Tag: La Razon

  • Los hutíes aseguran haber lanzado un ataque masivo con misiles y drones contra una base aérea en Arabia Saudí

    Los combates se intensificaron en la provincia yemení de Taiz y en la costa occidental del país en los últimas horas, con las fuerzas gubernamentales presionando a los combatientes hutíes cerca del estratégico estrecho de Bab al Mandeb con apoyo aéreo, según informaron a Efe residentes y fuentes militares del gobierno.

    Los enfrentamientos se desarrollan particularmente en una carretera, ahora cortada, que une el puerto de Moca, en el mar Rojo, con Aden, al tiempo que las interrupciones en las telecomunicaciones complican aún más el desplazamiento de la población.

    La agencia de noticias oficial yemení informó también de avances de las fuerzas armadas en la zona de Taiz desde la víspera, cuando las tropas oficiales recapturaron posiciones en Jardad y avanzaron hacia Ghayl Bani Omar como parte de las operaciones en curso destinadas a expulsar a los insurgentes.

    En los últimos días, los hutíes han protagonizado importantes avances en la costa yemení del mar Rojo y se han hecho con el control del estratégico estrecho de Bab al Mandeb, una vía marítima comercial de vital importancia y que ha cobrado aún más relevancia tras el bloqueo del estrecho de Ormuz tras el inicio de la guerra de Irán.

    La ofensiva de los insurgentes, aliados de Teherán, ha provocado un repliegue de las fuerzas gubernamentales, que tratan de reorganizar sus filas para avanzar y recapturar posiciones frente a los hutíes.

    En esta misma jornada, los hutíes aseguraron haber atacado “con decenas de misiles y drones” una base aérea ubicada en el sur de Arabia Saudí, con “impacto preciso y directo”, en el contexto de la escalada en la que los insurgentes yemeníes se hicieron con toda la costa occidental del país del sur de la península Arábiga.

    Arabia Saudí, que interviene militarmente en el Yemen desde 2015, no ha comentado aún las afirmaciones hutíes, si bien la Defensa Civil saudí ha publicado en sus cuentas en las redes varias alertas de la “Plataforma Nacional de Alerta Temprana” en las provincias de Khamis Mushait y Abha, ambos en el sur del reino árabe.

    Se trata del tercer ataque declarado con misiles y drones de los hutíes contra instalaciones civiles y de energía saudíes desde que en agosto los rebeldes yemeníes proiraníes iniciaran su ofensiva en la que se hicieron con el control de toda la costa yemení hasta el estrecho de Bab el Mandeb.

  • Los líderes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte se unen para impulsar su independencia de Reino Unido

    La idea de romper el Reino Unido ha comenzado ya a coordinarse. Los líderes del Partido Nacional Escocés (SNP), John Swinney; del nacionalismo galés de Plaid Cymru, Rhun ap Iorwerth; y del republicano irlandés Sinn Féin, Mary Lou McDonald y Michelle O’Neill, han firmado este lunes en Cardiff un manifiesto conjunto en el que se comprometen a coordinar sus esfuerzos para conseguir la independencia de sus respectivos territorios de Reino Unido.

    En un comunicado conjunto publicado en redes sociales, los tres partidos nacionalistas e independentistas, que por primera vez coinciden en el Gobierno de sus respectivos territorios, han calificado el acuerdo “de momento histórico” y de “prueba de un cambio enorme”.

    Noticia en actualización

  • Corea del Norte realiza “un ejercicio de ataque” con misiles balísticos

    Corea del Norte confirmó este lunes que realizó un “ejercicio de ataque” que involucró unidades de artillería y el lanzamiento de misiles balísticos, después de que Corea del Sur reportara múltiples proyectiles de corto alcance norcoreanos tras concluir unas maniobras militares realizadas junto a Estados Unidos y Japón.

    La agencia estatal de noticias norcoreana KCNA señaló que el 12 de septiembre (sábado) tuvo lugar un “ejercicio conjunto de ataque con fuego de unidades de artillería de largo alcance y misiles, pertenecientes a unidades combinadas de todos los niveles” del Ejército del país asiático, recoge la agencia Efe.

