Category: Cryptomonedas

  • BNB Chain lanza herramienta para crear agentes de IA con pagos automatizados

    • El SDK busca estandarizar identidad, comercio y ejecución entre agentes de IA.

    • El sistema permite que agentes acumulen reputación basada en historial on-chain.

    BNB Chain anunció el 18 de mayo de 2026 el lanzamiento en mainnet del BNBAgent SDK, un kit de desarrollo en Python para la creación de agentes de inteligencia artificial que pueden operar dentro de redes de criptomonedas con identidad verificable, pagos autónomos y memoria persistente. El sistema utiliza estándares como ERC-8004 y ERC-8183, orientados a la gestión de identidad, comercio y ejecución de tareas entre agentes.

    El desarrollo se enmarca en un contexto donde la construcción de agentes de IA en redes de criptomonedas suele realizarse mediante componentes separados. Funciones como identidad, reputación, pagos, escrow, coordinación y almacenamiento se implementan de forma independiente, sin una arquitectura común ampliamente estandarizada.

    El BNBAgent SDK se estructura en varios módulos. El primero corresponde a identidad y confianza, basado en ERC-8004, que asigna a cada agente un identificador on-chain junto con un sistema de reputación derivado de su actividad. Este esquema permite la verificación y localización de agentes dentro del ecosistema.

    El segundo módulo es el de comercio y escrow, basado en ERC-8183 (APEX), un estándar impulsado inicialmente por el proyecto descentralizado Virtuals Protocol junto con la Fundación Ethereum, tal como reportó CriptoNoticias. Este componente define el ciclo de interacción entre agentes: creación de tareas, bloqueo de fondos, ejecución, evaluación y liquidación.

    El sistema incorpora además pagos autónomos mediante protocolos como MPP y x402, que permiten transacciones máquina a máquina durante la ejecución de tareas. A esto se suma una capa de memoria persistente basada en BNB Greenfield, utilizada para almacenar historial y resultados de los agentes.

    Vale destacar que BNB Chain no es la única empresa dedicada a estas mejoras: actualmente existen múltiples enfoques en desarrollo para agentes autónomos en redes descentralizadas. Proyectos como Virtuals Protocol o Fetch.ai trabajan en infraestructuras propias de coordinación e identidad, mientras que frameworks como CrewAI o AutoGen se centran en la orquestación de agentes sin integrar de forma nativa capas económicas o de reputación.

    En síntesis, la adopción del BNBAgent SDK, junto con la de otras propuestas similares, dependerá de factores como la seguridad de los mecanismos de reputación, la resistencia a manipulaciones y la gestión de riesgos asociados a pagos automatizados entre agentes, donde posibles vulnerabilidades o errores de diseño podrían afectar la ejecución de tareas o la asignación de fondos. Por ahora, el sector permanece en una fase temprana, con varias propuestas coexistiendo sin un modelo dominante claro.

  • Citi pone fecha al riesgo cuántico: el Q-day podría llegar antes de lo previsto

    Citi pone fecha al riesgo cuántico: el Q-day podría llegar antes de lo previsto

    La computación cuántica está dejando de ser un problema teórico para convertirse en un tema de planificación tecnológica y financiera. Así lo planteó Citigroup en un informe publicado el 15 de enero de 2026, donde advierte que el margen de preparación frente al llamado Q-day podría estar reduciéndose.

    El reporte, titulado “Amenaza cuántica: la carrera de un billón de dólares por la seguridad”, plantea que la preparación ya no gira únicamente en torno a cuándo llegará ese punto de inflexión, sino al costo y complejidad de migrar la infraestructura actual hacia criptografía post-cuántica. Citi estima que esa transición podría superar el billón de dólares.

    Asimismo, la entidad financiera señala que existe una probabilidad de entre 19% y 34% de que el Q-day ocurra antes de 2034, mientras que para 2044 la estimación aumenta a un rango de 60% a 82%. Al mismo tiempo, mercados predictivos como Kalshi asignan cerca de 40% de probabilidad a la aparición de una computadora cuántica útil antes de 2030.

    Para Citi, el riesgo más inmediato no es un ataque futuro directo, sino el modelo conocido como “harvest now, decrypt later” (almacenar ahora y descifrar después): actores maliciosos podrían guardar información cifrada hoy para descifrarla cuando exista la capacidad cuántica suficiente.

    Vale resaltar que, en el caso de las criptomonedas, el informe sostiene que la exposición varía según el diseño de cada red. En bitcoin (BTC), alrededor del 25% de las monedas tendría riesgo potencial porque sus claves públicas ya fueron expuestas en la cadena. Para Ethereum, la estimación supera el 65% del suministro actual, mientras que en Solana la exposición abarcaría prácticamente todos los activos en circulación.

