En un pequeño y apacible pueblo del sur de Chile llamado Loncoche, de unos 25.000 habitantes, se ha producido un crimen que ha dejado conmocionado a la zona y al país entero. Una joven de 17 años habría encargado el asesinato de su propia madre, Carmen Barrera Rantul, de 53 años, que se oponía a la relación amorosa que sostenía con un compañero de colegio de su misma edad. De acuerdo a los primeros antecedentes entregados por la Fiscalía, ambos contactaron a un amigo para matar a la mujer, por lo que ofrecieron un pago de 60.000 pesos chilenos (unos 67 dólares). Los tres implicados, ahora detenidos, eran compañeros de curso. La víctima fue hallada el pasado lunes por un familiar. El cadáver tenía 80 heridas por arma blanca (un cuchillo) y múltiples fracturas. La de mayor gravedad era en el cuello.
“La labor desarrollada por la Brigada de Homicidios en coordinación con la Fiscalía Local de Loncoche permitieron identificar a las personas que tendrían participación en estos hechos”, explicó el fiscal regional, Roberto Garrido, tras las detenciones este martes por la noche. El jefe de la Brigada de Homicidios de Temuco, el subprefecto Sergio Alarcón, entregó más detalles: “La hija de la víctima se habría concertado y planificado junto a su pareja a fin de darle muerte a esta persona. Es así que se contactaron con un tercer imputado, quien le ofreció un pago de 60.000 pesos para efectos de cometer el delito”, explicó el policía sobre este crimen ocurrido en Loncoche, al sur de la capital regional Temuco.
El cuerpo de la víctima fue hallada en su vivienda de calle República con Porvenir. Ha trascendido que el tercer detenido, el amigo de la pareja, también de 17 años, es el autor material del asesinato y quien habría recibido el pago.
El fiscal Garrido aseguró que habían conflictos familiares entre la madre y la hija. “Incluso, la oposición de la víctima a la relación sentimental que tendría su hija con su pololo”, dijo el investigador. Fue la razón que la habría motivado a encargar el crimen y a dejar abierta una de las ventanas de la vivienda, donde ambas vivían, para que entrara el asesino material. La propinó 80 heridas y la fracturó en reiteradas oportunidades.
Hubo testigos que vieron al adolescente salir de la casa con manchas de sangre en su rostro y ropa, lo que fue advertido a las autoridades. “Posteriormente al hecho, hay una gran cantidad de antecedentes que se indican a estas personas como partícipe de los hechos, no solo registros de video, sino que también algunos testimonios”, dijo el fiscal. “Se trata de un sicariato. Las imputaciones que se pueden hacer en este caso son homicidio calificado respecto de los dos varones adolescentes, y de parricidio respecto de la hija de la víctima. Hay varias circunstancias que pueden calificar esta conducta como homicidio calificado”, ahondó el fiscal.
Este miércoles se realizará el control de detención de los tres adolescentes. El Ministerio Público solicitará la extensión del arresto para reunir mayores antecedentes antes de la formalización. La Fiscalía de La Araucanía solicitará la internación provisoria de los tres imputados, que -por tratarse de menores de edad- arriesgan hasta 10 años de cárcel.

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