    La maniobra incluyó “nuevos sistemas de combate, como drones de ataque de diversos tipos, misiles de crucero tácticos, lanzacohetes múltiples de gran calibre de presión térmica y misiles balísticos tácticos”. “Todos los sistemas demostraron el enorme poder destructivo del fuego al alcanzar los objetivos con una precisión del 100 %”, agregó KCNA.

    La confirmación de las autoridades norcoreanas llega después de que el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur informara el sábado de que había detectado alrededor de las 5:20 hora local (20:20 GMT del viernes) el lanzamiento de múltiples balísticos de corto alcance hacia el mar de Japón desde la ciudad portuaria de Wonsan (este).

    Maniobras de Seúl con Washington y Tokio

    El día anterior, Corea del Sur, Estados Unidos y Japón concluyeron unas maniobras militares, de cinco días de duración, que reunieron a “fuerzas marítimas, aéreas, médicas y cibernéticas de los tres países para un entrenamiento diseñado para mejorar la coordinación, optimizar la interoperabilidad y fortalecer la preparación defensiva trilateral”.

    Esta misma semana, el ministro de Defensa norcoreano, Kim Song-gi, amenazó con adoptar contramedidas ante los ejercicios ‘Freedom Edge‘, mientras acusaba a Washington de encadenar maniobras sin interrupción, según unas declaraciones recogidas por la agencia estatal KCNA.

    Estas prácticas militares se desarrollaron según lo previsto, a pesar de que Corea del Sur y Estados Unidos redujeron el mes pasado su ejercicio anual ‘Ulchi Freedom Shield’, en un contexto marcado por el interés del presidente estadounidense, Donald Trump, por retomar el diálogo con el líder norcoreano, Kim Jong-un. EFE

  • Magdalena Andersson, una combinación de pragmatismo y tradición socialdemócrata

    Fue la primera mujer en llegar al Gobierno sueco en 2021 y apenas permaneció once meses en el cargo. Cuatro años después de perder el poder, los electores han concedido una segunda oportunidad a la líder socialdemócrata para regresar a Rosenbad (sede del Gobierno) con un discurso que combina economía, Estado del bienestar y seguridad. Andersson no necesitó presentarse como una alternativa al poder: ya sabe lo que significa ejercerlo. El 30 de noviembre de 2021 se convirtió en la primera mujer primera ministra de Suecia. Apenas diez meses después, las elecciones de septiembre de 2022 devolvieron a los socialdemócratas a la oposición y llevaron al poder a Ulf Kristersson.

    Pero su candidatura no consiste simplemente en recuperar el Gobierno que perdió. También refleja la evolución de los propios socialdemócratas. Andersson, economista de formación y antigua ministra de Finanzas, pertenece a una generación del partido que ha tenido que asumir que la vieja fórmula socialdemócrata ya no basta para responder a los problemas de la Suecia actual. Su discurso combina ahora las cuestiones tradicionales del bienestar con seguridad, lucha contra las bandas criminales, inmigración e integración. La transformación resulta especialmente visible en su manera de hablar de seguridad. Andersson ya no presenta la lucha contra el crimen como un asunto exclusivo de la derecha. Su programa promete reforzar tanto la defensa militar como la civil, recuperar la seguridad en las calles y frenar el reclutamiento de jóvenes por las bandas. Entre sus propuestas figura incluso una legislación específica contra las organizaciones criminales.

    Es un cambio significativo para un partido que durante décadas estuvo asociado principalmente al Estado del bienestar, los sindicatos y la redistribución. Andersson intenta demostrar que ser socialdemócrata en la Suecia de 2026 también significa ser capaz de responder a la amenaza de las redes criminales, a la inseguridad y a un escenario internacional mucho más peligroso.

    Su propia trayectoria explica parte de esa evolución. Nacida en Uppsala en 1967, estudió Economía y desarrolló una larga carrera dentro de la Administración y la política económica antes de convertirse en ministra de Finanzas en 2014. En 2021, llegó a primera ministra. Desde noviembre de ese año dirige también a los socialdemócratas, lo que la convierte en una de las figuras más experimentadas de la política sueca.

    La Andersson de 2026 es también una política marcada por la experiencia de la oposición. Su campaña insiste en tres conceptos: seguridad, prosperidad y cohesión social. En agosto, presentó esos tres principios como las bases de un eventual Gobierno suyo. Quiere fortalecer la seguridad exterior e interior, acelerar el crecimiento económico y reconstruir los servicios públicos, especialmente la sanidad y la educación.

