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  • La ‘medusa espacial’: el espectacular fenómeno atmosférico que todo el mundo quiere ver

    La ‘medusa espacial’: el espectacular fenómeno atmosférico que todo el mundo quiere ver

    Lo que solía ser un espectáculo poco común que adornaba el cielo crepuscular se está convirtiendo ahora en algo extrañamente habitual. Si vive en cualquiera de las dos costas de Estados Unidos, tiene muchas probabilidades de presenciar lo que se ha convertido en una estampa celeste habitual en nuestra era tecnocena moderna: una ‘medusa’ de lanzamiento espacial o sencillamente ‘medusa espacial’.

    Por qué se producen las medusas espaciales

    Todo radica en la geometría de observación. Una columna de lanzamiento iridiscente se produce cerca del anochecer o del amanecer, alrededor de una hora antes del orto local o después del ocaso local. Estas pueden resultar especialmente espectaculares, a medida que la estela plumosa de escape se eleva sobre la curvatura de la Tierra y recibe la luz solar, todo mientras usted la contempla evolucionar desde los cielos oscuros situados abajo. Estas pueden adoptar formas con un aspecto ciertamente asombroso (y, para el desprevenido, sobrecogedor), desde una medusa bulbosa con tentáculos hasta un ‘cometa’ luminoso que se desplaza lentamente.

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    El ritmo creciente de lanzamientos ha hecho que este panorama, otrora infrecuente, resulte cotidiano, aunque eso siempre está en continuo cambio. El último lustro batió el récord absoluto en número de lanzamientos en todo el mundo. El año 2026 parece continuar con esta tendencia, con 203 lanzamientos orbitales exitosos hasta el momento.

    Irónicamente, SpaceX acaba de anunciar que el lanzamiento de Starlink Grupo 10-49 desde el Cabo el 25 de agosto podría ser el último desde la Costa Espacial de Florida, dado que la compañía se encuentra en transición para lanzar Starlinks de forma masiva a bordo de su enorme cohete Starship desde Boca Chica, Texas, y desde unas futuras instalaciones radicadas en Luisiana.

    SpaceX podría incluso acometer un primer lanzamiento orbital histórico de Starship muy pronto, el 15 de septiembre. Un aumento en los lanzamientos a lo largo del litoral del golfo de México podría convertir las medusas espaciales en una estampa habitual por toda la región del golfo y del Caribe.

    Aunque esto restará frecuencia a los lanzamientos de la costa este, todavía queda mucho más por contemplar, especialmente las misiones de Crew Dragon y Cargo Dragon que persiguen a la Estación Espacial Internacional subiendo por la costa atlántica de Estados Unidos. El prometido cohete Neutron de Rocket Lab también podría comenzar a lanzarse en breve desde la isla Wallops, en Virginia, a partir de principios de 2027.

    Cualquier lanzamiento crepuscular puede producir una medusa. La mayoría se deben a SpaceX y a los esfuerzos de la empresa para completar su megaconstelación Starlink. Asimismo, puede observar este extraño fenómeno cerca de cualquier base de lanzamiento de todo el orbe, aunque las plataformas de lanzamiento de Estados Unidos siguen siendo territorio predilecto para las medusas. Para la costa oeste estadounidense, esto se traduce en lanzamientos al anochecer desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en el sur de California, y en el litoral este de Estados Unidos, desde Wallops en Virginia y la Costa Espacial de Florida al alba.

    Los lanzamientos efectuados desde el Centro Espacial Kennedy y la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral a menudo envían misiones en trayectoria ascendente en línea recta frente al litoral este de Estados Unidos y frente a las costas de las provincias marítimas de Canadá. He visto medusas de lanzamiento tan al interior como en Asheville, Carolina del Norte. El reciente lanzamiento orbital de Isar Spectrum desde Andøya, en el norte de Noruega, este pasado fin de semana, el 6 de septiembre, también produjo una inusual medusa ártica: este fue el primer lanzamiento orbital fructífero realizado desde Europa continental.

    Dónde y cómo observar el fenómeno

    Y a propósito de Andøya, los lanzamientos suborbitales desde este enclave y desde Wallops de la NASA pueden crear de forma deliberada una estampa celeste singularmente deslumbrante, a medida que liberan trazadores con el fin de estudiar la atmósfera superior de la Tierra. Vale la pena vigilar los portales web de Andøya y de Wallops para futuros lanzamientos de experimentos.

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    Una de estas medusas en un lanzamiento en la base USAF de Vandenberg, California. (Karaj28)

    Una de estas medusas en un lanzamiento en la base USAF de Vandenberg, California. (Karaj28)

    Vi mi primera medusa en Florida, con el despegue de la misión STS-131 el 5 de abril de 2010. Hay que reconocer que los lanzamientos constituían un espectáculo habitual en el centro de Florida, aun antes de la llegada de SpaceX.

