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  • El proyecto fruto de la Segunda Guerra Mundial que hace que los japoneses sufran cada vez más alergias

    El proyecto fruto de la Segunda Guerra Mundial que hace que los japoneses sufran cada vez más alergias

    Japoneses con mascarilla

    Fuente de la imagen, Getty Images

    En febrero, unos videos que mostraban lo que parecían columnas de humo saliendo de un bosque se viralizaron en Japón. Sin embargo, no era humo, sino polen, y las grabaciones sirvieron de advertencia a decenas de millones de habitantes del archipiélago: prepárense con mascarillas y medicamentos contra las alergias.

    Cada primavera —que ahora llega antes en Japón debido al cambio climático— se ve a personas de todas las edades usando mascarillas en las calles de las ciudades de todo el país. ¿El motivo? La fiebre del heno provocada por el polen.

    La fiebre del heno, también conocida como rinitis alérgica, se ha convertido en una crisis nacional en Japón, con alrededor del 43% de la población experimentando síntomas de moderados a graves. Esto se compara con el 26% en Reino Unido y entre el 12% y el 18% en Estados Unidos.

    Además de las molestias, estas alergias pueden provocar insomnio y dificultad para concentrarse, y quienes las padecen tienen mayor probabilidad de sufrir otras afecciones como asma y alergias alimentarias.

    En el punto álgido de la temporada de alergias en Japón, el impacto económico derivado de las bajas laborales y la disminución del gasto de los consumidores se estima en US$ 1.600 millones diarios.

    ¿Por qué Japón sufre alergias tan graves?

    La razón tiene poco que ver con la mala salud, la contaminación o incluso el medio ambiente, sino con las decisiones tomadas por sus líderes hace más de 70 años, en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

    Una mujer con una máscara en su rostro.

    Fuente de la imagen, Robert Gilhooly/Bloomberg via Getty Images

    Pie de foto, Un plan de reforestación masivo ha terminado provocando trastornos a millones de personas en Japón.

    Una crisis ignorada

    Durante la guerra, la escasez de petróleo y gas llevó a Japón a recurrir a su recurso natural más abundante: los bosques, utilizados como combustible para los hogares y la industria.

    El resultado fue una deforestación generalizada. Las montañas que rodeaban ciudades importantes como Tokio, Osaka y Kobe quedaron prácticamente desprovistas de árboles.

    “Después de la Segunda Guerra Mundial, muchas montañas de Japón quedaron desérticas, provocando desastres en diversas regiones”, explica Noriko Sato, profesora e investigadora forestal de la Universidad de Kyushu en Fukuoka.

    Las montañas desprovistas de vegetación pueden aumentar la incidencia de deslizamientos de tierra e inundaciones.

    “Se llevaron a cabo proyectos de reforestación a gran escala mediante obras públicas, financiadas con los ingresos fiscales, para prevenir la erosión del suelo”, agrega.

    Bosques de cedro japoneses liberando polen.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Cada primavera, los bosques japoneses se cubren con una nube que recuerda a las provocadas por los incendios, pero no es fuego: es polen.

    Con el objetivo de lograr una pronta reforestación, el gobierno optó por plantar grandes extensiones de solo dos especies autóctonas de hoja perenne y rápido crecimiento, capaces de reforestar rápidamente los paisajes y proporcionar madera para la construcción: el cedro japonés (sugi) y el ciprés japonés (hinoki).

    Actualmente, estas plantaciones de hinoki y sugi aún cubren alrededor de 10 millones de hectáreas, una quinta parte de la superficie total de Japón.

    El problema radica en que los árboles de sugi y hinoki también producen grandes cantidades de polen ligero que puede dispersarse fácilmente en las ciudades. Es este polen, a menudo liberado de golpe por las plantaciones de monocultivo, el responsable de la mayoría de las alergias estacionales en Japón.

    El problema se ha agravado desde que estos árboles liberan cada vez más polen al alcanzar los 30 años de edad, algo que ocurre prácticamente con todos ellos.

    “Las alergias al polen se han convertido en un problema de salud pública en Japón. Es urgente abordar este problema”, agrega Sato.

    En 2023, Japón declaró a las alergias como un problema social nacional y el gobierno central estableció un ambicioso plan: reducir el polen en un 50% en 30 años. Como primer paso, se propuso reducir en un 20% las áreas forestales plantadas con árboles de sugi.

    Pero reemplazar bosques que cubren más del 2% del territorio japonés en 10 años es una tarea titánica. Además, talar estos árboles no será suficiente; también es necesario reemplazarlos con nuevos bosques para evitar la erosión del suelo y no incumplir accidentalmente los objetivos climáticos de Japón.

    Un obrero en la ladera que ha sido parcialmente deforestadas en Japón

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Las autoridades han iniciado un ambicioso proyecto que busca reemplazar los extensos bosques de cipreses y cedro causantes de las nubes de polen.

    Regreso a la vida

    Caminar por las plantaciones de sugi o hinoki resulta inquietante: todos los árboles tienen la misma altura y hay pocas aves o insectos. El suelo es esponjoso, cubierto de agujas secas, y apenas hay luz ni sonido.

    Es un marcado contraste con los bosques naturales de Japón, que rebosan de biodiversidad y sonido. Con sus diversas especies arbóreas, como el pino rojo, el alerce y el arce, estos bosques albergan una mayor variedad de fauna y flora silvestres.

    La geografía única de Japón lo ha convertido en uno de los puntos calientes de la biodiversidad del mundo, pero la pérdida de hábitats y las especies invasoras han provocado que gran parte de su fauna y flora únicas se encuentren cada vez más en peligro.

    Dado que las plantaciones forestales de monocultivo causan tantos problemas, es lógico que Japón esté intentando ahora sustituirlas por algo mejor. Pero se trata de un reto abrumador. ¿El motivo? Japón tiene muchos bosques.

    Japón, de hecho, es uno de los países industrializados con mayor superficie forestal del mundo, ya que los bosques cubren el 68% de su territorio, de los cuales un tercio son plantaciones de sugi y hinoki. En cambio, Estados Unidos tiene un 34% de superficie forestal y en Reino Unido, solo un 13%.

    En todo Japón, los bosques se encuentran justo al lado de las ciudades. El japonés incluso tiene una palabra para la zona de transición entre la ciudad y el bosque: satoyama.

    Aun antes de la declaración gubernamental de 2023, algunos actores locales y organizaciones sin fines de lucro habían comenzado a trabajar para transformar estos bosques en ecosistemas biodiversos, y algunos ya están viendo los beneficios.

    Una mujer en una farmacia y en el mostrador un remedio contra las alergias.

    Fuente de la imagen, Michael Caronna/Bloomberg via Getty Images

    Pie de foto, Cada primavera, las ventas de antialérgicos se disparan en Japón, donde incluso se ha experimentado con arroz genéticamente modificado para combatir esta afección.

    La pequeña ciudad de Nishiawakura, en la sureña región de Okayama, por ejemplo, ha creado toda una economía en torno a la reducción del 84% de sus bosques, compuestos únicamente por hinoki y sugi, utilizando la madera para generar calor para las granjas de anguilas, así como para fabricar palillos y madera.

    En 2020, Kobe, una importante ciudad portuaria del centro de Japón, con un denso núcleo urbano y extensos bosques dentro de sus límites, inició un proyecto para convertir más de 180 hectáreas de plantaciones en bosques naturales de hoja ancha en un ciclo de 15 años.

    Cada año, se realiza una tala selectiva en un área, eliminando el sugi, el hinoki y otras especies invasoras como el bambú. Los árboles de hoja ancha se conservan y, con una mayor cantidad de luz solar, vuelven a crecer, junto con otras especies plantadas por el personal o traídas por aves o animales.

    Con el programa a medio terminar, los funcionarios del gobierno local se muestran gratamente sorprendidos por la rápida recuperación de la biodiversidad.

    “Nuestro monitoreo de la vida silvestre muestra el regreso de más animales e insectos, incluyendo tejones, tortugas de estanque, muchas especies de ranas e insectos raros, lo cual es alentador”, afirma Atsushi Okada, jefe de la Oficina de Medio Ambiente de Kobe.

    Además de abordar el problema del polen, el programa busca cumplir el compromiso de Kobe de aumentar sus áreas protegidas al 30% de su territorio para 2030. Unos bosques más diversos también deberían proteger a la ciudad contra los deslizamientos de tierra y desastres naturales que se prevé que sean más frecuentes debido al cambio climático, explica Daisuke Tochimoto, ingeniero forestal de Kobe.

    En cuanto a los árboles talados, se utilizan para calefacción, fabricación de muebles y carbón vegetal japonés, un combustible para barbacoas sin humo que también podría utilizarse en procesos industriales.

    La esperanza es que, con el tiempo, el proyecto sea financieramente sostenible y no dependa de fondos públicos, concluye Okada.

    Vista de Kobe desde el bosque cercano.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Grandes urbes japonesas como la portuaria Kobe están rodeados por densos bosques.

    Un desafío épico

    Proyectos similares están comenzando en otras partes de Japón. En Hotani, cerca de Osaka, una iniciativa está restaurando humedales y pastizales. Y el mayor esfuerzo busca transformar 10.000 hectáreas de plantaciones forestales en la prefectura de Gumna en praderas y bosques mixtos de hoja caduca.

    Los proyectos a menor escala también son comunes, afirma Akira Mori, profesor de biodiversidad y servicios ecosistémicos en la Universidad de Tokio, señalando docenas de iniciativas en todo Japón.

    Desde que se anunció el objetivo de eliminar el 20% de las plantaciones, el país ha designado aproximadamente 980.000 hectáreas de plantaciones de sugi como áreas para la tala selectiva y la replantación.

    Sin embargo, no todo se está convirtiendo en bosques de hoja ancha: parte de este terreno son plantaciones nuevas, a menudo sembradas con sugi de bajo contenido de polen o sin polen.

    El Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón no respondió a la solicitud de comentarios sobre la cantidad de la superficie que se ha talado y replantado hasta el momento.

    Aun así, es posible que estos esfuerzos aún no sean suficientes para reducir significativamente el polen.

    E incluso, si se logra el objetivo, el 80% de las plantaciones forestales permanecerán intactas. Por ello, Japón también está explorando otras maneras de combatir la fiebre del heno.

    Por ejemplo, se están utilizando datos y pronósticos de polen para comprender mejor dónde es probable que se disperse, lo que permite a las autoridades talar selectivamente los bosques más problemáticos.

    Los investigadores incluso están estudiando la posibilidad de rociar los árboles con soluciones para suprimir el polen. En 2023, una empresa de pronósticos distribuyó miles de robots detectores de polen —cuyos ojos cambian de color según los niveles de polen— por todo Japón.

    La medicina representa otra vía de acción, con el desarrollo de nuevos tratamientos para aliviar mejor los síntomas de la exposición al polen. Un ensayo clínico japonés, por ejemplo, demostró que una tableta de inmunoterapia sublingual de acción prolongada seguía aliviando los síntomas dos años después del tratamiento.

    Otros científicos incluso han estado experimentando con arroz genéticamente modificado diseñado para aliviar los síntomas de la alergia.

    Vista de un bosque de cipreses japoneses.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Los cedros y cipreses japoneses fueron las especies escogidas para reforestar el país tras la Segunda Guerra Mundial, porque crecían rápido.

    Una transición cuidadosa

    Cuando se plantaron los bosques de sugi y hinoki en las décadas de 1950 y 1960, no se concibió para que permanecieran indefinidamente.

    En aquel entonces, se asumió que se talarían y replantarían gradualmente con el tiempo, como había sucedido antes de la guerra. Pero a medida que la economía japonesa experimentó un auge a finales de los 1960 y en 1970, grandes ciudades como Kobe y Tokio crecieron rápidamente, y resultó más económico importar madera de otros países como Malasia e Indonesia.

    En 2011, Japón se fijó el objetivo de reducir su dependencia de las importaciones forestales, y su consumo nacional de madera aumentó del 26% en 2010 a casi el 42% en 2020.

    Por supuesto, si Japón pretende explotar sus bosques, debe evitar los mismos errores cometidos en el sudeste asiático, donde la madera barata conlleva la tala indiscriminada de bosques tropicales.

    Junichi Mishiba, coordinador del proyecto forestal de la organización sin ánimo de lucro Amigos de la Tierra Japón, teme que los mayores incentivos para la tala estén propiciando malas prácticas ambientales.

    “Se observa un aumento de las zonas deforestadas como consecuencia de las políticas que fomentan la explotación forestal”, afirma.

    Para apoyar sus esfuerzos por reemplazar las plantaciones, en 2024 el gobierno nacional comenzó a recaudar un nuevo impuesto de 1.000 yenes (6 dólares) anuales para todos los residentes.

    Este dinero se destina a la silvicultura sostenible, incluyendo la reducción de las plantaciones forestales y la sustitución de los árboles de sugi más antiguos por plántulas nuevas de bajo contenido de polen, especialmente en zonas urbanas.

    Un hombre joven se suena la nariz sentado en un sofá.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Alrededor del 43% de los japoneses han experimentado algún tipo de alergia por culpa del polen liberado por sus bosques.