    El mensaje económico tiene una importancia especial. Andersson intenta hablar a un electorado preocupado por el coste de la vida y por la sensación de que el crecimiento económico no siempre se traduce en una mejora de la vida cotidiana. Su promesa es que el Estado vuelva a tener capacidad para intervenir allí donde considera que el mercado no está funcionando.

    Pero la candidata socialdemócrata sabe que el principal reto no consiste únicamente en ganar las elecciones. Necesitará construir una mayoría parlamentaria viable. El bloque de izquierdas ha logrado la mayoría absoluta, pero la aritmética del «Riksdag» sigue siendo compleja y obligará a Andersson a negociar con otras fuerzas. Su promesa de buscar una nueva cultura de cooperación entre bloques pretende responder precisamente a esa dificultad.

    Su figura representa, en cierto sentido, una vuelta al poder y al mismo tiempo una revisión del viejo modelo socialdemócrata. Andersson quiere recuperar la idea de que el Estado puede garantizar seguridad, prosperidad y cohesión, pero sabe que para hacerlo debe hablar también de asuntos que durante años fueron territorio electoral de la derecha.

    La ironía de su campaña es que los problemas que le devuelven al Gobierno son, en buena medida, los mismos que contribuyeron a expulsar a los socialdemócratas del poder en 2022: inseguridad, inmigración, integración y una creciente sensación de fractura social. Cuatro años después, Andersson ofrece una respuesta diferente. No propone ignorar esas preocupaciones, sino convertirlas en parte de una nueva agenda socialdemócrata.

    Y ahí está su apuesta personal: demostrar que el partido que gobernó Suecia durante buena parte del siglo XX puede volver a hacerlo en un país muy distinto. Andersson tendrá una segunda oportunidad. Pero esta vez no será la primera mujer que llega a Rosenbad. Será la política que intenta reconstruir el centro de gravedad de la socialdemocracia sueca en un país que ha girado hacia la derecha.

  • El ministro israelí de Cultura pide revocar la ciudadanía a autores de documental “Naza”

    El ministro israelí de Cultura, Miki Zohar, dijo que trabajará para intentará revocar la nacionalidad a los directores del documental ‘Naza’, que recibió ayer el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia por mostrar la supuesta estrategia de Israel para destruir la Franja de Gaza.

    “Como ministro de Cultura, actuaré de inmediato para revocar la ciudadanía israelí de estos creadores viles por traición al país”, dijo Zohar en un mensaje en X sobre los realizadores del filme, Yuval Abraham y Rachel Szor.

    Zohar acusó a los cineastas de tener un “ardiente odio autodestructivo” y de estar “dispuestos a dañar a su patria para recibir aplausos de los antisemitas del mundo”, lo que, según él, “constituye una traición al país”.

    Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, dijo también en X que Abraham y Szor “son una vergüenza y una deshonra para todo el pueblo de Israel”.

    “Desaparezcan. Estoy seguro de que sus amigos, nuestros enemigos de Hamás en Gaza, los recibirán con los brazos abiertos”, les dijo Ben Gvir a los cineastas

    La cinta, de 80 minutos, pone sobre la mesa la supuesta estrategia que hay detrás de la matanza masiva y calculada de civiles palestinos en Gaza por parte de Israel.

    Su estreno en Venecia, el jueves, recibió un aplauso apabullante por parte del público.

    Abraham y Szor formaron parte del equipo de la oscarizada “No Other Land” (2024). Su nuevo proyecto entró con aplausos en la carrera por el León de Oro después de que el certamen lo aceptara ‘in extremis’ una semana antes de su inicio.

    El “Naza” del título es el término con el que los mandos y los servicios de inteligencia israelíes denominan a las “víctimas colaterales” de los bombardeos que han arrasado Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023 contra Israel cometidos por Hamás y otros grupos islamistas palestinos, en los que murieron 1.200 personas y otras 250 fueron secuestradas y llevadas a la franja.

    La cifra de víctimas en dicho enclave se eleva a su vez a más de 73.000, según las autoridades locales, controladas por Hamás.

