La Organización apoya a las autoridades sanitarias de Colombia para mantener los servicios esenciales, fortalecer la vigilancia de enfermedades y responder a las necesidades de salud de las comunidades afectadas, a medida que estas evolucionan.
Bogotá, Colombia, 10 de septiembre de 2026 (OPS/OMS) – Un mes después de que un terremoto de magnitud 7,4 azotara el occidente de Colombia, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) continúa trabajando con las autoridades sanitarias nacionales y locales de Colombia para apoyar la respuesta a la emergencia, la recuperación y la estabilización, al tiempo que contribuye a mantener los servicios esenciales de salud y abordar los riesgos emergentes para la salud pública.
Al 4 de septiembre, 331 personas habían fallecido, 4.519 habían resultado heridas y 122 permanecían desaparecidas, mientras que 466.606 personas se habían visto afectadas en 498 municipios de 16 departamentos. El Valle del Cauca y Risaralda concentran el 93,4% de las muertes confirmadas por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia.
El terremoto también causó daños importantes en la infraestructura sanitaria. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informa que 400 establecimientos de salud resultaron afectados en 14 de los 16 departamentos impactados. Con el apoyo de la OPS/OMS, el Ministerio de Salud y Protección Social ha completado evaluaciones rápidas de 278 establecimientos de salud en 44 municipios para determinar su estado operativo, capacidad y necesidades. Persisten importantes necesidades de salud.
“Al cumplirse un mes del terremoto, la OPS/OMS continúa trabajando estrechamente con las autoridades sanitarias nacionales y locales de Colombia para garantizar que las necesidades de salud de las comunidades afectadas sigan siendo una prioridad”, afirmó Ana Rivière Cinnamond, Representante de la OPS/OMS en Colombia. “Nuestro enfoque ahora está en apoyar la continuidad y recuperación de los servicios esenciales de salud, fortalecer la vigilancia y prevención de enfermedades y abordar la salud mental y otros riesgos para la salud pública a medida que surjan, particularmente entre las poblaciones más afectadas y aquellas que enfrentan mayores riesgos.”
La respuesta también continúa en los albergues temporales de emergencia. De los 112 albergues evaluados, 79 permanecen activos y albergan a 4.060 personas, principalmente en Risaralda, Buenaventura y Chocó.
Proteger la salud y mantener los servicios esenciales
Desde el primer día de la emergencia, la OPS/OMS ha trabajado junto con el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional de Salud y las autoridades sanitarias departamentales y distritales para mantener los servicios de salud y reducir los riesgos para la salud pública.
Evaluación de establecimientos de salud: Apoyo a evaluaciones rápidas de los establecimientos afectados para identificar limitaciones operativas y orientar los esfuerzos de recuperación.
Vigilancia de la salud pública: Apoyo al Instituto Nacional de Salud y a las autoridades locales para fortalecer la vigilancia y monitorear los riesgos para la salud en los albergues temporales, incluida la detección temprana e investigación de brotes.
Agua, saneamiento e higiene: Apoyo a las autoridades de Chocó, Buenaventura y Cali para evaluar las condiciones sanitarias y ambientales en los albergues temporales y mejorar el acceso a agua segura, saneamiento e higiene.
Prevención de la malaria y el dengue: Apoyo al control integrado de vectores, incluido el diagnóstico, la búsqueda activa de casos, la distribución de mosquiteros, el fortalecimiento de la vigilancia y la educación comunitaria.
Inmunización: Apoyo a las autoridades para mantener los servicios de vacunación, evaluar las necesidades de inmunización y abordar los daños a la infraestructura de la cadena de frío, incluida la vacunación en albergues y otros lugares prioritarios.
Salud mental y apoyo psicosocial: Apoyo a la capacitación en primeros auxilios psicológicos y al fortalecimiento de los servicios de salud mental para las poblaciones afectadas y los equipos de respuesta a emergencias, particularmente para quienes enfrentan mayores vulnerabilidades.
Coordinación del Clúster de Salud: Apoyo a la coordinación entre los asociados del sector de la salud para identificar necesidades, fortalecer la respuesta y orientar los recursos disponibles hacia las zonas más afectadas.
Mantener la recuperación
A medida que la respuesta de emergencia comienza a dar paso a la recuperación, restablecer los servicios de salud y fortalecer la resiliencia de las comunidades afectadas seguirá siendo esencial. La OPS/OMS continuará trabajando con las autoridades nacionales y locales para evaluar los daños, abordar las brechas en la infraestructura sanitaria y apoyar la rehabilitación de los servicios y el reemplazo de equipos críticos.
La Organización también apoyará el monitoreo continuo de los riesgos para la salud en las comunidades afectadas y los albergues temporales, incluidos los relacionados con enfermedades transmisibles, agua y saneamiento, enfermedades transmitidas por vectores, inmunización y salud mental.
“Los impactos de un desastre de esta magnitud son múltiples y pueden prolongarse en el tiempo. Es fundamental que sigamos monitoreando la situación de salud y garantizando que las comunidades no pierdan el acceso a los servicios que necesitan. La OPS/OMS continuará trabajando estrechamente con las autoridades nacionales y locales para apoyar la recuperación y llegar a las poblaciones más afectadas y que enfrentan mayores riesgos”, afirmó Rivière Cinnamond.
Una misión de cooperación técnica entre la Secretaría de Salud y la OPS apoyará la elaboración de una hoja de ruta nacional para fortalecer el diagnóstico, la vigilancia y la atención prenatal vinculados a la eliminación del VIH, la sífilis, la hepatitis B y la enfermedad de Chagas.
Tegucigalpa, 10 de septiembre de 2026 (OPS/OMS). Honduras inició un proceso de fortalecimiento de la Iniciativa para la Eliminación de la Transmisión Materno infantil (ETMI Plus), orientado a integrar servicios, mejorar los sistemas de información y ampliar las capacidades diagnósticas para prevenir la transmisión de enfermedades prioritarias de madre a hijo.
Como parte de este proceso, la Secretaría de Salud y la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) desarrollan una misión de cooperación técnica para revisar la situación programática de la ETMI Plus, analizar indicadores prioritarios y evaluar oportunidades para fortalecer la atención prenatal, la vigilancia y los servicios de laboratorio.
La iniciativa busca consolidar un abordaje integrado frente al VIH, la sífilis, la hepatitis B y la enfermedad de Chagas, articulando programas de salud materna, vigilancia, laboratorio, enfermedades transmisibles y redes de servicios de salud. Este enfoque contribuye a fortalecer la Atención Primaria de Salud al conectar intervenciones, servicios y capacidades alrededor de las necesidades de las mujeres embarazadas y sus familias.
La cooperación técnica de OPS incluye el intercambio de experiencias regionales, el análisis conjunto de procesos diagnósticos y de monitoreo, y el acompañamiento para la construcción de una hoja de ruta nacional. Entre las acciones evaluadas figura la incorporación de nuevas herramientas diagnósticas, incluidas pruebas rápidas triples para VIH, sífilis y hepatitis B.
Los acuerdos alcanzados durante la misión orientarán las próximas acciones para acelerar la implementación de la ETMI Plus y avanzar hacia las metas regionales de eliminación de enfermedades en Honduras. Esta actividad fue posible gracias al financiamiento del Gobierno de Canadá por medio del proyecto “Cerrando las brechas en la salud y los derechos sexuales y reproductivos para las mujeres y las adolescentes”.
El municipio amplía la formación de promotores voluntarios para identificar riesgos, promover controles prenatales y acercar apoyo comunitario a familias que enfrentan barreras de acceso a los servicios de salud.
Trojes, El Paraíso, 10 de septiembre de 2026 (OPS/OMS). Trojes, uno de los municipios más alejados del departamento de El Paraíso, está fortaleciendo su capacidad de acompañamiento a mujeres embarazadas y recién nacidos mediante la formación de promotores y líderes comunitarios que actuarán como enlace entre las familias y los servicios de salud.
