Caída de Bitcoin: el mercado entra en pánico, pero no todos están vendiendo

La reciente caída de bitcoin por debajo de los USD 60.000 volvió a encender las alarmas en una parte del mercado, en medio de varios meses marcados por salidas de capital de los ETF spot, liquidaciones de posiciones apalancadas y un entorno macroeconómico cada vez más incierto. Aun así, mientras el precio reflejaba volatilidad en las pantallas, algunos de los compradores más relevantes del ecosistema parecían moverse en la dirección opuesta.

John D’Agostino, jefe de estrategia institucional de Coinbase, señaló en una entrevista con CNBC, que fondos soberanos, oficinas familiares y otros grandes inversionistas están aprovechando la corrección para aumentar su exposición a bitcoin. Según explicó, quienes han estudiado a fondo la tesis de inversión del activo no ven los precios actuales como una advertencia, sino como una oportunidad para acumular a niveles mucho más bajos que los observados durante el mercado alcista de 2025.

Puedo asegurarles que las oficinas familiares, los gobiernos y los fondos soberanos que se esfuerzan por adquirir esta clase de activos están muy satisfechos de poder comprarlos con descuento (…) Les encantó a 125.000 dólares, les gustó a 100.000 dólares y les gusta aún más a 65.000 dólares.

-John D’ Agostino.

Bitcoin llegó a tocar los USD 59.200 el pasado viernes, su punto más bajo desde octubre de 2024, sin embargo, D’Agostino insistió en esa idea al destacar que, pese a la caída, el capital institucional sigue mostrando una notable resistencia, con continuidad en la construcción de infraestructura, asignaciones estratégicas y apuestas de largo plazo.

Uno de los principales argumentos de Coinbase para sostener esa lectura, está en el comportamiento de los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos. Aunque estos fondos han registrado salidas netas durante buena parte de 2026, el volumen total de exposición sigue siendo elevado. De acuerdo con D’Agostino, los ETF todavía concentran alrededor de USD 70.000 millones en activos vinculados a bitcoin, una cifra que considera significativa para un activo que ha sufrido una corrección tan fuerte.

Flujos de los ETF de Bitcoin al contado junto al precio del activo muestran la volatilidad del mercado entre entradas y salidas de capital, en medio de una fuerte corrección desde los máximos históricos. Fuente: SosoValue

Desde esa perspectiva, la caída no ha provocado una capitulación masiva de los inversionistas tradicionales. Incluso, añadió, el retroceso del interés minorista ha sido más moderado de lo que podría esperarse frente a una baja de este tamaño.

Esa lectura coincide con un informe de Bernstein, enviado a sus clientes. Sus analistas describieron el actual tramo bajista como un “ciclo aburrido” y sostuvieron que la tesis de bitcoin como reserva de valor sigue en pie. La idea de fondo es que el mercado atraviesa una corrección fuerte, pero no necesariamente una ruptura estructural en el interés por el activo.

Otro de los focos de preocupación en las últimas semanas ha sido la posibilidad de liquidaciones forzadas por parte de grandes tenedores de bitcoin muy apalancados, algo que podría ampliar la presión bajista. D’Agostino restó importancia a ese riesgo. Según explicó, muchas instituciones con uso de apalancamiento mantienen acceso constante a nuevas fuentes de financiamiento, lo que les permite reforzar posiciones en momentos de debilidad sin tener que vender de manera apresurada. En su lectura, no hay evidencia de que los principales actores institucionales estén excesivamente apalancados.

El punto anterior cobra relevancia por el seguimiento que ha recibido Strategy, la compañía de Michael Saylor, cuyo modelo de acumulación de bitcoin se apoya en parte en deuda y otros instrumentos financieros. Lejos de reducir su exposición, la empresa volvió a comprar esta semana 1.550 BTC por unos USD 101 millones, como explicó CriptoNoticias, unos pocos días después de que se conociera la venta de 32 BTC a finales de mayo.

Más allá del precio, D’Agostino también cree que el mercado está entrando en una fase de mayor madurez institucional, algo que podría pesar más en el largo plazo que la volatilidad de corto plazo. Como ejemplo, mencionó los avances regulatorios en Washington. Esta semana, más de 200 compañías y organizaciones del sector de activos digitales pidieron al Senado de Estados Unidos que avance con una votación sobre la Clarity Act, un proyecto orientado a dar un marco regulatorio más claro para la industria. La propuesta se suma a otras iniciativas recientes relacionadas con stablecoins, custodia de activos digitales y estructura de mercado, en un contexto de creciente interés político por integrar las criptomonedas dentro de reglas más definidas.

La gran pregunta es si la caída actual está marcando una nueva etapa de acumulación o simplemente refleja optimismo de largo plazo por parte de los grandes jugadores. Históricamente, los períodos de mayor pesimismo han coincidido con compras de inversionistas con horizontes más amplios. En esta ocasión, los fondos soberanos, family offices y corporaciones que siguen entrando durante la baja parecen sostener esa lógica. Por ahora, el mensaje que deja Coinbase es claro: la corrección no ha debilitado la convicción institucional, sino que, para muchos, abrió una ventana de compra que estaban esperando.

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