Author: rb809rb

  • Un superviviente del Holocausto de 87 años que intentó salvar a su esposa, entre las víctimas en la masacre de la playa de Bondi

    Un superviviente del Holocausto de 87 años que intentó salvar a su esposa, entre las víctimas en la masacre de la playa de Bondi

    El tiroteo masivo durante la celebración este domingo de la festividad judía de Janucá en la playa de Bondi en Sídney (Australia), se ha cobrado la vida de 15 inocentes, desde una niña de 10 años hasta ancianos de 87 como Alexander Kleytman.

    Conmocionada, así lo ha revelado su viuda, Larisa, al diario ‘The Australian’: «Estábamos de pie y de repente se oyó ‘bum bum’, y todos cayeron al suelo. En ese momento él estaba detrás de mí y, en un instante, decidió acercarse. Levantó su cuerpo porque quería permanecer cerca de mí. Hemos luchado toda la vida para sobrevivir. ¿Cómo es posible que algo así suceda aquí?».

    El fallecido, quien había estudiado y ejercido como ingeniero civil, llevaba casado con Larisa 57 años. Tanto ella como su difunto esposo habían sobrevivido al Holocausto, según recoge la organización de apoyo a sus víctimas Jewish Care en su informe anual 2022-2023.

    «Durante su infancia, Larissa y Alexander sufrieron el terror indescriptible del Holocausto. Alexander luchó por sobrevivir en las terribles condiciones de Siberia junto a su madre y su hermano menor. Sin embargo, las heridas del pasado no les impidieron soñar con un futuro mejor. Más tarde emigraron de Ucrania a Australia», indica la asociación.

    Según publicó la organización judía jasídica Chabad en su cuenta de X, Alexander «murió protegiendo a su mujer de las balas del atacante». Y añade que «además de su esposa, deja atrás a dos hijos y 11 nietos».

    Por otra parte, la familia de la víctima más joven, Matilda, de 10 años, también se encuentra sumida en el dolor. Según ha confirmado Lina, tía de Matilda a la CNN, «mi sobrina había ido a la playa de Bondi el día del incidente junto con sus padres y su hermana de 6 años para celebrar Janucá. Perdió mucha sangre tras recibir un disparo y fue trasladada de urgencia a un hospital cercano, pero finalmente falleció».

    «Era una niña realmente adorable y feliz, con una hermosa sonrisa. Los niños deben ser felices. Deberían estar jugando en la playa, no preocupándose por balas volando», ha agregado.

    «Trágica ironía»

    

    Peter Meagher, agente jubilado que había trabajado 40 años en la Policía de Nueva Gales del Sur, también ha sido víctima de esta tragedia. Al respecto, el equipo australiano de rugby Randwick ha indicado en un comunicado que «Meagher era un entrenador muy querido en el club y un voluntario dedicado».

    Como fotógrafo de la fiesta de Janucá, el agente retirado tomaba imágenes de la celebración. El comunicado tilda que «es una trágica ironía que, habiendo pasado tanto tiempo en la peligrosa primera línea como agente de policía, falleciera durante una sesión de fotos, actividad a la que dedicaba su pasión tras jubilarse».

    Por su parte, Arsen Ostrovsky, un abogado que se mudó de Israel a Australia hace apenas dos semanas para trabajar en una organización de defensa judía, ha contado que una bala le rozó la cabeza, hiriéndolo: «Lo que vi fue maldad pura, literalmente un baño de sangre. Había cuerpos por todas partes. Nunca imaginé que algo así fuera posible en Australia».

  • Australia, conmocionada tras el ataque islamista de padre e hijo contra la comunidad judía, el peor atentado en tres décadas

    Australia, conmocionada tras el ataque islamista de padre e hijo contra la comunidad judía, el peor atentado en tres décadas

    Australia se ha despertado conmocionada este lunes, el día después del peor atentado terrorista en el país en tres décadas. Un brutal episodio aún más traumático si cabe por atacar a una comunidad en concreto, la judía, durante la celebración de una importante festividad, Janucá, en uno de los lugares más icónicos del país, la playa de Bondi en Sídney; y amplificado por efecto de las redes sociales.

    Las últimas cifras oficiales reflejan 15 fallecidos más 39 heridos, y la acción de las autoridades ha permitido empezar a identificar a las primeras víctimas. La más joven es una niña de 10 años, de nombre Matilda. Entre los muertos se cuentan también un superviviente del Holocausto de origen ucraniano, Alex Kleytman, alcanzado mientras trataba de proteger a su mujer; un rabino padre de cinco hijos, Eli Schlanger; y un joven inmigrante francés, Dan Elkayam.

    Las pesquisas ofrecen asimismo más información sobre la pareja de perpetradores, un padre y un hijo, Sajid y Naveed Akram, de 50 y 24 años, ambos musulmanes. La policía abatió al padre, mientras que el hijo fue hospitalizado y permanece en estado crítico pero estable, aunque medios locales apuntan que su vida no corre peligro.

    Sajid, frutero, y Naveed, albañil desempleado hace dos meses, dijeron a su familia que iban a pasar un fin de semana de pesca. La madre de la familia Akram, Verena, que habló por última vez con su hijo en la mañana de este domingo, ha sido incapaz de reconocerle en las imágenes difundidas en medios y redes sociales. «Mi hijo no tiene armas de fuego, ni siquiera sale, no se junta con amigos. No bebe, no fuma, no va a malos sitios […]. Todo el mundo querría tener un hijo como el mío, es un buen chico», comentaba en declaraciones recogidas por el diario ‘The Sydney Morning Herald’ a la puerta de su residencia en el barrio de Bonnyrigg y entre un intenso despliegue policial.

    Las fuerzas de seguridad han registrado la casa, donde también vivían una hermana de 22 años y un hermano de 20. Allí han confiscado seis armas de fuego, registradas a nombre del padre, y habrían realizado dos arrestos sin confirmar. También han inspeccionado su alojamiento temporal en busca de más pruebas, tras localizar un coche bomba instalado en Campbell Parade, la concurrida avenida que circula en paralelo a la playa.

    Investigado por radical

    El país de origen de Sajid no ha trascendido, pero se cree que sería originario de Pakistán. De acuerdo a los datos facilitados por el ministro del Interior, Tony Burke, llegó a Australia en 1998 con un visado de estudiante y desde 2001 residía de manera permanente. Ese mismo año nació Naveed, ciudadano australiano de pleno derecho.

    Algunas grabaciones muestran cómo Naveed, tras posicionarse en lo alto de una plataforma, habría hecho un gesto a los viandantes a sus espaldas para que abandonaran el lugar, evidencia de su propósito de atacar específicamente a la comunidad judía y, por tanto, de la motivación religiosa del atentado.

    Materiales disponibles en internet indican que Naveed fue alumno del Instituto Al-Murad, un centro de estudios árabes y coránicos en el barrio de Heckenberg que habría influido en su radicalización. El joven, de hecho, constaba desde 2019 en los archivos de la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad, según reconoció anoche su director general, Mike Burgess. La investigación, sin embargo, determinó que este no suponía una «perspectiva de amenaza inminente», ya que la valoración de riesgo estaba basada en su círculo social más que en su personalidad.

    Héroe musulmán

    Ahmed Al Ahmed representa el reverso del sangriento extremismo islámico. Este hombre de 43 años, también musulmán, emigrado desde Siria hace una década, dueño de un estanco y padre de dos hijas de seis y cinco años se ha convertido en un héroe por haber forcejeado con Sajid hasta lograr desarmarle.