    Por último, Citi también remarca que la transición no será inmediata ni uniforme. El banco señala que organismos reguladores ya comenzaron a definir estándares de criptografía post-cuántica y que algunos gobiernos fijaron metas de migración hacia 2030 y 2035 para sistemas críticos. El desafío, añade, no es la ausencia de soluciones, sino implementarlas a escala.

    El análisis coincide parcialmente con evaluaciones recientes dentro del ecosistema de Bitcoin. Como reportó CriptoNoticias, un informe de Project Eleven publicado en mayo planteó que el Q-day podría materializarse tan pronto como en 2030 y llegar a comprometer hasta 6,9 millones de BTC, equivalentes a cerca del 33% del suministro total, especialmente aquellos asociados a direcciones antiguas, reutilizadas o con claves públicas visibles.

    No obstante, el escenario sigue dividiendo opiniones. Mientras informes como los de Project Eleven y Citi sostienen que la ventana de adaptación podría acortarse durante esta década, figuras del ecosistema bitcoiner como Adam Back, Samson Mow o el desarrollador Murch consideran que todavía faltarían muchos años para que exista una computadora cuántica capaz de romper criptografía de curva elíptica en escenarios reales.

    Hasta ahora, gran parte de las discusiones se han concentrado en si el Q-day llegará en 2030, 2033 o más adelante. Citi desplaza el foco hacia otro problema: cuánto costará adaptar el sistema financiero, tecnológico y las redes descentralizadas antes de que ese momento ocurra.

    Si la transición efectivamente entra en una carrera de varios años y billones de dólares, el verdadero riesgo podría no ser la llegada de la computadora cuántica, sino quedarse sin tiempo para migrar.

  • El repunte de los bonos japoneses golpea al precio de bitcoin

    El repunte de los bonos japoneses golpea al precio de bitcoin

    El rendimiento de los bonos estatales de Japón a 40 años se disparó hasta alcanzar el 4,344% este lunes 18 de mayo de 2026.

    Este nivel representa el más alto desde su lanzamiento en 2007 y un récord para cualquier vencimiento de la deuda soberana japonesa en más de tres décadas.

    Gráfico de los bonos a 40 años de Japón.
    En el último mes, el rendimiento de los bonos estatales de Japón a 40 años ha aumentado en 0,55 puntos. Fuente: Trading Economics.

    Al mismo tiempo que se producía esta subida, el precio de bitcoin (BTC) caía casi un 2% en 24 horas. La moneda digital retrocedió desde los 81.000 dólares hasta los 76.600 dólares. Con este movimiento, bitcoin regresó a niveles que no registraba desde el 1 de mayo. En la última semana acumula una caída cercana al 7%.

    Gráfico del precio de bitcoin en los últimos 30 días.
    Precio de bitcoin en los últimos 30 días. Fuente: CoinGecko.

    Esta reacción se explica por el comportamiento de los inversores ante los bonos japoneses. Los títulos de deuda pública ofrecen ahora un retorno más alto con bajo riesgo. Al volverse más atractivos, captan capital que normalmente podría destinarse a activos volátiles como bitcoin, lo que reduce su demanda y empuja su precio a la baja.

    Especialistas como Mitul Kotecha, jefe de estrategia macroeconómica de divisas y mercados emergentes de Barclays, explican el contexto detrás de este repunte de los bonos japoneses. “Hay multitud de factores que influyen en los mercados de bonos”, afirmó, pero destacó las tensiones geopolíticas entre Irán y Estados Unidos como uno de los principales impulsores de la subida de los rendimientos.

    ¿Y qué tiene que ver una cosa con la otra? La explicación está en que la guerra en Irán disparó los precios globales del petróleo, desatando una fuerte inflación en Japón debido a su extrema dependencia de la energía externa.

    Gráfico de la inflación en Japón durante los últimos 12 meses.
    Tras varios meses de bajada, la inflación en Japón vuelve a subir. Fuente: TradingEconomics.

    Ante el temor de que esta inflación persistente erosione el valor del dinero en las próximas décadas, los grandes inversores vendieron masivamente la deuda soberana nipona para protegerse; esta caída en el precio de los títulos empujó automáticamente el rendimiento de los bonos a 40 años a su máximo nivel histórico.

    “La cumbre entre Trump y Xi no arrojó ningún avance respecto al estrecho de Ormuz, lo que habría aliviado la presión sobre los precios del petróleo”, añadió Kotecha. Además, advirtió que “existe el temor de que nos encontremos en un punto de inflexión en los mercados energéticos”.

