Tegucigalpa, Honduras. Con la juramentación oficial de su Equipo Operativo y de su Equipo de Conducción Gerencial Cero Muerte Materna, el Hospital General San Felipe dio un paso trascendental para fortalecer la calidad de la atención materna y neonatal, institucionalizando un modelo de mejora continua orientado a prevenir muertes maternas evitables y garantizar una atención más segura para las mujeres y sus recién nacidos.
La conformación de estos equipos representa mucho más que un acto protocolario. Se trata de la creación de una estructura permanente dentro del hospital que permitirá identificar oportunamente brechas en la atención, fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias obstétricas, monitorear indicadores clave y promover decisiones basadas en evidencia para mejorar los resultados de salud materna y neonatal.
Cada muerte materna prevenible refleja desafíos que aún persisten en los sistemas de salud. Frente a esta realidad, la estrategia Cero Muerte Materna busca fortalecer el liderazgo clínico y gerencial de los establecimientos de salud para asegurar que las mujeres reciban atención oportuna, segura y de calidad durante el embarazo, el parto y el puerperio. En el Hospital General San Felipe, este compromiso quedó formalizado con la juramentación de los equipos responsables de conducir e impulsar las acciones de mejora dentro de la institución.
La iniciativa forma parte de un proceso integral de fortalecimiento de capacidades que incluye la optimización de los procesos de atención del parto, el manejo oportuno de las complicaciones obstétricas, el monitoreo sistemático de indicadores y la implementación de herramientas de gestión y calidad que contribuyan a reducir la morbimortalidad materna y neonatal.
Durante la jornada también se presentó el plan de trabajo institucional de la estrategia, así como un tablero de indicadores diseñado para apoyar la identificación de brechas y el seguimiento de acciones de mejora. Estas herramientas permitirán al hospital analizar de manera continua su desempeño, medir avances y orientar intervenciones destinadas a fortalecer la calidad de la atención.
Como parte del acompañamiento técnico, el personal de salud fortalecerá además sus competencias en la aplicación de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para la atención durante el trabajo de parto, promoviendo una atención centrada en la mujer, respetuosa de sus necesidades y sustentada en la mejor evidencia científica disponible.
El proceso incorpora asimismo el análisis de casos de Morbilidad Materna Extremadamente Grave (Near Miss), una metodología que permite identificar factores evitables, comprender las causas que ponen en riesgo la vida de las mujeres y generar acciones correctivas para evitar que situaciones similares se repitan.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) con el financiamiento de MSD para Madres, el Gobierno de Canadá y la Alianza para la Atención Primaria en Salud ; acompaña este esfuerzo mediante cooperación técnica especializada para fortalecer la implementación de la estrategia en el país, promoviendo estándares internacionales de calidad y apoyando el desarrollo de capacidades institucionales que contribuyan a que más mujeres lleguen sanas al momento del parto y regresen seguras a sus hogares junto a sus hijos e hijas.

Leave a Reply