La socialista Michelle Bachelet, dos veces presidenta de Chile (2006-2010 y 2014-2018), fue protagonista la tarde de este miércoles de un homenaje a su trayectoria en el Teatro de La Pintana, uno de los municipios más vulnerables de Santiago. Informalmente se lo bautizó como el bacheletazo, organizado por los partidos de la izquierda, que quisieron rendirle tributo luego de que la exmandataria retirara su candidatura a liderar la Secretaría General de Naciones Unidas (ONU) el pasado 19 de septiembre. En un momento en que la oposición carece de un liderazgo fuerte para que haga contrapeso a la Administración de José Antonio Kast, Bachelet entregó una señal clara: “Quienes pensaban que me iba a ir para la casa después de esto [el retiro de la candidatura], les tengo una mala noticia. Eso no va a pasar. Espero estar con todos ustedes trabajando para que Chile sea un país más justo”.
“La democracia tiene que ser capaz de responder a necesidades concretas de la ciudadanía, tiene que entregar seguridad, oportunidades, derecho y esperanza”, dijo Bachelet ante centenares de adherentes y autoridades”. “Si con este acto logramos avanzar en eso, para mí va a tener todo el sentido, porque creo que necesitamos recuperar confianzas, fortalecer nuestra democracia y volver a construir proyectos colectivos”, añadió en un discurso con un fuerte llamado a la unidad del progresismo. “Necesitamos encontrarnos, escucharnos y trabajar juntos para que podamos ofrecer al país una alternativa que responda a sus necesidades (…) Por mi parte, voy a seguir aportando, como siempre lo he hecho, desde Chile y desde donde pueda contribuir”.

La exmandataria reconoció que no fue fácil la candidatura a liderar la ONU, pero como recordaron quienes ofrecieron discursos esta noche, entre ellos el expresidente Gabriel Boric (2022-2026), varios pasajes de su vida no lo han sido. “Si incomodo porque creo en la democracia, en el multilateralismo y la cooperación internacional, porque los problemas son comunes y ningún país va a resolverlos solos, porque defiendo los derechos de las mujeres y los derechos humanos, la verdad que es un tremendo honor que me hayan vetado por eso”, planteó. Los dardos a la Administración de Kast por retirar el apoyo a su postulación apenas llegó a La Moneda el pasado marzo fue un tema obligado en cada discurso, donde se calificó como un “agravio”, una decisión “mezquina” y la interrupción de lo que ha sido la política de Estado chilena.
El expresidente Boric, del Frente Amplio, recibió tantos o más aplausos que la propia homenajeada. En su discurso, abordó lo crítico que fue con Bachelet durante su etapa de dirigente estudiantil y como diputado. “¿Por qué ser parte entonces de este homenaje? Porque una de las muchas virtudes de la presidenta es que no guarda rencor. No olvida, les aseguro que no olvida, pero no guarda rencor. Su generosidad con nuestra generación ha sido clave en el encuentro de mundos políticos que ayer fueron adversarios. Ha sido clave en limar las diferencias, en acercar posiciones y en la comprensión de los roles distintos que a cada uno le tocó y ante el objetivo común que es construir un Chile más justo y feliz”, sostuvo.
El acto arrancó con un minuto de silencio por la muerte del cabo segundo de Carabineros Christopher Aguilera, asesinado el pasado domingo mientras realizaba una fiscalización policial. Tras la señal de respeto, los cientos de asistentes cantaron el himno nacional de pie, sosteniendo banderas chilenas, algo poco frecuente en las reuniones masivas de la izquierda, y más propias de la derecha. Con un recorrido por su historia familiar, laboral y política, se recordó la detención a Bachelet en el centro de tortura Villa Grimaldi junto a su madre, Ángela Jeria, durante los primeros meses de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), su exilio y su trabajo en Chile como en el extranjero.

Los organizadores (Partido Socialista, Partido por la Democracia, Frente Amplio, Partido Comunista, Partido Liberal y la Democracia Cristiana) pensaron inicialmente el acto como un homenaje a la trayectoria de la expresidenta, pero el espíritu del acto también se tiñó de un impulso unificador para una oposición que no ha logrado articularse para hacer de contrapeso a la agenda de Kast en los primeros seis meses de mandato. “Las peleas son mucho menos que lo que nos une”, dijo la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic. Boric, por su parte, dio señales del papel que el sector espera que cumpla la exmandataria: “La figura de Bachelet en la unidad del progresismo es invaluable”.
Entre los asistentes hubo varios alcaldes, entre ellos la democristiana Claudia Pizarro de La Pintana, parlamentarios y ex autoridades de Gobierno. Asistieron la excandidata presidencial de la izquierda, la comunista Jeannette Jara, y exsecretarios de Estado del Gobierno de Boric, como la exministra del Interior Carolina Tohá, la exportavoz Camila Vallejo, y la exsecretaria General de la Presidencia, Ana Lya Uriarte, quien también fue jefa de Gabiente de Bachelet en su segundo mandato y Gloria de la Fuente, exsubsecrearia de Relaciones Internacionales de Boric, quien cumplió un papel en la postulación de Bachelet a la ONU. Antes que arrancara el homenaje -retrasado en más de una hora-, parte del público gritó contra Kast, pero el diputado socialista Arturo Barrios, encargado de animar a la concurrencia, pidió que se detuvieran.
El encuentro ha ocurrido un par de semanas después de que la socialista declinara su candidatura a liderar la ONU. Apoyada solo por México y Brasil, Bachelet tomó la decisión luego de malos resultados en las votaciones informales del Consejo de Seguridad. “Ahora continuaré, con el tesón de siempre, el desafío internacional”, dijo entonces la actual vicepresidenta del Club de Madrid, una organización integrada por más de un centenar de expresidentes.
Tras dar ese paso al costado, la semana pasada volvió al debate público a través de una declaración con el expresidente Boric, en la que manifestaron su preocupación ante la adhesión de Chile el pasado martes al Escudo de las Américas, la iniciativa de Donald Trump que agrupa a 15 países de la región contra el crimen organizado. En el escrito llamaban al Gobierno de Kast a “reconsiderar” la decisión y se ofrecían a colaborar en la construcción de estrategias de Estado para enfrentar el crimen organizado, “resguardando al mismo tiempo los principios, la soberanía y la autonomía que han caracterizado la política exterior chilena desde la recuperación de la democracia”. La declaración ha llamado la atención -e irritación en La Moneda- porque es bastante inédito que exmandatarios se pronuncien sobre asuntos de política internacional públicamente y no en reuniones privadas con las autoridades gobernantes.
El Teatro de La Pintana, con capacidad para 700 personas, se llenó rápidamente. El grueso de los asistentes eran mujeres de tercera edad. Carmen Garrido, de 68 años, vecina del municipio, respondió a la invitación porque gracias a la expresidenta “gané muchos derechos como mujer, como el bono por hijo y la Pensión Garantizada Universal (PGU)”, comenta a EL PAÍS. César Olivares, de 73 años, es profesor de medicina interna en la Universidad Autónoma, y espera que Bachelet ahora lidere la oposición al actual Gobierno de Kast, “que ha estado absolutamente descordinada”. “Se necesita un liderazgo como el de Michelle Bachelet”, opina. En el acto eran varios los que decían esperanzados que podía ser candidata presidencial nuevamente en las elecciones de 2030. O Boric. Ambos se llevaron un baño de masas.

Leave a Reply