    Los inversores observan ahora si las conversaciones entre mandatarios de Estados Unidos, Irán y otras naciones intervinientes en las negociaciones logran aliviar las tensiones y estabilizar los mercados energéticos. Mientras tanto, el repunte histórico de los bonos japoneses sigue restando fuerza al precio de bitcoin.

  • La actualización Glamsterdam quiere acabar con la opacidad del MEV

    La actualización Glamsterdam quiere acabar con la opacidad del MEV

    En Ethereum, cada vez que se produce un bloque existe una economía paralela invisible para el usuario promedio. Un proceso que la próxima actualización de red, pospuesta para la segunda mitad de este 2026, planea hacer más transparente.

    La economía paralela de la red se sustenta en el valor extraíble máximo, conocido por sus siglas en inglés como MEV (Maximal Extractable Value). Se trata del valor que los constructores de bloques pueden capturar y que se puede manipular porque permite, a determinados actores, ordenar, incluir o excluir transacciones. Todo esto antes de que el bloque sea publicado en la cadena.

    De ahí que la actualización Glamsterdam tenga como objetivo estructural hacer visible y regulado ese proceso del MEV, el cual opera hoy en la opacidad.

    El MEV surge porque las transacciones no se procesan en el orden en que llegan, sino en el que decide quien construye el bloque. Tal hecho permite a actores especializados —como bots o buscadores de oportunidades— detectar operaciones rentables en la mempool (el espacio donde esperan las transacciones), quienes pueden adelantarse, reordenarlas o insertarse en medio para obtener ganancias.

    El mecanismo también facilita a terceros capturar valor mediante prácticas como el arbitraje, el front-running o los ataques sandwich, tal como el sufrido recientemente por Vitalik Buterin. El cofundador de Ethereum es uno de esos actores que tiene ventaja debido a su capacidad técnica y acceso privilegiado al proceso de construcción de bloques.

    Los cambios al MEV se aplicarán siguiendo la especificación de la EIP-7732, propuesta de mejora que plantea que la mayoría de los proponentes de bloques externalice la construcción del contenido de ejecución de un bloque a un tercero denominado constructor.

    Hoja de ruta de actualizaciones de Ethereum desde el Merge.
    Glamsterdam será la próxima gran actualización de la red de Ethereum. Fuente: Fundación Ethereum.

    Para hacerlo, deben confiar en un intermediario —el servidor de retransmisión— que no ofrece garantías criptográficas sobre su comportamiento. Ese modelo de confianza sin respaldo técnico es el núcleo del problema que Glamsterdam busca resolver, entre otras mejoras.

    Vale recordar que las propuestas de mejora de Ethereum (EIP) formalizan los cambios en el protocolo y definen cómo se implementan. En este caso, se propone la separación entre proponentes y constructores (ePBS, EIP-7732). Esto mediante la inscripción en el protocolo del rol de quien selecciona el bloque de consenso y el de quien ensambla su contenido de ejecución. Con ello se elimina la dependencia de intermediarios y de terceros opacos.

    En términos simples: lo que hoy depende de acuerdos de confianza entre actores privados pasaría a ser una garantía técnica visible del propio protocolo.

    Del mercado opaco al intercambio verificable

    La propuesta garantiza que un proponente honesto recibirá el pago del constructor, independientemente de las acciones de este último. Busca que el contenido de un constructor honesto sea la cabeza canónica de la cadena.

    Para lograrlo, se introduce una nueva categoría de participantes con una participación mínima de 1 ETH en la cadena de consenso. Estos compiten mediante ofertas firmadas que especifican el identificador del bloque y el valor a pagar al proponente.

    Para verificar que los constructores cumplan sus compromisos, el EIP-7732 asigna a un subconjunto de validadores a un comité (Payload Timeliness Committee, PTC). Se encargará de atestiguar si el constructor reveló el contenido de ejecución comprometido de manera oportuna y si los datos asociados estaban disponibles. Este mecanismo de verificación colectiva reemplaza la necesidad de confiar individualmente en el servidor de retransmisión.

    Mientras tanto, el debate técnico sobre el alcance real de la propuesta, como solución al MEV, permanece activo dentro de la comunidad investigadora. EIP-7732 ofrece a los proponentes la opción de usar un mecanismo sin confianza en terceros, pero no lo exige.

    Para pagos de MEV extraordinariamente altos o acuerdos más complejos —como subastas de turnos de validación, preconfirmaciones para redes de segunda capa o subastas de pruebas de conocimiento cero—, los actores podrían seguir operando a través de intermediarios externos.

