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  • “No podía salir de casa, me preocupaba ser infiel”: cómo afecta el trastorno obsesivo compulsivo a las relaciones de pareja

    “No podía salir de casa, me preocupaba ser infiel”: cómo afecta el trastorno obsesivo compulsivo a las relaciones de pareja

    Fotografía de una joven sonriendo para una selfie en el bosque. Tiene el pelo rubio recogido  y lleva una sudadera con capucha color piedra y un chaleco negro.

    Fuente de la imagen, Cortesía

    Pie de foto, Sophia describe el impacto de tener TOC en las relaciones como una “tortura mental”.

    Sophia, de 24 años, lleva más de un año en una relación amorosa, pero aún cuestiona todo: desde la compatibilidad con su novio hasta si realmente lo ama y qué medidas podría tomar al respecto.

    “No podía salir de casa porque me preocupaba mucho engañar a mi novio”, dice Sophia, creadora de contenido y camarera en Leeds (Reino Unido).

    “En mis peores momentos, no podía ir a trabajar. Me pasaba el día en la cama, haciéndole cientos de preguntas a [Chat] GPT para intentar tranquilizarme.”

    Sophia habla de su experiencia con el TOC de relaciones (TOC-R), una forma de trastorno obsesivo compulsivo que, según expertos, va mucho más allá de las dudas normales sobre las relaciones que todos podemos experimentar.

    En este caso, el TOC-R genera dudas intrusivas persistentes que causan una angustia significativa y conducen a comportamientos compulsivos, como poner a prueba repetidamente a la pareja para intentar encontrar tranquilidad.

    “Puede consumir horas de energía mental y causar mucha ansiedad, mientras que en una relación normal estos pensamientos no dominan el día”, afirma el profesor David Veale, psiquiatra consultor del South London and Maudsley NHS Trust.

    Sophia describe el sufrimiento como una “tortura mental”.

    “Tener una voz en la cabeza que constantemente critica tu relación y tener todos esos pensamientos horribles contra tu pareja es desgarrador”, dijo.

    El TOC afecta al 1,2% de la población del Reino Unido. En el mundo, esta cifra estña entre el 1 y el 3% de la población mundial. Pero es difícil saber cuántas personas se ven afectadas por el TOC-R porque no se registra por separado.

    Cuando el profesor Guy Doron, psicólogo clínico de la Universidad Reichman en Israel, comenzó a investigar esta afección hace más de una década, había muy poca información al respecto.

    Pero ahora está observando un aumento en las derivaciones por TOC-R . Si bien las estadísticas son limitadas, la mayor concienciación a través de las redes sociales y la investigación parece estar impulsando a más personas a buscar ayuda.

    Lo que se sabe

    El TOC-R generalmente se divide en dos categorías: una centrada en la relación, donde se duda de los propios sentimientos, y otra centrada en la pareja, que se enfoca en sus posibles defectos.

    Los síntomas se presentan principalmente en relaciones románticas, pero también pueden afectar a otros tipos de relaciones, según Doron.

    Las transiciones vitales, como formalizar la relación, irse a vivir juntos o casarse, suelen ser un detonante.

    El trastorno obsesivo compulsivo de Sophia solía centrarse en evitar los gérmenes y preocuparse por su salud. En su peor momento, se lavaba las manos al menos 30 veces al día.

    Cuando conoció a su novio en un bar el día de San Valentín, Sophia se sintió presente en el momento y disfrutó pasando tiempo con él, pero cuando las cosas se pusieron más serias, aproximadamente un mes después, dice que su TOC se “aferró” a su relación y ella “se bloqueó por completo”.

    Incluso las cosas más insignificantes, como que su novio usara una ropa que a ella no le gustaba o que intentara un peinado que no le agradaba, la hacían cuestionar su relación.

    “Mi cerebro me gritaba que rompiera con él, aunque sabía que no era lo que quería hacer”, explica.

    Aunque el TOC-R puede afectar a cualquiera, algunas personas pueden ser más vulnerables que otras, dijo el profesor Doron, y agregó que nuestras experiencias en las relaciones durante la infancia o nuestra propensión al perfeccionismo o a pensar demasiado pueden influir en cómo manejamos las dudas en las relaciones.

    El auge de las redes sociales también ha generado nuevas presiones.

    “Las redes sociales pueden ser un factor desencadenante para las personas con TOC-R , ya que romantizan el amor y pueden hacerles dudar de su propia relación”, afirma Doron.

    Sophia está de acuerdo: “Ver parejas que parecen perfectas en internet crea expectativas, cuando las relaciones reales no son perfectas”.

    “Cuando lo sabes, lo sabes”

    Una joven pareja sonriente de cabello oscuro se toma una selfie en un mirador panorámico, con edificios y agua visibles al fondo.

    Fuente de la imagen, Cortesía

    Pie de foto, Gracie dice que el TOC a menudo se centra en lo que más le importa a alguien.

    Gracie, trabajadora de una organización benéfica de salud mental de Bristol, dice que no son las fotos de parejas felices lo que le resulta difícil, sino las frases que las acompañan. Lleva siete años conviviendo con el TOC-R.

    Frases como “cuando lo sabes, lo sabes” y la idea de que debes sentirte completamente segura de haber encontrado a “la persona indicada” pueden resultarle abrumadoras.

    “Podemos estar pasándolo bien, pero en mi cabeza estaré angustiada preguntándome si él es el indicado; es agotador”, dijo la joven de 24 años.

    “Me hace preguntarme por qué no estoy 100% segura de estar con la persona adecuada”, dice.

    Gracie afirma que el TOC-R no es una señal de que alguien no ame a su pareja.

    “Es todo lo contrario”, afirma. “El TOC suele centrarse en lo que más le importa a una persona. Puede hacerte sentir desesperanzado y como una persona horrible”, explica.

    Tanto Sophia como Gracie han probado diferentes medicamentos en el pasado y han hecho terapia cognitivo-conductual para ayudar a controlar sus síntomas, pero también tuvieron que aprender sobre la enfermedad a través de investigaciones en línea y viendo videos de YouTube.

    Según la organización benéfica OCD Action, es importante contar con el apoyo adecuado, y el primer paso es hablar con su médico de cabecera sobre el impacto de los pensamientos intrusivos en su vida.

    Doron también recomienda evitar poner a prueba a tu pareja para buscar seguridad o demostrar sus cualidades, ya que esto puede alimentar el ciclo del TOC-R, y tratar de no abusar de las redes sociales o las aplicaciones de citas, dado que la comparación puede reforzar las dudas.

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    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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  • Cuánto debería preocuparnos la rebelión y el hackeo que lanzó la inteligencia artificial de OpenAI

    Cuánto debería preocuparnos la rebelión y el hackeo que lanzó la inteligencia artificial de OpenAI

    Logotipo de OpenAI

    Fuente de la imagen, Getty Images

    El mundo de la tecnología se vio hace unos días sacudido por una historia que lo tiene todo, y que comenzó como un thriller de ciencia ficción.

    Hugging Face, una start-up dedicada a las aplicaciones para herramientas de inteligencia artificial, alertó el 16 de julio que había sido pirateada por un ciberdelincuente que utilizaba una IA enormemente poderosa.

    El impactante anuncio estaba repleto de términos técnicos y aterradores: “un enjambre de entornos aislados”, “agente atacante” y “mando y control auto-migratorio”.

    Hugging Face afirmó que el ataque informático fue diferente a cualquier otro sufrido antes, ya que fue perpetrado con una velocidad sobrehumana por una IA con poca o ninguna intervención humana.

    La IA atacante realizó 17.000 acciones en menos de dos días, logrando infiltrarse con éxito en la gran y acaudalada empresa tecnológica para robar secretos.

    El ataque dejó al mundo de la tecnología conmocionado. Pero ¿quién fue el responsable?

    Los investigadores de Hugging Face supusieron que los misteriosos perpetradores habían utilizado uno de los grandes modelos de IA, pero no tenían ni idea de quiénes eran los criminales ni dónde se encontraban.

    La empresa, desconcertada, contactó con la policía y se iniciaron las investigaciones.

    ¿Quién fue el autor?

    Comentaristas y analistas recurrieron a sus pódcasts y cuentas en redes sociales para especular sobre qué grupo de ciberdelincuentes o qué pirata informático estatal podría estar detrás de ataque.

    El miércoles 22 de julio, casi una semana después de que Hugging Face diera la voz de alarma, se desenmascaró al verdadero culpable.

    La revelación al estilo Scooby-Doo resultó aún más extraña, y preocupante, porque OpenAI afirmó que su bot lo hizo todo por su cuenta, sin permiso.

    La empresa explicó que todo ocurrió durante una prueba de las capacidades de pirateo informático de su tecnología.

    Dos nuevas versiones de ChatGPT, diseñadas para comportarse como hackers expertos, escaparon de un entorno de prueba supuestamente seguro y obtuvieron acceso a internet.

    Luego atacaron a Hugging Face para obtener acceso a la información que les ayudaría a aprobar el examen con una nota excelente.

    OpenAI emitió un comunicado de prensa en el que explicaba lo sucedido y decía que estaba “asociada con Hugging Face” para abordar el incidente de seguridad y compartir las lecciones aprendidas.

    Un actor simulando ser pirata cibernético.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Durante dos días, Hugging Face registró 17.000 acciones por parte de su atacante, algo fuera del alcance de un ser humano.

    El drama de la conspiración

    Desde entonces, ha habido un acalorado debate sobre el incidente.

    ¿Fue realmente una seria advertencia sobre el futuro de la IA? ¿O fue una estrategia publicitaria de OpenAI para demostrar la potencia de sus programas?

    Se trata del tipo de marketing alarmista del que se ha acusado a las empresas de IA durante años y, desde el muy comentado lanzamiento del modelo Mythos de Anthropic, la destreza en ciberseguridad ha sido un punto central.

    Uno de los comentarios más destacados en la publicación de Sam Altman, jefe de OpenAI, sobre el incidente resume este escepticismo: “Si no pueden entender que esto se escribió simplemente para presumir del modelo, entonces no sé qué decirles”.

    El consultor de ciberseguridad Daniel Card dijo sarcásticamente en LinkedIn: “Qué suerte que, de los millones de sitios que fueron hackeados, OpenAI lograra hackear a alguien que también pudiera beneficiarse de la exposición de marketing”.

    Para algunos, la historia se asemeja más a un drama de conspiración que a un thriller de ciencia ficción.

    El mensaje es: “¿Acaso mis herramientas de IA no son realmente poderosas? Cómpralas para protegerte de los ataques de otras IA”.

    No podemos saber la verdad, pero el punto de vista opuesto planteado por otros comentaristas es igual de alarmante.

    ¿Es esto una señal de que OpenAI cometió un error de juicio y planificación potencialmente peligroso?

    “Reconocemos que hay muchas preguntas y especulaciones sobre el incidente. Planeamos publicar un informe técnico con las lecciones aprendidas en las próximas semanas”, afirmó un portavoz de la empresa.

    Sam Altman rodeado de micrófonos a su salida de una reunión en el Congreso de EE.UU.

    Fuente de la imagen, Brendan SMIALOWSKI / AFP via Getty Images

    Pie de foto, Sam Altman, fundador de OpenAI, la creadora de ChatGPT, admitió que el incidente fue protagonizado por un programa desarrollado por su compañía.

    He cubierto muchas noticias sobre inteligencia artificial, incluidos los temores en torno al modelo Mythos de Anthropic.

    Mi bandeja de entrada está ahora repleta de mensajes de empresas y expertos en ciberseguridad que critican a OpenAI por no haber creado un entorno de prueba más robusto para su IA, conocido como sandbox.

    Al fin y al cabo, estos agentes de IA habían sido entrenados específicamente para acceder ilegalmente a lugares sin ningún tipo de restricción.

    “El incidente de OpenAI y Hugging Face es un ejemplo real de un problema más amplio que llevamos meses denunciando”, declaró Dor Sarig, de Pillar Security.

    “Los entornos aislados (sandboxes) por sí solos no constituyen una barrera de seguridad suficiente para la IA con agentes”, agregó.

    Alan Woodward, profesor de ciberseguridad de la Universidad de Surrey (Reino Unido), declaró a los periodistas que OpenAI había quedado en ridículo, y Katie Moussouris, de la firma Luta Security, fue más allá, sugiriendo que la industria de la IA no está logrando controlar sus peligrosos inventos.

    “Estamos trabajando con tecnología de vanguardia sin tener los conocimientos necesarios para controlarla”, advirtió.

    “El hecho de que contemos con las personas más brillantes desarrollando IA no significa que tengamos la capacidad de hacerlo de forma segura”, alertó la experta.

    Según estas opiniones, si el incidente de piratería informática fue una estrategia publicitaria, entonces parece que les salió el tiro por la culata.

    Independientemente de lo que haya provocado el ataque, está claro que se trata de un momento crucial para la industria de la IA y el mundo de la ciberseguridad, que este año han convergido de una forma que muchos temían desde hace tiempo.

    En respuesta a este acalorado debate, la asesora en IA y ciberseguridad Francesca Bosco dijo: “Dos narrativas simplistas son igualmente contraproducentes: que se trató de una fuga al estilo de Hollywood, o que fue simplemente un ejercicio publicitario”.

    Y enfatizó: “Una interpretación más seria es que una prueba de estrés puso al descubierto deficiencias en la arquitectura de contención y evaluación”.

    Los logos de ChatGPT, Copilot y otras herramientas de inteligencia artificial en la pantalla de un teléfono celular.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, La seguridad de la inteligencia artificial ha vuelto al tapete debido al ciberataque protagonizado por un programa de OpenAI.

    Película de desastres

    El suceso es el último de una serie de ejemplos preocupantes y extraños de agentes de IA que se descontrolan.

    En una reciente investigación, el Instituto de Seguridad de la Inteligencia Artificial de Reino Unido (AISI, por sus siglas en inglés) encontró que los modelos de IA de vanguardia están tan obsesionados con completar tareas que “hicieron trampa” en las pruebas para lograr sus objetivos.

    “Un modelo que persigue un objetivo mediante medios no previstos o no autorizados puede causar daños, especialmente en casos de alto riesgo”, es la preocupante advertencia que figura en el informe.

    Inevitablemente, este ataque a OpenAI ha avivado aún más los temores sobre lo que podría ocurrir si se libera a los agentes de IA.

    ¿Podrían descontrolarse a mayor escala y provocar algún tipo de desastre?

    Esto resulta especialmente preocupante dado el uso cada vez mayor de la inteligencia artificial en la guerra, como se ha visto en Irán y Ucrania.

