La inflación de mayo en Colombia repunta y cristaliza la tendencia alcista

Los precios de los bienes y servicios en Colombia aceleran su camino ascendente. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publicó al caer la tarde de este viernes el dato de inflación de mayo, que se ubica en 5,84% anual —79 puntos básicos más que en mayo de 2025—, y es el tercer mes seguido en que la inflación anual sube respecto al dato anterior. “Es la cifra más alta desde agosto de 2024”, señaló la directora de la entidad, Piedad Urdinola en una rueda de prensa. La variación mensual fue de 0,47 puntos porcentuales y el acumulado de los primeros cinco meses del año llega a 4,36%, según el boletín técnico del DANE.

El dato quedó por debajo de las previsiones del mercado. Según la encuesta mensual de Citi, el promedio de analistas anticipaba una inflación anual de 5,9% para mayo. El panorama a mediano plazo apunta a mayores presiones: la encuesta mensual de expectativas del Banco de la República, realizada entre el 11 y el 13 de mayo con 43 entidades, proyecta que la inflación cierre 2026 en 6,47%, más del doble de la meta del 3%, y de la que Colombia ha estado fuera durante más de cinco años.

El encarecimiento mensual lo lideraron los servicios públicos: la división de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles subió 0,86% en el mes —la más alta de toda la canasta—, impulsada por el agua (2,38%), el alcantarillado (2,66%) y la electricidad (1,04%). El transporte aportó 0,61% mensual, jalado por los combustibles para vehículos (2,34%). Los restaurantes y hoteles contribuyeron con 0,38%. La única división que bajó fue la de alimentos y bebidas no alcohólicas, con una caída mensual de 0,02% —la primera en lo que va del año—, gracias al desplome del tomate (-13,36%) y las naranjas (-6,36%).

Los factores que han empujado los precios desde enero siguen activos. La división de restaurantes y hoteles acumula una variación anual de 9,62% —la más alta de toda la canasta— y refleja el alza del salario mínimo, que según Laura Clavijo, directora de investigaciones de Bancolombia, solo se ha transmitido en un 25% a los precios generales de la economía. La salud es el segundo rubro que más se encarece en un año, con una variación del 8,35%. En la mesa, la carne de res acumula un encarecimiento anual de 13,96%, las frutas frescas un 19,91% y las papas un 36,8% en lo que va de 2026.

Ante el repunte de precios, el Banco de la República —en tensiones con el Ejecutivo de Gustavo Petro— ha subido la tasa de interés 200 puntos básicos en lo que va de año, hasta el 11,25%. Solo en la última reunión de abril la Junta optó, unánimemente, por una pausa (la próxima decisión se tomará el 30 de junio). Para Andrés Giraldo, profesor del Departamento de Economía de la Universidad Javeriana, el dato de hoy no significa que la política monetaria haya fallado. “No podemos juzgar la efectividad de las subidas de tasa de interés hoy, porque sus impactos son el resultado de decisiones tomadas hace nueve o 12 meses”, explica.

Las alzas que ejecutó el Banco de la República entre enero y febrero solo se verán reflejadas en los precios hacia el último trimestre del año. Lo que sí anticipa el académico es que el Banco retomará el ciclo alcista en la reunión del 30 de junio: “Dados estos datos, creo que se va a presentar un aumento de entre 50 y 75 puntos básicos”, apunta. Con todo, aunque se reclama asepsia en los análisis económicos, las previsiones sobre el precio del dinero se han politizado en los últimos días.

Los resultados de la primera vuelta presidencial del domingo —con Abelardo De la Espriella superando de forma sorpresiva a Iván Cepeda— desataron un rally en los activos colombianos y empujaron a los mercados a revisar a la baja sus expectativas de precio del dinero. Alejandro Rojas, analista del Banco de Bogotá, explica que los contratos con los que los inversores se cubren de movimientos futuros en las tasas de interés —conocidos como swaps IBR— pasaron en cuestión de días de anticipar una tasa máxima del 13,25% a una cercana al 13% para finales de este año. “Los agentes [del mercado] esperan que, en un eventual cambio de gobierno, los ajustes del salario mínimo sean más acordes a la evolución de las variables económicas. De ser así, llevaría a menores presiones inflacionarias”, explica.

Giraldo matiza el optimismo que despertaron los resultados electorales. “La reacción favorable del mercado la vemos sobre la tasa de cambio y sobre las tasas de deuda pública, pero no todavía sobre inflación”, advierte. El mercado, dice, no ha descontado completamente que las políticas económicas del gobierno Petro vayan a cambiar antes del 7 de agosto, y la presión sobre los precios continúa.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *