Los platós de televisión convirtieron a Donald Trump en una celebridad. Luego, embelesado por la atención mediática y el brillo de los focos -como analiza la periodista de The New York Times Maggie Haberman en la biografía del presidente-, aprovechó ese escaparate para dar el salto a la política. Durante su primer mandato, el magnate inmobiliario convirtió a los medios tradicionales en los “enemigos del pueblo” al tiempo que ensalzaba a las plataformas independientes afines a su agenda MAGA, como la de Tucker Carlson.
Ahora, asentado en la Casa Blanca por segunda vez, el presidente no ha cesado en su cruzada contra el periodismo clásico. Después de vetar durante el fin de semana a CNN, MS Now y Politico, a los que acusa de fabricar fake news en su contra, y ante el respaldo que el resto de las grandes cadenas, incluída la cadena Fox News, ha brindado a los medios excluidos, Trump ha optado por lanzar su propio canal de televisión por streaming: Trump TV.
Este canal, que se puede ver desde el Youtube oficial de la Casa Blanca las 24 horas del día sin interrupciones, comenzó a emitir la tarde del lunes, a las 19:00 hora local, en vísperas de la celebración de la Asamblea General de la ONU. Las primeras imágenes corresponden a un discurso antiguo: el que el mandatario pronunció el pasado 3 de juilio en el Monte Rushmore antes de la celebración del 250 aniversario de Estados Unidos.
En aquella intervención, el presidente afirmó que “Estados Unidos nunca será un país comunista” y pidió a sus seguidores defender lo que definió como la identidad y el carácter estadounidenses, recoge la agencia Efe. Ahora, según indica el propio canal de televisión, la Casa Blanca reunirá “en un solo lugar” los momentos más importantes de la Administración Trump, con “vídeos destacados, comentarios importantes y momentos clave disponibles 24/7 y actualizados en tiempo real”.
La denuncia de los tres medios
La nueva disputa con los medios de comunicación tradicionales se remonta al pasado viernes, cuando Trump anunció que vetaría a dos cadenas de noticias (CNN y MS NOW) y al diario digital Politico de la Casa Blanca. El sábado, de hecho, los peridistas trataron de entrar en el recinto presidencial y se les prohibió la entrada y se les retiró la acreditación.
El lunes, los tres medios afectados por el veto presentaron ante un tribunal de Washington D. C. una demanda contra el mandatario y varios miembros de su equipo, alegando que se estaba atentando “contra la Primera Enmienda” de la Constitución. Por su parte, la Administración Trump afirmó que no se trataba de “un ataque contra la prensa libre”, sino de “un ataque contra las noticias falsas”, un fenómeno que, aseguró en su red social Truth, ha “crecido como un cáncer en nuestro querido Estados Unidos de América”.
“Debemos recordar que esos tres medios publican alrededor del 92% de las noticias sobre el Presidente de los Estados Unidos y su Administración que son negativas“, defendió por su parte el vicepresidente del país, JD Vance, en una comparecencia.
Posteriormente, los otros integrantes del consorcio de cobertura conjunta (pool) de la Casa Blanca -ABC, CBS, Fox News y NBC- suspendieron su participación como gesto de solidaridad. La decisión de Trump está lejos de ser nueva. Nada más iniciar su nuevo mandato, restringió el acceso a la agencia Associated Press (AP) a algunos actos oficiales por negarse a usar el nombre “golfo de América” para referirse al golfo de México.

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