La Alternativa para Alemania (AfD) ha ganado las elecciones en el estado del este del país, Mecklemburgo-Pomerania Occidental, hasta ahora gobernado por el Partido Socialdemócrata (SPD) en coalición con Die Linke. El resultado convierte a la AfD, por primera vez, en la fuerza más votada en este estado, aunque su victoria no significa que vaya a gobernar, ya que no tiene mayoría y los demás partidos descartan una coalición con ella. La SPD de la presidenta regional, Manuela Schwesig, queda en segundo lugar y tendrá ahora que negociar para intentar mantener el poder.
Las elecciones suponen un nuevo varapalo para los cristianodemócratas de la CDU del canciller Friedrich Merz y vuelven a colocar al mandatario bajo presión dentro de su propio partido. En los últimos días se había especulado incluso con que una salida de la CDU del Parlamento regional de Mecklemburgo-Pomerania Occidental podría abrir una crisis de liderazgo en Berlín. La CDU llegaba a la jornada electoral con apenas un 6% en la última encuesta del ZDF, a solo un punto de la barrera del 5%.
Finalmente, los cristianodemócratas han conseguido superar el umbral, aunque por muy poco: los primeros resultados les sitúan en torno al 5,3%, después de haber obtenido el 13,3% en las elecciones de 2021. La AfD, por el contrario, se ha convertido en la fuerza más votada con alrededor del 37,3%, por delante de la SPD de Manuela Schwesig, que obtiene el 35,5 %. Die Linke alcanza el 7,5 %, mientras que Verdes y BSW rondan el 5%.

El resultado deja a la CDU en una posición muy delicada. En Berlín, los cristianodemócratas también han perdido terreno y quedan por detrás de Die Linke. El propio canciller compareció poco después de conocerse las primeras proyecciones, algo poco habitual en una noche electoral regional, y reconoció la gravedad de los resultados. Merz admitió que los resultados en Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Pomerania Occidental son motivo de preocupación para todo el país por la victoria de la AfD y señaló que la situación política exige una respuesta.
Su posición, sin embargo, fue inequívoca: no contempla abandonar el cargo. «Estoy decidido a mantener este rumbo», dijo, e insistió en que el país atraviesa un momento difícil y que existe una preocupación creciente por el futuro. Entre las principales preocupaciones y prioridades mencionó la economía, la seguridad y la defensa de la paz.
Merz ha defendido que la respuesta a la situación no puede consistir en mirar a un pasado que parece mejor. Su argumento es que Alemania necesita reformas para recuperar crecimiento y capacidad de actuación, al mismo tiempo que debe reforzar su seguridad frente a las amenazas externas e internas.
El descontento con los problemas cotidianos ayuda a entender el contexto en el que se celebran estas elecciones. La preocupación por el coste de la vida, la energía y la situación económica ha ocupado un lugar central durante la campaña. En Berlín, además, solo una minoría de los ciudadanos se mostraba satisfecha con el trabajo del Senado liderado por la CDU antes de la votación. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, sin embargo, la valoración del Gobierno regional de Schwesig era considerablemente más positiva.
La paradoja para la SPD es que ese respaldo no se ha traducido en una victoria electoral. Schwesig ha conseguido recuperar terreno durante la campaña y reducir drásticamente la ventaja que la AfD llegó a tener en las encuestas, pero finalmente la formación de Leif-Erik Holm ha quedado por delante. La AfD alcanza aproximadamente el 37,3 %, mientras que la SPD se queda en el 35,5 %. La cuestión será ahora qué mayoría puede construir la actual presidenta regional. Die Linke con el 6,9% y Los Verdes con el 5,5% se han mostrado dispuestos a continuar gobernando con Schwesig, lo que abre la puerta a una coalición de SPD, Linke y Verdes si los resultados definitivos y el reparto de escaños permiten alcanzar la mayoría necesaria.
El resultado es especialmente significativo para Schwesig porque la SPD lleva casi tres décadas al frente de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Aun quedando segunda, conserva una base electoral muy importante y puede intentar formar una mayoría alternativa a la AfD. La noche electoral, visiblemente afectada, aseguró que en 2025 las encuestas le daban tan solo el 19% y que han conseguido alcanzar a la AfD a base de una contienda electoral en la que lo han dado todo por defender la democracia, según sus propias palabras.
Leave a Reply