    Ciaran Martin, exdirector del Centro Nacional de Ciberseguridad de Reino Unido, ofreció una visión más serena en una entrevista.

    “Es un salto demasiado grande pasar de este incidente a decir que los agentes de IA van a tomar el control de los drones y empezar a matar gente”, dijo.

    Pero para Martin, y para muchos otros, esta historia es sin duda otro ejemplo elocuente de algo que 2026 nos está enseñando rápidamente: los agentes de IA son ahora muy buenos hackers, y eso es algo para lo que tenemos que prepararnos con urgencia.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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  • Las monjas inversoras que presionan a gigantes tecnológicos y bancarios para “proteger la creación de Dios”

    Las monjas inversoras que presionan a gigantes tecnológicos y bancarios para “proteger la creación de Dios”

    Varias monjas, sentadas en fila y vestidas con ropas sencillas, sonríen a la cámara que tienen a su lado. La que está más cerca de la cámara lleva un pequeño crucifijo de plata colgado al cuello. Detrás de ellas, varias monjas, con hábitos más tradicionales, están sentadas; sus rostros no son visibles.

    Fuente de la imagen, Las Hermanas de San José de la Paz

    Pie de foto, Las monjas de la congregación Hermanas de San José de la Paz logran influir en las compañías.

    Puede que la hermana Susan Francois no sea lo que mucha gente imagina cuando piensa en una monja católica.

    Ella no usa hábito, el uniforme modesto que incluye túnica y velo. Y es muy activa en TikTok. Su perfil está lleno de videos suyos afuera de un centro de detención de inmigrantes en Nueva Jersey, Estados Unidos, donde aboga por los migrantes y sus familias.

    Pero la hermana Susan también llama la atención por otro tipo de activismo.

    Junto con sus compañeras monjas de la congregación de las Hermanas de San José de la Paz, que cuenta con 88 religiosas en Estados Unidos y Reino Unido, son lo que se conoce como “accionistas activistas”, religiosas que invierten en compañías.

    Ellas utilizan su posición como accionistas para presionar a las grandes empresas a fin de que aborden temas como el cambio climático, los derechos territoriales de los pueblos indígenas y la justicia racial.

    “Como tesorera de las hermanas, soy quien representa nuestros intereses… cuando les pedimos que promuevan el bien común”, señala.

    Primer plano de una mano sosteniendo un ejemplar de Magnifica humanitas. En la portada aparece el título de la encíclica, además del embargo que la afecta, en letras rojas. Al fondo se aprecia un cielo azul y lo que parece ser la basílica de San Pedro en Roma.

    Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

    Pie de foto, La encíclica del papa León XIV Magnifica humanitas se centra en el auge de la IA.

    El caso de Palantir

    En un caso reciente, intentaron que la junta directiva del gigante tecnológico Palantir atendiera sus inquietudes.

    Las monjas creían que el software de inteligencia artificial de la compañía estaba siendo utilizado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y otras agencias estatales “para rastrear y seleccionar migrantes con fines de detención y deportación”.

    Según argumentaron, esto constituía una posible violación de los derechos humanos.

    En concreto, las hermanas querían que Palantir llevara a cabo una Evaluación de Impacto en los Derechos Humanos, analizando cómo se utilizan sus productos y servicios para mitigar cualquier posible efecto negativo.

    Utilizaron lo que se conoce como “resolución de accionistas”: una propuesta que solicita una acción específica y que luego se somete a votación en la junta general anual de la empresa.

    Fotografía de una multitud con un cielo gris de fondo. Una persona lleva una pancarta que dice: "¡Fuera ICE de nuestras ciudades! ACLU". No se ve el rostro de quien la porta. La multitud es mixta, con gente joven y mayor, y un joven con gorra destaca a la izquierda de la imagen, cuyo rostro también está parcialmente oculto.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Las medidas de ICE han dividido a las comunidades en EE.UU.

    A pesar de que solo obtuvo el 13% de los votos, la hermana Susan lo considera una victoria, dado que los fundadores de la empresa controlan el 49,9% de las acciones con derecho a voto.

    “Del voto [total] no interno, el 56% estuvo de acuerdo con las hermanas”, dice. “Creo que es revelador que tantos accionistas estén de acuerdo con nosotras”.

    La BBC se puso en contacto con Palantir para obtener comentarios, pero la compañía no respondió.

    Sin embargo, en una declaración anterior a los accionistas, la compañía afirmó que la acción de las monjas se basaba en “malentendidos e inexactitudes sobre el trabajo de Palantir”, y que Palantir no es una empresa de datos, no vende datos personales ni proporciona minería de datos como servicio.

    El mensaje del Papa

    La votación tuvo lugar menos de dos semanas después de que el papa León XIV presentara en mayo su primer documento doctrinal importante, o encíclica, en la que advertía que la IA debe ser “desarmada” para evitar que “domine a la humanidad”.

    El Papa argumentó que la IA debería utilizarse para “el bien común” y que la dignidad humana debería salvaguardarse.

    El momento en que se produjo la votación fue una coincidencia, pero la hermana Susan se sintió ilusionada: “He leído su encíclica muchísimas veces, y simplemente reafirma todo lo que está detrás de [nuestro] esfuerzo”, apunta.

    Una imagen del logotipo de Palantir, flotando sobre un fondo negro y azul. Es un círculo con una flecha apuntando hacia abajo.

    Fuente de la imagen, NurPhoto via Getty Images

    Pie de foto, La participación accionaria de las monjas en Palantir les permitió cuestionar formalmente las prácticas comerciales de la empresa.

    Palantir no es la única empresa a la que las monjas han propuesto resoluciones de accionistas, o amenazado con ellas, para presionar a los consejos de administración a abordar lo que ellas consideran cuestiones morales.

    Las monjas cuestionaron a Citigroup, una de las instituciones bancarias más grandes del mundo, por su financiación de proyectos de combustibles fósiles en la cuenca amazónica.

    A las religiosas les preocupaba cómo se estaban viendo afectadas las comunidades indígenas de la zona y exigían que Citigroup publicara un informe al respecto.

    Finalmente, en abril de 2024, el banco lo hizo.

    La hermana Susan, vestida con una chaqueta roja y gafas, habla desde un atril cubierto con una tela verde y con una carpeta azul delante. Detrás de ella, una persona mayor mira fijamente algún tipo de lectura.

    Fuente de la imagen, Las Hermanas de San José de la Paz

    Pie de foto, La hermana Susan cree que plantear preguntas de manera pública y formal sobre la supuesta conducta de algunas empresas puede ser suficiente.

    Al preguntársele si este tipo de resoluciones son realmente una forma eficaz de influir en los hechos, dado que en muchos casos no consiguen la mayoría de los votos, la hermana Susan responde que depende de cómo se mida el éxito.

    “Nuestra primera resolución fue presentada por la congregación en 1976, y se trataba de una empresa que quizás conozcan, llamada Colgate-Palmolive. Trataba sobre el tema del sexismo y la representación de las mujeres en la publicidad”.

    Las accionistas presionaron a la empresa para que abordara la discriminación de género.

    La empresa se opuso a la resolución, argumentando que la propuesta era innecesaria, y la votación fracasó.

    A pesar de ello, medio siglo después, la hermana Susan no está decepcionada.

    ¿Se ha eliminado el sexismo de la publicidad? No. ¿Es diferente ahora que en la década de 1970? Sí.

    “Para las religiosas, y para la mayoría de los inversores guiados por valores y la fe, el éxito radica en que se planteen las cuestiones y en que estas terminen siendo abordadas a nivel de los miembros del consejo de administración.”

    “La creación de Dios”

    Entonces, en tanto inversoras, ¿las monjas ganan dinero con las mismas empresas cuyas prácticas cuestionan? Sí, dice la hermana Susan, reconociendo la ironía.

    Pero añade que los beneficios que obtienen de estas inversiones se destinan a la atención médica de las monjas ancianas, y que solo poseen una pequeña cantidad de acciones.

    La hermana Susan también insiste en que hay algunas empresas en las que no invertirían en absoluto, incluidas las fabricantes de armas y aquellas cuya función principal es la producción de combustibles fósiles.

    Pero Susan sostiene que ellas deben interactuar con las grandes corporaciones y estar presentes donde se toman las decisiones.

    “Si nos ausentamos de los centros de poder… entonces no tendremos voz ni voto en cómo se hacen las cosas”.

    Un grupo de mujeres están de pie en fila sobre el césped, en lo que parece ser un jardín soleado. Todas sonríen y tienen las manos en alto.

    Fuente de la imagen, Las Hermanas de San José de la Paz

    Pie de foto, La hermana Susan sostiene que no promueven ninguna causa política, sino proteger la creación de Dios.

    La congregación de las Hermanas de San José de la Paz fue fundada en 1884 bajo el pontificado del papa León XIII, cuya obra inspiró al actual Papa a tomar su nombre.

    La hermana Susan afirma que el León anterior escribió el primer documento sobre la doctrina social católica relativa al trabajo humano, y que ambos papas se han involucrado en los problemas sociales que importan en la vida de las personas.

    Así pues, cuando algunos cuestionan si un grupo de monjas debería intentar influir en las prácticas empresariales de una manera que podría considerarse política, especialmente en un momento de creciente polarización, la hermana Susan tiene una respuesta firme.

    “No estamos promoviendo partidos políticos. Estamos promoviendo el valor de la creación de Dios y el derecho de todas las personas a los derechos humanos. Y si eso es político, pues bien”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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  • Hielo en los testículos y donación de sangre: los mitos que se venden a los hombres que intentan potenciar su esperma

    Hielo en los testículos y donación de sangre: los mitos que se venden a los hombres que intentan potenciar su esperma

    Simon está sentado en una sauna con estructura de madera, vistiendo calzoncillos bóxer negros y una bolsa negra con el logo de "Chill nuts" sobre la ingle. Tiene el pelo corto y oscuro y barba oscura.
    Pie de foto, Simon, de 28 años, realiza una rutina de varios pasos para proteger su fertilidad.

    Cada mañana, al despertarse, Simon va al sauna. El calor le ayuda a eliminar toxinas mediante la transpiración, lo que, según él, mejora la función de sus espermatozoides; sin embargo, necesita protección adicional contra el calor.

    “Utilizo una bolsa de hielo, que se llama Chill Nuts, y la coloco sobre los testículos para mantener un alto recuento de espermatozoides”, declaró al Servicio Mundial de la BBC.

    Todo esto forma parte de un régimen para optimizar la calidad del esperma que él sigue a pesar de la falta de evidencia médica que demuestre su eficacia.

    Este venezolano-estadounidense de 28 años, originario de Miami, Florida, también se asegura de exponerse diariamente al sol y hacer ejercicio con regularidad.

    Bebe agua filtrada con un filtro de microplásticos y usa calzoncillos de algodón para evitar el impacto potencial de las toxinas.

    Pero Simon no tiene planes de tener hijos pronto y ni siquiera tiene pareja; le preocupa más cómo un bajo recuento de espermatozoides podría afectar su salud.

    “La baja fertilidad podría afectar la función endocrina, los niveles de testosterona u otras hormonas, y eso me preocupa mucho”, nos comenta.

    Cabe destacar que aunque la función endocrina influye en el recuento de espermatozoides, la baja fertilidad no altera directamente la función endocrina ni los niveles de testosterona.

    Simon es uno de los muchos hombres que muestran un gran interés en aumentar su recuento de espermatozoides.

    A nivel mundial, los hashtags relacionados con la fertilidad masculina, como #fertilidadmasculina, #análisisdesemen y #espermatozoides, acumulan cientos de millones de visualizaciones en TikTok e Instagram, mientras que los subreddits más grandes dedicados a la fertilidad masculina se han triplicado desde enero.

    El auge de los análisis de semen

    Simon está sentado en su jardín trasero, mirando hacia un lado de la cámara. Tiene barba oscura y cabello corto, ondulado y oscuro. Lleva una camiseta gris oscuro.
    Pie de foto, Simon dice que está protegiendo su salud centrándose en su recuento de espermatozoides.

    Expertos en fertilidad masculina de todo el mundo afirman haber observado un aumento en el número de hombres que solicitan análisis de semen y expresan su preocupación por su fertilidad futura.

    Los expertos creen que esto se debe en parte al creciente uso de terapias de reemplazo de testosterona (TRT) y esteroides, además de la preocupación por las toxinas ambientales, factores que pueden alterar las hormonas relacionadas con la fertilidad.

    El profesor Suks Minhas, experto en fertilidad que trabaja en Reino Unido, afirma que este enfoque ofrece beneficios contradictorios.

    “Es importante dar mayor visibilidad a la infertilidad masculina. Pero ¿estamos alimentando esa preocupación innecesariamente?”, plantea.

    Mientras tanto, en respuesta a esta ansiedad, está surgiendo toda una industria de influencers y productos que se aprovechan de ella, añade el profesor.

    Al igual que muchos otros, Simon descubrió el tema en las redes sociales. Sin embargo, aún no se ha hecho la prueba del esperma y no tiene motivos específicos para preocuparse por su salud.

    “Es algo que generalmente me asusta, así que prefiero proteger mi fertilidad”, dice.

    Bryan Johnson, fotografiado en 2021, luce el pelo oscuro peinado hacia atrás, ojos azules y lleva una chaqueta de color marrón claro.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Bryan Johnson, quien se hizo multimillonario en Silicon Valley pero que ahora se dedica a temas de longevidad, afirma tener cuatro veces la cantidad promedio de espermatozoides.

    Fue el contenido del influencer Bryan Johnson lo que llevó a Simon a “preocuparse realmente” por su fertilidad.

    En un contexto de descenso del recuento de espermatozoides en todo el mundo, Johnson afirma tener cuatro veces el recuento promedio de espermatozoides.

    Él promueve los protocolos de sauna y compresas de hielo que Simon sigue como medidas de salud destinadas a aumentar la testosterona y el recuento de espermatozoides.

    El contenido de Johnson, seguido por más de seis millones de personas, atrae a clientes potenciales a su sitio web, Blueprint, donde vende suplementos.

    No es ni mucho menos el único que se dedica a esto. Otros protocolos promovidos por influencers sin evidencia médica incluyen ciertos suplementos, terapia de luz roja y donación de sangre para “filtrar” los microplásticos.

    El contenido de los influencers de salud surge a raíz de debates más amplios sobre el descenso de las tasas de natalidad a nivel mundial.

    El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F Kennedy Jr., habló recientemente de una “crisis de fertilidad”, argumentando que en 1970 “los hombres tenían el doble de espermatozoides que nuestros adolescentes hoy en día”.