    Como sucede con la mayor parte de la observación astronómica, el éxito a la hora de predecir y avistar una medusa de lanzamiento radica en saber cuándo y hacia dónde dirigir la mirada, sumando un poco de paciencia y fortuna (léase: cielos despejados).

    Podría hallarse más cerca en el tiempo y en el espacio de contemplar una medusa de lanzamiento de lo que pudiera imaginar. Por lo general, suelo examinar las programaciones de los lanzamientos con una semana de antelación aproximadamente. Next SpaceFlight constituye un recurso extraordinario, y en él parecen hallarse verdaderamente al corriente de las actualizaciones y de este calendario de lanzamientos en perpetua alteración, lo cual no es en absoluto tarea sencilla. Un lanzamiento previsto dentro de un intervalo de dos horas respecto al orto o al ocaso local despertará nuestro interés y bien merece ponerse el despertador. Preste atención al azimut de lanzamiento, o el rumbo (dirección hacia la órbita) que seguirá el cohete tras el despegue. Seguir la línea costera (pongamos por caso un despegue desde el Cabo con rumbo noreste) supone un indicio favorable en lo tocante a expectativas de visibilidad.

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    Medusa espacial. (OdalagerJ)

    Medusa espacial. (OdalagerJ)

    Preste minuciosa atención a la ventana de lanzamiento. Un despegue a las 2:00 de la madrugada que muchas otras predicciones descartarían podría contar asimismo con una ventana de lanzamiento de seis horas de duración, y deslizarse a lo largo del crepúsculo hasta rebasar con holgura el amanecer local.

    Permanezca en el lugar tras el espectáculo y apreciará otro fenómeno habitual posterior al lanzamiento denominado nubes noctilucentes. Estas nubes persistentes de tonalidad neón son un espectáculo digno de admirar por derecho propio, y pueden perdurar hasta una hora tras el despegue.

    Las espirales de lanzamiento son más complejas de vislumbrar. Están provocadas por la purga de gases de la etapa superior, por lo general después de que una etapa vacía se desprenda y la misión se incorpore a una órbita de transferencia en su periplo hacia la órbita geoestacionaria. Las cámaras automáticas de meteoros que vigilan toda la bóveda celeste las capturan de forma ocasional: permanezca atento a estos prodigios celestes de la era espacial contemporánea. Contemplar una medusa de lanzamiento espacial serpenteando por el firmamento puede ser una experiencia verdaderamente insólita.

    Lo que solía ser un espectáculo poco común que adornaba el cielo crepuscular se está convirtiendo ahora en algo extrañamente habitual. Si vive en cualquiera de las dos costas de Estados Unidos, tiene muchas probabilidades de presenciar lo que se ha convertido en una estampa celeste habitual en nuestra era tecnocena moderna: una ‘medusa’ de lanzamiento espacial o sencillamente ‘medusa espacial’.

  • EEUU estudia el clima de los últimos dos siglos y descubre que ha nacido un nuevo tipo de ola de calor

    EEUU estudia el clima de los últimos dos siglos y descubre que ha nacido un nuevo tipo de ola de calor

    Una investigación realizada en EEUU ha puesto nombre y características concretas a un fenómeno climático capaz de transformar rápidamente el paisaje de las montañas: las llamadas olas de calor devoradoras de nieve. El estudio, publicado en la revista científica Science Advances, analiza estos episodios y trata de distinguirlos de otros periodos cálidos habituales mediante un patrón térmico especialmente persistente.

    Los investigadores describen situaciones en las que las temperaturas permanecen por encima del punto de congelación tanto durante el día como durante la noche durante varios días consecutivos, normalmente entre tres y cinco. Esa ausencia de recuperación nocturna acelera notablemente la pérdida del manto blanco y puede hacer que la nieve desaparezca ante los ojos de quienes viven en las zonas montañosas.


    Matthew LaPlante, periodista y científico del clima de Utah State University, conoce el fenómeno desde su propia casa, situada en las montañas cercanas a Salt Lake City. Después de algunas noches cálidas, el investigador ha observado cómo el nivel de nieve descendía varios centímetros. “Parece como si un monstruo hubiera venido y, en mitad de la noche, hubiera dado un mordisco a la capa de nieve”, explicó LaPlante al describir el impacto visible de estos episodios.

    Una nieve que desaparece más rápido

    El trabajo científico señala que estas olas de calor pueden aproximadamente duplicar la velocidad de deshielo. Sin embargo, el problema no termina con la desaparición prematura de la nieve. Y es que una liberación demasiado rápida del agua puede favorecer inundaciones y complicar la planificación de los recursos hídricos, especialmente en regiones que dependen de las reservas acumuladas durante el invierno.