    Según los diseñadores, el mecanismo ha sido concebido para ser lo suficientemente competitivo como para que una parte significativa de la red lo adopte como estándar, mientras deja incentivos para que alternativas externas al protocolo continúen existiendo.

  • Vitalik Buterin rebate el pesimismo sobre la IA y la ciberseguridad

    Vitalik Buterin rebate el pesimismo sobre la IA y la ciberseguridad

    • Buterin señaló en un artículo anterior que, al programar con IA, “la seguridad total es imposible”.

    • El CTO de Ledger cree que la IA está “derrumbando la barrera de entrada” para los hackers.

    Vitalik Buterin argumentó que la técnica de verificación formal de código asistida por inteligencia artificial (IA) representa la respuesta al problema que la propia IA introduce en la ciberseguridad, y que ese proceso puede producir software más seguro que el escrito por humanos sin ese respaldo matemático.

    La tesis de Buterin, publicada hoy 18 de mayo en su blog personal, aparece como réplica directa a quienes sostienen que la IA, al facilitar el descubrimiento automatizado de vulnerabilidades, haría imposible la confianza en el código sin depender de grandes organizaciones.

    Según el cofundador de Ethereum, se trata de un desafío transitorio, no estructural. El estado de equilibrio al que apunta, afirmó, sería «más favorable al defensor que lo que teníamos antes».

    La propuesta: dos objetos, una prueba

    El argumento central de Buterin es que la verificación formal (la demostración matemática de que un programa se comporta exactamente como promete) puede comprobarse de forma automática.

    Según su planteo, un modelo de IA puede escribir código en lenguaje ensamblador de bajo nivel, optimizado para velocidad, y simultáneamente generar la prueba matemática que acredita su equivalencia con una versión legible por humanos. El resultado serían dos objetos separados: uno optimizado para eficiencia, otro para comprensión, unidos por una demostración verificable. El usuario, señaló Buterin, puede verificar esa prueba una sola vez y ejecutar luego la versión rápida sin necesidad de auditar el código internamente.

    En ese marco, Buterin mencionó proyectos activos dentro del ecosistema Ethereum que aplican ese enfoque:

    • evm-asm: una implementación de la máquina virtual de Ethereum (EVM) escrita directamente en código ensamblador (el lenguaje más cercano al hardware, sin capas intermedias) y verificada formalmente.
    • Arklib: un sistema orientado a construir una implementación verificada de STARK, una variante de pruebas de conocimiento cero (ZK), mecanismos criptográficos que permiten demostrar la corrección de un cálculo sin revelar sus datos.
    • Esfuerzos similares sobre algoritmos de consenso tolerantes a fallas bizantinas, donde errores en pruebas escritas por humanos ya causaron problemas documentados.

    Según Buterin, la fortaleza de ese enfoque reside en que la verificación cubriría el sistema de punta a punta, no solo sus partes por separado, lo que eliminaría la categoría de errores que aparecen en la interfaz entre subsistemas.

    Entrevista de Vitalik Buterin en una conferencia en Tailandia en 2025.
    Vitalik Buterin (izquierda) aboga por el uso de IA para favorecer la seguridad de los sistemas digitales. Fuente: YouTube.

    Vitalik Buterin reconoce desafíos en su propia propuesta

    Sin embargo, el propio Buterin reconoció los límites del enfoque. La verificación formal no prueba que el software sea «correcto» en el sentido que un usuario le daría al término: solo prueba que el código es compatible con las propiedades matemáticas que el desarrollador decidió especificar.

    Si esas propiedades están incompletas, o si el desarrollador omite especificar algo crítico, la prueba pasa y el fallo queda intacto. Tampoco cubre comportamientos del hardware, como los ataques de canal lateral por análisis de consumo eléctrico, que exponen claves privadas mediante la observación de patrones físicos externos al código.

    Como reportó CriptoNoticias, Buterin ya había señalado en un artículo anterior que, al programar con IA, «la seguridad total es imposible», aunque estimó que en muchos casos concretos es posible verificar afirmaciones específicas que eliminen más del 99% de las consecuencias negativas de un fallo.

    Los casos que alimentan el lado opuesto

    En mayo pasado, el Google Threat Intelligence Group (GTIG) reportó lo que describió como el primer caso documentado de una vulnerabilidad de «día cero» (un fallo sin parche disponible al momento de su uso) desarrollada con asistencia de IA, como lo notificó CriptoNoticias.

    Según Google, el exploit permitía evadir la autenticación en dos pasos de una herramienta de administración de sistemas de código abierto, y los indicios en el código apuntaban a la participación de un modelo de lenguaje.