    No existe evidencia científica que demuestre que los adolescentes tengan un recuento de espermatozoides menor que los hombres en 1970.

    Un tema poco investigado

    Si bien algunos análisis a gran escala de estudios anteriores sugieren una disminución global significativa en el recuento de espermatozoides desde la década de 1970, este tema sigue estando poco investigado.

    Esto significa que las causas de la disminución del recuento de espermatozoides y sus repercusiones en las tasas de natalidad generales no están claras.

    Mientras tanto, influencers cercanos a la machósfera, como Andrew Huberman, han hablado sobre la disminución del recuento de espermatozoides masculinos en sus pódcasts, y Joe Rogan advirtió sobre un inminente “colapso demográfico”.

    Existen muchas razones para la disminución de la tasa de natalidad, además de la capacidad biológica, un problema que afecta a una de cada siete parejas en todo el mundo.

    Los problemas económicos y sociales se citan con frecuencia como factores que desincentivan a las personas a tener hijos.

    Si bien cree que existen motivos válidos para la preocupación, el profesor Channa Jayasena, endocrinólogo reproductivo del Imperial College de Londres, considera que las afirmaciones en las redes sociales son exageradas.

    “Existen ciertos desafíos, pero no está nada claro cuáles son sus causas”, afirma.

    Métodos no comprobados

    Lucas está de pie en el interior de una casa, con una luz roja proyectada sobre su cuerpo. Tiene el pelo corto y oscuro, y barba oscura. Viste una camiseta blanca de cuello alto.
    Pie de foto, Lucas, naturópata, es un biohacker y sigue una rutina de optimización de la salud que incluye la terapia con luz roja, aunque la evidencia al respecto es limitada.

    El naturópata Lucas es uno de los influencers de la salud cuyo contenido incluye advertencias sobre las tasas de fertilidad.

    “Estamos presenciando una epidemia mundial, una disminución generalizada de la fertilidad”, declaró a la BBC. También compartió con su audiencia de YouTube la afirmación errónea de que los hombres serán infértiles en 33 años.

    Vende cursos en línea, ofrece asesoramiento personalizado y vende suplementos para hombres que buscan aumentar la testosterona y la fertilidad.

    Su contenido en redes sociales, que promueve algunos protocolos de fertilidad no probados, se ha vuelto viral.

    “Recomiendo a los hombres que se apliquen una bolsa de hielo contra la ropa interior, dos o tres veces al día durante unos 10 a 15 minutos”, dice, afirmando que algunos clientes le han contado que sus parejas se han quedado embarazadas después de probar esto.

    Algunos de sus seguidores también se aplican un dispositivo de luz roja en los testículos o apuntando hacia ellos.

    “Esto es solo una conclusión preliminar. Creo que es una estrategia lo suficientemente viable como para intentarlo, siempre y cuando no se perjudique a la persona”, señala.

    Al ser interrogado sobre la falta de fundamento científico de su consejo, Lucas responde que cree que aplicar hielo en los testículos es una “intervención prometedora”, pero añade que le gustaría ver más investigaciones al respecto.

    Lucas también recomienda una alimentación sana, dormir lo suficiente y hacer ejercicio; medidas que cuentan con una sólida base científica.

    Testosterona y fertilidad

    El profesor Channa Jayasena se encuentra al pie de una escalera roja en un hospital. Tiene el pelo corto y oscuro y viste una camisa blanca con pantalones chinos azul marino.
    Pie de foto, El profesor Channa Jayasena, endocrinólogo reproductivo, afirma que tomar medicamentos para la fertilidad sin consejo médico puede ser peligroso.

    Estos consejos sobre fertilidad coinciden con un aumento en el número de hombres que toman medicamentos para incrementar la testosterona debido al auge del culturismo y del looksmaxxing, una tendencia en línea que consiste en optimizar la apariencia física.

    Pero tomar esteroides y testosterona daña la fertilidad.

    Para intentar revertir este daño, los influencers promocionan combinaciones de diferentes medicamentos, que a menudo venden en sus sitios web.

    Entre estos medicamentos se encuentran la HCG y la HMG, comúnmente utilizadas por hombres y mujeres para estimular la fertilidad.

    Sin embargo, su consumo sin supervisión médica puede tener efectos secundarios peligrosos y causar daños permanentes.

    “Es increíblemente peligroso”, dice el profesor Jayasena, “[algunos] pueden causar coágulos de sangre, incluso puede provocar el crecimiento de los senos, lo cual puede ser desfigurante si no se trata a tiempo”.

    Hablamos con siete hombres de todo el mundo que consumían combinaciones de esteroides para recuperar su fertilidad tras someterse a una terapia de reemplazo de testosterona.

    Dado que es ilegal comprar drogas como esteroides por internet, solicitaron permanecer en el anonimato.

    Un hombre me dijo que creía que engendraría “muchos hijos” una vez que “recibiera tratamiento con HMG y HCG”.

    En la foto, Jamal aparece de espaldas, sentado en una máquina de polea alta lateral. Lleva pantalones cortos, no lleva camiseta y tiene una musculatura muy desarrollada.

    Fuente de la imagen, Contributor

    Pie de foto, ‘Jamal’ inicialmente tomó esteroides y testosterona para aumentar su masa muscular.

    Jamal, nombre ficticio, consumía altas dosis de testosterona y esteroides para su práctica de fisiculturismo, lo que redujo su fertilidad.

    Dejó de hacerlo a finales del año pasado, cuando él y su pareja empezaron a plantearse tener hijos.

    Encontró consejos sobre fertilidad en foros en línea y en YouTube de hombres que habían tomado las mismas cosas que él y que sugerían “combinaciones infalibles para la fertilidad”.

    “En internet, la gente decía: ‘Así es como se toma, así es como se hace’”, cuenta Jamal. “Sé que probablemente sea mejor consultar con un endocrinólogo, pero literalmente lo he comprado a través de algunas de estas publicaciones”.

    Tras comprobar que estos tratamientos no funcionaban, buscó ayuda profesional y conoció al profesor Jayasena.

    Hasta entonces, desconocía que tomar estos suplementos para la fertilidad sin supervisión médica podía ser peligroso.

    Siguiendo el consejo del profesor Jayasena, Jamal suspendió toda la medicación, incluido el tratamiento para la fertilidad.

    Seis meses después, sus niveles naturales de testosterona están mejorando; sin embargo, la hormona que estimula la producción de esperma aún se encuentra baja. Tanto él como el profesor confían en que mejorará.

    Si bien una mayor concienciación sobre la fertilidad masculina es positiva, ha creado un vacío de información, advierte el profesor Jayasena, lo que significa que hombres como Jamal recurren a consejos de personas influyentes porque los expertos no siempre están disponibles.

    “En el mejor de los casos, podría distraerlos de hacer las cosas que realmente podrían ayudarlos, pero en el peor, podría llevarlos a hacer cosas que son perjudiciales”, añade.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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  • ¿Cómo serán los seres humanos del futuro?

    ¿Cómo serán los seres humanos del futuro?

    Imagen generada por computadora de una mujer con cabello largo y oscuro y partes de su rostro resaltadas con recuadros 3D que sobresalen de la imagen.

    Fuente de la imagen, Andriy Onufriyenko/Jackyenjoyphotography vía Getty Images

    ¿Seguimos evolucionando los seres humanos? ¿Podrían las futuras generaciones ser más pequeñas o más altas, tener características diferentes o incluso estar diseñadas genéticamente según especificaciones concretas?

    A medida que la civilización se ha desarrollado, muchas de las presiones de la selección natural que antaño moldearon nuestra especie (enfermedades, hambrunas y duras condiciones ambientales) se han reducido gracias a la medicina moderna, el saneamiento y el acceso confiable a los alimentos.

    Pero Jason Hodgson, antropólogo y genetista evolutivo de la Universidad Anglia Ruskin en Reino Unido, afirma que la evolución continúa “inequívocamente” en la actualidad.

    Podemos afirmar esto porque ciertos genes se están volviendo más comunes en algunas poblaciones.

    Esto ocurre a lo largo de muchas generaciones, por lo que “nadie va a presenciar un cambio evolutivo durante su vida”.

    Variación humana

    Briana Pobiner, paleoantropóloga del Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian en Estados Unidos, afirma que la dieta ha desempeñado un papel fundamental en nuestra evolución reciente.

    “Alrededor de un tercio de la población mundial puede digerir la leche en la edad adulta”, afirma, mientras que hace entre 5.000 y 10.000 años, casi nadie podía. “Se trata de un cambio evolutivo increíblemente rápido”, agrega.

    Esto se produjo cuando los humanos comenzaron a criar animales lecheros. Durante las épocas de hambruna, aquellos que podían digerir la leche, rica en grasas y proteínas, tenían más probabilidades de sobrevivir y transmitir esos genes, que “se propagaron muy rápidamente”, explica Pobiner.

    Otros factores ambientales también han afectado la evolución humana desde tiempos aún más remotos.

    Un grupo de mujeres con diferentes tonos de piel sonriendo frente a la cámara.

    Fuente de la imagen, Sabrina Bracher vía Getty Images

    Pie de foto, Investigaciones sugieren que los humanos desarrollaron diferentes tonos de piel en diferentes climas para poder producir suficiente vitamina D.

    Cuando nuestra especie migró a diferentes partes del mundo desde África hace miles de años, se encontró con una variedad de climas diferentes y desarrolló nuevas adaptaciones físicas.

    Por ejemplo, la piel más clara evolucionó en zonas con menos luz ultravioleta para ayudar a sintetizar la vitamina D.

    La variación local se desarrolló “a partir del distanciamiento entre las personas”, explica Hodgson.

    “Ahora todos hemos vuelto a unirnos de diversas maneras: a través de la migración, la globalización y demás”, señala.

    Esta globalización implica que es posible que veamos una disminución de la variación biológica.

    No obstante, las cosas no son necesariamente tan sencillas.

    Hodgson investiga un fenómeno llamado apareamiento selectivo, que describe “cuando los organismos eligen preferentemente parejas más parecidas a ellos mismos”.

    Una imagen generada por computadora de una parte del globo terráqueo con líneas moradas que fluyen alrededor de la superficie y las masas terrestres iluminadas con luces amarillas.

    Fuente de la imagen, imaginima vía Getty Images

    Pie de foto, Hodgson cree que si se detuviera el apareamiento selectivo, la globalización podría conducir a una menor variación biológica entre los seres humanos.

    Hodgson afirma que el apareamiento selectivo puede “potenciar” cualquier selección natural que ya esté ocurriendo, ayudando a impulsar ciertos rasgos en una población.

    Investigadores han observado, por ejemplo, que “cuanto más alto seas, más probable es que tu cónyuge sea más alto”.

    “Se ha demostrado que la altura, el peso, la estructura facial y muchas otras características son selectivas en algunos grupos, pero no en otros”, indica, lo que “en última instancia, influye en la frecuencia de los genes”.

    Parte de esto se debe a razones sociales y culturales como, por ejemplo, que las personas se casen dentro de su grupo étnico.

    Y estos factores pueden estar cambiando en algunas poblaciones.

    “Hay muchísimas cosas sucediendo que afectan a la evolución humana todo el tiempo”, reflexiona Hodgson.

    “En manos humanas”

    Hay algunas decisiones que tomamos que no afectan a la evolución.

    “Si vas al gimnasio, haces ejercicio y desarrollas músculos grandes, eso no significa necesariamente que vayas a transmitir los genes de los músculos grandes a tu descendencia”, explica Pobiner.

    Desde la ortodoncia hasta los procedimientos cosméticos, muchos rasgos pueden ahora modificarse en el transcurso de una sola vida, moldeados por las preferencias sociales más que por la selección natural.

    A nivel mundial, en 2024 se realizaron cerca de 38 millones de procedimientos estéticos, tanto quirúrgicos como no quirúrgicos, según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS, por sus siglas en inglés).

    Esto representa un aumento de 40% con respecto a 2020.

    Fotografía compuesta de un primer plano de los ojos de una mujer: a la izquierda se muestra el párpado natural y a la derecha, el párpado definido con una línea más uniforme.

    Fuente de la imagen, GMint vía Getty Images

    Pie de foto, La cirugía de párpados se convirtió en el procedimiento quirúrgico estético más popular en 2024, según una encuesta global de la ISAPS.

    Esta creciente capacidad para mudar nuestra apariencia significa que “no necesariamente te ves como tus genes dicen que deberías verte”, dice Thomas Mailund, exprofesor de bioinformática en la Universidad de Aarhus en Dinamarca.

    En el futuro, puede que no se trate solo de retoques superficiales en nuestra apariencia.

    Los científicos están utilizando una técnica llamada CRISPR para editar genes humanos.

    Funciona esencialmente como unas tijeras moleculares guiadas: una parte localiza el ADN objetivo y la otra lo modifica.

    La tecnología está mejorando y ya se utiliza para tratar un número limitado de afecciones genéticas, como ciertos trastornos sanguíneos.

    Si avanzara lo suficiente y se generalizara su disponibilidad, algún día, en teoría, sería posible modificar aún más rasgos humanos a nivel genético, no gradualmente a lo largo de muchas generaciones, sino deliberadamente, en un solo paso.

    Y si hiciéramos esto en las células germinales, aquellas que se convierten en espermatozoides y óvulos, cualquier modificación genética podría incluso ser heredada por las generaciones futuras.

    Pero aún estamos lejos de poder hacerlo de forma segura y con resultados garantizados, y la técnica plantea preocupaciones éticas sobre los “bebés de diseño” y la estigmatización de las discapacidades, entre muchas otras inquietudes.

    Imagen generada por computadora de glóbulos rojos sobre un fondo rojo oscuro; algunos son circulares, mientras que otros tienen forma de media luna.

    Fuente de la imagen, Just_Super vía Getty Images

    Pie de foto, La tecnología CRISPR, que es muy costosa, está aprobada en algunas partes del mundo para tratar trastornos sanguíneos como la anemia falciforme.

    “Actualmente existe un consenso prácticamente unánime para no hacer esto en humanos; sería completamente antiético”, afirma Hodgson.

    Pero especula que es algo que podría cambiar en el futuro.

    “Dentro de 5.000 años (…) probablemente ocurrirá lo contrario, supongo: llegará un momento en que la edición del genoma dejará de ser poco ética y pasará a ser poco ética no hacerlo, porque podremos eliminar enfermedades hereditarias”, vaticina.