    La evolución histórica analizada por los científicos también apunta a un cambio significativo. Desde mediados del siglo XIX, la superficie afectada por estos episodios en el oeste de EEUU habría aumentado de media alrededor de 64.000 kilómetros cuadrados por siglo. Además, el primer episodio de cada temporada se estaría produciendo aproximadamente un mes antes por siglo, un desplazamiento temporal relacionado con el progresivo calentamiento del clima.

    El efecto sobre el agua y los bosques

    La radiación solar puede intensificar todavía más el proceso. Cuando los cristales de nieve se calientan, pierden parte de su estructura y de su capacidad para reflejar la luz, por lo que la superficie absorbe más energía y se derrite con mayor rapidez. Noah Molotch, profesor de geografía de la Universidad de Colorado Boulder, que no participó en el estudio, explicó que se produce una especie de efecto acumulativo que acelera el deshielo y puede agravar el estrés hídrico de los bosques.

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    Ben Hatchett, coautor del trabajo y científico del Cooperative Institute for Research in the Atmosphere de Colorado State University, advierte de que el deshielo adelantado cambia la forma de gestionar un recurso fundamental. “El agua que de otro modo estaría almacenada como nieve sale antes, y entonces tenemos que gestionarla como un peligro en lugar de como un recurso en nuestros embalses y a lo largo de los ríos y arroyos”, afirmó. Los investigadores consideran que comprender mejor las olas de calor devoradoras de nieve será clave para anticipar sus consecuencias sobre los sistemas de agua y los ecosistemas de montaña.

    Una investigación realizada en EEUU ha puesto nombre y características concretas a un fenómeno climático capaz de transformar rápidamente el paisaje de las montañas: las llamadas olas de calor devoradoras de nieve. El estudio, publicado en la revista científica Science Advances, analiza estos episodios y trata de distinguirlos de otros periodos cálidos habituales mediante un patrón térmico especialmente persistente.

  • El mapa lunar definitivo: la NASA tira de la inteligencia artificial de IBM para hallar hielo, cráteres y rastros volcánicos en la Luna

    El mapa lunar definitivo: la NASA tira de la inteligencia artificial de IBM para hallar hielo, cráteres y rastros volcánicos en la Luna

    La NASA e IBM han consolidado una alianza estratégica e histórica tras el lanzamiento oficial de un innovador modelo de inteligencia artificial de código abierto diseñado para transformar por completo la exploración científica de la Luna. Esta potente herramienta tecnológica procesa y cruza petabytes de datos espaciales acumulados a lo largo de décadas de misiones orbitales, ofreciendo una precisión sin precedentes para identificar depósitos de hielo atrapados en los polos, automatizar y acelerar el inventario de cráteres de impacto y descubrir inusuales formaciones volcánicas que desafían lo que sabíamos sobre la evolución geológica de nuestro satélite.

    El proyecto ha sido coordinado desde la sede central de la agencia espacial estadounidense por el equipo de IA Impact del Centro de Vuelo Espacial Marshall, en colaboración directa con expertos de los centros Goddard y Ames, así como de IBM Research. A este esfuerzo multidisciplinar se han sumado instituciones académicas de primer nivel como la Universities Space Research Association, el Instituto SETI, la Universidad Howard y la Universidad de Maryland en el condado de Baltimore. Para entrenar al sistema se ha empleado una imponente base de datos de aproximadamente 2 millones de imágenes procedentes de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO)—que incluye más de 1 millón de capturas de alta resolución a 1 metro y cerca de 964.000 imágenes multiespectrales a 100 metros—, complementadas con mediciones topográficas y geofísicas de las misiones GRAIL, Lunar Prospector y Selene/Kaguya de la JAXA japonesa.

    A diferencia de los algoritmos convencionales que exigen un desarrollo individualizado para cada tarea, este sistema se basa en la arquitectura de los modelos fundacionales. Al estar preentrenado con una enorme masa de información no etiquetada, los investigadores pueden adaptarlo con solo una pequeña muestra de datos para tareas cartográficas complejas. En las pruebas de rendimiento, el modelo Prithvi ha mostrado una mejora de hasta el 23% en la identificación de características geográficas y ha reducido el margen de error hasta en un 22% en la detección de posibles depósitos de hielo polar frente al modelo de referencia SwinV2-B, además de superar en un 19% el reconocimiento de cráteres utilizando tan solo la mitad de los datos de entrenamiento.

    IA cartográfica para desvelar los secretos del suelo lunar

    “La NASA ha dedicado décadas a construir un extraordinario registro científico de la Luna, pero la recopilación de datos es solo una parte del trabajo”, afirmó Kevin Murphy, director de datos científicos y director interino de datos e IA en la sede de la NASA en Washington. “También debemos facilitar a los científicos la exploración y el uso de los datos. El Modelo Fundacional Lunar de la NASA-IBM demuestra lo que es posible al aplicar la IA a los petabytes de datos científicos de la NASA. Esa es una oportunidad real que vemos en la IA: convertir grandes conjuntos de datos en nuevos descubrimientos”.