    En febrero, el protocolo de finanzas descentralizadas Moonwell registró una pérdida de USD 1,7 millones después de que un contrato inteligente generado con asistencia de IA fijó el precio del activo cbETH en USD 1,12 frente a su valor de mercado real de más de USD 2.200. La diferencia permitió explotar las garantías mal valuadas antes de que el equipo detectara la anomalía.

    Según analistas, el error pasó todas las revisiones humanas previas a su implementación, lo que sitúa la responsabilidad en el proceso de supervisión, no solo en el modelo.

    Charles Guillemet, director de tecnología de Ledger, advirtió recientemente que la IA está «derrumbando la barrera de entrada» para los atacantes. Conforme a su planteamiento, convertir la diferencia entre dos versiones de un binario en un exploit funcional (proceso que antes demandaba días de trabajo especializado) ahora puede completarse en horas, mientras la mayoría de los usuarios aún no instaló el parche correspondiente.

    La posición de Buterin y la de Guillemet apuntan a diagnósticos distintos sobre el mismo fenómeno: la primera sostiene que la verificación formal convierte la IA en una herramienta neta para el defensor; la segunda, que la velocidad con que la IA reduce el costo de atacar supera por ahora la velocidad con que la industria puede responder.

  • Bonk atrajo inversiones de BlackRock, Morgan Stanley y otros gigantes financieros

    Bonk atrajo inversiones de BlackRock, Morgan Stanley y otros gigantes financieros

    Bonk Inc. (BNKK), una empresa que cotiza en Nasdaq y que construyó una tesorería corporativa basada en la memecoin homónima que habita en la red Solana, apareció entre las tenencias reportadas por algunas de las mayores firmas financieras del mundo.

    La información surge de los formularios 13F publicados ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) el 15 de mayo de 2026, donde distintas instituciones informaron posiciones accionarias en BNKK.

    Entre los principales tenedores aparecen Vanguard Capital Management, que reportó 95.620 acciones de BNKK, mientras que UBS Group informó 88.526. Geode Capital Management declaró 60.261 acciones y BlackRock reportó 33.188. También figuran State Street con 12.716 acciones y Morgan Stanley con 2.604.

    Además, aparecen otras firmas financieras y fondos como Tower Research Capital, Royal Bank of Canada, MML Investors Services y Susquehanna International Group, esta última mediante posiciones en opciones financieras.

    Vale aclarar que las presentaciones no implican compras directas de la memecoin BONK por parte de las empresas. La exposición corresponde a acciones de una empresa de cotización pública que hasta octubre de 2025 operaba bajo el nombre Safety Shot Inc., dedicada originalmente al negocio de la línea de bebidas energéticas Sure Shot.

    Desde ese momento, la firma inició una transformación completa de su estrategia corporativa. Cambió su nombre, reservó el ticker BNKK en Nasdaq y comenzó a posicionarse como un vehículo bursátil orientado al ecosistema BONK y las finanzas descentralizadas (DeFi).

    Como parte de esa transición, Bonk Inc. anunció la creación de una tesorería de tokens BONK valuada en 50 millones de dólares y adquirió participación económica en letsBONK.fun, una plataforma para lanzamiento de memecoins. Además, firmó un acuerdo con Monarq Asset Management, una firma especializada en gestión de activos digitales, para administrar esa tesorería mediante estrategias de gestión activa y mitigación de riesgos.

    Mitchell Rudy, colaborador principal del ecosistema BONK y miembro de la junta directiva, sostuvo en aquel entonces que la estructura busca crear “un vehículo único que permita a inversores públicos participar directamente del éxito de una de las comunidades más vibrantes de DeFi”.

    Las acciones de BNKK cotizan actualmente cerca de los 2,17 dólares, tras atravesar fuertes movimientos de volatilidad desde el anuncio de la transformación corporativa hacia el ecosistema de memecoins.

    Gráfico que muestra la cotización bursátil de BNKK.
    Cotización de BNKK desde octubre hasta el 18 de mayo de 2026. Fuente: TradingView.

    Estas compras han llamado la atención porque muestra cómo empresas públicas empiezan a utilizar estructuras bursátiles tradicionales para tener exposición indirecta a activos altamente especulativos y cuya utilidad es casi nula, como las memecoins.

    De todas formas, hay que señalar que el tamaño de las posiciones reportadas sigue siendo reducido para firmas como BlackRock o Vanguard. Por ejemplo, la participación informada por BlackRock equivale a unos 87.000 dólares, una cifra marginal frente a los aproximadamente 11,6 billones de dólares en activos bajo gestión (AUM) que administra globalmente la compañía.