    Si esta tecnología se generaliza, incluso podría dar a los padres la opción de elegir el aspecto físico de sus hijos mediante la edición genética para seleccionar los rasgos deseables.

    “Creo que el futuro de la evolución humana, en un sentido amplio, cambiará radicalmente hasta convertirse en algo que estará en manos de los humanos, pero aún estamos muy lejos de ese punto”, sostiene.

    “Espero no ver nada de esto durante mi vida”, añade.

    ¿Nueva especie?

    Mailund afirma que es imposible predecir cómo serán los humanos en el futuro sin saber cómo cambiará nuestro entorno.

    Si hablamos de un futuro muy lejano, puede incluso que nos convirtamos en una nueva especie.

    Hace un millón de años, especies humanas como el Homo erectus poblaban el planeta. Nuestra propia especie, el Homo sapiens, no surgió hasta hace unos 300.000 años.

    “Así que esperen un millón de años. Ahí nuestros descendientes estarán tan alejados de nosotros como el Homo erectus lo está de nosotros”, asegura Mailund.

    Imagen generada por computadora de la cabeza y el pecho de dos individuos con apariencia humana, pero con una frente menos profunda y un arco superciliar más pronunciado que el de los humanos modernos.

    Fuente de la imagen, 3quarks/Stocktrek Images vía Getty Images

    Pie de foto, El Homo erectus fue el primero de nuestros antepasados en tener proporciones corporales similares a las humanas y existió hasta hace al menos 250.000 años.

    Aun así, advierte, las diferencias entre especies podrían ser menos evidentes de lo que pensamos.

    “Si estuvéramos frente a un Homo erectus, no estoy completamente seguro de que pudiéramos reconocer que es drásticamente diferente”, piensa.

    Incluso es posible que nuestra especie se divida en dos si, por ejemplo, algunos de nosotros nos estableciéramos en un nuevo entorno como el espacio.

    “Si vives en la Luna, la gravedad es baja. En Marte, también. Tienes que adaptarte a eso”, explica Mailund.

    Para que realmente se pudiera observar el desarrollo de una nueva especie, estas poblaciones tendrían que estar completamente aisladas de las que habitan la Tierra durante muchas generaciones.

    Pero ¿y si no dejáramos la evolución al azar en absoluto?

    Con la posibilidad de cambiar nuestros genes mediante la tecnología, Mailund cree que “la verdadera pregunta es qué elegiremos y no qué nos hará la biología”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Periodistas de la BBC revisaron el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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  • Lo que la Edad Media puede enseñarnos para prevenir el agotamiento extremo

    Lo que la Edad Media puede enseñarnos para prevenir el agotamiento extremo

    Ilustración de la epoca en sepia, se ve un hombre mayor sentado en una especie de cueva, con un libro en sus piernas, sus manos en posición de oración y hay una cruz. en perspectiva a lo lejos seve una cidad con montañas.

    Fuente de la imagen, Alamy

    El estrés y el agotamiento mental no son nada nuevo: en la Edad Media ya eran muy comunes. Y la sabiduría medieval sobre cómo afrontarlos sigue siendo sorprendentemente válida hoy en día.

    Los síntomas, como observó Juan Casiano, eran siempre los mismos: cansancio y desesperanza, un anhelo de estar en cualquier lugar menos en el trabajo y confusión mental, una especie de confusión irracional que hacía que sus compañeros se sintieran ociosos e inútiles y anhelaran el consuelo del sueño.

    Si alguna vez has sufrido agotamiento, cansancio o depresión, probablemente te resulten familiares algunos de estos síntomas que parecen dolencias exclusivas de las presiones del siglo XXI.

    Pero Casiano escribió en el siglo V después de Cristo, y su público no fueron los ejecutivos o emprendedores actuales, sino los primeros cristianos agotados por sus esfuerzos espirituales.

    Entonces, ¿podrían estos relatos ayudarnos a entender nuestro malestar moderno e incluso sugerir una cura?

    Ese es el argumento del nuevo libro del historiador Peter Jones, “Autoayuda desde la Edad Media: un viaje a la mente medieval”, que ofrece una visión fascinante de las maneras en que los “sacerdotes terapeutas” —término acuñado por Jones— guiaban a sus feligreses para salir de la angustia espiritual.

    ilsutración a color de Juan Casiano.

    Fuente de la imagen, Alamy

    Pie de foto, En el siglo V, Juan Casiano fue uno de los primeros pensadores cristianos que fueron “sacerdotes terapeutas”

    Su investigación revela cuán comunes han sido los sentimientos de agotamiento a lo largo de la historia, un reconocimiento que puede brindar consuelo a cualquiera que atraviese una noche oscura del alma.

    “Hay tanta sabiduría en la Edad Media”, dice Jones. Después de todo, ya hemos visto una proliferación de libros de “filosofía del estilo de vida” que se inspiran en las obras de los antiguos estoicos; tal vez llegó la hora de seguir el ejemplo de algunos manuscritos medievales.

    Perdido en Siberia

    Jones se inspiró para escribir el libro tras una crisis personal: el invierno más crudo de su vida.

    Por razones que aún le cuesta comprender, había aceptado la cátedra de Historia en la Universidad de Tyumen, en Siberia.

    Las temperaturas eran tan bajas que perdió la sensibilidad en las piernas tras pasar apenas 20 minutos al aire libre.

    Tenía dificultades con el idioma y echaba muchísimo de menos a su familia en Irlanda.

    “Se suponía que debía estar investigando y planificando mis clases, avanzando con mi vida”, escribe. “Pero no era capaz de hacer absolutamente nada”.

    Sin embargo, al comenzar a diseñar un nuevo curso sobre los Siete Pecados Capitales, empezó a encontrar ecos de su propia infelicidad en los relatos medievales que estaba estudiando.

    “Se ve que pasaron exactamente por lo mismo que nosotros”, reflexiona. “Los sentimientos siempre han sido los mismos, y la gente ha sufrido las mismas crisis”.

    Ilustración de la epoca en sepia, diversas figuras en sitauciones que ilustran la pereza.

    Fuente de la imagen, Alamy

    Pie de foto, “Acedia”, o pereza, era uno de los Siete Pecados Capitales, el marco medieval para entender lo que significaba ser humano.

    Los pecados capitales, explica Jones, no aparecen en la Biblia, sino que fueron formulados por pensadores cristianos primitivos como Casiano.

    Posteriormente, los perfeccionó el papa Gregorio Magno, quien —como escribe Jones en su libro— “pensó que serían la herramienta perfecta para comprender los trastornos de la mente”.

    Este marco, que “ordenaba y procesaba todos los pensamientos”, comprendía: orgullo, envidia, ira, pereza, avaricia, gula y lujuria.

    En el siglo XIII, surgieron varios manuales populares para guiar a los sacerdotes terapeutas sobre la mejor manera de ayudar a sus feligreses a superar estos problemas durante la confesión.

    “Al examinar estos materiales, se asemejan mucho a la terapia”, afirma Jones. En lugar de amonestar a la congregación, “fomentan una conversación profunda y matizada, que llega al fondo del asunto”.

    Acedia: ausencia de amor, vacío del espíritu

    La pereza era la palabra que mejor describía los sentimientos de Jones en Siberia.

    Hoy en día, podríamos asociar esa palabra con la indolencia o la pereza deliberada, pero los escritores medievales reconocían el vacío emocional que subyace a esta aflicción.

    Conocida entonces como acedia, abarcaba “una ausencia de amor, una parálisis de la preocupación, un vacío del espíritu”, escribe Jones.

    “Es cuando todo aquello que antes alegraba tu día ahora te deja frío e indiferente”.

    Un grabado de 1612 que representa el vicio de la acedia; según los pensadores medievales, era una aflicción curable.

    Fuente de la imagen, Alamy

    Pie de foto, Un grabado de 1612 que representa el vicio de la acedia; según los pensadores medievales, era una aflicción curable.

    Jones afirma haber encontrado un gran eco en un texto del siglo XIII, conocido como MS 306 en el Trinity College de Dublín.

    El autor describe la acedia como “estar en medio de un río caudaloso, frente a una corriente que espumea y golpea mis piernas, pero sin la energía para avanzar”; sentimientos de inercia que le resultaron demasiado familiares durante su invierno en Siberia.

    Mientras tanto, los escritos del Archipoeta —un autor anónimo de la Alemania del siglo XII— detallan las enormes frustraciones de su trabajo como burócrata, con quejas que podrían resonar en cualquier ejecutivo actual.

    “Sus poemas trataban sobre trabajar sin descanso en un empleo fútil que él consideraba insignificante y sin sentido, entregándolo todo mientras se exigía al máximo”.

    Jones, por supuesto, no es el único historiador que ha encontrado estos paralelismos entre las dolencias medievales y las modernas.

    En su libro Exhausted, la historiadora cultural y coach ejecutiva Anna Katharina Schaffner establece una conexión directa entre el agotamiento laboral actual y la acedia descrita por los cristianos medievales, cuyos síntomas incluían la tendencia a comer compulsivamente y a buscar distracciones sin sentido en lugar de un trabajo significativo.

    “Es un círculo vicioso clásico: los académicos se vuelven cada vez menos capaces de meditar y contemplar asuntos de naturaleza espiritual, mientras que sus estrategias desacertadas para recuperar energías agravan aún más su condición”, escribe.

    “En ese sentido, son como nosotros: personas agotadas y quemadas del siglo XXI que se involucran en una serie de actividades igualmente improductivas”.

    Campos espinosos y montañas imponentes

    ¿Cuáles eran, entonces, las soluciones? El autor del manuscrito MS 306 ofrece una alusión bíblica elíptica.

    “Te guste o no, los jebuseos viven dentro de tus fronteras”, escribió. “Puedes someterlos, pero no exterminarlos”.

    Los jebuseos, explica Jones, eran una tribu antigua que había invadido Jerusalén y era imposible expulsarlos.

    De esta manera, el autor aconseja a quien padece acedia que aprenda a convivir con sus sentimientos, sin luchar contra ellos.

    Dos páginas a color del Tratado sobre las Virtudes y los Vicios de William Peraldus con ilustraciones de guerreros.

    Fuente de la imagen, Biblioteca Británica/Wikimedia Commons

    Pie de foto, El Tratado sobre las Virtudes y los Vicios de William Peraldus aconseja a quienes sufren agotamiento mental que encuentren un propósito superior

    El Tratado sobre las Virtudes y los Vicios de William Peraldus adopta un enfoque similar.

    “Nos decía que recordáramos que el campo cubierto de espinas algún día dará fruto”.

    Para reorientar nuestra forma de pensar, Peraldus sugiere encontrar una “montaña fuerte”, algún tipo de propósito superior que nos ayude a superar los momentos difíciles.

    “Necesitas el apoyo y la fuerza de alguien a quien amas o de algo que amas para salir adelante”, explica Jones. “Si tienes fe en las cosas que amas, con el tiempo volverán a ti”.

    Jones teme que, en una conversación, sin la solemnidad de las fuentes originales, “estas cosas puedan sonar triviales”, pero sus resúmenes recuerdan inquietantemente a los tratamientos actuales para el agotamiento y otros problemas emocionales.

    La Terapia de Aceptación y Compromiso, por ejemplo, nos anima a reconocer nuestras emociones sin intentar cambiarlas.

    Además de aprender a convivir con ellas, se nos aconseja identificar nuestros valores personales y tomar medidas significativas para vivir de acuerdo con ellos.

    Si añadimos algunas metáforas medievales de campos espinosos y montañas imponentes, tenemos algo muy parecido a la prescripción de Peraldo de hace 800 años.

    Quizás lo más importante es que estos pensadores medievales nos recuerdan el poder del autoperdón, otro tema recurrente en la psicoterapia moderna.

    Cassian abordó en sus manuscritos los síntomas del cansancio, la desesperanza, la confusión mental y el anhelo del «consuelo del sueño»

    Fuente de la imagen, Alamy

    Pie de foto, Cassian abordó en sus manuscritos los síntomas del cansancio, la desesperanza, la confusión mental y el anhelo del “consuelo del sueño”.

    Jones cita los escritos del siglo XII de Bernardo de Claraval, uno de los cofundadores de los Caballeros Templarios.

    “Comparaba vivir una buena vida con correr por un terreno accidentado, y decía que cualquiera que corra una distancia lo suficientemente larga acabará cayendo o tropezando”, explica Jones.

    “Todos tendremos momentos de total desorientación”.

    Hay un gran consuelo, afirma, en reconocer que no estamos solos en nuestro sufrimiento; sea cual sea nuestra aflicción, la gente se ha sentido así durante miles de años.

    “Es reconfortante sentir la compañía de quienes han vivido lo mismo”, concluye.

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  • Las otras Kahlo: quiénes fueron las hermanas de Frida y cómo fue su relación con la artista

    Las otras Kahlo: quiénes fueron las hermanas de Frida y cómo fue su relación con la artista

    Adriana está parada en el fondo. Lleva un vestido blanco, un collar y aretes. Al lado izquierdo está Cristina que lleva un vestido oscuro con botones y cuello blanco. A su lado, sentada, está Matilde, quien lleva un vestido blanco y tiene una cadena y aretes. A su lado, Frida reposa su mano en su hombro. Frida lleva un vestido negro con un cuello bordado blanco. Las cuatro posan para la cámara y todas tienen adornos en sus cabezas.

    Fuente de la imagen, Cortesía de Cristina Kahlo Alcalá

    Pie de foto, Cristina, Adriana, Matilde y Frida Kahlo Calderón fotografiadas por su padre, Guillermo Kahlo.

    • Fecha de publicación

    • Tiempo de lectura: 16 min

    “Recuerdo el olor”, dice Cristina Kahlo Alcalá.

    “Llegar a casa de la abuela era increíble porque significaba ir directo al cajón de los tesoros”.

    Su abuela era la hermana menor de Frida Kahlo y los tesoros de los que habla eran los que buscaba, junto a su hermano, cuando era una niña.

    “Mi abuela Cristina tenía un librero y en la parte de abajo había unos cajones donde siempre había creyones, lápices, hojas, libretitas. Los llenaba de cosas para que dibujáramos”, le cuenta a BBC Mundo.

    “Me acuerdo del olor de los lápices, se ve que les sacaba punta para que estuvieran listos”.

    Kahlo Alcalá es hija de Antonio, el hijo menor de Cristina Kalho Calderón, la única de las hermanas de la pintora que tuvo hijos.

    Antes, Cristina había tenido a Isolda.

    Mara Romeo Kahlo, hija de Isolda, recuerda a su abuela como “una adoración”.