La iniciativa forma parte de una estrategia impulsada por la Región Sanitaria de El Paraíso para acercar información, orientación y apoyo a mujeres durante el embarazo, el parto y el período neonatal, especialmente en comunidades donde las distancias y otras barreras pueden retrasar la búsqueda de atención. Esta acción contribuye directamente a la iniciativa de Cero Muertes Maternas Prevenibles, al fortalecer la detección temprana de señales de riesgo y la referencia oportuna hacia los servicios de salud.
Con apoyo técnico de la OPS/OMS los participantes fortalecen conocimientos en consejería materna y neonatal, acompañamiento comunitario y promoción de prácticas saludables. La cooperación técnica de la Organización también contribuye a conectar el trabajo comunitario con las prioridades nacionales de salud materna, transformando a los promotores voluntarios en un recurso clave para identificar necesidades y acercar respuestas a las familias.
La iniciativa se desarrolla en coordinación con la Región Sanitaria de El Paraíso y la Alcaldía Municipal de Trojes, con el apoyo financiero de MSD para Madres y el Gobierno de Canadá a través del proyecto “Cerrando las brechas en la salud y los derechos sexuales y reproductivos para las mujeres y las adolescentes”, para mejorar el acceso y la cobertura de atención con participación comunitaria en el marco de la Atención Primaria de la Salud (UHC).
El siguiente paso será consolidar esta red comunitaria para que más mujeres reciban acompañamiento durante el embarazo y el posparto, fortaleciendo la capacidad del territorio para prevenir complicaciones y promover una atención más oportuna para madres y recién nacidos.
Pie de foto, Hans Gernot Schenk trabajaba en una empresa de logística internacional alemana en 2001. Su oficina quedaba en el piso 32 de la Torre Norte, en el World Trade Center.Información del artículo
Este artículo fue publicado originalmente el 9 de septiembre de 2021 y actualizado a propósito del 25º aniversario del 11-S.
Una pequeña llave de bronce, una tarjeta de acceso electrónico, un celular Nokia.
Estos son algunos de los objetos que hace 25 años eran parte de la vida cotidiana del colombo-alemán Hans Gernot Schenk, que hoy tiene 55 años.
Son recuerdos de aquel 11 de septiembre de 2001, el día del ataque a las Torres Gemelas donde perdió algunos amigos y en el que algunos de sus sueños literalmente se desplomaron.
Hans llevaba trabajando más de un año en las Torres Gemelas, en el World Trade Center (WTC), en Nueva York, cuando dos aviones se estrellaron contra los emblemáticos edificios durante una serie de ataques coordinados del grupo extremista islámico al Qaeda.
Ese día llegó un poco más tarde que algunos de sus colegas y probablemente por eso se salvó. Pero los ataques marcaron su vida.
Este es el recuerdo en primera persona que tiene del 11-S, de los siguientes días y una reflexión sobre el accidente de sobrevivir.
Fuente de la imagen, Hans Gernot Schenk
Pie de foto, Hans todavía conserva los objetos que hacían parte de su día a día cuando trabajaba en las Torres Gemelas en 2001.
Una cena que cambió mi vida
Pocos días antes del 11 de septiembre, mi empresa nos había mandado un comunicado que nos llamaba la atención sobre los retrasos y nos pedía llegar como tarde a las 9 am.
Aunque llegué a tiempo ese día, el hecho de no dormir en mi casa la noche anterior cambió mi destino. Tal vez causó que yo llegara al trabajo unos 10 minutos más tarde de lo que hubiera llegado normalmente.
Analizo el tiempo, los minutos y los choques y sé que eso tuvo un impacto en el desenlace para cada uno.
Hoy, cada año que pasa, cada 11 de septiembre, la persona con la que estaba saliendo en ese momento me manda un mensaje y me saluda porque él entiende que es precisamente el hecho de que hayamos salido a cenar y hayamos estado juntos esa noche lo que hizo que yo no llegara más temprano a la oficina.
Es una conexión que se ha mantenido todos estos años, aunque no nos vimos por muchos años después del 11 de septiembre de 2001.
Fue hasta 2012 o 2013 que nos reunimos y pudimos hablar de lo que pasó.
Fuente de la imagen, Hans Gernot Schenk
Pie de foto, Tarjeta de Hans que le daba acceso a su oficina en el World Trade Center.
El 11 de septiembre
Ese día me levanto muy temprano porque antes de ir a la oficina debía ir a mi casa a cambiarme. Me baño, me visto, me voy rápido al metro. Pienso sorprendido: “Guau, voy a llegar a tiempo, más temprano de lo regular”.
Al llegar, me bajo del tren. Camino por debajo de las torres, donde había un centro comercial con un restaurante al que iba a almorzar siempre.
Calculo que estaría a unos 25 metros de las puertas giratorias para entrar al lobby del edificio de la Torre 1, donde yo trabajaba, la Torre Norte, y en ese momento veo a la gente en pánico corriendo hacia mí.
Lo que más me impactó fue ver a las mujeres con sus vestidos y con sus carteras corriendo. La imagen es muy fuerte. Pensé que algo muy grave tuvo que haber sucedido para que la gente corriera de esa manera.
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, Cuando vio a la gente correr, Hans supo que algo muy grave debía haber pasado.
Entonces, en ese instante, yo busco la calle.
No puedo recordar exactamente cuánto tiempo pasó. Al salir miro hacia arriba y veo el humo. Es un humo negro. Sin embargo, como es tan alto, no entiendo la dimensión de lo que estoy viendo.
No me imaginé mucho. No tuve mucho tiempo para pensar.
Me quedo ahí de pie, mirando hacia arriba, exactamente entre en las torres. La gente empieza a salir y la plaza se empieza a llenar.
Un avión sobre mi cabeza
Estuve revisando los mapas y ahora, tantos años después, entiendo que yo no estaba parado donde siempre pensé que estaba parado.
La referencia me la da que yo no veo al segundo avión estrellarse, simplemente veo la explosión que sale del otro lado del edificio y que me coge completamente desprevenido.
Esa explosión pasa encima de mi cabeza.
Hay una nube negra y roja gigantesca. Empieza a volar de todo: muchos papeles y cosas, muchas cosas.
Es tanto lo que cae, tanto lo que se ve, el impacto es tan grande, la explosión es tan fuerte y el ruido es tan retumbante que mi única reacción inmediata es de supervivencia, de cubrirme la cabeza y correr.
Y entonces corro alejándome de ahí, entro por unas escaleras que debían estar muy cerca a uno de los metros debajo de las torres.
Estoy en tal estado de alerta que bajo a una velocidad absurda y sin pensarlo, salto la máquina por donde se pasa la tarjeta para entrar al metro. Parecía un gimnasta profesional. Es algo que se me quedó en la mente siempre.
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, Hans estaba en una plazoleta entre las Torres Gemelas a las 9:03 AM cuando el segundo avión impactó la Torre Sur. El momento quedó registrado en esta foto.
Llego a la plataforma del metro y me sorprendo al ver que estaba vacía. Sólo hay una señora.
Ella me pregunta qué pasó y yo le digo que no salga a la calle, porque hay bombas.
Dentro del metro parece que la gente no sabe qué sucede afuera. No comento nada, sólo estoy en ese estado de alerta inmenso en el que no puedo pensar.
Decido bajarme un par de estaciones más adelante, en Canal Street.
La gente está entrando al tren en masa. Tengo que esquivar a las personas para poder salir del tren, de la plataforma y de la estación.
Pensaba salir, pero veo a la gente entrando en tal cantidad que obviamente me detengo.
Veo a dos niñas jóvenes, debían tener menos de 20 años. Están llorando. Les pregunto qué pasó y una de ellas me dice que se acaban de estrellar unos aviones contra las Torres Gemelas.
Fuente de la imagen, Hans Gernot Schenk
A pesar de haber visto la explosión y huir del lugar, yo quedo completamente sorprendido porque no lo puedo entender.
