Petro, el primer jefe de Estado en reunirse con Delcy Rodríguez en Venezuela después de Maduro

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, lo intentarán por segunda vez. Los dos mandatarios tienen previsto verse este viernes, al mediodía local, en Caracas, según anunció el propio mandatario colombiano. Este será el primer encuentro oficial de un jefe de Estado en la Venezuela sin Nicolás Maduro y un paso más en la consolidación de Rodríguez en el poder.

Delegaciones de alto nivel de los dos países están reunidas desde la mañana de este jueves, y Miraflores confirmó la cita presidencial esa misma noche. Hasta entonces había dudas, pues un antecedente pesaba: en marzo, el encuentro entre ambos pactado en Cúcuta, del lado colombiano de la frontera, se canceló a última hora por decisión de Caracas, que invocó motivos de “fuerza mayor” mientras la prensa aguardaba en la frontera.

Colombia ha manifestado su interés en entrar al negocio eléctrico venezolano —pieza clave para la reactivación petrolera que Estados Unidos quiere apuntalar— y también ha insistido en la reapertura del gasoducto binacional Antonio Ricaurte, con el trasfondo de la rápida disminución de la producción de gas natural en el país. Las relaciones económicas entre los dos países, suspendidas por el antecesor de Petro y reactivadas con su llegada en 2022, aún palidecen frente a la importancia que tuvieron a fines del siglo pasado, pero de ambos lados hay intereses en revivirlas para empujar las economías de los dos países.

Pese a ello, en la agenda del viernes, Petro adelantó que el foco será otro: la seguridad. La frontera entre los dos países se extiende por más de 2.000 kilómetros, y la mirada está puesta, en particular, en la zona montañosa y selvática del Catatumbo: tiene una de las mayores extensiones de cultivos de coca en Colombia y es escenario de un conflicto armado entre las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las extintas FARC, que ha desplazado a decenas de miles de personas. “El tema es de seguridad y de un plan conjunto”, afirmó el presidente colombiano. Y anticipó el pilar sobre el que pretende construirlo: el fortalecimiento de la inteligencia binacional. “Si no hay inteligencia, las bombas caen donde no es; si los disparos se dan sin inteligencia, terminan matando a la gente, como ya ha pasado en Colombia”.

Del lado venezolano, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, desplegó a finales de 2024 la Operación Relámpago del Catatumbo contra bandas de narcotraficantes. En las redadas policiales y militares fueron apresados alcaldes opositores, jueces y fiscales supuestamente involucrados en actividades ilegales. Entonces, el dirigente chavista vinculó las agrupaciones criminales instaladas en la zona con la “derecha colombo-venezolana”. “Están implicados Iván Duque y Álvaro Uribe Vélez [expresidentes colombianos de derecha] con María Corina Machado [opositora venezolana] a través del financiamiento de campañas electorales por recursos del narcotráfico”, dijo Cabello sin ninguna prueba.

Aun con el tropiezo de Cúcuta, las relaciones —rotas durante los años más duros del madurismo— no se resintieron. Al día siguiente, varios funcionarios de Petro viajaron a Venezuela, entre ellos la canciller y los ministros de Defensa, Comercio y Minas y Energía. De esa cita salió el anuncio de que la comisión binacional se reuniría este jueves y viernes, inicialmente en Maracaibo. Después, la sede cambió a Caracas, como contó el propio Petro la semana pasada en España. “Si Mahoma no viene a mí, yo voy a la montaña. Y entonces voy a Caracas”, dijo a este diario.

En ese mismo viaje, durante una entrevista con RTVE y la agencia EFE, el mandatario colombiano dejó sobre la mesa su receta para destrabar el futuro de Venezuela: un cogobierno entre el chavismo y la oposición durante “uno o dos años” que, a su juicio, abriría paso a unas “elecciones libres de verdad”. “Tienen que cogobernar un tiempo para darse confianza”, dijo. Esa propuesta no figura en los planes de Miraflores y el Gobierno de Delcy Rodríguez la recibió con silencio. Petro marcó distancia con el Gobierno Maduro luego de las elecciones de julio de 2024, cuando el opositor Edmundo López se declaró ganador y reveló las actas que demostraban las votaciones a su favor. Maduro negó ese resultado, pero nunca mostró documentos similares, como los que pidió, entre otros, Petro.

En la misma conversación en Barcelona, Petro deslizó otro de sus posicionamientos, que incomodó a la opositora Machado, también de gira en España esos días. Existe, aseguró Petro, “un gran temor” en el pueblo venezolano ante la posibilidad de una “vendetta política” si regresa la opositora y premio Nobel de la Paz.

La delegación colombiana ha comenzado a llegar a Venezuela a principios de esta semana. Viajaron 83 miembros del Gobierno Petro, que se han reunido en comisiones técnicas con cerca de un centenar de funcionarios venezolanos. Los temas prioritarios han sido fronterizos, migratorios y consulares; educación y cultura; cooperación energética y de riesgos, seguridad alimentaria; y comercio, industria y turismo.

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