    “Un día, me pareció que su jardín no olía lo suficientemente bien, así que agarré sus perfumes, haz de cuenta el Chanel, y los esparcí en las flores”, le indica a BBC Mundo.

    “Cuando llegó mi mamá, me dijo: ‘¡Pero ¿qué hiciste?!’ y mi abuela salió y le dijo: ‘No, no. Aquí, en mi casa, la niña puede hacer lo que quiera’”.

    Estas son solo pinceladas de Cristina, quien, junto a sus hermanas mayores, Matilde y Adriana, fueron una parte vital en la vida de la extraordinaria artista mexicana.

    “Siempre he pensado que Frida es quien es por ese soporte, esa unión familiar tan importante entre ellas”, señala Romeo Kahlo.

    Del matrimonio anterior

    Guillermo Kahlo, un inmigrante alemán, y Matilde Calderón fueron los padres de Matilde, Adriana, Frida y Cristina.

    Antes de ese matrimonio, Guillermo estuvo casado con María Cardeña, con quien tuvo a María Luisa y Margarita.

    Al dar a luz a Margarita, Cardeña murió.

    Cristina, con una mano, le agarra los pies a la bebé que está acostada, mientras que con la otra mano sujeta un pañal. María Luisa la ayuda a sujetarlos. Las dos miran a la bebé. Cristina viste una camisa de mangas cortas y una falda y María Luisa un traje de chaqueta oscuro

    Fuente de la imagen, Cortesía de Mara Romeo Kahlo

    Pie de foto, Cristina Kahlo y María Luisa Kahlo con Mara Romeo.

    Cristina Kahlo Alcalá recuerda muy bien a las primeras hijas de Guillermo.

    “Yo habría tenido como 8 años cuando mi papá nos llevaba a visitarlas”, evoca. “Mi papá las quería muchísimo”.

    Para esa época, Matilde, Adriana y Frida ya habían fallecido.

    “Mi papá no era una persona religiosa. De hecho, tenía conflicto con la religión católica, no tanto contra la religión en sí, sino en contra de la iglesia, sus maneras, sus formas de influir sobre la gente”.

    “A mí me generaba mucho conflicto porque yo veía cómo adoraba a la tía Margarita, que era monja. Siempre le daba unos abrazos tremendos y le hacía bromas, le decía que parecía un pingüino vestida de esa manera”.

    “La tía Luisita era supercariñosa, las dos querían muchísimo a mi papá”.

    Mara Romeo Kahlo, la otra nieta de Cristina con quien conversamos, también tiene recuerdos gratos de cuando María Luisa iba a comidas de la familia o la llevaba a pasear y de las visitas a Margarita en el convento.

    Para Kahlo Alcalá, quien es fotógrafa y artista visual y ha curado exhibiciones sobre Frida en varios países, es importante no obviar a esas dos mujeres al contar la historia familiar.

    “En muchas exposiciones no se mencionan a María Luisa y a Margarita porque no son hijas del matrimonio de Guillermo y Matilde, pero yo procuro hacerlo en las curadurías”.

    “Cuando hago una conferencia siempre les doy un lugar porque fueron parte de la familia, aunque crecieron en un internado de una escuela católica”.

    De hecho, Kahlo Alcalá señala que al leer algunas de las cartas que Guillermo le escribió a Frida, es evidente su religiosidad.

    “Siempre está hablando de Dios. Eso es muy interesante y me da una pista para entender por qué a Margarita y a María Luisa las meten en un internado con religiosas”.

    Matilde, la mayor

    Matilde, quien fue la primera hija del segundo matrimonio de Guillermo, era ocho años mayor que Frida.

    “Siempre fue una buena administradora y tenía un puntual control de las cuentas de la Casa”, cuenta el Museo Frida Kahlo.

    En la parte de arriba están los rostros de los abuelos paternos y maternos. Debajo de ellos están sus padres, Guillermo y Matilde. Todos en una nube. Abajo, en un fondo beige y verde, está Frida con sus hermanas y hay un bebé dibujado. Algunos rostros están sin acabar.

    Fuente de la imagen, © Fine Art Images/Heritage Images via Getty Images

    Pie de foto, Frida dibujó su árbol genealógico en “Mi familia”, una obra que quedó inconclusa. Junto a sus hermanas, hay un bebé, “quizá el hermano de Frida que murió antes de que ella naciera”, señala el Museo Frida Kahlo.

    Frida la ayudó a escaparse de la casa para irse con su novio, Francisco Hernández, un español que había llegado a México siendo un adolescente.

    Matilde encontró en su hermana una confidente y, cuando llegó el día de la fuga, la cómplice que le ayudó a salirse por un balcón y sacar las maletas.

    “Para los padres fue un golpe tremendo por lo religiosos”, señala Kahlo Alcalá. “Pero Frida consigue que perdonen a Mati y que se vuelva a reintegrar a la familia”.

    Y, junto a ella, también se les unió Hernández.

    “Era un hombre fantástico”, cuenta Kahlo Alcalá. “Con mi papá, visitábamos al tío Paco. Era maravilloso ir, llegábamos a buscar los chocolates que nos ponía en los ceniceros”.

    “Tengo la impresión de que Matilde debió haber sido una mujer muy maternal y amorosa que no pudo tener hijos. De hecho, era la más parecida a la mamá”.

    Cuando falleció su segunda esposa, Guillermo Kahlo se fue a vivir con ella, quien lo cuidó hasta su muerte.

    “En las cartas que Guillermo le escribe a Frida encuentras a esta Mati cariñosa”.

    Le hablaba sobre las comidas deliciosas que le preparaba, cuán acogido se sentía en su casa y que “siempre estaba aguantando” su mal humor.

    Adriana, la otra hermana mayor

    Adriana era cinco años mayor que Frida y, como Matilde, era muy religiosa y se dedicó al hogar.

    Se casó con Alberto Veraza.

    Alberto Veraza, vestido de traje, con corbata y sombrero, tiene las manos hacia atrás. A su lado está Adriana, quien tiene el cabello blanco, lleva lentes y un vestido oscuro. Muy cerca de ella está Mara, que tiene trenzas y un vestido blanco y carga un perro. Los tres miran a la cámara y están en lo que parece ser el patio de una casa

    Fuente de la imagen, Cortesía de Mara Romeo Kahlo

    Pie de foto, Adriana Kahlo y su esposo, Alberto Veraza, con su sobrina nieta Mara Romeo Kahlo.

    “En 1926, durante sus primeros años como pintora, Frida hará un retrato de su hermana. Actualmente se desconoce el paradero de esa obra, pero en ella se aprecia ya la facilidad plástica de la artista”, señala el Museo Frida Kahlo.

    Romeo Kahlo no solo la recuerda por lo tierna que era con ella.

    “Cuando iba a su casa me hacía unos pures de chícharo que no he vuelto a comer. Guisaba riquísimo y hacía un chocolate divino”.

    Cristina, la menor

    La pintora llamaba cariñosamente Kitty a Cristina, quien era 11 meses menor.

    Fue la hermana con la que Frida tuvo más cercanía.

    “Eran amigas, cómplices, se guardaban todos los secretos, siempre estaban juntas”, cuenta Romeo Kahlo.

    Cristina se casó con Antonio Pinedo.

    “Mi papá adoraba a su mamá porque mi abuela no la tuvo fácil”, dice Kahlo Alcalá.

    Perfil del rostro de Cristina, que tiene una blusa blanca y un collar. A su lado, de fondo, está Frida, que tiene una blusa negra y aretes. También está de perfil.

    Fuente de la imagen, Cortesía de Cristina Kahlo Alcalá

    Pie de foto, Cristina y Frida, las dos hijas menores de Guillermo y Matilde, fueron muy unidas.

    Y es que Pinedo fue “muy seductor, guapo, pero no fue un buen marido”.

    La pareja tuvo a Isolda, pero transcurrido un tiempo, se separó.

    “Parece que su mamá (Matilde) le dice a mi abuela: ‘no te puedes separar, no te puedes divorciar, vuelve con tu marido’ y, en ese regreso, queda embarazada”.

    Para cuando Antonio tenía aproximadamente 3 años, la pareja se separó definitivamente.

    “Mi padre no tiene una convivencia con su papá. Es una relación bastante distante. De hecho, nunca nos hablaba de él”.

    El padre de Kahlo Alcalá decidió quitarse el apellido paterno.

    “Nos dijo: ‘Nunca quise tener el apellido Pinedo porque no quería llevar el nombre de ese hombre que nunca atendió a tu abuela’. Su madre fue quien trabajó para mantenerlos, fue quien los crio, los atendió”.

    Cristina, en el centro, lleva un vestido y una blusa negros y un collar. A su lado está Antonio, quien lleva una camisa blanca y una chaqueta y un pantalón corto color gris. Al otro lado, sentada, está Isolda, que viste un traje blanco sin mangas, medias blancas y zapatos negros y un lazo en la cabeza. Una muñeca está sentada delante de ellas. Están en un jardín.

    Fuente de la imagen, Cortesía de Cristina Kahlo Alcalá

    Pie de foto, Cristina Kahlo con sus hijos, Isolda y Antonio, fotografiados por su padre, Guillermo Kahlo en 1935.
    Frida, parada en el centro, lleva una blusa blanca con pequeñas flores bordadas, una falda oscura, un collar de varias vueltas y aretes largos. A su lado está Antonio parado, que lleva una camisa blanca y un sombrero y un pantalón de mariachi con un moño negro en el cuello. Al otro lado de Frida, sentada, está Isolda, vestida con un traje de tehuana y zapatos negros. Una muñeca está sentada delante de ellas. Están en un jardín.

    Fuente de la imagen, Cortesía de Cristina Kahlo Alcalá

    Pie de foto, Frida con sus sobrinos, Isolda y Antonio.

    Y en ese proceso, sus hermanas la apoyaron.

    Cuando tenía que salir, Cristina dejaba a Antonio y a Isolda con Matilde y Adriana.

    Ambos niños tuvieron una relación muy cercana con Frida. De hecho, hubo un tiempo en que Cristina y sus hijos vivieron en la Casa Azul con la pintora y su esposo, el muralista Diego Rivera.

    “Ni Frida ni Diego nos hicieron sentir jamás que aquélla no fuera nuestra casa”, escribió Isolda en el libro “Frida íntima” (Ediciones Dipon/Ediciones Gato Azul). Ambos “nos amaron muchísimo”.

    Mara Romeo Kahlo, hija de Isolda, cuenta que cuando Frida invitó a Cristina a vivir en su casa, ella le ayudó “en todo, como cocinera, chofer, compañera”.

    También viajó a Estados Unidos, en 1946, para acompañarla a una cirugía.

    “Frida le decía: ‘chaparrita linda, tienes que venir porque eres mi sostén’. Entre las dos se daban fuerza”.

    Frida mira a la cámara mientras tiene cargado al pequeño Antonio, que tiene una galleta en la mano. Atrás hay una pared de piedras y una valla de madera.

    Fuente de la imagen, Cortesía de Cristina Kahlo Alcalá

    Pie de foto, Frida con su sobrino, Antonio, quien años después desarrollaría una pasión por la fotografía. De hecho, él la retrató varias veces.
    Cristina y Antonio están parados abrazándose. Ella lleva un vestido largo sin mangas y tacones. Su hijo viste una camisa blanca y un pantalón oscuro. Están en lo que parece el patio de una casa en un día soleado.

    Fuente de la imagen, Cortesía de Cristina Kahlo Alcalá

    Pie de foto, Cristina con su hijo, Antonio.

    Sin embargo, algo que sucedió en los años 30 marcó profundamente la relación entre ambas hermanas.

    Después de que Cristina dejara a su esposo, Frida le sugirió a Rivera que la empleara como asistente.

    “Mi abuela también está en el Palacio Nacional pintada por Diego Rivera”, cuenta Kahlo Alcalá.

    Cuando Cristina trabajaba para el artista, surgió un romance entre ellos. Fue un golpe devastador para la pintora.

    Meses después, Frida perdonó a su hermana y también a su esposo. Ansiaba olvidar lo ocurrido.

    “Es algo que no podemos juzgar y tampoco podemos saber lo que acontecía en ese momento, pero lo que es un hecho es que Frida también tenía amantes”, dice Kahlo Alcalá. “Ella fue muy dueña de su sexualidad”.

    Tras un tiempo divorciados, se reconciliaron y en diciembre de 1940, Frida y Rivera se volvieron a casar.

    Los recuerdos

    ¿Te acuerdas de tu abuela Cristina?, le pregunto a Kahlo Alcalá.

    “Sí”, responde. Y hay dos recuerdos que destacan: “el cajón de los tesoros” con el que iniciamos este artículo y otro que es “un poco fuerte”, dice.

    “Llegué a pensar que era una especie de sueño, que no había sido una visión real, hasta que se lo pregunté a mi madre”.

    Cristina con una blusa blanca de manga corta ve hacia abajo mientras tiene a su lado a la pequeña nieta, que lleva un vestido blanco sin mangas y mira en la misma dirección que su abuela. Están en una habitación, en el fondo se pueden ver dos retratos de mujeres colgados en la pared, uno de ellos es de Frida Kahlo.

    Fuente de la imagen, Cortesía de Cristina Kahlo Alcalá

    Pie de foto, “Aquí estoy con mi abuela Cristina”, dice Cristina Kahlo Alcalá. Su padre, Antonio, les tomó la foto.

    “Le dije: ‘fíjate que tengo un recuerdo de haber visto a mi abuela Cristina con el torso desnudo y el pecho cubierto. En la parte de debajo de la espalda, tenía una cobija azul y con ella había un hombre de bata blanca”.

    “Y en la espalda, mi abuela tenía pintada una cruz negra”.

    Su madre le respondió: “No puede ser que te acuerdes de eso. Tenías 3, 4 años cuando eso pasaba”.

    Se trataba de un radiólogo que iba a su casa y la cruz negra era una forma de marcar el área para hacerle las radiografías. Cristina murió de cáncer de pulmón.

    A ese recuerdo se unen otros “muy cariñosos” de su abuela, como cuando se las ingeniaba para hacerles una alberca en su jardín.

    Mara Romeo Kahlo también tiene varios recuerdos de su abuela. “Me encantaba estar con ella, siempre era una consentidora”.

    Cristina, con el cabello corto, está vestida con una camisa de manga corta y un pantalón. Está arrodillada sobre la grama de un jardín y ve a la cámara. Con cada mano acaricia a un perro. A su lado está la niña Mara, vestida con un traje blanco. Lleva dos trenzas y en cada una tiene un lazo. Leva una pequeña cartera.

