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El 10% del mercado de letras del Tesoro de EE. UU. estará tokenizado en 2030, según Citi.
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Las stablecoins forman parte esencial del crecimiento de la tokenización de activos.
El banco estadounidense Citi proyecta que la tokenización de activos del mundo real (RWA, por sus siglas en inglés) experimentará una expansión masiva en próximos años. Así lo expuso en su nuevo informe titulado «Tokenización 2030: Wall Street On-Chain».
La investigación de la entidad estima que la capitalización de mercado de los activos tokenizados se mutiplicará por 323 antes del cierre de la década. Es decir que el valor total del sector escalará desde los 17.000 millones de dólares vigentes según sus datos hasta un volumen medio de 5,5 billones de dólares.
Dependiendo de la rapidez de la adopción de este sistema, el banco calcula un rango que va desde una estimación baja de 2,7 billones hasta un pronóstico optimista de 8,2 billones de dólares.
Esta expansión proyectada proviene de la incorporación masiva de las firmas financieras tradicionales al ecosistema digital. “Estamos viendo el peso total del poder financiero estadounidense y de la moneda de reserva global avanzar hacia el cambio a gran escala”, afirma Citi en el informe privado que fue reportado por la prensa y dado a conocer este 1 de junio de 2026.
El principal motor operativo de este crecimiento es la ineficiencia que arrastran los sistemas tradicionales de intercambio de valores.
Citi señala que el crecimiento ocurrirá principalmente en los mercados públicos convencionales, como las acciones estadounidenses y los bonos gubernamentales, en lugar de en los mercados privados, que son más difíciles de negociar y cambian lentamente. El banco asume que el 10% del mercado de letras del Tesoro de Estados Unidos y el 3% del mercado bursátil público de ese país estarán tokenizados para 2030.
La Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC), el nodo central de compensación y liquidación del sistema financiero estadounidense, ha cuantificado el costo real de estos retrasos. Existen 630.000 millones de dólares inmovilizados diariamente en la banca global solo para cubrir desfases entre pagos entrantes y salientes. La DTCC se encarga de la compensación, liquidación y custodia automatizada de acciones, bonos y otros instrumentos. Sus subsidiarias procesaron en 2025 transacciones por 4,7 cuatrillones de dólares y custodiaron valores por un total de 114 billones de dólares, como reportó CriptoNoticias.
Esta organización plantea que la tokenización de activos resuelve la inmovilización de capital al reducir el tiempo de movimiento de colateral de días a segundos.
Si solo el 10% de los inversionistas cotidianos estadounidenses cambian a estas nuevas plataformas digitales de negociación, se generaría una demanda de 2,6 billones de dólares en acciones tokenizadas. El avance se apoya simultáneamente en el crecimiento de las stablecoins, las cuales se espera que alcancen un mercado de 1,9 billones de dólares para 2030, dice Citi.
El informe prevé que este crecimiento podría generar una nueva demanda de aproximadamente 1 billón de dólares en bonos del gobierno de Estados Unidos, dado que las empresas emisoras respaldan sus stablecoins con estos bonos reales.
Por su su parte, el entorno legal también registra avances, impulsado por el Comité Bancario del Senado de Estados Unidos, que votó a favor del proyecto de regulación sobre activos digitales, llamado Ley Clarity, el pasado 14 de mayo.
JPMorgan hace una advertencia
Pero, para JPMorgan, otra entidad bancaria estadounidense, existen consideraciones críticas que deben ser tomadas en cuenta por los inversores antes de volcarse a esta tecnología. «Las empresas deben evaluar cuidadosamente las oportunidades y las ventajas y desventajas», advierte la entidad bancaria en su análisis del 5 de mayo pasado.
JPMorgan detalla que es importante determinar dónde la integración de activos digitales puede tener un impacto significativo, ya sea en pagos, gestión de liquidez o productos de inversión. Añade que el cumplimiento normativo es fundamental y que un análisis exhaustivo de la gestión del cambio puede ayudar a identificar deficiencias en los controles actuales y garantizar la adaptación a las normativas en constante evolución.
La adopción de este nuevo ecosistema obligará a los inversores a transformar sus capacidades técnicas de cara al futuro. «Adaptar las habilidades del equipo también es fundamental», advierte JPMorgan, detallando que la integración de activos digitales generalmente implica ajustar los procesos existentes en lugar de una revisión completa.






