    Ahmed Al Ahmed, también musulmán de 43 años y padre de dos niñas pequeñas, se ha convertido en un héroe tras forcejear con Sajid hasta desarmarle

    «Me dijo que iba a morir, que visitara su familia y les dijera que caí salvado vidas», dijo justo antes de intervenir, según ha señalado su primo Jozay Alkanj, con quien había salido a pasear esa tarde. Al Ahmed recibió dos disparos de bala en el hombro, de los que se recupera en el hospital. «Pude verlo anoche y estaba de buen humor», ha comentado su padre esta mañana. «Me ha dicho que da las gracias a Dios por haber podido hacer eso, ayudar a inocentes y salvar a personas de esos monstruos, esos asesinos».

    La acción de Al Ahmed ha suscitado elogios en todo el mundo, incluso del propio Donald Trump. «En Australia, como probablemente han leído, hay una persona muy, muy valiente que fue y atacó de frente a uno de los tiradores», alababa el presidente estadounidense. «Salvó muchas vidas, una persona muy valiente que en este momento está en el hospital gravemente herida. Tengo un gran respeto por el hombre que hizo eso».

    Una campaña digital para captar fondos ya ha recibido donaciones por valor de 730.000 dólares (622.000 millones de euros), incluyendo una aportación de 99.000 dólares (84.000 euros) del magnate estadounidense de origen judío Bill Ackman.

    Antisemitismo creciente

    El atentado también ha generado una oleada de indignación contra el Gobierno ante su indolencia contra el antisemitismo creciente. Australia ha registrado una veintena de ataques contra la comunidad judía desde el comienzo de la crisis en Gaza, incluyendo la quema de varias sinagogas e incluso una guardería en Sídney el pasado mes de enero.

    «Tengo que decir que he estado conteniendo el aliento, temiendo que algo así pudiera suceder pese a la cantidad de advertencias», ha denunciado Jillian Segal en declaraciones a la radio pública ABC. En su condición de enviada especial para Combatir el Antisemitismo, Segal presentó el pasado mes de julio un informe sobre la cuestión ante el Ejecutivo federal.

    «El antisemitismo ha ido filtrándose en la sociedad durante muchos años, y no nos hemos pronunciado con la suficiente firmeza en su contra. El mensaje no ha sido suficiente, y la educación tampoco ha sido suficiente para que la gente entienda qué es el antisemitismo y cómo destruye a la comunidad», continuaba. «El Gobierno tiene que tomar medidas porque en este momento la comunidad se siente aterrorizada». Las fuerzas de seguridad, de momento, han desplegado efectivos para custodiar sinagogas y escuelas judías.

    El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha visitado esta mañana la playa de Bondi. El lugar ha amanecido repleto de objetos personales de las víctimas tras la estampida de ayer, y también de ofrendas florales de ciudadanos que han acudido a presentar sus respetos.

    Albanese no ha respondido a las críticas a su labor, vertidas por personalidades como el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, y en su lugar ha llamado a la unidad nacional. «Lo que vimos ayer fue un acto de pura maldad, un acto de antisemitismo, un acto de terrorismo en nuestro propio país, en un lugar australiano icónico, la playa de Bondi, que está asociado con la alegría, con familias reuniéndose, con celebraciones», ha incidido. Su Ejecutivo ha avanzado también sus planes de endurecer la ley de tenencia de armas, para eliminar las licencias de por vida como el que poseía Sajid Akram.

  • El héroe de la playa de Bondi: un frutero arriesga su vida para quitarle el arma a uno de los terroristas

    El héroe de la playa de Bondi: un frutero arriesga su vida para quitarle el arma a uno de los terroristas

    Camiseta blanca o azul, pantalón oscuro, complexión robusta y una increíble sangre fría. Un transeúnte se ha convertido en el héroe de la playa de Bondi al inmovilizar y arrebatar el arma a uno de los dos asaltantes que esta mañana han matado a tiros a al menos once personas y provocado una treintena de heridos en una celebración judía en Sídney. El hombre, que ha puesto en juego su propia vida para salvar las de los demás, ha sido identificado como Ahmed al Ahmed, de 43 años, frutero y padre de dos hijos. Se ha llevado dos balazos en el brazo y la mano, por los que ha tenido que ser ingresado en un hospital.

    Un vídeo, emitido por varias cadenas de televisión australianas, muestra cómo Ahmed está agazapado detrás de un coche aparcado a escasos metros del pistolero. Vestido con un pantalón claro y una camisa negra, el asaltante le da la espalda y apunta con un rifle a distintos objetivos fuera de plano, la multitud reunida en las cercanías. En un momento dado, Ahmed avanza sigilosamente y se abalanza raudo sobre él. Lo rodea por los hombros con sus brazos y forcejea hasta que consigue arrebatarle el arma y hacerle caer al suelo. Todo pasa en unos segundos. Inmediatamente, apunta con el rifle al tirador, que sale huyendo. Después levanta la mano, para indicar que él no es uno de los atacantes, y coloca el rifle con cautela en el suelo junto a un árbol, con el fin de que la Policía no le dispare pensando que es un terrorista.

    El asaltante salió huyendo tras el forcejeo y se dirigió a un paso elevado desde donde su compañero seguía disparando. Fueron abatidos y uno murió

    En el vídeo también se aprecia cómo el asaltante se va caminando despacio con una bolsa negra en la mano, visiblemente desorientado, mientras otro transeúnte tocado con una gorra aparece corriendo y le arroja un objeto. Después, se dirige a un paso elevado, desde donde su compañero seguía disparando. Ambos han sido abatidos por los agentes. Uno de ellos ha muerto y el otro se encuentra en estado crítico.

    “Un héroe cien por cien”

    Al parecer, Ahmed fue disparado durante su acto de valor y sufrió heridas de bala en el brazo y la mano. Su primo Mustafá ha señalado a la cadena Seven News que el héroe estaba siendo operado en el Hospital St. George, según informa ‘The Sydney Morning Herald’. “Está hospitalizado y no sabemos exactamente qué está pasando. Esperemos que se recupere. Es un héroe cien por cien”, ha contado Mustafá. Ahmed vive en el condado de Sutherland, en Sídney, y tiene un frutería. Al contrario de lo que pudiera parecer, no tiene experiencia con armas y estaba de visita en Bondi cuando se produjo el tiroteo. Lo que hizo fue fruto de una valentía incalculable.

    El ataque ha ocurrido durante la fiesta judía de Janucá, también conocida como Fiesta de las Luces. Organizada por el centro hebreo Chabad de Bondi, el evento había empezado a las cinco de la tarde (siete de la mañana, hora peninsular española), cerca del parque de juegos de la playa, y a él habían acudido unas mil personas, entre ellas numerosas familias con niños.

    Lo que iba a ser una noche de alegría y paz se convirtió en una pesadilla cuando dos asaltantes vestidos de negro abrieron fuego contra los congregados en la celebración. Entre los doce muertos se encuentra uno de los pistoleros. El otro permanece en estado crítico. Además, la Policía ha descubierto un explosivo en el coche del atacante abatido.

    El primer ministro del estado de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, ha tachado lo ocurrido de atentado antisemita. «Estaba planeado para atacar a la comunidad judía de Sídney», ha explicado a la prensa, según informa la BBC. De la misma forma se ha expresado el comisionado de la Policía, Mal Lanyon, calificando el ataque de atentado terrorista.

  • Al menos doce muertos, entre ellos un atacante, en un tiroteo contra un festival judío en la playa más popular de Sídney

    Al menos doce muertos, entre ellos un atacante, en un tiroteo contra un festival judío en la playa más popular de Sídney

    Pánico en la playa de Bondi, la más popular de Sídney. La Policía australiana ha alertado este domingo de un tiroteo múltiple en esta conocida playa, donde dos personas han abierto fuego mientras se celebraba la fiesta judía de Janucá. Según ha confirmado el primer ministro del estado de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, se trata de un atentado antisemita que ha dejado doce muertos, entre ellos uno de los atacantes, y 29 heridos, entre ellos dos policías. «Estaba planeado para atacar a la comunidad judía de Sídney», explicó a la prensa Minns, según informa la BBC.

