La inflación de abril en Colombia sube al 5,68%

El dato de inflación que ha publicado este jueves el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) complica el argumento del Gobierno de Gustavo Petro para que el Banco de la República rebaje las tasas de interés. La inflación de abril llegó hasta el 5,68% anual, “el nivel más alto desde septiembre de 2024”, comentó la directora del DANE, Piedad Urdinola. El dato de este viernes le cierra el espacio político al Ejecutivo para insistir en una bajada del costo del dinero que fluye en el sistema financiero de Colombia. Así, el encarecimiento ha avanzado a un ritmo mayor que el que preveía el promedio de la encuesta mensual de Citi a diversos analistas.

Los precios han acelerado durante el año a cuenta del rubro de servicios. Los restaurantes, el transporte urbano, el servicio doméstico, los arriendos: todos se han encarecido durante los últimos meses. En marzo, las comidas fuera del hogar subieron casi un 10% anual; el servicio doméstico, más de 13%; el transporte urbano, casi 11% en el mismo periodo. El rubro de restaurantes y hoteles —que acelera en los últimos tres meses— aportó el mayor empuje individual a la inflación anual de toda la canasta en dicho mes. El dato de este jueves muestra que la fuerza inflacionaria de ese rubro se moderó ligeramente en abril (0,34%). “El efecto de la indexación del salario mínimo continúa siendo elevado respecto a lo que sería deseable para lograr una normalización más rápida de la inflación”, advierte Laura Clavijo, directora de investigaciones económicas de Bancolombia, la institución que tenía la previsión más alta del consenso para abril (5,74%). Según sus cálculos, el alza del salario mínimo ya se ha transmitido en un 25% a los precios de la economía.

A ese cuadro se sumó el mes pasado un ingrediente que rasga el bolsillo: el 1 de abril, el galón de gasolina subió 375 pesos, revirtiendo dos rebajas consecutivas que sumaron en total 1.000 pesos. El ajuste responde al encarecimiento del petróleo, impulsado por la guerra en el Golfo Pérsico, a más de 12.000 kilómetros de Bogotá. “Hay presiones por el lado de transporte, particularmente por el ajuste en los precios de la gasolina”, comenta a EL PAÍS David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente. El dato del Dane confirmó esa presión: el transporte subió 0,81% en el mes, impulsado principalmente por combustibles para vehículos, que aumentaron un 2,48% en el mes. Cubides advierte que el problema no termina ahí: en mayo se ejecutó un alza adicional de 400 pesos por galón de gasolina y 200 pesos al diésel —combustible que usa la mayoría de los transportistas del país—, lo que anticipa más presión para el dato que se conocerá en junio.

También se esperaba que los alimentos empujaran, y con más fuerza de lo que el promedio del mercado anticipaba. Clavijo proyectaba que ese componente cerraría abril en su nivel anual más alto desde noviembre de 2023, jalado por alimentos perecederos y procesados por igual. Las moras y las papas lideraron los aumentos del mes según los datos de alta frecuencia que maneja el banco antioqueño; la carne de res, que lleva más de un año sin dar tregua, sigue siendo uno de los rubros que más pesa en la canasta familiar. El Dane confirmó ese pronóstico: los alimentos subieron 1,51% en el mes, con incrementos notables en frutas frescas (5,52%), papas (8,05%), carne de res (1,68%) y huevos (3,92%). De todos modos, “más allá del dato de hoy, vemos que la inflación acelera, encontrando niveles cercanos al 6%”, señala Cubides, quien apunta al salario mínimo, al fenómeno de El Niño y a los nuevos ajustes en combustibles como los tres factores que sostendrán la presión en los meses que vienen.

Pero el número que más inquieta al Banco de la República, más que la inflación total, es la inflación básica —que excluye alimentos y regulados, volátiles por naturaleza— y que mide las presiones estructurales del encarecimiento. En marzo cerró en 5,8% anual, por encima de la inflación total. El comportamiento de los componentes subyacentes —servicios indexados al salario mínimo, arriendos, educación— sugiere que las presiones estructurales continúan: la división de restaurantes y hoteles acumula una variación anual de 9,61%, mientras que la educación alcanzó 7,58% y la salud llegó a 8,21% en el mismo periodo, todos por encima del promedio nacional.

Colombia lleva seis años sin cumplir la meta de inflación y el camino de vuelta al 3% pasa por meses difíciles: el consenso del mercado espera una inflación anual del 6,34% para finales del año. La próxima decisión de tasas será el 30 de junio, y el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, anticipó esta semana que para entonces la Junta tendrá más información sobre la inflación, la actividad económica y el conflicto en Oriente Próximo. También se sabrá quién es ya presidente de Colombia. Con todo, los analistas anticipan que la tasa de intervención de política monetaria cierre 2026 en el 12,25%, 100 puntos básicos (1%) más alto que el nivel actual.

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