    Entre sus utilidades más prometedoras figura el análisis de las regiones polares permanentemente sombreadas, donde las frías temperaturas atrapan hielo que resulta crucial tanto para descifrar la historia del sistema solar como para abastecer futuras misiones de exploración. En el ámbito del vulcanismo, el modelo ha demostrado una mejora del 3% respecto a los métodos tradicionales en la localización de los denominados mares irregulares (Irregular Mare Patches), estructuras de aspecto joven que desafían las teorías sobre el ritmo de enfriamiento lunar. Asimismo, la automatización del conteo y medición de cráteres permite realizar dataciones cronológicas precisas de los impactos de asteroides sin requerir semanas de trabajo manual por parte de los científicos.

    Convertir petabytes de registros espaciales en conocimiento accesible marca el inicio de una nueva era para la cartografía y la investigación planetaria

    Todo el ecosistema de este desarrollo —que incluye más de 30 capas de información geofísica alineadas espacialmente— se encuentra disponible de forma gratuita en plataformas abiertas como Hugging Face y GitHub, además de integrarse en el kit de herramientas TerraTorch para garantizar la reproducibilidad científica. Este lanzamiento amplía la familia de inteligencia artificial espacial desarrollada por ambas entidades, integrándose junto a la red Prithvi orientada a desastres naturales terrestres y al modelo Surya, diseñado para predecir erupciones solares y clima espacial.

  • El Observatorio de Calar Alto (Almería) registra dos bólidos de origen cometario y un espectro rojo

    El Observatorio de Calar Alto (Almería) registra dos bólidos de origen cometario y un espectro rojo

    El Observatorio de Calar Alto, en la provincia de Almería, ha registrado durante las madrugadas del 10 y el 11 de septiembre tres fenómenos astronómicos de gran interés: dos bólidos de origen cometario y un “sprite” o espectro rojo provocado por una fuerte tormenta.

    Según ha informado el complejo astronómico, los eventos han sido captados tanto por sus cámaras externas como por los detectores del Proyecto SMART, liderado por el investigador José María Madiedo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

    El primero de los fenómenos tuvo lugar a las 02:29 (hora local peninsular española) del 10 de septiembre. El análisis preliminar del profesor Madiedo apunta a que una roca desprendida de un cometa entró en la atmósfera a una velocidad estimada de 128.000 kilómetros por hora. La bola de fuego se inició a unos 98 kilómetros de altitud sobre la provincia de Ciudad Real, desplazándose hacia el noroeste para extinguirse a 38 kilómetros.

    En esa misma jornada nocturna, las cámaras documentaron un evento muy breve y difícil de estudiar: un espectro rojo (“sprite”). Este fenómeno, que dura entre 3 y 10 milisegundos, fue desencadenado por un potente frente de tormenta desarrollado en las inmediaciones del observatorio almeriense. Finalmente, a las 03:46 horas de la madrugada de este 11 de septiembre, los cielos se iluminaron con una “superbola” de fuego o superbólido.

    En este caso, la roca cometaria impactó contra la atmósfera a unos 238.000 kilómetros por hora al noroeste de las Islas Baleares. Su parte luminosa comenzó a 165 kilómetros sobre el nivel del mar y finalizó a 74 kilómetros de altitud sobre el mar Mediterráneo, tras desplazarse en dirección este.

    El proyecto SMART opera a través de una red de estaciones ubicadas en puntos como Calar Alto, Sierra Nevada, La Sagra y Otura (Granada), La Hita (Toledo), Sevilla, Sant Celoni (Barcelona) y Mazagón (Huelva), en el marco de un acuerdo de colaboración para el seguimiento exhaustivo de objetos que impactan contra la atmósfera terrestre.

    El Observatorio de Calar Alto, en la provincia de Almería, ha registrado durante las madrugadas del 10 y el 11 de septiembre tres fenómenos astronómicos de gran interés: dos bólidos de origen cometario y un “sprite” o espectro rojo provocado por una fuerte tormenta.

  • John Ternus, nuevo CEO de Apple, sobre la llegada de dispositivos de IA y el iPhone: “El teléfono no va a perder importancia”

    John Ternus, nuevo CEO de Apple, sobre la llegada de dispositivos de IA y el iPhone: “El teléfono no va a perder importancia”

    John Ternus afronta su nueva etapa como CEO de Apple con una idea que puede marcar el futuro de la compañía: la inteligencia artificial permitirá desarrollar dispositivos diferentes, pero no desplazará al iPhone. El ejecutivo considera que las pantallas seguirán teniendo un papel fundamental porque responden a una necesidad básica de los usuarios, como es la de acceder a la información de forma visual. Fracasos como el del Humane AI Pin parecen darle la razón.