    Los dos autores del tiroteo han sido «neutralizados». Uno ha sido abatido y el otro, detenido, se encuentra en estado crítico. Además, la Policía ha descubierto un explosivo en el coche del atacante abatido. El comisionado de la Policía, Mal Lanyon, no dudó en calificar el tiroteo como atentado terrorista por «el hecho de que sea el primer día de Janucá, el tipo de armas y algunos de los objetos que hemos encontrado en la escena, entre ellos un artefacto explosivo improvisado en el coche del atacante muerto».

    Los vídeos difundidos por los medios y las redes sociales muestran a numerosas personas dispersándose mientras se escuchan disparos y sirenas de policía. Otro, espeluznante, recoge los momentos en que agentes de la Policía atienden a los heridos, sangrando sobre la arena. A algunos de ellos los intentan reanimar con masajes en el pecho mientras otro hombre yace muerto y con una prenda cubriéndole el rostro. Uno de esos vídeos muestra también a dos personas vestidas de negro disparando a la multitud que se concentraba en la playa de Bondi. Otro, publicado por el periódico ‘Sydney Morning Herald’, recoge el forcejeo de una persona vestida de civil y con camiseta blanca que arrebata un fusil a uno de los autores del tiroteo, quien lleva una camiseta negra y un bolso de hombre.

    En la playa de Bondi se estaba celebrando la fiesta judía de Janucá, también conocida como Fiesta de las Luces, Fiesta de la Dedicación o Fiesta de los Macabeos. Dicha celebración conmemora la reedificación del Segundo Templo de Jerusalén y la rebelión de los macabeos contra el imperio heleno de la dinastía seléucida (165 antes de Cristo), representando la determinación del pueblo judío de preservar su religión y el derecho a practicarla. Organizado por el centro hebreo Chabad de Bondi, el evento había empezado a las cinco de la tarde (siete de la mañana, hora peninsular española) cerca del parque de juegos de la playa y a él habían acudido unas mil personas, entre ellas numerosas familias con sus hijos. «Debería haber sido una noche de paz y alegría, pero ha quedado rota en pedazos por un horrible y malvado atentado», lamentó el primer ministro del estado de Nueva Gales del Sur.


    Momentos después del tiroteo en la playa de Bondi, en Sídney


    AFP

    En un comunicado, el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, describió el atentado como «estremecedor y alarmante». «La Policía y los equipos de emergencia están sobre el terreno trabajando para salvar vidas», aseguró Albanese, quien estaba en contacto con el comisionado de la Policía y las autoridades del estado de Nueva Gales del Sur, donde se ubica Sídney.

    Previamente, la Policía había informado de que estaba respondiendo a un incidente en desarrollo en Bondi Beach, en la zona de Sidney, y pedido al público evitar la zona. «Las personas en el lugar deben buscar refugio», alertó la Policía de Nueva Gales del Sur en la red social X.

    Por su parte, el presidente de Israel, Isaac Herzog, también denunció este atentado antisemita. Herzog lamentó que «nuestras hermanos y hermanos en Sídney han sido atacados por viles terroristas en un cruel ataque sobre los judíos que iban a encender las primeras velas de Janucá en playa de Bondi».

    [INFORMACIÓN EN AMPLIACIÓN]

  • La hija de María Corina Machado: «No sabía si mi madre iba a llegar viva a Oslo»

    La hija de María Corina Machado: «No sabía si mi madre iba a llegar viva a Oslo»

    Esta ha sido una semana muy intensa para María Corina Machado, primero por su esfuerzo para dejar la clandestinidad después de 16 meses y salir del país. Lo ha hecho con ayuda, con la de Estados Unidos, según ha confirmado ella misma, en una operación muy arriesgada que estuvo a punto de fracasar. Machado ha reconocido que temió por su vida en algún momento. Pero no solo ella.

    ABC ha hablado con Ana Corina Sosa, la hija de la galardonada, que fue la encargada de recoger el Nobel de la Paz de su madre. Ella y su familia también han vivido una semana llena de emociones e incertidumbre. Machado llegó la madrugada del miércoles al jueves y lo primero que hizo fue reunirse y pasar unos minutos con ellos. Hacía dos años que no veía a sus hijos. Su prioridad estas últimas horas ha sido pasar el máximo tiempo con ellos, sus hermanas, su madre…

    Le preguntamos cómo vio a su madre nada más llegar a Oslo después de un viaje de más de 48 horas, en las que hubo momentos de gran riesgo para ella en una operación que estuvo a punto de fracasar.

    «Mi mamá está hecha de acero realmente. La vi con la frente en alto, pero también vi a una mamá que sentía ese anhelo de reunirse con su familia, de abrazarla. Por más que ella siempre se ha mantenido fuerte, erecta, recta, enfocada en la misión… Fue un momento muy emotivo ese reencuentro porque al final somos humanos y necesitamos a nuestras familias», ha señalado. «Los venezolanos aguantamos y aguantamos; y seguimos de pie incluso a pesar de esa separación que sentimos, pero sabiendo que ese reencuentro es importante».

    Pero reconoce que ese sentimiento «es algo que a veces tratas de dejar a un lado para sobrevivir, para seguir luchando, para seguir aguantando, pero fue un momento muy emotivo, sin duda, y que nos recordó que no nos podemos detener hasta que todo el mundo pueda tener esa oportunidad de reencuentro. Y es algo esencial que nos hace humanos ese soporte familiar, fue emotivo», ha señalado.

    «Espero que el mundo se dé cuenta de la crueldad del régimen, éste es un régimen criminal que persigue, que asesina»

    Sobre el trayecto de salida de Venezuela, del que han transcendido algunos datos, afirma que «sin conocer todos los detalles», sabe que «fue muy duro. Espero que el mundo se dé cuenta de la crueldad del régimen, éste es un régimen criminal que persigue, que asesina». Y subraya que la prueba que ha superado su madre «fue un momento de grandes riesgos, donde no sabíamos si ella iba a llegar viva, si iba a llegar normal y eso es muy real. Y eso -continúa- lo viven hoy cientos de familias venezolanas. Hoy tenemos 887 presos políticos, que están siendo torturados, y no se les da atención médica; y eso vivió mi mamá también».

    La urgencia de la crisis venezolana

    Ana Corina espera que la situación de su madre, su lucha y las condiciones de su salida sirvan para que «alrededor del mundo se den cuenta de la urgencia de la crisis venezolana y de que hoy por hoy existen presos políticos de los que no se saben sus condiciones, ni les dan atención médica y sus familiares ni siquiera saben si están vivos».

    Y ha concluido con una petición: «Pido al mundo entero que hoy nos escucha, que ven a Venezuela, que no se trata solo de librar a un pueblo y que no es solo algo que nos merecemos, sino que es algo de urgencia y que es una crisis humanitaria y necesitamos el apoyo del mundo entero. Y hoy espero que nos escuchen alrededor del mundo y que nos apoyen».

  • Noche a ciegas en el Caribe: el rescate de María Corina en primera persona

    Noche a ciegas en el Caribe: el rescate de María Corina en primera persona

    El momento más delicado llegó cuando todo parecía poder salir mal. En plena noche, en el Caribe, uno de los dos barcos perdió su sistema principal de navegación. Sin luces, con olas de hasta tres metros y en embarcaciones pequeñas, la posibilidad de naufragar era real. No fue, sin embargo, un fallo imprevisto. «Había dos barcos y uno perdió el GPS primario. Teníamos uno secundario. Tenemos sistemas redundantes, pero el GPS principal, el bueno, falló», explicó Bryan Stern.