    Además, los formularios 13F no permiten determinar si estas posiciones responden a decisiones estratégicas de inversión o si forman parte de fondos indexados, carteras automatizadas o vehículos de inversión que replican participaciones de mercado.

    Sin embargo, refleja cómo el nicho de las memecoins empieza a cruzarse con Wall Street mediante empresas públicas, tesorerías corporativas y estructuras financieras que cotizan dentro de mercados regulados.

  • Glamsterdam hará más transparente la reorganización de bloques en Ethereum

    En Ethereum, cada vez que se produce un bloque existe una economía paralela invisible para el usuario promedio. Un proceso que la próxima actualización de red, que se lanzará en la segunda mitad de este 2026, planea hacer más transparente.

    Esa economía paralela se sustenta en el valor extraíble máximo, conocido por sus siglas en inglés como MEV (Maximal Extractable Value). Se trata del valor que los constructores de bloques pueden capturar y que se puede manipular al permitir a determinados actores ordenar, incluir o excluir transacciones, antes de que un bloque sea publicado en la cadena.

    El MEV surge porque las transacciones no se procesan en el orden en que llegan, sino en el que decide quien construye el bloque. Tal hecho permite a actores especializados —como bots o buscadores de oportunidades— detectar operaciones rentables en la mempool (el espacio donde esperan las transacciones), quienes pueden adelantarse, reordenarlas o insertarse en medio para obtener ganancias.

    Es así como terceros pueden capturar valor mediante prácticas como el arbitraje, el front-running o los ataques sandwich, tal como el sufrido recientemente por Vitalik Buterin, aprovechando su capacidad técnica y acceso privilegiado al proceso de construcción de bloques.

    Con base en ello la actualización Glamsterdam tiene como objetivo estructural hacer visible y regulado ese proceso del MEV, que hoy opera en la opacidad.

    La mejora se aplicará siguiendo la especificación del EIP-7732, la cual plantea que la mayoría de los proponentes de bloques externalice la construcción del contenido de ejecución a un tercero denominado constructor.

    Hoja de ruta de actualizaciones de Ethereum desde el Merge.
    Glamsterdam será la próxima gran actualización de la red de Ethereum. Fuente: Fundación Ethereum.

    Para hacerlo, deben confiar en un intermediario —el servidor de retransmisión— que no ofrece garantías criptográficas sobre su comportamiento. Ese modelo de confianza sin respaldo técnico es el núcleo del problema que Glamsterdam busca resolver, entre otras mejoras.

    vale recordar que las propuestas de mejora de Ethereum (EIP) formalizan los cambios en el protocolo y definen cómo se implementan. En este contexto, la separación entre proponentes y constructores (ePBS, EIP-7732) inscribe en el protocolo el rol de quien selecciona el bloque de consenso y el de quien ensambla su contenido de ejecución, eliminando la dependencia de intermediarios de terceros opacos.

    En términos simples: lo que hoy depende de acuerdos de confianza entre actores privados pasaría a ser una garantía técnica del propio protocolo.

    Del mercado opaco al intercambio verificable

    La propuesta garantiza que un proponente honesto recibirá el pago del constructor, independientemente de las acciones de este último, y que el contenido de un constructor honesto será la cabeza canónica de la cadena.

    Para lograrlo, introduce una nueva categoría de participantes con una participación mínima de 1 ETH en la cadena de consenso. Estos compiten mediante ofertas firmadas que especifican el identificador del bloque y el valor a pagar al proponente.

    Para verificar que los constructores cumplan sus compromisos, el EIP-7732 asigna a un subconjunto de validadores a un comité (Payload Timeliness Committee, PTC). Este se encarga de atestiguar si el constructor reveló el contenido de ejecución comprometido de manera oportuna y si los datos asociados estaban disponibles. Este mecanismo de verificación colectiva reemplaza la necesidad de confiar individualmente en el servidor de retransmisión.

    El debate técnico sobre el alcance real de la propuesta como solución al MEV permanece activo dentro de la comunidad investigadora. EIP-7732 ofrece a los proponentes la opción de usar un mecanismo sin confianza en terceros, pero no lo exige.

    Para pagos de MEV extraordinariamente altos o acuerdos más complejos —como subastas de turnos de validación, preconfirmaciones para redes de segunda capa o subastas de pruebas de conocimiento cero—, los actores podrían seguir operando a través de intermediarios externos.

    Según sus diseñadores, el mecanismo ha sido concebido para ser lo suficientemente competitivo como para que una parte significativa de la red lo adopte como estándar, mientras deja incentivos para que alternativas externas al protocolo continúen existiendo.

