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  • Las baterías cuánticas que desafían lo que sabemos sobre cómo se cargan estos dispositivos

    Las baterías cuánticas que desafían lo que sabemos sobre cómo se cargan estos dispositivos

    Laboratorio especializado del CSIRO para la fabricación de baterías cuánticas.

    Fuente de la imagen, Csiro

    Pie de foto, Así se ve el laboratorio especializado del CSIRO para la fabricación de baterías cuánticas.

    Científicos han creado el primer prototipo de batería cuántica del mundo y, a diferencia de las baterías convencionales, cuanto mayor es su tamaño más rápido se carga.

    ¿Podrían estos extraños dispositivos alimentar algún día la computación cuántica o incluso tu teléfono?

    Todos sabemos que a mayor tamaño de una batería, más tiempo tarda en cargarse.

    Es por eso que cargar una computadora portátil puede llevar varias horas y un vehículo eléctrico, por lo general, toda la noche.

    Ese es el mundo con el que estamos familiarizados. Pero, en el mundo de lo infinitamente pequeño, se aplican reglas diferentes.

    La mecánica cuántica —la ciencia de la materia a escalas atómicas y subatómicas— “le da la vuelta a eso”, explica James Quach, investigador de ciencia cuántica en CSIRO, la agencia científica nacional de Australia.

    Quach trabaja en la creación de una batería cuántica que desafía el sentido común, ya que se carga más rápido cuanto mayor es su tamaño.

    Así como algunos esperan que las computadoras cuánticas revolucionen algún día la computación, Quach sostiene que las baterías cuánticas podrían ser igualmente disruptivas.

    En marzo de 2026, su equipo logró un importante avance al presentar lo que, según afirma, es el primer prototipo funcional de batería cuántica del mundo.

    El campo aún está en sus inicios y la tecnología cuántica es inherentemente compleja.

    Sin embargo, algunos científicos afirman que estas baterías podrían alimentar algún día dispositivos cuánticos, mientras que sus más firmes defensores insisten en que incluso podrían utilizarse para cargar dispositivos cotidianos como los teléfonos.

    Otros, en cambio, siguen mostrándose muy escépticos sobre su viabilidad en el mundo real.

    Cartel de computación cuántica

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La computación cuántica busca aprovechar las leyes de la física subatómica para desarrollar máquinas más potentes.

    Superando los límites de la energía

    Las baterías convencionales se basan en reacciones químicas que envían 10 billones de billones de electrones o más a través del dispositivo que alimentan. Suena impresionante, pero algunos consideran que esta tecnología está obsoleta.

    “A pesar de las importantes mejoras tecnológicas, las baterías modernas aún se basan en procesos electroquímicos explorados por primera vez hace más de dos siglos”, afirma Dario Ferraro, profesor asociado de Física en la Universidad de Génova, Italia.

    Esto ha llevado a algunos investigadores a explorar las baterías cuánticas: baterías que se alimentan mediante efectos cuánticos en lugar de reacciones químicas.

    El mundo de lo infinitamente pequeño es sorprendentemente extraño.

    Y la mecánica cuántica no es ajena a conceptos alucinantes, desde partículas entrelazadas que se influyen mutuamente a grandes distancias hasta el tiempo que fluye hacia atrás.

    La investigación que sentó las bases de las baterías cuánticas surgió inicialmente de la curiosidad por saber qué leyes de la física clásica podrían verse alteradas en el mundo cuántico.

    Un artículo fundamental de 2015 demostró que el entrelazamiento cuántico implica que las baterías cuánticas podrían cargarse y descargarse de forma más eficiente que las convencionales.

    “La clave está en que las baterías cuánticas no se centran en almacenar grandes cantidades de energía, sino en suministrarla más rápido y con mayor control”, afirma Ferraro.

    Un nuevo prototipo

    Quach ha probado una forma de aprovechar estos efectos cuánticos para alimentar una batería.

    Utiliza una microcavidad óptica, un montaje experimental en el que dos diminutos espejos se colocan a 100 nanómetros de distancia, una separación aproximadamente 1.000 veces menor que el grosor de un cabello humano.

    Llena el pequeño espacio entre los espejos con moléculas de tinte orgánico y luego dirige hacia ellas un haz láser.

    Chip

    Fuente de la imagen, Csiro

    Mediante este método, la luz y las moléculas se acoplan fuertemente y forman estados híbridos de luz y materia, lo que mejora la capacidad del sistema para absorber y almacenar energía: un efecto conocido como superabsorción.

    La superabsorción es la responsable de la propiedad más sorprendente de la batería.

    En la física clásica, las moléculas son pequeñas entidades individuales: cada una actúa por sí misma y absorbe energía a una velocidad independiente de las moléculas que la rodean.

    Pero, bajo los efectos cuánticos, se comportan de una forma algo más colectiva: “actúan al unísono y en sinergia”, explica Quach, “de modo que la velocidad a la que se puede absorber energía aumenta con el número de moléculas”.

    Esto significa que cuantas más moléculas haya —es decir, cuanto más grande sea la batería—, más rápido se cargará.

    El prototipo de Quach tardó femtosegundos —milbillonésimas de segundo— en cargarse y almacenó la energía durante nanosegundos, aproximadamente seis órdenes de magnitud más de tiempo.

    Quach y su equipo demostraron esta hazaña por primera vez en 2022.

    En marzo de 2026, añadieron una nueva capa y lograron extraer una corriente eléctrica del prototipo.

    Si fuera más intensa, esta corriente podría utilizarse para cargar dispositivos.

    El método de microcavidad óptica de Quach no es la única forma de fabricar una batería cuántica.

    Otro enfoque, por ejemplo, utiliza materiales superconductores, ya ampliamente empleados en la computación cuántica.

    Una gran ventaja del diseño de Quach es que funciona a temperatura ambiente. Los diseños superconductores solo funcionan a temperaturas criogénicas inferiores a −150 °C (−238 °F).

    “Esto es adecuado para las computadoras cuánticas, pero no resulta tan útil para alimentar un teléfono móvil”, afirma Quach.

    “Si el objetivo es demostrar que la ventaja de la carga cuántica es un fenómeno físico real… la vía de las microcavidades ópticas es la apuesta más sólida”, expone, por su parte, Mauro Paternostro, físico cuántico de la Queen’s University de Belfast.

    Sin embargo, Paternostro considera que a largo plazo el diseño superconductor podría llevar ventaja en las aplicaciones prácticas, ya que facilita la extracción de energía.

    “Una microcavidad ofrece una excelente demostración de conjunto, pero un control deficiente a la hora de recuperar la energía de forma útil y dirigida”, sentencia.

    Un estado delicado

    El experimento más reciente de Quach supone un primer paso tentativo hacia una batería cuántica que algún día podría sustituir a las convencionales.

    No obstante, por ahora el prototipo solo puede almacenar una cantidad ínfima de energía —unos pocos miles de millones de electronvoltios— durante unos nanosegundos.

    Para alimentar dispositivos convencionales, necesitaría almacenar mucha más energía durante mucho más tiempo.

    Ciantífico

    Fuente de la imagen, Csiro

    Pie de foto, Los científicos se esfuerzan por aislar las baterías cuánticas del mundo exterior, ya que las interacciones pueden provocar fugas de energía de la batería.

    Quach asegura que ya lo ha logrado con un nuevo diseño que ha construido y está preparando un artículo para publicar los resultados.

    Utiliza “una estructura híbrida”, explica, que incorpora componentes cuánticos para permitir una carga ultrarrápida, junto con capas clásicas añadidas para almacenar la energía durante más tiempo.

    También planea combinar numerosas baterías cuánticas microscópicas para aumentar su capacidad total.

    “Si logramos ambas cosas, estaremos en camino de poder alimentar un dispositivo convencional”, afirma.

    Aun así, otros científicos se muestran escépticos, dado que los efectos cuánticos son notoriamente frágiles y se ven fácilmente alterados por la observación o las interferencias.

    “Las interacciones con el entorno pueden degradar rápidamente los efectos cuánticos, lo que limita tanto el rendimiento como la escalabilidad”, señala Ferraro.

    Esto podría anular parte de los beneficios esperados de las baterías cuánticas.

    Abordar esta cuestión, puntualiza, es “fundamental para llevar las baterías cuánticas de la teoría a las aplicaciones en el mundo real”.

    Un mundo cuántico

    Los avances en las baterías cuánticas —si llegan a materializarse— probablemente repercutirán primero en la computación cuántica.

    Las computadoras cuánticas prometen ejecutar algún día tareas con mayor rapidez que las supercomputadoras más veloces, y los expertos en tecnología han advertido que podrían poner en peligro el cifrado a escala mundial.

    Otros, sin embargo, se muestran más escépticos.

    Un estudio reciente, por ejemplo, situaba a las computadoras cuánticas —junto con la energía de fusión y las interfaces cerebro-computadora— entre las tecnologías que se describen perpetuamente como algo que llegará “dentro de cinco años”.

    No obstante, Quach sostiene que probablemente logrará alimentar dispositivos cuánticos con baterías cuánticas en su laboratorio en los próximos años.

    De conseguirse, esto podría reducir el consumo energético de las computadoras cuánticas, además de hacerlas más rápidas y menos propensas a errores, lo que permitiría ampliar su capacidad con mayor celeridad, afirma.

    Quach se muestra menos seguro respecto a su uso para alimentar dispositivos convencionales.

    Señala que algún día podría resultar viable, ya que el hecho de que la batería se cargue con un láser implica que, potencialmente, podría “cargar vehículos eléctricos en movimiento”.

    Esto eliminaría por completo la necesidad de que los conductores se detuvieran para recargar.

    Ferraro, no obstante, se muestra escéptico ante la posibilidad de que las baterías cuánticas lleguen a generalizarse fuera del ámbito de las aplicaciones cuánticas.

    “En mi opinión… es poco probable que las baterías cuánticas sustituyan a las convencionales en aplicaciones cotidianas, como teléfonos móviles o vehículos eléctricos”, afirma. “Su ámbito natural es la escala cuántica”.

    El gran problema pendiente en la actualidad, según Paternostro, consiste en aprovechar la ventaja de la carga cuántica y, al mismo tiempo, extraer la energía en un estado controlado y utilizable.

    Quien lo consiga, asegura, “habrá logrado el verdadero avance”.

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  • Por qué han disminuido tan drásticamente las muertes por sobredosis de fentanilo en EE.UU.

    Por qué han disminuido tan drásticamente las muertes por sobredosis de fentanilo en EE.UU.

    Un ataúd cubierto por una bandera estadounidense en un evento de homenaje a las víctimas por consumo de fentanilo en 2022.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Las muertes por fentanilo en EE.UU. alcanzaron su cifra máxima en 2022, y han ido en descenso desde entonces.

    Durante 15 años, las muertes por fentanilo en Estados Unidos se mantuvieron en ascenso. Y luego, hacia mediados de 2023, se desplomaron repentinamente.

    Para finales de 2024, la cifra había caído más de un tercio.

    El fenómeno no ocurrió solo en EE.UU; las muertes también se desplomaron en Canadá, lo que es una noticia fantástica.

    Pero no deja de resultar inquietante que los investigadores no tengan certezas sobre la causa que llevó a este descenso tan repentino y tan marcado. No hubo ningún gran avance médico ni una iniciativa nacional para crear más centros de rehabilitación.

    Eso llevó al equipo de Keith Humphries, profesor de la Universidad de Stanford, en California, a investigar las posibles causas y publicar un estudio exponiendo sus hipótesis sobre lo que realmente frenó esas sobredosis mortales y si es probable que la situación se mantenga así.

    Katty Kay conversó con el Dr. Keith Humphries sobre la caída de la muertes por fentanilo en EE.UU. y Canadá.
    Pie de foto, Katty Kay conversó con Keith Humphries sobre la caída de las muertes por fentanilo en EE.UU. y Canadá.

    Profesor, usted y sus coautores escribieron un artículo sobre lo que ustedes creen está detrás de esa reducción dramática de las muertes en 2023. ¿Qué encontraron?

