No todas las gestas pasan por un juego impecable, por dominio o autoridad de principio a fin. A veces las victorias más recordadas parten de preguntas que nadie responde desde la razón sino desde el corazón.
La última de la Selección Colombia en el Mundial Sub-20 contra Nigeria, que supuso la clasificación a la semifinal del certamen después de 16 años de ayuno, tiene mucho de eso, de sacrificio y persistencia antes que lucimiento y brillantez.
Y vale igual y no resta ni un ápice de mérito al hecho de dejar fuera del camino a un candidato al título como Nigeria ni antes al anfitrión del campeonato, Polonia.
Selección Colombia Femenina Sub-20 Foto:FCF
Claves de Colombia
El rendimiento del equipo, que ha ido en ascenso no con pirotecnia sino con trabajo de obreras en pos de un objetivo en el que nadie, distintos a ellas, creyó antes del inicio de la Copa Mundo.
1. El arco en cero
El equipo nacional mostró claras falencias defensivas en la primera ronda y se clasificó a octavos de final con una sola victoria (3-1 contra Costa Rica) y arrastrando el peso de una goleada 3-1 a manos de Corea del Sur, el que desnudó todos sus defectos y ahora será su rival en las semifinales.
Selección Colombia Femenina Sub-20 Foto:FCF
Pero desde el duelo contra las polacas ese desajuste en la zaga se resolvió en gran parte porque la arquera Luisa Agudelo llegó a su dimensión y el esfuerzo en el control del rival desde el mediocampo se redobló.
De esa manera el equipo empezó a superar el ‘modo supervivencia’ y animarse más decididamente a ir sobre el arco rival.
2. Por fin, el gol
Otro punto definitivo es que, en medio de las críticas por la sequía anotadora de las delanteras, fue la titular, Valerin Loboa, la que evitó el tiempo extra y los posibles penaltis y la que rescató a sus colegas con un gol agónico contra Nigeria. Y aquí vale la pena no engañarse: todo el ataque pasó por ella, siempre la buscaron sus compañeras y ella se fajó en los duelos directos contra unas rivales africanas que terminaron por ceder. Llegó el gol cuando era y de parte de quien era.
Selección Colombia Femenina Sub-20 Foto:FCF
3. Corazón de león
No es que resulte idea ir a un Mundial a resolver con carácter lo que el juego no garantiza. Pero pasa. Y más de lo que muchos quisieran reconocer. Para la Selección Colombia el corazón ha hecho la diferencia cuando todo lo demás ha jugado en contra y eso, que en otras categorías falta tanto, ha hecho toda la diferencia en la cita de Polonia.
Selección Colombia Femenina Sub-20 Foto:FCF
Si no hay brillo, hay compromiso; si no hay talento, sobra sacrificio; si desobedecen las piernas, sale el esfuerzo desde el alma misma, y eso tiene un valor y asegura semifinales.
No es común reconocer en las selecciones nacionales un rasgo de rebeldía que compense los problemas en la creación, en la definición o en el control de los partidos aún teniendo ventaja. Por eso a esta Selección Colombia femenina sub-20 hay que reconocerle que encontró una herramienta para resolver problemas. No va a ser suficiente para ser campeón, es cierto, pero sin eso no habrá gesta.
JENNY GÁMEZ
Editora de DEPORTES
@JennyGameza
Leave a Reply