“¿Qué tipo de aviones?”, les pregunto. Ellas responden que eran aviones comerciales, “de pasajeros”. Al oír esto, me devuelvo, no salgo a la calle. Me monto en otro metro y me voy a mi casa.
Empiezo a marcar en mi celular a la gente que conozco en mi oficina. No los localizo, el teléfono está muerto. No hay manera de hacer ninguna llamada.
Un mal chiste
Cuando llego a mi casa, mi compañero de apartamento está viendo la televisión y se sorprende al verme. Nos quedamos los dos pegados al televisor, de pie, en shock.
Un par de minutos más tarde se desploma la primera torre.
Esta fue la segunda torre impactada. No era mi edificio, sino la Torre 2. Es extremadamente chocante e impactante para mí.
Mi compañero de casa me dice “yo me voy de acá” y me invita a irme con él.
A los pocos minutos se desploma la segunda torre.
Vi las dos derrumbarse en vivo en televisión.
No puedo considerar la idea de irme, ni la idea de la pérdida de todo, de la oficina, del trabajo.
Mi compañero me hace un chiste después de que se derrumban la torres: “Bueno, ya no tienes que volver a tu trabajo. Tú igual no estabas tan contento”.
Es una situación surreal. Se me quedó en la memoria para siempre.
Después de eso ya no salgo en el resto del día, me quedo en el apartamento viendo la televisión.
Mis pensamientos van a cosas tan simples como mi escritorio, el espacio donde yo trabajaba, donde yo me sentaba. Ya no existe. No sabía qué había pasado con mis colegas. No pude comunicarme con nadie.
Oficina 3271, Torre Norte
Yo trabajaba para una empresa alemana de logística internacional.
Había estudiado Geografía Humana, Economía y Logística en Alemania y además hablaba alemán, inglés y español, así que logré conseguir una práctica con ellos mientras estudiaba en la Universidad de Nueva York.
Al terminar, me ofrecieron un trabajo en el World Trade Center como gerente de ventas regionales en Nueva York.
Fuente de la imagen, Hans Gernot Schenk
Pie de foto, Tarjeta de visita de Hans con la dirección de la oficina en el World Trade Center.
Fuente de la imagen, Hans Gernot Schenk
Pie de foto, Hans disfrutaba mucho trabajar en la industria del transporte en Nueva York. Frecuentemente asistía a eventos con sus colegas.
¡No lo podía creer! Estaba extasiado. Desde pequeño amé esas torres porque me encantan los rascacielos. Cuando era niño, las miraba, las buscaba, veía fascinado las fotos de “las torres más altas del mundo”.
Había salido de Colombia para ir a estudiar a Alemania y por fin había llegado a Nueva York, la ciudad en la que yo más quería vivir. Era un sueño.
En las Torres Gemelas había oficinas muy grandes, con 200, 300 empleados que ocupaban varios pisos. La nuestra era relativamente pequeña comparada con otras del World Trade Center. Éramos unas 25 personas.
La oficina estaba en el piso 32. Era la 3271. Todavía tengo la tarjeta con la dirección.
Era una típica oficina de Nueva York. No era nada lujosa, pero estaba bien.
Hice varias amistades. Salíamos juntos, íbamos de happy hour, salíamos a almorzar o íbamos al Windows of the World, que quedaba en los pisos 106 y 107 de la Torre 1.
Recuerdo que frecuentemente nos hacían ejercicios de evacuación esporádicos. Esto lo implementaron a raíz del ataque al World Trade Center en 1993.
El simulacro pasaba de repente. A todos nos daba un poco de pereza. Nos tocaba dejar el computador y lo que estuviéramos haciendo y hacer una fila en el pasillo, al lado del muro de la escalera, pero en esos simulacros nunca llegamos a bajar por las escaleras, que eran muy estrechas.
En 2001 sólo habían pasado ocho años desde esa bomba del año 93 y esa consciencia de que podía haber un atentado existía, por eso pensé “fueron bombas” cuando vi la explosión.
El día después
El siguiente día fue también surreal.
Me desperté, me bañé, y pensé: “¿Qué hago?”. Realmente no sabía qué hacer, tenía la duda de salir o quedarme. Pero al final salí.
El día estaba tan bonito y soleado como el día anterior. Sé que había humo, pero el viento lo desvió en otra dirección así que por mi casa no se veía.
Fuente de la imagen, Hans Gernot Schenk
Pie de foto, Hans conserva también el celular que tenía en 2001.
Eran las 9 am o 10 am. La ciudad estaba completamente desierta. Decidí ir a donar sangre a un lugar que quedaba a unas cuadras de mi casa. Al llegar, leí las reglas. No pude donar sangre porque soy gay.
Decidí entonces irme caminando hacia las torres para entender qué pasó.
Caminé cerca de 40 cuadras desde la calle 57. Recuerdo que bajé, bajé y bajé.
Llegué a Canal Street. Ahí ya estaban las barricadas de la policía. No se podía pasar.
No sé si era el humo o el polvo, pero no se podía ver mucho. Había un ambiente completamente gris.
No podía llamar a nadie, todavía no funcionaban los teléfonos. Caminé entonces a la casa de una gran amiga. Llego, timbro, subo, y pues obviamente la alegría de verme, de vernos.
Inga y Eddie
Los siguientes días no son muy claros para mí.
En el fin de semana, algunos de los de la oficina logramos entrar en contacto.
La información que llega es de reunirnos en la oficina que está cerca del aeropuerto JFK. Todos nos saludamos, nos fijamos quiénes llegan y nos damos cuenta de que faltan dos personas.
Una de ellas fue mi jefa cuando hice mi práctica y fue quien me entrenó. Se llamaba Ingeborg Joseph. Le decíamos Inga.
Era muy muy particular y divertida; su escritorio estaba lleno de carpetas. Era muy linda persona. Me tenía mucho cariño.
Inga sobrevivió el 11 de septiembre, pero sufrió quemaduras y estuvo en un hospital por varias semanas hasta que falleció.
Entiendo que probablemente estaba en el lobby llegando, es decir, varios metros delante de mí, frente al ascensor, cuando el primer avión se estrella. La explosión entra por los túneles de los ascensores y estalla en el lobby del edificio.
Fuente de la imagen, BBC Mundo
Pie de foto, Ingeborg Joseph es uno de los cerca de 3.000 nombres consignados en el monumento a las víctimas de la tragedia del 11-S, localizado en el lugar donde quedaban las Torres Gemelas.
Por eso, precisamente, cuando yo estoy entrando al edificio, sale la gente en pánico corriendo.
Nunca pudimos visitarla en el hospital. No nos dejaron.
El otro colega que murió fue Eddie Reyes, un puertorriqueño. Llevaba dos semanas en la empresa. Encontraron su identificación en uno de los elevadores.
Mi vida después del 11-S
El 11 de septiembre movió los cimientos de lo que era mi vida y lo que tal vez hubiera podido ser.
Mi ciudad favorita era Nueva York. Mis edificios favoritos eran las Torres Gemelas. Yo quería quedarme en Nueva York, quería vivir esa experiencia, continuarla. Pero la empresa para la que yo trabajaba manejó la situación de una manera muy extraña.
Los ejecutivos de la empresa, incluido el presidente, no entendieron el impacto porque ellos no estaban en Nueva York el día de los atentados.
Fuente de la imagen, Getty Images
Pie de foto, A los 30 años, Hans Gernot Schenk vivía el sueño de vivir en Nueva York y trabajar en las Torres Gemelas, unos edificios que le habían fascinado desde niño.
La directriz fue continuar haciendo negocios como si no hubiera pasado nada. La empresa no entendió el shock en el que estábamos ni el duelo.
En noviembre de ese año renuncié y en diciembre de 2001 regresé a vivir a Alemania.
No soportaba los fuegos pirotécnicos, ni los aviones, ni los carros
Recuerdo muy bien el Año Nuevo, la celebración fue muy extraña. Fuimos con amigos a ver los fuegos pirotécnicos en Berlín. Mi sensación fue tan horrible que no se lo comenté a nadie, pero solo escuchar las explosiones de la pólvora era tan fuerte que no podía siquiera mirar hacia arriba. Me causaba shock y me estremecía.