    Para entender el artículo, debo explicar brevemente de dónde proviene el fentanilo. El fentanilo se elabora a partir de sustancias químicas llamadas precursores, los cuales provienen de China.

    Estas sustancias se envían a traficantes en Norteamérica, quienes fabrican la droga con ellas; posteriormente, el producto se consume, principalmente en EE.UU. y Canadá. Ambos países han atravesado crisis de opioides paralelas, que iniciaron en la década de 1990 con la era de los analgésicos en pastillas.

    Sin embargo, la estructura de su comercio ilegal es diferente. En el caso de EE.UU., los precursores químicos llegan desde China a México; allí, grupos del crimen organizado los procesan para obtener fentanilo, que transportan por tierra a través de nuestra frontera sur.

    En cambio, Canadá cuenta con sus propios grupos de fabricación ilícita: los productos químicos llegan directamente al país y allí elaboran su propio fentanilo para los consumidores canadienses.

    Al observar que todos estos cambios ocurren simultáneamente en ambos países, uno deduce que no pudo tratarse de un factor exclusivo en México —porque solo se vería afectado EE.UU.— ni de algo propio de Canadá, porque habría repercutido únicamente en ese país.

    ¿Cuál es entonces el denominador común? Los precursores químicos chinos.

    Es difícil obtener información sobre China, ya que no es una sociedad muy abierta, pero la hipótesis más plausible es que China intensificó las medidas de prohibición contra los fabricantes de precursores; esta parece ser la explicación más lógica de por qué ambos países (EE.UU. y Canadá) experimentaron, al mismo tiempo y a escala nacional, una caída drástica en el suministro de fentanilo.

    Pastillas de fentanilo en una bolsita de plástico

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Al parecer, China ha frenado el comercio de precursores químicos para producir fentanilo.

    ¿Qué tan confiado está usted de que la caída en las muertes en EE.UU. y Canadá esté relacionada con los precursores que salen de China?

    Estamos totalmente seguros de que existe una alteración repentina de la oferta; lo muestran todos los indicadores de ambos países.

    El componente chino de esta situación es, en realidad, una especulación que se basa en indicios indirectos: ¿por qué ambos países experimentarían estos cambios al mismo tiempo?

    Es complicado, precisamente porque se trata de China y de una actividad ilícita; por tanto, no podemos preguntarles a los productores —ni a nadie más a lo largo de la cadena de suministro— qué fue exactamente lo que ocurrió.

    Pero podemos ver medidas en los informes oficiales chinos, como el cierre de sitios web y la firma de un acuerdo con EE.UU. en 2023 para ejercer mayor presión sobre este comercio.

    Las autoridades chinas son plenamente conscientes de que participar en el tráfico de fentanilo perjudica su reputación internacional.

    Además, tomar medidas al respecto les reporta beneficios; es decir, constituye una baza en las negociaciones internacionales: una acción que pueden emprender y que otros países desean ver realizada.

    Esas son todas las razones, aunque, insisto, se trata de una especulación.

    ¿Puede contarnos cómo funciona la relación del gobierno chino con los fabricantes de precursores de fentanilo? Evidentemente no es que el gobierno esté fabricando estas sustancias y luego exportándolas.

    Es una sociedad diferente, por lo que la separación entre la empresa privada y el gobierno que no siempre está clara como sí lo está en EE.UU. o Canadá.

    Pero la producción es ilegal. Probablemente la hagan personas que tienen vínculos con la industria legal, pero no está dirigida por el gobierno. Y claramente el gobierno tiene la capacidad, y creo que ahora ha demostrado la voluntad, de suprimir ese comercio.

    Un gran puerto en China

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Con la caída en la exportación de los precursores del fentanilo desde China, ha caído el consumo en Canadá y EE.UU.

    Supongo que una buena noticia que se desprende de su investigación es que, ante todo, el número de muertes ha disminuido.

    La otra es que la diplomacia funciona y que, si interactuamos con China, podemos modificar su comportamiento de una manera que nos beneficie aquí, en Norteamérica.

    Sin embargo, no puedo evitar pensar que la mala noticia es que esto es algo que ahora controla China; no es algo que estemos haciendo nosotros. Por tanto, no hemos modificado necesariamente el comportamiento de los estadounidenses ni hemos encontrado tratamientos más eficaces, ni hemos invertido en centros de rehabilitación.

    En cierto modo, dependemos de los chinos. Y si han reducido la cantidad del fentanilo que exportan, cabe suponer que podrían revertir la situación.

    Esta es, pues, la gran incógnita. ¿Será el cambio en la oferta un fenómeno duradero? Lo que todos observamos con cierta inquietud en este momento es si las cifras de muertes volverán a aumentar.

    Hasta ahora no ha sido así —lo cual es notable—, lo que parece sugerir que el choque en la oferta ha persistido. Sin embargo, esto no significa que no se pueda hacer nada si uno se encuentra en Canadá o en EE.UU.

    La prestación de tratamientos salva vidas; rescatar a personas mediante medicamentos de emergencia para sobredosis salva vidas, y lo ha hecho a lo largo de todo este proceso de treinta años.

    Lo que no se puede lograr es transformar radicalmente toda la situación en cuestión de seis meses, ya que desarrollar esos sistemas requiere mucho tiempo. Por tanto, reconocer el impacto de un choque en la oferta no resta valor a los servicios de salud destinados a las personas con problemas de consumo de drogas.

    La crisis del fentanilo ha causado estragos en muchas ciudades de EE.UU. y Canadá.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La crisis del fentanilo ha causado estragos en muchas ciudades de EE.UU. y Canadá.

    Si tuviera una varita mágica para influir en las políticas públicas ahora mismo —en este periodo en el que las muertes han disminuido—, ¿en qué se centraría para hacer que el país sea más resiliente ante la posibilidad de que China vuelva a aumentar la exportación de precursores del fentanilo?

    Aquí existe una gran oportunidad, tal como señalamos en nuestro estudio, y es la siguiente: a medida que la droga se vuelve más difícil de conseguir, más costosa y de menor potencia, la experiencia de consumir fentanilo resulta menos gratificante.

    Se presenta, pues, una gran oportunidad para ofrecer tratamiento a aquellas personas que sienten que su consumo ha llegado a un punto crítico —el peor momento que han vivido con esta droga— y desean dejarla.

    Eso es lo que yo haría a corto plazo para aprovechar esta coyuntura inusual.

    A largo plazo, en un mundo de comercio global e internet, siempre habrá oferta que responda a la demanda. Por lo tanto, si China se retira por completo de este mercado, el negocio podría trasladarse a India, por ejemplo, o a Tailandia o algún país similar.

    En consecuencia, todas las naciones deben implementar medidas para reducir la demanda, ya que, tarde o temprano, alguien acabará suministrando fentanilo o incluso una droga aún peor.

    Las banderas de EE.UU. y Canadá ondean en uno de sus pasos fronterizos.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Los controles fronterizos juegan un rol limitado en la lucha contra las drogas.

    Lo único que no le escucho enfatizar es el intento de controlar las fronteras, ya sea en Canadá o en EE.UU.

    Es necesario mantener cierto control fronterizo por múltiples razones —no solo por el tema de las drogas—, pero el retorno de la inversión alcanza su límite bastante rápido.

    En otras palabras, si triplicáramos el número de guardias fronterizos o de inspecciones de camiones, interceptaríamos más drogas, pero no el triple de cantidad.

    Es importante que la gente sepa que no puede simplemente transportar la mercancía abiertamente en camiones, pero las posibilidades de actuación a ese nivel tienen un tope.

    Por otro lado, en lo que respecta a la aplicación de la ley en este ámbito, las medidas policiales son cruciales, pero pueden acarrear graves consecuencias colaterales.

    Como vimos durante la “guerra contra las drogas”, las detenciones masivas en barrios pobres generan problemas; lo positivo de este enfoque es que —hasta donde sabemos— no hubo detenciones ni se produjeron esos efectos colaterales.

    Se trata, pues, de una forma de intervención que altera las rutas reales de tráfico de drogas y nos permite lograr nuestro objetivo sin causar el sufrimiento que tanto preocupa a muchas personas de buen criterio.

    Como alguien que lleva años estudiando y trabajando en este tema, ¿qué opina de este descenso? Imagino que le entusiasma que se haya producido esta bajada.

    Pero también me pregunto si le genera cierta inquietud el hecho de que no sea algo que nosotros, como consumidores aquí o en Canadá, podamos controlar por completo.

    Me llena de satisfacción haber estado tan cerca de la realidad de la adicción durante los 35 años que llevo realizando esta labor; hago voluntariado en un barrio de San Francisco llamado Tenderloin, donde veo a muchas personas bajo los efectos agudos de esta droga tan sumamente incapacitante.

    Por eso, cada vez que esas cifras disminuyen, siento una inmensa alegría.

    Me llena de felicidad ver a alguien superar la adicción al fentanilo y emprender el camino de la recuperación. Es comprensible que la gente se desanime y sienta que nada puede funcionar, pero creo que esto demuestra que sí hay soluciones eficaces.

    Es cierto que China logró resultados, pero, por supuesto, fue gracias a la diplomacia. Y eso es algo que nosotros también podemos hacer: mantener buenas relaciones con otros países que puedan ayudarnos, y estoy seguro de que encontraremos formas de ayudarles nosotros a ellos.

    Esta es una adaptación al español de una entrevista realizada por Katty Kay en su espacio New Normal. Para ver el video original, en inglés, haz clic aquí.

  • El primer paciente del mundo al que le retiraron un tumor en el cerebro con ayuda de la IA

    El primer paciente del mundo al que le retiraron un tumor en el cerebro con ayuda de la IA

    Rhys Hibbert aparece en la foto al aire libre, frente a un seto verde. Tiene el pelo corto y rubio, y lleva una camisa azul claro y una chaqueta azul oscuro.
    Pie de foto, El tumor de Rhys Hibbert podría haberle provocado ceguera.

    Al primer paciente del mundo en someterse a una intervención quirúrgica cerebral con la ayuda en tiempo real de la inteligencia artificial se le ha extirpado un tumor con éxito.

    Rhys Hibbert, padre de dos hijos y residente de Bedfordshire, en el sur de Reino Unido, se arriesgaba a perder la vista si no se operaba, según dijeron los cirujanos del Hospital Universitario de Londres.

    La herramienta de IA analizó la grabación de video de la operación en tiempo real y asesoró a los cirujanos sobre cómo evitar vasos sanguíneos y nervios cruciales pero ocultos en el cerebro.

    Esto les permitió extirpar de forma segura la mayor parte posible del tumor.

    “Desde el punto de vista de la seguridad del paciente, veo absolutamente el beneficio. No tenemos señales de tráfico que nos guíen dentro de la cabeza”, dijo Hibbert.

    Hasta hace 18 meses, Hibbert, de 48 años y gerente de atención al cliente, estaba en buena forma y gozaba de buena salud, saliendo a caminar más de 3 km todos los días.

    Fue durante uno de esos paseos cuando perdió el conocimiento y comenzó a convulsionar en la carretera.

    Una tomografía cerebral reveló que tenía un tumor benigno de 11 mm (0,433 pulgadas) que crecía en la glándula pituitaria, un órgano del tamaño de una canica situado en la base del cráneo.

    Esta glándula secreta hormonas vitales que ayudan en procesos como el crecimiento, el metabolismo y la regulación de la presión arterial y la temperatura.

    Se encuentra en un punto crucial, muy cerca de las arterias carótidas, que son vasos vitales que suministran sangre al cerebro, y de los nervios ópticos que controlan la visión.

    A medida que el tumor de Hibbert comenzó a presionar sus nervios ópticos, su visión periférica se fue reduciendo.

    Fatiga intensa y mareos

    Aunque no necesitó cirugía de inmediato, Hibbert comenzó a tropezarse con las cosas y se sentía muy fatigado y mareado.

    “Durante mis 18 años de matrimonio, siempre me he levantado de la cama y le he preparado una taza de café a mi esposa”, contó Hibbert, “y no iba a permitir que este tumor me lo impidiera”.