    «Planificamos esto. Planificamos esto. Estamos operando en la oscuridad de todos modos. No fue catastrófico». En su relato posterior ante varios medios internacionales, subrayó que este tipo de incidentes son habituales en operaciones de alto riesgo: «Cuando estas operaciones fallan, rara vez es porque vengan misiles. Siempre es por algo tonto. Pinchaste una rueda o algo así». Aun así, el peligro era extremo: «Si el barco se hubiera hundido […], habríamos tenido que nadar hasta Venezuela. Eso es terrible».

    Ese episodio resume el tono de toda la operación que permitió sacar de Venezuela a María Corina Machado. Stern, veterano del Ejército de Estados Unidos y fundador de la organización privada Grable Rescue, reconstruyó la misión en primera persona en una charla con un grupo de medios internacionales, días después de la salida clandestina de la líder opositora rumbo a Curazao y, desde allí, a Noruega.

    La historia comenzó lejos, en un vuelo comercial

    «Este viernes por la noche salía de Aruba […] camino a Florida. En el vuelo de conexión a Miami encendí el teléfono y tenía una serie de mensajes de un amigo mío […] que sabía que estábamos haciendo cosas en Venezuela y me preguntó si me interesaría escuchar un proyecto muy interesante […]. No había mucho detalle».

    Stern pensó al principio que se trataba de un encargo habitual. «Me preguntó si podía compartir mi número […]. Le dije que sí, sin problema. Le pregunté si era algo bueno. Me dijo que sí, que era algo grande, muy bueno […]. Yo pensé que era un estadounidense rico, algún tipo del petróleo atrapado en Venezuela».

    La dimensión real de la misión se reveló casi de inmediato. «Me pusieron en contacto con alguien del equipo de María que al principio no me dijo que era María […], pero dijo algunas cosas y en unos dos minutos pudimos entender quién era la persona. Y eso cambia el juego». La misión pasó a ser la más arriesgada de su carrera. «La Operación Dinamita de Oro […] fue la extracción de María Corina Machado […]. Esta operación fue muy complicada. Fue muy peligrosa».

    Machado llevaba meses escondida por la persecución del régimen de Nicolás Maduro y dos años sin ver a sus hijos. «Ha estado escondida durante mucho tiempo. No ha visto a sus hijos en unos dos años […], no porque quiera, sino porque está bajo amenaza por luchar por lo que cree».

    El calendario agravaba el riesgo

    Su intención de llegar a Oslo para recoger el Premio Nobel de la Paz había activado todos los sistemas de vigilancia del chavismo. «Todo el mundo sabía que estaba intentando llegar a la ceremonia del Nobel […], sabían que en esos días, si estaba en Venezuela, seguro que estaría intentando salir. Así que esto era muy peligroso».

    Para reducir ese riesgo, el equipo recurrió a tácticas de confusión. «Por eso hicimos varias cosas para confundir, ocultar, engañar y en algunos casos despistar a distintas personas […], incluso a buenas personas […], para que esta misión tuviera éxito».

    Durante toda la fase terrestre existía riesgo de detección. Stern afirmó que en tierra «hay muchos ojos» y que los controles y checkpoints «son muy reales». Explicó que no todos los controles son iguales y que algunos están gestionados por personal poco experimentado y otros por oficiales de inteligencia, lo que obliga a evaluar cada situación de forma distinta. Insistió en que durante toda la operación estuvo preocupado por ser detectado.

    El plan incluía varias fases, pero el tramo decisivo fue el marítimo

    «Esta operación tuvo un componente terrestre, un componente marítimo y también un pequeño componente aéreo […]. Todos los aspectos y momentos de esta operación fueron peligrosos». Stern insistió en que el mar fue el mayor desafío: «El dominio marítimo, cualquier cosa en el agua, es duro. Es el entorno operativo más implacable en el que trabajamos».

    «El agua estaba increíblemente agitada la noche en que ocurrió esto. Estábamos entre olas de metro y medio y tres metros, en embarcaciones muy pequeñas y en una oscuridad total». La navegación se realizó prácticamente a ciegas. «Normalmente, con mar agitada y de día, puedes leer las olas […]. No tuvimos ese lujo. No podíamos ver nada». «Navegábamos usando GPS y un mapa digital, y recibiendo golpes constantemente».

    El desgaste físico fue extremo. «Puedo decirte que soy un tipo bastante duro. Todo mi cuerpo sigue dolorido por esta operación. Me duelen las rodillas, las caderas, la espalda».

    El encuentro en alta mar no supuso alivio inmediato. «Cuando decimos [objetivo asegurado] […], la gente quiere aplaudir. El problema es que todavía tienes que volver a casa. Ahí es donde pasan las cosas malas». «Mi presión arterial subió, no bajó. Nos pusimos más nerviosos, no menos».

    Stern recordó el momento exacto en que ayudó a Machado a subir al barco. «Cuando la recogí y la subí al barco […], ella estaba empapada. Yo estaba empapado». En esas horas, Machado no habló de política ni del Nobel. «No habló del Premio Nobel en absoluto. Habló de ver a su hija por primera vez en dos años».

    La tensión no se disipó hasta que la vio a salvo en Europa. «Cada momento de esta operación, hasta que la vi en Noruega, estuve preocupado por la detección. Cada momento». «Mi presión arterial finalmente bajó cuando la vi en Noruega abrazando a su hija. Ahí fue cuando respiré hondo».

    Stern añadió un detalle que, según dijo, no olvidará nunca

    Tras el rescate, Machado grabó un vídeo como prueba de vida. «Ella grabó un vídeo de prueba de vida. Dice su nombre, dice que está viva, que está a salvo, gracias a Grable Rescue». Para él, ese instante fue especialmente significativo: «Cuando oí nuestro nombre, pronunciado por ella, siempre se quedará conmigo. Me emociona».

    Al cerrar su testimonio, volvió a Machado y al significado personal de la operación. «Ella dirá que hubo una noche loca, una vez en diciembre […], un viaje muy largo, muy frío y muy mojado. Dirá: [estos locos vinieron de Estados Unidos y me llevaron hasta mi hija]. Y ocurrió justo en la misma época en que recibí el Premio Nobel».

    Para Stern, la conclusión es inequívoca. «Ella es una fuerza de la naturaleza. Poder jugar un pequeño papel para permitir que esa fuerza de la naturaleza haga lo que tiene que hacer es enorme para mí. Podría dejar de trabajar ahora mismo y sería feliz. Todos estamos un poco asombrados de haber sido parte de este momento real que hace historia».

  • María Corina Machado es recibida en Oslo al grito de «valiente, valiente» por cientos de venezolanos

    María Corina Machado es recibida en Oslo al grito de «valiente, valiente» por cientos de venezolanos

    Al grito de «valiente, valiente», así fue recibida la madrugada de este jueves María Corina Machado tras asomarse al balcón del Grand Hotel de Oslo desde el que saludó a los cientos de venezolanos y prensa que se encontraban en el exterior. La hora, intempestiva, no parecía hacer mella entre los presentes, que habían amenizado la espera con cantos e interpretando el himno de Venezuela, símbolo de libertad, cuando Machado hizo acto de presencia.

    Después de varios días anunciando la llegada inminente de la líder opositora venezolana a la capital noruega para recoger el premio Nobel de la Paz, esta finalmente se ha producido doce horas después de la ceremonia de entrega. Tampoco pudo llegar al banquete que se celebró en el Grand Hotel en honor de la premiada, pero sí ha podido asomarse al balcón, como es tradición, aunque algo más tarde de lo previsto.