    El Ejército israelí (FDI) contradijo el viernes al documental, al asegurar en un comunicado que sus decisiones para bombardear Gaza siempre las toma personal humano y no la inteligencia artificial (IA), como detalla el filme a partir de testimonios de oficiales de inteligencia y soldados de Israel.

  • ¿Un gobierno de AfD?: Alemania se prepara para lo impensable

    Los servicios de seguridad alemanes están empezando a prepararse para una posibilidad que hasta hace poco parecía remota: que el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) entre en el Gobierno de Sajonia-Anhalt y asuma el Ministerio regional del Interior. No sería un departamento cualquiera. De él dependen la policía y la Oficina para la Protección de la Constitución, el servicio de inteligencia interior encargado de vigilar el extremismo y que desde 2023 clasifica precisamente a la organización regional de la AfD como “extremista de derecha”.

    La formación ha recurrido esa clasificación, pero la inquietud dentro de los servicios de seguridad se concentra ahora en algo mucho más práctico: qué información sensible podría conocer un ministro de la AfD y hasta dónde deberían seguir compartiéndola otros Länder. La discusión ha dejado de ser puramente teórica. Baja Sajonia ya estudia limitar parte de la información de seguridad que compartiría con Sajonia-Anhalt si la AfD entrara en el Gobierno.

    Su ministra del Interior, Daniela Behrens, ha citado expresamente los casos relacionados con espionaje y sabotaje ruso y considera que la proximidad de la AfD al régimen de Vladimir Putin podría abrir riesgos. Stephan Kramer, responsable del servicio de inteligencia interior de Turingia, ha planteado por su parte un sistema de acceso graduado a la información y la posibilidad de restringir determinados datos especialmente sensibles. Nadie ha decidido aislar a Sajonia-Anhalt y Rainer Robra, jefe de la Cancillería regional, advierte de que excluir a un Land de información de seguridad chocaría con la propia cooperación federal alemana.

    El escenario ha ganado algo de consistencia desde este jueves, después de que la dirección regional de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) aceptara la invitación de la AfD para mantener conversaciones sobre una posible colaboración. La Unión Cristianodemócrata, el Partido Socialdemócrata, Los Verdes y la izquierda de Die Linke rechazaron la invitación, mientras el BSW acordó discutir asuntos como educación, energía o política de paz.

    Eso no equivale a una negociación de Gobierno, pero vuelve menos abstracta la pregunta de qué podría hacer realmente la AfD si pasara de la oposición al Ejecutivo. El federalismo alemán establece aquí límites muy claros. Un ministro-presidente de la AfD no podría decidir desde Magdeburgo la política exterior de Alemania, levantar las sanciones a Rusia ni modificar por su cuenta el derecho federal de asilo. Sin embargo, los Länder conservan un poder considerable en seguridad interior, educación y cultura, y es precisamente en esos terrenos menos visibles donde un Gobierno regional podría dejar una huella más rápida. Las escuelas son un buen ejemplo.

    La AfD quiere cambiar prioridades en la enseñanza de la historia, acabar con buena parte de la educación inclusiva y flexibilizar la obligación de acudir físicamente a clase para permitir más enseñanza en casa. No todo sería sencillo: la escolarización obligatoria está protegida por la Constitución regional y modificarla requeriría una mayoría de dos tercios en el Parlamento. Pero los planes de estudio, determinadas instrucciones administrativas o la política educativa cotidiana dependen en gran medida del propio Land.

    La inmigración muestra justamente lo contrario. Aunque ocupa una parte central del programa de la AfD, la televisión pública ARD ha calculado que alrededor de dos tercios de las más de cincuenta medidas anunciadas no podrían aplicarse tal como están planteadas. Algunas no son competencia de Sajonia-Anhalt y otras chocarían con el derecho alemán, europeo o internacional.

    El Land no podría, por ejemplo, decidir unilateralmente que deja de recibir solicitantes de asilo asignados mediante el sistema federal. Sí tendría margen en la ejecución administrativa de determinadas deportaciones, pero una victoria regional no permite trasladar automáticamente a la práctica todo el programa migratorio del partido. Algo parecido ocurre con la radiotelevisión pública.