    Dijo que las mayores repercusiones para él fueron emocionales y psicológicas.

    “Aunque mucha gente me ofreció ayuda amablemente, uno no quiere ser una carga para los demás”, añadió.

    Gráfico con dos escaneos cerebrales

    Cuando los cirujanos le dieron la opción de ser la primera persona en probar la operación con su herramienta de IA personalizada, no lo dudó.

    “Si los pacientes no están dispuestos a participar en la investigación, ¿cómo van a aprender los médicos y cómo puede progresar la medicina?”, comentó.

    Durante la intervención le introdujeron un endoscopio, una cámara delgada montada en un palo, a través de la nariz hasta la base del cráneo.

    En ese momento, el tumor estaba cerca, pero oculto tras capas de hueso y una membrana resistente.

    Identificar el lugar más seguro para extraerlo no fue sencillo, sobre todo porque la anatomía tiende a variar entre individuos.

    Las tasas de complicaciones varían, pero existía una probabilidad del 25 al 50% de no extirpar completamente el tumor y una probabilidad del 0,5 al 2% de lesionar un vaso sanguíneo importante.

    Aquí es donde entró en juego la herramienta de IA.

    El ‘ChatGPT’ de los cirujanos

    En una segunda pantalla, la IA analizaba la transmisión de video en directo, rastreaba los instrumentos quirúrgicos y marcaba las zonas donde era más probable que se encontraran los vasos sanguíneos y los nervios, destacando las áreas donde resultaba más seguro extirpar el tumor.

    Es similar a la tecnología de reconocimiento facial de los teléfonos, pero en lugar de eso, reconoce estructuras anatómicas importantes y a menudo ocultas.

    El cirujano promedio en Reino Unido realiza entre 10 y 20 de estas operaciones al año, basándose en las exploraciones realizadas antes de la cirugía para familiarizarse con la anatomía del paciente.

    Los investigadores entrenaron y evaluaron su sistema de IA con cientos de videos de extirpaciones de tumores hipofisarios, dibujando cuidadosamente el contorno de los vasos sanguíneos y los nervios en cada video para ayudar al sistema a capturar datos y comenzar a “reconocer” las estructuras más importantes.

    “Está entrenado en más operaciones de las que la mayoría de los cirujanos ven o realizan en toda su vida y puede actuar como un segundo par de ojos experto”, señaló el profesor Hani Marcus, quien ayudó a realizar el procedimiento.

    Y a diferencia de otras herramientas experimentales de IA, funciona en tiempo real, añadió.

    Foto del profesor Hani Marcus y Danyal Khan de pie en el exterior. Ambos tienen el cabello castaño oscuro. Uno lleva una camisa blanca y corbata azul y blanca. El otro lleva una camisa de color claro y un blazer caqui.

    Fuente de la imagen, UCH

    Pie de foto, Los neurocirujanos Hani Marcus y Danyal Khan realizaron la operación en el Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía.

    El equipo quiere dejar claro que la herramienta de IA solo sirve de apoyo y que los cirujanos conservan el control total.

    Su ambición a largo plazo es desarrollar una especie de ChatGPT para cirujanos, de modo que haya “otro experto en la sala al que puedan recurrir para pedir consejo si lo desean, o ignorarlo si no están de acuerdo”, explicó el profesor Marcus.

    Financiado por el Instituto Nacional de Investigación en Salud y Atención Médica y Google, y desarrollado por investigadores de la UCL, el equipo probó y puso a prueba su tecnología de IA en el laboratorio durante años.

    Están satisfechos con los resultados de los primeros pasos en cirugías reales y están trabajando en un ensayo clínico de mayor envergadura.

    “Me ha devuelto la vida”

    “Cuando abrí los ojos después de la operación, sentí como si hubiera recuperado la visión de 360 grados; no había visto con tanta claridad en un año”, dijo Hibbert.

    Y en las ocho semanas transcurridas desde la cirugía, ha notado que su vista mejora cada pocos días.

    “También he recuperado mi energía y todos los efectos secundarios que sufría antes de la cirugía han desaparecido”.

    Y subrayó: “Me ha devuelto la vida”.

    James Frith, ministro de Innovación en Salud, dijo estar satisfecho de que Rhys se sometiera a una “cirugía que le cambió la vida” como parte de una investigación financiada por el gobierno.

    “La IA necesita las salvaguardas adecuadas y siempre nos aseguraremos de que la seguridad se tome en serio”, señaló.

    “Pero también nos aseguraremos de aprovechar las oportunidades que esto conlleva”, añadió.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • “Cambiará el mundo”: la revolución de las máquinas que se gesta en China y va mucho más allá de los robots humanoides

    “Cambiará el mundo”: la revolución de las máquinas que se gesta en China y va mucho más allá de los robots humanoides

    Una mujer vestida con overol azul y gorra amarilla  lleva un cargamento de elementos mecánicos al fondo una línea de producción robotizada de color azul.
    Pie de foto, Más de dos millones de robots trabajan junto a las personas en las fábricas de China.

    “Me echo una siesta y el mundo cambia”, dice Chen Tianyu.

    Sin duda, su mundo sí cambia. Este joven de 28 años se mantiene al día con las últimas tecnologías dedicando su tiempo libre a visitar fábricas que están adoptando la automatización. De esa manera sabe qué aspectos debe priorizar cuando imparte sus clases sobre Inteligencia Artificial (IA) y robótica.

    Frente a él, unos 30 estudiantes universitarios estudian programación. Uno de ellos teclea frenéticamente mientras alterna la mirada entre la pantalla y el robot:

    “La idea es que tome esa pieza cilíndrica y la traslade hasta allí”, señala.

    Una fila de robots industriales espera ser programada y, en otra parte del aula, los estudiantes intentan desarrollar instrumentos médicos robóticos. Mientras los guía, Chen declara:

    “Si el mundo de la IA y la robótica no los necesita, entonces definitivamente estarán entre los que serán reemplazados”.

    Para las personas que están en esta sala, esto representa un paso, o más bien un salto, hacia un futuro que China está construyendo meticulosamente: el plan de US$20.000 millones de Xi Jinping para situar a su país a la vanguardia de la innovación y en competencia directa con EE.UU.

    Las pruebas están por todas partes.

    Se encuentran en el Instituto Técnico de Hangzhou, una de varias enormes escuelas de formación profesional construidas específicamente para formar a la próxima generación de ingenieros expertos en tecnología.

    El campus está ubicado en las afueras de Hangzhou, una antigua capital imperial cuyo horizonte futurista es apenas la primera pista de su papel como centro tecnológico global.

    En todo el país, más de dos millones de robots trabajan en las fábricas, más que en cualquier otro lugar del mundo, y su número sigue creciendo a una velocidad extraordinaria.

    Estudiantes en un laboratorio de robótica lleno de elementos electrónicos y mecánicos.
    Pie de foto, Estudiantes que aprenden robótica en el Instituto Técnico de Hangzhou, una de las muchas nuevas escuelas de formación profesional.

    La evidencia

    Se trata de una apuesta que seguramente cambiará el mundo, de forma muy similar a la última vez que la economía china experimentó una transformación masiva.

    China ya está exportando sus robots por todo el planeta: más de la mitad de los robots industriales del mundo se fabrican actualmente en el país.

    Lo que resulta menos claro es el impacto de una automatización tan amplia en un país que ocupa un lugar central en la manufactura, el comercio y la innovación globales.

    ¿Qué significa esto, por ejemplo, para la fuerza laboral china? ¿Y cómo podríamos medir realmente el coste de esta transformación en un régimen que controla la información de manera tan estricta?

    El futuro de los trabajadores chinos es incierto en medio de la revolución industrial que el mundo observa: impresionantes redes solares, horas punta silenciosas gracias a los vehículos eléctricos y máquinas que funcionan más rápido que Usain Bolt.

    Durante el fin de semana, China organizó la segunda edición de los Juegos Mundiales de Humanoides, en la que robots boxearon, corrieron y desfilaron.

    Lo que alimenta este espectáculo es otra revolución menos visible que está ocurriendo dentro de fábricas y aulas.

    La BBC ha visitado instalaciones industriales donde se le mostraron robots que no tienen apariencia humana, ni bailan ni saltan sobre escenarios, sino que sueldan, pintan, levantan cargas, ensamblan piezas y trabajan las veinticuatro horas del día sin descansos ni prestaciones laborales.

    Algunos incluso están diseñados para construir más robots. También hemos recorrido academias en las que China forma a las personas que trabajarán junto a esta fuerza laboral robótica.

    Un robot blanco escribe en un papel con tinta negra algo en mandarín

    Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

    Pie de foto, Un robot escribe en un papel. La industria de la robótica en China alcance niveles globales.

    Se trata de una visión privilegiada de lo que Xi llama las “nuevas fuerzas productivas” de China y de cómo podrían cambiar el país.

    En una fábrica de la ciudad sureña de Chengdu, lo viejo y lo nuevo trabajan codo con codo.

    Una línea de ensamblaje compuesta por unos 30 hombres y mujeres de mediana edad atornilla, perfora y pule el producto estrella de CRP Technology: un brazo robótico capaz de realizar diversas tareas industriales.

    En la misma sala, cuatro jóvenes ingenieros se agrupan alrededor de una consola intentando resolver los desafíos de un prototipo, un nuevo robot que esperan que ayude a construir otros robots.

    Uno de ellos es Pang Kai, de 31 años, integrante del equipo de investigación y desarrollo. Empuja la estructura robótica por la sala. El motivo es que la futura fuerza laboral de China todavía no está lista para trabajar por sí sola. Por ahora, únicamente puede realizar movimientos repetitivos sencillos, cómo escanear un código QR.

    “Quizás dentro de otros seis meses pueda realizar otra tarea”, dice Pang con una sonrisa.

    El camino es largo y el equipo celebra cada pequeño avance.

    CRP Technology, que emplea a unas 300 personas, lleva nueve años fabricando brazos robóticos.

    Cada uno puede adaptarse a las necesidades específicas de una fábrica para ayudar en la producción de automóviles, componentes electrónicos o turbinas eólicas. La empresa asegura que un solo brazo puede programarse para realizar más del 90% de las tareas repetitivas.

    Las preguntas habituales

    Los ingenieros también se preguntan si algún día podrán sustituir a la propia plantilla de la empresa.

    “Queremos que nuestro nuevo robot sea como un ser humano. Esperamos que pueda pensar por sí mismo”, afirma Pang.

    Y añade: “Necesitamos este tipo de robots porque quizá dentro de diez años no tendremos suficientes trabajadores en China”.

    Hombre vestido con una camisa azul habla a la cámara mientras atrás hay un robot de color negro y una línea de producción robotizada de color azul.
    Pie de foto, Pang Kai forma parte del equipo de investigación y desarrollo.

    La disminución de la población y el envejecimiento de la fuerza laboral son otras de las razones por las que Pekín tiene prisa por revolucionar sus fábricas. Según estimaciones oficiales, para 2035 más de un tercio de la población china tendrá más de 60 años.

    Además, algunos cálculos indican que el país perderá cerca de 60 millones de habitantes durante la próxima década, una cifra casi equivalente a la población de Francia.

    La esperanza es que el aumento de la automatización cubra este déficit laboral antes de que afecte gravemente a una economía que ya muestra signos de desaceleración. Sin embargo, la velocidad de la transición es crucial.

    Aproximadamente 120 millones de personas siguen trabajando en el sector manufacturero. Si China avanza demasiado rápido, la pérdida de empleos podría asestar un golpe catastrófico a millones de personas que dependen de los salarios de las fábricas.

    “En teoría, las máquinas pueden trabajar las 24 horas del día, lo que sin duda supone una ventaja frente a los trabajadores humanos. Pero también requieren mantenimiento. Todos los días debemos dedicar tiempo a eso y, cada mes, la línea de producción necesita inspecciones y reparaciones”, explica Cao Li, vicepresidente del fabricante de vehículos eléctricos Leapmotor.