    Aún no se dispone de datos sobre su impacto, pero Mori argumenta que el apoyo es insuficiente, ya que los municipios a menudo carecen de la capacidad y la experiencia necesarias para diseñar y supervisar tales cambios en los bosques.

    Un informe de 2023 de la Evaluación de la Declaración Forestal señaló que, en los últimos años, solo entre el 30% y el 40% de las tierras recién cosechadas en Japón se han reforestado.

    Una buena gestión forestal será esencial, coincide Mika Akesaka, profesora asociada de Economía en la Universidad de Kobe. Dejar los árboles talados sin gestionar, por ejemplo, puede aumentar el riesgo de deslizamientos de tierra y reducir la capacidad de retención de agua, alertó.

    Mishiba, sin embargo, teme que, al centrarse únicamente en las alergias estacionales en lugar de en indicadores ecológicos más amplios, Japón esté priorizando una vez más las soluciones a corto plazo.

    “El país necesita pensar a 50 o incluso 100 años vista —afirma—, considerando la biodiversidad, el clima y el papel de las personas que convivirán con estos bosques”.

    El Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón no respondió a la solicitud de comentarios sobre estas preocupaciones.

    Una pareja ve el Monte Fuji y cerca unos bosques

    Fuente de la imagen, AUGUSTIN PASQUINI/Hans Lucas/AFP via Getty Images

    Pie de foto, Japón es uno de los países con mayor superficie forestal del planeta, lo que hace muy compleja la tarea de reemplazar parte de sus bosques.

    Amenaza climática

    La urgencia de actuar también aumenta debido a otro factor imprevisto: el cambio climático. En todo el mundo, las variaciones de temperatura y las condiciones meteorológicas están afectando la dispersión del polen, y Japón experimentó su dispersión de polen más temprana de la historia en 2025.

    “La dispersión del polen está muy influenciada por las condiciones meteorológicas, como la temperatura y el viento”, explica Mai Sato, vocero de la Asociación Meteorológica de Japón (JWA, por sus siglas en inglés), una empresa de pronósticos que publica regularmente previsiones de polen para el público.

    Los vastos bosques de Japón también almacenan enormes cantidades de carbono, y las plantaciones de sugi son responsables de casi la mitad del carbono que sus bosques capturan cada año.

    Japón depende en gran medida de esta captura de carbono para alcanzar su objetivo de cero emisiones netas y lo incentiva con un sistema de créditos de carbono.

    Sin embargo, desde 2004, Japón ha observado una tendencia decreciente en la cantidad anual de carbono absorbido, lo que atribuye a la madurez de sus bosques.

    Las investigaciones han demostrado que, dado que los árboles viejos absorben menos carbono, la tala selectiva de árboles viejos y la plantación de especies nuevas, más jóvenes y diversas serán esenciales para que los bosques de Japón sigan siendo un sumidero de carbono eficaz.

    El Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón no respondió a la solicitud de comentarios sobre cómo los planes para replantar bosques de sugi y hinoki podrían afectar sus objetivos climáticos.

    Antes de la década de 1960, Japón ni siquiera tenía una palabra para la fiebre del heno. La polinosis del cedro japonés se identificó por primera vez en 1963 y, según los investigadores de la época, era una enfermedad nueva en el país.

    Se espera que, con el regreso de bosques más diversos, Japón pueda algún día volver a disfrutar de primaveras sin estornudos.

    *Este artículo fue publicado originalmente por BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.

    Raya gris

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  • El esperanzador ensayo pionero sobre la preeclampsia, la complicación del embarazo que mata a medio millón de bebés al año

    El esperanzador ensayo pionero sobre la preeclampsia, la complicación del embarazo que mata a medio millón de bebés al año

    Maria y su hijo Bennet con tan solo tres días de vida.

    Fuente de la imagen, Maria Patzwald

    Pie de foto, Gracias al tratamiento, Maria pudo dar a luz a su hijo, Bennet, a las 34 semanas de embarazo.

    “Sin este tratamiento, creo que habría nacido antes y le habría resultado mucho más difícil empezar la vida”, afirma Maria Patzwald.

    Cuando esta mujer de 38 años quedó embarazada de su segundo hijo, al principio no tenía ninguna preocupación. “Todo iba bien, hasta que dejó de ir bien”, le dice a la BBC.

    Pero a las 32 semanas de embarazo, a Maria le diagnosticaron preeclampsia, una complicación potencialmente mortal caracterizada por la hipertensión arterial, y le dijeron que debía permanecer en el hospital hasta el parto.

    Mientras esperaba la llegada de su hijo, fue seleccionada como una de las 16 mujeres que participaban en un ensayo pionero de una técnica que, según los científicos, podría tratar por primera vez la causa principal de la enfermedad.

    La preeclampsia es responsable de la muerte de más de 70.000 madres y 500.000 bebés cada año en todo el mundo, junto con otras afecciones relacionadas con la hipertensión arterial.

    A pesar de su prevalencia, el tratamiento se ha mantenido estancado durante décadas, y los médicos no han podido detener la enfermedad una vez que se manifiesta. La única cura sigue siendo el parto.

    En este ensayo clínico inicial, científicos estadounidenses se centraron en una proteína que, según creen, podría ser la causante de la preeclampsia, para determinar si su eliminación física de la sangre de la madre podría mejorar su condición y prolongar su embarazo de forma segura.

    En promedio, descubrieron que las 16 mujeres con preeclampsia grave y pretérmino prolongaron sus embarazos 10 días sin que ello afectara negativamente ni a ellas ni a sus bebés. Publicaron sus resultados en la revista Nature Medicine.

    Para Maria, esto significó que su hijo Bennet naciera a las 34 semanas, un hito importante en el embarazo que aumenta las probabilidades de supervivencia de los bebés prematuros.

    gráfico del sistema de filtración de sangre

    Fuente de la imagen, Miltenyi Biotec/BBC

    Terapia de filtración sanguínea

    Aunque los científicos no lo saben con certeza, las investigaciones sugieren que la preeclampsia se produce cuando la placenta se forma de manera anormal, alterando el flujo sanguíneo e interfiriendo con el control normal de la presión arterial de la madre.

    La hipertensión arterial que provoca puede causar accidentes cerebrovasculares y daños en los órganos.

    Generalmente se desarrolla después de las 20 semanas de embarazo o poco después del parto, y puede detectarse mediante controles rutinarios de la presión arterial prenatal y análisis de orina.

    Otros síntomas incluyen dolor de cabeza intenso que no cede con analgésicos comunes, problemas de visión, dolor debajo de las costillas, hinchazón repentina de la cara, las manos o los pies, acidez estomacal que no desaparece con medicamentos para la acidez y vómitos.

    Este ensayo clínico, realizado por un equipo del Centro Médico Cedars-Sinai de EE.UU. y dirigido por los profesores Ravi Thadhani y Ananth Karumanchim, consistió en extraer sangre de las mujeres, filtrar una proteína llamada sFlt-1, que se cree que causa la afección, y devolverla al cuerpo en un proceso similar a la diálisis renal.

    Aunque se pueden administrar medicamentos a las madres diagnosticadas para prevenir las convulsiones y controlar su presión arterial, la enfermedad solo se cura con el parto, pero el parto prematuro conlleva riesgos para el bebé.

    Algunas participantes, como Maria, de Alemania, recibieron varias sesiones en el ensayo. El tratamiento le proporcionó a su bebé dos semanas adicionales cruciales de crecimiento.

    “Si un bebé nace en la semana 34 o más tarde, la probabilidad de que no tenga problemas de salud o efectos a largo plazo, son mucho menores”, afirma. “Fue un gran alivio”, añade.

    El autor del estudio cree que el tratamiento tiene el potencial de prolongar aún más los embarazos.

    “El objetivo es comenzar mucho antes y realizar más tratamientos… si comenzamos antes, potencialmente podemos [prolongar el embarazo] varias semanas”, agrega Thadhani.

    La “gran incógnita”

    “Este es un estudio inicial muy prometedor”, afirma la profesora Asma Khalil, obstetra consultora del Hospital St George’s de Londres. Añade que un tratamiento que pueda atacar el factor biológico causante del trastorno es “especialmente prometedor”.

    “Para las mujeres que desarrollan preeclampsia grave muy prematuramente, incluso ganar unos pocos días de forma segura puede ser de vital importancia para el bebé”, explica, y añade que se necesitan ensayos aleatorios mucho más amplios.

    Andrew Shennen, presidente de la organización benéfica Action on Pre-eclampsia y profesor de salud materna y fetal en el King’s College de Londres, reconoce que el proceso es ingenioso, pero afirma que, debido al reducido tamaño del ensayo, la seguridad real de la filtración sanguínea para madres y bebés sigue siendo una gran incógnita.

    La mayoría de las mujeres que fallecen a causa de la preeclampsia viven en países de bajos ingresos con escaso acceso a la atención médica, señala. Es poco probable que estas mujeres se beneficien de la tecnología de filtración sanguínea, que es “bastante técnica”, y muchas podrían salvarse con terapias ya existentes, añade.

    “Tenemos la tecnología para marcar la diferencia mañana mismo si tan solo mejoráramos algunos aspectos básicos”, subraya.

    Pero Thadhani argumenta que el equipo necesario para filtrar la sangre es muy similar al de las máquinas de diálisis renal, y agrega que es “muy posible” que las clínicas con escasos recursos puedan reconfigurar estas máquinas para tratar la preeclampsia.

     Maria con su hijo Bennet

    Fuente de la imagen, Maria Patzwald

    Pie de foto, El hijo de Maria, Bennet, tiene ahora dos años, y ella lo describe como un niño activo, hablador y al que le encanta jugar.

    “Algo de lo que puedo estar orgullosa”

    Thadhani comenta que a principios del próximo año comenzará un estudio más amplio sobre el tratamiento y se muestra optimista de que pueda estar disponible en clínicas en los próximos tres a cinco años.

    “No estaríamos aquí hoy sin las valientes mujeres que aceptaron participar… [ellas] son las verdaderas heroínas de esta historia, sin duda alguna”, añade.

    Maria dice que le resulta “un poco asombroso” pensar que el pequeño estudio en el que participó pueda ayudar a madres y bebés, ya que simplemente estaba agradecida por la oportunidad.

    “Hace unos días, hablé con un grupo de madres sobre [el estudio] y me agradecieron por tener el valor de participar y ayudar a aumentar las posibilidades de supervivencia de los bebés y las madres”, dice.

    “Y entonces me di cuenta de que también puede ser algo de lo que yo me sienta orgullosa”.

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  • Una multitud enfurecida prende fuego a tiendas de campaña de un hospital para tratar el ébola en República Democrática del Congo

    Una multitud enfurecida prende fuego a tiendas de campaña de un hospital para tratar el ébola en República Democrática del Congo

    Fuego y humo en el lugar de tiendas quemadas en el recinto del Hospital General de Rwampara. Una agente de policía armada se observa a la derecha de la imagen frente a otras tiendas improvisadas.

    Fuente de la imagen, Reuters

    Pie de foto, La violencia revela las dificultades que enfrentan las autoridades mientras aumentan los casos del virus.

    Un grupo de manifestantes enfurecidos incendió parte de un hospital en el epicentro del brote de ébola en el este de República Democrática del Congo.

    El suceso ocurrió luego de que a los familiares y allegados de un joven, que se cree que murió a causa del virus, se les impidiera llevarse su cuerpo para enterrarlo.

    “Comenzaron a lanzar proyectiles contra el hospital. Incluso prendieron fuego a tiendas de campaña que se utilizaban como salas de aislamiento”, relató a la BBC el político local Luc Malembe sobre la escena que presenció en el Hospital General de Rwampara.

    En medio del caos, la policía realizó disparos de advertencia para dispersar a la multitud.

    El cuerpo de una persona fallecida por ébola es altamente infeccioso y las autoridades necesitan garantizar un entierro seguro para impedir la propagación del virus.

    El personal médico del hospital de Rwampara —ubicado en la provincia de Ituri, donde se han producido casi todos los casos conocidos—, quedó bajo protección militar mientras la policía intervenía para restablecer el orden.

    Un trabajador de la salud resultó herido por los manifestantes que lanzaban piedras antes de que intervinieran las fuerzas de seguridad, señaló un empleado del hospital a la agencia de noticias AFP.

    El hombre fallecido era una figura popular en la comunidad local y quienes se indignaron por su muerte no “comprenden la realidad de la enfermedad”, dijo a Associated Press Jean Claude Mukendi, quien coordina la respuesta de seguridad al ébola en Ituri.

    Testigos indicaron a Reuters que el joven era futbolista y había jugado en varios equipos locales. Su madre declaró a la agencia que creía que su hijo había muerto de fiebre tifoidea, no de ébola.

    Malembe expresó que la multitud no creía que el virus, que hasta este jueves había causado la muerte de más de 130 personas en el este de República Democrática del Congo, fuera real.

    Personal médico sube a bordo de un vehículo militar en el recinto del Hospital General de Rwampara. Un soldado con uniforme de camuflaje aparece con una ametralladora.

    Fuente de la imagen, Reuters

    Pie de foto, El personal médico fue puesto bajo protección militar.