    La llegada de Ternus a la dirección de Apple, después de 25 años dentro de la empresa y de haber encabezado su división de hardware, coincide con un momento de transformación tecnológica. El nuevo CEO aseguró que la IA abre posibilidades que hasta ahora no estaban disponibles. “Este es el momento más emocionante de mi carrera para crear productos porque la IA presenta todas estas nuevas oportunidades”, afirmó.

    La IA abre la puerta a nuevos dispositivos

    Ese potencial no quedará limitado a incorporar funciones inteligentes en los productos existentes. Según explicó John Ternus, la inteligencia artificial también puede servir como punto de partida para categorías diferentes de dispositivos. “Estas son capacidades nuevas e increíblemente emocionantes para el tipo de productos que hemos creado. Pero esto también abre la puerta a nuevos tipos de productos“, señaló el máximo responsable de Apple.


    Sin embargo, ese escenario no implica que la compañía pretenda sustituir el iPhone por un nuevo dispositivo basado exclusivamente en IA. Apple ya cuenta con productos como AirPods y Apple Watch, cada vez más vinculados a funciones inteligentes, mientras mantiene las pantallas como una pieza central de su estrategia. La razón que ofrece Ternus está relacionada directamente con la manera en la que las personas consumen información.

    El iPhone seguirá siendo fundamental

    “La gente quiere pantallas. Quieres ver información. Ya sabes, los humanos procesan la información de manera mucho más eficaz visualmente que a través del audio. Y, por eso, tener una pantalla es increíble y cabe en tu bolsillo. Y, por eso, no vemos que el teléfono vaya a perder importancia de ninguna manera”, explicó Ternus. Sus palabras sitúan al iPhone como una pieza esencial incluso ante la posible llegada de nuevas categorías de dispositivos de inteligencia artificial.

    El planteamiento también encaja con la visión que el nuevo CEO tiene del catálogo de Apple: combinar hardware, software y servicios para construir experiencias que funcionen de manera integrada. “Creo que, si observas todo nuestro catálogo, la belleza de Apple está en su hardware, software y servicios, y lo que me encanta es cuando todas estas cosas se unen, interactúan y crean una experiencia que es simplemente mayor que la suma de sus partes”.

    John Ternus afronta su nueva etapa como CEO de Apple con una idea que puede marcar el futuro de la compañía: la inteligencia artificial permitirá desarrollar dispositivos diferentes, pero no desplazará al iPhone. El ejecutivo considera que las pantallas seguirán teniendo un papel fundamental porque responden a una necesidad básica de los usuarios, como es la de acceder a la información de forma visual. Fracasos como el del Humane AI Pin parecen darle la razón.

  • Italia estudia las profundidades de la Tierra y dicta sentencia: la corteza terrestre se está abriendo bajo sus pies

    Italia estudia las profundidades de la Tierra y dicta sentencia: la corteza terrestre se está abriendo bajo sus pies

    La corteza terrestre bajo Italia está atravesando un proceso geológico capaz de explicar algunas de las aparentes contradicciones que desconciertan desde hace décadas a quienes estudian los Apeninos. Una investigación dirigida por Stefano Tavani, de la Universidad de Florencia, y publicada en Nature Communications Earth & Environment apunta a que las capas profundas de la corteza están separándose progresivamente bajo la península. El fenómeno permite comprender por qué determinadas zonas de esta cordillera italiana se elevan mientras otras descienden y por qué la extensión y la compresión tectónica pueden aparecer prácticamente al mismo tiempo.

    Los Apeninos recorren alrededor de 1.200 km de la península italiana y se formaron durante millones de años mediante el empuje entre placas tectónicas, que comprimió y engrosó la corteza hasta levantar la cordillera. Sin embargo, la evolución posterior fue mucho menos sencilla. Mientras el borde exterior de las montañas continuaba sometido a compresión, la región situada a sus espaldas comenzó a estirarse debido al retroceso de la placa que se hundía hacia el manto. Un proceso que también favoreció la apertura del mar Tirreno.


    Durante millones de años, ambos movimientos parecieron formar parte del mismo engranaje tectónico. Entre aproximadamente diez y dos millones de años atrás, cerca de 100 km de acortamiento en los Apeninos centrales estuvieron acompañados por una extensión de magnitud similar en la región tirrénica. No obstante, hace unos dos millones de años la gran fase de apertura del mar Tirreno terminó y la compresión del frente montañoso disminuyó considerablemente. Pese a ello, la deformación contradictoria de los Apeninos continuó, señal de que otro mecanismo estaba actuando en profundidad.

