El fútbol los soñó juntos y se hizo realidad en el equipo que más alimenta las fantasías: en el Real Madrid. El colombiano de la camiseta 10 le lanzó sus pases impredecibles al artillero de artilleros, el portugués de la camiseta 7, quien no desprecia una buena asistencia. Cristiano Ronaldo se dio cuenta de que James Rodríguez tenía una zurda celestial. Y James, que ya sabía a quién tenía adelante, no lo defraudo. Así se conocieron, en ese diálogo del gol. El destino quiso que vuelvan a cruzarse como rivales, en el duelo Colombia vs. Portugal de este sábado en el Mundial.
“Dámela que yo anoto”, pudo haberle dicho Cristiano al recién llegado al Madrid por esa época. Como para dejar claros los roles. Era el año 2014. James acababa de tener un Mundial de ensueño con Colombia en Brasil. Fue la Bota de Oro. Irradiaba genialidad. El Madrid lo fichó de inmediato. Ronaldo ya era Ronaldo. La gran estrella. Hasta ese momento su única relación era que compartían el mismo representante, el gurú de las transacciones, el portugués Jorge Mendes.
James subió y bajó en el Real Madrid. Tocó el cielo y el infierno. Pero en su cúspide no defraudó a Cristiano. El portugués se convenció tan rápido que adoptó al colombiano como uno más de su séquito. La Cadena Ser publicó por ese entonces un artículo en el que señaló: “CR7 le acogió en el vestuario como a un hermano pequeño”. Y si James tenía semejante respaldo, no podía más que corresponderle con pases geniales. Uno de los más exquisitos fue contra el Liverpool en la Champions League en 2015. James acarició la pelota de zurda y la puso adelante, en el área, zona caliente, donde Ronaldo apareció como una centella para anotar.
Cristiano Ronaldo y James Rodríguez Foto:Efe
La conexión fue sensacional. En la cancha los dos se buscaban, se miraban de reojo, se presentían. El colombiano le hizo 11 asistencias al portugués para tenerlo contento. El luso le devolvió los favores y le dio 7 pases de gol. Afuera se hicieron buenos amigos. Había que estar en su manada para tener una estadía tranquila. Eso era lo que se pensaba. La prensa española se interesó tanto en esta nueva amistad que empezó a reportar sobre sus bromas, sus risas y luego, con un morbo agitado, sobre sus fiestas nocturnas. En 2015 el escándalo los arropó a ambos con el mismo impacto con el que se hablaba de su conexión en el césped. Fue para el cumpleaños del portugués, una megafiesta que no hubiera pasado de anécdota nocturna de no ser por los antecedentes: el Real Madrid venía de perder 4-0 contra el Atlético, y James venía de ser operado de una lesión 48 horas antes. Al ‘10’ le tocó salir a aclarar que no se bailó ni una pieza, pero el Madrid se apresuró a recordarle en qué club estaba: la prensa reportó una multa para el colombiano.
James Rodríguez y Cristiano Ronaldo Foto:Efe
Luego estalló otro volcán. Si Ronaldo era como su hermano mayor, el técnico Carlo Ancelotti era como su papá. Cuando el italiano se fue, todo convulsionó. James no conectó ni con Rafa Benítez ni con Zinedine Zidane. No fue suficiente el respaldo del astro luso. El colombiano se marchó al Bayern Múnich con malestar. Pero para James, uno de sus grandes logros deportivos fue haber compartido vestuario con el portugués. Este año, en el documental de Netflix sobre la carrera y vida de James, el propio jugador contó: “Cuando llegué al Real Madrid, Cristiano me mostró lo que era el verdadero profesionalismo. Entrenaba todos los días como si estuviera luchando por convertirse en el mejor jugador del mundo, incluso después de haber ganado todo”.
Ronaldo, por su parte, siempre lamentó que su socio se marchara. Por ese entonces, dijo de James: “Es un jugador muy top y debería quedarse porque tiene mucho que dar a esta camiseta, todavía es muy joven… Él tiene sus razones y tenemos que respetar que no se sienta a gusto y que quiera jugar más; pues que busque lo mejor para él”.
James Rodríguez Foto:James Rodríguez
Estando en el club bávaro, James se enfrentó al Madrid de Ronaldo en la Champions League. Esa vez, no descubrió nada cuando dijo antes del duelo: “Ronaldo es una máquina de hacer goles”. Pudieron volver a juntarse. La prensa europeo señaló con insistencia que el propio Ronaldo lo llamó para que fuera a la Juventus a unírsele en el poderoso club italiano. Lo que finalmente no pasó.
Ambos siguieron sus carreras. Cristiano, en el epílogo de su historia con el balón, llegó a Arabia, donde persigue el récord de los 1.000 goles, y a sus 41 años asiste a su sexto Mundial con la idea de por fin ganarlo. James fue dando pasos hacia atrás. Este año llegó a la MLS y no tuvo mayor participación en el Minnesota United. Y sin embargo, está en la Copa del Mundo como cerebro de la Selección Colombia.
La presencia de Cristiano Ronaldo aumenta la expectativa del encuentro. Foto:en Instagram. @cristiano
Quiso el destino de los cracs que sus caminos se cruzaran nuevamente. Ambos, como referentes de sus selecciones, se encontrarán en Miami. Seguramente habrá fraternal saludo, alguna broma, algún recuerdo o picardía de aquellos años en los que esta sociedad se robó aplausos en el Bernabéu. Son el 7 y el 10, los héroes numerados, diría el escritor mexicano Juan Villoro, héroes que con otros colores se desafiarán, como si el fútbol también hubiera soñado enfrentarlos en un Mundial.
PABLO ROMERO
Redactor de DEPORTES
@PabloRomeroET
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