    Cada vez más populares en Europa, los automóviles asequibles y altamente tecnológicos de la compañía se ensamblan en la fábrica de Hangzhou con la ayuda de robots en cada etapa del proceso. Al final de la línea de producción, vuelven a aparecer más trabajadores humanos.

    La empresa cuenta con más de 25.000 empleados y cientos de ellos realizan las comprobaciones finales mientras los vehículos recién fabricados avanzan por la línea. ¿Llegará el día en que ya no sean necesarios?

    “Es totalmente posible”, responde Cao.

    “Y puede ocurrir relativamente pronto. En los talleres de estampación, soldadura y pintura, básicamente hemos alcanzado una automatización del 100%”. añade.

    La ventaja china

    China tiene ventaja sobre EE.UU. gracias a su enorme base manufacturera. Motores, baterías, componentes electrónicos, engranajes y sensores: todo lo necesario para construir el cuerpo de un robot está al alcance de la mano.

    Imagen de una fábrica totalmente automatizada con brazos robóticos amarillos que son separadas por una especie de lonas verdes.
    Pie de foto, Las máquinas intervienen en cada etapa de la fabricación de los vehículos eléctricos de Leapmotor.

    “China también tiene una idea. Tiene un plan. Sabe dónde quiere estar dentro de cinco años. Planifican a nivel central, pero desglosan los objetivos hasta las regiones y municipios”, le explica a la BBC la doctora Susanne Bieller, secretaria general de la Federación Internacional de Robótica.

    “Si quieres construir un robot en Shenzhen, existe todo un ecosistema. Se tarda menos de una hora en conseguir los componentes necesarios para fabricarlo. En Europa puede llevar hasta una semana”, agrega.

    Sin embargo, reconoce que, aunque China es muy buena construyendo el “cuerpo” de los robots, EE.UU. sigue liderando la creación del “cerebro”, lo que incluye el desarrollo de la inteligencia artificial que los programa.

    Aún así, empresas chinas como DeepSeek y Moonshot han presentado nuevos modelos de IA que, según afirman, pueden competir con los mejores desarrollados en EE.UU.

    Impulsada por un enfoque de “código abierto”, en el que las nuevas empresas de IA comparten su programación, la innovación china ha logrado avanzar más rápido de lo esperado, pese a los controles estadounidenses sobre la exportación de chips avanzados críticos.

    Los analistas creen ahora que la siguiente fase de esta carrera no dependerá de quién tenga el mejor modelo de lenguaje, sino de quién consiga integrar esa inteligencia en millones de máquinas.

    Y por eso China también está invirtiendo en formar a una generación de estudiantes capaces de imaginar qué vendrá después.

    En el Instituto Técnico de Hangzhou, por ejemplo, los jóvenes pueden comenzar su formación desde los 15 años.

    Y la magnitud de lo que allí se enseña puede resultar asombrosa. Hay un edificio entero dedicado a motores y aeronáutica, así como una planta restringida para estudiantes que trabajarán en mantener a China a la cabeza del procesamiento de tierras raras, otro recurso estratégico clave en la competencia con Washington.

    Algunos consideran que esta es una solución para la persistentemente elevada tasa de desempleo juvenil de China, donde uno de cada cinco jóvenes tiene dificultades para encontrar trabajo.

    “Nuestros estudiantes tienen una gran demanda y las empresas incluso los reservan antes de que terminen sus estudios. No necesitan preocuparse en absoluto por encontrar empleo, y organizamos competiciones como parte de su formación”, afirma Chen.

    Una mujer vestida con un overol rosa revisa una máquina con atención.
    Pie de foto, La innovación china está impulsando las fábricas del país más rápido de lo previsto.

    “Es mejor encontrar tu lugar dentro de la ola tecnológica. En todo proceso de progreso se producen inevitablemente cambios estructurales, y precisamente en esos cambios se encuentran las futuras oportunidades laborales de los estudiantes”.

    Sin embargo, China sigue enfrentándose a serios desafíos económicos, desde una crisis inmobiliaria que continúa prolongándose hasta la enorme deuda de los gobiernos locales y un consumo persistentemente débil.

    No está claro si, ni de qué manera, la revolución que Pekín promueve resolverá estos problemas, y también resulta difícil medir cómo se sienten aquellos cuyos empleos podrían verse amenazados por los cambios venideros. ¿Crearán los robots prosperidad para ellos o simplemente sustituirán muchos de sus puestos de trabajo?

    “Mis estudiantes me preguntan qué ocurrirá en el futuro”, dice Chen.

    “Y yo les respondo que no lo sé. La tecnología está cambiando demasiado rápido. Pero no podemos quedarnos quietos ni dormirnos aquí. Tenemos que seguir avanzando para descubrir de qué somos capaces”, concluye.

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  • Los posibles veredictos que debate el jurado en el proceso contra Lindsay Clancy, la madre acusada de matar a sus tres hijos en EE.UU.

    Los posibles veredictos que debate el jurado en el proceso contra Lindsay Clancy, la madre acusada de matar a sus tres hijos en EE.UU.

    Lindsay Clancy en el tribunal

    Fuente de la imagen, Reuters

    Pie de foto, El jurado del caso de Lindsay Clancy se encuentra en el proceso de deliberación.

    El juicio por asesinato contra Lindsay Clancy mantiene en vilo al público estadounidense en las últimas semanas.

    La exenfermera de 36 años mató a sus tres hijos pequeños en el sótano de la casa familiar en Massachusetts.

    Acusada de tres cargos de asesinato en primer grado, Clancy no niega haber matado a sus dos hijos y a su hija en 2023.

    Pero su abogado argumenta que en ese momento ella sufría de psicosis posparto y, por lo tanto, no podía distinguir entre el bien y el mal.

    Del otro lado, la fiscalía argumenta que Clancy tomó una decisión calculada e intencionada de matarlos y que en ese momento sabía distinguir entre el bien y el mal.

    Un jurado compuesto por nueve mujeres y tres hombres continúa las deliberaciones, con varias opciones sobre la mesa:

    • inocente
    • no culpable por padecer un trastorno mental
    • asesinato en primer grado
    • asesinato en segundo grado
    • homicidio involuntario

    Inocente / No culpable por trastorno mental

    Lindsay Clancey está sentada con el rostro entre las manos. Al lado suyo está su abogado

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, El juicio ha visto dramáticas imágenes.

    Esta opción se basa en la defensa de psicosis posparto: su equipo legal argumentó que Clancy tuvo alucinaciones y escuchó una voz después de dar a luz a su hijo menor que le decía que matara a los niños.

    Los peritos explicaron al tribunal la gravedad de esta enfermedad, y los familiares testificaron sobre el estado mental de Clancy.

    Según la ley de Massachusetts, Clancy no tiene la obligación de probar su enfermedad mental ni que carecía de responsabilidad penal.

    En cambio, le corresponde a la fiscalía probar más allá de toda duda razonable que ella era penalmente responsable cuando mató a sus hijos, le explica a la BBC la abogada penalista Elyse Hershon.

    Pueden hacerlo demostrando sin lugar a dudas que la mujer no padecía una enfermedad mental en ese momento o que, si bien padecía una enfermedad mental, aún controlaba sus acciones y sabía que estaban mal.

    Un veredicto de no culpabilidad significaría que Clancy quedaría en libertad, pero esto se considera muy improbable.

    Mucho más probable es un veredicto de no culpabilidad por razón de trastorno mental, con el que Clancy quedaría ingresada en un hospital psiquiátrico.

    “El caso se reduce a dónde va a pasar el resto de su vida; la defensa cree que debería ser en un centro psiquiátrico, la fiscalía cree que debería ser en una prisión estatal”, dice Hershon.

    Asesinato en primer grado

    Una mano sostiene un frasco de medicamentos, otros dos están sobre una mesa.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, A pesar de los problemas psiquiátricos de Lindsay, existe la probabilidad de que pase el resto de sus días en prisión.

    Este es el desenlace potencial más grave para Clancy: ser declarada culpable de asesinato en primer grado, que es provocar la muerte de otra persona de forma intencional y premeditada.

    En el estado de Massachusetts, esta condena conlleva una pena obligatoria de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

    Como le explica a la BBC Heather Cucolo, profesora de la Facultad de Derecho de Nueva York y experta en derecho de la salud mental, Clancy tendría que ser vista como “un monstruo a los ojos del jurado” si opta por este resultado.

    Para condenar a Clancy por este delito, el jurado tendría que determinar que hubo atrocidad, crueldad extrema, premeditación o ambas cosas, lo que significaría que la fiscalía habría demostrado que no existían factores atenuantes.

    En este caso, la enfermedad o deficiencia mental, tal como la describe la ley, podría ser un factor atenuante.

    La fiscal Jennifer Sprague afirmó durante los alegatos finales que no cabía duda de que Clancy padecía una enfermedad mental, pero que esta no era tan grave como para que no pudiera distinguir entre el bien y el mal.

    Los peritos de la fiscalía pusieron en duda que Clancy realmente oyera la voz que, según ella, le ordenó matar a sus hijos.

    Asesinato en segundo grado

    Un tributo de flores y juguetes para los tres hijos asesinados de Lindsay Clancy

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, El caso ha conmovido a todo EE.UU. por los escabrosos detalles que se conocen.

    Esta es una categoría que abarca cualquier asesinato que no sea de primer grado, según la ley de Massachusetts.

    Se aplica a los homicidios ilegítimos cometidos con malicia o extrema imprudencia, pero sin planificación previa.

    “Para llegar a este veredicto, es posible que los miembros del jurado no estén convencidos de que las acciones que condujeron al asesinato alcanzaran el nivel de premeditación o planificación previa, sino que, en cambio, Clancy viera conscientemente una oportunidad para cometer los asesinatos en ese momento”, dijo Cucolo.

    En el caso de asesinato en segundo grado, Clancy también se enfrentaría a cadena perpetua, pero con la posibilidad de libertad condicional.

    Homicidio involuntario

    Una fila de mujeres, todas con prendas rosa, a las afueras del juicio.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Cientos de mujeres le han expresado su apoyo a Clancy durante el juicio.

    El jurado recibió una opción más cuando el juez les permitió la opción de declarar a Clancy culpable de homicidio involuntario, un punto que anteriormente había sido motivo de controversia entre la defensa y la fiscalía.

    El homicidio involuntario, que se define como un asesinato no intencionado cometido en una conducta temeraria e imprudente, conlleva una pena máxima de 20 años de prisión por cada cargo.

    Según los expertos, la intención es un factor importante que distingue un veredicto como el de homicidio involuntario de los dos veredictos de asesinato.

    “Esta opción le permite al jurado aceptar que los asesinatos no fueron planeados ni calculados, sino que Clancy tomó una decisión en una fracción de segundo”, expone Cucolo.

    La fiscalía no está obligada a demostrar que ella tenía la intención de causar la muerte de los niños para que haya una condena por homicidio involuntario, añade.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • “Un diagnóstico de alzhéimer no es el final para una persona”: el actor que padece la enfermedad e interpretará un difícil monólogo de Beckett en Londres

    “Un diagnóstico de alzhéimer no es el final para una persona”: el actor que padece la enfermedad e interpretará un difícil monólogo de Beckett en Londres

    Peter Marinker en los ensayos generales de la obra "La última cinta de Krapp". Viste una vieja bata gris y está sentado frente a un escritorio. Delante de él hay una grabadora y unas cajas plateadas

    Fuente de la imagen, Stagefright Films

    Pie de foto, Peter Marinker, diagnosticado con alzhéimer hace dos años, comenzó los ensayos generales de la obra de Beckett “La última cinta de Krapp” en junio.

    Durante cuatro días seguidos, Peter Marinker acudió a ensayos que ni siquiera se estaban celebrando. La demencia le había hecho confundir las fechas.

    Sin embargo, ahora se prepara para hacer algo que la mayoría de los actores encontrarían desalentador incluso con una memoria perfecta: representar en solitario una obra muy querida de Samuel Beckett en un escenario londinense.

    Marinker, de 85 años, es conocido sobre todo por su trabajo de doblaje: desde radionovelas y videojuegos hasta películas de gran presupuesto como “Laberinto” y “Paddington en Perú”.

