Q-Day podría llegar en 2030 y poner en riesgo millones de BTC, según Project Eleven

  • La exposición estimada supera los 560.000 millones de dólares en BTC.

  • El informe sugiere que la transición de BTC hacia esquemas post-cuánticos requeriría varios años.

Un análisis de Project Eleven difundido el 6 de mayo de 2026 advierte que el denominado “Q-Day”, el punto en el que la computación cuántica podría romper la criptografía de clave pública, podría llegar tan pronto como en 2030. El informe plantea que hasta 6.9 millones de bitcoin (BTC), cerca del 33% del suministro total, podrían quedar potencialmente expuestos bajo ciertas condiciones.

Según la organización, el riesgo se vincula al avance de la computación cuántica y a demostraciones experimentales recientes que han logrado aproximaciones a ataques sobre la criptografía de curva elíptica (ECDSA), el sistema que protege las firmas digitales de Bitcoin. El foco del problema está en la posibilidad de que futuros ordenadores cuánticos puedan resolver problemas matemáticos que hoy garantizan la seguridad de la red.

Vale resaltar que, para Project Eleven, la exposición no sería uniforme. Los bitcoins más vulnerables serían aquellos asociados a direcciones donde la clave pública ya ha sido revelada en la cadena, incluyendo formatos antiguos o direcciones reutilizadas. En estos casos, la exposición sería permanente si llegara a existir una computadora cuántica criptográficamente relevante, con un impacto potencial estimado en más de 560.000 millones de dólares al precio actual.

El informe también utiliza el marco de la “desigualdad de Mosca” para evaluar el riesgo, un modelo que compara el tiempo disponible para migrar sistemas criptográficos con el tiempo estimado en el que la computación cuántica podría volverlos vulnerables. Bajo este enfoque, la clave no es solo si los ataques llegarán, sino si el ecosistema tendrá margen suficiente para adaptarse antes de que sean viables.

En el caso de Bitcoin, el análisis sugiere que la transición hacia esquemas post-cuánticos requeriría varios años de coordinación técnica, lo que reduce el margen de seguridad si los plazos cuánticos se comprimen hacia esta década.

Es importante aclarar que Project Eleven plantea tres escenarios para la llegada del riesgo cuántico sobre Bitcoin: en un caso optimista, el impacto podría materializarse tan pronto como en 2030; en un escenario base, la ventana se sitúa en torno a 2033; y en un escenario pesimista, se extiende hasta 2042. Estas proyecciones no buscan fijar una fecha exacta, sino reflejar distintos ritmos de avance en la computación cuántica y en la corrección de errores, así como el grado de preparación del ecosistema para migrar hacia criptografía post-cuántica, como se ve reflejado en el siguiente gráfico.

Gráfico que muestra los 3 posibles escenarios para el Q-Day: 2030, 2033 y 2042.
Si bien el informe sitúa el Q-Day para el 2030, también presenta otros escenarios donde la ruptura se desataría en años posteriores: 2033 y 2042 respectivamente. Fuente: Project Eleven.

El «Q-Day» sigue dividiendo al sector

En este escenario, el debate dentro del sector sigue dividido. Por un lado, investigadores como Mikhail Lukin desde el entorno de Harvard Quantum Initiative sostienen que las computadoras cuánticas tolerantes a fallos podrían llegar antes de finales de esta década, un horizonte que coincide con proyecciones de actores como Google, Cloudflare y Grayscale, que ya contemplan ventanas de migración cercanas a 2029, tal como reportó CriptoNoticias. Esta visión refuerza la idea de que el margen de preparación se está reduciendo.

En contraste, figuras como Adam Back, Samson Mow o el desarrollador Murch consideran que el riesgo cuántico aún se encuentra a más de una década de distancia, señalando que las capacidades actuales están lejos de romper criptografía de 256 bits en condiciones reales. Asimismo, recientemente sucedió que Cory Klippsten, CEO de Swan Bitcoin, acusó a Alex Pruden, CEO de Project Eleven, de exagerar la amenaza cuántica para impulsar intereses comerciales, reavivando las diferencias de postura dentro del sector.

Dentro de este contexto, el escenario de Q-Day se entiende como un rango de riesgo y no como una fecha definitiva. La posible exposición de millones de bitcoins refleja la sensibilidad del sistema ante avances en computación cuántica, aunque su impacto real dependerá de desarrollos tecnológicos aún en fase experimental.

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