El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, patrulló la noche del martes las calles de Santa Marta, en el Caribe colombiano, junto a integrantes de la Fuerza Pública, después de que el grupo paramilitar de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) desatara una ola de violencia en la ciudad tras la muerte de su segundo cabecilla, alias Cholo, durante una operación del Ejército.
La jornada estuvo marcada por la quema de camiones y autobuses, balaceras y amenazas contra comerciantes, a los que hombres armados intimidaron para obligarlos a cerrar sus negocios. Las acciones forman parte del denominado paro armado de 48 horas anunciado por las ACSN en protesta contra el Gobierno.
Ante la situación, De la Espriella ordenó militarizar Santa Marta y reforzar la presencia de militares y policías en sus calles y principales vías. Horas después, el propio mandatario salió a patrullar junto a miembros de la Fuerza Pública y difundió un vídeo desde el barrio Cristo Rey: “Estoy aquí en el barrio Cristo Rey en Santa Marta y estamos directamente con nuestra fuerza pública patrullando todos los barrios”.
“Vamos a blindar a Santa Marta y vamos a defenderla para demostrarle a los bandidos que cuando el Estado se decide nunca pierde”, afirmó el presidente, quien añadió: “Bandido que no se someta lo vamos a dar de baja como en derecho corresponde”.
De la Espriella también advirtió a las ACSN y a otras organizaciones criminales, como Los Pachenca y el Clan del Golfo, de que su Gobierno las enfrentará “con toda la determinación”. “Vamos por todos esos bandidos sin ninguna contemplación”, aseguró.
Los hechos de violencia comenzaron después de la muerte de alias Cholo, señalado como segundo jefe de las ACSN y responsable de articular rutas del narcotráfico hacia Centroamérica. Según De la Espriella, el cabecilla tenía más de 15 años de trayectoria delictiva y durante el Gobierno de Gustavo Petro (2022-2026) fue designado gestor de paz, dentro de los intentos del Ejecutivo por facilitar acercamientos con grupos armados.
Paro armado de 48 horas
Las ACSN habían anunciado un paro armado de 48 horas tras la operación militar. Estas medidas suelen implicar restricciones a la circulación de vehículos y personas, bloqueos de carreteras y ríos y el cierre de comercios, además de amenazas y agresiones contra quienes incumplen las órdenes de los grupos armados.
En Santa Marta, las autoridades registraron la quema de varios vehículos y enfrentamientos armados, mientras que hombres armados bloquearon la Troncal del Caribe, una de las principales vías del norte del país. La violencia también había dejado dos autobuses de transporte público incendiados durante la jornada anterior.
El alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo, señaló que la Policía se desplegó por las calles para garantizar la seguridad, mientras que el Ejército asumió la vigilancia de la Troncal del Caribe. Las autoridades también informaron de la detención de varios presuntos integrantes de las ACSN.
El Ejército comunicó además la captura de un supuesto miembro de la organización encargado de fabricar explosivos improvisados que, según las autoridades, preparaba para generar temor entre la población y atacar infraestructuras y miembros de la Fuerza Pública.
De la Espriella aseguró que las autoridades continuarán las operaciones contra las ACSN y señaló como próximo objetivo a Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, identificado por el Gobierno como jefe y financiador de la organización.
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