    “La población no está bien informada ni concientizada de lo que está ocurriendo. Para un sector de la población, especialmente en zonas remotas, el ébola es una invención de personas externas: no existe”, afirmó el político.

    “Creen que son las ONG y los hospitales los que crean esto para ganar dinero, y eso es trágico”, agregó.

    Malembe detalló que dos tiendas de campaña fueron incendiadas, junto con un cuerpo que debía ser enterrado.

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda “entierros seguros y dignos” para las víctimas de ébola, con personal capacitado que utiliza equipos de protección para manipular los cuerpos.

    Seis pacientes estaban recibiendo tratamiento en las tiendas del recinto hospitalario, y puede que hayan huido en el caos, según reportaron los medios.

    Según la organización médica Alima, que se dice que operaba las tiendas de campaña, todos están localizados “recibiendo atención en el hospital”.

    Emergencia de salud pública

    La violencia se produjo cuando se anunció que la selección nacional de fútbol de República Democrática del Congo canceló su concentración previa al Mundial en la capital, Kinsasa, debido al brote.

    La OMS ha calificado la situación como una “emergencia de salud pública de importancia internacional”, pero ha dicho que no alcanza el nivel de pandemia.

    La organización sanitaria señaló el miércoles que creen que 139 personas en República Democrática del Congo murieron por ébola, de un total de 600 casos sospechosos.

    Sin embargo, el ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, informó ese mismo día a la cadena estatal RTNC TV que las autoridades registraron 159 muertes.

    Otros dos casos del virus se detectaron en Uganda, país vecino de República Democrática del Congo.

    Las autoridades allí suspendieron temporalmente vuelos, autobuses y todo el transporte público que cruza la frontera a causa del brote.

    También se prohibió la circulación de ferris de pasajeros en el río Semliki, que forma parte de la frontera entre República Democrática del Congo y Uganda.

    Mapa titulado "Brote de ébola en República Democrática del Congo y Uganda", que muestra las ubicaciones de los casos reportados en el este de República Democrática del Congo y zonas de Uganda. Las áreas con casos están destacadas en rojo. En República Democrática del Congo, el principal foco está en la provincia de Ituri, señalada como la zona con "más casos y muertes", incluidas regiones como Mongwalu, Rwampara, Nyakunde y Bunia (marcada como el lugar del primer caso sospechoso). Otros puntos más pequeños aparecen alrededor de Butembo y Goma. Al otro lado de la frontera, en Uganda, una pequeña zona cerca de Kampala aparece marcada como "Casos confirmados en viajeros procedentes de República Democrática del Congo". Entre las principales características geográficas figuran el lago Alberto en la frontera y el lago Victoria en el sur de Uganda. También se identifican países vecinos como Ruanda y Tanzania.

    El brote ha sido causado por una rara variante de ébola conocida como Bundibugyo.

    No existe vacuna para esta variante y la OMS ha señalado que podría tardar hasta nueve meses en desarrollarse.

    El M23, un grupo rebelde que controla partes del este de República Democrática del Congo, informó este jueves que había confirmado el primer caso de ébola en la provincia de Kivu del Sur, situada a cientos de kilómetros del epicentro en Ituri.

    La persona, de 28 años, que había viajado desde Kisangani, murió antes de que se confirmara el diagnóstico, según un comunicado del grupo.

    Kisangani es una gran ciudad en la provincia de Tshopo, en el norte del país, donde no se reportaron infecciones por ébola.

    Existen crecientes preocupaciones sobre el acceso a zonas bajo control del M23.

    El grupo nunca ha gestionado una crisis como el ébola, pero ha afirmado que trabajará con socios internacionales para contener el virus.

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  • El trágico caso de Yulixa Toloza, la mujer que apareció muerta en una cuneta después de someterse a un procedimiento estético en Colombia

    El trágico caso de Yulixa Toloza, la mujer que apareció muerta en una cuneta después de someterse a un procedimiento estético en Colombia

    Yulixa Tolosa con un saco rosa mira sonriente a la cámara

    Fuente de la imagen, @diamondsalonsnails

    Pie de foto, El caso de Yulixa Tolosa genero conmoción en la opinión pública colombiana.

    El caso de Yulixa Toloza, una mujer colombiana que estuvo desaparecida durante 6 días después de haberse sometido a una cirugía estética en Bogotá y que luego apareció muerta al lado de una carretera, ha causado conmoción en la opinión pública del país.

    Esta muerte es un desgarrador ejemplo de una problemática ya conocida en Colombia: la de los centros de cirugía estética ilegales que ofrecen procedimientos delicados a precios muy por debajo de los del mercado, en muchas ocasiones sacrificando los estándares médicos necesarios.

    El hecho de que el centro ilegal en el que se llevó a cabo el procedimiento por el que murió Yulixa estuviera a plena vista, en una zona popular de Bogotá, con una gran valla a la entrada anunciando el servicio de “lipólisis laser”, sin tener licencia para hacerlo, ha hecho que la gente se pregunte qué tipo de controles existen y si, efectivamente, se están haciendo cumplir.

    “Es impresionante”, le dice a BBC Mundo la periodista colombiana Lorena Beltrán, quien se ha dedicado a investigar el tema de las cirugías estéticas en Colombia y trabaja para impulsar una ley para regularlas en el Congreso. “Quisiera decir que esto no puede repetirse, y caer en esa frase de cajón, pero la verdad es que, desafortunadamente, se va a repetir”.

    “Nosotros quisiéramos que se emprendiera una vigilancia en la búsqueda de estos sitios”, le dijo a BBC Mundo la presidenta de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP), Damaris Romero, “porque justamente al ser clandestinos, a veces no los ven, sobre todo en una ciudad tan grande como Bogotá”.

    La búsqueda que emprendieron las amigas de la víctima el 13 de mayo y que terminó el 19 con el hallazgo del cuerpo de Yulixa en el departamento de Cundinamarca, se viralizó en redes sociales y llevó a que miles de personas siguieran con interés todos los detalles del caso.

    Yulixa con un saco verde al lado de un lago

    Fuente de la imagen, @diamondsalonsnails

    A través de las redes, se conoció un video en el que se veía a Yulixa aturdida en su post operatorio tras la intervención estética, y luego se hizo viral el video de seguridad en el que se veía a dos hombres sacándola del centro y montándola en un Chevrolet Sonic.

    La investigación de las autoridades sobre ese automóvil las llevó lejos de Bogotá, a la ciudad de Cúcuta, en la frontera con Venezuela, donde el 19 de mayo se dieron las primeras detenciones.

    Y ese mismo día, la Fiscalía colombiana confirmó que había encontrado un cuerpo con características similares a las de Yulixa al lado de una carretera en el departamento de Cundinamarca, a unas dos horas de Bogotá.

    Hasta el momento se han anunciado cinco arrestos. Las autoridades en Venezuela detuvieron a María Fernanda Delgado, la dueña del establecimiento en el que murió Yulixa; al administrador del centro, Edison José Torres Sarmiento, y a la persona que supuestamente llevó a cabo el procedimiento, el barbero de profesión Eduardo David Ramos.

    Y las autoridades en la ciudad colombiana de Cúcuta arrestaron a los dos hombres relacionados con el automóvil en el que se transportó a Yulixa, Jesús Hernández y Kelvis Sequera Delgado.

    El Instituto Colombiano de Medicina Legal informó este jueves la Yulixa había muerto debido a una embolia pulmonar, una de las complicaciones más comunes en el tipo de procedimiento al que se sometió la mujer.

    El procedimiento de Yulixa

    Una persona recibiendo una inyección en el abdomen

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, A pesar de ser un procedimiento ambulatorio, la lipólisis laser conlleva riesgos.

    Yulixa entró al centro estético Beauty Laser, en el sur de Bogotá, acompañada de su amiga Amalia Pardo, según le contó esta última a Caracol Televisión.

    “Ella iba muy segura porque muchas otras se habían hecho el procedimiento”, dijo la mujer, explicando que le había expresado a su amiga sus dudas sobre el establecimiento, particularmente por el precio que le estaban cobrando.

    “Le cobraron como unos 3 millones de pesos (US$810), pero un procedimiento como este, con un médico idóneo y con los conocimientos para realizar el proceso, puede costar mucho más de 10 millones de pesos (US$2.700)”.

    Amalia dijo que el procedimiento había tardado más de lo normal y que, cuando finalmente pudo ver a su amiga, la notó “muy mareada”.

    “De hecho, en redes hay unos videos, y el primer video donde ella está muy desgonzada, donde se ve muy pálida, fue el video de cuando la vi por primera vez”.

    En el video que grabó Amalia se ve a Yulixa acostada en una cama, con las pupilas dilatadas y con dificultad para expresarse, mientras alguien trata de darle caldo con una cuchara.

    “El señor que estaba ahí me dijo que era normal porque ella todavía tenía el sedante en el cuerpo, y ella lo que necesita es dormir para que se le pase el efecto”.

    El personal del centro estético le dijo a Amalia que Yulixa iba a tener que pasar la noche bajo observación, por lo que tendría que buscarle ropa adicional y elementos de aseo.

    Amalia dejó dormida a Yulixa a las 4 de la tarde y cuando una segunda amiga, Yury Mora, llegó con otras mujeres al centro a pasar la noche con ella sobre las 7:40 pm, se dieron cuenta de que algo estaba mal.

    “Nos dejan como media hora esperando, para después informarnos -siempre vía WhatsApp-, que ella a las 7:20, 7:30, había solicitado irse para su casa”, le contó la mujer a Caracol Noticias.

    Yury había visto el video que Amalia le había enviado y sabía que Yulixa no estaba en estado de salir por su cuenta del centro.

    La búsqueda

    Miembros del cuerpo de bomberos y la policía en el sitio donde encontraron el cuerpo de Yulixa.

    Fuente de la imagen, Bomberos Apulo

    Pie de foto, El cuerpo de Yulixa fue encontrado tirado al lado de una carretera.

    Al no poder ver a Yulixa, sus amigas alertaron a las autoridades locales. Ahí fue cuando empezó la investigación.

    Inicialmente, la Secretaría de Salud de Bogotá, la Policía Nacional y la Fiscalía General analizaron el establecimiento y se dieron cuenta que el sitio no tenía los permisos necesarios para hacer este tipo de procedimientos: tenía un registro comercial de peluquería, según dijo el secretario de salud de Bogotá, Gerson Bermont.

    Al poco tiempo, la seccional de investigación de la policía (SIJIN) logró dar con la prueba que desmentía la versión de los trabajadores de la clínica ilegal: se conoció un video de seguridad en el que se veía a dos hombres cargando en hombros a Yulixa y subiéndola en un Chevrolet.

    Al seguir la ruta, la policía se dio cuenta de que, después de un espacio de 5 horas, el Chevrolet salió de Bogotá hacia las 12 de la noche.

    El carro solamente volvería a aparecer unos días después, abandonado en una zona residencial de la ciudad de Cúcuta, en la frontera con Venezuela y, a las pocas horas se dieron los primeros arrestos cuando dos hombres se presentaron ante la policía a reclamarlo.

    Jesús Hernández y Kelvis Sequera fueron identificados como los hombres que manejaron el carro y se les acusó de desaparición forzada y manipulación de pruebas.

    La cercanía con la frontera hizo que las autoridades solicitaran a Interpol que emitiera una circular azul, pidiendo información que ayudara a dar con el paradero de las otras personas involucradas en el caso de Yulixa.

    A las pocas horas se conoció el arresto de María Fernando Delgado, dueña del local donde se hizo el procedimiento; Edison José Torres Sarmiento, el administrador, y Eduardo David Ramos, barbero de profesión que sería quien hizo la intervención.

    Existen dudas sobre si los tres ciudadanos venezolanos capturados en su país serán extraditados a Colombia, debido a que la Constitución de Venezuela lo prohíbe explícitamente.

    Una problemática muy extendida

    Dos personas de espalda, esposadas, con policías a los lados

    Fuente de la imagen, @SIPPortuguesa

    Pie de foto, Las autoridades del estado de Portuguesa, en Venezuela, judicializaron a dos personas relacionadas con el caso.

    Lorena Beltrán le explicó a BBC Mundo que las malas prácticas en el mundo de las cirugías estéticas son una problemática mucho más amplia de lo que se cree, porque no todos los casos terminan en una muerte como sucedió con Yulixa.

    “Muchas veces quedan en heridas que se manifiestan como deformidades: he conocido mujeres que, en abdominoplastias -que es cuando se retira el exceso de piel del abdomen- les han templado tanto el abdomen que estas terminan caminando encorvadas todo el tiempo”.

    También mencionó lesiones de este tipo en los párpados, senos, nalgas y diferentes partes del cuerpo.

    La presidenta de la SCCP, Damaris Romero, le explicó a BBC Mundo que en el caso de la lipólisis laser, se presentan unos traumatismos que deben ser tratados con cuidado por personal con conocimientos médicos y quirúrgicos.

    “Estas sacando células de grasa que cumplen una función dentro del organismo. Al quitar esa grasa, el cuerpo va a responder”.

    “Una de las complicaciones que más se presenta es la anemia. Otros pacientes pueden hacer una embolia grasa y que de pronto una célula grasa se meta en un vaso sanguíneo y genere un embolismo catastrófico”.

