Si quieres recibir el boletín Ola Mundial a tu correo electrónico puedes pinchar aquí.
Para convertirse en árbitro mundialista es necesario superar distintos filtros de calidad que incluyen pruebas físicas de alto rendimiento, conocimientos técnicos y una observación de la FIFA durante tres años en torneos nacionales e internacionales. Desde Qatar 2022 ese proceso incluye también a mujeres. Este año, entre cientos de aspirantes, el máximo órgano del fútbol eligió seis árbitras, solo dos centrales y una de ellas es la mexicana Katia Itzel García. El logro es histórico, pues será la primera nacional en conseguirlo. Las reacciones machistas, sin embargo, no se han hecho esperar.
García fue elegida el jueves para representar a México en el arbitraje del torneo más importante del fútbol y tres días después ya le llovían insultos por un partido de la liga varonil de su propio país. Algunos periodistas y fotógrafos que estaban allí, acusan que el director técnico de Mazatlán, Sergio Bueno, dijo: “ahora resulta que una mujer quiere venir a demostrar que tiene huevos”, luego de que García pitara el final del primer tiempo en una jugada que podía favorecer a su equipo.
La árbitra aclaró después en una entrevista que no escuchó y no le consta aquella frase. Pero los comentarios que la demeritan sí que están ahí, donde el machismo no se disimula ni se esconde: en las redes sociales. Destacan los tuits que llegan desde sus propios colegas. “No mezclemos el tema de género en la ecuación, simplemente es de capacidad y Katia Itzel no la tiene… Si ella fuera hombre, por su capacidad, no tendría la más remota posibilidad de ser árbitro FIFA”, escribió el árbitro retirado Francisco Chacón.
Las decisiones arbitrales suelen ir de la mano con la controversia. Siempre habrá quien dude de la persona que lleva el silbato. Sin embargo, aunque aseguren lo contrario, las críticas hacía García no se limitan a su trabajo. El rechazo empieza por no nombrarla. Fernando Guerrero, también silbante retirado, escribió tras el mismo partido: “El árbitro evita una oportunidad manifiesta de gol al Mazatlán, corta el avance la silbante y beneficia a Pumas”. Tanto a Chacón como a Guerrero les cuesta decirlo como es: árbitra.
Estas y otras agresiones funcionan como una estrategia simbólica para desalentar la presencia de las mujeres en el fútbol. Minimizar su trabajo es el primer paso: su actuación, su conocimiento, su técnica, la calidad de su desempeño. Y por supuesto, no es nuevo. En un partido entre Monterrey y Cincinnati en la Leagues Cup, García recibió mensajes como “vieja tenías que ser”, “te vamos a disolver en ácido”, “te vas a morir” o “vamos a matar a toda tu familia”. La ola de amenazas fue tan grave que llegó hasta el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
La Federación Mexicana de Fútbol no se ha pronunciado sobre los ataques recientes, pero sí lo hizo el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), que instó a iniciar una investigación. El fútbol nacional está plagado de episodios parecidos. Cerca del 80% de las mujeres dentro del fútbol mexicano ha sufrido este tipo de agresiones, en un país que aún carece de mecanismos eficaces para afrontarlas. Los ataques contra las jugadoras, árbitras y periodistas buscan expulsar a las mujeres de un deporte históricamente dominado por hombres.
Seis árbitras han sido seleccionadas para la Copa Mundial de la FIFA 2026, dando continuidad a una tendencia iniciada en Qatar 2022, el primer Mundial con participación femenina en el arbitraje. Este año, además de García como central, la mexicana Sandra Ramírez acudirá como árbitra asistente. Lo positivo: a pesar de las resistencias, la presencia de las mujeres en el fútbol mexicano sigue creciendo. García volverá a pitar un partido de la liga mexicana este sábado y, en dos meses, lo hará en el torneo más importante del fútbol varonil. Ella, Ramirez, y las que vienen, se ganaron ese lugar y llegaron para quedarse.

Leave a Reply