Fue la primera vez que noté que tenía un efecto a nivel psicológico y físico muy fuerte después de los atentados.
Algo más que noté fueron los nervios y la tensión cuando montaba en avión. Un vuelo transatlántico era una tortura.
Montarme en un carro, de copiloto, también se volvió muy estresante, frenaba constantemente por el conductor.
En octubre de 2002 viajé a Nueva York por mi cumpleaños. Fue un mes muy frío, me dio una gripa muy, muy fuerte, como jamás me había dado. Y cuando regresé a Berlín, se me disparó un episodio de soriasis, una condición autoinmune que no sabía que tenía.
Prácticamente todo mi cuerpo menos mis manos y mi cara se llenó de lesiones. Era impresionante. Sin duda había una relación psicológica con los eventos del 11 de septiembre. Este tipo de condiciones autoinmunes se pueden disparar por estrés cuando bajan las defensas.
Fue una época terrible para mí, tenía un trabajo nuevo en una empresa que resultó caótica y ese episodio de soriasis tan extremo, así que decidí renunciar.
Fuente de la imagen, Hans Gernot Schenk
Pie de foto, Hans vivió por un semestre en Nueva York recientemente. Desde la esquina de su apartamento podía ver el One World Trade Center, el nuevo edificio del WTC, más conocido como Freedom Tower.
Creo que me di cuenta de que no había procesado lo que había pasado en 2001.
Empezó el documental y me lancé al piso del teatro
En uno de los muchos esfuerzos por entender, veía los documentales sobre el 11-S que iban apareciendo.
En 2004, cuando vivía en Río de Janeiro, Brasil, decidí ir al cine solo a ver Fahrenheit 9/11 [el documental de Michael Moore].
Había una sola persona que estaba sentada 20 filas delante de mí. Yo me senté en una de las filas de atrás, cercana a la pared final.
Fuente de la imagen, Hans Gernot Schenk
Pie de foto, Hans Gernot Schenk vive actualmente en Miami. Es consultor en alianzas estratégicas y desarrollo de negocios internacionales.
No estaba estresado ni intranquilo; estaba completamente desprevenido y no me di cuenta de que la película ya había comenzado porque la pantalla estaba en negro con unos ruidos de fondo.
Era una grabación con audios del 11 de septiembre.
Al escuchar el sonido correspondiente al choque del segundo avión, yo, literalmente me lancé al suelo entre las sillas del teatro.
Es la explosión que yo viví ese día entre las torres.
Creo que mi cerebro debió reconocer esa explosión a un nivel que yo mismo no tengo conciencia, porque el hecho de que yo me haya tirado al suelo de esta manera, sin racionalizar, en una fracción de un milisegundo, tuvo que haber sido una regresión.
Culpa del sobreviviente
El tema de la culpa es muy fuerte. Yo me siento afortunado, pero a veces me siento culpable porque a pesar de haber vivido unas experiencias tan complicadas, tan difíciles, la vida me da regalos y continúa presentándome oportunidades.
Tengo momentos de extrema felicidad, de agradecimiento y de optimismo. Y a veces siento que no es justo. ¿Por qué yo sí y por qué otros no?
Washington, D.C., 10 de septiembre de 2026 (OPS) – En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) destacó los avances alcanzados durante el primer año de su Iniciativa Regional para la Prevención del Suicidio, una plataforma de cooperación técnica que apoya a los países de las Américas a fortalecer sus acciones de prevención y mejorar la atención a las personas en riesgo.
La iniciativa fue lanzada en septiembre de 2025 para ayudar a revertir el aumento de las tasas de suicidio en las Américas, la única región de la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde este indicador ha aumentado en las últimas dos décadas. En 2021, aproximadamente 100.760 personas murieron por suicidio en la región, lo que pone de relieve la necesidad de reforzar los esfuerzos de prevención.
Los resultados de este primer año fueron compartidos hoy en un seminario web regional organizado por la OPS, que reunió a autoridades sanitarias, especialistas y representantes de los países para intercambiar experiencias y buenas prácticas en prevención del suicidio.
“El suicidio sigue siendo un importante desafío de salud pública en las Américas y exige una acción sostenida. Demasiadas familias y comunidades de nuestra Región continúan viéndose afectadas por pérdidas de vidas que pueden prevenirse”, afirmó el Director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa. “Durante este primer año, los países han demostrado que es posible avanzar cuando la prevención del suicidio se prioriza y cuenta con el respaldo de sistemas de salud más sólidos, mejores datos y una acción coordinada entre sectores”.
Basada en la Guía de implementación para la prevención del suicidio LIVE LIFE de la OMS, la iniciativa impulsa acciones para fortalecer la gobernanza, los servicios de salud y la vigilancia, abordar los factores de riesgo asociados con las conductas suicidas y reducir el estigma.
Fortalecer las capacidades para prevenir el suicidio
Durante su primer año, la iniciativa se centró en crear las condiciones necesarias para ampliar las acciones de prevención, mediante nuevos mecanismos de vigilancia, una mayor coordinación nacional y subnacional, la expansión de oportunidades de capacitación, mejoras en la respuesta ante situaciones de crisis y la integración progresiva de la prevención del suicidio en la atención primaria de salud.
Uno de los principales avances ha sido el fortalecimiento de las capacidades del personal de salud para detectar y apoyar a las personas en riesgo. A través del Campus Virtual de Salud Pública de la OPS, más de 2.400 profesionales de atención primaria han completado un curso sobre identificación, manejo y derivación de personas con riesgo de suicidio y autolesión.
Esta formación es especialmente relevante porque la atención primaria suele ser el primer punto de contacto para quienes experimentan problemas de salud mental. Aunque muchos países han incorporado la salud mental en sus políticas de atención primaria, continúan existiendo brechas importantes en la disponibilidad de servicios e intervenciones. Contar con personal capacitado puede facilitar una identificación más temprana de las señales de alarma y una mejor conexión con los servicios de apoyo.
La OPS trabaja además en nuevas orientaciones para apoyar la elaboración y actualización de planes nacionales de prevención del suicidio y ampliar el uso de la telesalud en salud mental. En colaboración con gobiernos y socios internacionales, también promueve medidas orientadas a reducir el acceso a plaguicidas, uno de los medios utilizados en algunos suicidios.
Estas accionesse desarrollan en un contexto de desafíos persistentes para la salud mental en la región. Según el Atlas de Salud Mental de las Américas de la OPS, los países destinan una mediana de apenas el 3% del gasto público en salud a este ámbito. La región reporta una mediana de 14,9 trabajadores de salud mental por cada 100.000 habitantes, con diferencias importantes entre subregiones. Persisten además barreras para acceder a la atención, especialmente en el primer nivel.
Durante los tres años previstos de implementación, la iniciativa busca fortalecer la capacidad de respuesta en más de 6.800 establecimientos de atención primaria y ampliar la cobertura de los servicios de prevención a aproximadamente 21,9 millones de personas en la región.
La iniciativa también apunta a contribuir a una reducción del 5,5% de las muertes por suicidio en las Américas para 2031, lo que, de alcanzarse, podría traducirse en cerca de 12.000 vidas salvadas en la región.
Lecciones del primer año
La experiencia acumulada durante el primer año ha puesto de relieve algunos elementos fundamentales para ampliar la prevención del suicidio en las Américas. Entre ellos destacan el liderazgo gubernamental, la coordinación entre distintos sectores y la disponibilidad de sistemas de información capaces de identificar oportunamente dónde y entre qué poblaciones están emergiendo mayores riesgos.
Asimismo, ha demostrado la importancia de invertir desde el inicio en equipos técnicos, alianzas estratégicas y estructuras de apoyo que permitan convertir los planes nacionales en acciones sostenidas a largo plazo.
