Un veterano del Ejército de Estados Unidos y de la Guardia Nacional de Texas lanzó un llamado público para que las autoridades migratorias liberen a su esposa, una inmigrante hondureña detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y actualmente en proceso de deportación.
De acuerdo con información publicada por CBS News, el sargento mayor retirado Wilmer Trujillo, de 45 años, aseguró que la detención de su esposa, Arelys Barahona-Martínez, ha provocado una profunda crisis familiar y emocional.
Barahona-Martínez, de 40 años, fue arrestada el pasado 10 de junio durante una cita de control migratorio en una oficina de ICE en Dallas, Texas.

Una familia marcada por el servicio y la incertidumbre
Trujillo sirvió cerca de 20 años en las fuerzas armadas estadounidenses, incluyendo despliegues en Irak y Afganistán, antes de retirarse en 2021. Desde entonces, ha construido una vida familiar junto a su esposa y los hijos de ambos en Princeton, Texas.
En declaraciones recogidas por el medio citado, el veterano expresó su desesperación ante la posibilidad de perder a su pareja.
“No quiero criticar a ICE. No quiero criticar a nadie, pero sí, me deja perplejo. Me parte el corazón”, dijo Trujillo.
El exmilitar agregó que su esposa representa un pilar fundamental para la familia y pidió que se le permita continuar su proceso migratorio en libertad.

ICE defiende la detención
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que Barahona-Martínez ingresó ilegalmente a Estados Unidos y que existe una orden final de deportación emitida en 2005.
Según la dependencia, la administración del presidente Donald Trump mantiene una política estricta de cumplimiento de las leyes migratorias.
“La administración Trump no va a ignorar el estado de derecho”, señaló el DHS en un comunicado citado por el mismo medio.
Actualmente, la mujer permanece recluida en el Centro Correccional Diamondback, en Oklahoma, mientras continúa su proceso migratorio.
Defensa legal busca reabrir el caso
El abogado de inmigración Mark Shmueli sostiene que su clienta no posee antecedentes penales y que la orden de deportación fue emitida en ausencia porque nunca tuvo conocimiento de la audiencia correspondiente.
La defensa también argumenta que Barahona-Martínez regresó a Estados Unidos para buscar atención médica para su hijo, ciudadano estadounidense, quien padece neurofibromatosis.
Shmueli indicó que ya presentó solicitudes para reabrir el caso y buscar alternativas legales que permitan a la hondureña optar a la residencia permanente por estar casada con un ciudadano estadounidense.
El caso se suma a otros procesos recientes que involucran a familiares de militares y veteranos estadounidenses, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la actual administración.

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