    Pero no importaba, María Corina Machado cumplía su promesa de estar en Oslo y también uno de sus deseos más inmediatos: reunirse con su familia. Un reencuentro acariciado varias veces en los últimos días, pero que se ha dilatado ante las dificultades de la líder opositora venezolana para salir de su país, en el que vive en la clandestinidad desde hace dieciséis meses.

    Video.

    María Corina Machado, camina fuera del Grand Hotel para saludar a sus partidarios


    Reuters

    Tras reunirse durante unos minutos con sus hijos, su madre y sus hermanas, Machado salió al balcón provocando el delirio de los cientos de venezolanos que la esperaban. Eran las dos y media de la madrugada, pero no importaba. Los gritos y cantos de los venezolanos rompían el silencio de la noche fría de Oslo. El efecto sobre Machado fue inmediato. Aislada durante meses del contacto de la gente, la líder opositora bajó a la calle para acercarse y tocar a sus seguidores. Recorrió de punta a punta la valla de seguridad que mantenía a la prensa y a sus simpatizantes -casi adoradores- a cierta distancia. Abrazó, entre lágrimas, a sus conocidos mientras cientos de venezolanos coreaban frases como «¡Venezuela libre!», «Te queremos» y «gracias, gracias».

    Durante todo el recorrido las personas se abalanzaban sobre ella para tocarla y la reclamaban: «María, María». Una marea de móviles intentaban captar la imagen de la mujer que aglutina las esperanzas de los venezolanos para recuperar la democracia y la libertad en su país. La que ha hecho brotar de nuevo la ilusión de que un cambio es posible. Entre los asistentes había venezolanos venidos de distintos países solo para estar en la entrega del Nobel de la Paz. Simpatizantes que se agolpaban, esperaban y miraban el balcón una y otra vez para ver aparecer la mujer que esta noche se hizo carne, después de meses de ser una imagen detrás de una pantalla.


    María Corina Machado besa a su madre a su llegada al Gran Hotel esta madrugada


    reuters

    Entre los venezolanos que han venido expresamente a Oslo para ver a Machado recoger el Nobel de la Paz se encontraba Denis, de 71 años, nacido en los Caños de Orinoco. Abandonó Venezuela en 2019 «porque estaban persiguiendo a mi esposa, que es periodista, y cuando ella dejó el país, me empezaron a perseguir a mí y me metieron preso porque querían saber dónde estaba ella». Tras pasar por Colombia, Río de Janeiro y México, se afincó en EE.UU., donde tiene la residencia.

    Para María Corina solo tiene palabras de elogio. «Una señora que ha dedicado toda su vida, sin su familia, a liberar a Venezuela vale la pena. Ha unido a todos los venezolanos. Es astuta y muy buena mujer». Y le faltan adjetivos para describir lo que ha sentido esta noche al ver aparecer a Machado en el balcón. «Revivió en mí el deseo de volver a Venezuela. Yo quiero regresar», señala a ABC. Recuerda que cuando salió de su país «había perdido el 38% de la masa muscular y pesaba 60 kilos».

    Preguntado por la vuelta de María Corina a Venezuela, no le preocupa. «Como salió va a regresar. Seguro. Tengo fe en que eso va a suceder».

    Desde Florencia ha llegado Claudia Romero, nacida hace 60 años en Caracas, para ver a la ganadora del Nobel de la Paz. En 1989 viajó a Italia para estudiar, es arquitecta, y se quedó allí. «A los pocos años empezó la degeneración de Venezuela, que yo vi desde la distancia».

    Asegura que vino a Oslo convencida de que Machado iba a poder llegar a recoger su premio. «Tenía mucha fe. Ella dijo que iba a venir, sabíamos que iba a venir». Y se le saltan las lágrimas al recordar la aparición de María Corina en el balcón. «He sentido una gran emoción. Ver un país, Venezuela, que se estaba yendo por un barranco y que alguien la está recogiendo y está pegando todos los pedacitos. Y esos pedacitos están quedando muy sólidos, no son frágiles, son muy fuertes. Esa fuerza es con la que nosotros vamos a reconstruir no solo Venezuela, también Cuba y Nicaragua van a ser libres. Vamos a tener un nuevo continente que va a ser un ejemplo de democracia sólida, que por una vez vamos a poder transmitir al resto del mundo».


    Machado salta la valla de seguridad para acercarse a sus seguidores y a la prensa que la esperan en el exterior del Grand Hotel


    afp

    Una larga espera

    El Grand Hotel, tras el anuncio de la llegada de la líder opositora después de 48 horas de incertidumbre, se convirtió en un hervidero de gente que anhelaba ver a la líder opositora. En el lobby se pudo ver a Cayetana Álvarez de Toledo, miembro del Congreso de los Diputados de España; al expreso político venezolano Leopoldo López y a la congresista republicana de EE.UU. María Elvira Salazar, de origen cubano, que aseguró a ABC que esperaría a Machado todo el tiempo que hiciera falta y que no se retiraría del lugar hasta verla, «ya sean las 2 o las 3 de la madrugada».

    Horas antes de la llegada de la galardonada, su familia, que se aloja en el Grand Hotel, se preparaba para el esperado reencuentro. «Estoy emocionadísima. Ya anticipo momentos de llanto, de intentar recuperar el tiempo que nos ha robado el régimen juntas. Toda la familia está aquí esperándola», declaró este miércoles Ana Corina Sosa, hija de Machado, que este miércoles fue la encargada de recoger el Nobel ante la ausencia forzada de su madre.

    Salida de la clandestinidad

    María Corina Machado habría salido de Venezuela la madrugada del martes, tras más de un año en la clandestinidad. Según dos funcionarios estadounidenses consultados por ABC este miércoles, la dirigente abandonó el país por mar y alcanzó la isla de Curazao, a unas cuarenta millas de la costa, en el primer tramo de un recorrido organizado en estricto secreto, informó David Alandete.

    La fiscalía venezolana ha amenazado a Machado con declararla fugitiva si abandonaba el país, pues tiene varias causas pendientes abiertas por la Justicia chavista.

    Este jueves, según la agenda de la organización del Nobel, Machado tendría una cita en el Parlamento con el primer ministro, con el que habría una rueda de prensa conjunta. El presidente del Comité, Jorgen Watne Frydnes, anunció la intención de reagendar el encuentro de la galardonada con la prensa que tuvo que ser cancelado este martes ante su ausencia.

  • María Corina Machado: «Volveré a Venezuela cuando se den las medidas de seguridad, siga o no Maduro en el poder»

    María Corina Machado: «Volveré a Venezuela cuando se den las medidas de seguridad, siga o no Maduro en el poder»

    Doce horas después de haber aterrizado en Oslo, María Corina Machado ya había dado dos ruedas de prensa este jueves para compartir cómo había sido su salida de Venezuela, sus planes inmediatos y su opinión sobre la política de la Administración Trump en el Caribe. Primero acudió al Parlamento noruego, donde se encontró con el primer ministro, Jonas Gahr Store, y junto al que ofreció su primeras palabras a los medios. En una salida casi de película, disfraz de por medio según ha desvelado ‘The Wall Street Journal’, la líder opositora no quiso ofrecer muchos detalles para no perjudicar a quienes la habían ayudado. En su opinión, el régimen chavista no conocía su ruta de escape. De saberlo, «hubieran hecho todo lo posible para impedir que viniera. Pero ya estoy aquí», volvió a repetir en su encuentro con un centenar de medios en el Grand Hotel.