    Fuente de la imagen, Cortesía de Mara Romeo Kahlo

    Pie de foto, Cristina con su nieta Mara Romeo y sus dos perros en la casa de Aguayo.

    Pero más allá de lo personal, hubo algo que hacía su abuela y sus hermanas que no olvida: cuando abrían las puertas de la casa en Coyoacán y le ofrecían ayuda a cientos de mujeres y madres solteras.

    Las hermanas se unían para repartir una especie de canasta básica que incluía arroz y azúcar.

    “Yo ayudaba a darles juguetitos a los niños. Tengo unos recuerdos magníficos por toda su amabilidad. El sentido de ayudar lo aprendí de ellas”.

    Kahlo Alcalá evoca que su papá también le contaba que en la casa de Frida se rompían piñatas, se les regalaba zapatos, ropa, mochilas a los niños de las familias de bajos recursos del barrio.

    El accidente que lo marcó todo

    Cuando Frida, siendo una adolescente, sufrió un accidente de tránsito que la dejó postrada en una cama por meses, la dinámica de su hogar cambió para siempre.

    “A partir de ahí, la familia se tiene que volcar en Frida”, señala Kahlo Alcalá.

    Cuando salió del hospital, se adaptó su cama y se le colocó un bastidor para poner los lienzos.

    “Hay que llevarle de comer a la cama. Cada operación, cada visita del médico, cada traslado al hospital era algo en lo que intervenía toda la familia y las hermanas participaron en todo eso”.

    Frida Kahlo, con aretes, el cabello recogido y su ropa tradicional, está acostada en su cama. Su cabeza y espalda están sobre una almohada blanca. Al lado tiene una mesa con una lampara, una cesta y varios libros. Al otro lado, hay un florero con flores y en la pared hay cuadros.

    Fuente de la imagen, Gisele Freund/Photo Researchers History/Getty Images

    Pie de foto, Las secuelas del accidente de autobús, que sufrió siendo una adolescente, las padeció toda su vida.

    Matilde, la hermana mayor, estuvo con Frida en el hospital a donde la trasladaron tras el accidente, en 1925, y donde permaneció por un mes.

    Sus cuidados serían una constante en la vida de la pintora.

    Por ejemplo, en 1950, en una de sus hospitalizaciones, estando a su lado le escribió una carta al doctor estadounidense Leo Eloesser para contarle que, tras una operación en la columna, Frida había sufrido una infección y le pedía su consejo.

    A lo largo de su vida, la artista se sometió a más de 20 cirugías. En ese tortuoso camino, la acompañaron sus hermanas.

    “Mi abuela la cuidó en diferentes oportunidades, no solo en la última etapa, siempre estuvo muy presente”, dice Kahlo Alcalá.

    “Un libro abierto”

    Muchas de las referencias que la fotógrafa tiene de las hermanas de Frida surgieron de sus investigaciones como curadora.

    “En el caso de Frida Kahlo tenemos un libro abierto que son sus cartas. El diálogo epistolar de Frida es fantástico”.

    Annette Ramírez de Arellano, quien es experta en salud pública, se mudó a Washington hace más de 20 años.

    En esa época, una amiga le regaló la membresía del National Museum for Women in the Arts (NMWA).

    Cristina Kahlo Alcalá lleva un vestido negro con puntos blancos, aretes y un collar de varias vueltas azul y blanco. En su mano tiene un micrófono y detrás de ella hay una foto de Frida Kahlo, quien mira la cámara. Está vestida con la ropa tradicional de Tehuana

    Fuente de la imagen, Jose LuisTorales/Eyepix Group/LightRocket via Getty Images

    Pie de foto, “En el caso de Frida Kahlo tenemos un libro abierto que son sus cartas”, dice la fotógrafa Cristina Kahlo Alcalá.

    Tras sumergirse en la biblioteca y en los archivos de ese museo, Ramírez descubrió un grupo de cartas que pertenecen al Fondo Frida Kahlo de la Colección Nelleke Nix y Marianne Huber.

    Fascinada con lo que encontró, escribió, junto al sociólogo Servando Ortoll, un artículo que fue publicado en la revista Estudios sobre las Culturas Contemporáneas de la Universidad de Colima, en 2013.

    En “‘Fridi Linda’: El legado epistolar de las hermanas Kahlo”, los autores se concentraron en la correspondencia escrita a Frida por sus dos hermanas mayores.

    “Las cartas son muy espontáneas y es increíble que hayan sobrevivido, que estén en un archivo y que tengamos acceso a ellas”, le dice Ramírez a BBC Mundo.

    En el artículo, los autores cuentan que, debido a problemas de salud de la madre de Frida, Matilde y Adriana se encargaron de “buena parte” de su crianza.

    “Y cuando Frida contrajo polio a los seis años y pasó por un largo período de movilidad limitada y complicada convalecencia, Mati y Adriana asumieron un interés particularmente maternal por la salud y el bienestar de su hermana menor”.

    Protegerla del sufrimiento

    En 1932, Frida y Diego Rivera vivían en Estados Unidos, donde el artista había adquirido compromisos profesionales.

    En la primavera, indican Ramírez y Ortoll, Frida le escribió a su hermana Matilde que estaba embarazada y le consultaba en qué momento le recomendaba viajar, a lo que Matilde le respondió que lo hiciera en agosto o septiembre.

    Diego Rivera posa parado junto a Frida Kahlo. Él lleva un traje y corbatín negros y ella un vestido largo que tiene la parte de arriba negra y la parte de abajo, que parece hecha de seda, de un color más claro. También lleva unos guantes que le cubren los brazos. Atrás de ellos hay varios cuadros con rostros pintados.

    Fuente de la imagen, KEYSTONE-FRANCE/Gamma-Rapho via Getty Images

    Pie de foto, A inicios de los años 30, Diego Rivera y Frida Kahlo vivieron una temporada en EE.UU. Desde ese país, la artista le escribió varias cartas a su familia. Esta foto fue tomada en una exhibición en Nueva York.

    “Piensa tú que allá por bien atendida que estés estás lejos de nosotras que todas estaríamos pendientes aquí de ti”.

    Tras sufrir un aborto espontáneo, Frida también compartió su dolor con sus hermanas.

    Matilde le respondió que lo que más le amargaba era pensar que estaba sin ellas y le pedía que se devolviera a México porque necesitaba de “todos nuestros cuidados y atenciones”.

    Adriana, consternada por la pérdida, le pidió a Frida tener fe en Dios y guardar reposo en cama. También, le hizo unas recomendaciones para cuidarse e incluso le sugirió algunos remedios caseros.

    “Procura decirle al doctor lo mismo que a las enfermeras que allá no tienes familia para que te vean con más empeño”.

    Ramírez y Ortoll señalan que en tres de los episodios más duros de la vida de la artista (el aborto, la muerte de su madre y la destrucción del mural de Rivera en el Rockefeller Center), Matilde y Adriana “buscaron proteger a su ‘Fridi linda’ contra el sufrimiento”.

    Sus huellas

    En muchas cartas que Frida escribió desde Estados Unidos, es emotivo ver cuánto extrañaba a su madre y a sus hermanas y su preocupación por ellas.

    A la izquierda, está Frida Hentschel, quien lleva una blusa roja. En el centro, está Mara Romeo Kahlo, quien viste una blusa blanca y un chaleco oscuro. A la derecha, está Mara de Anda, quien está vestida de negro. Las tres sostienen un libro cuya portada dice "Casa Kahlo" y tiene una foto de Frida Kahlo acostada. Las tres sonríen.

    Fuente de la imagen, Bruce Glikas/Getty Images

    Pie de foto, Mara Romeo Kahlo (centro) junto a Frida Hentschel (izquierda) y Mara de Anda en el lanzamiento, en mayo, del libro que escribieron juntas “Casa Kahlo: Frida’s Private Home and Sanctuary”.

    “¿Cómo está Kitty? ¿Y la nena y Antonio? Cualquier cosa que necesites, dímela”, le escribió a su madre en noviembre de 1931.

    En otra misiva, también de 1931, le dijo: “La pobre de Adri me escribe todo lo que te pasa y dice que está pendiente de ti. Así siquiera estoy más tranquila”.

    A diferencia de la artista, dice Ramírez, sus hermanas no dejaron “muchos rastros”.

    “Yo creo que las hermanas nunca se dieron cuenta de que Frida en realidad tuvo muchas oportunidades que ellas no tuvieron”.

    Se refiere no solo a lo académico, pues Frida estudió en el Colegio Alemán y la prestigiosa Escuela Nacional Preparatoria de Ciudad de México, sino a la oportunidad de viajar, aprender otros idiomas y de codearse con personalidades destacadas como Georgia O’Keeffe, Sergei Eisenstein, León Trotsky o los Rockefeller, por citar algunos ejemplos.

    Pero, aunque no se vean muchos rastros, lo cierto es que dejaron una huella indeleble en la artista que el mundo conoce como Frida Kahlo y que para ellas era su “Fridi linda”, “Fridita”, “Friduchita”.

    Adriana está parada en el fondo. Lleva un vestido blanco, un collar y aretes. Al lado izquierdo está Cristina que lleva un vestido oscuro con botones y cuello blanco. A su lado, sentada, está Matilde, quien lleva un vestido blanco y un lazo oscuro en la cintura. Tiene una cadena y aretes. A su lado, Frida reposa su mano en su hombro. Frida lleva un vestido negro con un cuello bordado blanco. Las cuatro posan para la cámara y todas tienen adornos en sus cabezas.

    Fuente de la imagen, Cortesía de Cristina Kahlo Alcalá

    Raya gris

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  • Lavanda, hibisco, bugambilia y otras flores comestibles que puedes encontrar en tu jardín (y que tienen propiedades nutritivas)

    Lavanda, hibisco, bugambilia y otras flores comestibles que puedes encontrar en tu jardín (y que tienen propiedades nutritivas)

    Hermosas flores amarillas de calabaza y pétalos rojos inmersas en agua con hielo sobre fondo azul

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Desde flores de calabaza hasta pétalos de rosas, las flores han sido parte de la gastronomía por milenios.

    Se desprenden con mucho cuidado los pétalos de las rosas, procurando no pincharse los dedos, pues aparte de que es muy doloroso, los pétalos pueden quedar impregnados de sangre y esto, aparte de alterar el sabor del platillo, puede provocar reacciones químicas, por demás peligrosas….

    Así empezaba la receta más memorable de la deliciosa novela “Como agua para el chocolate” de Laura Esquivel, en la que la protagonista Tita impregna la comida que cocina con sus sentimientos.

    Al preparar codornices en pétalos de rosas embebió el platillo con su pasión, pero además con el aroma y sabor de una flor que durante siglos ha deleitado a culturas gastronómicas milenarias como la persa y, discretamente, aportando una dosis de vitamina C y antioxidantes.

    No es la única con ese doble juego de belleza y sabor.

    La flor de azahar -esa que perfuma el tradicional Pan de Muerto mexicano y el Roscón de Reyes que se come en España y en varios países del Cono Sur- tiene también una larga historia culinaria. Comparte con la lavanda, popular entre los antiguos romanos y muy usada en la Inglaterra victoriana para galletas y tés, una virtud extra: la de ayudarnos a relajarnos.

    Y si de abolengo hablamos, el de la flor de calabaza, nativa de Mesoamérica, es excepcional: los registros arqueológicos muestran que la planta fue domesticada hace más de 10.000 años, siendo una de las primeras en cultivarse en todo el continente americano.

    Las culturas originarias ya las consumían, y tras la llegada de los españoles su cultivo se expandió por el mundo, integrándose tan profundamente en Europa que hoy es un ingrediente tradicional de la cocina italiana, donde se rellenan y se fríen como fiori di zucca.

    Consumir flores, como ves, no es nada nuevo, y aunque quizás no lo notes, lo haces con más frecuencia de lo que piensas: en la botánica, muchas verduras y especias cotidianas no son hojas ni raíces, sino inflorescencias (conjuntos de flores) o capullos que se cosechan justo antes de abrirse.

    El brócoli y la coliflor, por ejemplo, son enormes ramos densos cargados de miles de botones florales inmaduros. Si dejas un brócoli sin cosechar, comienza a estirarse y se convierte en un ramillete repleto de diminutas flores amarillas brillantes.

    La alcachofa, botánicamente, también es una flor: específicamente, el capullo o botón floral inmaduro que, si se deja crecer, se abre por completo y se transforma en una espectacular flor de color violeta o púrpura brillante.

    Primer plano de alcachofas (*Cynara cardunculus*) creciendo en un jardín, dos de ellas ya en flor, de color violeta con pétalos delgados. Aún se ven las hojas de la alcachofa.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Así son las alcachofas cuando se las deja seguir su curso.

    Las alcaparras también son los capullos o botones florales cerrados que, de no recolectarse, se abrirían para dar paso a una hermosa flor de pétalos blancos y largos filamentos morados. De esa flor nace un fruto (el alcaparrón), que también se consume.

    Y el clavo de olor que usas para aromatizar guisados o postres navideños es el botón floral seco del árbol del clavo, recolectado a mano justo cuando los capullos verdes cambian a un tono rojizo, antes de que abran sus pétalos, y luego secado al sol.

    Sin olvidar el azafrán, la especia más cara del mundo, que no es otra cosa que los estigmas de la flor Crocus sativus. Cada flor tiene únicamente tres filamentos de color rojo intenso, así que para conseguir un solo kilogramo de azafrán puro se necesita recolectar a mano los hilos de aproximadamente 150.000 flores.

    Pero hay otras que no dan lugar a la confusión y que, a diferencia de la rosa, la lavanda o la flor de azahar, están presentes en el día a día de diferentes regiones de Latinoamérica.

    He aquí algunas que quizás conoces, y otras que te puedes dar el gusto de conocer.

    Flor de Jamaica o Hibisco (Hibiscus sabdariffa)

    Hibisco en botón de color rojo y rosa intenso en primer plando, fondo borroso verde.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Originaria de África tropical, llegó a América durante la época colonial y encontró un nuevo hogar en las regiones cálidas del continente.

    Hoy es uno de los ingredientes florales más reconocibles de México y el Caribe, donde su cáliz rojo intenso se utiliza para preparar bebidas, infusiones y diversos platillos.

    Aunque suele llamarse “flor de Jamaica”, la parte que consumimos no son los pétalos de la flor abierta, sino el cáliz carnoso que protege al fruto.

    Seco o fresco, aporta un característico color rubí y un sabor ligeramente ácido, refrescante y afrutado, similar al de algunos frutos rojos.