    Es por eso que, en algunos países, se les exige a los cirujanos plásticos tener título tanto de médico como de cirujano, además de la especialización de cirugía plástica.

    “Toda cirugía tiene sus riesgos y complicaciones”, dijo Romero, “y por ello es que la persona debe estar capacitada no solamente para realizar el procedimiento, sino también para responder ante cualquier eventual complicación que se pueda presentar”.

    Pero Beltrán dice que las malas practicas en las cirugías estéticas se extienden a los médicos que cumplen con las regulaciones de la ley.

    “Yo hablo de negligencia. Si alguien no tiene diploma, está cometiendo una acción que es un delito. Hay médicos debidamente titulados, con todo en regla, que actúan de manera negligente y que le han cobrado la vida a varias personas”.

    Beltrán dice que la situación se da por tres factores principalmente: una falta de regulación clara, una falta de Estado que la haga cumplir, y una cuestión de autocuidado.

    “Yo creo que este es un problema que tiene tanto de largo como de ancho y que no es exclusivo de las clínicas de garaje o de los cirujanos chimbos”.

    Tras vivir una experiencia de una cirugía estética mal hecha, Beltrán lleva más de 10 años investigando el tema y buscando que se legisle en el Congreso.

    Pero el proyecto de ley se ha caído 5 veces, y eso la deja con una sensación de pesimismo: “Probablemente a este proyecto le esperen muchos hundimientos más. Yo no se si yo voy a seguir en esta pelea o en esta discusión”.

    “A mis 20 pensaba que todo se podía lograr con esfuerzo colectivo. Hoy pienso que esto va de mal en peor”.

    La muerte de Yulixa, además de haber causado conmoción en Colombia, deja un vacío inmenso en las personas que la conocieron.

    Su madre, Nubia Luz Tolosa, habló con un medio local del departamento de Arauca después de conocerse la noticia de la muerte de su hija y contó que al enterarse “lo único que hizo fue “llorar y desesperarme”.

    “No fui ni capaz de levantarme, me quedé en shock. Yo quería que apareciera con vida”.

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  • Por qué los casos de sífilis y gonorrea alcanzan un número récord en Europa

    Por qué los casos de sífilis y gonorrea alcanzan un número récord en Europa

    Hombre muestra un condón

    Fuente de la imagen, Getty Images

    La gonorrea y la sífilis, entre otras infecciones de transmisión sexual (ITS), alcanzan niveles récord en Europa.

    Es lo que muestra un estudio del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), que señala que ambas enfermedades llegaron a sus cifras más altas en más de 10 años en 2024.

    Se registraron 106.331 casos de gonorrea —un aumento del 303% desde 2015— mientras la sífilis se duplicó con creces en el mismo periodo hasta alcanzar los 45.557 casos.

    La agencia sanitaria indicó que “las crecientes brechas en las pruebas y la prevención” explican en parte el aumento de la transmisión y pidió medidas urgentes.

    “Estas infecciones pueden causar complicaciones graves, como dolor crónico e infertilidad y, en el caso de la sífilis, problemas cardíacos o del sistema nervioso”, afirmó Bruno Ciancio, director de la unidad de Enfermedades de Transmisión Directa y Prevenibles por Vacunación del organismo.

    Añadió que los casos de sífilis congénita —cuando la infección “pasa directamente a los recién nacidos, provocando complicaciones potencialmente de por vida”— casi se duplicaron entre 2023 y 2024.

    “Proteger la salud sexual sigue siendo sencillo. Use preservativos con parejas nuevas o múltiples y hágase pruebas si tiene síntomas”, agregó.

    Qué dicen los datos

    España registró el mayor número de casos confirmados de gonorrea y sífilis entre los países europeos participantes en 2024, con 37.169 y 11.556 casos respectivamente.

    El ECDC señaló que los hombres que tienen sexo con hombres siguen siendo de largo el grupo más afectado, con los mayores aumentos a largo plazo de gonorrea y sífilis.

    La bacteria treponema pallidum

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La bacteria treponema pallidum es la causante de la sífilis, una infección de transmisión sexual cuyos casos han aumentado de forma sostenida en Europa en la última década.

    También informó de importantes incrementos de sífilis entre mujeres heterosexuales en edad reproductiva.

    Aunque la clamidia siguió siendo la infección bacteriana más notificada en términos generales, los casos descendieron un 6% desde 2015 hasta los 213.443.

    Reino Unido no forma parte del estudio desde la salida del país de la Unión Europea, aunque el gobierno publica cada año sus propias cifras para Inglaterra.

    Según un informe de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido publicado en diciembre, hubo 71.802 casos de gonorrea y 9.535 casos de sífilis en Inglaterra en 2024.

    En el mismo periodo de 12 meses se diagnosticaron 168.889 casos de clamidia.

    Reino Unido puso en marcha una vacuna contra la gonorrea en 2025 después de que los casos alcanzaran el récord de 85.000 en 2023.

    Cuáles son los síntomas

    Los síntomas de la gonorrea pueden incluir dolor, secreciones inusuales e inflamación de los genitales, aunque en algunos casos no aparecen síntomas.

    La enfermedad puede prevenirse usando el preservativo de forma correcta y poniéndose la vacuna si está disponible, según el sistema público de salud británico (NHS).

    Los síntomas de la sífilis incluyen llagas alrededor de los genitales y la boca, sarpullidos en las manos, caída del cabello y síntomas similares a los de la gripe.

    Hombre con dolor en los genitales.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Tanto la sífilis como la gonorrea suelen causar dolor genital.

    Al principio suelen ser difíciles de detectar y pueden aparecer y desaparecer con el tiempo.

    Al igual que la gonorrea, puede evitarse usando preservativos y tratarse con antibióticos.

    Ambas pueden causar problemas graves si no se tratan.

    Por qué han aumentado las ITS en Europa

    En su informe, el ECDC atribuye el fuerte aumento de los casos de gonorrea y sífilis en Europa a varios factores sociales, sanitarios y epidemiológicos.

    En primer lugar, señala cambios en los comportamientos sexuales y en las dinámicas de transmisión: un posible aumento del número de parejas sexuales, la menor utilización del preservativo y cambios en los hábitos sociales tras la pandemia de covid-19.

    También apunta al papel de las aplicaciones de citas y de una mayor conectividad sexual, aunque evita establecer relaciones causales directas.

    Al mismo tiempo, el organismo reconoce que parte del incremento puede explicarse por una mayor detección de casos.

    Explica que en varios países se han ampliado las pruebas diagnósticas, los programas de cribado y el acceso al testeo comunitario, lo que permite identificar infecciones que anteriormente podían pasar desapercibidas.

    Tubos de ensayo

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Más diagnósticos equivalen a más casos, según el ECDC, aunque esto no explicaría por sí solo el aumento de infecciones.

    Sin embargo, el ECDC subraya que el crecimiento observado —especialmente en la gonorrea y la sífilis— es demasiado pronunciado y sostenido como para atribuirse únicamente a mejores diagnósticos.

    El informe también pone el foco en problemas estructurales de prevención y acceso sanitario, al asegurar que muchos países europeos siguen teniendo barreras económicas y legales para acceder a pruebas de ITS.

    En 13 países los pacientes deben costear las pruebas básicas y otros exigen consentimiento parental para menores de edad, algo que podría desincentivar el diagnóstico precoz entre adolescentes.

    A ello se suma, según el organismo, la respuesta desigual de los países: no todos cuentan con estrategias nacionales específicas y actualizadas sobre ITS, y algunos no recopilan datos suficientes sobre prevención, vacunación o uso de preservativos.

    Cómo solucionar el problema

    El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades advierte en su informe de que el aumento sostenido de ITS en Europa puede tener consecuencias importantes para la salud pública.

    Una de sus principales preocupaciones es la resistencia antimicrobiana, especialmente en la gonorrea.

    El informe explica que algunas cepas de esta enfermedad están desarrollando resistencia a antibióticos, lo que podría dificultar el tratamiento futuro y aumentar el riesgo de transmisión.

    Ante esta situación, propone reforzar las estrategias nacionales contra las ITS y actualizar los planes existentes.

    También recomienda coordinar mejor a los sistemas sanitarios europeos, ampliar el acceso a pruebas diagnósticas, eliminar barreras económicas y legales a las pruebas, y mejorar la recopilación de datos, según el informe.

    Este también señala como prioridad reforzar las campañas de prevención para jóvenes y grupos vulnerables, con especial énfasis en el uso del preservativo, la educación sexual y el diagnóstico precoz.

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  • Los sorprendentes beneficios que tiene masticar bien los alimentos (además de para tu digestión)

    Los sorprendentes beneficios que tiene masticar bien los alimentos (además de para tu digestión)

    Una niña de 4 años comiendo zanahoria en la cocina, sentada en la encimera.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Una buena manera de ralentizar la ingesta de comida es, de hecho, consumir alimentos con más textura.

    Por masticar una chalota 722 veces antes de tragarla, Horace Fletcher fue apodado “El gran masticador”.

    Este nutricionista estadounidense autodidacta creía que los alimentos debían masticarse “hasta que se licuaran por completo” y “prácticamente se tragaran solos”.

    Fletcher incluso estimó que una masticación vigorosa podría haber ahorrado a la economía estadounidense de principios del siglo XX más de medio millón de dólares al día (aproximadamente US$19,5 millones actuales), ya que la persona promedio habría ingerido 227 gramos menos de comida diariamente.

    La doctrina de Fletcher pudo haber sido un tanto extrema, “pero en algunos aspectos, tenía razón”, dice Mats Trulsson, profesor del departamento de salud dental del Instituto Karolinska en Suecia.

    Masticar más puede proporcionar una amplia gama de beneficios para la salud, desde mejorar la digestión y ayudar a consumir menos calorías, hasta aliviar el estrés y la ansiedad, y mejorar la cognición al fortalecer la memoria y aumentar la capacidad de atención.

    Dado que existe una correlación entre la salud bucal y la enfermedad de Alzheimer y la demencia, algunos expertos sostienen que mejorar la salud dental de los pacientes podría incluso ayudar a revertir el envejecimiento mental.

    Como la mayoría de los animales, los humanos “han tenido dientes y mandíbulas durante millones de años”, afirma el bioquímico evolutivo y ecológico Adam van Casteren, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania.

    Sin embargo, experimentaron muchos cambios a lo largo de la prehistoria.

    Retrato de cerca de un líder tribal vestido con piel de animal comiendo en una cueva oscura y tenebrosa por la noche.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La dentadura de los humanos ha sufrido cambios a lo largo de la historia.

    Los primeros homininos, que vivieron hace aproximadamente seis o siete millones de años, tenían dientes similares a los de los simios actuales; especialmente útiles para comer “muchas frutas grandes y carnosas” abundantes en los hábitats forestales donde vivían nuestros primeros ancestros, explica Van Casteren.

    Pero a medida que las selvas tropicales dieron paso a bosques, hábitats abiertos e incluso ecosistemas similares a la sabana, los homininos tuvieron que lidiar con “alimentos mecánicamente más difíciles”, como semillas, nueces y tubérculos, añade el experto.

    Así pues, evolucionaron para favorecer un aumento del tamaño de los molares, con mandíbulas y rostros más grandes para albergar todos esos dientes, junto con los músculos más grandes necesarios para accionarlos.

    Fuego para cocinar

    Con el desarrollo de herramientas, el procesado de alimentos y la agricultura, así como el fuego para cocinar, ya no fue necesario masticar durante tanto tiempo, explica Van Casteren.

    Hoy en día, los humanos dedicamos aproximadamente 35 minutos diarios a masticar, en comparación con las 4,5 horas de nuestros parientes simios más cercanos, los chimpancés y los bonobos, y las 6,6 horas de los gorilas y los orangutanes.

    A pesar de estos cambios evolutivos, la función de masticar sigue siendo la misma.

    “Los mamíferos masticamos de forma tan compleja porque queremos obtener la mayor cantidad de energía posible de la comida para alimentar nuestro metabolismo de sangre caliente”, señala Van Casteren.

    Tribu de cazadores-recolectores prehistóricos vestidos con pieles de animales asando y comiendo carne en una cueva por la noche.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, El uso del fuego para cocinar cambió todo.

    En su nivel más básico, masticar descompone los alimentos en partículas pequeñas y las humedece con saliva para que puedan ser deglutidas fácilmente.

    “Es la primera fase de la digestión”, afirma Andries van der Bilt, pionero en el campo de la fisiología oral y la masticación, quien trabajó como investigador en el Centro Médico Universitario de Utrecht, en los Países Bajos, durante más de tres décadas.

    Masticar no solo aumenta la producción de saliva y la cantidad de enzimas digestivas como la amilasa, que ayudan a descomponer los alimentos, sino que también estimula al intestino y al páncreas a secretar jugos que facilitan aún más su procesamiento.

    “Si no masticamos, el intestino no está preparado para procesar los alimentos”, explica Trulsson.

    El acto de descomponer las partículas de alimentos en trozos más pequeños también aumenta su superficie, lo que permite que los jugos digestivos actúen sobre ellas con mayor eficacia, señala el neurocientífico orofacial Abhishek Kumar, quien colabora con Trulsson en el Instituto Karolinska.

