares. Hay que sentarse a conversar con Sedapal y, si hace falta, presionar para que cumplan con el mantenimiento de sus plantas. Agua hay —tenemos río, tenemos playa—; el problema es que las entidades no están haciendo su trabajo.

    Lurín tiene dos realidades muy distintas: zonas de grandes casas y exhaciendas, y sectores mucho más precarizados y abandonados. ¿Qué les propone a estos últimos, además del agua? ¿Cómo garantizará la participación vecinal?

    Mi propuesta no consiste en prometer obras, sino en generar un quiebre: que desde nuestra gestión en adelante, los siguientes alcaldes tengan que trabajar bajo otra metodología. Hoy se destina un 70% u 80% del presupuesto a planillas y un porcentaje alto a gastos poco lógicos, dejando muy poco para lo esencial. Hay que actualizar la municipalidad —que hoy opera bajo unos 11 sistemas que no se comunican entre sí, generando trabajo redundante— e impulsar un programa de “papel cero” que agilice la gestión y libere presupuesto para las prioridades: agua y desagüe, seguridad, pistas e iluminación.

    Mi compromiso es asegurar que el dinero se gaste bien en lo importante, actualizando además las ordenanzas municipales, muchas de las cuales datan de hace años y hasta contravienen la ley vigente. Ya hemos comenzado a armar equipos técnicos —por ejemplo, de ingenieros que levantan información para armar expedientes—. Vamos a los pueblos, explicamos la propuesta y, si hay interés, la población se acerca y nos dice qué necesita priorizar: pistas, agua, lo que sea. A partir de ahí trabajamos juntos el expediente, y cuando llega financiamiento —obras por impuestos u otro mecanismo—, priorizamos los proyectos que primero se organizaron. Es una forma de recompensar al vecino que se involucra: el que participa, su proyecto avanza primero. Es retomar algo que existía antes en Lurín, cuando los dirigentes se organizaban con la población para gestionar sus proyectos, y que se perdió hace muchos años. Ya hemos retomado la comunicación con los dirigentes de todo el distrito.