    La AfD ha prometido denunciar el tratado que regula el Mitteldeutscher Rundfunk (MDR), la radiotelevisión pública compartida por Sajonia, Turingia y Sajonia-Anhalt pero para salir de ese acuerdo necesitaría también el respaldo del Parlamento regional y, si la denuncia se produjera antes de terminar 2026, la salida podría hacerse efectiva a finales de 2028. Eso no significaría, sin embargo, que la televisión y la radio públicas pudieran desaparecer sin más, la jurisprudencia constitucional obliga a mantener una oferta audiovisual pública independiente y suficientemente financiada.

    La posibilidad de que la AfD llegue al Gobierno ha dejado así de ser una hipótesis lejana para convertirse en un problema institucional que Alemania empieza a estudiar de forma concreta. Hendrik Wüst, ministro-presidente de Renania del Norte-Westfalia, ha pedido un grupo de trabajo conjunto entre la Federación y los Länder para analizar qué margen tiene el Estado cuando una formación cuestionada por sus posiciones constitucionales alcanza responsabilidades ejecutivas. La discusión ya no gira únicamente en torno a qué medidas podría aplicar la AfD desde Magdeburgo, sino también sobre cómo reaccionarían el resto de las instituciones si por primera vez tuviera que compartir con ella parte del poder ejecutivo del Estado.

  • Irán llega envalentonado a la cumbre de Omán y advierte a EE UU de que no abrirá Ormuz

    Irán llega hoy al encuentro regional de Omán envalentonado por su éxito en la guerra en torno a Ormuz y por los flamantes avances de sus aliados chiíes en Yemen, los hutíes, que amenazan con provocar el bloqueo comercial también en el mar Rojo en medio de una escalada que se siente en varios puntos de Oriente Medio y tendrá necesariamente repercusiones económicas planetarias.

    Ayer, el ministro de Exteriores de la República Islámica, Abbas Araqchi, advertía a EE UU de que la reapertura del estratégico estrecho, por donde en tiempos de paz transita un 25% del crudo y el gas natural del mundo, depende de que cumplan sus compromisos adquiridos en el memorando de entendimiento firmado el pasado mes de junio en Pakistán. Además, el canciller iraní avisaba de que el acuerdo alcanzado semanas atrás con Mascate «no implica, en modo alguno, la reapertura de Ormuz».

    Ayer, entretanto, un buque comercial iraní fue alcanzado cerca de la isla de Qeshm por un proyectil de origen desconocido, aunque desde Teherán ya se acusaba a las fuerzas de EE UU. «Irán sostiene que la responsabilidad de garantizar la seguridad y la estabilidad regionales recae exclusivamente en los países de la región», defendía Araqchi, quien ha mostrado el deseo de Teherán de que el encuentro en Omán «allane el camino para futuras consultas sobre cuestiones de interés para los países de la región».

    Desde Irlanda, el presidente de EE UU, Donald Trump, se mostró ayer desdeñoso ante el encuentro de hoy entre los representantes iraníes y de los países del Golfo, víctimas de los ataques de represalia iraníes por la presencia de tropas norteamericanas en su suelo desde el inicio del conflicto bélico. «Me da igual; depende de ellos», afirmaba el inquilino de la Casa Blanca para asegurar que Irán «está deseando llegar a un acuerdo» y repitiendo que la contienda concluirá con la celebración de las elecciones midterms.

    Por otra parte, la cita de hoy en Omán llega en un ambiente más que enrarecido entre Teherán y sus vecinos del Golfo. El mismo Gobierno de Bahréin había avanzado ya el pasado jueves que no participará en la cita defendiendo que «no puede haber diálogo ignorando los hechos» y recordando haber sido objetivo de ataques procedentes de Irán «contra su infraestructura y bienes civiles».

    Por su parte, en vísperas del encuentro y en declaraciones a la cadena catarí Al Jazeera, el secretario general de la Liga Árabe, Nabil Fahmy, exigía a Teherán «cambiar sus políticas» y describía su actitud hacia algunos Estados de la región como «extremadamente negativa».