    Esto es fundamental para la salud intestinal.

    Las partículas más grandes tienden a permanecer más tiempo en el intestino, lo que da a los microorganismos más tiempo para fermentarlas.

    Esto provoca “sensación de hinchazón, estreñimiento y otros síntomas”, explica Kumar.

    Mejora de la absorción y sensación de saciedad

    Masticar ayuda a liberar los nutrientes de los alimentos, permitiendo que nuestro cuerpo los absorba con mayor eficacia.

    En un estudio de 2009, por ejemplo, se pidió a 13 adultos sanos que masticaran un puñado pequeño de almendras 10, 25 o 40 veces.

    Al analizar las heces de los participantes, los investigadores descubrieron que cuanto más masticaban, menos grasa excretaban, lo que sugiere que la absorción de energía de las almendras era hasta un tercio mayor.

    De hecho, a principios del siglo XX, Fletcher creía que masticar más ayudaba a producir heces de mejor calidad: “bastante secas” y con olor a “galleta recién horneada”.

    Además, masticar 40 veces hizo que los participantes se sintieran más saciados durante más tiempo.

    Un estudio independiente de 2013 corroboró esta relación con la saciedad: cuando 21 participantes masticaron una porción de pizza del tamaño de un nugget de pollo 15 o 40 veces antes de tragarla, aquellos del segundo grupo experimentaron una reducción significativa del hambre.

    También presentaron niveles más altos de CCK y GIP, dos hormonas que coordinan la digestión en el intestino, junto con niveles reducidos de la grelina, la “hormona del hambre”.

    Según dos metaanálisis independientes que revisaron casi 50 estudios, masticar más implica consumir menos comida.

    Esto se debe a que el cuerpo tarda unos 20 minutos en regular la producción de hormonas relacionadas con el hambre y enviar señales al cerebro indicando que estamos saciados; masticar nos da más tiempo.

    Por eso, muchos nutricionistas y médicos recomiendan comer despacio y con atención plena, en lugar de engullir la comida, sobre todo si se quiere perder peso.

    Un estudio realizado con 92 niños en Brasil reveló que los niños obesos “masticaban menos veces y comían más rápido” que los niños con peso normal.

    Hombre de mediana edad comiendo tostadas con mantequilla de cacahuete, primer plano

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La textura de los alimentos también influye.

    Una buena manera de ralentizar la ingesta de comida es, de hecho, consumir alimentos con más textura.

    Muchos estudios recomiendan elegir sólidos en lugar de líquidos (por ejemplo, naranjas en vez de jugo de naranja) y alimentos de alta viscosidad en lugar de los de baja viscosidad (avena y semillas de lino en vez de arroz blanco o pasta).

    “La textura de los alimentos puede influir en la sensación de saciedad y, por lo tanto, podría ayudar a quienes luchan contra la obesidad a perder peso reduciendo su ingesta”, afirma Kumar.

    Más allá de la nutrición y la digestión, los investigadores están descubriendo cada vez más que la masticación desempeña un papel importante en otros aspectos de nuestro bienestar a medida que envejecemos, especialmente en la salud cerebral

    “Existe un creciente interés en el ‘eje mordida-cerebro’, que propone que la masticación está directamente relacionada con la salud cerebral”, explica Kumar.

    La pérdida de dientes, por ejemplo, también se ha relacionado con un mayor riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer y demencia.

    Un impulso para la salud cerebral

    La memoria también se ve afectada.

    En una encuesta realizada a más de 28.500 personas mayores de 50 años en 14 países europeos, los participantes con buena capacidad de masticación o sin prótesis dentales obtuvieron mejores resultados en una serie de pruebas cognitivas.

    Demostraron una capacidad significativamente superior para recordar palabras, fluidez verbal y habilidades numéricas que aquellos con problemas de masticación.

    En un estudio con 273 personas sanas de entre 55 y 80 años, los científicos descubrieron que quienes conservaban un mayor número de dientes naturales tenían mejor memoria semántica (relacionada con el conocimiento y los hechos del mundo) y memoria a largo plazo.

    Pero ¿qué relación tiene la capacidad de masticar con la memoria?

    Algunos investigadores señalan los múltiples circuitos neuronales que conectan nuestro aparato masticatorio con el hipocampo, la región del cerebro responsable del aprendizaje espacial y la formación de nuevos recuerdos, una de las primeras áreas afectadas por el Alzheimer.

    Otros sugieren que masticar, especialmente sustancias moderadamente duras, puede aumentar el flujo sanguíneo al cerebro, como demostraron investigadores japoneses en experimentos con personas que masticaban chicle.

    “La teoría es que masticar funciona como una bomba, impulsando la sangre hacia el cerebro”, explica Trulsson. Esto mantiene el cerebro activo y funcionando correctamente, afirma.

    Para determinar si una masticación deficiente puede causar deterioro cognitivo y si la rehabilitación es posible, el equipo de Trulsson está realizando un experimento en el que se reemplazan los dientes perdidos de los pacientes con implantes y se estudia su función cerebral antes y hasta un año después del procedimiento.

    Una chica con un pañuelo en la cabeza muerde un chocolate

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, El estado de la dentadura es crucial.

    También se utilizarán resonancias magnéticas cerebrales para examinar si las lesiones de la sustancia blanca, un indicador de mala salud vascular cerebral, se reducen con el tratamiento.

    “¿No sería genial poder rehabilitar el cerebro rehabilitando la dentición?”, comenta Trulsson, quien ya ha reclutado a más de 80 pacientes para su ensayo.

    En algunos casos también se ha observado que masticar mejora la concentración en la población general.

    Un metaanálisis, que incluyó 21 estudios, detectó una mejora leve pero estadísticamente significativa en los niveles de atención de los participantes que masticaban chicle en comparación con quienes no lo hacían durante algunas tareas cognitivamente exigentes.

    (Esta investigación fue financiada por el fabricante de chicles Mars Wrigley, lo que sugiere un posible conflicto de intereses).

    En un estudio independiente con 80 participantes, masticar chicle mejoró los niveles de alerta en un 10% durante una serie de tareas cognitivas.

    Los participantes que masticaban chicle también obtuvieron mejores resultados en una prueba de inteligencia.

    Reducción del estrés

    Los científicos “no saben con exactitud cómo funciona”, pero la relación entre masticar y una mayor atención es bastante fuerte, afirma Trulsson.

    Sin embargo, hay una salvedad: “El efecto probablemente no dure más de 15 o 20 minutos”, aunque los investigadores desconocen el motivo.

    Otro experimento, realizado con adultos jóvenes a quienes se les pidió que realizaran cuatro tareas informatizadas simultáneamente, también reveló una mayor capacidad de alerta (casi un 20% superior) en quienes masticaban chicle.

    Curiosamente, esto se acompañó de una reducción en la ansiedad, el estrés y los niveles de cortisol salival (un biomarcador común del estrés), según los propios participantes.

    Un papa hace una pompa con un chicle y su bebe la explota con la mano

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, ¿Nos ayuda el chicle?

    Fuera del laboratorio, masticar chicle también es un buen método para aliviar el estrés.

    Un grupo de investigadores turcos analizó a 100 estudiantes de enfermería que se preparaban para los exámenes parciales y descubrió que los estudiantes que masticaban chicle durante al menos 30 minutos al día experimentaban menores niveles de estrés, ansiedad y depresión.

    Esto ocurría independientemente de si habían empezado a masticar chicle 15 días o dos días antes de los exámenes.

    En dos grupos distintos de mujeres sometidas a cirugía ginecológica electiva en Corea, masticar chicle ayudó a aliviar su ansiedad preoperatoria. También tuvo este efecto en 73 niños turcos a quienes se les insertó una cánula intravenosa.

    Masticar parece ser un reflejo natural en momentos de estrés, expone Jianshe Chen, investigador de procesamiento oral en la Agencia de Ciencia, Tecnología e Investigación de Singapur.

    “Cuando algunas personas están estresadas, comienzan a masticar inconscientemente”.

    El bruxismo (rechinar de dientes), que utiliza los mismos músculos de la mandíbula que la masticación y afecta aproximadamente a uno de cada diez adultos, suele desencadenarse por el estrés y la ansiedad.

    Comer mejora el estado de ánimo

    Pero los datos científicos al respecto son más controvertidos. Chen, por ejemplo, afirma que la evidencia que vincula la masticación con un estado mental más tranquilo es dispersa.

    Según él, aún carecemos de estudios sistemáticos que apunten con certeza a una asociación sólida.

    Otro estudio, dirigido por el mismo investigador coreano mencionado anteriormente, reveló que masticar chicle no aliviaba la ansiedad que sentían las mujeres embarazadas al ser trasladadas al quirófano para una cesárea programada.

    Tampoco redujo los niveles de estrés de quienes intentaban resolver un crucigrama imposible.

    Una cosa es segura: comer suele mejorar nuestro estado de ánimo. Y masticar, una parte crucial de este proceso, libera los sabores de los alimentos y, combinado con la textura y el aroma, enriquece y hace más placentera la experiencia de comer, explica Chen, quien también estudia la percepción sensorial de los alimentos.

    Por lo tanto, según esta lógica, masticar mejor los alimentos también podría mejorar la salud mental.

    En lugar de optar por chicles azucarados, quizás prefiera masticar un tentempié saludable y con textura antes de una tarea estresante.

    Eso sí, no se exceda. A diferencia de Fletcher, la mayoría de los expertos no creen que exista un tiempo ideal para masticar.

    “Mastique con normalidad hasta que sienta que puede tragar sin problema; esto varía de persona a persona”, dice Van der Bilt.

    “Simplemente disfrute de la comida”, concluye.

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  • Cómo masticar bien los alimentos puede mejorar la actividad cerebral

    Cómo masticar bien los alimentos puede mejorar la actividad cerebral

    Una niña de 4 años comiendo zanahoria en la cocina, sentada en la encimera.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Una buena manera de ralentizar la ingesta de comida es, de hecho, consumir alimentos con más textura.

    Por masticar una chalota 722 veces antes de tragarla, Horace Fletcher fue apodado “El gran masticador”.

    Este nutricionista estadounidense autodidacta creía que los alimentos debían masticarse “hasta que se licuaran por completo” y “prácticamente se tragaran solos”.

    Fletcher incluso estimó que una masticación vigorosa podría haber ahorrado a la economía estadounidense de principios del siglo XX más de medio millón de dólares al día (aproximadamente US$19,5 millones actuales), ya que la persona promedio habría ingerido 227 gramos menos de comida diariamente.

    La doctrina de Fletcher pudo haber sido un tanto extrema, “pero en algunos aspectos, tenía razón”, dice Mats Trulsson, profesor del departamento de salud dental del Instituto Karolinska en Suecia.

    Masticar más puede proporcionar una amplia gama de beneficios para la salud, desde mejorar la digestión y ayudar a consumir menos calorías, hasta aliviar el estrés y la ansiedad, y mejorar la cognición al fortalecer la memoria y aumentar la capacidad de atención.

    Dado que existe una correlación entre la salud bucal y la enfermedad de Alzheimer y la demencia, algunos expertos sostienen que mejorar la salud dental de los pacientes podría incluso ayudar a revertir el envejecimiento mental.

    Como la mayoría de los animales, los humanos “han tenido dientes y mandíbulas durante millones de años”, afirma el bioquímico evolutivo y ecológico Adam van Casteren, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania.

    Sin embargo, experimentaron muchos cambios a lo largo de la prehistoria.

    Retrato de cerca de un líder tribal vestido con piel de animal comiendo en una cueva oscura y tenebrosa por la noche.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La dentadura de los humanos ha sufrido cambios a lo largo de la historia.

    Los primeros homininos, que vivieron hace aproximadamente seis o siete millones de años, tenían dientes similares a los de los simios actuales; especialmente útiles para comer “muchas frutas grandes y carnosas” abundantes en los hábitats forestales donde vivían nuestros primeros ancestros, explica Van Casteren.

    Pero a medida que las selvas tropicales dieron paso a bosques, hábitats abiertos e incluso ecosistemas similares a la sabana, los homininos tuvieron que lidiar con “alimentos mecánicamente más difíciles”, como semillas, nueces y tubérculos, añade el experto.

    Así pues, evolucionaron para favorecer un aumento del tamaño de los molares, con mandíbulas y rostros más grandes para albergar todos esos dientes, junto con los músculos más grandes necesarios para accionarlos.

    Fuego para cocinar

    Con el desarrollo de herramientas, el procesado de alimentos y la agricultura, así como el fuego para cocinar, ya no fue necesario masticar durante tanto tiempo, explica Van Casteren.

    Hoy en día, los humanos dedicamos aproximadamente 35 minutos diarios a masticar, en comparación con las 4,5 horas de nuestros parientes simios más cercanos, los chimpancés y los bonobos, y las 6,6 horas de los gorilas y los orangutanes.

    A pesar de estos cambios evolutivos, la función de masticar sigue siendo la misma.

    “Los mamíferos masticamos de forma tan compleja porque queremos obtener la mayor cantidad de energía posible de la comida para alimentar nuestro metabolismo de sangre caliente”, señala Van Casteren.