  • Goldman Sachs vendió 100% de su inversión en XRP y solana

    Goldman Sachs, grupo de inversión y banca estadounidense, liquidó completamente su exposición a XRP y solana (SOL) mediante fondos cotizados en bolsa (ETF), según muestran los registros institucionales correspondientes al primer trimestre de 2026.

    Tal como se desprende en el formulario 13-F publicado el 15 de mayo de 2026, Goldman Sachs cerró posiciones en Bitwise XRP ETF, Franklin XRP Trust, Grayscale XRP Trust ETF y 21Shares XRP ETF. Las tablas muestran salidas del 100% entre el cuarto trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026.

    Tabla de inversión en XRP de Goldman Sachs
    Posiciones de Goldman Sachs en el mercado de XRP. Fuente: 13f.info.

    El mismo movimiento se observa en solana, donde la entidad se desprendió de productos como Grayscale Solana Trust, Fidelity Solana Fund, VanEck Solana Trust y 21Shares Solana ETF.

    Tabla de inversión en Solana de Goldman Sachs
    Goldman Sachs se desprendió de sus tenencias en solana. Fuente: 13f.info.

    En cuanto a ether (ETH), el banco también recortó posiciones. Tal como se observa en la siguiente tabla, vendió cerca del 74% de su tenencia en iShares Ethereum Trust (ETHA), de BlackRock, y liquidó completamente su exposición al Fidelity Ethereum Fund (FETH).

    Tabla de inversión en ether de Goldman Sachs
    Goldmand Sachs recortó sus tenencias de ether. Fuente: 13f.info.

    Al mismo tiempo, abrió una nueva posición en iShares Staked Ethereum Trust (ETHB), también gestionado por BlackRock, incorporando aproximadamente 2,48 millones de participaciones valuadas en unos 66,8 millones de dólares.

    A diferencia de un ETF tradicional, este instrumento incorpora staking, es decir, el propio gestor del fondo bloquea parte de los ETH mantenidos en custodia para participar en la validación de la red Ethereum y generar rendimiento adicional mediante recompensas, tal como lo reportó CriptoNoticias. Además, Goldman mantuvo exposición mediante opciones financieras sobre ETHA.

    También, Goldman Sachs todavía mantiene cerca de 700 millones de dólares en ETF de bitcoin (BTC), lo que confirma que ese activo sigue concentrando la mayor parte de su exposición a los activos digitales.

    La venta total de XRP y SOL generó interpretaciones negativas dentro del mercado. Sin embargo, Dom Kwok, cofundador de la plataforma educativa EasyA, sostuvo que esas posiciones no necesariamente reflejaban una apuesta direccional de Goldman Sachs por esas criptomonedas.

    Según explicó, “las tenencias iniciales de XRP y SOL estaban destinadas a facilitar necesidades de clientes, como creación y rescate de ETF, market-making o actividad de prime brokerage”. Es decir, podrían haber sido posiciones operativas usadas para emitir o retirar participaciones de ETF, dar liquidez al mercado comprando y vendiendo activos, o prestar servicios a clientes institucionales.

    En esa línea, Kwok afirmó que “no eran inversiones mantenidas porque Goldman estuviera particularmente optimista sobre XRP o SOL”, sino parte de un rebalanceo rutinario.

    El movimiento muestra que, mientras bitcoin conserva un lugar dominante dentro de la exposición institucional de Goldman Sachs, otros activos digitales siguen sujetos a ajustes tácticos vinculados a operatoria, liquidez y demanda de clientes.

  • Strategy compra 25.000 bitcoin más para su tesorería

    • Esta compra se realizó por USD 2.010 millones a un precio cercano a los USD 80.985 dólares por BTC.

    • En lo que va de 2026, las tenencias de BTC le reportan a Strategy una ganancia del 12% en dólares.

    Strategy, la empresa de cotización pública con mayor cantidad de bitcoin (BTC) en su poder, anunció este lunes 18 de mayo de 2026 la adquisición de 24.869 BTC más.

    De acuerdo con la información compartida por la empresa, realizó esta compra por aproximadamente 2.010 millones de dólares a un precio cercano a los 80.985 dólares por bitcoin.

    Además, Strategy destaca que, en lo que va del año en curso, sus tenencias de bitcoin le reportan un rendimiento (medido en dólares) del 12,6%.

    Formulario presentado por Strategy ante la SEC informando su más reciente adquisición de bitcoin.
    Formulario presentado por Strategy ante la SEC informando su más reciente adquisición de bitcoin. Fuente: Strategy.