    La gran cuestión que sobrevoló ambos encuentros era si había contado con la ayuda de algún gobierno extranjero, en particular el de Washington. «Si me preguntan si he recibido ayuda de Estados Unidos para salir de Venezuela, la respuesta es sí», concedió Machado, que este miércoles pudo finalmente llegar a la capital noruega después de días de incertidumbre sobre si podría recoger el premio Nobel de la Paz, otorgado por su lucha por la libertad y la democracia en Venezuela. Algo que finalmente tuvo que hacer su hija, Ana Corina Sosa, doce horas antes de la llegada de su madre.

    Con el semblante sonriente, y vistiendo un traje blanco, Machado mostró tranquilidad y felicidad al haber logrado el objetivo de llegar a Oslo, «para recoger este premio y llevárselo a los venezolanos». También por haber podido reencontrarse con su familia, su equipo, compañeros de lucha a los que no veía desde hace tiempo.

    De una manera muy afectuosa se refirió a Edmundo González Urrutia, presidente electo de Venezuela, y a su esposa, presentes en el encuentro del Grand Hotel. «Estoy tan contenta de poder veros. Estoy tan orgullosa de vosotros», afirmó. «Espero la oportunidad de que podamos regresar juntos a nuestro país». González Urrutia se vio forzado a abandonar Venezuela en septiembre de 2024, y exiliarse en España, por el acoso al que era sometido por el régimen, que no reconoció su victoria en las urnas el 28 de julio. Maduro se autoproclamó vencedor, sin mostrar las actas, y se invistió presidente el pasado mes de enero.

    María Corina no pudo evitar que le temblara la voz cuando mencionó a sus hijos, a los que no veía desde hace 16 meses por estar viviendo en la clandestinidad, debido a la persecución de Maduro. «Cuando los vi ayer, me acordé inmediatamente de las madres que no pueden ver a sus hijos porque han dejado el país», señaló. También recordó a las familias de los presos políticos, con las que habla con asiduidad. «Para ellos también es este premio».

    Un galardón que, como ha dicho en otras ocasiones, «es un reconocimiento a 30 millones de venezolanos» y se ha celebrado en muchas ciudades de todo el mundo. «Mi deber era venir y llevarlo de vuelta a los venezolanos. Y pronto estaré de vuelta en Venezuela, y sé que muy pronto ustedes –en alusión a la diáspora– también. Y vamos a demostrarle al mundo que no solo nos merecemos este premio, sino que esta generación pasará a la historia porque lo que hemos hecho es enorme», afirmó mientras se volvía a emocionar.

    En cuanto a cuáles son sus planes más inmediatos tras su salida, no precisó mucho: «Voy día a día, quiero estar con mi familia, trabajar con mi equipo y acudir a alguna cita médica», declaró Machado, que ha vivido aislada durante casi año y medio. Hace unos días, su hija Ana María Sosa reconocía que en los últimos tiempos había visto a su madre más desmejorada.

    Sí ha reconocido que ha recibido invitaciones de varios países para viajar, lo que la llevaría, si decide hacerlo, a realizar una gira internacional que podría recalar en Washington. Pero Machado no quiso concretar mucho sobre este asunto.

    Sobre su regreso a Venezuela, se mostró tajante al afirmar que volverá: «No tengo ninguna duda». Pero será «cuando se den las condiciones de seguridad necesarias, y esté o no Maduro en el poder». La permanencia del líder chavista en la presidencia no será un condicionante para volver.

    «No me meto en la política de EE.UU.»

    Cuestionada sobre si en algún momento consideraría necesaria una intervención miliar de EE.UU. en Venezuela para lograr la transición a la democracia, Machado se refirió al talante democrático de los venezolanos. En este sentido, recordó que estos ejercieron el 28 de julio de 2024 su derecho de voto y eligieron de manera aplastante a Edmundo González como nuestro legítimo presidente. «La sociedad venezolana ha dado todo por una transición democrática y ordenada y en paz; quien ha declarado la guerra a los venezolanos es el régimen de Maduro, calificado como terrorismo de Estado por organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y señalado por crímenes de lesa humanidad por la ONU», subrayó.

    Además, denunció que el régimen de Maduro se apoya «en otros regímenes totalitarios para dañar a millones de venezolanos, como los de Rusia, Irán, Cuba, y en grupos terroristas, como Hizbolá, cárteles de la droga, guerrillas colombianas. Están ocupando Venezuela, esa es la verdadera ocupación. Y nosotros pedimos ayuda al mundo para bloquear ingresos que provienen de estructuras ilegales –tráfico de armas, de drogas, de oro, de seres humanos– que soportan la estructura represiva del régimen de Maduro. Y, frente a esto, nosotros necesitamos que las democracias apoyen a los venezolanos». También aseguró que «una vez que pase y se debilite la represión, se acabó. Es lo que le queda al régimen, la violencia y el terror».

    En cuanto a las acciones que está llevando la Administración Trump en Venezuela, como el cierre del espacio aéreo, declarado hace unos días, Machado zanjó la cuestión afirmando que «yo no me meto en decisiones de operaciones políticas de seguridad nacional de otros países».

    María Corina Machado aterrizó en el aeropuerto de Oslo el miércoles por la noche y llegó al Grand Hotel pasada la una de la madrugada del jueves, donde se reunió con su familia. Minutos después, sobre las dos y media de la madrugada, se asomó al balcón, desde el que saludó a cientos de venezolanos que la esperaban. La líder opositora fue recibida entre gritos de «¡Valiente! ¡Valiente! ¡Libertad¡ ¡Te queremos! ¡Gracias, gracias!». A continuación bajó para abrazar a decenas de ellos.

  • La hija de María Corina Machado recibe el Nobel en nombre de la opositora: «Venezuela volverá a respirar»

    La hija de María Corina Machado recibe el Nobel en nombre de la opositora: «Venezuela volverá a respirar»

    Este miércoles está siendo otro día de esperanza, de expectativas y de decepciones. En esta ocasión en un orden distinto al día anterior. Hoy nos levantábamos en Oslo con la noticia que confirmaba que María Corina Machado no recogería el premio Nobel de la Paz en el Ayuntamiento. Le había sido imposible llegar a la ciudad… a tiempo. Horas después, cuando accedíamos al edificio recibíamos otro mensaje que aseguraba que la galardonada sí llegaría, pero no a la ceremonia. Y minutos después del Instituto Nobel distribuía la conversación que había mantenido con Machado.

    En ella, la líder opositora confirmaba que llegaría, pero lamentaba que no poder hacerlo a tiempo. «Estoy muy feliz y muy feliz de decir que no llegaré en el momento de la ceremonia, pero iré a Oslo y estoy en camino a Oslo ahora», decía en una llamada con la organización, montada literalmente en un avión que partía inmediatamente hacia Oslo.

    La ceremonia, que ha durado aproximadamente hora y media, ha contado con un millar de invitados, entre ellos, los presidentes de Panamá, Ecuador y Argentina, que fueron casi de los últimos en llegar. Junto a ellos también estuvo el presidente electo de Venezuela, Edmundo González.

    La ceremonia ha estado marcada por la emoción, sobre todo tras confirmarse que María Corina sí vendría a Oslo después de una horas agónicas, de confirmaciones y desmentidos. Los últimos en entrar fueron los miembros de la familia real noruega. Sentados en el centro. Mientras que en la familia estaba la familia de la galardonada.

    Tras la actuación musical del cantante venezolano, Danny Ocean, comenzaron los discursos, bastante combativo y sin ambages, el del Comité que concede el Nobel de la Paz, para sorpresa de algunos.

