En un lapso de apenas 24 horas, ICE recibió dos golpes a algunas de las tácticas utilizadas durante sus operativos de detención de inmigrantes en Estados Unidos. Por un lado, un juez federal de Nueva York ordenó poner fin a la política que permitía realizar arrestos civiles en o cerca de los tribunales de inmigración. Por otro lado, una nueva directriz interna prohibió a los agentes participar en persecuciones de vehículos a alta velocidad.
El primer cambio surgió de una decisión del juez federal P. Kevin Castel, quien determinó que la política de la administración Trump que permitía los arrestos en tribunales de inmigración era “arbitraria y caprichosa”. El fallo, emitido el jueves 1 de octubre, tiene alcance nacional y restablece las restricciones que existían antes del cambio de política de 2025.

La resolución establece que los agentes de ICE no pueden realizar acciones de control migratorio civiles dentro o cerca de los tribunales de inmigración, salvo circunstancias limitadas.
El caso también estuvo marcado por una disputa sobre la interpretación de las reglas internas de la agencia. Según los documentos judiciales, el gobierno había sostenido anteriormente que una política de 2025 justificaba los arrestos en los tribunales, pero posteriormente reconoció que esa directriz no se aplicaba a las cortes de inmigración.
Castel cuestionó ese cambio de postura. En su resolución escribió que la explicación del gobierno parecía ser una “invención reciente” y no la intención original de las políticas.
Oscar Sarabia Roman, abogado del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de la ACLU, celebró la decisión y afirmó: “Nadie debería ser arrestado por hacer exactamente lo que el sistema legal le exige”.

ICE también cambia las detenciones de vehículos
El segundo cambio se conoció a través de un memorando interno obtenido por Associated Press. El documento, firmado por el director asociado ejecutivo de ICE, Marcos D. Charles, establece que los agentes no están autorizados a realizar persecuciones a alta velocidad cuando un conductor no se detiene.
En lugar de perseguir el vehículo, los agentes deberán registrar la información correspondiente para realizar una investigación posterior.
La nueva guía también establece requisitos más estrictos para las detenciones de vehículos. Los agentes deberán utilizar vehículos federales con luces y sirenas cuando realicen una parada y deberán llevar activadas sus cámaras corporales.
Además, solo los agentes que hayan completado al menos uno de cinco cursos de capacitación específicos podrán realizar este tipo de operativos.

La medida también limita el uso de la técnica conocida como “pinning”, mediante la cual un vehículo policial utiliza su posición para acorralar o detener a otro automóvil. Solo los agentes con capacitación específica podrán recurrir a ella.
El cambio llega después de varios incidentes relacionados con operativos vehiculares de ICE, incluido el caso de Wilber Rafael Garces Pérez, un repartidor venezolano que fue baleado por un agente federal en Austin, Texas, durante una persecución el 20 de septiembre.
De acuerdo con la agencia antes citada, el agente que disparó contra Garces Pérez no llevaba una cámara corporal. El inmigrante permanece bajo custodia y enfrenta un cargo federal por presuntamente agredir a un agente mientras intentaba escapar.
ICE, por su parte, restó importancia al nuevo memorando y señaló que se trata de recordatorios de las reglas para sus agentes. La agencia sostuvo que las detenciones de inmigrantes y los operativos vehiculares continuarán.
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