“Una de las lecciones aprendidas es que una prevención eficaz del suicidio debe integrarse en los sistemas que las personas ya utilizan, desde la atención primaria de salud y los servicios comunitarios hasta la vigilancia y la respuesta ante situaciones de crisis”, afirmó el doctor Renato Oliveira, jefe de la Unidad de Salud Mental y Uso de Sustancias de la OPS. “Al fortalecer y conectar estos sistemas, los países pueden pasar de responder a crisis individuales a prevenir el suicidio de manera más sistemática y llegar antes a las personas, antes de que alcancen un punto de crisis”.
Hacia el segundo año
Al comenzar su segundo año, la OPS continuará colaborando con los países para consolidar las estrategias nacionales de prevención del suicidio, mejorar la coordinación institucional y ampliar los sistemas de vigilancia, con el fin de identificar mejor los intentos de suicidio y generar información que permita orientar las intervenciones de manera más efectiva.
Los países avanzarán también en la implementación de los planes desarrollados durante el primer año para integrar la salud mental de manera más sistemática en la atención primaria, ampliar el apoyo comunitario y reforzar la atención a las personas afectadas por el suicidio. Paralelamente, continuarán las acciones para promover una comunicación responsable y reducir el estigma asociado a los problemas de salud mental.
La iniciativa se alinea con el lema de este año del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, y su llamado a la acción, “Iniciar la conversación”.
Pie de foto, Yamila Durán, de 18 años, retomó el colegio secundario tras dos años de abandono.Información del artículo
Los días que se siente bien, Yamila Durán se pinta la cara de verde, lila y amarillo. Cuando el ánimo no la acompaña, esta uruguaya de 18 años se hace un simple delineado negro en la clase de maquillaje artístico.
El taller forma parte de “Ni Silencio Ni Tabú”, un programa de atención y promoción de la salud mental del Instituto Nacional de la Juventud (INJU), junto al Ministerio de Salud Pública (MSP) de Uruguay y Unicef.
La iniciativa es una de las tantas que buscan atender la salud mental en este país, el país con la tasa de suicidios más alta de América Latina.
Al final de cada una de estas clases, Yamila habla con sus compañeros y coordinadores sobre las emociones que atravesó durante el ejercicio y los colores que eligió para expresarlas.
Yamila cuenta a BBC Mundo que cuando se acercó a este lugar para recibir asistencia se “sentía sola”. “No me sentía entendida ni escuchada”, agrega.
Si bien nunca intentó quitarse la vida, por aquel entonces llegó a fantasear con la idea. También se distanció de sus amigos y abandonó la secundaria por dos años.
“Fue después de hablar con los psicólogos e incluso con mis compañeros, cuando empecé a formar vínculos. Eso me ayudó a sentirme mejor”, agrega.
Pese a la leve disminución registrada el año pasado, la tasa de suicidios en Uruguay es de 19,16 muertes por cada 100.000 habitantes.
De hecho, al publicar este julio la mejoría en las cifras anuales, las propias autoridades reconocieron que sería un error interpretar los datos como un cambio de tendencia.
En toda América, solo Guyana y Surinam superan a Uruguay, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
De acuerdo a sus últimos datos, la tasa de suicidios en la totalidad del continente es de 9,2 cada 100.000 habitantes.
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Pie de foto, Uruguay es el país con la tasa de suicidios más alta de América Latina.
En total, en 2025 se registraron en el país 668 muertes por suicidio, de las cuales 79% correspondieron a hombres y 21% a mujeres.
Mientras que los mayores de 80 años, principalmente hombres, representan el grupo más afectado por las muertes por suicidio, los intentos de quitarse la vida son más frecuentes entre adolescentes, en su mayoría mujeres, de 15 a 19 años.
Asimismo, en la presentación del informe anual, la ministra de Salud, Cristina Lustemberg, mostró su preocupación por el grupo etario de 10 a 14 años.
“Detrás de cada número hay una persona, hay una trayectoria vital interrumpida, hay una familia y una comunidad profundamente afectada”, dijo la ministra.
En este 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, hacemos foco en una problemática que sigue siendo uno de los principales desafíos de la salud pública en el mundo y que golpea con particular fuerza a Uruguay.
Y, aunque los especialistas advierten que se trata de una problemática compleja y multicausal, aquí destacamos cinco factores que pueden ayudar a entender qué ocurre en este pequeño país.
1. La soledad
La soledad figura entre los principales motivos de consulta psicológica en Uruguay.
“La época en la que vivimos es particularmente hostil para la salud mental y contribuye a que muchas personas se sientan solas”, le dice a BBC Mundo la psicóloga y doctora en educación Carmen Rodríguez.
Para la profesora de la Universidad de la República de Uruguay, la dinámica social cada vez más centrada en el individuo, la productividad y el éxito pueden llegar a aumentar el sentimiento de desconexión social.
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Pie de foto, Las tasas de suicidio más altas en Uruguay corresponden a hombres mayores de 80 años.
“La soledad ocupa un lugar importante en el malestar”, coincide Johana Lecuna, psicóloga y docente de la Universidad de la República, quien integra la Red Iberoamericana de Suicidología.
“No significa necesariamente estar físicamente solo, sino experimentar una falta de conexión significativa, de pertenencia o de redes de apoyo”, agrega.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel mundial casi una de cada seis personas afirma sentirse sola. En el caso de Uruguay, el número es casi el doble.
El estudio, realizado por una consultora privada para el MSP, muestra que 24% de la población se encuentra en el nivel más alto del índice de soledad.
Tal como sucede en Uruguay, la OMS sostiene que la soledad afecta especialmente a los extremos de la franja etaria.
Entre los más jóvenes esto se explica en parte porque atraviesan una etapa de cambios y construcción de identidad, en la que necesitan establecer vínculos sociales más fuertes para reafirmarse.
“La soledad tiene que ver con el individualismo y con el crecimiento vertiginoso de las redes sociales, que se han convertido en uno de los principales medios de socialización”, explica Rodríguez.
2. El silencio
Yamila encontró en sus padres una escucha inicial, pero no con el grado de profundidad que necesitaba. Como muchas familias, ellos carecían de herramientas para ayudarle a hacer frente a su angustia.
“No podía hablar con ellos porque no me decían nada”, explica.
“Mi padre es un hombre bastante viejito que no cree en el psicólogo y mi mamá está trabajando todo el tiempo. Ellos tuvieron una infancia dura, entonces no saben mucho cómo hablar de estos temas”, continúa.
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Pie de foto, Las tasas más altas de intentos de suicidio en el país se dan entre las adolescentes.
En el centro donde asiste a los talleres de maquillaje artístico accedió a sesiones de terapia que ella recuerda como el primer espacio en el que pudo hablar realmente de lo que estaba viviendo.
“Yo me callaba muchas cosas porque me daba vergüenza. Tenía como un escudo que me restringía de hablar por miedo a decir cosas que estuvieran mal”, agrega.
Para Lecuna, el suicidio no siempre ocupa un lugar proporcional en el debate público.
Esta semana la experta publicó una columna de opinión en el periódico uruguayo La diaria donde explicaba que entre 2012 y 2019 “el suicidio fue sistemáticamente la principal causa de muerte violenta en Uruguay”, superando los homicidios y accidentes de tránsito.
“La comparación no pretende establecer jerarquías entre tragedias humanas igualmente dolorosas”, decía
“Sin embargo, los datos permiten observar una paradoja: la principal causa de muerte violenta del país no siempre ocupa un lugar proporcional en el debate público”, agregaba.
El silencio no solo es a nivel social, sino también entre personas que necesitan ayuda y sus círculo más cercano de familias y amigos, porque todavía existe un estigma en torno a pedir ayuda.
No en vano el programa que organiza el taller al que asiste Yamila se llama “Ni Silencio Ni Tabú”.
“A quienes hoy están atravesando un momento difícil quiero decirles que pedir ayuda es posible, que no tienen por qué atravesar ese dolor en soledad”, sostuvo Lustemberg durante la presentación del informe anual de suicidios.
