El temor estatal por zcash, monero y la privacidad ha regresado

  • El veto abarca todos aquellos criptoactivos que mejoren el anonimato en las plataformas licenciadas.

  • Los usuarios mantienen autocustodia y operaciones P2P, pero pierden acceso en exchanges locales.

El Banco Central de Filipinas está intensificando su control sobre las criptomonedas que priorizan la privacidad. Mediante el memorandum M-2026-023 la entidad prohíbe a los proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) licenciados listar o dar soporte a “activos virtuales que mejoran el anonimato”, entre los que destacan monero (XMR) y zcash (ZEC).

Esta medida responde principalmente a las dificultades que estas monedas generan para cumplir con las normas internacionales de AML (contra el lavado de dinero), CFT (contra el financiamiento del terrorismo) y la Regla de Viaje (Travel Rule) del FATF, según los funcionarios filipinos.

Las autoridades argumentan que la opacidad de estas criptomonedas como monero y zcash impide la trazabilidad de las transacciones y eleva los riesgos de uso ilícito.

El memorando obliga a los exchanges regulados a realizar una debida diligencia rigurosa antes de listar cualquier token, evaluando seis pilares principales como antecedentes del emisor, madurez del mercado, transparencia o liquidez, por ejemplo, y a implementar monitoreo continuo con obligación de delistar activos de alto riesgo.

Países en donde las monedas de privacidad han sido prohibidas o restringidas. Fuente: ccn.com.

Filipinas, uno de los mercados de criptomonedas más activos del sudeste asiático, busca «equilibrar la innovación» con la protección al consumidor y la integridad del sistema financiero.

Es importante destacar que los usuarios filipinos podrán seguir manteniendo estas monedas en autocustodia o mediante operaciones P2P, pero perderán la facilidad de comprarlas y venderlas en plataformas reguladas locales, lo que reducirá su liquidez y accesibilidad.

La medida ha reavivado el debate entre seguridad financiera y derecho a la privacidad. Los reguladores defienden la prohibición como una herramienta necesaria contra el crimen organizado y el lavado de dinero.

Por el contrario, críticos de la comunidad de las criptomonedas la consideran un ataque a la privacidad financiera y un avance hacia la vigilancia estatal total, especialmente ante el crecimiento de las CBDC, como lo ha venido reportando CriptoNoticias desde 2018. El dilema central es: ¿hasta dónde debe llegar el Estado en nombre de la seguridad?

Esta decisión no es aislada. En los últimos meses, otros reguladores han tomado medidas similares. En enero de 2026, la Autoridad de Servicios Financieros de Dubái (DFSA) prohibió las criptomonedas de privacidad en plataformas reguladas.

Ese mismo mes, la Unidad de Inteligencia Financiera de India (FIU-IND) ordenó a los exchanges registrados delistar Monero, Zcash y otras monedas de privacidad por incumplimiento de normas AML/CFT. Filipinas se suma así a una tendencia regulatoria que se ha reactivado en 2026.

La decisión del BSP refuerza una tendencia global contra las monedas de privacidad. Aunque busca mitigar riesgos, también limita opciones para quienes valoran la privacidad financiera. El caso filipino vuelve a poner sobre la mesa el conflicto permanente entre control estatal y libertad individual en el ecosistema de los activos digitales.

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