    «Mientras estamos aquí sentados en el Ayuntamiento de Oslo, hay personas inocentes encerradas en celdas oscuras en Venezuela. No pueden oír los discursos de hoy, solo los gritos de los presos que están siendo torturados. Así es como los poderes autoritarios intentan aplastar a quienes se alzan en defensa de la democracia. Las Naciones Unidas han declarado que estos actos constituyen crímenes de lesa humanidad. Este es el régimen de Nicolás Maduro», ha dicho este miércoles Jorgen Watne Frydnes, presidente del Comité noruego del Nobel, en su discurso durante la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz a María Corina Machado, ausente.

    La líder opositora no ha podido finalmente asistir a la ceremonia a recoger el galardón ante el acoso y persecución del régimen de Maduro, que amenazó con declararla «prófuga» si salía de Venezuela, al tener varias causas abiertas por la fiscalía chavista. Una persecución que ha obligado a Machado a vivir en la clandestinidad desde hace más de un año. Y que le ha impedido estar en esta ceremonia.

    Tras referirse a varios casos de disidentes encarcelados por el régimen, así como de civiles de a pie, no vinculados con la política, el presidente del comité se ha referido al régimen de Maduro: «Venezuela se ha convertido en un Estado brutal y autoritario sumido en una profunda crisis humanitaria y económica. Mientras tanto, una pequeña élite en la cúspide, protegida por el poder, las armas y la impunidad, se enriquece».

    También ha mencionado la enorme diáspora de venezolanos, de más de ocho millones: «Una cuarta parte de la población ya ha huido del país, lo que supone una de las mayores crisis de refugiados del mundo», ha señalado. «Quienes se quedan viven bajo un régimen que silencia, acosa y ataca sistemáticamente a la oposición».

    Galería.

    La hija de María Corina Machado, con el galardón ante la imagen de su madre ausente


    Afp

    Jorgen Watne Frydnes se ha hecho eco en su discurso de la controversia que suscita esta lucha por la democracia, algo que también se apreció en las reacciones a la concesión del premio a Machado, bien recibido por muchos y cuestionado por otros. Lo que ha provocado incluso que la habitual Marcha de las Antorchas, prevista para esta tarde, sea organizada por la Alianza Noruega por la Justicia, y no por el Consejo Noruego de la Paz, que lo realiza cada año –en 2012 rechazó hacerla cuando le fue concedido el premio a la UE–. En esta ocasión ha alegado discrepancias con la concesión a Machado por su retórica y su apoyo a Trump.

    «Si solo apoyas a quienes comparten tus opiniones políticas, no has entendido ni la libertad ni la democracia», ha dicho el presidente del Comité. «Es fácil aferrarse a los principios cuando lo que está en juego es la libertad de otros».

    No ha querido dejar de lado la construcción de narrativas interesadas para cuestionar a la oposición: «Como ciudadanos en una democracia tenemos el deber de ser críticos con nuestras fuentes de información. Deben saltar las alarmas cuando las opiniones que expresamos sean idénticas a las difundidas por uno de los sistemas de desinformación más manipuladores del mundo. Porque, en ese caso, no solo estamos difundiendo información, sino la propaganda estratégica de un dictador».

    «Incansable labor»

    Antes de glosar la trayectoria de María Corina Machado, el presidente del Comité señaló los motivos que llevaron a que le fuera otorgado este galardón: «Recibe el premio Nobel de la Paz de 2025 por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha para lograr una transición pacífica y justa de la dictadura a la democracia».

    Y ha querido destacar el principal instrumento que la líder opositora ha utilizado durante años para lograr la paz y la democracia en su país, el diálogo. «Machado ha solicitado atención, apoyo y presión internacionales, no una invasión de Venezuela. Ha exhortado a la población a defender sus derechos por medios pacíficos y democráticos».

    «El movimiento democrático de Venezuela se ha opuesto a la militarización de la sociedad impulsada por el régimen»

    Jorgen Watne Frydnes

    Presidente del Comité noruego del Nobel

    «Como líder del movimiento democrático en Venezuela, María Corina Machado es uno de los ejemplos más extraordinarios de valentía civil en la historia reciente de América Latina», ha elogiado.

    Según el Comité, el Nobel de la Paz de este año cumple con los tres criterios establecidos en el testamento de Alfred Nobel: «La oposición venezolana ha logrado unir movimientos políticos, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos comunes con un objetivo común: el restablecimiento de la democracia»; «el movimiento democrático de Venezuela se ha opuesto a la militarización de la sociedad impulsada por el régimen», y, por último, «la verdadera fraternidad o hermandad –la que Alfred Nobel imaginó– requiere de la democracia. Solo cuando las personas pueden elegir a sus líderes y expresarse sin temor puede arraigar la paz, ya sea dentro de una sociedad o entre países. La democracia constituye la forma más elevada de fraternidad y el camino más seguro hacia una paz duradera».

    «María Corina Machado ha encendido una llama que ninguna tortura, ninguna mentira y ningún miedo podrán apagar»

    Jorgen Watne Frydnes

    Presidente del Comité noruego del Nobel

    Para terminar, el presidente del Comité ha exhortado a Maduro a «aceptar los resultados electorales y renunciar a su cargo. Debe sentar las bases para una transición pacífica hacia la democracia. Porque esa es la voluntad del pueblo venezolano. María Corina Machado y la oposición venezolana han encendido una llama que ninguna tortura, ninguna mentira y ningún miedo podrán apagar».

    Y lo ha cerrado dirigiéndose a una ausente María Corina Machado: «Rendimos también homenaje a todos quienes esperan en la oscuridad. A todos quienes han sido detenidos y torturados, o han desaparecido. A todos quienes siguen manteniendo la esperanza».

    A continuación, recogió el premio la hija de María Corina, Ana Corina, que ya ha tenido que ejercer este papel de representante demasiadas veces por la ausencia de su madre. Ya le tocó recoger en nombre de su madre el premio Sájarov, que concede el Parlamento Europeo, y con el que también fue galardonada, junto a Edmundo González en 2024.

    «María Corina cumple promesas»

    Tras la actuación musical de la artista folk noruega Vera Sonne, la hija de Machado, Ana Corina Sosa, recibió entre aplausos el galardón en representación de su madre. Y a continuación, antes de comenzar con el discurso previsto, hizo mención a la llegada de Maria Corina a Oslo. Muy emocionada, afirmó: ‘Mi madre nunca incumple sus promesas. En unas horas la podremos abrazar después de 16 meses».

    Ana Corina comenzó su discurso perfilando la historia de Venezuela, desde su pasado rico y democrático, hasta la llegada del chavismo. «Desde 1999, el régimen se dedicó a desmantelar nuestra democracia: violó la Constitución, falsificó nuestra historia, corrompió a las Fuerzas Armadas, purgó a los jueces independientes, censuró a la prensa, manipuló las elecciones, persiguió la disidencia y devastó nuestra biodiversidad», ha señalado. «La riqueza petrolera no se usó para liberar, sino para someter. Se repartieron lavadoras y neveras en televisión nacional a familias que vivían sobre pisos de tierra, no como símbolo de progreso, sino como espectáculo. Apartamentos destinados a la vivienda social se entregaban a unos pocos como recompensa condicionada a la obediencia».

    «La riqueza petrolera no se usó para liberar, sino para someter»

    Ana Corina Sosa

    Hija de María Corina Machado

    Y entonces, «llegó la ruina: una corrupción obscena, un saqueo histórico. Durante los años del régimen, Venezuela recibió más ingresos petroleros que en todo el siglo anterior. Nos lo arrebataron todo», ha subrayado.

    Pero lo peor de todo, en opinión de Machado, en palabras de su hija, «fue el método calculado para quebrarnos por dentro. El régimen se propuso dividirnos: por nuestras ideas, por raza, por origen, por la forma de vida. Quisieron que los venezolanos desconfiáramos unos de otros, que nos calláramos, que nos viéramos como enemigos. Nos asfixiaron, nos encarcelaron, nos mataron, nos empujaron al exilio». Ella misma, Ana Corina, y todos sus hermanos, y su abuela, viven fuera de Venezuela. La entrega del Nobel era un motivo para el reencuentro familiar.

