Los hutíes de Yemen continúan avanzando sobre el terreno y añadiendo incertidumbre a una región ya sometida a fuertes tensiones, con un impacto que también preocupa al mercado mundial del petróleo. En apenas unos días, el grupo respaldado por Irán ha logrado hacerse con amplias franjas de la costa del mar Rojo, mientras Arabia Saudí, principal apoyo de las fuerzas estatales yemeníes, busca el respaldo de sus socios para hacer frente a la creciente amenaza.
Uno de los dirigentes que ha mostrado públicamente su apoyo al reino saudí ha sido el rey de Marruecos, Mohammed VI. Según recoge el diario Saudi Gazette, el monarca marroquí habría transmitido lo que el medio describe como un “enérgico mensaje de solidaridad” a través de dos cartas dirigidas al rey Salman y al príncipe heredero y primer ministro de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman.
En ambas misivas, Mohammed VI insiste en que “cualquier ataque contra Arabia Saudí es un ataque contra Marruecos”, al tiempo que condena las acciones perpetradas por los hutíes contra el reino. La escalada ha adquirido además una dimensión especialmente sensible después de que las autoridades saudíes aseguraran haber frustrado un ataque con dron contra La Meca, la ciudad más sagrada del Islam.
Las Fuerzas Armadas de Arabia Saudí afirmaron haber neutralizado esta amenaza, aunque los hutíes rechazaron de plano la acusación. Desde el grupo rebelde calificaron la versión saudí como falsa y acusaron a Riad de repetir un argumento que, según sostienen, ya se ha utilizado anteriormente. “La afirmación de que existe el riesgo de que La Meca sea atacada desde Yemen es una pura mentira“, declaró Mohammed al-Farah, dirigente del grupo rebelde. En la misma línea, Hizam al-Assad aseguró que la denuncia de que se está atacando La Meca constituye “una mentira vieja y repetitiva”.
Mohammed VI apela a la unidad del mundo musulmán
Mohammed VI, por su parte, ha situado el foco en la dimensión religiosa y política de la escalada. En sus cartas, el rey de Marruecos subrayó que los ataques no representan únicamente una agresión contra Arabia Saudí, su población y los peregrinos, sino también una afrenta a los sentimientos de más de 1.800 millones de musulmanes en todo el mundo.
“En este delicado momento que atraviesa su país, la responsabilidad histórica, los valores religiosos y las consideraciones estratégicas nos exigen a todos permanecer unidos en defensa de los derechos, la soberanía, la seguridad y los lugares sagrados de la nación musulmana”, afirmó el monarca, según recoge Saudi Gazette.
El respaldo de Marruecos llega así en un momento de creciente presión sobre Arabia Saudí y de escalada del conflicto en Yemen, con los hutíes aumentando su presencia en zonas próximas al mar Rojo y con La Meca incorporada al centro del enfrentamiento retórico entre ambas partes. El apoyo expresado por Mohammed VI refuerza además la dimensión regional de una crisis que vuelve a situar a Arabia Saudí, Yemen y el mar Rojo en el foco de la seguridad en Oriente Próximo.
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