    Además de su atractivo culinario, el cáliz contiene vitamina C, ácidos orgánicos, antocianinas y otros compuestos fenólicos con actividad antioxidante.

    Diversos estudios han investigado su potencial relación con la salud cardiovascular y el metabolismo, aunque los efectos observados dependen de la preparación y la cantidad consumida.

    Bugambilia (Bougainvillea spp.)

    Flores de bugambilia fucsia frente a pared de color amarillo quemado

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Bugambilia en México y Centroamérica, buganvilla en España, veranera en Colombia y buena parte del Caribe, trinitaria en Venezuela y las Antillas, Santa Rita en el Cono Sur, y papelillo en el norte de Perú.

    Como sea que la llames, esta planta originaria de Sudamérica, especialmente de Brasil, Perú y Bolivia, la Santa Rita no solo embellece muros y jardines con sus vibrantes colores: también es conocida por una infusión tradicional empleada para aliviar la tos.

    En la cocina se utilizan sus llamativas brácteas, unas estructuras similares a hojas de colores vivos que rodean las pequeñas flores blancas del centro. Tienen un sabor neutro, ligeramente dulce y floral, con un sutil toque amargo que las hace increíblemente versátiles.

    Con ellas se preparan bebidas refrescantes, como el agua de bugambilia mexicana, una infusión fría que, al añadirle limón, cambia de un tono morado a un llamativo rosa intenso gracias a que sus pigmentos naturales reaccionan a la acidez.

    También se utilizan para elaborar siropes de un espectacular color magenta para teñir margaritas, limonadas o panqueques, además de concentrados para repostería.

    Más allá de su uso culinario, estudios de laboratorio y en animales sugieren que sus compuestos fenólicos, flavonoides y otros metabolitos podrían tener actividad antioxidante, antiinflamatoria, antimicrobiana e incluso efectos relacionados con el control de la glucosa.

    Sin embargo, estos resultados son aún preliminares y no demuestran que el consumo de sus flores produzca esos beneficios en las personas.

    Nutricionalmente, las flores de Santa Rita son muy bajas en calorías y aportan pequeñas cantidades de fibra y minerales.

    Flor de izote (Yucca guatemalensis)

    Flores blancas de pétalos gruesos, en racimo con fondo verde de las hojas de la planta.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Considerada uno de los grandes tesoros culinarios de Centroamérica, forma parte desde hace siglos de la cocina tradicional de El Salvador -donde fue declarada Flor Nacional-, así como de Guatemala y el sur de México.

    Sus grandes flores blancas se escaldan o hierven brevemente para suavizar su característico amargor antes de incorporarlas a guisos, sopas, tamales o revueltas con huevo, tomate y cebolla.

    Su sabor recuerda al de la alcachofa o los espárragos tiernos, con un agradable toque ligeramente amargo.

    Nutricionalmente, son bajas en calorías y aportan pequeñas cantidades de fibra, proteínas y minerales como calcio, fósforo y potasio.

    También contienen compuestos fenólicos con actividad antioxidante, aunque hasta ahora no existen pruebas suficientes para afirmar que su consumo produzca beneficios específicos para la salud.

    La capuchina o mastuerzo (Tropaeolum majus)

    Dos flores de 5 pétalos de color rojo vibrante crecen entre hojas verdes.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Aunque no es un ingrediente de consumo masivo como una lechuga, dentro del mundo de las flores comestibles esta es una auténtica clásica.

    Originaria de los Andes de Perú, Bolivia y Ecuador, llegó a Europa en el siglo XVI, donde pronto conquistó tanto los jardines como la cocina.

    A diferencia de muchas flores comestibles, la capuchina no sabe dulce ni floral.

    Toda la planta -flores, hojas, botones florales e incluso las semillas verdes- es comestible y comparte un sabor fresco, picante y ligeramente mostazado, muy parecido al del berro o la rúcula.

    Las flores avivan ensaladas, sándwiches y mantequillas aromáticas, mientras que los botones y las semillas suelen encurtirse como un sustituto de las alcaparras.

    Nutricionalmente, destaca por su contenido de vitamina C, carotenoides y compuestos fenólicos con actividad antioxidante.

    También contiene glucosinolatos, las mismas sustancias presentes en el brócoli, la mostaza y otros vegetales de la familia de las coles, responsables tanto de su sabor picante como del interés científico por sus posibles efectos beneficiosos para la salud.

    Sin embargo, aunque estudios de laboratorio han descrito actividad antioxidante y antimicrobiana de algunos de estos compuestos, todavía no existen pruebas suficientes para atribuir beneficios específicos al consumo de la flor.

    Flor de plátano/banano (Musa spp.)

    Capullo color granate con una de las brácteas abiertas. Se alcanza a ver parte de una hoja de plátano y el fondo es verde.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Popular mundialmente por sus frutos, la planta del banano es mucho más aprovechable de lo que suele imaginarse.

    Originaria del sudeste asiático, llegó a América durante el intercambio entre continentes en el siglo XVI y, con el tiempo, se integró profundamente en las cocinas tropicales del Caribe y América Latina.

    Su gran inflorescencia púrpura o granate, conocida como flor de plátano o corazón de banana, también es comestible y se aprovecha tradicionalmente en diversas regiones tropicales.

    Las capas exteriores se retiran hasta llegar a los delicados floretes del interior, que se consumen crudos o cocinados en ensaladas, sopas, curries y salteados.

    Su sabor es suave, ligeramente vegetal y con un toque de amargor, mientras que su textura recuerda a la alcachofa y absorbe fácilmente los aromas de otros ingredientes.

    Nutricionalmente, es un alimento ligero, rico en agua y fibra, que aporta pequeñas cantidades de minerales y compuestos fenólicos con actividad antioxidante.

    Aunque se han estudiado algunos de sus compuestos por su potencial funcional, sus beneficios específicos para la salud aún no han sido demostrados en humanos.

    ¡Tantas otras!

    En el tintero se quedan muchísimas.

    Los coquetos pensamientos, que además de belleza le dan a un plato una nota fresca, entre verde y ligeramente dulce, casi como si una lechuga y una menta se hubieran puesto de acuerdo.

    Las hermosas violetas, con su sabor delicado y floral, que llevan siglos haciendo brillar postres y repostería fina, cristalizadas en azúcar sobre pasteles y bombones.

    La rústica borraja, de sabor sorprendentemente parecido al pepino, protagonista de ensaladas y sopas frías en el Mediterráneo.

    El aromático saúco, cuyas flores blancas perfuman siropes, cordiales y licores desde hace generaciones.

    Las pequeñas flores lila del cebollino aportan un toque suave a cebolla o ajo para coronar salsas y quesos frescos.

    O la flor de maguey -también llamada gualumbo-, que en el centro de México se saltea con cebolla y chile para convertirse en un guisado de sabor terroso y ligeramente amargo, primo lejano de la flor de calabaza.

    Y más, y más. Pero hay una advertencia que no puede faltar.

    Mesón con una canasta de flores comestibles en primer plano, y otros ingredientes alrededor, con la mano de una mujer que está preparando comida tomando algunas

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Existen cientos de especies de flores comestibles en el mundo, aunque solo unas pocas forman parte de la cocina tradicional o se cultivan con fines gastronómicos.

    Nunca consumas flores compradas en viveros o florerías.

    Esas plantas se cultivan para lucir bien en un florero, no para comerse, así que suelen recibir pesticidas, insecticidas y fungicidas agresivos que la planta absorbe por completo.

    Lo más seguro es recurrir a flores de tu propio huerto orgánico, a plantas de jardín que lleven varios meses sin ningún tratamiento químico, o bien comprarlas en mercados que las vendan específicamente para consumo.

    Las flores comestibles no son medicamentos, pero pueden aportar variedad, fibra, minerales y una amplia gama de compuestos vegetales bioactivos, como polifenoles y carotenoides.

    Incorporarlas ocasionalmente a la alimentación puede contribuir a aumentar la diversidad de nutrientes y sustancias protectoras presentes en la dieta.

    Así que la próxima vez que mires tu jardín, no pienses solo en lo bonito que se ve sino también en que quizás ahí puede estar el ingrediente ideal para realzar tu próxima cena.

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    Por qué existe el negocio del tráfico de placenta humana

    Ilustración de un feto unido por el cordón umbilical a una placenta.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Advertencia: Este artículo contiene imágenes explícitas de tejido humano.

    Una red sospechosa de traficar con placentas humanas procedentes de hospitales para fabricar inyecciones antienvejecimiento está bajo investigación en Pakistán.

    La Agencia Federal de Investigación (FIA) ha acusado a la red de comprar 200 kg de órganos a diversos hospitales cada mes.

    Según informó la FIA a BBC News Urdu, los secan y procesan antes de enviarlos al extranjero.

    Durante una redada a finales del mes pasado en Islamabad, la capital, las autoridades descubrieron 500 kg de lo que se cree que es placenta humana en una planta procesadora ilegal, lo que llevó al arresto de cinco personas.

    Las fotografías compartidas por la agencia muestran bandejas de placentas secas dispuestas en carritos dentro de una casa que, según afirma, fue “convertida en una instalación para almacenar y procesar placentas”.

    Una fotografía compartida por la Agencia Federal de Investigación de Pakistán muestra bandejas de placentas desecadas dispuestas en carritos con ruedas.

    Fuente de la imagen, FIA

    Pie de foto, En Pakistán, la extracción de órganos humanos con fines comerciales conlleva una pena de prisión de hasta 10 años.

    Los cinco sospechosos pagaron a hospitales de Islamabad y Rawalpindi unos US$2,90 por placenta, lo que habría sido imposible sin la complicidad de los administradores de los hospitales, según declaró Hina Kanwal, funcionaria de la Autoridad de Trasplante de Órganos Humanos de Pakistán, a BBC News Urdu.

    Según la FIA, iban a ser exportadas y transformadas en inyecciones antienvejecimiento, cada una de las cuales costaría US$2.530.

    Existe una gran demanda de placenta humana en cirugía estética, pero en Pakistán, comprarla o venderla es ilegal, explicó Kanwal.

    Las operaciones de la organización criminal se extienden a otras grandes ciudades, como Lahore y Peshawar, asegura la FIA. La agencia también investiga a funcionarios de inmigración, empresas de gestión de residuos y hospitales por posible complicidad.

    La FIA ya había tomado varias medidas contra el trasplante ilegal de órganos humanos, según declaró un funcionario a BBC News Urdu, pero este es el primer caso que involucra a una red internacional organizada que trafica con placenta humana.

    Por otra parte, funcionarios de la FIA en el Aeropuerto Internacional de Islamabad interceptaron 100 kg de placenta humana con destino a Vietnam, donde su uso en productos está prohibido, aunque sí se permite el uso de placenta animal.

    La FIA ha arrestado a un total de nueve personas sospechosas de estar implicadas en el tráfico de placenta humana; todas ellas permanecen bajo custodia.

    Una fotografía compartida por la Agencia Federal de Investigación de Pakistán muestra placentas apiladas en la esquina de una habitación.

    Fuente de la imagen, FIA

    Pie de foto, Durante la redada, se incautó placenta humana en diversas formas.

    Sadaf Tariq, ginecóloga pakistaní, afirma que existen normas estrictas que rigen la eliminación de la placenta, considerada “residuo médico altamente infeccioso”.

    Inmediatamente después del parto, se separa y se sella herméticamente en una bolsa amarilla para residuos biológicos peligrosos, marcada como que contiene placenta, según declaró a BBC News Urdu.

    “Luego se traslada desde la sala de partos o el quirófano a la cámara frigorífica central del hospital”, para evitar que se pudra y desprenda mal olor.

    Según Tariq, la placenta solo se puede almacenar durante un máximo de 24 horas.

    “Después de esto, todos los desechos patológicos, como la placenta, se eliminan mediante el procedimiento médico estándar de incineración”, explica.

    Uso en la medicina tradicional

    La placenta es un órgano temporal que se desarrolla en el útero durante el embarazo y que sustenta la vida del bebé en el útero.

    Conectada al bebé a través del cordón umbilical, le suministra oxígeno y nutrientes al tiempo que elimina los productos de desecho.

    En un parto natural, la placenta se expulsa a través del canal del parto poco después del nacimiento del bebé. Durante una cesárea, los médicos la extraen quirúrgicamente.

    Personal médico con equipos de protección individual (EPI) atiende a un bebé recién nacido.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Los ginecólogos advierten que las madres que consumen su propia placenta sin tratamiento pueden transmitir virus a sus bebés lactantes.

    Sin embargo, algunas personas creen que la placenta, rica en proteínas, hierro y grasas, también es nutritiva para los adultos. Los extractos placentarios se han utilizado en la medicina tradicional de muchas culturas durante siglos.

    Valorado actualmente en más de US$700 millones a nivel mundial, se espera que el comercio legal anual de placentas supere los US$1.400 millones en 2034, según la empresa de investigación de mercado estadounidense Polaris.

    Este crecimiento se debe, también según datos de misma empresa, a la creciente demanda de extractos de placenta de cerdo, oveja, caballo y humana.

    “La placenta no solo es fundamental en el embarazo, sino que también se ha convertido en una pieza clave en la medicina y la ciencia”, afirma Nitin Tambe, analista sénior de Polaris.

    “Desde la nutrición infantil hasta la inspiración de curas médicas e innovaciones en el ámbito de la belleza, su potencial sigue creciendo.”

    Una placenta humana semideshidratada con el cordón umbilical dibujando la silueta de un corazón; debajo hay un trozo de tela de color oscuro.

    Fuente de la imagen, Paola Tellez/Getty Images

    Pie de foto, No existe evidencia científica concluyente sobre la eficacia antienvejecimiento de la placenta humana.

    Aunque el propósito principal de la placenta es mantener la vida durante sus primeras etapas, irónicamente muchos de los productos derivados de estos extractos se dirigen a afecciones asociadas con el envejecimiento, entre ellas:

    • arrugas
    • pérdida de cabello
    • menopausia
    • esterilidad
    • artritis

    Pero la placenta, que contiene grandes cantidades de hormonas femeninas como el estrógeno y la progesterona, se utiliza en la preparación de muchos medicamentos, algunos de los cuales se utilizan para tratar la depresión posparto.

    También se ha utilizado en afecciones donde las terapias convencionales han tenido un éxito limitado, incluidos trastornos autoinmunes y neurológicos, como accidentes cerebrovasculares, fatiga crónica, Parkinson, esclerosis múltiple, distrofia muscular, así como enfermedades hepáticas, enfermedad de Crohn e incluso cáncer.

