Con la puerta cerrada a Cepeda y el rechazo de De la Espriella, los partidos tradicionales se inclinan hacia Paloma Valencia

Los partidos tradicionales de Colombia aún no deciden a cuál candidato apoyarán en las elecciones presidenciales, pero todos los caminos parecen apuntar hacia la uribista Paloma Valencia. Tras unos comicios legislativos que dejaron a las estructuras partidistas de muchas regiones muy maltrechas —con pérdidas de votos y escaños—, varias formaciones políticas buscan al mejor postor para no perder poder en el próximo Gobierno. Varios partidos se reunieron esta semana para fijar un camino claro de cara a la primera vuelta, y tres de sus directivas apuntan hacia la candidata, pero disidencias internas hacen cada vez más difícil encontrar una respuesta.

Los pocos acuerdos que han hecho públicos algunos partidos ha sido a quién no apoyarán. El Partido Conservador, La U y el Cambio Radical han publicado que no respaldarán la candidatura del petrista Iván Cepeda. Los conservadores reafirmaron el miércoles que en “ningún escenario” apoyarán al izquierdista, y que su apoyo “estará entre los dos candidatos que representan la centroderecha”: la uribista Paloma Valencia y el ultra Abelardo de la Espriella. En el mismo sentido, los de La U anunciaron que la próxima semana tomarán una decisión definitiva la cual, en todo caso, no será en favor de Cepeda.

Aunque en teoría esto aún deja a los partidos en una bifurcación entre Valencia y De la Espriella, el aspirante ultraderechista quien ha rechazado cualquier tipo de apoyo partidista, antes incluso de recibirlo. Al mensaje de La U, les respondió: “Se las pongo fácil: conmigo no cuenten. No acepto el apoyo de la politiquería de los de siempre; mi alianza es con el pueblo”. Ante el rumor de que la dirección de La U se inclina por Valencia, algunos interpretaron el mensaje del abogado como una forma de adelantarse al rechazo.

No sería la primera vez. Después de que muchos políticos de la derecha rechazaron juntarse con él al principio de su campaña, ahora De La Espriella ha redoblado su apuesta por presentarse como un outsider de la política, resistiéndose a cualquier acuerdo con los partidos tradicionales. “Esta será la batalla de los ‘nunca’: los que nunca hemos vivido de la teta del Estado, los que nunca hemos hecho politiquería, los que nunca hemos dejado de trabajar”, decía hace unas semanas.

En su intento por desamarcarse de la política tradicional, De la Espriella ha abierto nuevos frentes. El más ruidoso ha sido su pelea con el Centro Democrático, el partido de Valencia. El abogado aseguró que la candidata hace parte del “establecimiento tradicional” y la incluye en el grupo que llama “los de siempre”.

El partido, fundado por el expresidente Álvaro Uribe, respondió esta semana con dureza: “Paloma Valencia representa la nueva política. Su trayectoria pública y privada tiene un denominador incuestionable. Habrá que preguntarle al doctor Abelardo, si en junio del año pasado, cuando solicitó ingresar al proceso de selección del candidato presidencial del Centro Democrático, y que por razones de reglamento del partido no pudo hacerlo, pensaba lo mismo”. Es decir, le recordó que el outsider de hoy quería ser del establishment no hace mucho.

Mientras, los partidos siguen sin tomar una decisión definitiva. Todos sufrieron pérdidas en las elecciones legislativas y tienen profundas divisiones internas. En el Cambio Radical, el partido del exvicepresidente Germán Vargas Lleras, hay dos facciones: los que se quieren ir con Valencia y los que se quieren ir con De la Espriella. Los primeros son los más cercanos a Vargas Lleras, pero no cuentan con el aval de una de las figuras más importantes del partido: Fuad Char. El patriarca de una de las familias más poderosas del Caribe aún no ha dejado en claro a quién apoyará, pero ha lanzado varias señales de que su clan está más cerca del abogado. Tanto Char como De La Espriella son de la misma ciudad caribeña, Barranquilla, pero en contra del penalista está que él mismo ha insistido no querer apoyos partidistas.

Los conservadores siguen sin tener un futuro claro. El presidente del partido, Efraín Cepeda, está cada vez más debilitado. Varios congresistas que no apoyan su liderazgo le pidieron tomar una decisión hasta después de Semana Santa para poder reflexionar sobre su respaldo. Ya han pasado casi tres semanas desde entonces y uno de los partidos más tradicionales del país sigue sin anunciar su elección.

Aún más fragmentados parecen estar los liberales y los de La U, que durante la presidencia de Gustavo Petro llegaron a determinados acuerdos con el Ejecutivo y varios de sus congresistas han apoyado abiertamente al candidato Iván Cepeda. Por el lado de los liberales, hay dos bandos: uno es el más cercano al presidente del partido, César Gaviria, que está más cercano a Valencia, según han confirmado varias fuentes a La Silla Vacía a propósito de una reunión que mantuvo Gaviria con los congresistas del partido esta semana. “Esa fue una reunión exploratoria. Ahora se van a hacer algunos approach con los candidatos”, le dijo la fuente a este medio.

El otro bando es el que está aliado al petrismo. De los 13 senadores electos del partido, siete son socios del Ejecutivo. Aunque ninguno ha hecho público pedir un apoyo a Cepeda, tras bambalinas la opción más probable es que el partido deje a sus militantes en libertad. Más aún si, además de apoyos a Valencia y a Cepeda, también tiene a congresistas abiertamente partidarios de De la Espriella, como el senador Mauricio Gómez Amín, que entró de lleno en la campaña del ultra como jefe de relaciones políticas.

En La U parece haber un escenario más definido, pero no por eso más unánime. La codirectora del partido, Clara Luz Roldán, y la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, dos de los nombres más poderosos de la colectividad, se han decantado por apoyar a la candidata uribista. Pero dentro de las filas también hay disidentes que son aliados del Gobierno. Destaca Julián López, presidente de la Cámara de Representantes y socio del petrismo, que hace poco hizo oficial su respaldo a la campaña de Cepeda, sin que su partido tomara aún una decisión.

Entre los malabares que ha tenido que hacer el partido para intentar mantener la unidad se sumó otro este viernes. El senador Antonio Correa, que revalidó su escaño, dijo que se uniría a la campaña del petrismo aunque su partido elija apoyar a otro candidato. Según informó Caracol Radio, el congresista electo apeló a la objeción de conciencia para que le permitan sumarse a Cepeda. La bancada aceptó esta solicitud, por lo que no será sancionado. Con esta autorización, abre la puerta a que otros hagan lo mismo. La FM confirmó con fuentes del partido que el mismo aval podría darse al senador Alfredo Deluque, más cercano a De la Espriella.

Todo indica que los partidos están esperando el nuevo bloque de encuestas para decantarse finalmente por alguno de los candidatos. La más reciente, hecha por Atlas Intel y ordenada por la revista Semana, muestra por primera vez un escenario en el que tanto Valencia como De la Espriella pueden ganarle a Cepeda en segunda vuelta. La pelea es definir cuál de los dos va a ser quien se enfrente a la izquierda. Para la primera cita electoral, el petrista sigue a la cabeza, con con un 38,7%, seguido del ultra, con un 27,9% y la uribista, con un 23,5%.

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