Las incógnitas sobre una explosión sin resolver y un presunto ataque de la CIA

Una explosión de una camioneta, en Tecámac, en el Estado de México, el pasado 28 de marzo, se ha convertido en un nuevo asunto de Estado para el Gobierno de México. Principalmente, por la incertidumbre sobre el intervencionismo estadounidense en materia de seguridad en el país. Un reporte de CNN dio a conocer este martes que en el siniestro murieron Francisco Beltrán, alias El Payín, y Humberto Rangel Muñoz, de 50 y 31 años, respectivamente, ambos presuntamente vinculados al Cartel de Sinaloa. Sin embargo, la cadena estadounidense afirma que este hecho no fue un accidente y que la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) estuvo involucrada en lo que en realidad habría sido un ataque como parte de una operación encubierta. Tanto las autoridades en Washington como en Palacio Nacional, y en el ente mexiquense, han tratado de colocar paños fríos y han salido a desmentirla. Mientras que la CIA ha tachado el reportaje de “morboso”.

Los hechos se remontan a finales de marzo. En un video difundido en redes sociales, se ve cómo una camioneta negra, de la marca Toyota, explota y el conductor pierde el control, lo que ocasiona que invada el sentido contrario de la vialidad. La detonación del vehículo quedó grabada por la cámara de un chofer que circulaba en el mismo tramo cuando ocurrió el hecho. Cuando los elementos de seguridad estatales mexiquenses y federales procedieron a la inspección del automóvil, pudieron constatar que su cabina y puertas quedaron destruidas.

El ataque, según dio a conocer en su momento la Fiscalía del Estado de México, ocurrió en la carretera federal entre México y Pachuca, a la altura de Haciendas del Bosque, en Tecámac. La camioneta, según el reporte de las autoridades, presuntamente inició su recorrido en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), cuando Rangel recogió a Beltrán de la terminal aérea.

De manera preliminar, el Ministerio Público mexiquense, según dieron a conocer medios locales, precisó que el explosivo se encontraba dentro de la cabina y les estalló. Asimismo, dijeron que no había indicios de que alguien hubiera arrojado o colocado el artefacto. Esta primera información se dio a conocer el pasado 31 de marzo y, desde entonces, no se han revelado más avances sobre el caso.

Algunas filtraciones dadas a conocer por la prensa local han publicado, citando a fuentes extraoficiales y cercanas al caso, que el explosivo sí fue colocado y pudo haberse tratado de una granada, aunque los peritajes no han confirmado este dato o cómo fue que se activó el dispositivo. De acuerdo con el medio Aristegui Noticias, los primeros indicios que dio a conocer la Fiscalía mexiquense señalaron la existencia de los explosivos al interior de la camioneta, pero que se descartaba que se tratara de un coche bomba.

El medio estadounidense incidió sobre este mismo punto, señalando en su reportaje que “un artefacto explosivo había sido ocultado dentro del vehículo”, citando a la Fiscalía mexiquense. El Ministerio Público del Estado de México, a través de una publicación en la red social X, ha rechazado “de manera contundente” las afirmaciones de CNN, en el sentido de que haya sido informado de que “un artefacto explosivo había sido ocultado dentro del vehículo”.

Otra duda que sigue sobrevolando es el presunto vínculo de Francisco Beltrán con el Cartel de Sinaloa. Según estas mismas fuentes, las pesquisas tratan de unir los cabos para determinar si El Payín tiene algún parentesco con la organización criminal de los Beltrán Leyva, una de las facciones liderada por los hermanos Marcos Arturo, Alfredo, Carlos y Héctor en Badiraguato. Otras versiones de medios locales han mencionado que era lugarteniente de Héctor Manuel Avendaño Ojeda, alias El Meño, exoperador financiero y logístico de alto nivel del bando de Ismael El Mayo Zambada, quien fue extraditado en julio de 2025 a EE UU.

“La Fiscalía mantiene en curso una indagatoria en relación con los hechos ocurridos el 28 de marzo de 2026, donde se reportaron dos víctimas mortales, sin que hasta el momento exista una conclusión sobre las causas y circunstancias que propiciaron su deceso”, complementa el comunicado.

En su historia, CNN afirma que las autoridades mexicanas han mantenido un extremo hermetismo en torno a la explosión, pero que “múltiples fuentes” les dijeron que el ataque fue un asesinato selectivo, facilitado por agentes operativos de la CIA. Liza Lyons, portavoz de la agencia de inteligencia estadounidense, también ha salido a desmentir la información a través de X: “Esto es una información falsa y sensacionalista que no sirve para nada más que como una campaña de relaciones públicas para los carteles y pone en riesgo la vida de los estadounidenses”.

En una nueva actualización del reportaje, CNN afirma que, antes de la publicación de su texto, consultó a la CIA y le presentó detalles sobre esta historia, por la cual declinaron dar comentarios y “sin especificar los aspectos del reporte que considera falsos”.

Este mismo martes por la tarde, The New York Times se sumó a la polémica y matizó que agentes de la CIA no estuvieron presentes en el lugar del supuesto atentado con coche bomba, pero sí participaron en él. “La CIA proporcionó inteligencia y apoyo para la planificación de una operación reciente contra un miembro de un cartel dentro de México”, señala su publicación.

Ante el revuelo de la información, el secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, salió al paso de la investigación de CNN y rechazó sus afirmaciones. Ha asegurado que la colaboración con Estados Unidos se da en términos de intercambio de inteligencia y coordinación institucional. “El Gobierno de México rechaza categóricamente cualquier versión que pretenda normalizar, justificar o sugerir la existencia de operaciones letales, encubiertas o unilaterales de agencias extranjeras en territorio nacional”, ha dicho a través de X. “En México, las acciones operativas corresponden exclusivamente a las autoridades mexicanas competentes”, ha añadido.

La presidenta Claudia Sheinbaum también se ha referido al tema durante su conferencia matutina de este miércoles, tachando la historia de CNN y The New York Times de “sensacionalista” y de ser una “ficción del tamaño del universo” que busca erosionar las relaciones entre México y Estados Unidos.

Ioan Grillo, periodista y escritor inglés que ha dedicado sus últimos 24 años a documentar las dinámicas del crimen en Norteamérica, afirma, en su último artículo, que varios exagentes federales le han dicho que la implicación de la CIA en un atentado con coche bomba parecía plausible, “sobre todo teniendo en cuenta cómo el presidente Donald Trump ha intensificado la guerra contra las drogas, con ataques con misiles contra barcos que transportan cocaína. La CIA sin duda sabe cómo colocar un coche bomba y detonarlo en la carretera”, detalla un fragmento de su texto.

Este nuevo frente para Palacio Nacional se suma a un momento en el que las relaciones diplomáticas entre México y Estados Unidos están en tensión máxima, debido a la acusación de Washington y pedido de extradición contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa bajo licencia, acusado de vínculos con el narcotráfico. También por las reiteradas amenazas de Trump de intervenir en el país contra el crimen organizado, que ha vuelto a repetir hace apenas una semana. Así como por la reciente intervención de EE UU en México que quedó al descubierto tras la muerte en un accidente automovilístico de dos oficiales de la CIA que habían participado en el desmantelamiento de un narcolaboratorio en Chihuahua.

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