La administración del presidente Donald Trump prepara la apertura de una nueva instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Alexandria, Luisiana, que busca agilizar la deportación de familias migrantes y menores no acompañados mediante un centro ubicado junto al Aeropuerto Internacional de Alexandria.
Aunque el gobierno insiste en que el complejo funcionará como una “zona de preparación” y no como un centro de detención, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes advierten que el proyecto podría ampliar significativamente la capacidad de deportación y aumentar el tiempo que niños y familias permanezcan bajo custodia federal, informó AP.

Una instalación para acelerar las deportaciones
El nuevo complejo tendrá capacidad para 528 personas y funcionará como un centro de tránsito de hasta 72 horas, donde las familias y menores permanecerán antes de abordar vuelos de deportación.
La ubicación responde a los problemas logísticos que el gobierno enfrentó en operativos anteriores, cuando menores inmigrantes fueron trasladados desde distintos estados hasta aeropuertos sin contar con un espacio adecuado para permanecer antes de su salida del país.
De acuerdo con documentos obtenidos por la agencia antes mencionada, el centro estará bajo custodia legal del ICE, aunque la agencia instruyó a los contratistas a evitar términos como “prisioneros”, “detenidos” o “reclusos” para referirse a las personas alojadas en el lugar.
Preocupa el impacto sobre niños inmigrantes
El proyecto ha despertado preocupación entre organizaciones que defienden los derechos de la infancia migrante, las cuales consideran que el nuevo modelo modifica la forma en que tradicionalmente se atiende a los menores que llegan solos a Estados Unidos.

“Se trata de una expansión del sistema de deportación sin precedentes. Hay muchísimas cosas que podrían salir mal con este centro”, advirtió Leecia Welch, asesora legal principal de la organización Children’s Rights.
La administración sostiene que las instalaciones estarán destinadas principalmente a familias que acepten regresar voluntariamente a sus países de origen. Sin embargo, defensores de los inmigrantes afirman que muchas de esas decisiones pueden tomarse bajo presión o sin pleno conocimiento de las alternativas legales disponibles.
La operación del centro quedará a cargo de una filial sin fines de lucro vinculada a LaSalle Corrections, empresa privada que administra varios centros de detención migratoria en el sur del país.

Según AP, desde abril se han registrado dos muertes de personas detenidas en un centro del ICE administrado por LaSalle, mientras que una inspección de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) detectó deficiencias en áreas como atención médica, seguridad, uso de la fuerza y servicios de alimentación.
Si entra en funcionamiento en agosto, como prevén las autoridades locales, el centro de Alexandria podría convertirse en una pieza clave de la estrategia migratoria de la administración Trump para acelerar las deportaciones de familias y menores.
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