    Un éxodo que sin embargo funcionó en sentido contrario: «La migración forzada, que buscaba fracturarnos, terminó uniéndonos en torno a un propósito sagrado: reunir a nuestras familias en nuestra tierra». Millones de venezolanos se sienten unidos por Machado y han celebrado este galardón que vuelve a poner su causa en la agenda internacional.

    Y se refirió a su campaña, pueblo a pueblo, ciudad a ciudad, en la que la gente se le acercaba porque veían en ella la solución para el regreso de sus hijos.

    Fraude electoral

    También tuvo palabras para el hombre que aceptó asumir la antorcha electoral, tras ser Machado inhabilitada nuevamente por el Supremo. «Edmundo González Urrutia, un diplomático sereno y valiente, dio un paso al frente. El régimen creyó que no representaba una amenaza. Subestimaron la determinación de millones de ciudadanos».

    Y el fraude electoral, que la oposición intentó frenar recopilando las actas que certificaran la victoria de González Urrutia por el 67% de los votos y que hoy están depositadas en Panamá: «La dictadura respondió aplicando el terror. 2.500 personas fueron secuestradas, desaparecidas o torturadas. Marcaron sus casas, tomaron a familias enteras como rehenes».

    Imagen principal - La madre de la premiada, Corina Parisca, así como numerosos venezolanos dentro y fuera del salón, siguieron con emoción la ceremonia, a la que asistieron los Príncipes Haakon y Mette-Marit
    Imagen secundaria 1 - La madre de la premiada, Corina Parisca, así como numerosos venezolanos dentro y fuera del salón, siguieron con emoción la ceremonia, a la que asistieron los Príncipes Haakon y Mette-Marit
    Imagen secundaria 2 - La madre de la premiada, Corina Parisca, así como numerosos venezolanos dentro y fuera del salón, siguieron con emoción la ceremonia, a la que asistieron los Príncipes Haakon y Mette-Marit
    Esperando a María Corina
    La madre de la premiada, Corina Parisca, así como numerosos venezolanos dentro y fuera del salón, siguieron con emoción la ceremonia, a la que asistieron los Príncipes Haakon y Mette-Marit
    Afp / Reuters

    Desde entonces, han transcurrido 16 meses, que Machado ha vivido en la clandestinidad, desde la «que hemos construido nuevas redes de presión cívica y de desobediencia disciplinada, preparándonos para una transición ordenada hacia la democracia».

    En cuanto al Nobel de la Paz, aseguró que este premio tiene un significado profundo: «Le recuerda al mundo que la democracia es esencial para la paz. Y lo más importante, el principal aprendizaje que los venezolanos podemos compartir con el mundo es la lección forjada a través de este largo y difícil camino: si queremos tener democracia, debemos estar dispuestos a luchar por la libertad».

    «Venezuela volverá a respirar. Abriremos las puertas de las cárceles y veremos salir el sol a miles de inocentes que fueron encarcelados injustamente»

    Ana Corina Sosa

    Hija de la premiada

    Machado, a pesar del difícil camino hacia la libertad, se mostró convencida de lograrlo: «Venezuela volverá a respirar. Abriremos las puertas de las cárceles y veremos salir el sol a miles de inocentes que fueron encarcelados injustamente, abrazados al fin por quienes nunca dejaron de luchar por ellos. Veremos a las abuelas sentar a sus nietos en sus piernas para contarles historias, no de héroes lejanos, sino del valor de sus propios padres. Veremos a nuestros estudiantes debatir con pasión, sin miedo, con sus voces al fin libres. Volveremos a abrazarnos, a enamorarnos, a oír nuestras calles llenas de risas y de música».

    No quiso olvidar a aquellos que no han callado ante la dictadura: «A nuestros presos políticos, a los perseguidos, a sus familias y a todos los que defienden los derechos humanos. A quienes nos protegieron, nos alimentaron y lo arriesgaron todo por cuidarnos. A los periodistas que se negaron a callar. A los artistas que llevaron nuestra voz al mundo. A mi equipo…».

    Ana Corina concluyó el discurso enviado por su madre recordando «a los millones de venezolanos anónimos que arriesgaron sus hogares, sus familias y sus vidas por amor. Ese mismo amor del que nace la paz, el que nos sostuvo cuando todo parecía perdido y que hoy nos une y nos guía hacia la libertad».

    El acto finalizó con la interpretación de la pianista Gabriela Montero que horas antes de la ceremonia desveló lo que iba a interpretar: «Voy hacer una improvisación sobre una de las obras del cantante Simón Díaz, favoritas de María Corina Machado, que es ‘Mi querencia’, una composición que habla sobre regresar a la patria», detalló la artista venezolana que también vive fuera de Venezuela y ha sido muy crítica con el régimen. Ahora, tras la ceremonia de entrega, solo queda esperar que María Corina llegue a la capital noruega a recogerlo, y sobre todo, a poder abrazar a los suyos.

  • María Corina Machado logra salir de Venezuela aunque no recogerá el Nobel de la Paz: «Estaré en Oslo. Voy en camino»

    María Corina Machado logra salir de Venezuela aunque no recogerá el Nobel de la Paz: «Estaré en Oslo. Voy en camino»

    María Corina Machado no recogerá este miércoles el premio Nobel de la Paz, según ha confirmado el propio organismo: «Ella no asistirá a la ceremonia», ha indicado el portavoz del instituto, Erik Aasheim, que también ha confirmado a ABC que será la hija de la galardonada, Ana Corina Sosa, quien recoja el premio a la una de la tarde en el Ayuntamiento de la ciudad.

    Sin embargo, un audio difundido por el Instituto noruego del Nobel de la Paz asegura que María Corina Machado estará en Oslo. En el audio, Machado daba las gracias por el enorme reconocimiento a la lucha por la democracia y la libertad de Venezuela. «Me siento emocionada y honrada, pero siento decirles que no podré llegar a la cermonia, pero estoy de camino a Oslo». Literamente la galardonada estaba sentada en un avión que salía inmediatamente hacia la capital noruega.

    «Se que hay cientos de venezolanos de diferentes partes del mundo que han llegado a tu ciudad, como mi familia, mi equipo y muchos compañeros», señala. «Nada más llegar tendré la oportunidad de abrazar a mi hijos, a los que no veo desde hace dos años. Muchas gracias y nos vemos pronto», ha concluido.

    Previamente, su equipo había asegurado que la líder opositora sí iba a estar en Oslo, aunque confirman la negativa a su asistencia a la entrega del galardón, que parece la única certeza. El propio Instituto del Nobel de la Paz indica que «aunque María Corina machado no podrá asistir a la ceremonia ni a los eventos de hoy, nos complace profundamente confirmar que se encuentra bien y que estará con nosotros en Oslo».

    Este martes se esperaba ya la llegada de Machado con gran expectación, para participar en una rueda de prensa que primero fue pospuesta y luego cancelada. Nadie de su entorno, incluida su familia, sabía si llegaría pero confiaban en sí se iba a producir ese encuentro en cualquier momento.

    Entre los mandatarios que han venido a arroparla, ademá del de Panamá, está el presidente de Argentna, Javier Milei, que dijo que solo viajaría a Oslo si ella asistía, por lo que su llegada a Oslo parecía confirmar la presencia de Machado. Ahora se puede entender la cara de pocos amigos que mostró el mandatario a su llegada al Grand Hotel, cuando pasó como una exhalación ante la prensa sin hacer una sola declaración.

    [Noticia en desarrollo]