Pero, encontrar esa ayuda profesional no siempre es sencillo.
3. El acceso a los especialistas
Uruguay ha avanzado en el reconocimiento de la salud mental como un derecho, al incorporar la atención psicológica al sistema público de salud y desarrollar distintos programas de asistencia.
“Sin embargo, considero que todavía existe una distancia importante entre el reconocimiento de ese derecho y el acceso efectivo, oportuno y adecuado a los servicios”, matiza Lecuna.
Para muchos, recibir atención psicológica en Uruguay sigue siendo difícil.
Por ejemplo en Las Piedras, la tercera ciudad más poblada del país y lugar donde está el centro al cual asiste Yamila, hay una sola psiquiatra del sistema público, según dijo a BBC Mundo el coordinador de la institución.
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Pie de foto, Para Rodríguez, el abuso sexual infantil es uno de los factores que pueden afectar la salud mental y aumentar el riesgo de autolesiones y conductas suicidas.
Para Eugenia Godoy, directora del INJU, llegar con asistencia a distintos puntos del país, incluidas las zonas rurales y de menores recursos, es uno de los objetivos centrales de su gestión.
“El acceso a especialistas suele ser más difícil en el interior del país. Por eso, de nuestros siete centros, solo dos están en la capital y el resto se distribuye en otras localidades”, explica.
Mejorar los tiempos de espera para la asistencia psiquiátrica y el seguimiento de las personas con intentos de suicidios son también parte de las acciones concretas que presentó el MSP en julio junto con el informe anual.
Además, aunque suelen asociarse, la salud mental y el suicidio no siempre van de la mano.
Según la OMS, no todas las personas que se suicidan padecen de un problema de salud mental y muchas personas con problemas de salud mental no tienen deseos de quitarse la vida.
4. Las relaciones violentas
Laura Llambí, directora general de salud del MSP, dijo al presentar los datos de suicidio que para responder a este problema no basta con mejorar la respuesta del sistema de salud.
“Necesitamos comprender mejor las diferentes trayectorias del sufrimiento, las desigualdades que atraviesan distintos grupos de población y el papel que tienen las comunidades, los vínculos y las instituciones en la protección de la salud mental”, explicó.
En este sentido, la violencia dentro del hogar, de las parejas y los centros educativos son factores de riesgo.
“La violencia en los vínculos constituye otro factor de enorme relevancia. La violencia psicológica, por ejemplo, puede producir consecuencias sostenidas sobre la autoestima”, dice Lecuna a BBC Mundo.
El problema se profundiza entre las personas en situación de pobreza, que tienen un 50% más de riesgo de desarrollar trastornos mentales severos, según un estudio de la Universidad de la República de 2023.
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Pie de foto, Los problemas de salud mental se profundizan entre las personas en situación de pobreza.
“La pobreza, la precariedad laboral, las dificultades habitacionales, el desempleo y la desigualdad pueden aumentar la exposición al estrés y limitar los recursos disponibles para afrontar las crisis”, agrega Lecuna.
A su vez, los casos vinculados a la violencia en el hogar muestran una incidencia mayor entre las mujeres.
Al observar las situaciones de abuso sexual, el 30% de las mujeres jóvenes declara haber sufrido alguna situación de este tipo durante su infancia o adolescencia, en comparación con el 9% de los varones, según una encuesta realizada por Unicef Uruguay.
Rodríguez explica que el abuso sexual infantil es uno de los factores que pueden afectar la salud mental y aumentar el riesgo de autolesiones y conductas suicidas.
5. El futuro incierto
Para Lecuna, otro elemento es la incertidumbre respecto del futuro.
“Cuando una persona no encuentra posibilidades de desarrollo, estabilidad laboral, vivienda, independencia económica o proyectos que le permitan imaginar un futuro posible, puede aparecer una sensación de estancamiento o de falta de horizonte”, agrega.
Y en un país de apenas 3,4 millones de habitantes y con una población envejecida, esto se agudiza.
Carmen Rodríguez sostiene que no alcanza con los consultorios pero sin ellos tampoco es posible. La clave está en construir conversaciones, relaciones y espacios “que no dejen a las personas solas con las grandes angustias de la existencia”.
“Eso es lo que enferma”, asegura.
En el caso de Yamila, recibir asistencia terapéutica y comenzar a compartir actividades con jóvenes de su edad con quienes no se siente juzgada, fue clave.
Los pensamientos suicidas se han despejado y retomó sus estudios.
Además, dice que, cuando termine la secundaria, le gustaría estudiar psicología en la universidad.
“Siento que tengo potencial para hacerlo”.
Si necesitas orientación o apoyo en Uruguay, puedes comunicarte con la Línea de Prevención del Suicidio a través del 0-800-0767 o *0767. Para otros países, aquí encuentras enlaces de ayuda para la prevención del suicidio.
La información sobre las personas con enfermedades crónicas es clave para orientar decisiones, planificar recursos y mejorar la continuidad de la atención.
Encarnación, 10 de septiembre de 2026 (OPS/OMS). Con el objetivo de fortalecer las competencias de los profesionales de la Atención Primaria de la Salud (APS) en la vigilancia, prevención y manejo de las enfermedades no transmisibles (ENT), profesionales de la salud de distintos distritos de Itapúa participaron del Taller de Fortalecimiento de Competencias para la Vigilancia, Prevención y Manejo de las Enfermedades No Transmisibles en la Atención Primaria de la Salud.
La actividad, desarrollada el 8 de septiembre en Encarnación, estuvo dirigida al personal de salud de la APS del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), bajo la coordinación de la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles (DVENT) y la VII Región Sanitaria de Itapúa, con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
La vigilancia como herramienta para la gestión
Uno de los ejes del taller fue la relación entre la información y la toma de decisiones en salud. El Dr. Lenildo De Moura, Asesor de Enfermedades no Transmisibles y Salud Mental de la OPS/OMS en Paraguay, abordó la importancia de la vigilancia en la gestión de los sistemas de salud.
La vigilancia permite conocer lo que está ocurriendo, dónde se concentran los problemas y cómo evolucionan en el tiempo. La gestión, a partir de esa información, permite tomar decisiones, organizar recursos y poner en marcha respuestas concretas.
“La vigilancia le dice al sistema de salud dónde está el problema; la gestión moviliza al sistema para resolverlo”, expresó el Dr. Lenildo.
Contar con información precisa y actualizada sobre las personas que viven con enfermedades crónicas permite así pasar de estimaciones generales a una planificación basada en datos, con capacidad para responder a las necesidades de cada territorio.
Herramientas para fortalecer la atención
A partir de este enfoque, el taller abordó diferentes componentes vinculados con la vigilancia, prevención y atención de las ENT. El Dr. Luis Gatti, de la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles (DVENT), presentó el Sistema de Información de Enfermedades No Transmisibles, orientado a generar información que permita conocer la situación de estas enfermedades y apoyar la toma de decisiones.
La Dra. Carmen Cabral, del Programa Nacional de Diabetes (PND), presentó las guías rápidas para el manejo de la diabetes, con herramientas orientadas a favorecer la identificación oportuna de la enfermedad, incluso en etapas iniciales, y a brindar a los equipos de salud criterios actualizados para su abordaje.
Por su parte, la Dra. Victoria Chaparro, del Programa Nacional de Prevención Cardiovascular (PNPC), abordó las guías rápidas para el manejo de la hipertensión arterial, una condición que requiere seguimiento y atención continua desde los servicios de salud.
En el componente de factores de riesgo, el Lic. Eduardo Enciso y la Lic. Bethania Machuca presentaron aportaron herramientas para el manejo de la obesidad, para fortalecer su prevención y abordaje desde los servicios de salud desde una mirada interdisciplinaria, que incluye actividad física, nutrición y consejería.
Empadronar para conocer y planificar
Uno de los temas centrales fue la Estrategia de Empadronamiento de Pacientes Crónicos, a través del Sistema HIS, presentada por el Dr. Rodolfo Barrios.
