En medio de la controversia del mercado, el Banco de México (Banxico) ha decidido recortar en 25 puntos la tasa de interés y situarla en 6,50%, dando por concluido su ciclo de rebajas iniciado en marzo de 2024. A pesar de haber elevado al alza su expectativa de inflación para el resto del año, la autoridad tomó su decisión mayoritaria considerando la debilidad de la economía que se contrajo en el primer trimestre un 0,8%.
“Hacia delante la Junta de Gobierno considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual. Juzga que la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados de una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones”, reseñó el banco central en un comunicado. En su decisión de finales de marzo, la Junta también se decantó por un recorte de 25 puntos básicos, lo que fue leído por analistas del mercado como un desatino de la autoridad, en medio de un entorno de precios altos, particularmente de alimentos básicos, como el jitomate y el chile, o de los combustibles.
La inflación moderó su avance en abril. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0,20 % respecto al mes anterior. Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 4,45%, frente al 3,93% de abril del 2025.
El banco central adelantó que se ajustaron al alza los pronósticos de inflación para el segundo y tercer trimestre de 2026, debido a una previsión de niveles más elevados para la inflación no subyacente, que incluye los precios más volátiles de la economía, principalmente en energéticos y alimentos frescos. “Se continúa anticipando que la inflación general converja a la meta en el segundo trimestre de 2027″, añadió. Banxico mantiene una meta cercana a 3%.
Asimismo, identificaron como riesgos para las presiones de los precios un listado de factores internos y externos: disrupciones por políticas comerciales, conflictos geopolíticos, una tendencia a la depreciación del peso mexicano o afectaciones climáticas, como las que impactaron en el encarecimiento del jitomate recientemente. “Los cambios de política económica por parte de la administración estadounidense y la agudización de los conflictos geopolíticos continúan añadiendo incertidumbre a las previsiones”, agregó.
“Entre la última reunión del banco y esta, se reconoció que el peso se apreció y las tasas locales bajaron en plazos cortos y medios, mientras que los plazos largos aumentaron. El banco mantiene un sesgo al alza en riesgos, destacando tensiones geopolíticas”, analizó Jaime Álvarez, vicepresidente de Inversiones en Skandia. Tres integrantes de la Junta, incluyendo la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja, votaron a favor de la decisión, mientras que dos se inclinaron por mantenerla sin cambios.
La economía mexicana, la segunda de Latinoamérica, atraviesa un momento de inflación al alza y crecimiento a la baja. En este escenario, el recorte del tipo de referencia se convierte en un intento de reactivar el desempeño productivo. “Hubo mucha crítica al Banco de México por haber bajado la tasa de interés la última vez, porque esa quincena hubo un ligero aumento de la inflación”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum en su programa matutino este jueves, antes de conocerse la decisión. “Pero en realidad está haciendo un gran trabajo (…) que baje la tasa de interés es muy bueno porque reactiva la inversión”.
El Gobierno ha utilizado una combinación de acuerdos con sectores industriales y comerciales sensibles, como las centrales de abasto, las tiendas de autoservicio y las gasolineras, para mantener contenidos los precios en mercancías con gran incidencia en la cesta de consumo. A la vez, ha anunciado un plan de facilidades fiscales para tratar de incentivar las inversiones privadas que reanimen el motor productivo del país.

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