    En la pantalla, interpretó al asesor del presidente de Estados Unidos en Love Actually y a uno de los pasajeros de la aerolínea en el drama United 93.

    En 2023, interpretaba a Gandalf en una versión teatral de “El Señor de los Anillos” cuando sintió que se “desconectaba” y un suplente tuvo que reemplazarlo durante el resto de la temporada.

    Posteriormente le realizaron resonancias magnéticas y otros chequeos médicos. Hace dos años, le diagnosticaron la enfermedad de Alzheimer.

    “Simplemente tuve que aceptarlo”, dice. “Eso explicaba por qué seguía perdiendo cosas y empecé a reírme de mí mismo, de todas las tonterías que hago una y otra vez”, dice.

    Dave Wybrow, con el pelo blanco y un bigote de manillar, lleva una camiseta blanca y habla en el escenario con Peter Marinker, que viste una bata gris y sostiene un plátano como atrezo.

    Fuente de la imagen, Stagefright Films

    Pie de foto, Dave Wybrow, director del Teatro Cockpit, se puso en contacto con Peter Marinker a principios de este año para proponerle que representara la obra.

    En ese momento, algunos actores podrían haberse alejado de la presión de actuar frente a un público en vivo.

    Pero, de repente, recibió una llamada de alguien con quien Marinker había trabajado estrechamente en el pasado: Dave Wybrow, director del Teatro Cockpit de Londres.

    La idea era representar “La última cinta de Krapp”, una intensa obra de teatro unipersonal en la que un escritor anciano escucha grabaciones de su juventud, recordando toda una vida de arrepentimientos y oportunidades perdidas.

    “Es un espectáculo explosivo y un guion explosivo”, dice Wybrow, cuya madre también sufrió problemas de memoria al final de su vida.

    Los ensayos se han estado llevando a cabo desde finales de junio para darle a Marinker tiempo extra para practicar, y se ha reunido un equipo completo para que la obra se lleve a cabo.

    Un regidor permanecerá junto al escenario durante toda la función, habrá pantallas de teleprónter repartidas por todo el teatro y Marinker llevará un pequeño auricular para que se le pueda recordar rápidamente su diálogo si se lo olvida.

    Wybrow insiste en que no se trata de “ocultar” la enfermedad de Marinker, sino de demostrar que el trabajo colaborativo y creativo sigue siendo posible después de un diagnóstico como el del actor.

    Desde el primer día, Marinker afirma que no tuvo ninguna preocupación.

    “Dave me preguntó si me gustaría hacerlo, y yo simplemente dije: ‘¡Sí! ¡Oh, sí, sí, sí, sí!’”, dice.

    “Seguiré sintiendo nervios (la primera noche), pero sé cómo controlarlos; es solo la adrenalina.”

    Ecos del pasado

    Esta no es la primera vez que Marinker interpreta esta obra. Ya asumió el mismo papel en 1983.

    El equipo de producción desenterró grabaciones en cinta de aquella actuación de hace más de 40 años, y estas se incorporarán a la nueva producción a medida que su personaje escuche ecos de su yo más joven.

    Una de las cosas más llamativas del alzhéimer es que la pérdida de memoria puede ser selectiva en lugar de uniforme.

    En las primeras etapas de la enfermedad, las regiones que rodean el hipocampo, situadas en lo profundo de los lóbulos temp

    Esa zona desempeña un papel fundamental en la formación y recuperación de lo que los científicos denominan recuerdos episódicos: recuerdos de acontecimientos y experiencias específicas en la vida de una persona.

    Por eso, las personas con alzhéimer pueden tener dificultades para recordar unas vacaciones familiares, una conversación con un amigo o el nombre de alguien, por ejemplo.

    Pero otros recuerdos vinculados a habilidades y rutinas muy practicadas pueden ser más resistentes.

    “A menudo, es más fácil acceder a la información almacenada en la memoria consolidada a largo plazo que a los recuerdos nuevos que se acaban de formar”, afirma Tara Spires-Jones, profesora de neurodegeneración en la Universidad de Edimburgo y autora de Fighting for Our Minds.

    Eso ayuda a explicar por qué algunas personas con alzhéimer aún pueden prepararse una taza de té, recordar la letra de una canción o interpretar música o un guion teatral bien ensayado, incluso después de que otros recuerdos hayan comenzado a desvanecerse.

    Combatir el estigma

    Todos los beneficios de las cuatro jornadas de representación teatral se destinarán a la Sociedad de alzhéimer, una organización que ayudó a Peter tras su diagnóstico.

    Una investigación realizada para la organización benéfica en 2025 reveló que el 42% de las personas que viven con demencia se sentían avergonzadas por sus síntomas.

    Una de cada cinco personas con problemas de memoria afirmó no haber consultado a un médico para obtener un diagnóstico porque les preocupaba la reacción de sus amigos y familiares.

    El estigma “sigue estando muy presente”, afirma Taiyaba Zeria, quien dirige los servicios de apoyo a personas con demencia de la Sociedad de alzhéimer en Londres.

    “Lo que está haciendo Peter pone de manifiesto que un diagnóstico no es el final, y que una persona que vive con demencia aún puede hacer muchas cosas que disfruta y que le apasionan”.

    Un retrato de Taiyaba Zeria, que tiene el pelo largo castaño oscuro y lleva una blusa blanca.
    Pie de foto, Taiyaba Zeria, de la Sociedad de alzhéimer, afirma que es necesario cambiar la actitud hacia las capacidades de las personas con demencia a medida que los casos se vuelven más comunes.

    Por su parte, Marinker describe el proyecto como su “maravilloso canto del cisne”.

    “Estoy en la fase inicial (de la enfermedad), así que necesito aprovechar al máximo esta fase y prepararme lo mejor posible para la fase intermedia”, dice con una risa irónica.

    “¡Puede que sobreviva a esta [actuación] o puede que me desmaye!”, concluye.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Me daban morfina para soportar el dolor hasta que los médicos descubrieron que tenía endometriosis a los 13 años

    Me daban morfina para soportar el dolor hasta que los médicos descubrieron que tenía endometriosis a los 13 años

    Una joven con pelo largo y rubio que le cae sobre el hombro derecho. Lleva pendientes de aro dorados.
    Pie de foto, Grace sufría fuertes dolores menstruales antes de que le diagnosticaran endometriosis.

    Cada mes, aproximadamente en la época de su menstruación, Grace tiene que ir al hospital.

    A menudo sufre tanto dolor que sus padres deben llevarla en brazos hasta el auto.

    Puede esperar horas para ser atendida en la sala de urgencias, solo para que la manden a casa llorando y con más analgésicos fuertes.

    Durante mucho tiempo, Grace, que ahora tiene 14 años y vive en Yorkshire, unos 270 kilómetros al norte de Londres, sintió que los médicos le restaban importancia a su dolor.

    “Sentía que me veían como una niña que no quería ir al colegio y que estaba exagerando”, dijo.

    Síndrome del intestino irritable, un quiste, ansiedad o “simplemente una mala menstruación”.

    Estas fueron algunas de las posibles explicaciones que los médicos dieron a sus síntomas.

    “Pero yo sabía que era algo más”, aseguró.

    Los médicos le repitieron una y otra vez que no podía tratarse de endometriosis —una enfermedad incurable que causa lesiones y cicatrices en los órganos internos y en todo el cuerpo— porque era demasiado joven.

    Grace afirmó que sus peticiones de que se le hicieran más pruebas fueron ignoradas.

    “Es como tener alambre de púas en el abdomen”

    Grace empezó a menstruar cuando tenía 11 años, y a los 13 ya sufría dolores insoportables durante su período.

    Describió el dolor como si tuviera “alambre de púas caliente” alrededor del abdomen.

    “Es como si me estuvieran desgarrando los órganos”, relató.

    Con frecuencia, debe permanecer postrada en cama y, cuando se le acaban los analgésicos que tiene en casa, tiene que ingresar en el hospital, donde le administran morfina con regularidad.

    También le han administrado co-codamol y tramadol.

    Le preocupa desarrrollar dependencia de drogas fuertes como los opioides.

    “Da miedo, porque no quiero tener que depender de ellas el resto de mi vida”, afirmó.

    Una joven yace en una cama de hospital, vestida con una bata y parcialmente cubierta por una sábana blanca.

    Fuente de la imagen, Cortesía Grace

    Pie de foto, Grace ha sido hospitalizada y se le han administrado regularmente opioides como la morfina para aliviar su dolor.

    Pero lo más frustrante para Grace, y la razón por la que contactó con BBC Your Voice, es que siente que los expertos médicos no reconocen que las adolescentes pueden sufrir de endometriosis.

    Ni su médico de cabecera ni el primer especialista que consultó de forma privada diagnosticaron su enfermedad.

    “Ni siquiera un especialista me creyó. Y si un especialista no me escucha, ¿quién lo hará?”, se quejó.

    No fue hasta que la familia insistió en obtener una segunda opinión privada que recibió un diagnóstico positivo.

    La endometriosis, que se produce cuando un tejido similar al revestimiento del útero crece fuera de él, puede causar síntomas debilitantes como dolor pélvico, menstruaciones abundantes y fatiga.

    Según datos del NHS (Servicio Nacional de Salud de Reino Unido), afecta a aproximadamente el 10% de las mujeres.

    La presentadora de la BBC Emma Barnett reveló que tuvo que someterse a una histerectomía (cirugía para extirpar el útero o matriz) debido a la endometriosis, algo que, aseguró, nunca quiso hacerse.

    La condición puede desarrollarse a cualquier edad una vez que comienza la menstruación, y es un error común pensar que solo las mujeres mayores padecen esta afección, advierten desde la organización benéfica Endometriosis UK.

    Faye Farthing, portavoz de la organización, aseveró que el gobierno, el NHS y los profesionales sanitarios deben mejorar la educación sobre la salud menstrual para los jóvenes “si queremos garantizar que la próxima generación no se vea privada del futuro que se merece”.

    Según la organización benéfica, el diagnóstico de la endometriosis puede llevar mucho tiempo: una media de nueve años en mujeres adultas.

    En las primeras etapas, por ejemplo en adolescentes, a menudo no se detecta en una ecografía.

    Sin embargo, se están desarrollando nuevas pruebas que ayudarán a detectar la afección de forma más temprana.

    Una joven posa centrada sobre un vibrante fondo de estilo pop art con brillantes patrones de explosiones amarillas y flechas o estrellas rojas y negras al estilo de los cómics que apuntan hacia adentro.

    Fuente de la imagen, Grace

    Pie de foto, Grace ahora tiene un diagnóstico de endometriosis y está recibiendo tratamiento para aliviar su condición.

    Quedarse embarazada puede ser más difícil; incluso a los 14 años, Grace narró que le han advertido que es probable que la afección afecte su fertilidad.

    Los médicos le han dicho que quizás no pueda tener hijos después de los 30 años por los daños sufridos por sus sus órganos reproductores.

    “Tengo que tener hijos en los próximos 15 años, de lo contrario, puede que no pueda”, declaró, admitiendo que siente la presión.

    La doctora Gail Busby, ginecóloga pediátrica, afirmó que casi el 80% de las adolescentes tienen en algún momento menstruaciones dolorosas, pero los médicos deben reconocer cuándo los síntomas de una paciente no son normales, como faltar a la escuela, faltar a la clase de educación física todos los meses o no salir con amigos.

    “Cuando estás en la cama y tu mejor amiga es una bolsa de agua caliente, eso no es normal”, explicó.

    El caso de Grace, que presentó síntomas a los 13 años, no es inusual, aseveró Busby, quien atiende en su consulta a chicas más jóvenes o mayores que Grace.

    Además de su trabajo en el NHS, ha abierto una clínica privada especializada en endometriosis adolescente en la norteña ciudad de Mánchester.

    El impacto de los síntomas no es solo físico. Las niñas como Grace tienen más probabilidades de sufrir ansiedad o depresión porque su dolor afecta una etapa crucial para su desarrollo educativo, emocional y social.