La estrategia busca fortalecer el registro y seguimiento de personas con enfermedades no transmisibles prioritarias, particularmente hipertensión arterial y diabetes, mediante su incorporación al sistema de información en salud (HIS).
El empadronamiento permite avanzar hacia un registro nominativizado de pacientes, generando información sobre la cantidad y distribución de personas que requieren atención y tratamiento. Estos datos pueden contribuir a estimar de manera más precisa las necesidades de medicamentos y apoyar una planificación de los recursos acorde con la demanda de cada territorio.
Además, contar con información individualizada facilita el seguimiento de las personas con enfermedades crónicas y la continuidad de sus controles y tratamientos. De esta manera, los datos producidos en los servicios pueden convertirse en una herramienta para mejorar tanto la atención como la gestión de los recursos.
La estrategia también plantea la posibilidad de vincular la información de los pacientes empadronados con la gestión logística, de manera que la planificación de medicamentos pueda responder a la demanda real registrada en los servicios.
La metodología participativa permitió recoger la diversidad de situaciones que enfrentan los equipos de la APS en los distintos territorios de Itapúa, así como las necesidades y desafíos relacionados con la atención y seguimiento de las personas con enfermedades crónicas.
El propósito es que la información generada en los servicios no quede únicamente como un registro, sino que pueda transformarse en evidencia para orientar decisiones, organizar recursos y mejorar la respuesta del sistema de salud.
Así, vigilancia y gestión forman parte de un mismo proceso: conocer mejor las necesidades de la población para tomar mejores decisiones y brindar una atención más oportuna y continua a las personas que viven con enfermedades no transmisibles.
Miembros del jurado en el proceso contra Lindsay Clancy hicieron sus primeras declaraciones públicas y hablaron sobre las deliberaciones secretas y lo que llevó al estancamiento y a la anulación del juicio.
Tres mujeres del jurado, incluida la presidenta del mismo, le dijeron a la cadena NBC que el panel estaba dispuesto a emitir un veredicto de no culpabilidad por enfermedad mental, pero un miembro del jurado no estuvo de acuerdo.
La presidenta del jurado dijo que el hombre “admitió tener dudas razonables” sobre la responsabilidad penal de Clancy, pero no accedió a emitir un veredicto de no culpabilidad.
Clancy no ha negado que mató a sus tres hijos, pero sus abogados argumentaron que en aquel momento sufría de psicosis posparto. La fiscalía, por su parte, sostuvo que tomó una decisión premeditada.
Sin identificar
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Pie de foto, El jurado debe permanecer anónimo durante el juicio, pero cuando acaba el proceso, tiene libertad de comentar acerca de las deliberaciones.
No se han hecho públicas las identidades de las nueve mujeres y los tres hombres que integraron el jurado, y el juez prohibió fotografiarlos o filmarlos durante el juicio para preservar su anonimato.
Pero en Estados Unidos, una vez se acaba un caso, cualquier miembro del jurado puede decidir si desea o no hablar públicamente sobre él y sus deliberaciones.
En juicios de gran repercusión mediática como el de Clancy, los miembros de los jurados tienden a pronunciarse —algunos incluso escriben libros—.
La BBC, que estuvo presente en el tribunal durante el juicio, ha confirmado que las tres mujeres que hablaron con NBC formaban parte del jurado.
En la entrevista con la filial local de NBC en Boston, NBC10, que se emitió el martes, la presidenta del jurado, una maestra de quinto grado jubilada, calificó de “terrible” y “una montaña rusa de emociones” el no poder llegar a un veredicto.
En cualquier caso legal en EE.UU., el presidente actúa como portavoz del jurado, lo que significa que es la persona que emite el veredicto y le envía notas al juez en nombre del panel de 12 personas.
La presidenta en este caso dijo que las deliberaciones fueron difíciles y estuvieron llenas de “mucho llanto y luego abrazos”.
“Me sentí muy triste, muy triste, porque no pudimos llegar a un veredicto para Lindsay. Fue desgarrador”, añadió.
A lo largo de la entrevista, las tres mujeres afirmaron que el jurado estuvo prácticamente de acuerdo en emitir su veredicto, pero el miembro del jurado que disentía no cambió de opinión.
“Posturas fuertes”
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Pie de foto, La fiscalía estaba buscando la pena máxima posible, acusando a Clancy de homicidio premeditado.
La presidenta del jurado dijo que el miembro disidente admitió tener “dudas razonables”, por lo que ella comenzó a rellenar los formularios correspondientes.
“Estaba tan emocionada”, contó.
Estaba a mitad de rellenar las hojas del veredicto cuando el miembro del jurado que se oponía, que según dijo era un hombre, continuó: “Pero sigo sin decir que sea no culpable por razón de enfermedad mental”.
El hombre en cuestión no se ha presentado ni ha respondido a estos comentarios.
Otra mujer miembro del jurado, que pidió permanecer en el anonimato y que no es una de las tres mujeres citadas, le contó a la cadena local WBZ-TV de CBS que la mayoría estuvo “muy firme en su postura” desde el principio y que el disidente que se mantuvo al margen “no fue el único que no estuvo dispuesto a ver las cosas desde otra perspectiva”.
“Así que, en cierto modo, voy a defender a esa persona”, señaló. “Había personalidades fuertes en esa sala. Al final, todo se redujo a la incapacidad de superar las convicciones propias”.
Pero añadió que, debido a que el individuo prefirió seguir sus convicciones que hacer caso a su “duda razonable”, Clancy no había recibido un juicio justo.
“No se trata simplemente de que él tuviera una opinión contraria o que sintiera que Clancy era culpable. Se trata de la incapacidad de fundamentar esa opinión con lógica”, dijo la jurado.
Las tres miembros del jurado que hablaron con NBC relataron que sus deliberaciones derivaron en peleas y gritos, que en ocasiones podían oírse a través de las paredes.
“Duda razonable”
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Pie de foto, Como el jurado no alcanzó una decisión unánime, el juez William Sullivan declaró juicio nulo.
Según la ley de Massachusetts, Clancy no tenía la obligación de probar su enfermedad mental ni su falta de responsabilidad penal.
En cambio, le correspondía a la fiscalía probar, más allá de toda duda razonable, que era penalmente responsable del asesinato de sus hijos, según le explicó anteriormente a la BBC la abogada defensora Elyse Hershon.
“No estábamos tratando de averiguar si ella asesinó a los niños. Lo hizo y ella misma lo admitió”, explicó la presidenta del jurado en la entrevista con NBC.
“Estamos tratando de averiguar si en ese momento distinguía entre el bien y el mal”.
Las tres miembros del jurado dijeron que la acusación no las había convencido: “Todo demostraba que amaba a sus hijos, así que tuvo que perder el control y no ser consciente de lo que hacía”, dijo la presidenta del jurado.
Otra de las mujeres, que trabaja para un contratista de defensa del gobierno, dijo que el disidente tenía dudas sobre los medicamentos que tomaba Clancy.
“Teníamos los informes toxicológicos. Podíamos ver las cantidades exactas”, explicó, y añadió que había enfermeras en el jurado que hablaron sobre eso. “El jurado disidente simplemente ignoró por completo la información que le dieron”, agregó la jurado.
La tercera jurado, una cocinera de un centro para personas mayores, dijo que le pareció que los fiscales del caso fueron “muy, muy duros”, y añadió: “No presentaron ningún testimonio que demostrara que Lindsay fuera una mala madre”.
Juicio nulo
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Pie de foto, El caso generó gran atención a nivel nacional por el diagnóstico de psicosis posparto de Lindsay Clancy.
A lo largo del juicio, los fiscales llamaron a declarar a decenas de testigos, incluidos varios médicos, con el fin de demostrar que Clancy había tomado la decisión premeditada de asesinar a sus hijos en el sótano de su casa en Massachusetts.
El sombrío caso dio lugar a una serie de giros inesperados mientras el jurado deliberó durante casi 40 horas a lo largo de siete días para determinar el destino de Clancy.