    Enfrentamientos en Yemen

    Entretanto, los enfrentamientos entre las fuerzas armadas gubernamentales –apoyadas por Arabia Saudí– y el movimiento hutí, organización política y militar afín a Teherán que controla la zona más poblada de Yemen, incluida la capital, Saná, se recrucen en medio de la exitosa ofensiva militar de los insurgentes chiíes. En apenas una semana, los hutíes se han hecho con el control de toda la costa del mar Rojo, y, aunque por ahora sus portavoces aseguran que la navegación comercial no corre peligro, hace dos meses ya advirtieron de que su objetivo era el veto naval de las embarcaciones saudíes.

    La nueva escalada del conflicto salpica de lleno a Arabia Saudí, que la semana pasada registró varias agresiones procedentes de las fuerzas hutíes y se vio obligada a cerrar el oleoducto Este-Oeste, por el que transita un 4% de la oferta mundial de petróleo.

  • Solo un diputado separan a la izquierda y la derecha suecas en una reñida noche electoral

    Noche electoral de infarto en Suecia. La cómoda ventaja de cuatro puntos que los sondeos a pie de urna concedían esta noche a los partidos de izquierdas (socialdemócratas, verdes, centristas y excomunistas) frente a la coalición de derechas en el poder (conservadores, ultraderechistas, cristianodemócratas y liberales) dio paso a medida que avanzaba el recuento a un empate técnico entre ambos bloques. Con el 85% de los votos escrutados, la izquierda superaba en 20.000 votos y un solo diputado a la derecha, 175 frente a 174, en un Parlamento («Riksdag») donde la mayoría absoluta está justo en 175 escaños.

    El Partido Socialdemócrata (SAP) de Magdalena Andersson, que ha sido la fuerza más votada en los últimos cien años, repetiría triunfo con el 28%, aunque se encamina a su peor resultado desde la introducción del sufragio universal en Suecia en 1917.

    El segundo puesto lo recuperarían los conservadores del Partido Moderado del primer ministro Ulf Kristersson, con el 19,9%, que fueron sorpasados por los ultraderechistas Demócratas Suecos (SD). Esta vez SD queda relegado a tercer posición con el 17,7%, casi tres puntos menos que en 2022. La ultraderecha rompe así su tendencia de crecimiento imparable elección tras elección tras presentarse por primera vez en 1988.

    Los tres aliados de la líder socialdemócrata mejoran su resultado de hace cuatro años: el excomunista Partido de Izquierda obtendría el 8,1% y sería la cuarta fuerza en el Parlamento, por delante del Partido de Centro, que lograra el 7,1%, mientras que el Partido Verde suma al 6,1%.

    Los otros dos partidos que conforman la coalición de Gobierno actual, que tiene mayoría gracias al apoyo parlamentario de SD, mejoraran también su resultado: el Partido Cristiano Demócrata obtiene el 6,2%, y el Partido Liberal, al que las encuestas colocaban hasta hace una semana por debajo de la barrera mínima del 4% para entrar en el «Riksdag», logra el 5,4%.

    Elecciones al Parlamento de Suecia 2026
    Elecciones al Parlamento de Suecia 2026 T. Gallardo La Razón

    Unos ocho millones de personas estaban llamados a votar en un superdomingo electoral en que debían elegir el Parlamento, los Gobiernos regionales y los ayuntamientos en un país de 10,6 millones de habitantes donde la participación electoral supera habitualmente el 80%. Alrededor de la mitad de los votantes ya habían emitido su voto por adelantado.

    La formación de un Gobierno no será un tarea sencilla si el bloque rojo termina imponiéndose, dado que los cuatro partidos de izquierda están divididos ideológicamente en políticas fundamentales como inmigración e impuestos, por lo que resultarán necesarias negociaciones difíciles. «Dado que parece que volvemos a encontrarnos en la misma situación [que en 2018], hay motivos de sobra para buscar ese nuevo espíritu de cooperación del que he hablado. Sería beneficioso para la política sueca», subrayó esta noche la líder socialdemócratra.

    Anderson alude al bloque político posterior a las elecciones de 2018. Los resultados dibujaron un país ingobernable con un Parlamento donde solo un diputado separaba a la izquierda (175) de la derecha (174). Hubo que esperar a que en enero de 2019, centristas y liberales rompieran con la coalición de derechas por su oposición a explorar la cooperación con la ultraderecha y firmaron un acuerdo con el segundo Gobierno rojiverde del socialdemócrata Stefan Löfven a cambio de aceptar la bajada de impuestos, la reforma laboral y la liberalización de los alquileres.