    “Las investigaciones también sugieren que resulta útil en medicamentos diseñados para aumentar los niveles de hierro y tratar la anemia posparto”, afirma Tariq.

    También se ha elaborado en forma de pastillas e inyecciones que, según algunos, pueden ayudar a la regeneración de los tejidos.

    “La capa interna de la placenta, en particular, es conocida por sus propiedades relacionadas al crecimiento [celular]. También se utiliza en el tratamiento de procedimientos quirúrgicos como heridas profundas, quemaduras graves, úlceras y lesiones oculares”, afirma Tariq.

    Sin embargo, la evidencia científica que respalda estas prácticas varía, al igual que las regulaciones en todo el mundo.

    Japan Bio Products (JBP) exporta cápsulas de placenta 100% en polvo como suplementos dietéticos a toda Asia; algunas son de placenta humana y otras provienen de placenta de cerdo o de caballo, según el mercado local.

    “Los asiáticos tienden a ser más receptivos a los productos derivados de la placenta, ya que algunos de ellos, como los chinos, tienen una larga tradición de consumo de placenta”, declaró Winston Ooi, director de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático de JBP, al sitio web de noticias NutraIngredients.

    “Gracias a la mayor disponibilidad de información en línea, las personas están más expuestas a los productos derivados de la placenta y la demanda está aumentando”.

    Comercio ilegal de China

    En China, a pesar de la prohibición de su venta comercial, la placenta humana fresca se sigue comercializando en mercados clandestinos y, disfrazada bajo diferentes nombres, en varias plataformas en línea.

    Un comerciante en línea declaró al periódico Global Times que el precio al que vende una sola placenta humana es más de US$50.

    “Podría bajar el precio [a US$40] si alguien compra más de una”, declaró al periódico controlado por el gobierno. “Compramos la materia prima a US$30 el kilogramo”.

    Según explicó el experto legal Zhang Bo al periódico, quienes eran detenidos solían ser multados con menos de cinco veces el monto de sus ganancias ilícitas. “Si la multa se elevara, por ejemplo, a 50 veces el monto de las ganancias ilícitas, los infractores podrían pensarlo dos veces antes de cometer su delito”, agregó.

    Yao, farmacéutico de medicina tradicional china en un hospital público de la provincia de Hunan, en el centro de China, declaró al Global Times: “En la antigua medicina tradicional china, la placenta humana se utilizaba principalmente para reforzar la inmunidad o para tratar el asma y la bronquitis”.

    La mano de una especialista en encapsulación de placenta retira las cápsulas terminadas, elaboradas con placenta seca en polvo, en el domicilio de una clienta en Kansas City, Estados Unidos.

    Fuente de la imagen, Tribune News Service via Getty Images

    Pie de foto, Algunas empresas de todo el mundo transforman la placenta humana en polvo y la ofrecen en cápsulas como un servicio para las nuevas mamás.

    Sin embargo, el doctor Huang Chengsheng, ginecólogo del Hospital Popular de Shanghái, declaró al periódico que también era “posible infectarse al consumir placentas insalubres”, que pueden contener virus como el VIH, la hepatitis B y la sífilis.

    Sin embargo, “muchas madres primerizas optan por llevarse la placenta a casa y comérsela”, en lugar de destruirla, añade el doctor Huang.

    Una madre primeriza declaró al periódico que tanto su madre como su suegra le habían preguntado si podían comerse su placenta. “No quiero que se la coman”, dijo al Global Times. “Es repugnante”.

    Otra mujer, también en Shanghái, declaró al periódico que había pagado unos US$7 a una tienda cercana al hospital para que procesaran su placenta, la convirtieran en polvo y la pusieran en cápsulas. “Era para mi suegro, que tiene mala salud”, añadió.

    Otra mujer, que ofrece el mismo servicio de entrega a domicilio en la provincia de Zhejiang, en el este de China, declaró al periódico que su negocio se había visto afectado por las restricciones a la publicidad en línea, “pero la demanda real sigue siendo fuerte”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

    línea gris

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  • Cómo operaba la red acusada de traficar con placentas humanas en Pakistán (y por qué existe un mercado para ellas)

    Cómo operaba la red acusada de traficar con placentas humanas en Pakistán (y por qué existe un mercado para ellas)

    Ilustración de un feto unido por el cordón umbilical a una placenta.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Advertencia: Este artículo contiene imágenes explícitas de tejido humano.

    Una red sospechosa de traficar con placentas humanas procedentes de hospitales para fabricar inyecciones antienvejecimiento está bajo investigación en Pakistán.

    La Agencia Federal de Investigación (FIA) ha acusado a la red de comprar 200 kg de órganos a diversos hospitales cada mes.

    Según informó la FIA a BBC News Urdu, los secan y procesan antes de enviarlos al extranjero.

    Durante una redada a finales del mes pasado en Islamabad, la capital, las autoridades descubrieron 500 kg de lo que se cree que es placenta humana en una planta procesadora ilegal, lo que llevó al arresto de cinco personas.

    Las fotografías compartidas por la agencia muestran bandejas de placentas secas dispuestas en carritos dentro de una casa que, según afirma, fue “convertida en una instalación para almacenar y procesar placentas”.

    Una fotografía compartida por la Agencia Federal de Investigación de Pakistán muestra bandejas de placentas desecadas dispuestas en carritos con ruedas.

    Fuente de la imagen, FIA

    Pie de foto, En Pakistán, la extracción de órganos humanos con fines comerciales conlleva una pena de prisión de hasta 10 años.

    Los cinco sospechosos pagaron a hospitales de Islamabad y Rawalpindi unos US$2,90 por placenta, lo que habría sido imposible sin la complicidad de los administradores de los hospitales, según declaró Hina Kanwal, funcionaria de la Autoridad de Trasplante de Órganos Humanos de Pakistán, a BBC News Urdu.

    Según la FIA, iban a ser exportadas y transformadas en inyecciones antienvejecimiento, cada una de las cuales costaría US$2.530.

    Existe una gran demanda de placenta humana en cirugía estética, pero en Pakistán, comprarla o venderla es ilegal, explicó Kanwal.

    Las operaciones de la organización criminal se extienden a otras grandes ciudades, como Lahore y Peshawar, asegura la FIA. La agencia también investiga a funcionarios de inmigración, empresas de gestión de residuos y hospitales por posible complicidad.

    La FIA ya había tomado varias medidas contra el trasplante ilegal de órganos humanos, según declaró un funcionario a BBC News Urdu, pero este es el primer caso que involucra a una red internacional organizada que trafica con placenta humana.

    Por otra parte, funcionarios de la FIA en el Aeropuerto Internacional de Islamabad interceptaron 100 kg de placenta humana con destino a Vietnam, donde su uso en productos está prohibido, aunque sí se permite el uso de placenta animal.

    La FIA ha arrestado a un total de nueve personas sospechosas de estar implicadas en el tráfico de placenta humana; todas ellas permanecen bajo custodia.

    Una fotografía compartida por la Agencia Federal de Investigación de Pakistán muestra placentas apiladas en la esquina de una habitación.

    Fuente de la imagen, FIA

    Pie de foto, Durante la redada, se incautó placenta humana en diversas formas.

    Sadaf Tariq, ginecóloga pakistaní, afirma que existen normas estrictas que rigen la eliminación de la placenta, considerada “residuo médico altamente infeccioso”.

    Inmediatamente después del parto, se separa y se sella herméticamente en una bolsa amarilla para residuos biológicos peligrosos, marcada como que contiene placenta, según declaró a BBC News Urdu.

    “Luego se traslada desde la sala de partos o el quirófano a la cámara frigorífica central del hospital”, para evitar que se pudra y desprenda mal olor.

    Según Tariq, la placenta solo se puede almacenar durante un máximo de 24 horas.

    “Después de esto, todos los desechos patológicos, como la placenta, se eliminan mediante el procedimiento médico estándar de incineración”, explica.

    Uso en la medicina tradicional

    La placenta es un órgano temporal que se desarrolla en el útero durante el embarazo y que sustenta la vida del bebé en el útero.

    Conectada al bebé a través del cordón umbilical, le suministra oxígeno y nutrientes al tiempo que elimina los productos de desecho.

    En un parto natural, la placenta se expulsa a través del canal del parto poco después del nacimiento del bebé. Durante una cesárea, los médicos la extraen quirúrgicamente.

    Personal médico con equipos de protección individual (EPI) atiende a un bebé recién nacido.

    Fuente de la imagen, Getty Images

    Pie de foto, Los ginecólogos advierten que las madres que consumen su propia placenta sin tratamiento pueden transmitir virus a sus bebés lactantes.

    Sin embargo, algunas personas creen que la placenta, rica en proteínas, hierro y grasas, también es nutritiva para los adultos. Los extractos placentarios se han utilizado en la medicina tradicional de muchas culturas durante siglos.

    Valorado actualmente en más de US$700 millones a nivel mundial, se espera que el comercio legal anual de placentas supere los US$1.400 millones en 2034, según la empresa de investigación de mercado estadounidense Polaris.

    Este crecimiento se debe, también según datos de misma empresa, a la creciente demanda de extractos de placenta de cerdo, oveja, caballo y humana.

    “La placenta no solo es fundamental en el embarazo, sino que también se ha convertido en una pieza clave en la medicina y la ciencia”, afirma Nitin Tambe, analista sénior de Polaris.

    “Desde la nutrición infantil hasta la inspiración de curas médicas e innovaciones en el ámbito de la belleza, su potencial sigue creciendo.”

    Una placenta humana semideshidratada con el cordón umbilical dibujando la silueta de un corazón; debajo hay un trozo de tela de color oscuro.

    Fuente de la imagen, Paola Tellez/Getty Images

    Pie de foto, No existe evidencia científica concluyente sobre la eficacia antienvejecimiento de la placenta humana.

    Aunque el propósito principal de la placenta es mantener la vida durante sus primeras etapas, irónicamente muchos de los productos derivados de estos extractos se dirigen a afecciones asociadas con el envejecimiento, entre ellas:

    • arrugas
    • pérdida de cabello
    • menopausia
    • esterilidad
    • artritis

    Pero la placenta, que contiene grandes cantidades de hormonas femeninas como el estrógeno y la progesterona, se utiliza en la preparación de muchos medicamentos, algunos de los cuales se utilizan para tratar la depresión posparto.

    También se ha utilizado en afecciones donde las terapias convencionales han tenido un éxito limitado, incluidos trastornos autoinmunes y neurológicos, como accidentes cerebrovasculares, fatiga crónica, Parkinson, esclerosis múltiple, distrofia muscular, así como enfermedades hepáticas, enfermedad de Crohn e incluso cáncer.

    “Las investigaciones también sugieren que resulta útil en medicamentos diseñados para aumentar los niveles de hierro y tratar la anemia posparto”, afirma Tariq.

    También se ha elaborado en forma de pastillas e inyecciones que, según algunos, pueden ayudar a la regeneración de los tejidos.

    “La capa interna de la placenta, en particular, es conocida por sus propiedades relacionadas al crecimiento [celular]. También se utiliza en el tratamiento de procedimientos quirúrgicos como heridas profundas, quemaduras graves, úlceras y lesiones oculares”, afirma Tariq.

    Sin embargo, la evidencia científica que respalda estas prácticas varía, al igual que las regulaciones en todo el mundo.

    Japan Bio Products (JBP) exporta cápsulas de placenta 100% en polvo como suplementos dietéticos a toda Asia; algunas son de placenta humana y otras provienen de placenta de cerdo o de caballo, según el mercado local.

    “Los asiáticos tienden a ser más receptivos a los productos derivados de la placenta, ya que algunos de ellos, como los chinos, tienen una larga tradición de consumo de placenta”, declaró Winston Ooi, director de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático de JBP, al sitio web de noticias NutraIngredients.

    “Gracias a la mayor disponibilidad de información en línea, las personas están más expuestas a los productos derivados de la placenta y la demanda está aumentando”.

    Comercio ilegal de China

    En China, a pesar de la prohibición de su venta comercial, la placenta humana fresca se sigue comercializando en mercados clandestinos y, disfrazada bajo diferentes nombres, en varias plataformas en línea.

    Un comerciante en línea declaró al periódico Global Times que el precio al que vende una sola placenta humana es más de US$50.

    “Podría bajar el precio [a US$40] si alguien compra más de una”, declaró al periódico controlado por el gobierno. “Compramos la materia prima a US$30 el kilogramo”.

    Según explicó el experto legal Zhang Bo al periódico, quienes eran detenidos solían ser multados con menos de cinco veces el monto de sus ganancias ilícitas. “Si la multa se elevara, por ejemplo, a 50 veces el monto de las ganancias ilícitas, los infractores podrían pensarlo dos veces antes de cometer su delito”, agregó.

    Yao, farmacéutico de medicina tradicional china en un hospital público de la provincia de Hunan, en el centro de China, declaró al Global Times: “En la antigua medicina tradicional china, la placenta humana se utilizaba principalmente para reforzar la inmunidad o para tratar el asma y la bronquitis”.

    La mano de una especialista en encapsulación de placenta retira las cápsulas terminadas, elaboradas con placenta seca en polvo, en el domicilio de una clienta en Kansas City, Estados Unidos.

    Fuente de la imagen, Tribune News Service via Getty Images

    Pie de foto, Algunas empresas de todo el mundo transforman la placenta humana en polvo y la ofrecen en cápsulas como un servicio para las nuevas mamás.

    Sin embargo, el doctor Huang Chengsheng, ginecólogo del Hospital Popular de Shanghái, declaró al periódico que también era “posible infectarse al consumir placentas insalubres”, que pueden contener virus como el VIH, la hepatitis B y la sífilis.

    Sin embargo, “muchas madres primerizas optan por llevarse la placenta a casa y comérsela”, en lugar de destruirla, añade el doctor Huang.

    Una madre primeriza declaró al periódico que tanto su madre como su suegra le habían preguntado si podían comerse su placenta. “No quiero que se la coman”, dijo al Global Times. “Es repugnante”.

    Otra mujer, también en Shanghái, declaró al periódico que había pagado unos US$7 a una tienda cercana al hospital para que procesaran su placenta, la convirtieran en polvo y la pusieran en cápsulas. “Era para mi suegro, que tiene mala salud”, añadió.

    Otra mujer, que ofrece el mismo servicio de entrega a domicilio en la provincia de Zhejiang, en el este de China, declaró al periódico que su negocio se había visto afectado por las restricciones a la publicidad en línea, “pero la demanda real sigue siendo fuerte”.

    Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

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