    “Deberíamos disfrutar de la adolescencia, pero ellas no pueden hacer lo que les gusta, lo que les gusta hacer a sus compañeros”, explicó Busby.

    Una doctora realizando una ecografía a una mujer.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Muchas veces estudios como las ecografías no son capaces de detectar las endometriosis.

    En la familia de Grace hay antecedentes de endometriosis, pero su madre, Samantha, dijo que eso no facilitó el diagnóstico.

    “Cuando tu hija está en el suelo retorciéndose de dolor, queda muy claro que no se trata solo de una mala menstruación. Pero los profesionales dicen: ‘Bueno, te recetaremos la píldora durante seis meses y veremos qué tal va’”, lamentó.

    Grace se sometió recientemente a una laparoscopia (cirugía mínimamente invasiva) para eliminar la endometriosis.

    Espera que el procedimiento ayude a aliviar sus síntomas, al menos temporalmente. Le han recomendado tomar un anticonceptivo hormonal para ayudar a disminuir el crecimiento mensual del tejido y reducir el dolor.

    Al hablar abiertamente, Grace espera que más adolescentes tengan la confianza necesaria para buscar un diagnóstico.

    “Sentía que me estaba volviendo loca. Que todo estaba en mi cabeza”, dijo.

    “Pero en realidad, tú conoces tu cuerpo mejor que nadie y tu dolor es real”, sentenció.

    Con información adicional de Alex Emery.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • “No me apetece beber ni una gota más”: cómo las nuevas inyecciones para perder peso afectan al consumo de alcohol

    “No me apetece beber ni una gota más”: cómo las nuevas inyecciones para perder peso afectan al consumo de alcohol

    Un grupo de mujeres están sentadas en un bar; a una de ellas le ofrecen una copa de vino y levanta la mano para decir "no".

    Fuente de la imagen, Peter Cade/Getty Images

    Cuando Lisa Rees tomó su primera dosis del medicamento para bajar de peso en abril, esperaba perder algunos kilos.

    Lo que no esperaba, sin embargo, era el efecto secundario que ella misma ha descrito como el “mejor beneficio” del medicamento: además de comer menos, también ha estado bebiendo mucho menos alcohol.

    Lisa solía beberse dos botellas de vino en una salida nocturna, pero ahora, después de tomar un par de copas, esta mujer de 46 años originaria del sur de Gales, en Reino Unido descubre que físicamente no puede beber “ni una gota más”.

    Existe un creciente número de investigaciones sobre la relación entre los fármacos para bajar de peso y el consumo de alcohol.

    Estos fármacos -de marcas como Wegovy, Mounjaro y Ozempic- contienen semaglutida o tirzepatida, que imitan una hormona natural llamada GLP-1. Esto suprime el apetito y mantiene la sensación de saciedad durante más tiempo, lo que ayuda a perder peso.

    Las primeras investigaciones sugieren que, debido a que estos medicamentos afectan la respuesta de recompensa en el cerebro, pueden reducir los antojos de sustancias como el alcohol y la nicotina, afirma el doctor Christian Hendershot, de la Universidad del Sur de California.

    En 2025 Hendershot publicó un estudio a pequeña escala en el que los participantes con trastorno por consumo de alcohol experimentaron menos ganas de beber mientras tomaban Ozempic.

    El trastorno por consumo de alcohol, a veces denominado alcoholismo, es descrito por el NHS (sistema público de Salud del Reino Unido) como un consumo de alcohol perjudicial.

    Lisa, una mujer con cabello rubio largo y una blusa floral rosa y blanca, sonríe a la cámara frente a un fondo blanco liso.

    Fuente de la imagen, Albane McGuinness

    Pie de foto, Lisa dice que simplemente no puede beber tanto vino como antes.

    Un estudio de la Universidad de Colorado Anschutz publicado recientemente, también sugirió que los medicamentos GLP-1 en forma de pastillas reducían los días de consumo excesivo de alcohol en personas con trastorno por consumo de alcohol de leve a moderado.

    Las personas que consumían estos medicamentos declararon a BBC News que su relación con el alcohol había cambiado de distintas maneras: algunas dijeron que sus antojos habían desaparecido, que beber les provocaba náuseas o una sensación de pesadez incómoda, o que se emborrachaban más rápido.

    Otras afirmaron no haber notado ningún efecto en su relación con el alcohol.

    Beber por placer… y por presión social

    Antes de empezar a tomar Wegovy, Lisa cuenta que bebía entre seis y ocho botellas de vino a la semana con sus amigas. Sin embargo, a veces le preocupaba si era demasiado y si podría perjudicar su salud.

    Según las recomendaciones del NHS, no se deben consumir más de 14 unidades de alcohol a la semana de forma regular, lo que equivale a unas seis copas medianas de vino o seis pintas de cerveza. El consumo excesivo de alcohol a largo plazo puede provocar daños en el hígado, hipertensión arterial y un mayor riesgo de cáncer.

    Lisa afirma que desde que empezó a tomar la medicación ha reducido su consumo a menos de la mitad. En un festival diurno reciente, bebió tres copas de vino en el transcurso de nueve horas. Antes, solía beber dos botellas y un par de combinados de vodka, comenta.

    El alcohol siempre ha sido una parte importante de su vida social, y cuando dejó de beber durante unas semanas a finales de la década de 2010, se dio cuenta de que sus amigos ya no la invitaban a eventos sociales. Esto la llevó a volver a tomar alcohol.

    Esta vez, Lisa dice que todavía tiene ganas de beber vino, pero después de un par de copas simplemente no lo puede soportar más.

    “Todavía me siento involucrada en las cosas porque sigo bebiendo, pero bebo mucho menos”, añade.

    Cuatro manos sostienen cuatro vasos en la barra de un pub

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Beber para muchas personas es una forma de socializar.

    Durante años, Warren Thomas, de 45 años y residente de la localidad británica Colchester, había disfrutado de una cerveza ocasional con su familia después del trabajo, así como de una o dos reuniones con sus amigos cada mes en las que se bebía mucho alcohol.

    Pero cuando habló con sus conocidos que estaban en tratamientos para bajar de peso sobre sus planes de empezar a tomar Mounjaro, le advirtieron que podría afectar la cantidad de alcohol que bebía.

    Warren afirma que notó el efecto a las 24 horas de su primera dosis a mediados de junio. “Simplemente no quiero beber”, dice. “No tengo ningún deseo de hacerlo”.

    Cuando salió a celebrar el cumpleaños de un amigo el mes pasado, se sintió “mareado y un poco aturdido” después de dos cervezas, según cuenta.

    “Mi tolerancia al alcohol ahora es cero”, afirma.

    Menos alcohol, menos calorías

    El British National Formulary, una guía para recetar medicamentos utilizada por médicos y farmacéuticos, no ofrece ninguna recomendación formal sobre si las personas que han optado por medicamentos para bajar de peso deben dejar de consumir alcohol, afirma el profesor Russell Hearn, médico de cabecera y catedrático de Medicina en el King’s College de Londres.

    Pero aconseja cuidadosamente a sus pacientes.

    “El alcohol tiene muchas calorías y, si su objetivo es perder peso, beber menos sin duda le ayudará, además de cambiar su dieta mientras esté tomando un GLP-1”, afirma.

    Faye, una mujer con cabello castaño largo y una camiseta gris, mira a la cámara, de pie frente a un fondo blanco liso.

    Fuente de la imagen, Faye Goodwin

    Pie de foto, Faye dice que siente náuseas y reflujo ácido cuando bebe.

    Para personas como Lisa y Warren, beber menos alcohol ha sido una grata sorpresa. Pero Faye Goodwin, de 20 años y recién graduada, siente que ha perjudicado su vida social.

    Cuando Faye bebe, dice que siente náuseas muy rápidamente y que a veces vomita o sufre de reflujo ácido severo.

    Faye, quien se puso en contacto con el programa Your Voice de la BBC, lleva tomando Mounjaro desde los 18 años y no sabe realmente lo que es beber alcohol sin los efectos de la medicación para bajar de peso.

    Sin embargo, afirma que una vez dejó de aplicarse las inyecciones durante un mes y pudo beber sin experimentar náuseas.

    Según ella, a su edad, el alcohol es una parte importante de su vida social.

    A veces, si tiene previsto salir de fiesta el día de la inyección, la retrasa un día porque cree que el efecto de su medicación sobre el alcohol es mayor uno o dos días después de la inyección.

    En ocasiones, ha rechazado planes con amigos si ya se ha tomado su dosis de medicación ese día.

    Cuando bebe, suele consumir mucho menos que los demás. Siente que esto ha afectado su capacidad para entablar y mantener amistades, y le dificultó la vida en la Universidad de Cambridge, donde muchos eventos sociales giran en torno al alcohol.

    “Era difícil disfrutarlo sabiendo que tendría que estar sentada sobria mientras todos los demás se divertían bebiendo, y muchas veces, si he intentado beber aunque sea una copa de vino o algo parecido, no puedo terminarla por las náuseas abrumadoras”, dice.

    ¿Medicamento para adicciones?

    Darren Quelch, un hombre de pelo largo castaño, vestido con un traje gris y gafas, está de pie en un café y mira a la cámara.

    Fuente de la imagen, Dr Darren Quelch

    Pie de foto, El Dr. Darren Quelch ha hablado con personas que reciben apoyo para la adicción al alcohol sobre sus preocupaciones respecto a los medicamentos para bajar de peso como tratamiento.

    Estudios sugieren que las personas beben menos en general cuando toman medicamentos para bajar de peso, pero los ensayos clínicos realizados hasta la fecha se han centrado en personas con trastorno por consumo de alcohol, en lugar de en bebedores ocasionales.

    Según Hendershot, los datos se están “acumulando muy rápidamente” y añade que algunos centros en Estados Unidos ya están recetando el medicamento, fuera de las indicaciones aprobadas, a personas con trastorno por consumo de alcohol.

    Según el doctor Joseph Schacht, quien realizó el estudio sobre pastillas para adelgazar y alcohol, se necesitan investigaciones más amplias, con mayor número de participantes y realizadas durante un período de tiempo más prolongado, antes de que los organismos reguladores puedan aprobar estos medicamentos para el tratamiento del trastorno por consumo de alcohol.

    Todavía quedan preguntas sin respuesta sobre si es seguro que las personas sin obesidad ni diabetes utilicen estos fármacos para el tratamiento de una adicción, y si serán asequibles, afirma el doctor Darren Quelch, investigador de adicciones en la Universidad del Sur de Gales.

    Estos fármacos también pueden tener diversos efectos secundarios, entre ellos una pancreatitis, que es poco frecuente pero grave.

    Los investigadores también están estudiando si los medicamentos GLP-1 podrían ser un tratamiento para otras adicciones, como el tabaquismo y los opioides.

    Warren dice que empezar con las inyecciones para bajar de peso le ha quitado las ganas de salir a tomar algo con sus amigos. “No me apetece… Simplemente no tengo ganas de beber”.

    Aunque nunca consideró que beber fuera un problema, el cambio ha sido muy positivo. “Dejar de beber por completo ha sido muy reconfortante, sin apenas esfuerzo”, afirma.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

  • Los misterios y secretos medievales que están siendo revelados gracias a la IA

    Los misterios y secretos medievales que están siendo revelados gracias a la IA

    El cifrado Borg

    Fuente de la imagen, Beáta Megyesi, Universidad de Estocolmo

    En lo profundo de los archivos de la Biblioteca Vaticana, un misterioso libro manuscrito, garabateado con extraños símbolos, permaneció sin leer durante más de 400 años.

    Sus crípticas páginas aparentemente ocultaban remedios secretos “para dolencias del cuerpo humano”, según un texto grabado en la contraportada.

    Tales prácticas curativas se mantenían en secreto en aquella época, ya que podían despertar sospechas o incluso acusaciones de brujería.

    Conocido como el cifrado Borg, el manuscrito de 408 páginas es prácticamente incomprensible: está codificado con 34 símbolos oscuros, algunas letras romanas y una portada escrita en árabe.