    En este sentido, Niklas Bolin, Profesor de Ciencias Políticas en Mid Sweden University, anticipa a LA RAZÓN que “será complicado para Andersson formar Gobierno”. “Por el momento, no hay una solución obvia, ya que el Partido de Centro cierra completamente la puerta a gobernar junto con el Partido de Izquierda. El reciente acercamiento entre los democristianos y los socialdemócratas a una posible cooperación en el centro político tampoco parece estar exento de problemas”, explica Bolin. “El Partido Verde -añade- se muestra muy contrario a tal solución, mientras que los democristianos también corren el riesgo de ser acusados de traicionar a sus socios de derecha si los abandonan”.

    En opinión de Mikael Sundström, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Lund, “con suficiente apoyo, podría contar con el respaldo del partido de centro o del partido de izquierda; pero, de no ser así, se avecinan negociaciones muy difíciles, e incluso podría tener que considerar a los democristianos como apoyo tácito, lo que implicaría un Gobierno muy vulnerable”.

    Estas opiniones encajan con una campaña en la que los dos grandes bloques han llegado a la jornada electoral prácticamente frente a frente. Andersson, líder de los socialdemócratas, votó a primera hora en Nacka y planteó la elección como una decisión sobre el rumbo que debe tomar Suecia. Kristersson, por su parte, defendió el balance de su Gobierno en seguridad e inmigración y apeló a la mejora de las condiciones de vida cotidianas.

    En el otro extremo, el líder ultra, Jimmie Åkesson, llegó a la jornada convencido de que su partido ya había logrado una victoria política: llevar a los Demócratas de Suecia desde los márgenes hasta el centro de la conversación sobre el futuro del poder.

    Mientras tanto, en los colegios electorales no hay grandes proclamas. Hay conversaciones breves, dudas, respuestas contundentes y otras mucho más ambiguas. La Suecia que vota este domingo parece saber que está ante una elección importante, aunque no todos sepan explicar exactamente qué esperan encontrar cuando, esta noche, comiencen a llegar los resultados.

  • La izquierda vence en Suecia con el segundo peor resultado para los socialdemócratas desde 1917

    La izquierda sueca se alza con la victoria en las reñidas elecciones celebrada este domingo, según el primer sondeo a pie de urna de la televisión pública SVT. Los socialdemócrata, sin embargo, afrontan una victoria amarga tras cosechar, a falta de los resultados oficiales, un 28,4%, su peor resultado desde las elecciones de 2018 y el segundo más malo desde la introducción del sufragio universal en el país nórdico en 1917.

    Mientras, en la derecha, en el poder durante los últimos cuatro años, los conservadores del Partido Moderado del primer ministro Ulf Kristersson recuperan su ,posición de segundo partido de Suecia, en detrimento del ultraderechista Demócratas Suecos (SD), que les había “sorpassado” en las elecciones de 2022. Los moderados logran el 18,1% de lo votos, frente al 17,2% de DS, que paga su apoyo a la coalición de Gobierno cayendo 3,3 puntos, siempre según la encuesta de SVT.

    En el nuevo Parlamento (“Riksdag”), el bloque rojo o de izquierdas (socialdemócratas, centristas, excomunistas y verdes) sumarían 183 diputados (ocho por encima de la mayoría absoluta), frente a los 166 del bloque azul o de derechas (moderados, ultraderechistas, cristianodemócratas y liberales).

    Unos ocho millones de personas estaban llamados a votar en un superdomingo electoral en que debían elegir el Parlamento, los Gobiernos regionales y los ayuntamientos en un país de 10,6 millones de habitantes donde la participación electoral supera habitualmente el 80%. Alrededor de la mitad de los votantes ya habían emitido su voto por adelantado.

    Si la derecha ganaba las elecciones, la formación de un nuevo Gobierno sería bastante sencilla. En cambio, dado que los cuatro partidos de izquierda están divididos ideológicamente, resultarán necesarias negociaciones difíciles para formar un Gobierno, incluso el recuento fianal le concede una mayoria amplia.

