El choque entre los dos principales candidatos presidenciales de la derecha colombiana se intensifica cada semana. El candidato ubicado más al extremo, el penalista Abelardo de La Espriella, ahora repite lo que antes solo decían influencers que hacen campaña en su campo. “Tú con los de siempre; yo con los nunca”, escribió este martes, en X, a la senadora uribista Paloma Valencia. Es una forma de catalogarla, una vez más, como la opción del establecimiento, por tener el apoyo de varios partidos y líderes políticos. Ella devolvió el golpe. “Tienes razón, yo soy la de siempre defendiendo a Colombia, y a ti te queda muy bien el nunca”, respondió la congresista, de forma también pública y recordándole que ella hizo oposición al presidente de izquierdas Gustavo Petro en el Legislativo “mientras tú vivías en Italia”. La también abogada le dijo al ultra que él votó sí en el referendo de 2016 sobre el acuerdo de paz con la entonces guerrilla de las FARC, mientras ella hacía campaña por un no que ganó y se convirtió en distintivo de la derecha colombiana. Él lo negó, y envió con una columna en la que promovía el voto por el no. Mientras los votantes de izquierda miran cómodos y a distancia esa pelea desde lejos, los de derecha se preocupan porque puede crear diferencias irreconciliables.
La pelea se hizo pública este martes cuando la uribista Paloma Valencia envió esta mañana una carta al ultra Abelardo de La Espriella en la que le pide que organicen un debate solo entre los dos. “Ha llegado el momento de discutir de cara a los colombianos qué proponemos para Colombia y en qué nos diferenciamos” dice ella. La candidata que venía aumentando su intención de voto, desde la consulta que ganó en marzo, está ahora estancada y no ha logrado aún desbancar a De La Espriella del segundo lugar en los sondeos.
De la Espriella no saltó a la invitación. Más bien dijo que Valencia fue quien antes rechazó una oferta de debates, que moderaría el presentador Luis Carlos Vélez, y que su oferta parecía ser más bien una movida desesperada: “¿Cambiaste de opinión después de los resultados en las encuestas?“, le espetó en X, aumentando la tensión.
Detrás de las cámaras que enfocan a los candidatos, la pelea tiene un tono aún más crudo. El fin de semana, tres influencers cercanos al candidato ultra publicaron videos similares entre sí, en los que especulaban que el alfil del presidente Petro y ministro del Interior, Armando Benedetti, estaba apoyando la campaña de Valencia. Los argumentos eran enrevesados y el ministro los desmintió, pero ellos buscaban reforzar su señalamiento a Valencia de ser la candidata del establecimiento, en contraste con la idea de que el penalista es el verdadero outsider de la política. Se trata de un argumento fundamental en un país que ha visto crecer la emoción antipolítica. Fue la plataforma que impulsó al ingeniero Rodolfo Hernández a la segunda vuelta presidencial en 2022.
De La Espriella tiene unos sustentos para mostrarse así: nunca ha sido candidato a un cargo de elección popular, algo en lo que ha hecho énfasis en su pelea contra Valencia como equivalente a ser independiente del establecimiento. Eso a pesar de que sí tiene apoyos de políticos con raíces en partidos tradicionales, que van desde los conservadores (Enrique Gómez, nieto de Laureano Gómez, es su jefe de debate) hasta Cambio Radical (Rodrigo Lara), pasando por el Partido Liberal (Mauricio Gómez Amín). Incluso han llegado a su campaña figuras relevantes del Gobierno de Juan Manuel Santos, némesis del expresidente de derecha Álvaro Uribe e impulsor del acuerdo con las FARC (Sandra Bessudo, alta consejera presidencial de Gestión Ambiental y Samuel Azout, director de la extinta Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema). Es más, su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, fue ministro de Hacienda del expresidente Iván Duque. Es un anti-establecimiento con mucho establecimiento en la espalda.
Esa imagen de outsider, que ha llevado al poder a políticos desde Donald Trump hasta Javier Milei, es algo que el uribismo le resiente. Los hijos del expresidente Uribe rechazaron la semana pasada que miembros de la campaña de De La Espriella compartieran videos hechos con Inteligencia Artificial en los que pintan a Valencia como aliada de sus archienemigos como el expresidente Santos o la exalcaldesa de Bogotá y aspirante presidencial de centro Claudia López.
El escalamiento de la pelea revela la ansiedad de las campañas. A menos de cuatro semanas de las votaciones, el relato de la ultraderecha es que Valencia no se juntó solo con el centrista Juan Daniel Oviedo y políticos tradicionales para ganar, sino incluso con aquellos a quienes siempre ha hecho oposición, como Benedetti, López y Santos – algo que está lejos de ser realidad. Por el lado de Valencia, el mismo Álvaro Uribe acusó a dos miembros de la campaña de De La Espriella de hacer complots y amenazas contra su candidata, acusaciones que no terminaron en una denuncia penal ni Valencia las retomó. Pero sin un claro ganador entre los dos y con margen para marcar la diferencia, los choques solo tienen como límite la necesidad de sumar votos para esa segunda vuelta.

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