    Tribu de cazadores-recolectores prehistóricos vestidos con pieles de animales asando y comiendo carne en una cueva por la noche.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, El uso del fuego para cocinar cambió todo.

    En su nivel más básico, masticar descompone los alimentos en partículas pequeñas y las humedece con saliva para que puedan ser deglutidas fácilmente.

    “Es la primera fase de la digestión”, afirma Andries van der Bilt, pionero en el campo de la fisiología oral y la masticación, quien trabajó como investigador en el Centro Médico Universitario de Utrecht, en los Países Bajos, durante más de tres décadas.

    Masticar no solo aumenta la producción de saliva y la cantidad de enzimas digestivas como la amilasa, que ayudan a descomponer los alimentos, sino que también estimula al intestino y al páncreas a secretar jugos que facilitan aún más su procesamiento.

    “Si no masticamos, el intestino no está preparado para procesar los alimentos”, explica Trulsson.

    El acto de descomponer las partículas de alimentos en trozos más pequeños también aumenta su superficie, lo que permite que los jugos digestivos actúen sobre ellas con mayor eficacia, señala el neurocientífico orofacial Abhishek Kumar, quien colabora con Trulsson en el Instituto Karolinska.

    Esto es fundamental para la salud intestinal.

    Las partículas más grandes tienden a permanecer más tiempo en el intestino, lo que da a los microorganismos más tiempo para fermentarlas.

    Esto provoca “sensación de hinchazón, estreñimiento y otros síntomas”, explica Kumar.

    Mejora de la absorción y sensación de saciedad

    Masticar ayuda a liberar los nutrientes de los alimentos, permitiendo que nuestro cuerpo los absorba con mayor eficacia.

    En un estudio de 2009, por ejemplo, se pidió a 13 adultos sanos que masticaran un puñado pequeño de almendras 10, 25 o 40 veces.

    Al analizar las heces de los participantes, los investigadores descubrieron que cuanto más masticaban, menos grasa excretaban, lo que sugiere que la absorción de energía de las almendras era hasta un tercio mayor.

    De hecho, a principios del siglo XX, Fletcher creía que masticar más ayudaba a producir heces de mejor calidad: “bastante secas” y con olor a “galleta recién horneada”.

    Además, masticar 40 veces hizo que los participantes se sintieran más saciados durante más tiempo.

    Un estudio independiente de 2013 corroboró esta relación con la saciedad: cuando 21 participantes masticaron una porción de pizza del tamaño de un nugget de pollo 15 o 40 veces antes de tragarla, aquellos del segundo grupo experimentaron una reducción significativa del hambre.

    También presentaron niveles más altos de CCK y GIP, dos hormonas que coordinan la digestión en el intestino, junto con niveles reducidos de la grelina, la “hormona del hambre”.

    Según dos metaanálisis independientes que revisaron casi 50 estudios, masticar más implica consumir menos comida.

    Esto se debe a que el cuerpo tarda unos 20 minutos en regular la producción de hormonas relacionadas con el hambre y enviar señales al cerebro indicando que estamos saciados; masticar nos da más tiempo.

    Por eso, muchos nutricionistas y médicos recomiendan comer despacio y con atención plena, en lugar de engullir la comida, sobre todo si se quiere perder peso.

    Un estudio realizado con 92 niños en Brasil reveló que los niños obesos “masticaban menos veces y comían más rápido” que los niños con peso normal.

    Hombre de mediana edad comiendo tostadas con mantequilla de cacahuete, primer plano

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La textura de los alimentos también influye.

    Una buena manera de ralentizar la ingesta de comida es, de hecho, consumir alimentos con más textura.

    Muchos estudios recomiendan elegir sólidos en lugar de líquidos (por ejemplo, naranjas en vez de jugo de naranja) y alimentos de alta viscosidad en lugar de los de baja viscosidad (avena y semillas de lino en vez de arroz blanco o pasta).

    “La textura de los alimentos puede influir en la sensación de saciedad y, por lo tanto, podría ayudar a quienes luchan contra la obesidad a perder peso reduciendo su ingesta”, afirma Kumar.

    Más allá de la nutrición y la digestión, los investigadores están descubriendo cada vez más que la masticación desempeña un papel importante en otros aspectos de nuestro bienestar a medida que envejecemos, especialmente en la salud cerebral

    “Existe un creciente interés en el ‘eje mordida-cerebro’, que propone que la masticación está directamente relacionada con la salud cerebral”, explica Kumar.

    La pérdida de dientes, por ejemplo, también se ha relacionado con un mayor riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer y demencia.

    Un impulso para la salud cerebral

    La memoria también se ve afectada.

    En una encuesta realizada a más de 28.500 personas mayores de 50 años en 14 países europeos, los participantes con buena capacidad de masticación o sin prótesis dentales obtuvieron mejores resultados en una serie de pruebas cognitivas.

    Demostraron una capacidad significativamente superior para recordar palabras, fluidez verbal y habilidades numéricas que aquellos con problemas de masticación.

    En un estudio con 273 personas sanas de entre 55 y 80 años, los científicos descubrieron que quienes conservaban un mayor número de dientes naturales tenían mejor memoria semántica (relacionada con el conocimiento y los hechos del mundo) y memoria a largo plazo.

    Pero ¿qué relación tiene la capacidad de masticar con la memoria?

    Algunos investigadores señalan los múltiples circuitos neuronales que conectan nuestro aparato masticatorio con el hipocampo, la región del cerebro responsable del aprendizaje espacial y la formación de nuevos recuerdos, una de las primeras áreas afectadas por el Alzheimer.

    Otros sugieren que masticar, especialmente sustancias moderadamente duras, puede aumentar el flujo sanguíneo al cerebro, como demostraron investigadores japoneses en experimentos con personas que masticaban chicle.

    “La teoría es que masticar funciona como una bomba, impulsando la sangre hacia el cerebro”, explica Trulsson. Esto mantiene el cerebro activo y funcionando correctamente, afirma.

    Para determinar si una masticación deficiente puede causar deterioro cognitivo y si la rehabilitación es posible, el equipo de Trulsson está realizando un experimento en el que se reemplazan los dientes perdidos de los pacientes con implantes y se estudia su función cerebral antes y hasta un año después del procedimiento.

    Una chica con un pañuelo en la cabeza muerde un chocolate

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, El estado de la dentadura es crucial.

    También se utilizarán resonancias magnéticas cerebrales para examinar si las lesiones de la sustancia blanca, un indicador de mala salud vascular cerebral, se reducen con el tratamiento.

    “¿No sería genial poder rehabilitar el cerebro rehabilitando la dentición?”, comenta Trulsson, quien ya ha reclutado a más de 80 pacientes para su ensayo.

    En algunos casos también se ha observado que masticar mejora la concentración en la población general.

    Un metaanálisis, que incluyó 21 estudios, detectó una mejora leve pero estadísticamente significativa en los niveles de atención de los participantes que masticaban chicle en comparación con quienes no lo hacían durante algunas tareas cognitivamente exigentes.

    (Esta investigación fue financiada por el fabricante de chicles Mars Wrigley, lo que sugiere un posible conflicto de intereses).

    En un estudio independiente con 80 participantes, masticar chicle mejoró los niveles de alerta en un 10% durante una serie de tareas cognitivas.

    Los participantes que masticaban chicle también obtuvieron mejores resultados en una prueba de inteligencia.

    Reducción del estrés

    Los científicos “no saben con exactitud cómo funciona”, pero la relación entre masticar y una mayor atención es bastante fuerte, afirma Trulsson.

    Sin embargo, hay una salvedad: “El efecto probablemente no dure más de 15 o 20 minutos”, aunque los investigadores desconocen el motivo.

    Otro experimento, realizado con adultos jóvenes a quienes se les pidió que realizaran cuatro tareas informatizadas simultáneamente, también reveló una mayor capacidad de alerta (casi un 20% superior) en quienes masticaban chicle.

    Curiosamente, esto se acompañó de una reducción en la ansiedad, el estrés y los niveles de cortisol salival (un biomarcador común del estrés), según los propios participantes.

    Un papa hace una pompa con un chicle y su bebe la explota con la mano

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, ¿Nos ayuda el chicle?

    Fuera del laboratorio, masticar chicle también es un buen método para aliviar el estrés.

    Un grupo de investigadores turcos analizó a 100 estudiantes de enfermería que se preparaban para los exámenes parciales y descubrió que los estudiantes que masticaban chicle durante al menos 30 minutos al día experimentaban menores niveles de estrés, ansiedad y depresión.

    Esto ocurría independientemente de si habían empezado a masticar chicle 15 días o dos días antes de los exámenes.

    En dos grupos distintos de mujeres sometidas a cirugía ginecológica electiva en Corea, masticar chicle ayudó a aliviar su ansiedad preoperatoria. También tuvo este efecto en 73 niños turcos a quienes se les insertó una cánula intravenosa.

    Masticar parece ser un reflejo natural en momentos de estrés, expone Jianshe Chen, investigador de procesamiento oral en la Agencia de Ciencia, Tecnología e Investigación de Singapur.

    “Cuando algunas personas están estresadas, comienzan a masticar inconscientemente”.

    El bruxismo (rechinar de dientes), que utiliza los mismos músculos de la mandíbula que la masticación y afecta aproximadamente a uno de cada diez adultos, suele desencadenarse por el estrés y la ansiedad.

    Comer mejora el estado de ánimo

    Pero los datos científicos al respecto son más controvertidos. Chen, por ejemplo, afirma que la evidencia que vincula la masticación con un estado mental más tranquilo es dispersa.

    Según él, aún carecemos de estudios sistemáticos que apunten con certeza a una asociación sólida.

    Otro estudio, dirigido por el mismo investigador coreano mencionado anteriormente, reveló que masticar chicle no aliviaba la ansiedad que sentían las mujeres embarazadas al ser trasladadas al quirófano para una cesárea programada.

    Tampoco redujo los niveles de estrés de quienes intentaban resolver un crucigrama imposible.

    Una cosa es segura: comer suele mejorar nuestro estado de ánimo. Y masticar, una parte crucial de este proceso, libera los sabores de los alimentos y, combinado con la textura y el aroma, enriquece y hace más placentera la experiencia de comer, explica Chen, quien también estudia la percepción sensorial de los alimentos.

    Por lo tanto, según esta lógica, masticar mejor los alimentos también podría mejorar la salud mental.

    En lugar de optar por chicles azucarados, quizás prefiera masticar un tentempié saludable y con textura antes de una tarea estresante.

    Eso sí, no se exceda. A diferencia de Fletcher, la mayoría de los expertos no creen que exista un tiempo ideal para masticar.

    “Mastique con normalidad hasta que sienta que puede tragar sin problema; esto varía de persona a persona”, dice Van der Bilt.

    “Simplemente disfrute de la comida”, concluye.

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  • Qué tan preocupante es el brote de ébola que ya causó más de 130 muertes y se está propagando más rápido de lo que se pensaba, según la OMS

    Qué tan preocupante es el brote de ébola que ya causó más de 130 muertes y se está propagando más rápido de lo que se pensaba, según la OMS

    Mujeres

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Antes de entrar al hospital Kyeshero, en Goma, a los pacientes y visitantes se les pide lavarse las manos y se les toma la temperatura.

      • Autor, Redacción*
      • Título del autor, BBC News Mundo
    • Fecha de publicación

    • Tiempo de lectura: 8 min

    El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo este miércoles que el riesgo del actual brote de ébola en la República Democrática del Congo es alto a nivel regional, pero que todavía sigue siendo de baja preocupación a nivel mundial.

    El funcionario indicó que se estima que el brote ha dejado 139 muertos y 600 posibles infectados.

    También señaló que hay un riesgo mayor de transmisión debido a un significativo movimiento de la población en la zona donde se detectó el brote, una región en la que miles de personas han sido desplazadas por el conflicto armado.

    El comité de emergencia de la OMS advirtió que tomaría varios meses desarrollar una potencial vacuna para el virus ébola Bundibugyo.

    Aunque el gobierno del país centroafricano asegura que sus equipos sanitarios trabajan para contener la enfermedad, en las últimas horas se han encendido las alarmas debido a la confirmación de nuevos casos en la provincia de Kivu del Norte y en la ciudad de Goma, fuera de la provincia de Ituri, donde el pasado 24 de abril se reportó el primer contagio.

    La propagación de la enfermedad también ha sido verificada por organismos independientes, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que informaron sobre dos casos y una muerte en la vecina Uganda.

    Ghebreyesus había expresado el martes su preocupación por “la magnitud y la velocidad” del brote, al que calificó como una emergencia internacional.

    Al mismo tiempo, fuentes de la OMS dijeron que los casos podrían estar propagándose más rápido de lo que se pensaba originalmente.

    En cualquier caso, la declaración de una emergencia de salud pública de importancia internacional por parte de la OMS no significa que nos encontremos en las etapas iniciales de una pandemia al estilo del covid.

    El riesgo que el ébola representa para el mundo entero sigue siendo ínfimo. Incluso durante el brote de 2014-2016 solo se registraron un puñado de casos fuera de África y la mayoría correspondían a trabajadores sanitarios que se habían ofrecido como voluntarios para prestar ayuda.

