La férrea batalla de la administración de Donald Trump en contra de los migrantes ha cobrado una víctima más. Las autoridades estadounidenses han informado este lunes de la muerte de Alejandro Cabrera Clemente, un migrante mexicano de 49 años de edad que había sido detenido a principios de enero de este año. El número de fallecimientos de mexicanos en custodia del Servicio de Control e Inmigración de Aduanas (ICE) se eleva a 16 en lo que va de 2026. De acuerdo con el comunicado del Gobierno, Cabrera fue encontrado sin signos vitales en su celda en el centro correccional de Winn en Luisiana. A pesar de que el hombre fue trasladado a un hospital para un tratamiento médico avanzado, según el ICE, se decretó su muerte alrededor de las 08.51 horas.
Según la información proporcionada por las autoridades migratorias, Cabrera llevaba más de 25 años en Estados Unidos y enfrentaba cargos por posesión de droga y arresto por violencia doméstica. El mexicano había sido detenido en Chattanooga, Tennessee (a más de 900 kilómetros al este de donde se encontraba recluido), y estaba en espera del procedimiento para su deportación por la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración.
El alarmante número de migrantes fallecidos en custodia de las autoridades estadounidenses ha llevado al Gobierno de México ha endurecer su posición y a anunciar una serie de medidas distintas a mostrar su inconformidad por vías diplomáticas ante estos hechos. “Se van a hacer más reclamos, no solamente lo que hemos venido haciendo, sino que ahora vamos a tomar más medidas de reclamo frente a lo que ocurrió”, manifestó Claudia Sheinbaum hace dos semanas durante su conferencia matutina.
Ese mismo día, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que llevaría las muertes de connacionales ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y que el Gobierno participaría en una demanda colectiva en contra del Centro de Procesamiento de Adelante, una instalación en la que cuatro mexicanos han perdido la vida en lo que va del año. La Cancillería ha señalado que las defunciones no son casos aislados y “revelan fallas sistemáticas”. En conferencia de prensa, Vanessa Calva, encargada de protección consular, mostró su preocupación por la subcontratación de empresas privadas para la operación de los centros de detención en los que han ocurrido los fallecimientos. Además, denunció el “nulo flujo” de información entre las autoridades estadounidenses y las familias de los detenidos.
La cruzada de Trump en contra de la migración no da tregua a nadie. Un informe de The Marshall Project reveló hace unos días que los niños y adolescentes en custodia del ICE rebasan los 6.200, una cifra que es 10 veces superior a la registrada al cierre del mandato de Joe Biden. Según la organización de noticias sin fines de lucro, un promedio de 226 niños y adolescentes han sido arrestados al día desde que llegó el republicano a la Casa Blanca por segunda ocasión. Un reporte de Human Rights First sobre un centro de detención familiar en Dilley, Texas, denunció los abusos y la crueldad con la que operan ese tipo de lugares y que provoca violaciones al debido proceso y fallas médicas.

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