    Este anuncio se da en la semana siguiente de que, tal como CriptoNoticias lo reportara, Strategy informó que podría vender parcialmente sus tenencias de bitcoin para financiar su estrategia financiera.

    De todos modos, el propio Michael Saylor, fundador y presidente de Strategy (empresa anteriormente llamada «MicroStrategy») aclaró que estas ventas de bitcoin —en caso de realizarse— no cambiarían la estrategia de acumulación a largo plazo.

    Tras conocerse esta noticia, el precio de bitcoin, que esta mañana había caído por debajo de 77.000 dólares, tiene una leve recuperación.

    Gráfico del precio de bitcoin en las últimas 24 horas.
    Precio de bitcoin en las últimas 24 horas, este 18 de mayo de 2026. Fuente: CoinGecko.

    Al momento de esta publicación, bitcoin regresó arriba de 77.600 dólares por unidad.

  • Irán implementaría en Ormuz un mercado de seguros basado en bitcoin, asegura reporte

    • La información surge de reportes de medios vinculados al gobierno, no de un comunicado oficial.

    • Las primas serían del 1-2% del valor de la carga, pero la plataforma sigue sin estar operativa.

    Reportes de medios estatales iraníes dan cuenta del lanzamiento de «Hormuz Safe», una presunta plataforma que buscaría ofrecer seguros marítimos y certificados de responsabilidad financiera a buques que transiten por el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, con pagos en Bitcoin (BTC).

    La información proviene principalmente de la agencia Fars News, cercana al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, que citó al Ministerio de Economía.

    El anuncio se difundió el 16 de mayo de 2026. Según estos reportes, la iniciativa aspira a generar ingresos superiores a los 10.000 millones de dólares mediante coberturas contra riesgos como inspecciones, detenciones y confiscaciones.

    Hamshahri Online complementó que las primas se situarían entre el 1% y el 2% del valor de la carga, con descuentos para buques iraníes, y que los pagos se liquidarían solo en bitcoin.

    Presunta plataforma que serviría para establecer un mercado de seguros basado en bitcoin en el estrecho de Ormuz. Fuente: farsnews.ir.

    La plataforma se presenta como un mecanismo bajo soberanía iraní, con verificación de pagos a través de la denominada «tecnología blockchain» que en realidad es original de Bitcoin. Sin embargo, el anuncio genera más preguntas que certezas.

    La proyección de 10.000 millones de dólares carece de una base de cálculo pública detallada, lo que alimenta el escepticismo sobre su realismo. El sitio web oficial hormuzsafe.ir permanece en fase “en construcción”, mostrando solo información básica de contacto y un centro de operaciones vía radio VHF. Además, el sitio en recurrentes ocasiones da error al intentar acceder.

    Esto indica que, más allá del comunicado, la infraestructura operativa visible es todavía muy limitada. Analistas como Arnel Murga, del sector marítimo, dudan de una adopción significativa.

    El estrecho de Ormuz sigue siendo una arteria crítica del comercio global, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. Ante años de sanciones que restringen el acceso iraní a sistemas financieros y mercados de seguros convencionales, Teherán busca alternativas para monetizar su control geográfico sin recurrir a un peaje directo.

    Las principales navieras internacionales suelen operar con aseguradoras consolidadas en Londres, Singapur o Europa, respaldadas por reaseguradoras globales.

    Adoptar un producto iraní pagado en Bitcoin implicaría riesgos elevados de sanciones secundarias por parte de Estados Unidos y la Unión Europea, algo que pocas compañías están dispuestas a asumir.

    El recurso al Bitcoin no es nuevo en la estrategia iraní. El país ha utilizado criptomonedas en los últimos años para eludir restricciones financieras, como lo ha informado CriptoNoticias. Este medio también reportó en abril que un grupo de estafadores habían estado solicitando pagos en bitcoin y USDT a cambio de un «paso seguro» por Ormuz.

    Aun así, transformar una ruta marítima tan sensible en un mercado de seguros basado en bitcoin representa un paso ambicioso cuya viabilidad práctica depende de factores más allá de la tecnología: confianza, estabilidad geopolítica y aceptación internacional.

    Por ahora, Hormuz Safe parece estar más en el terreno de las intenciones y la comunicación estatal que en el de una plataforma consolidada y funcional. Su desarrollo real será clave para evaluar si se trata de una solución innovadora ante el aislamiento económico o de un anuncio con fuerte componente propagandístico.

    En un contexto de tensiones regionales que ya han reducido el tráfico por Ormuz, cualquier avance concreto de este proyecto podría añadir nuevas complicaciones diplomáticas y regulatorias al comercio marítimo mundial.