    “No obstante, esto refleja que la situación es lo suficientemente compleja como para requerir coordinación internacional”, afirmó la doctora Amanda Rojek, del Instituto de Ciencias de las Pandemias de la Universidad de Oxford.

    La República Democrática del Congo cuenta con una amplia experiencia en el manejo de brotes de ébola, y la respuesta es “significativamente más sólida hoy que hace una década”, afirmó por su parte la doctora Daniela Manno, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

    Si este brote logra contenerse rápidamente o si, por el contrario, se descontrola hasta convertirse en una repetición de lo ocurrido hace poco más de una década, dependerá de la respuesta que se dé ahora.

    Un trabajador de la salud hace una revisión con un termómetro digital a una persona.

    Fuente de la imagen, Badru KATUMBA / AFP via Getty Images

    Pie de foto, Las autoridades de la República Democrática del Congo afirman estar trabajando para controlar el brote, pero el mismo se ha extendido a otras zonas del país.

    La situación actual

    Aunque el actual brote todavía no se considera una epidemia, son varias las razones que preocupan a las autoridades y a los expertos sanitarios.

    El primero es que los casos se han producido en una zona del mundo donde se registra una guerra civil, lo cual complica su detección y combate.

    “El brote de ébola representa una nueva crisis masiva que se suma a una situación ya de por sí difícil (…) Se produce en una zona de conflicto, una zona de crisis humanitaria, con cientos de miles de personas desplazadas y sistemas de salud ya gravemente comprometidos”, advirtió Greg Ranm, director de la organización Save the Children.

    Cinco millones de personas, entre ellas unos 2,5 millones de niños, se encuentran desplazadas internamente, mientras que 15 millones más necesitan asistencia humanitaria, de acuerdo con la organización.

    Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, se agarra sus lentes mientras habla.

    Fuente de la imagen, FABRICE COFFRINI/AFP via Getty Images

    Pie de foto, El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se ha mostrado alarmado por la velocidad con la que se está propagando la enfermedad.

    La segunda razón es que la cepa causante, la Bundibugyo, es de la que menos información se tiene.

    “El virus Bundibugyo es el descubierto más recientemente. Fue hallado en 2007 y causa la muerte en aproximadamente el 30% de las personas que lo contraen”, apuntaron los CDC.

    Por su parte, la OMS, en un comunicado publicado el sábado, advirtió que las tasas de letalidad en los dos últimos brotes notificados en Uganda y la República Democrática del Congo en 2007 y 2012 “oscilaron entre aproximadamente el 30% y el 50%”.

    Entre 2014 y 2016 se registró el mayor brote de ébola hasta el momento, el cual dejó 28.600 personas contagiadas en África Occidental y 11.308 fallecidos, según datos de los CDC.

    La cuestión ahora es que “no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico para el virus Bundibugyo”, alertó Alimuddin Zumla, profesor de enfermedad infecciosas de la University College London, en un artículo publicado en The Conversation.

    Además, las pruebas para determinar si alguien está infectado no parecen ser muy eficaces. Los resultados iniciales del brote dieron negativo para el virus del ébola y se necesitaron otras más sofisticadas.

    “Lidiar con Bundibugyo es una de las preocupaciones más importantes” en este brote, afirmó a la BBC Trudie Lang, profesora de la Universidad de Oxford y jefa de la Red Global de Salud.

    Para reducir los riesgos de que el brote se convierta en una epidemia, la OMS ha pedido a las autoridades de la República Democrática del Congo y Uganda, así como las de la vecina Ruanda, reforzar la vigilancia sanitaria fronteriza.

    Por su parte, países como EE.UU. han pedido a sus ciudadanos evitar viajar a la zona y también han prohibido la entrada de su territorio a personas que hayan estado en la República Democrática del Congo y Uganda en las últimas semanas.

    Cinco décadas de dudas

    El ébola es una enfermedad “grave, a menudo mortal, que afecta a los seres humanos y a otros primates”, se lee en la página web de la OMS.

    El virus se transmite a las personas a partir de animales salvajes —como murciélagos frugívoros, puercoespines, chimpancés y otros primates— y “luego se propaga en la población humana a través del contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de las personas infectadas, y con superficies y materiales (por ejemplo, ropa de cama, ropa) contaminados con estos fluidos”, agrega el organismo dependiente de Naciones Unidas.

    La afección fue descubierta en 1976 en la República Democrática del Congo, entonces conocida como Zaire, en la cuenca del río Ébola, de allí su nombre.

    Desde su detección, los científicos han identificado al menos seis cepas distintas, de las cuales cuatro afectan a las personas, entre ellas la Bundibugyo, según los CDC.

    Sin embargo, cinco décadas y alrededor de 40 brotes después todavía hoy hay más dudas que certezas sobre él.

    Así, por ejemplo, los científicos sospechan que los murciélagos frugívoros (murciélagos de la fruta) son huéspedes naturales del virus, pero no están 100% seguros.

    Una enfermera vacuna a una persona contra el ébola.

    Fuente de la imagen, AUGUSTIN WAMENYA/AFP via Getty Images

    Pie de foto, En los últimos años se han desarrollado vacunas contra algunas cepas del ébola, pero no en contra de la que actualmente se está propagando.

    Síntomas y grupos de riesgo

    Una persona que ha estado en contacto con algunas de las variantes del virus puede comenzar a presentar síntomas entre 2 y 21 días después.

    Fiebre, fatiga, dolor muscular, dolores de cabeza y de garganta son los primeros síntomas. A estos suelen seguir vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupción cutánea y signos de insuficiencia renal y hepática, lo que facilita que se confunda con otras enfermedades como la gripe, la malaria, la fiebre tifoidea o la meningitis.

    Debido a la similitud de los síntomas, las pruebas no solo son necesarias para identificar con precisión la enfermedad, sino que “son esenciales para brindar el tratamiento adecuado”, explica la OMS.

    En casos menos frecuentes, los contagiados pueden presentar hemorragias internas y externas, como supuración de las encías y sangre en las heces, apuntan los CDC.

    De acuerdo con la OMS, los profesionales de la salud, los cuidadores y los familiares de los enfermos son quienes tienen más probabilidades de resultar contagiados.

    “En brotes anteriores de ébola, los niños pequeños infectados a través del contacto con cuidadores y familiares enfermos a menudo han sufrido una alta mortalidad”, recordó Save the Children.

    “Debido a la alta tasa de mortalidad del virus del ébola, muchos niños pueden perder a uno o ambos padres durante un brote y enfrentarse a la estigmatización, el aislamiento o el abandono”, añadió la organización.

    Un trabajador sanitario desinfecta una ambulancia en 2019.

    Fuente de la imagen, PATRICK MEINHARDT/AFP via Getty Images

    Pie de foto, El personal sanitario encabeza la lista de grupos con mayor riesgo de contraer el ébola, según la OMS.

    La prevención, el mejor arma

    Aunque ya se han desarrollado vacunas y tratamientos contra otras variantes del ébola, las autoridades y expertos consideran que el mejor remedio es la prevención. Por ello recomiendan medidas como:

    Evitar el contacto físico con personas sospechosas o confirmadas de padecer la enfermedad.

    No manipular cuerpos de fallecidos sin protección adecuada.

    Lavarse las manos con regularidad.

    En el caso particular de la cepa Bundibugyo, al no haber medicamentos aprobados, el tratamiento se basa en cuidados paliativos optimizados: control del dolor, manejo de infecciones, hidratación y nutrición.

    La atención temprana aumenta las probabilidades de supervivencia, afirman desde la OMS y el CDC.

    *con información de Sofia Ferreira Santos y James Gallagher

    raya gris

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  • “Cuando dos personas estamos escuchando la misma canción, nuestros corazones y nuestra actividad cerebral se sincronizan”

    “Cuando dos personas estamos escuchando la misma canción, nuestros corazones y nuestra actividad cerebral se sincronizan”

    Jesús Ramírez Bermúdez mirando a cámara y sonriendo.

    Fuente de la imagen, Gentileza Jesús Ramírez Bermúdez

    Pie de foto, El mexicano Jesús Ramírez Bermúdez es neuropsiquiatra y escritor.

    ¿Alguna vez te ha pasado de estar escuchando y cantando, quizás también bailando, una canción con alguien y sentir una conexión inexplicable, algo que te une profundamente?

    No lo imaginaste: sucedió en tu cerebro y en tu corazón.

    “Las artes, como la literatura y la música, ayudan a sincronizarnos entre personas”, dice el neuropsiquiatra y escritor mexicano Jesús Ramírez Bermúdez.

    “Cuando los dos estamos escuchando la misma canción o leyendo el mismo libro, la actividad de mis neuronas se sincroniza con la de tus neuronas”, agrega. Lo mismo ocurre con la actividad cardíaca.

    Ramírez Bermúdez lo sabe tanto por su trabajo como científico y clínico en la Unidad de Neuropsiquiatría del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de México, como por las investigaciones que realiza para sus libros.

    Su más reciente ensayo, “La melancolía creativa”, mezcla la historia de la medicina y psiquiatría con estudios actuales de neurociencia para desentrañar los vínculos justamente entre melancolía y creatividad.

    Allí, por ejemplo, afirma que “la melancolía atraviesa la historia de la cultura occidental: es un símbolo de la desilusión y el sufrimiento; un signo crítico que indica el desenlace de los disturbios colectivos y las limitaciones de todo esfuerzo civilizatorio. Pero también es un punto de partida de la travesía artística”.

    De esto y más habló Ramírez Bermúdez con BBC Mundo con motivo de sus charlas los días 20 y 21 de este mes en el festival Centroamérica Cuenta, que se realiza en Panamá.

    Conectoma humano

    En el mundo hay personas ciegas que experimentan alucinaciones visuales, pacientes con amnesia que tienen recuerdos falsos, gente (viva, claro) que asegura estar muerta.

    Ramírez Bermúdez se dedica a estudiar este tipo de casos clínicos, que a veces “van más allá del sentido común”, para comprender cómo se producen distintas enfermedades cerebrales o alteraciones mentales y de conducta.

    En concreto realiza estudios dentro de una corriente de investigación llamada conectoma humano.

    “Básicamente lo que trata de descifrar es la manera como esos 100.000 millones de neuronas que tenemos en nuestro cerebro se comunican, se integran, para crear una experiencia unificada de consciencia”, explicó en durante su viral charla del ciclo “Aprendemos Juntos” de BBVA.

    “Yo tengo la sensación de que soy una persona, un sujeto, un solo individuo. No tengo la sensación de que soy 100.000 millones de neuronas, además de muchas otras células que tengo en mi organismo. Entonces ¿cómo se crea esa unidad?”, agregó.

    Una mujer y un hombre juntos en un concierto bailando.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, “La creatividad no es el privilegio de unos cuantos: es la oportunidad de cada quien para convertir el día en un espacio de goce y reconciliación”, escribe Ramírez Bermúdez.

    Pero al neuropsiquiatra no solo le interesa esa conexión que ocurre a nivel individual, sino también interpersonal. De ahí su fascinación por la sincronización de neuronas y corazones que se da particularmente gracias al arte.

    El fenómeno incluso tiene una condición interesante. “Sucede solamente cuando los dos tenemos una disposición atencional, o sea cuando los dos utilizamos nuestra atención plena y activa”, le explica a BBC Mundo.

    En “La melancolía creativa” cita el caso extremo de una investigación que demostró que la sincronización cardíaca no ocurre, por ejemplo, si una de las personas está en estado vegetativo.

    El fenómeno también puede suceder a escala masiva: “Es lo que las bandas musicales buscan en un concierto: esa sincronización de cuando la gente toda está aplaudiendo o está bailando al ritmo de la música”.

    De hecho, dice, es satisfactorio para todos.

    “Ese es el regalo que yo creo que nos dan los músicos, los escritores, los artistas en general: esa posibilidad de sincronizarnos, de tener una experiencia estética colectiva y, por lo tanto, un horizonte de sentido compartido”, sostiene, para luego dar un paso más.

    Según Ramírez Bermúdez, esto nos da razones para tener esperanza.

    “Los artistas nos recuerdan cuáles son esas razones, aunque a veces lo hacen mediante la evocación de momentos en los que ellos no tuvieron razones para tener esperanza”, dice.

    “Esa es como la paradoja de la melancolía creativa”.

    La teoría de la bilis negra

    Aunque hoy la melancolía es principalmente un concepto cultural, en sus orígenes y durante más de 2.000 años perteneció al ámbito de la medicina.

    “El constructo médico de la melancolía surgió en una tradición más antigua que la filosofía aristotélica: la escuela de Hipócrates. El médico de Kos registró términos como la epilepsia, la frenitis, la letargia, la manía y, en fin, la melancolía”, escribe Ramírez Bermúdez.

    Personas en un concierto

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, El arte nos da la posibilidad “de sincronizarnos, de tener una experiencia estética colectiva y, por lo tanto, un horizonte de sentido compartido”, dice el neuropsiquiatra.

    La palabra surge del griego, donde melas significa “negro” y colé quiere decir “bilis”.

    “El que nunca haya existido evidencia de una relación entre la clínica melancólica y el exceso de la bilis negra no impidió que esta teoría precientífica se extendiera en el tiempo y en el espacio”, afirma en su libro.

