Bogotá. Junio de 2026. Colombia avanza con determinación hacia la eliminación de enfermedades transmisibles al convocar a actores clave del sector salud, los territorios, la academia y la sociedad civil por medio de un espacio orientado a fortalecer la implementación del Plan Nacional de Eliminación 2025–2031.
Este encuentro permitió reconocer, desde múltiples perspectivas, que la eliminación no es el resultado del esfuerzo de una sola institución, sino de una corresponsabilidad real que articula a todos los niveles del sistema y a las comunidades. Este evento hace parte del esfuerzo conjunto entre las iniciativas de Eliminación de Enfermedades Transmisibles (CDE, por sus siglas en inglés) y Ciencia y Conocimiento para el impacto (SK) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Uno de los mensajes más contundentes del espacio fue comprender dónde ocurre realmente la eliminación. Aunque persiste la percepción de que los resultados en salud dependen principalmente de la expansión de la infraestructura hospitalaria, no es allí donde se gana esta tarea. La eliminación ocurre en la Atención Primaria en Salud, en el territorio y en la comunidad: cuando las personas acceden a la vacunación, completan sus tratamientos y confían en los servicios de salud, y cuando los equipos básicos logran llegar de manera oportuna a quienes más lo necesitan.
“Dentro de algunos años, no recordaremos solo los planes. Recordaremos territorios donde las enfermedades dejaron de ser una amenaza. Recordaremos comunidades más sanas. Recordaremos un sistema de salud más fuerte. Y podremos decir que Colombia tomó una decisión: no aceptar como inevitables enfermedades que pueden ser eliminadas. Ese es el verdadero significado de esta agenda”, afirmó la Doctora Gina Tambini Gómez durante la apertura del espacio.
Como resultado del taller, el país cuenta ahora con una versión ajustada de la agenda nacional de investigación en enfermedades con metas de eliminación, construida de manera participativa y basada en evidencia. Esta agenda se convierte en una herramienta estratégica para responder a los desafíos del territorio, mejorar la efectividad de las intervenciones y acelerar el cumplimiento de las metas del PNEET, fortaleciendo el vínculo entre política pública, implementación y generación de conocimiento.
“La eliminación ocurre en la Atención Primaria en Salud, en el territorio, en la comunidad. Ocurre cuando una familia confía y se vacuna, cuando una persona completa su tratamiento, cuando un equipo de salud llega a tiempo y acompaña. Por eso, lo que se ha construido aquí es clave”, agregó la Dra. Tambini Gómez.
Colombia ya dispone de una base sólida con un plan nacional y un respaldo normativo definido; sin embargo, el desafío es avanzar hacia su consolidación como política de Estado. En este contexto, la agenda nacional de investigación se convierte en un elemento estratégico para orientar la evidencia hacia los desafíos del territorio y fortalecer la implementación. El llamado es claro: traducir sus resultados en acciones concretas que aceleren el cumplimiento de las metas del PNEET y generen impacto tangible en la salud de la población.

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