    No existía una clave conocida para descifrar su contenido. Algunas páginas también están dañadas por el paso del tiempo, lo que dificulta aún más la lectura del código.

    Pero con la ayuda del aprendizaje automático —una forma de inteligencia artificial— los investigadores lograron descifrar el código.

    Descubrieron que el texto contenía miles de tratamientos insólitos, como beber varias copas de vino tinto de alta calidad o fermentar nuez moscada en masa para combatir la disentería.

    (Se puede consultar el documento completo cifrado en línea en la Biblioteca Vaticana, signatura Borg.lat.898).

    “Es como un trabajo de detectives, donde cada símbolo, patrón y solución parcial puede acercarnos a los secretos de alguien y a un mundo histórico perdido”, explica Beáta Megyesi, profesora de lingüística computacional en la Universidad de Estocolmo (Suecia), quien formó parte del equipo que descifró el texto.

    Incluso con la ayuda de la IA, el proceso de descifrado fue laborioso.

    Ahora, Megyesi y sus colegas lideran los esfuerzos para aprovechar el poder de la IA y decodificar cifrados históricos de manera más eficiente, lo que podría desbloquear una gran cantidad de información codificada del pasado que hasta ahora era indescifrable.

    Según algunas estimaciones, alrededor del 1% del material en archivos y bibliotecas de todo el mundo está total o parcialmente cifrado.

    Algunos de los cifrados más antiguos que se conocen datan de la Antigua Grecia y de Roma.

    Señuelos, lenguas muertas y mala caligrafía

    En conjunto, los documentos históricos cifrados ocultan información diplomática, rituales de sociedades secretas, conocimientos médicos, romances o detalles cotidianos que la gente quería mantener en secreto.

    Esta es información que actualmente falta en las narrativas históricas.

    En algunos casos, descifrar estos documentos tiene el potencial de reescribir lo que sabemos sobre una persona famosa o un período histórico completo.

    (Un ejemplo reciente de cifrado que logró esto fue una colección de cartas codificadas que se descubrió que fueron escritas por María Estuardo durante su largo encarcelamiento en Inglaterra. Revelaron su participación en complots para recuperar el trono y su tensa relación con su hijo, Jacobo VI de Escocia y futuro rey Jacobo I de Inglaterra).

    Los cifrados históricos pueden ser relativamente simples: el de Borg, por ejemplo, utiliza un cifrado de sustitución directo, lo que significa que cada símbolo se intercambió con una sola letra romana para ocultar lo escrito.

    Otros, sin embargo, pueden ser difíciles de descifrar.

    En algunos casos, se desconoce el idioma original en el que se escribió el texto sin descifrar.

    También se pueden insertar símbolos adicionales sin significado como señuelo para despistar a cualquiera que intente descifrarlo.

    En otros casos, se pueden usar varios signos para representar la misma letra.

    Esto puede implicar una enorme cantidad de trabajo —a menudo mediante ensayo y error— para descifrar incluso una pequeña cantidad de texto.

    A Cecile Pierrot, criptóloga del Instituto Nacional Francés de Investigación en Ciencias de la Computación (Inria) en Nancy, Francia, y a sus colegas les llevó seis meses descifrar gradualmente la clave de una carta de 500 años de antigüedad de Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de España, escrita con 120 símbolos cifrados diferentes en tres páginas.

    (La carta descifrada reveló que Carlos V —uno de los hombres más poderosos de su época— estaba dominado por el temor a una conspiración para asesinarlo. El rey temía que un mercenario italiano al servicio del rey francés Francisco I estuviera a punto de matarlo).

    Símbolos del cifrado Borg

    Fuente de la imagen, Biblioteca Apostólica Vaticana 2026

    Pie de foto, Se cree que el cifrado Borg tiene unos 400 años y contiene una mezcla de símbolos cifrados y algo de escritura latina en sus 408 páginas.

    Antes de poder comenzar a descifrar códigos, los investigadores primero deben transformar minuciosamente un cifrado escrito a mano en un documento digital que pueda introducirse en un software de descifrado de códigos.

    La mala escritura y la decoloración de la tinta pueden dificultar aún más esta tarea.

    Pierrot dice que normalmente le lleva un día transcribir una carta de dos páginas que contiene símbolos que no le resultan familiares.

    Cómo la IA está ayudando a leer secretos rápidamente

    Pero la IA está empezando a acelerar el proceso.

    Michelle Waldispühl, profesora de lingüística alemana en la Universidad de Oslo en Noruega, y sus colegas utilizaron recientemente una plataforma de inteligencia artificial en línea llamada Transkribus para transcribir una carta secreta escrita por el noble Sigismund Heusner von Wandersleben al Gran Canciller sueco Axel Oxenstierna en 1637 en el apogeo de la Guerra de los Treinta Años, un conflicto religioso que finalmente se cobraría millones de vidas y devastaría grandes extensiones de Europa.

    La herramienta ha sido entrenada en varios idiomas, escrituras y estilos de escritura que abarcan varios siglos.

    Después de cargar la imagen de un documento en el sistema, la IA detecta bloques de texto y líneas individuales antes de escanear todo el texto carácter por carácter para convertirlo en un formato digital.

    Aunque se necesitaron algunas correcciones manuales, la herramienta funcionó bastante bien en la carta de Von Wandersleben, ya que solo estaba parcialmente cifrada usando números separados por puntos que estaban claramente escritos con espacios entre ellos.

    Otras partes no estaban codificadas y simplemente estaban escritas en escritura alemana del siglo XVII.

    Las plataformas de transcripción de IA existentes a menudo tienen problemas cuando los manuscritos se cifran con caracteres inusuales, como signos inventados, símbolos astrológicos o números escritos de forma extraña.

    Pero Megyesi, Waldispühl y sus colegas están desarrollando su propia herramienta de inteligencia artificial para convertir textos históricos escritos a mano con símbolos o escrituras oscuras en documentos legibles por máquina como parte del proyecto multinacional Descrypt.

    “Estamos desarrollando modelos más adaptables, entrenados y probados en una amplia gama de escrituras, alfabetos y repertorios simbólicos”, señala Megyesi.

    Hombre caminando por una biblioteca

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Muchos archivos y bibliotecas de todo el mundo contienen textos cifrados que pueden contener información histórica valiosa.

    Una vez transcrito un documento secreto, comienza el trabajo de investigación.

    Actualmente, los criptólogos suelen utilizar software especializado, sin inteligencia artificial, que emplea algoritmos para intentar determinar el cifrado utilizado y descifrar el código.

    Los cifrados sencillos a menudo se pueden descifrar analizando la frecuencia de los símbolos utilizados y comparándolos con las letras del alfabeto que aparecen con la misma frecuencia en un idioma.

    En inglés, por ejemplo, la letra E es la más común, mientras que la Z, la Q y la X son las menos frecuentes.

    Pero en la carta de Von Wandersleben desde el frente de la Guerra de los Treinta Años, por ejemplo, utilizó hasta ocho símbolos diferentes para representar la letra E.

    Esto significó que se requirió un método de ensayo y error, además del conocimiento de Waldispühl del alemán antiguo, para descifrar el código gradualmente.

    “Fue un proceso de constante intercambio entre la máquina y el validador humano”, recuerda Waldispühl. “Quizás en algún momento la IA pueda hacerlo de forma completamente independiente”.

    Ocultas tras el cifrado se encontraban las advertencias de Von Wandersleben sobre la amenaza que representaban las facciones de los aliados protestantes de Suecia en la guerra.

    Le contó a Oxenstierna que se había visto obligado a realizar retiradas estratégicas del conflicto tras enterarse de una conspiración entre sus aliados, incluido Lord Franz Heinrich de Sajonia.

    Reabriendo códigos de casos sin resolver

    Megyesi y su equipo están explorando cómo la IA podría omitir por completo la etapa de transcripción, simplemente analizando fotografías de las páginas para descifrar mensajes secretos.

    Recientemente demostraron cómo este método podría funcionar con códigos sencillos, donde cada letra se reemplaza por un solo símbolo.

    Probaron el sistema con un manuscrito de 105 páginas que ya habían descifrado, conocido como el cifrado Copiale, que detalla los rituales, reglas e ideales de una sociedad secreta alemana del siglo XVIII.

    Al entrenar la IA con escritura a mano genérica, seguida de imágenes de líneas específicas del cifrado y el texto alemán decodificado correspondiente, el sistema logró descifrar con precisión partes del texto que no había visto antes.

    Este sistema podría ser especialmente útil cuando se desconoce el idioma subyacente del cifrado.

    “Esto abre posibilidades fascinantes para sistemas de escritura poco comunes y no estándar”, afirma Megyesi.

    “El objetivo final es combinar la transcripción y el descifrado en un solo paso”.

    El disco de Festos

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Los símbolos del disco de Festos, de 4.000 años de antigüedad, hallado entre las ruinas de un palacio minoico en Creta, siguen sin ser descifrados en gran medida.

    Waldispühl y sus colegas del proyecto Descrypt han estado explorando archivos antiguos en busca de escrituras cifradas para compilarlas en una base de datos.

    Esto podría resultar vital para reunir datos suficientes para entrenar una IA capaz de descifrar códigos.

    Los grandes modelos lingüísticos que sustentan los chatbots de IA, como ChatGPT, se entrenan con billones de palabras de libros, artículos y sitios web. Encontrar cantidades equivalentes de datos para descifrar códigos es todo un reto.

    Entre el material que han recopilado se encuentran 400 misteriosas postales escritas en escritura cifrada de finales del siglo XIX y principios del XX. Los pocos fragmentos descifrados hasta ahora revelan que algunas de ellas son cartas de amor escritas en alemán.

    El equipo de Megyesi ha utilizado su trabajo para crear una herramienta de IA tipo chatbot que combina la transcripción y el descifrado en un solo paso.

    El chatbot combina algoritmos de descifrado entrenados con pares de caracteres cifrados y el texto que representan con grandes modelos lingüísticos entrenados con textos históricos de diferentes épocas para ayudar a proporcionar pistas sobre un código.

    También se están incorporando algoritmos de reconocimiento de imágenes, entrenados con escritura a mano anotada.

    La herramienta de IA podrá, además, mejorarse incorporando correcciones de expertos que la utilicen.

    La idea es que los investigadores, o incluso el público, puedan proporcionar al chatbot un texto histórico codificado y este revele su significado.

    Cuando los investigadores probaron su chatbot de IA con el cifrado Borg, Megyesi y sus colegas descubrieron que podía traducir y decodificar un extracto de 500 símbolos en poco más de 29 minutos.

    Incluso proporcionó una traducción al inglés. También documentó el proceso y explicó por qué la solución era plausible.

    Esto es importante para asegurar que la IA no esté alucinando ni inventando interpretaciones.

    El equipo también probó recientemente el sistema con otros dos cifrados que habían decodificado previamente, los cuales representan diferentes períodos de tiempo, idiomas, tipos de códigos secretos y niveles de complejidad.

    Los descifró rápidamente también, demostrando su capacidad para abordar una amplia gama de cifrados.

    “La IA resulta especialmente útil para la escalabilidad, la velocidad, el descubrimiento de patrones y la integración de tareas”, indica Megyesi.

    Estas herramientas de IA podrían ser clave para descifrar códigos históricos que hasta ahora han permanecido sin descifrar.

    También serán de gran ayuda para descifrar textos antiguos escritos en alfabetos que nadie puede leer hoy en día.

    El Disco de Festos, de 4.000 años de antigüedad y procedente de Creta, por ejemplo, sigue sin descifrarse, al igual que el antiguo alfabeto griego Lineal A.

    “Lo que me entusiasma no es solo la posibilidad de resolver un enigma histórico concreto, sino la perspectiva de crear métodos que puedan ayudar a los investigadores en muchos casos diferentes”, concluye Megyesi.

    Este artículo apareció en BBC Future. Puedes leer la versión original en inglés aquí.

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  • 5 momentos clave del juicio a Lindsay Clancy, la madre acusada de asesinar a sus tres hijos en EE.UU.