    Una corteza que se separa

    El equipo de Tavani propone que la respuesta está en la delaminación de la corteza terrestre, un proceso mediante el cual la corteza inferior, más densa, y parte de la litosfera se desprenden de las capas superiores y descienden hacia el manto. Bajo Italia, este fenómeno no estaría produciéndose simultáneamente a lo largo de toda la cordillera. Los investigadores describen un frente de separación móvil, comparable al punto donde avanza una cremallera cuando se abre, que estaría desplazándose lentamente hacia la zona adriática.

    Para reconstruir lo que ocurre a kilómetros de profundidad, los científicos combinaron décadas de registros sísmicos, mediciones GPS, observaciones de radar por satélite y mapas del límite entre la corteza y el manto. Esa frontera recibe el nombre de discontinuidad de Mohorovičić o Moho. Los datos revelaron durante más de 500 km una zona donde el Moho situado bajo el sector tirrénico se superpone con el correspondiente al sector adriático, una configuración que el equipo interpreta como la huella profunda del desprendimiento de las capas inferiores.

    Los terremotos revelan el movimiento

    La distribución de los terremotos en los Apeninos refuerza esta interpretación. Por detrás y por encima del frente de delaminación predominan mecanismos sísmicos relacionados con el estiramiento de la corteza, mientras que por delante aparecen señales asociadas a la compresión. Las mediciones GPS muestran un patrón similar: la cordillera registra aproximadamente 4 mm de extensión anual, mientras que hacia su borde exterior parte de ese movimiento queda compensado por unos 2 mm anuales de contracción. Los investigadores comparan esta deformación con el funcionamiento de un acordeón.

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    El modelo plantea que, antes de que avance ese frente profundo, la corteza inferior y el manto litosférico permanecen unidos a la placa que desciende y ejercen una fuerza capaz de hundir la superficie. Cuando las capas densas terminan desprendiéndose, esa carga desaparece y la corteza restante puede elevarse y estirarse, mientras las regiones todavía conectadas mantienen la compresión y el hundimiento. Los autores reconocen que será necesario desarrollar modelos más detallados para reconstruir toda la estructura bajo los Apeninos, pero consideran que Italia ofrece una oportunidad excepcional para observar cómo evoluciona una delaminación tectónica mientras sigue activa.

    La corteza terrestre bajo Italia está atravesando un proceso geológico capaz de explicar algunas de las aparentes contradicciones que desconciertan desde hace décadas a quienes estudian los Apeninos. Una investigación dirigida por Stefano Tavani, de la Universidad de Florencia, y publicada en Nature Communications Earth & Environment apunta a que las capas profundas de la corteza están separándose progresivamente bajo la península. El fenómeno permite comprender por qué determinadas zonas de esta cordillera italiana se elevan mientras otras descienden y por qué la extensión y la compresión tectónica pueden aparecer prácticamente al mismo tiempo.

  • Rusia sigue teniendo un grave problema con su tríada nuclear y los drones ucranianos

    Rusia sigue teniendo un grave problema con su tríada nuclear y los drones ucranianos

    Rusia tiene un problema real que empeora por momentos. Como había prometido hace unos meses, Ucrania no deja de golpear su flota de bombarderos nucleares estratégicos por mucho que intenten defenderla después de la operación Spiderweb de junio de 2025. La situación se está volviendo tan crítica que las fuerzas de Vladímir Putin se enfrentan ahora al dilema de seguir utilizando los bombarderos en su guerra injustificada contra Kiev o mantenerlos a buen recaudo para preservar la letalidad de su tríada atómica frente a la OTAN.

    El viejo Tu-95 constituye un componente aéreo esencial de la tríada nuclear de Moscú. Sólo el Tu-95 y el más moderno Tu-160— capaces de lanzar misiles de crucero de largo alcance Kh-101. Moscú envía con frecuencia los Tu-95 a realizar incursiones de provocación bordeando el espacio aéreo de la OTAN sobre el Báltico y Escandinavia para exhibir su capacidad de lanzamiento nuclear inmediato. Cualquier enfrentamiento con la alianza exigiría andanadas masivas y simultáneas disparadas a distancia de seguridad antes de que los propios bombarderos pudieran ser destruidos. Esa flota lleva cuatro años y medio disparando misiles contra ciudades ucranianas.

    Según The Telegraph, Kiev continúa atacando los bombarderos rusos con éxito. Los drones ucranianos han alcanzado repetidamente, incluida una incursión en junio de 2025 que dejó fuera de combate a 14 bombarderos en una sola jornada.