    En este sentido, Niklas Bolin, Profesor de Ciencias Políticas en Mid Sweden University, anticipa a LA RAZÓN que “será complicado para Andersson formar Gobierno”. “Por el momento, no hay una solución obvia, ya que el Partido de Centro cierra completamente la puerta a gobernar junto con el Partido de Izquierda. El reciente acercamiento entre los democristianos y los socialdemócratas a una posible cooperación en el centro político tampoco parece estar exento de problemas”, explica Bolin. “El Partido Verde -añade- se muestra muy contrario a tal solución, mientras que los democristianos también corren el riesgo de ser acusados de traicionar a sus socios de derecha si los abandonan”.

    En opinión de Mikael Sundström, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Lund, “con suficiente apoyo, podría contar con el respaldo del partido de centro o del partido de izquierda; pero, de no ser así, se avecinan negociaciones muy difíciles, e incluso podría tener que considerar a los democristianos como apoyo tácito, lo que implicaría un Gobierno muy vulnerable”.

    Estas opiniones encajan con una campaña en la que los dos grandes bloques han llegado a la jornada electoral prácticamente frente a frente. Magdalena Andersson, líder de los socialdemócratas, votó a primera hora en Nacka y planteó la elección como una decisión sobre el rumbo que debe tomar Suecia. Ulf Kristersson, por su parte, defendió el balance de su Gobierno en seguridad e inmigración y apeló a la mejora de las condiciones de vida cotidianas.

    En el otro extremo, Jimmie Åkesson llegó a la jornada convencido de que su partido ya había logrado una victoria política: llevar a los Demócratas de Suecia desde los márgenes hasta el centro de la conversación sobre el futuro del poder.

    Mientras tanto, en los colegios electorales no hay grandes proclamas. Hay conversaciones breves, dudas, respuestas contundentes y otras mucho más ambiguas. La Suecia que vota este domingo parece saber que está ante una elección importante, aunque no todos sepan explicar exactamente qué esperan encontrar cuando, esta noche, comiencen a llegar los resultados.

  • “Saldré de Irán… a menos que me quede con el petróleo como en Venezuela”

    El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó este domingo que EE.UU. “saldrá” de Irán a “menos que” Washington decida “quedarse con el petróleo, como en Venezuela”, donde reiteró que él todavía no percibe condiciones para que haya elecciones.

    “Al final nos saldremos (de Irán), a menos que decidamos permanecer y quedarnos con el petróleo, como en Venezuela. Ya no hablan de Venezuela, ¿verdad? Recibimos miles y miles y miles de millones de millones de dólares. Pagamos la guerra muchas veces”, aseguró el mandatario a los medios en Irlanda.

    Trump dio esta respuesta a preguntas sobre la reunión que, según medios iraníes, celebrarán este lunes de Omán e Irán con Arabia Saudí, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irak sobre el futuro del estrecho de Ormuz, por donde pasaba una quinta parte del crudo global antes de la guerra, que comenzó en febrero.

    “No me importa. Eso depende de ellos. Está bien. Con tal de que Israel, junto con las naciones de las que estamos hablando, estén contentos. Está bien”, manifestó el presidente antes de un partido de golf.

    En tanto, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, afirmó este domingo que el acuerdo alcanzado con Omán sobre el estrecho de Ormuz que anunciarán el lunes no supondrá la reapertura de esta vía mientras Estados Unidos no retome los compromisos adquiridos en el memorando de entendimiento para la paz firmado en junio.

    Trump, quien el sábado previó que la guerra concluirá después de las elecciones legislativas de noviembre, comparó la situación en Irán con la de Venezuela, donde la gente, dijo, “estaba viviendo una situación difícil, y ahora las empresas petroleras están entrando, se está ganando muchísimo dinero”.

    “Era un país muy triste. Y ahora la gente está muy contenta. El pueblo de Venezuela está muy contento. Y ven lo que está pasando. Y por cierto, se están creando puestos de trabajo por miles. Todas las grandes empresas que realmente no podían o no querían ir allí, ahora están todas allí”, remarcó.

    Aún así, cuestionado por la posibilidad de elecciones en Venezuela, donde Estados Unidos ha respaldado a la presidenta encargada Delcy Rodríguez tras capturar a Nicolás Maduro en enero, Trump remarcó que ocurrirán “cuando estén listos”.