Lidl ha comenzado a probar en Alemania un camión eléctrico autónomo impulsado por inteligencia artificial que circula por carretera pública sin conductor ni operador de seguridad a bordo. El vehículo, desarrollado por la tecnológica sueca Einride, realiza una ruta logística definida entre las instalaciones de la cadena de supermercados y una tienda cercana. La operación supone un nuevo paso en la automatización del transporte de mercancías, aunque su autonomía está restringida a las zonas y condiciones expresamente autorizadas.
El proyecto se desarrolla en Edermünde, en el estado alemán de Hesse, cerca de Kassel, y utiliza un vehículo clasificado con autonomía SAE de nivel 4. Esta categoría permite que el sistema se encargue por completo de la conducción dentro de un entorno operativo previamente delimitado, sin necesidad de una persona al volante. Su circulación ha recibido el permiso de la Autoridad Federal del Transporte Motorizado de Alemania, por lo que el ensayo abandona los recintos cerrados y pasa a convivir con el tráfico habitual.
La primera fase se ha diseñado deliberadamente alrededor de un recorrido sencillo: el camión autónomo de Lidl transporta mercancías desde el centro administrativo y de distribución de la compañía hasta un establecimiento próximo. Durante los cuatro meses previstos para esta prueba, el vehículo podrá efectuar hasta tres desplazamientos diarios. Lidl y Einride emplearán este periodo para comprobar cómo encaja la conducción automatizada en una operación logística real y qué margen existe para ampliar posteriormente el servicio.
Un camión capaz de transportar 15 europalés
Las dimensiones de la operación permiten trasladar hasta 15 europalés por viaje, una capacidad con la que las compañías calculan que podrán mover más de 3.000 palés durante los cuatro meses del proyecto. El vehículo se encargará de las entregas de productos secos correspondientes a esta ruta concreta, combinando dos tecnologías que están ganando peso en la logística: la propulsión eléctrica y la conducción autónoma. Al prescindir de un motor de combustión, tampoco genera emisiones directas durante sus desplazamientos.
Buena parte de su funcionamiento descansa sobre sistemas de inteligencia artificial y tecnologías destinadas a interpretar continuamente el entorno. Según Einride, la plataforma puede procesar más de 5,2 millones de datos por segundo para detectar objetos, analizar las condiciones de circulación y mantenerse dentro del recorrido establecido. Esa capacidad de procesamiento permite que el camión tome las decisiones necesarias para desplazarse sin una persona dentro, aunque siempre dentro de los límites y escenarios para los que ha obtenido autorización.
Si esta primera experiencia ofrece los resultados previstos, Lidl y Einride contemplan incorporar varias paradas dentro de una misma ruta mediante un modelo logístico conocido como Milk Run. La tecnología también podría aplicarse posteriormente a otras operaciones del grupo Schwarz, matriz de Lidl. Las compañías plantean la automatización como una herramienta para aumentar la eficiencia del transporte y responder a la escasez de conductores, pero el proyecto sigue limitado por ahora a un recorrido concreto y servirá para medir hasta dónde puede llegar este modelo de reparto autónomo en condiciones reales.
Lidl ha comenzado a probar en Alemania un camión eléctrico autónomo impulsado por inteligencia artificial que circula por carretera pública sin conductor ni operador de seguridad a bordo. El vehículo, desarrollado por la tecnológica sueca Einride, realiza una ruta logística definida entre las instalaciones de la cadena de supermercados y una tienda cercana. La operación supone un nuevo paso en la automatización del transporte de mercancías, aunque su autonomía está restringida a las zonas y condiciones expresamente autorizadas.

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