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    La vulnerabilidad de las bases estratégicas

    En uno de los nuevos ataques este verano, un dron recorrió cerca de 800 kilómetros sorteando las defensas antiaéreas rusas e impactó contra un Tu-95 que se encontraba estacionado al descubierto en Engels-2, una instalación situada en Sarátov que los mandos de Moscú consideraban desde hacía tiempo inalcanzable por encontrarse en un punto tan profundo del territorio nacional. Engels-2 ostenta una condición exclusiva. Como apunta The Telegraph, sólo un puñado de bases en toda Rusia dispone de los medios precisos para armar, mantener y preservar en alerta nuclear a los veteranos bombarderos de la flota. El ingenio que logró sortear el cerco fue el MICH-2000, dotado de un alcance aproximado de 2.000 kilómetros que no necesitó exprimir al máximo. En lugar de seguir la línea recta de 800 kilómetros, esquivó las concentraciones conocidas de artillería antiaérea y aprovechó los accidentes geográficos como pantalla contra los radares.

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    Usolsky (Russian Federation), 04 06 2025.- A handout satellite image made available by Maxar Technologies shows Tupolev Tu-95 aircrafts destroyed following a series of Ukrainian drone strikes at the Belaya Airbase in Russia, 04 June 2025. Ukraine on 01 June 2025 carried out drone strikes on two Russian air bases. (Rusia, Ucrania) EFE EPA MAXAR TECHNOLOGIES HANDOUT -- MANDATORY CREDIT: SATELLITE IMAGE 2025 MAXAR TECHNOLOGIES -- THE WATERMARK MAY NOT BE REMOVED CROPPED --HANDOUT EDITORIAL USE ONLY NO SALES

    Usolsky (Russian Federation), 04 06 2025.- A handout satellite image made available by Maxar Technologies shows Tupolev Tu-95 aircrafts destroyed following a series of Ukrainian drone strikes at the Belaya Airbase in Russia, 04 June 2025. Ukraine on 01 June 2025 carried out drone strikes on two Russian air bases. (Rusia, Ucrania) EFE EPA MAXAR TECHNOLOGIES HANDOUT — MANDATORY CREDIT: SATELLITE IMAGE 2025 MAXAR TECHNOLOGIES — THE WATERMARK MAY NOT BE REMOVED CROPPED –HANDOUT EDITORIAL USE ONLY NO SALES

    En un ataque a finales de agosto, la carga detonó tras el segundo motor del Tu-95 y arrancó parte del plano derecho, y la fotografía por satélite confirmó al poco tiempo la destrucción permanente del aparato. Transcurrieron apenas seis semanas entre esa incursión y un ataque perpetrado en julio que cercenó por completo el empenaje de otro Tu-95 en esa misma base. Los analistas consideran que ninguno de los dos aviones volverá a volar. “Son parte de la tríada nuclear rusa. Se han empleado para perpetrar incursiones intensivas de misiles contra Ucrania durante cuatro años y medio. Destruir uno de ellos, máxime en su propia base, resulta un hecho de enorme calado político”, afirma Justin Bronk, investigador principal de Potencia Aérea y Tecnología en el Royal United Services Institute (RUSI). Las dos misiones estivales correspondieron a una unidad de ataque de largo alcance del SBU ucraniano, cuyos agentes de inteligencia dedicaron prolongadas jornadas a cartografiar los pasillos donde la cobertura de interceptación rusa flaqueaba.

    La campaña de drones de Kiev contra refinerías, depósitos de combustible y otros objetivos industriales dispersos ha desbordado la capacidad de despliegue conjunto de la red antiaérea rusa, lo que ha debilitado la protección incluso sobre sus bases más determinantes. “La cobertura antiaérea que los rusos pueden destinar hoy a un emplazamiento concreto es sensiblemente menor que antes. Incluso en puntos tan capitales como Engels”, subraya Bronk. Según Robert Tollast, analista de Combate Terrestre en RUSI, calcula que la flota operativa de Tu-95 en condiciones de vuelo ronda los 20 o 30 aparatos, o incluso menos, lastrada por las servidumbres de mantenimiento de una aeronave cuyo vuelo inaugural se remonta a la década de 1950. El observatorio de fuentes abiertas Oryx ya había acreditado un mínimo de 10 Tu-95 destruidos con anterioridad a los dos ataques de este verano. Cada superviviente presta servicio para disparar el Kh-101, un proyectil con un alcance superior a los 3.000 kilómetros y una cabeza de combate de 400 kilos concebida para perforar puestos de mando subterráneos y centrales termoeléctricas: el objetivo predilecto de Moscú en su campaña previa al invierno contra el suministro eléctrico y la calefacción de Ucrania. “Cuantos menos Tu-95 conserve Rusia, menor será el volumen de estos misiles con cabezas devastadoras y gran alcance que podrá lanzar. A las puertas de un nuevo invierno, este factor resulta determinante, dado que durante el invierno pasado Ucrania arrastró un déficit energético cercano a los seis gigavatios”, explica Tollast.