En varias ocasiones, indicaron que se encontraban en un punto muerto, e incluso en un momento dado le comunicaron al juez que uno de sus miembros no estaba siguiendo sus instrucciones sobre la duda razonable.
Este acontecimiento llevó al abogado defensor de Clancy a pedir que el miembro del jurado señalado fuera excluido del panel, una solicitud que fue rápidamente denegada, antes de que el panel volviera a decir que no podían llegar a una decisión unánime.
El juez William Sullivan declaró entonces la nulidad del juicio el pasado viernes.
La anulación del juicio deja en la incertidumbre tanto el caso como el futuro de Clancy, mientras los fiscales deciden si quieren ir a juicio por segunda vez con un nuevo jurado.
El abogado de Clancy, Kevin Reddington, dijo que espera llegar a un acuerdo con la fiscalía para que el caso no llegue a un segundo juicio.
Las tres miembros del jurado le expresaron a NBC que esperan que no haya un segundo juicio, pero que, de haberlo, las tres planean asistir para apoyar a Clancy.
Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.
Tegucigalpa, Honduras, 9 de septiembre de 2026 (OPS/OMS). La Secretaría de Salud de Honduras, con el apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), inició este miércoles el Entrenamiento para el fortalecimiento y la revisión de la vigilancia integrada de influenza, SARS-CoV-2, virus respiratorio sincitial (VSR) y otros virus respiratorios, que se desarrolla del 9 al 11 de septiembre en Tegucigalpa.
La actividad reúne al equipo nacional de vigilancia epidemiológica, laboratorio, sistemas de información y servicios de salud, con el propósito de revisar integralmente el funcionamiento de la vigilancia de virus respiratorios en el país, identificar fortalezas y brechas y acordar acciones prioritarias para continuar fortaleciendo su capacidad de detección, análisis y respuesta.
El entrenamiento se desarrolla en un contexto de transición hacia sistemas de vigilancia respiratoria cada vez más integrados y sostenibles. Las orientaciones actuales de la OPS/OMS promueven el aprovechamiento conjunto de las plataformas de vigilancia de influenza, SARS-CoV-2, VSR y otros virus respiratorios, fortaleciendo la articulación entre epidemiología, laboratorio, vigilancia genómica y sistemas de información.
Durante la primera jornada, los participantes revisan el marco regional de vigilancia integrada, la situación epidemiológica mundial, regional y nacional de los virus respiratorios, la organización de la vigilancia centinela de enfermedad tipo influenza (ETI) e infección respiratoria aguda grave (IRAG), así como la vigilancia no centinela y de eventos respiratorios inusitados.
También se analizará el flujo de información desde los sitios centinela hasta las plataformas nacionales y regionales, incluyendo la calidad y oportunidad del dato y el reporte semanal mediante herramientas como PAHOFlu, FluNet y FluID. La jornada contempla además un intercambio de experiencias entre los sitios centinela para identificar avances, desafíos y prioridades de fortalecimiento.
Laboratorio, epidemiología y vigilancia genómica
La segunda jornada estará dedicada a profundizar, mediante sesiones paralelas, los componentes de laboratorio y epidemiología.
El equipo de laboratorio revisará los algoritmos diagnósticos para influenza, SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios, el manejo y flujo de muestras, los criterios de aceptación y rechazo, la cadena de frío y los resultados de los programas de evaluación externa de la calidad.
Asimismo, se abordará la vigilancia genómica de influenza, SARS-CoV-2 y VSR, incluyendo los criterios para selección de muestras, secuenciación, análisis bioinformático y depósito de información en bases de datos públicas. Otro de los componentes será el envío de virus de influenza a los Centros Colaboradores de la OMS del Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Influenza (GISRS) y su contribución al seguimiento de la evolución viral y a la selección de virus candidatos para las vacunas contra la influenza.
En paralelo, los equipos de epidemiología, sistemas de información y servicios de salud revisarán las definiciones de caso de ETI e IRAG, los indicadores de desempeño de la vigilancia centinela, la calidad y conciliación de las bases epidemiológicas y de laboratorio y las herramientas para interpretar la severidad, estacionalidad y carga de enfermedad de los virus respiratorios.
Influenza zoonótica y enfoque de Una Salud
El taller incorpora de manera especial el componente de influenza zoonótica, dada la detección de influenza aviar A(H5N1) en Honduras durante 2026 y la emergencia sanitaria nacional vigente.
De acuerdo con la agenda técnica, se revisarán las capacidades para detectar, investigar y responder ante posibles eventos de transmisión zoonótica, incluyendo la vigilancia epidemiológica en humanos, el diagnóstico por laboratorio, la identificación y seguimiento de personas expuestas a animales infectados y los mecanismos de coordinación entre los sectores de salud humana, sanidad animal y ambiente.
Las sesiones también permitirán analizar la experiencia nacional frente a los eventos de influenza aviar registrados en fauna silvestre en Lempira y en avicultura comercial en Santa Bárbara, además de las acciones de vigilancia intensificada implementadas en personas expuestas.
Este componente responde al enfoque de Una Salud, que reconoce la estrecha relación entre la salud humana, animal y ambiental y la necesidad de fortalecer mecanismos de alerta temprana y respuesta coordinada ante amenazas emergentes.
De la revisión técnica a una hoja de ruta nacional
Además de las sesiones técnicas, el entrenamiento promueve ejercicios de trabajo conjunto para identificar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas de la vigilancia de virus respiratorios en los sitios centinela.
Al cierre de las tres jornadas, el equipo nacional, la Secretaría de Salud y la OPS/OMS priorizarán acciones de fortalecimiento por componente y definirán responsables, plazos e indicadores de seguimiento.
El principal resultado esperado será una hoja de ruta nacional validada que permita orientar las acciones futuras para fortalecer la vigilancia integrada de los virus respiratorios en Honduras, mejorar la articulación entre epidemiología y laboratorio y mantener capacidades de preparación y respuesta frente a influenza estacional, virus respiratorios emergentes e influenza zoonótica.
La OPS/OMS mantiene su cooperación técnica al país en el fortalecimiento de una vigilancia integrada, sostenible y de calidad de los virus respiratorios, promoviendo la articulación entre epidemiología, laboratorio y vigilancia genómica, así como la coordinación intersectorial bajo el enfoque de Una Salud. Este esfuerzo conjunto permitirá fortalecer la detección temprana, la evaluación oportuna de riesgos y la toma de decisiones basadas en evidencia para proteger la salud de la población.
Tegucigalpa, 2 de septiembre de 2026 – Honduras inició una intervención 2026–2028 que incorpora nuevas herramientas para la búsqueda activa de tuberculosis en centros penitenciarios y fortalece las capacidades de los equipos para responder integralmente a las necesidades de salud de las personas privadas de libertad.
En coordinación con la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional Penitenciario, la intervención incorpora rayos X con detección asistida por computadora, pruebas de diagnóstico rápido y una ruta que conecta la detección con el tratamiento, el seguimiento y la continuidad de la atención durante los traslados y al momento del egreso.
El trabajo con los equipos de salud permitirá también identificar otras necesidades de las personas, entre ellas VIH, sífilis, hepatitis B, hipertensión, diabetes y salud mental, y vincularlas con la atención que requieran.
Así, una intervención dirigida a la tuberculosis contribuye a avanzar en la Iniciativa de Eliminación de Enfermedades desde una estrategia de Atención Primaria de Salud que organiza y conecta la respuesta del sistema alrededor de las necesidades de las personas.
En este esfuerzo participan también el Mecanismo Coordinador de País, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y los equipos de salud y del sistema penitenciario, articulando responsabilidades y capacidades para sostener la atención.
La colaboración entre Global Communities, OPS y las instituciones nacionales suma financiamiento, conocimiento técnico y capacidad de implementación para acelerar la eliminación de la tuberculosis y fortalecer una respuesta de salud integral para las personas privadas de libertad.