    Durante la entrevista, Ramírez Bermúdez explica que la melancolía se definía como “una forma de locura que en teoría tenía que ver con una acumulación patológica de bilis negra”.

    Entre sus síntomas estaba la tristeza, el miedo, la pérdida de sueño y apetito, y los delirios, así como también una faceta creativa.

    Tal era así que Aristóteles en su célebre “Problema XXX” pregunta: “¿Por qué razón todos aquéllos que han sido hombres de excepción, bien en lo que respecta a la filosofía o bien a la ciencia del Estado, la poesía o las artes, resultan ser claramente melancólicos, y algunos hasta el punto de hallarse atrapados por las enfermedades provocadas por la bilis negra?”.

    El término fue abandonado como diagnóstico médico recién en el siglo pasado, cuando fue sustituido por el concepto de depresión.

    En este punto al neuropsiquiatra mexicano le gusta aclarar que, aunque en el día a día se suelen utilizar de forma indistinta, la depresión y la tristeza no son lo mismo.

    Mujer pensativa en una habitación oscura y con su cuerpo iluminado por imágenes de colores.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, “Somos el lienzo de la melancolía”, escribe Ramírez Bermúdez. “En buena parte devenimos el resultado de nuestras nostalgias y anhelos”.

    La depresión, dice, es un síndrome clínico en el que existe una tristeza profunda permanente o duradera, entre otros síntomas, y que puede tener múltiples causas.

    En cambio, la tristeza “es un sentimiento de orden cotidiano, que experimentamos todos y que forma parte de nuestro repertorio habitual de emociones”.

    Suele tener una carga negativa pero, según Ramírez Bermúdez, “la tristeza tiene incontables lecciones que enseñarnos y una muy importante es que es transitoria”.

    “O sea, atravesamos el territorio de la tristeza, entramos y salimos para seguir adelante con nuestras vidas. A medida que hay nuevos contextos, nuevos pensamientos o nuevos proyectos, la tristeza digamos que nos abandona o nosotros abandonamos ese territorio”, continúa.

    “El lienzo de la melancolía”

    En “La divina comedia” de Dante Alighieri existe un infierno para aquellos que viven en “el aire dulce” de la melancolía, que suspiran durante toda la eternidad “en la charca negra”.

    Ramírez Bermúdez está muy lejos de esa oscura visión.

    “La relación entre las artes y la depresión le da a la melancolía la posibilidad de crear algo que recupere el sentido de vida”, dice.

    Por eso quiso dedicar un libro entero a la melancolía, más aún en la actual “epidemia del desencanto”, como él le llama.

    En la mismísima contratapa de su libro asegura: “Somos el lienzo de la melancolía: en buena parte devenimos el resultado de nuestras nostalgias y anhelos, de la lucha entre lo que quisimos ser y la conciencia de lo que realmente somos”.

    Y esto, como punto de partida para la creatividad, tiene un enorme poder.

    “La creatividad no es el privilegio de unos cuantos”, escribe. “Es la oportunidad de cada quien para convertir el día en un espacio de goce y reconciliación”.

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  • Qué tan preocupante es el brote de ébola que ya causó 139 muertes y se está propagando más rápido de lo que se pensaba, según la OMS

    Qué tan preocupante es el brote de ébola que ya causó 139 muertes y se está propagando más rápido de lo que se pensaba, según la OMS

    Un hombre, con mascarilla y camisa anaranjada, se lava las manos. A su lado hay una mujer con mascarilla, guantes azules y un traje amarillo especial. En el fondo se ven dos personas con mascarillas

    Fuente de la imagen, Jospin Mwisha / AFP via Getty Images)

    Pie de foto, Antes de entrar al hospital Kyeshero, en Goma, a los pacientes y visitantes se les pide lavarse las manos y se les toma la temperatura.

      • Autor, Redacción*
      • Título del autor, BBC News Mundo
    • Fecha de publicación

    • Tiempo de lectura: 8 min

    El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo este miércoles que el riesgo del actual brote de ébola en la República Democrática del Congo es alto a nivel regional, pero que todavía sigue siendo de baja preocupación a nivel mundial.

    El funcionario indicó que se estima que el brote ha dejado 139 muertos y 600 posibles infectados.

    También señaló que hay un riesgo mayor de transmisión debido a un significativo movimiento de la población en la zona donde se detectó el brote, una región en la que miles de personas han sido desplazadas por el conflicto armado.

    El comité de emergencia de la OMS advirtió que tomaría varios meses desarrollar una potencial vacuna para el virus ébola Bundibugyo.

    Aunque el gobierno del país centroafricano asegura que sus equipos sanitarios trabajan para contener la enfermedad, en las últimas horas se han encendido las alarmas debido a la confirmación de nuevos casos en la provincia de Kivu del Norte y en la ciudad de Goma, fuera de la provincia de Ituri, donde el pasado 24 de abril se reportó el primer contagio.

    La propagación de la enfermedad también ha sido verificada por organismos independientes, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que informaron sobre dos casos y una muerte en la vecina Uganda.

    Ghebreyesus había expresado el martes su preocupación por “la magnitud y la velocidad” del brote, al que calificó como una emergencia internacional.

    Al mismo tiempo, fuentes de la OMS dijeron que los casos podrían estar propagándose más rápido de lo que se pensaba originalmente.

    En cualquier caso, la declaración de una emergencia de salud pública de importancia internacional por parte de la OMS no significa que nos encontremos en las etapas iniciales de una pandemia al estilo del covid.

    El riesgo que el ébola representa para el mundo entero sigue siendo ínfimo. Incluso durante el brote de 2014-2016 solo se registraron un puñado de casos fuera de África y la mayoría correspondían a trabajadores sanitarios que se habían ofrecido como voluntarios para prestar ayuda.

    “No obstante, esto refleja que la situación es lo suficientemente compleja como para requerir coordinación internacional”, afirmó la doctora Amanda Rojek, del Instituto de Ciencias de las Pandemias de la Universidad de Oxford.

    La República Democrática del Congo cuenta con una amplia experiencia en el manejo de brotes de ébola, y la respuesta es “significativamente más sólida hoy que hace una década”, afirmó por su parte la doctora Daniela Manno, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

    Si este brote logra contenerse rápidamente o si, por el contrario, se descontrola hasta convertirse en una repetición de lo ocurrido hace poco más de una década, dependerá de la respuesta que se dé ahora.

    Un trabajador de la salud hace una revisión con un termómetro digital a una persona.

    Fuente de la imagen, Badru KATUMBA / AFP via Getty Images

    Pie de foto, Las autoridades de la República Democrática del Congo afirman estar trabajando para controlar el brote, pero el mismo se ha extendido a otras zonas del país.

    La situación actual

    Aunque el actual brote todavía no se considera una epidemia, son varias las razones que preocupan a las autoridades y a los expertos sanitarios.

    El primero es que los casos se han producido en una zona del mundo donde se registra una guerra civil, lo cual complica su detección y combate.

    “El brote de ébola representa una nueva crisis masiva que se suma a una situación ya de por sí difícil (…) Se produce en una zona de conflicto, una zona de crisis humanitaria, con cientos de miles de personas desplazadas y sistemas de salud ya gravemente comprometidos”, advirtió Greg Ranm, director de la organización Save the Children.

    Cinco millones de personas, entre ellas unos 2,5 millones de niños, se encuentran desplazadas internamente, mientras que 15 millones más necesitan asistencia humanitaria, de acuerdo con la organización.

    Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, se agarra sus lentes mientras habla.

    Fuente de la imagen, FABRICE COFFRINI/AFP via Getty Images

    Pie de foto, El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se ha mostrado alarmado por la velocidad con la que se está propagando la enfermedad.

    La segunda razón es que la cepa causante, la Bundibugyo, es de la que menos información se tiene.

    “El virus Bundibugyo es el descubierto más recientemente. Fue hallado en 2007 y causa la muerte en aproximadamente el 30% de las personas que lo contraen”, apuntaron los CDC.

    Por su parte, la OMS, en un comunicado publicado el sábado, advirtió que las tasas de letalidad en los dos últimos brotes notificados en Uganda y la República Democrática del Congo en 2007 y 2012 “oscilaron entre aproximadamente el 30% y el 50%”.

    Entre 2014 y 2016 se registró el mayor brote de ébola hasta el momento, el cual dejó 28.600 personas contagiadas en África Occidental y 11.308 fallecidos, según datos de los CDC.

    La cuestión ahora es que “no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico para el virus Bundibugyo”, alertó Alimuddin Zumla, profesor de enfermedad infecciosas de la University College London, en un artículo publicado en The Conversation.

    Además, las pruebas para determinar si alguien está infectado no parecen ser muy eficaces. Los resultados iniciales del brote dieron negativo para el virus del ébola y se necesitaron otras más sofisticadas.

    “Lidiar con Bundibugyo es una de las preocupaciones más importantes” en este brote, afirmó a la BBC Trudie Lang, profesora de la Universidad de Oxford y jefa de la Red Global de Salud.

    Para reducir los riesgos de que el brote se convierta en una epidemia, la OMS ha pedido a las autoridades de la República Democrática del Congo y Uganda, así como las de la vecina Ruanda, reforzar la vigilancia sanitaria fronteriza.

    Por su parte, países como EE.UU. han pedido a sus ciudadanos evitar viajar a la zona y también han prohibido la entrada de su territorio a personas que hayan estado en la República Democrática del Congo y Uganda en las últimas semanas.

    Cinco décadas de dudas

    El ébola es una enfermedad “grave, a menudo mortal, que afecta a los seres humanos y a otros primates”, se lee en la página web de la OMS.

    El virus se transmite a las personas a partir de animales salvajes —como murciélagos frugívoros, puercoespines, chimpancés y otros primates— y “luego se propaga en la población humana a través del contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de las personas infectadas, y con superficies y materiales (por ejemplo, ropa de cama, ropa) contaminados con estos fluidos”, agrega el organismo dependiente de Naciones Unidas.

    La afección fue descubierta en 1976 en la República Democrática del Congo, entonces conocida como Zaire, en la cuenca del río Ébola, de allí su nombre.

    Desde su detección, los científicos han identificado al menos seis cepas distintas, de las cuales cuatro afectan a las personas, entre ellas la Bundibugyo, según los CDC.

    Sin embargo, cinco décadas y alrededor de 40 brotes después todavía hoy hay más dudas que certezas sobre él.

    Así, por ejemplo, los científicos sospechan que los murciélagos frugívoros (murciélagos de la fruta) son huéspedes naturales del virus, pero no están 100% seguros.

    Una enfermera vacuna a una persona contra el ébola.

    Fuente de la imagen, AUGUSTIN WAMENYA/AFP via Getty Images

    Pie de foto, En los últimos años se han desarrollado vacunas contra algunas cepas del ébola, pero no en contra de la que actualmente se está propagando.

    Síntomas y grupos de riesgo

    Una persona que ha estado en contacto con algunas de las variantes del virus puede comenzar a presentar síntomas entre 2 y 21 días después.

    Fiebre, fatiga, dolor muscular, dolores de cabeza y de garganta son los primeros síntomas. A estos suelen seguir vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupción cutánea y signos de insuficiencia renal y hepática, lo que facilita que se confunda con otras enfermedades como la gripe, la malaria, la fiebre tifoidea o la meningitis.

    Debido a la similitud de los síntomas, las pruebas no solo son necesarias para identificar con precisión la enfermedad, sino que “son esenciales para brindar el tratamiento adecuado”, explica la OMS.

    En casos menos frecuentes, los contagiados pueden presentar hemorragias internas y externas, como supuración de las encías y sangre en las heces, apuntan los CDC.

    De acuerdo con la OMS, los profesionales de la salud, los cuidadores y los familiares de los enfermos son quienes tienen más probabilidades de resultar contagiados.

    “En brotes anteriores de ébola, los niños pequeños infectados a través del contacto con cuidadores y familiares enfermos a menudo han sufrido una alta mortalidad”, recordó Save the Children.

    “Debido a la alta tasa de mortalidad del virus del ébola, muchos niños pueden perder a uno o ambos padres durante un brote y enfrentarse a la estigmatización, el aislamiento o el abandono”, añadió la organización.

    Un trabajador sanitario desinfecta una ambulancia en 2019.

    Fuente de la imagen, PATRICK MEINHARDT/AFP via Getty Images

    Pie de foto, El personal sanitario encabeza la lista de grupos con mayor riesgo de contraer el ébola, según la OMS.

    La prevención, el mejor arma

    Aunque ya se han desarrollado vacunas y tratamientos contra otras variantes del ébola, las autoridades y expertos consideran que el mejor remedio es la prevención. Por ello recomiendan medidas como:

    Evitar el contacto físico con personas sospechosas o confirmadas de padecer la enfermedad.

    No manipular cuerpos de fallecidos sin protección adecuada.

    Lavarse las manos con regularidad.

    En el caso particular de la cepa Bundibugyo, al no haber medicamentos aprobados, el tratamiento se basa en cuidados paliativos optimizados: control del dolor, manejo de infecciones, hidratación y nutrición.

    La atención temprana aumenta las probabilidades de supervivencia, afirman desde la OMS y el CDC.

    *con información de Sofia Ferreira Santos y James Gallagher

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