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    El desgaste de una flota sin reemplazo

    Durante la operación Spiderweb, el Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania confirmó la destrucción de al menos trece bombarderos con capacidad nuclear repartidos en cuatro bases: Olenya en Múrmansk, Belaya en Irkutsk —a cerca de 4.000 kilómetros del suelo ucraniano—, Diáguilevo en Riazán e Ivánovo. Las tomas satelitales exhibieron dos bombarderos Tu-95MS ‘Bear-H’ en Olenya reducidos a su mera estructura metálica calcinada. Las baterías Pantsir-S1 desplegadas a lo largo del perímetro jamás detectaron a los agresores que volaban a ras de suelo. Las estimaciones extraoficiales iniciales apuntaban a un número de hasta 41 aeronaves dañadas.

    Cada baja merma un inventario que la industria rusa es incapaz de reponer. Un solo Tu-95MS transporta ocho misiles de crucero por salida de combate, por lo que cada avión dado de baja suprime la posibilidad de efectuar 64 lanzamientos de misiles mensuales; además, la cadena de montaje echó el cierre en 1992. Reabrirla exigiría rescatar documentación técnica soviética extraviada, reconstruir las cadenas de suministro para repuestos descatalogados como los motores Kuznetsov NK-12 y desembolsar más de 20.000 millones de dólares únicamente para poner de nuevo en pie la factoría principal. El recuento en Belaya abarcó asimismo cuatro bombarderos supersónicos Tu-22M3 ‘Backfire-C’, sin producción fabril desde 1993 y con solo tres unidades modernizadas entregadas desde 2018, amén de dos bombarderos supersónicos Tu-160 ‘Blackjack’ dañados —valorados en unos 750 millones de dólares por unidad—, pertenecientes a una flota de tan solo dieciséis ejemplares. “¿Cómo estimar el precio del Tu-95MS, que no se ha producido durante más de 30 años y no tiene reemplazo? Su valor para la fuerza aérea rusa es mayor que el dinero”, señala el experto en aviación rusa Piotr Butowski. Los aparatos dados de baja y estacionados a la intemperie durante decenios no brindan auxilio alguno tras años de exposición ambiental y canibalización: “Un Tu-95 oxidado en un hangar de Kazajistán no vale dinero: es chatarra radiactiva“.

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    Uno de los bombarderos dañados en uno de los nuevos ataques estivales de Ucrania. (Vantor)

    Uno de los bombarderos dañados en uno de los nuevos ataques estivales de Ucrania. (Vantor)

    Las contramedidas adoptadas por Moscú reflejan la magnitud del daño mejor que cualquier declaración oficial. Los altos mandos trasladaron los Tu-160 supervivientes a pistas sin protección alguna en Vorkutá, más allá del círculo polar ártico; los equipos de tierra amontonaron neumáticos de automóvil sobre los fuselajes para burlar el software de guiado óptico; y el personal de mantenimiento pintó siluetas falsas de Tu-95 sobre el asfalto para engañar a los sistemas de reconocimiento de imágenes. El Estado Mayor de Kiev estima que la dispersión de los bombarderos supervivientes hacia aeródromos secundarios dilata los tiempos de respuesta y reduce el ritmo de operaciones en un 30%. “Resulta probablemente aún más determinante para el equilibrio de capacidades de Rusia frente a la OTAN en los próximos años que para su facultad de sostener la campaña de bombardeos de largo alcance contra Ucrania”, añade Bronk. El Tu-95 y el Tu-160 componen la pata más flexible de la tríada: la única susceptible de despegar, ser replegada y permitir una escalada gradual. “Rusia podría lanzar bombas nucleares desde tierra o mar, pero sin aviones pierde opciones de escalada controlada”, apunta un analista de RUSI.

    Los hechos demuestran que, aunque el emperador no está totalmente desnudo, ahora mismo está en calzoncillos y calcetines. Hoy, dos partes de su triada nuclear —bombarderos nucleares y submarinos— arden a la vista de cualquiera en fotografías por satélite, en bases catalogadas como inexpugnables. La premisa angular de la tríada radicaba en que nadie podría arrebatar a Rusia su capacidad de amenazar a Occidente desde el aire. Ucrania la está desmantelando, bombardero a bombardero, día a día, usando armas con un coste de fabricación inferior al de la carga explosiva alojada en el morro de un único misil Kh-101.

    Rusia tiene un problema real que empeora por momentos. Como había prometido hace unos meses, Ucrania no deja de golpear su flota de bombarderos nucleares estratégicos por mucho que intenten defenderla después de la operación Spiderweb de junio de 2025. La situación se está volviendo tan crítica que las fuerzas de Vladímir Putin se enfrentan ahora al dilema de seguir utilizando los bombarderos en su guerra injustificada contra Kiev o mantenerlos a buen recaudo para preservar la letalidad de su tríada atómica frente a la OTAN.