La exjueza de Wisconsin, Hannah Dugan, evitó una condena de prisión tras ser declarada culpable de obstruir un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para arrestar a un inmigrante mexicano dentro de un tribunal. En su lugar, un juez federal le impuso una multa de $5,000, en un caso que ha reavivado el debate sobre la relación entre el sistema judicial y las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump.
De acuerdo con información de AP, el juez federal Lynn Adelman consideró que Dugan actuó por desacuerdo con las políticas migratorias del país, pero señaló que ello no justificaba incumplir la ley.
“Fue una persona buena que tomó una mala decisión en un momento determinado”, afirmó Adelman durante la audiencia de sentencia.

El caso que enfrentó a una jueza con ICE
Los hechos ocurrieron el 18 de abril de 2025, cuando agentes de ICE acudieron al tribunal del condado de Milwaukee para detener al ciudadano mexicano Eduardo Flores-Ruiz, quien enfrentaba un proceso estatal y era buscado por autoridades migratorias tras haber reingresado ilegalmente a Estados Unidos.
Según la acusación, Dugan confrontó a los agentes en el pasillo del tribunal y posteriormente permitió que Flores-Ruiz abandonara la sala por una puerta reservada para el jurado. Aunque el inmigrante fue detenido minutos después tras una persecución a pie, la Fiscalía sostuvo que las acciones de la entonces jueza obstaculizaron el trabajo de los agentes federales.
En diciembre de 2025, un jurado la declaró culpable del delito de obstrucción a la justicia, aunque fue absuelta del cargo menor relacionado con ocultar a una persona para evitar su arresto.

Dugan asegura que solo cumplía con su deber
Durante la audiencia, Dugan defendió su actuación y afirmó que su única intención era preservar el orden y la seguridad dentro de la sala.
“Me han llamado delincuente y heroína. No soy ninguna de las dos”, declaró la exjueza, quien aseguró que desde el inicio del proceso ha recibido amenazas que la obligaron a alejarse de la vida pública.
Por su parte, el primer fiscal federal adjunto, Brad Schimel, sostuvo que los jueces no pueden obstaculizar la labor de las autoridades.
“Los agentes del orden deben poder cumplir con sus responsabilidades legales de la manera más segura posible”, afirmó.
La defensa de Dugan anunció que apelará la condena por obstrucción a la justicia, mientras el caso continúa siendo uno de los más representativos de las tensiones entre las autoridades judiciales y las políticas migratorias de la administración Trump.

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