    5 momentos clave del juicio a Lindsay Clancy, la madre acusada de asesinar a sus tres hijos en EE.UU.

    Lindsay Clancy está acusada de matar a sus tres hijos. Su defensa pide que se la exonere por sufrir una enfermedad mental.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Lindsay Clancy está acusada de matar a sus tres hijos. Su defensa pide que se la exonere por sufrir una enfermedad mental.

    Advertencia: Esta historia contiene detalles angustiosos y habla sobre un intento de suicidio.

    El destino de Lindsay Clancy está ahora en manos de un jurado de Massachusetts que debe decidir si es culpable de asesinato en primer grado por la muerte de sus tres hijos.

    Durante cinco semanas, el juicio ha captado la atención de EE.UU.; los abogados de Clancy han argumentado que ella sufría psicosis posparto cuando mató a sus hijos, cuyas edades oscilaban entre los 8 meses y los 5 años. Clancy no niega haber matado a sus dos hijos y a su hija.

    La fiscalía sostuvo que ella tomó la decisión calculada de asesinarlos intencionadamente.

    El jurado podría declarar a Clancy culpable de asesinato en primer grado, culpable de cargos menores o no culpable.

    En el estado de Massachusetts, una condena por asesinato en primer grado conlleva una pena obligatoria de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

    Alternativamente, el jurado podría declarar a Clancy culpable de asesinato en segundo grado —cometido con malicia o imprudencia extrema, pero sin planificación previa— o de homicidio involuntario —causar la muerte debido a una negligencia extrema—. Estas condenas también conllevarían una pena de prisión.

    Si Clancy es declarada no culpable por razón de enajenación mental, no quedará en libertad, sino que será internada en un hospital psiquiátrico, donde posiblemente podría permanecer de por vida.

    Los abogados de ambas partes presentaron sus alegatos finales este jueves, antes de que el jurado comenzara a deliberar.

    Kevin Reddington, el abogado de Clancy, reiteró el argumento de la defensa de que ella sufría psicosis posparto cuando mató a los niños con bandas elásticas de ejercicio en su domicilio y luego intentó quitarse la vida arrojándose por una ventana. Clancy quedó paralizada a consecuencia de dicho intento y ha asistido al juicio en silla de ruedas.

    La fiscal Jennifer Sprague no cuestionó que Clancy padeciera una enfermedad mental, pero afirmó ante el jurado que ella era capaz de distinguir entre el bien y el mal en el momento de los asesinatos.

    Estos son algunos de los momentos más destacados del emotivo juicio de cinco semanas.

    1. La defensa argumenta que Clancy sufría alucinaciones y delirios

    Clancy sentada en una silla de ruedas durante el juicio. Viste una blusa de color claro. Tiene piel blanca y una larga melena oscura. En la mesa frente a ella se distingue un taco de papeles.

    Fuente de la imagen, Jonathan Wiggs / Getty

    Pie de foto, Clancy estranguló hasta la muerte a sus tres hijos, que tenían entre 5 años y 8 meses de edad.

    La fiscalía alega que el 24 de enero de 2023, Clancy estranguló en su casa de Duxbury, Massachusetts, a sus tres hijos —Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses—, usando unas bandas elásticas antes de saltar desde una ventana del segundo piso. Clancy, quien ahora tiene 36 años, quedó paralítica a causa de la caída y asistió al juicio en silla de ruedas.

    Los abogados de Clancy, si bien la defienden, nunca han negado su participación en los infanticidios.

    Pero han alegado demencia como defensa, argumentando que Clancy sufrió alucinaciones y delirios tras el nacimiento de su hijo menor. Señalaron que recibió tratamiento para problemas de salud mental y que ingresó voluntariamente en un hospital psiquiátrico pocos días antes de las muertes.

    La fiscalía, en cambio, sostiene que Clancy tomó la decisión premeditada de matar intencionalmente a sus hijos y que debe ser considerada legalmente responsable. Alegan que la acusada envió a su esposo, Patrick Clancy, a hacer recados para que no estuviera en casa en el momento de matar a los niños.

    La familia de Clancy, incluyendo a su exsuegra y a su exmarido, han testificado sobre su estado mental antes de las muertes.

    El juicio, que ha durado cinco semanas, ha generado gran interés en las redes sociales, con miles de personas siguiendo el proceso judicial. Cientos de mujeres se han congregado a las afueras del juzgado para mostrar su apoyo a Clancy, luciendo camisetas rosas con lemas como “Necesitaba ayuda” y “Paz para Lindsay”.

    Mujeres con camisetas rosas se reúnen a las afueras del juicio de Clancy para apoyarla. Están de pie sobre el césped tras una cinta amarilla con el mensaje "Caution / Cuidado". Hay algunos hombres entre el grupo.

    Fuente de la imagen, John Tlumacki / Getty

    Pie de foto, Grupos de personas se han concentrado durante el juicio para darle su apoyo a Clancy.

    2. El testimonio del exmarido: “Un momento realmente difícil”

    El exmarido de Clancy, Patrick, relató al jurado durante dos días el aparente deterioro de la salud mental de su exmujer tras dar a luz y describió con detalles espeluznantes el día en que murieron sus hijos.

    Les dijo a los miembros del jurado que la “gran espiral” de Clancy comenzó aproximadamente un mes antes de las muertes.

    “Empezó a perder mucho peso, se deprimió mucho y lo estaba pasando realmente mal”, dijo.

    Describió cómo ella buscaba ayuda médica de forma intermitente y tomaba diversos medicamentos, y añadió que recordaba que había dicho que estaba empezando a tener pensamientos suicidas.

    Patrick Clancy, en primer plano, durante su declaración en el juicio. Tiene piel blanca y pelo corto castaño. Viste una americana oscura sobre una camisa blanca con finas rayas entrecruzadas.

    Fuente de la imagen, David L. Ryan / Getty

    Pie de foto, Patrick Clancy declaró que su exmujer había pedido ayuda y hablado de pensamientos suicidas antes de matar a sus hijos.

    Patrick Clancy describió la última vez que vio a su hijo Dawson con vida antes de que él saliera a comprar comida y medicinas. Lo dejó comiendo nuggets de pollo. Al regresar, encontró a sus hijos muertos.

    Lindsay Clancy sollozó en el tribunal mientras se reproducía la grabación de la llamada al 911 de su esposo. En la grabación se le oye gritar: “¡Ha matado a los niños!”, tras encontrar a sus hijos en el sótano.

    Desde el inicio del juicio, han circulado en internet teorías conspirativas sobre Patrick Clancy que incluyen especulaciones sobre su posible implicación. Sin embargo, nunca ha sido considerado sospechoso por los investigadores del caso; Lindsay Clancy admitió haber matado a sus hijos y sus abogados no lo han negado.

    3. Roces entre abogados y expertos sobre la situación médica de Clancy

    Más de 10 peritos han declarado en el juicio, tanto para la defensa como para la Fiscalía, incluidos algunos que discreparon de los abogados sobre la salud mental de Clancy.

    Durante el transcurso de su tratamiento, Clancy tomó más de una decena de medicamentos y buscó ayuda en una línea telefónica de prevención del suicidio y en urgencias hospitalarias.

    El equipo de Clancy intentó convencer al jurado de que padecía psicosis posparto, una afección poco común en la que las mujeres que acaban de dar a luz pueden experimentar manía, depresión o una combinación de ambas. Clancy afirma que sufrió alucinaciones y delirios.

    La situación en la sala del tribunal se tornó particularmente tensa cuando una de las psiquiatras de Clancy, Jennifer Tufts, testificó para la Fiscalía que Clancy no mostró signos de psicosis durante sus sesiones.

    Kevin Reddignton, un hombre blanco, de edad y con el pelo blanco, habla de pie durante el juicio a su cliente Lindsay Clancy. Señala a su izquierda extendiendo su mano izquierda en esa dirección.

    Fuente de la imagen, Jonathan Wiggs / Getty

    Pie de foto, El abogado de Clancy, Kevin Reddington, tuvo algunos roces durante el juicio con testigos de la acusación.

    Según Tufts, quien vio a Clancy más de una docena de veces durante cinco meses, “no había señales graves de que su seguridad o la de cualquier otra persona estuviera en riesgo”.

    Pero los abogados defensores se remitieron a las notas médicas de Tufts, que describían el habla de Clancy como “no hiperactiva, presionada”. El habla bajo presión —una forma de hablar rápida y frenética— puede ser un signo de manía.

    Tufts negó creer que Clancy hubiera presionado su discurso y afirmó que cuando escribió en su informe “no hiperactiva, apresurada”, la negación se refería tanto a las palabras “hiper” como a “presionada”. Ante la insistencia del abogado defensor Kevin Reddington, sobre lo que escribió en el papel, respondió: “No me importa lo que diga. Sé lo que quise decir”.

    Reddington también pareció molesto al interrogar repetidamente a otro experto de la fiscalía, el psiquiatra Avram Mack, sobre si la psicosis posparto es un diagnóstico válido.

    Según el testigo, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría no reconoce la psicosis posparto como una enfermedad específica, pese a que hay propuestas para que lo haga.

    Mack evitó calificar la psicosis posparto como un diagnóstico reconocido y, en un momento dado, respondió: “No estoy seguro de que eso responda específicamente a su pregunta”.

    Con tono de frustración, Reddington respondió: “No me importa”.

    4. La suegra de Clancy testifica

    Susan Clancy, suegra de Lindsay Clancy, declara como testigo en el juicio. Esta sentada, tiene la piel blanca y el pelo corto y rubio. Tiene ojos azules y viste una blusa oscura y un chal verde.

    Fuente de la imagen, Jonathan Wiggs / Getty

    Pie de foto, La madre de Clancy declaró que ella era “una madre amorosa”.

    Además de Patrick Clancy, la exsuegra de Lindsay, la madre y la hermana de Clancy también testificaron y relataron al jurado el deterioro de su salud mental tras el nacimiento de su hijo.

    Estaba “pidiendo ayuda a gritos”, testificó su exsuegra, Susan Clancy.

    “Tenía insomnio. Estaba perdiendo el apetito”, dijo. “Estaba muy ansiosa y triste”.

    Añadió que Clancy había sido una madre “muy cariñosa” hasta el nacimiento de su hijo menor.

    La madre de Clancy, Paula Musgrove, dijo que su hija les confesó a ella y a su exmarido que tenía pensamientos de hacerles daño a los niños un mes antes de su muerte.

    Musgrove dijo que su hija se estaba volviendo paranoica y expresó que creía que sus medicamentos estaban “destruyendo su mente”.

    La hermana de Clancy, Allison Ozga, declaró ante el tribunal que su hermana tuvo pensamientos suicidas a diario durante el mes anterior al asesinato de sus hijos.

    Clancy quedó paralítica tras saltar por la ventana de un segundo piso.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Clancy quedó paralítica tras saltar por la ventana de un segundo piso.

    5. El juez ordena al jurado que desestime el testimonio sobre la fe católica

    Dos días antes de los alegatos finales, el equipo de defensa de Clancy solicitó la anulación del juicio después de que los fiscales preguntaran a los testigos sobre su fe católica.

    La semana pasada, los fiscales le preguntaron a la exsuegra de Clancy si era católica y si sabía que el asesinato se consideraba un “pecado mortal”. El juez pidió al jurado que desestimara ese testimonio.

    Esta semana, el psicólogo forense Kirk Heilbrun, que entrevistó a Lindsay Clancy después de los asesinatos, testificó que le había preguntado a Clancy si el suicidio se consideraba un “pecado mortal” mientras hablaban de su educación católica.

    El juez William Sullivan denegó la solicitud del equipo legal de Clancy de anular el juicio, pero les dijo a los miembros del jurado que era un “área de testimonio absolutamente inapropiada”.

    “Debe ser descartado. No debe ser tomado en cuenta. No puedo decirlo más claro”, dijo.

    Con información adicional de Ana Faguy y Brandon Drenon.

    Si tú o alguien de tu entorno piensa en el suicidio, busca ayuda. Puedes encontrar recursos de apoyo en este enlace.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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