El presidente José Antonio Kast ha presentado este martes un proyecto de ley que busca reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE), el método que es usado por las escuelas públicas o particulares con subvención estatal del país sudamericano para permitir el ingreso de sus nuevos estudiantes. La iniciativa impulsada por el Ejecutivo de derecha, y que debe ser analizada por el Congreso, apunta a devolver la facultad de los colegios para que puedan seleccionar a parte de sus alumnos, una capacidad que las instituciones educativas habían perdido hace casi una década con la promulgación de la llamada Ley de Inclusión Escolar, que fue impulsada en 2015 durante la segunda Administración de la expresidenta socialista Michelle Bachelet (2014-2018).
Kast ha entregado algunos detalles de la propuesta en una ceremonia en el palacio de La Moneda, en la que también ha participado la ministra de Educación, María Paz Arzola. El mandatario ha enfatizado que con esta propuesta se busca retomar el mérito académico como el principal elemento de consideración para la admisión de los alumnos a las escuelas. “Este proyecto es importante. Reconocer al niño en sus aptitudes, en su mérito, y buscar a cada niño el proyecto educativo que lo llene, que lo haga feliz y que complemente la educación de sus padres. Esto se logra con un sistema que toma ciertos criterios, que resguarda a los alumnos prioritarios, resguarda a los niños que tienen necesidades educativas especiales, pero también permite al establecimiento valorar el mérito, valorar el compromiso de los padres con ese proyecto educativo”, ha dicho. El presidente también ha deslizado una crítica a la forma en la que se construyó el SAE durante el Gobierno de Bachelet. “Los procesos educacionales toman años. Uno no hace una reforma educacional y ve los resultados al día siguiente. Toma tiempo y es lo que planteamos hace más de 10 años cuando se hizo la reforma educacional”, ha expresado Kast.
El jefe de Estado chileno ha aclarado que el Ejecutivo propone que el sistema de admisión sea mixto, es decir que las escuelas que quieran retomar la selección de alguna parte de sus alumnos lo pueden hacer, y que los colegios que quieren mantener la admisión aleatoria, tal como opera hoy, la pueden conservar. “Si algún establecimiento no desea participar en este sistema, podrá seguir participando en el sistema que tenemos hasta hoy día. Por eso decimos que es un sistema que opta por la libertad, la libertad del proyecto educativo, la libertad de los padres de elegir el proyecto educativo para sus hijos”, ha detallado Kast.
Esta reforma es uno de los pilares del plan educativo de Kast. La otra es la llamada ley de Escuelas Protegidas, que endurece las medidas de seguridad al interior de los colegios e impone fuertes castigos en contra de los autores de los hechos de violencia, entre ellos la pérdida de derechos como la gratuidad universitaria. La iniciativa ya fue despachada desde el Congreso, pero ahora enfrenta una nueva revisión ante el Tribunal Constitucional (TC), que revisa las impugnaciones presentadas por la oposición. El tribunal ha analizado los antecedentes durante este martes y entregará su resolución en los próximos días.
Cómo es la reforma al SAE impulsada por el Gobierno
El Ejecutivo ha dicho que el proyecto busca modernizar el SAE con la implementación de un sistema mixto y dejar atrás la denominada tómbola, que asigna las escuelas para los estudiantes de acuerdo a una plataforma. El proceso, de acuerdo a las autoridades, se mantendrá dentro de una plataforma única administrada por el ministerio de Educación (Mineduc) para asegurar la transparencia.
En lo concreto, el proyecto considera dos mecanismos complementarios para definir las vacancias en las escuelas. La primera modalidad es la Elección Mutua (EM), un sistema voluntario para los establecimientos que tienen más postulantes que vacantes (sobredemanda). La EM considera los criterios de rendimiento académico del estudiante a partir de 7° básico (primaria); la adhesión voluntaria al proyecto educativo del establecimiento; la asistencia previa a actividades o reuniones informativas del colegio; las aptitudes específicas para programas escolares especializados; y las entrevistas y criterios de proximidad territorial. El Gobierno asegura que esta modalidad mantiene por ley la reserva de cupos para estudiantes prioritarios (SEP) y alumnos con necesidades educativas especiales (NEE) o discapacidad.
La otra modalidad disponible es la Asignación Aleatoria (AA), que mantiene el sistema centralizado actual de asignación por sorteo y se aplicará únicamente en dos casos específicos: en los establecimientos que decidan no utilizar el método de EM; y para las vacantes que queden disponibles después de terminar el proceso de EM.
La ministra de Educación, María Paz Arzola, ha defendido los cambios y ha dicho que el sistema vigente no ha cumplido con la misión de evitar la segregación escolar. “Queremos que la admisión escolar dependa menos del azar y que, en su lugar, la admisión dependa de más variables que le hagan sentido a las familias y a los colegios”, dice la ministra.
El SAE ha sido objeto de debate entre los especialistas de la educación en Chile. Los impulsores de actual sistema han dicho que la facultad de los colegios de seleccionar a sus nuevos alumnos derivaba en arbitrariedades que afectaban al estudiante y a sus familias. Los detractores de la modalidad vigente han dicho que tanto los padres como las escuelas han perdido la libertad de elegir el proyecto educativo deseado, y que este sistema ha degradado a algunos establecimientos públicos de excelencia -los conocidos como liceos emblemáticos-, que durante décadas construyeron su comunidad educativa bajo un fuerte sistema de selección académica.

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